Wampia, entre el proceso educativo propio y el mundo escolar



Descargar 368.36 Kb.
Página4/5
Fecha de conversión10.12.2017
Tamaño368.36 Kb.
Vistas263
Descargas0
1   2   3   4   5

Infraestructura

Cuando llegamos a Wampia nos sorprendió ver que las casas eran de estructura similar a las casas de los pueblos, es decir, estaban hechas de ladrillo y cemento de forma cuadrada; creíamos que eran circulares como las ilustraban los textos que revisamos previamente. Las casas que visitamos en su mayoría han modificado no sólo los planos y los materiales tradicionales sino los usos del espacio doméstico: la cocina ya no es el centro de la vida familiar, y el fogón se sitúa según las convenciones occidentales. En lugar de un fogón a poca altura y central, es alto y adosado a la pared; en algunas casas incluso, se cocina con gas propano. Almendra escribe al respecto:


En el diseño arquitectónico tradicional el nakchak (plan de la candela) cocina propia, era el espacio más amplio de la vivienda guambiana y en su centro estaba el fogón. Con el “mejoramiento” llegado de afuera fue reemplazado por la hornilla occidental pegada a la pared, que no permitía reunirse la familia en círculo”10

  • Ritos, Creencias y Religión

Los rituales que más cambios han presentando en Wampia son los rituales del parto y el recién nacido, lo cual evidencia las transformaciones significativas de ritos y creencias de esta comunidad o el carácter hibrido de los ritos debido al contacto permanente con la cultura occidental. La siguiente conversación con una mujer Misak evidencia estos cambios:


-Cuando la mujer queda en embarazo por primera vez ¿qué se hace? o ¿qué se hacía?

Desde mucho tiempo venían hablando de las parteras; a los primeros partos les cuidaba mucho, en ese tiempo no había cercanos puestos de salud, entonces, las parteras se encargaban de vigilar eso.

-¿Quién acude en el parto?



Se ayudan la suegra, la mamá del esposo. Se pone una guasca en la viga y la esposa se cuelga allí con la mano y la suegra le ayuda. Ahora las mujeres van al hospital, todo está cambiando… algunas si se han sostenido de la guasca. Todavía hay parteras.

-¿Y cómo fue el parto de su hija?



Eso fue en el hospital de Silvia.

-Cuando nace el bebé ¿qué hacen?



Antes no los bañaban, solamente les limpiaban la sangre, ahora, no. Claro que los primeros meses se bañaba al niño con unas plantas para que tenga buenas fuerzas y pueda trabajar bien. Le ponían un azabache para que no lo asustaran, por ejemplo, Narcisa le puso a su hijo un “cuchí” [cerdo] para que no lo asustara. Yo a las mías no le he hecho nada. Todavía se enchumba los niños, sino le colocaba eso, quedaba torcido [risas]…el niño caminaba al año y medio …se lo carga año y medio o dos años en la espalda, hasta el destete. Mientras lo cargan trabajan la tierra. Ahora, la mayoría de las mujeres no cargan a los niños, son los hombres quienes los cargan en los brazos.

-¿Se hacia una fiesta en especial para celebrar el nacimiento del niño?



Algunos sí hacen algunas actividades para el recién nacido, pero algunos no. Actualmente las mujeres no lo guardan [bebé] antes lo guardaban como 2 meses, tenía que estar acostado en la cama y no tenía que salir a la luz. Ahora no hacen eso, si mucho se demoran 15 días. Todos podían ver al niño, pero, cuando la mujer tenía menstruación no podía ver al niño, eso le hacía daño a él: se le salía el ombligo.
Sobre la menarquía y los cambios en este rito de paso, la mujer Misak nos narra:

…“cuando a la mujer le llegaba la menstruación tenían que hacerle un remedio y por 4 días tenía que estar en un ranchito aparte, sin que nadie la vea, tenía que estar tejiendo… a los 4 días, la bañan con unas plantas medicinales para que el cuerpo no tenga mal olor. Ahora no hacen esto”.


Desde muy jóvenes, 14 años o más, los Misak pueden vivir en pareja en una etapa llamada por ellos “amaño”.
El ritual del matrimonio se realiza con una ceremonia religiosa en la iglesia de Silvia; sin embargo, finalizando el año 2007, en la casa Payan11 se programaron matrimonios colectivos de la comunidad Misak. Aunque se realicen bajo el rito católico, el salir del recinto de la iglesia vislumbra un cambio en el ritual.
En nuestra permanencia en el resguardo falleció una Misak, nos sorprendió ver cuanta gente llegaba a la casa de la difunta; las personas de la vereda y sus familiares, quienes ayudaban a cortar árboles para la leña, a preparar la alimentación para los asistentes. Una Misak nos narra:
Los difuntos son velados 2 ó 3 días. Por la emisora del resguardo se hace el anuncio del fallecimiento. Según la vereda de donde es el finado así es el ritual y el sitio de sepultura; si es evangélico se hace culto, si es católico misa, si es de las veredas Puente Real, Las Delicias o Santiago lo entierran en el cementerio de Santiago; si es de La Campana lo sepultan en Silvia”.
Respecto a la religión en Wampia, encontramos que las Hermanas Misioneras de la Madre Laura12 llegaron al Resguardo –Vereda las Delicias- en la década de 1930, trayendo educación primaria y evangelización católica. A su llegada abrieron una escuela en el centro del resguardo, donde enseñaban además de las enseñanzas básicas, los ritos, rezos y oraciones de la religión católica. De esta manera, el catolicismo fue marcando las prácticas Misak, aunque se conservan algunos aspectos propios: los vínculos rituales con sus fiestas y reuniones se tejen siguiendo pautas y prácticas de la tradición católica; la música, el baile, el vestido y el licor usados en estos rituales son propios a la cultura tradicional de los Misak. Por ejemplo, aunque el matrimonio se realice en la Iglesia Católica de Silvia, los novios visten sus trajes tradiciones; luego se hace la celebración en el resguardo, en casa de familiares, con música, bailes y licor propio.

Para los años 70’ época llegaron a vivir al reguardo el lingüista Tomás Branks -del Instituto Lingüístico de Verano- y el misionero Edwin Dennis:


Su presencia significó la introducción del lenguaje escrito de la lengua guambiana a través de cartillas históricas, himnarios evangélicos y cortos evangelios traducidos, así como la implementación de los abonos para el cultivo y la anulación de las formas de medicina propias, canjeadas por masajes, aceites y medicamentos rebajados; formas de medicina que tuvieron éxito, al mediar entre la crítica a la medicina tradicional y la alternativa a la medicina netamente occidental, de poco crédito entre los guambianos”13.
Thomas Branks, trajo la semilla de papa coconuqueña y la enseñó a sembrar en Pueblito [Vereda del Resguardo], en una parcela que pidió prestada. Como estaba mejorando la casa para poder vivir ahí y hacer sus estudios, invitaba a mingar a los guambianos y a cada uno daba una jigrada de papas por su ayuda, como era la costumbre propia. La gente se entusiasmó y comenzó a sembrar la misma semilla. Cuando ya estaban acostumbrados, los invitaba a cantar en su religión, diciendo que así habría buena cosecha. Así entró esa religión” (Narración de Mayor )14.

En la actualidad, Wampia cuenta con alrededor de 35 congregaciones religiosas Son muchas las asociaciones evangélicas acogidas en los últimos años y, por tanto, se han transformado aún más las creencias ancestrales, pues muchos de estos gremios religiosos aplican restricciones a sus creyentes, prohibiciones frente a la medicina tradicional, las fiestas, los bailes típicos y creencias en seres milenarios. Los niños evangelizados no creen en sus dioses milenarios como el pishimisak, ni en el mito de origen, en el cual se relata que los Misak son hijos del agua. Uno de estos niños nos narró que les habían enseñado en el culto “que el pishimisak era un duende”, y cuando escuchan que son hijos del agua, se ríen; lo que da cuenta del olvido, la no transmisión o la discriminación negativa de las creencias ancestrales. En este sentido, las misiones e iglesias, que han llegado y siguen llegando a Wampia, transforman las relaciones, practicas, cosmovisión y tradiciones de los Misak, sus actuaciones y conocimiento frente a los mitos, los seres espirituales, los mayores, la salud, las costumbres, los conocimientos ancestrales, entre otros:


  • Concepción del Tiempo y el Espacio

La lengua Misak maneja diferentes formas de ubicar espacialmente. Una de ellas siempre lo hace con referencia a algún sitio dado; los términos relacionados a este punto de referencia son: atrás (wentau), delante (metrap), lado de allá (θ-katθ), lado de acá (I-katθ). La diferencia con el castellano radica en la relatividad de la orientación, pues no hace referencia a puntos fijos sino a puntos que se establecen con respecto a un espacio; este espacio es la cocina, el fogón, en torno al cual se relacionan los miembros de la familia. De allí que el saludo cotidiano incluya un conjunto de referencias que explicitan el entorno geográfico, climatológico, espacial y la direccionalidad. Es decir, que el saludo Misak está íntimamente relacionado con el espacio y el tiempo. Muelas escribe: “la lengua guambiana enrolla y desenrolla el espacio, toma el camino como dirección, relativiza la orientación, liga las posiciones a un centro móvil y a un espacio en expansión”15.


Respecto al tiempo, los Misak tienen una concepción en espiral, no lineal y progresivo como el tiempo occidental. Es así como para ellos el pasado (metrap srθ) está adelante porque es conocido, existe y se puede ver: son las huellas de los antepasados, las vidas de otros que marcan el modelo de vida a seguir, con sus ciclos de vida, valores y formas de ser Misak según el género, la edad y relaciones. El futuro (wentθ srθ) está atrás y no se puede ver. Lo anterior significa que los mayores abrieron caminos y son los que van adelante “atrás vamos nosotros”, el futuro está imaginado y viene atrás, mientras que el pasado está concebido como situado frente al sujeto. El presente para ellos se encuentra patinando entre el pasado y el futuro, como un tiempo fugaz: “Es un tiempo que apenas está siendo, cuando ya está dejando de ser”, agrega Muelas.


  • La Mujer Misak


Para los Misak la mujer es la base de su cultura, no obstante, con los cambios del mundo, el modelo de mujer Misak también ha cambiado y han aumentado los roles en relación con la mujer de hace una o dos generaciones. Desde sus propias voces se evidencian los cambios:

La situación de la mujer ha cambiado, en algunos de los aspectos, como en la crianza de sus hijos. Se ha olvidado un poco la manera de orientar de acuerdo a los usos y costumbres de los mayores. Una de las causas es que hay matrimonios de parejas muy jóvenes… esto se puede ver en la pérdida de valores, pero también de saberes propios de la mujer, como el hilar para los vestidos y la práctica de rituales durante todo el ciclo de vida”16
Los abuelos contaban, antes, que a las mujeres no las hacían estudiar porque ellos decían que aprendían a hacer pereza a no trabajar en la tierra, pero ahora no, ahora es diferente”. (Entrevista a joven Misak)
Bárbara Muelas cuenta que para ella estudiar debía ir a escondidas, tratando de que los hombres de su comunidad no la vieran, porque la insultaban.
…“La experiencia en el colegio fue muy amarga; por un lado, salir de los principios de una cultura era como una traición a la comunidad, y tocaba que aceptar toda crítica habidas y por haber; era tanto que el paso de la casa al colegio tocaba esconder para no encontrar con gente conocida, porque si me veían con uniforme y con libros cargados me insultaban, me mostraban la pala, otros el tejido”…
…“Por otro lado, el rechazo que me hicieron en ese entonces las monjas del Colegio del Perpetuo Socorro por pertenecer a la comunidad guambiana; que al recibir una india en tan prestigioso colegio con internas de la “alta” del Cauca y Valle seria la vergüenza, no me aceptaron… Pero un buen día, las monjas… me fueron a buscar; ya muy amablemente me dieron el cupo, pero con una condición, no llevar mi apellido Muelas, para que las estudiantes no se dieran cuenta que yo era india, y así me comprometí. Por esa razón, mis compañeras de estudio no se dieron cuenta que mi nombre era Bárbara Muelas Hurtado, y solamente se dieron cuenta el día que me proclamaron bachiller” (Bárbara Muelas, Primera bachiller y docente Misak)17

Aunque, actualmente, las niñas y jóvenes Misak acceden en igualdad a la escolaridad, los docentes manifiestan que son muy tímidas y que hablan poco:


(Entrevistador): ¿Hay alguna diferencia entre las aspiraciones de las mujeres y las aspiraciones de los hombres?
(Profesor Mestizo -3-): Eso si es ya como cultural, eso es muy marcado. Muchas veces ese machismo, no sé cómo llamarlo. La mujer no tiene derecho a esto y el hombre sí, porque académicamente uno ve esa diferencia, aunque hay unas guambianas que se salen de eso…
La mujer adulta Misak teje los rebozos, los anacos, las ruanas; algunos de estos tejidos se elaboran en telares, pero con el tiempo mucha de la tela la empezaron a comprar en el mercado; las fibras sintéticas han reemplazado la lana de oveja.

La elaboración de los tejidos es importante también porque con él, afirman los taitas, las mujeres van tejiendo la vida de la sociedad Misak. En este sentido, la elaboración de tejidos ha sido un canal de reproducción de la cultura propia:



Las mujeres adultas Misak hilan cuando van caminando, y tejen mientras escuchan una asamblea o al docente en la reunión de padres. Las jóvenes cargan en sus mochilas los implementos para tejer, aunque lo hacen con menor frecuencia que sus madres.
A las niñas les decimos que cuando lleguen del colegio, primero tienen que hacer los oficios en la cocina, porque nosotros llegamos cansados del trabajo, después las tareas, y si sobra tiempo tienen que hacer sus tejidos. Así se va aprendiendo”. (Conversación con Familia Tunubalá).

Imagen 4. Mujer Misak tejiendo un chumbe

El Plan de Crecimiento y Permanencia Cultural del Pueblo Misak (2006) manifiesta con preocupación la situación de los nuevos jóvenes Misak a quienes sus padres nos les han enseñado a hilar, a tejer, a trenzar y el significado que tienen estas artesanías para el pueblo misak:

A las niñas desde muy temprana edad se les enseñaba a tejer; primero las mochilas pequeñas, después a hilar la segunda o vellones de cabuya, luego a armar y tejer cobijas y por último a elaborar su propio anaco”.


En la voz de la mujer Misak, en la voz de los taitas, en nuestras observaciones y los cambios del mundo, la mujer, como figura base de la transmisión del saber Misak, ha vivido muchos cambios: hemos mencionado que trabaja a la par con su compañero, sin embargo en Wampia las mujeres ya no aceptan la imposición total por parte de los hombres y se quejan de maltrato; aunque se encuentra poca referencia escrita, algunas mujeres lo expresan en conversaciones sobre agresiones constantes a la mujer por parte de su pareja.
Otro cambio es el aumento de madres solteras jóvenes. Ha surgido un tipo de familia, la familia monoparental, cambiando el modelo único familiar de antes. Muchas de las madres solteras deben dejar a sus hijos con otros familiares para trabajar en las ciudades como domésticas –migración laboral- y contribuir con ingresos a su familia e hijo/s. Estas nuevas relaciones de la mujer Misak con los mestizos, crea nuevos estilos de relación con su propia familia e hijo/s.

Imagen 5. Diploma de Mujer Misak


Así mismo, otras mujeres Misak han estudiado secundaria y tienen trabajos por fuera del hogar; unas pocas se han profesionalizado, iniciando así, el rompimiento del vínculo exclusivo al ámbito doméstico. Son los nuevos modelos de ser mujer en el contexto Misak, nuevas identidades, diferentes a sus madres y aun más de sus abuelas. Estos nuevos modelos de ser mujer que se manifiestan en sus prácticas, ocupaciones, decisiones y discursos, se han construido por la relación con la escolaridad y con los mestizos y por influencia de los medios de comunicación.

1   2   3   4   5


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos