Voluntad: la primera gran teoríA



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Capitulo 2


VOLUNTAD: LA PRIMERA GRAN TEORÍA


  • Para Descartes, la fuerza motivacional última era la voluntad.

  • Razonó que si podía comprender la voluntad, entonces sería capaz de comprender la motivación.

  • La voluntad iniciaba y dirigía la acción, elegía si actuaba y qué hacer cuando actuaba.

  • Las necesidades corporales, las pasiones, placeres y los dolores ciertamente creaban impulsos a la acción, pero tales impulsos sólo excitaban la voluntad.

  • La voluntad consistía en una facultad (una fuerza) de la mente que controlaba los apetitos y pasiones corporales en aras de la virtud y la salvación mediante el ejercicio de sus poderes de elección y de lucha.

  • La voluntad motiva toda acción.

  • Descartes esperaba que, una vez comprendida la voluntad, de forma automática se daría una comprensión de la motivación. Entender la motivación se reducía y era sinónimo de entender la voluntad.

  • La voluntad resulto ser una facultad de la mente mal comprendida que surgió de algún modo, de un conglomerado de capacidades innatas, sensaciones ambientales, experiencias de vida y reflexiones sobre si mismas y sus ideas.

  • Los filósofos descubrieron que la voluntad era tan misteriosa y difícil de explicar como la motivación que al parecer generaba.


INSTINTO: LA SEGUNDA GRAN TEORÍA


  • Para Darwin, el comportamiento animal parecía ser principalmente no aprendido, automático y mecanicista.

  • Para explicar el comportamiento adaptativo preestablecido, Darwin propuso el instinto.

  • El logro de Darwin consistió en que su concepto motivacional explicaba lo que la voluntad de los filósofos no podía hacer, en primer lugar, de dónde viene la fuerza motivacional.

  • Los instintos surgen de una sustancia física, a partir de una herencia genética.

  • Los instintos estaban en los genes y por lo tanto existían como una tendencia innata para actuar en una forma especifica.

  • Dada la presencia de los estímulos apropiados, los instintos se expresaban a si mismos a través de reflejos corporales innatos: el ave construye un nido, la gallina pone un huevo y el perro caza, todo porque cada uno de ellos posee un impulso que surge en forma biológica y esta genéticamente heredado para hacerlo así.

  • William James (1890) fue el primer psicólogo en promover una teoría del instinto de la motivación.

  • James dotó a los seres humanos con un generoso número de instintos físicos (succión, locomoción) tanto como los mentales (imitación, juego, sociabilidad). Todo lo que se requería para traducir un instinto en un curso especifico de comportamiento dirigido hacia una meta era la presencia de un estimulo apropiado.


  • McDougall (1908) pensaba que los instintos eran fuerzas motivacionales irracionales e impulsivas que orientaban a una persona hacia una meta particular. El instinto “determina que su poseedor perciba, y ponga atención a , objetos de una cierta clase, experimenten una excitación emocional de una calidad particular al percibir tal objeto y actuar en consonancia con él en una forma particular o, al menos, experimente un impulso a tal acción”

º Sin instintos, los seres humanos no iniciarían ninguna acción. Sin estos “motores primarios”, los seres humanos serían masas inertes, “tablas rasas”, cuerpos sin impulso alguno para acción

  • La doctrina quedo por completo fuera de control, cuando las distintas listas de instintos crecieron hasta incluir cerca de 6000.

  • La lógica subyacente en la teoría del instinto era circular: la causa explica el comportamiento (instinto → comportamiento), pero el comportamiento resulta una evidencia par su causa (comportamiento → instinto).


PULSION: LA TERCERA GRAN TEORIA



  • El concepto motivacional que surgió para reemplazar al instinto fue la pulsión.

  • La pulsión motivaba cualquier comportamiento que fuese instrumental para servir a las necesidades corporales (por ejemplo, comer y beber)

  • Las dos teorías de pulsión con mayor aceptación son las de Freíd (1915) y Clark Hull (1943),

  • Freud creyó que todo comportamiento era motivado y que el propósito del comportamiento consistía en servir a la satisfacción de las necesidades.

  • El concepto de Freíd del sistema nervioso establecía que las urgencias biológicas (hambre) eran condiciones constantes e inevitablemente recurrentes que producían acumulaciones de energía en un sistema nervioso que tenia una tendencia innata para mantener un bajo nivel de energía constante.

  • Mientras el sistema nervioso intentaba mantener un nivel de energía constante y bajo, la emergencia de las urgencias biológicas lo desplazaban de manera perpetua de su objeto.

  • Cada acumulación de energía alteraba la estabilidad del sistema nervioso y producía incomodidad psicológica (ansiedad).

  • Si la acumulación de energía se elevaba sin control, amenazaría la salud física y psicológica.

  • Para proteger la salud personal, la pulsión surgía como una especia de llamada de advertencia, de modo que el individuo pudiera actuar.

  • El comportamiento continuaba hasta que la pulsión o urgencia que la motivó se satisfacía.

  • A pesar de su creatividad, la teoría de las pulsiones tuvo al menos tres criticas importantes:

  1. Una relativa sobreestimación de la contribución de las fuerzas biológicas a la motivación y por lo tanto, una relativa subestimación de factores relacionados con el aprendizaje y la experiencia.

  2. Una excesiva confianza en los datos tomados de los estudios de la investigación de casos de individuos perturbados.

  3. Las ideas no se verificaban científicamente.




  • Para Hull la motivación podía predecirse a partir de condiciones antecedentes en el ambiente. (con el instinto y la voluntad, era imposible predecir cuando una persona seria motivada o no) pero si a un animal se le privaba de alimento, agua, sexo o sueño, entonces la pulsión en forma inevitable aumentaría de acuerdo con la duración a dicha privación.

  • La pulsión era una función monótona creciente de la necesidad corporal total, y la necesidad corporal total era una función monótona creciente de las horas de privación.

  • Aunque la pulsión energice el comportamiento, no la dirige. El hábito, no la pulsión, dirigen el comportamiento.

  • Los hábitos que guían el comportamiento surgen del aprendizaje, y éste ocurre como consecuencia del reforzamiento.

  • Cualquier respuesta que disminuya la pulsión produce un reforzamiento, y el animal aprende a la respuesta que provoca la reducción de la pulsión para dicha situación particular.




  • Ocaso de la teoría de la pulsión:

  1. las anoréxicas no comen (y no quieren comer) a pesar de una fuerte necesidad biológica para hacerlo. Por ende, la motivación también debe emerger de fuentes distintas a las de las perturbaciones corporales.

  2. El aprendizaje podría ocurrir en formas no relacionadas con la reducción de la pulsión.

  3. Los motivos surgen de algo más que sólo la fisiología corporal (una persona que no esté sedienta puede experimentar un intenso motivo para beber al saborear su bebida favorita).




  • Como la teoría del as pulsiones declinó en apoyo y popularidad, se ofrecieron tres principios motivacionales posibles para reemplazar a la pulsión:

  1. Incentivo: Un incentivo es un suceso externo (o estímulo) que energiza y dirige la conducta de acercamiento y evitación. A través del aprendizaje, los individuos crearon vínculos (o expectativas) de que ciertos objetos ambientales resultaban gratificantes y por ende merecían respuestas de acercamiento, en tanto que otros objetos infligían dolor y por lo mismo, merecían respuestas de evitación.

  2. Excitación: Hallazgo neurofisiológico de un sestea de excitación en el tallo cerebral.

Los ambientes no estimulantes generaban bajos niveles de excitación y estados emocionales como el aburrimiento; algunos ambientes, retadores y estimulantes provocaron niveles óptimos de excitación y estados emocionales como el interés; además los ambientes muy estimulantes, desconocidos y llenos de conflictos causaron altos niveles de excitación y estados emocionales como el temor.

  1. Discrepancia: se basa en:

    1. La existencia de un nivel óptimo de cada estado motivacional

    2. Que los organismos están motivados para mantener dicho equilibrio.

Por lo tanto, la discrepancia es cualquier desviación del equilibrio detectable.

Las discrepancias son motivacionales, pues cuando ocurren energizan y dirigen al organismo para incitarlo a cualquier comportamiento necesario a fin de restaurar el equilibrio perdido.


Capitulo 5
Motivación intrínseca: Emerge de manera espontánea de las necesidades psicologiazas orgánicas, la curiosidad personal y los empeños innatos por crecer. Por ejemplo: incluso sin la presencia de recompensas y presiones, el interés activa el deseo de leer un libro, y la competencia involucra a una persona en un desafía durante horas.

Motivación Extrínseca: Surge a partir de incentivos y consecuencias ambientales. Siempre que actuamos para obtener un mayor grado académico, ganar un trofeo o terminar algo antes de un plazo, nuestra conducta es extrínsecamente motivada (la motivación debe su origen a sucesos presentes en el ambiente).

Es la razón creada en forma ambiental para incentivar o persistir en una acción. La motivación extrínseca significa un medio para un fin: el medio es la conducta y el fin es alguna consecuencia.


La diferencia esencial entre los dos tipos de motivación reside en la fuente que energiza y dirige la conducta:

º Con la conducta motivada intrínsecamente, la motivación emana de necesidades internas y la satisfacción espontánea que la actividad proporciona.

º Con la conducta motivada extrínsecamente, la motivación surge de incentivos y consecuencias que se hacen contingentes en el comportamiento observado.
Incentivos: el incentivo es un suceso ambiental que atrae o aleja a una persona respecto a una acción particular. Los incentivos siempre preceden a la conducta y al hacerlo, crean en la persona una expectativa de que están por llegar consecuencias reforzantes o punitivas o desagradables.

Algunos incentivos podrían ser una sonrisa, una luz verde en el semáforo, la presencia de amigos etc. algunos incentivos negativos incluyan una mueca desagradable, un semáforo en rojo, la presencia de enemigos etc.

Los incentivos no causan la conducta. En vez de ello, afectan la posibilidad de que se fortalezca o debilite una respuesta. El incentivo es la señal situacional que marca la posibilidad de que una conducta produzca consecuencias de recompensa o castigo, y este conocimiento acerca del valor del incentivo de un estímulo se aprende mediante la experiencia.
Reforzador: distintas definiciones:

º un reforzador positivo disminuye la pulsión (comer aumenta el comportamiento porque disminuye el hambre).

º un estimulo que disminuye la excitación (una sustancia aumenta la conducta ya que calma la ansiedad)

º un estimulo que aumenta la excitación (un concierto de rock aumenta la conducta porque estimula, excita)




  • Un reformador resulta efectivo para una persona pero no para otras, lo cual sugiere que el ajuste persona/reforzador es tan importante como cualquier característica particular del reforzador por si mismo.

  • El mismo reforzador es efectivo para una persona en un momento pero inefectivo en otro.

  • Los reforzadores varían en su intensidad (el dinero es un reforzador si la suma es importante)

  • Seis consideraciones determinan la efectividad de un reforzador positivo: 1) su calidad 2) su inmediatez, 3) el ajuste persona/reforzador, 4) la necesidad del relector por dicha recompensa en particular, 5) su intensidad, 6) el valor del reforzador percibido por el receptor.


Reforzador positivo: Resulta mas probable que la persona que recibe un reforzador positivo repita la conducta, que una persona que no recibe tal consecuencia reforzante por la misma conducta.
Reforzador negativo: Repelen los estímulos desagradables. El escape aleja a una persona de un estimulo desagradable, la evitación en primer lugar previene que el estimulo desagradable ocurra (la gente evita a la policía, poniéndose el cinturón de seguridad. Una vez que descubrimos los comportamientos efectivos para alejarnos de la sirena de la policía, tendemos a repetir tales maniobras de escape cuando se repite la sirena. Sin embargo, para evitar en primer lugar que el estimulo repulsivo ocurra, la gente aprende a abrocharse el cinturón antes de arrancar el auto para evitar la sirena).
Castigo: La persona que recibe un castigo tiene menor probabilidad de repetir la conducta, en comparación con quien no recibe tal consecuencia desagradable por hacer la misma cosa.

Existe una confusión potencial al discernir entre castigos y reforzadores negativos porque ambos son estímulos desagradables, como cuando los padres reprenden a sus hijos pro no limpiar su cuarto. La reprimenda es un castigo si su intento consiste en suprimir conductas (por ejemplo, eliminar el desorden del cuarto del niño). Sin embargo, es un reforzador negativo si el niño limpia su cuarto para escapar o evitar el regaño, antes de que ocurra.



Los castigos disminuyen la conducta (indeseable); los reforzadores negativos aumentan la conducta (escape, evitación).
Los castigos positivos involucran la eliminación de consecuencias positivas para suprimir la conducta a futuro. El castigo vía eliminación de consecuencias positivas constituye en esencia el retiro de los reforzadores positivos.

Los ejemplos incluyen una licencia de conducir suspendida para evitar el manejo bajo los efectos del alcohol; un juguete que se le ha quitado a un niño para eliminar un berrinche, o cuando se envía a la cama a un niño sin el gusto de ver su programa favorito.


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