Vera Noriega, J. Á., Yáñez Quijada, A. I., Ramírez Zaragoza, M., & Bautista Hernández, G. Anomia social



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Vera Noriega, J. Á., Yáñez Quijada, A. I., Ramírez Zaragoza, M., & Bautista Hernández, G. Anomia social,
anomia psicológica y alienación como predictores de la conducta disocial en Adolescentes escolares

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Anomia social, anomia psicológica y alienación como
predictores de la conducta disocial en Adolescentes escolares

Social anomie, psychological anomie, and alienation as
predictors of dissocial conduct in high school adolescents

José Ángel Vera Noriega1


Adrián Israel Yáñez Quijada2
Manuel Ramírez Zaragoza3
Gildardo Bautista Hernández4

Resumen
El objetivo de la investigación fue evaluar si las medidas de anomia social, anomia psicológica y alienación son predictores de la conducta disocial. La muestra fue conformada por 499 estudiantes de los distintos grados de una escuela pública de educación media del noroeste de México. Los resultados refieren que sólo la anomia psicológica y alienación predicen la conducta antisocial. Se concluye que una valoración negativa de las normas impuestas por la sociedad ejerce un impacto en el cometer conductas que desafían al orden establecido.
Palabras clave: educación media superior; conducta disocial; anomia; alienación.
Resumo
O objetivo da pesquisa foi avaliar se as medidas de anomia social, anomia psicológica e alienação são preditores da conduta antissocial. A amostra foi conformada por 499 estudantes dos distintos graus de uma escola pública de educação média do noroeste do México. Os resultados mostraram que somente a anomia psicológica e a alienação predizem a conduta antissocial. Conclui-se que uma valorização negativa das normas impostas pela sociedade exerce um impacto em cometer condutas que desafiam a ordem estabelecida.


Palavras-chave: educação média superior, conduta antissocial, anomia, alienação.
Abstract
The objective of the research was to assess whether the measures of social anomie, psychological anomie, and alienation are predictive of dissocial behavior. The sample consisted of 499 students of different grades in a public middle school in Northwestern Mexico. The results showed that only psychological anomie and alienation are predictors of anti-social behavior. It can be concluded that a negative assessment of the rules imposed by society has an impact on the behaviors which challenge the established order.
Keywords: high school; anti-social behavior; anomie; alienation.

Introducción
El comportamiento humano es regulado a través de una serie de normas, reglas o convenciones explícitas o implícitas. Este conjunto de mecanismos de control obedecen a patrones jurídicos, culturales y morales que son inherentes a la vida en sociedad. En este sentido, son los jóvenes los que comúnmente han sido señalados por presentar comportamientos divergentes a las normas convencionales. Ésta constante se asocia al proceso de desarrollo y búsqueda de sentido a las normas sociales que atraviesan los jóvenes (Benedicto, 2008).

Konty (2005) señala que el éxito del ajuste de los jóvenes respecto a las normas sociales, garantiza la aceptación de los deberes que se les asignan conforme a su edad, regulando así, el tipo y alcance de las relaciones interpersonales que pueden tener, y su conformidad de pertenencia a comunidades. Su fracaso desestructura la cultura, la sociedad y la personalidad; la identidad colectiva queda trastocada de tal forma que no se reconoce, los jóvenes quedan marginados del todo social. Lo anterior, puede generar jóvenes con comportamientos de trasgresión a las normas (Srole, 1956; Roldán, 2001).

Lo anterior marca la pertinencia de explorar el fenómeno de Anomia, como concepto asociado de manera muy general, a condiciones de desintegración o desorganización social. El concepto de Anomia proviene del griego Üvoìíá que significa ausencia de ley, orden o estructura (Pérez, 2007). El abordaje científico de este concepto tuvo su inicio en la sociología, con los esfuerzos de Durkheim en su estudio del suicidio; este autor explica que la ambigüedad de la normativa social y los cambios sociales pueden impulsar a los individuos a cometer actos suicidadas (Durkheim, 1928, en Parales, 2008).

Durkheim (1967) concibe a la anomia como una condición endémica de las sociedades modernas, especialmente activa en el sector económico donde los valores morales y la ética están determinados en mayor proporción por los lineamientos del enriquecimiento capitalista, lo que genera situaciones de desigualdad. En este entorno, los jóvenes al no encontrarle un sentido de justicia o equidad a las normas, éstas pueden parecerles sin sentido, lo que genera en ciertos sectores de las sociedades, individuos anómicos

Por su parte, Merton (1938), relacionó a la anomia con el estudio sociológico de la conducta divergente, haciendo alusión a que la estructura social genera presiones a ciertos individuos para comportarse de una manera atípica. Para Merton, la anomia es considerada como el rompimiento entre la estructura social y la estructura cultural, que afecta principalmente a las clases bajas.

En la tentativa de comprender la anomia como un fenómeno psicológico, Srole (1956) se refirió con este concepto a una especie de perturbación mental que dificulta a la persona la acción normativa legal y convencional en su medio social, generando la sensación entre polos continuos de sumisión, distancia y alienación.

Para Konty (2005), la anomia psicológica se debe a la condición de la naturaleza humana, la persona no se ajusta al modelo del control social. Aunque teniendo habilidades para actuar relacionando su ego a intereses sociales, cuando esto no ocurre, hay una regulación que tiene efectos cognitivos en su comportamiento; la persona pasa a desvalorar los intereses sociales y valora los individuales.

Referente al fenómeno Alienación, generalmente, ha sido conceptualizado de diferentes formas a partir de la comprensión de procesos de integración social. Algunos autores han hecho hincapié en aquellas condiciones sociales que generan individuos alienados y otros la definen con relación a como los individuos perciben su entorno social (Venegas, 2007). Karl Marx (1985) es uno de los primeros autores en referirse a la alienación como un fenómeno social. Este autor define a la alienación como una “enajenación de los individuos”, generada a partir de la división del trabajo y el aumento de la propiedad privada (citado en León, 2002).

Por su parte, Berger (1971, citado en Venegas, 2007), concibe a la alienación como el proceso por el cual se pierde la relación dialéctica entre el sujeto y su mundo, la persona puede vivir su propio proceso de alienación y no se ve inmerso a través de las estructuras sociales, que producen individuos que no se ajustan al sistema social. La conciencia precede a la socialización y nunca puede ser socializada totalmente, con lo cual siempre es parcial, es decir, la conciencia alienada no produce una dialéctica, generando que sea poco evidente la diferencia esencial entre el mundo sociocultural y el mundo natural.

Por último, Seeman (1975), refiere uno de los conceptos más aceptados sobre la alienación en la actualidad y lo enmarca como un fenómeno multidimensional, compuesto por cinco dimensiones. La primera es el sentimiento de impotencia que se refiere a la angustia de no tener control sobre los resultados de la actividad de los individuos. La segunda es la ausencia de significación, que alude a la incomprensión del individuo de los significados de los actos y acontecimientos en los que está comprometido. Le sigue la ausencia de normas el individuo es incapaz de poner en acción otros medios más que los no aprobados socialmente para realizar sus fines. La cuarta dimensión es el aislamiento, que supone un sentimiento de soledad, de abandono y, al mismo tiempo, una situación en la que se le asigna escaso valor a los objetivos y valores que son centrales en una sociedad dada. La quinta se le denomina auto-extrañamiento, está vinculado a la incapacidad de encontrar una auto-recompensa en las actividades que se realizan, definiéndola operacionalmente como el grado de dependencia del comportamiento, en relación con recompensas futuras que se pueden anticipar.

Los sujetos con una alta percepción de anomia y alienación experimentan sentimientos de que el mundo y ellos mismos son ambiguos, destituidos de sentido, de falta de reglas claras y de cimientos estables. La persona se encuentra en un vacío moral, es incapaz de actuar de forma socialmente deseable (Vera, Bautista, Yáñez & Ramírez, 2012).

Bajo este marco, resulta pertinente analizar la percepción de los jóvenes sobre las normas sociales y la conducta disocial, esta última, entendida como un acto de transgresión menor, sin la realización de un delito (Formiga & Gouveia, 2003; Yañez, 2011). El cometer una conducta que desafíe al orden, puede estar relacionado con la percepción que realizan los jóvenes sobre las normas establecidas en su comunidad, escuela o la misma familia.

Formiga y Gouveia, (2003) y Yañez, (2011) aluden a la conducta disocial como transgresión del orden establecido y se relaciona con conductas de la limpieza y de respeto en las relaciones interpersonales. Estos tipos de conductas se enfocan en causar molestias entre los miembros de una comunidad, desafían el orden social o infringen las normas sociales, son en su gran mayoría consideradas como simples travesuras. No obstante, la importancia de estudiar este fenómeno es que, en diversas investigaciones se ha encontrado que el desarrollar estas conductas son el precedente de actos delictivos, que tienen como objetivo afianzar al sujeto hacia una vida de infracciones (Bringas, Herrero, Cuesta & Rodríguez, 2006; Sobral, Gómez, Luengo, Romero & Villar, 2010).

Por otro lado, el estudio de la anomia y conductas disociales en jóvenes estudiantes de preparatoria resulta pertinente, debido a que la escuela resulta una institución de vital importancia para el desarrollo humano, en esta se forman valores y se transmiten las normas para el ajuste del individuo a las sociedades (Tello, 2005). Las investigaciones se orillan a analizar las perturbaciones que puedan suceder en el desarrollo normativo y social de los jóvenes en este espacio educativo. En este sentido, Sanabria y Uribe (2009, 2010) llevaron a cabo un estudio sobre los factores de riesgo asociados con la conducta disocial en dos grupos de adolescentes. La muestra la conformaron 179 sujetos con edades entre 12 y 18 años. La edad media de la muestra fue de 15 años. Los resultados muestran que los menores infractores presentan una mayor frecuencia de exposición a los factores de riesgo asociados con la conducta antisocial y delictiva, en comparación con los adolescentes no infractores. Sin embargo, los autores concluyen que tanto los menores infractores como los no infractores se encuentran expuestos en proporciones similares al maltrato social, consumo de alcohol, siendo estos los factores que más constituyen una situación de riesgo.

Frías, López y Díaz (2003) desarrollaron un estudio en donde el objetivo principal fue modelar un marco explicativo de la génesis y mantenimiento de la conducta disocial en jóvenes. La muestra se compuso por 204 jóvenes mexicanos que cursaban el nivel medio superior (preparatoria). Se evaluaron diversos factores relacionados con la conducta disocial tales como la violencia intrafamiliar, la ingesta de alcohol de sus madres, problemas de conducta escolar, peligrosidad del barrio y actitudes acerca de la violencia. Los resultados aluden que quienes desarrollan la conducta antisocial provienen de familias en donde existe abuso y violencia entre sus miembros, de ambiente escolar y de barrio con alta peligrosidad y de una actitud favorable hacia estas conductas.

Aceituno et al. (2009) realizó un estudio en Santiago de Chile, en donde se compararon los niveles de anomia y alienación de los jóvenes estudiantes de bachillerato entre 1989 y 2007. El procedimiento de muestreo de 1989 se desarrolló con base en una tipología de colegios de la Región Metropolitana de Chile, en función del nivel socioeconómico esperado de sus estudiantes, clasificando cada colegio en nivel social bajo, medio o alto; para el año 2007 se eligieron intencionadamente siete establecimientos educacionales (dos de nivel alto, dos de nivel medio y tres de nivel bajo) muy similares con los que se trabajaron la primera ocasión. Los resultados indicaron que los niveles de anomia y alienación no cambiaron significativamente en ese periodo de tiempo. Sin embargo, sólo la dimensión de impotencia reportó diferencias, debido a la sensación de incapacidad frente al futuro cambiante.

Por otro lado, se ha encontrado en jóvenes infractores que las percepciones de alienación y anomia Social sirven para diferenciar y explicar la conducta antisocial. Así, el esfuerzo cognitivo del sujeto joven infractor establece una disonancia con el entorno institucional-social, pero una concordancia con la familia y los amigos y amigas. A su corta edad, los adolescentes son capaces de conocer y entender las normas y reglas sociales, sin embargo, su sentimiento anómico y de alienación hace posible una evaluación cognitiva de la infracción como un atentado contra el enemigo, como forma de respuesta frente a la exclusión, el olvido y la discriminación. Es decir, el enfrentamiento a un grupo o condición social que se supone es la constructora de las reglas y normas de oposición y de exclusión (Vera et al., 2012).

Ramírez (2012) encontró en jóvenes que no estudian y no trabajan, a través de un análisis de regresión, que las variables con mayor peso explicativo para la conducta disocial es la confianza en las instituciones y la anomia psicológica, aunque también figura con poco poder explicativo anomia social y alienación, así, se menciona que la ocurrencia de conductas disociales está relacionada con la percepción personal de poco apoyo dentro del micro ambiente familiar y de una valoración negativa de las instituciones que se supone establecen las reglas.

Paralelamente, Formiga (2012a) propone un modelo teórico en donde se supone que aquellos jóvenes que perciben o expresan insatisfacción, desconfianza y pesimismo hacia el sistema social, político económico y cultural, es decir, perciben a su sociedad como inestable (anomia social) pueden revelarse y manifestar conductas antisociales y delictivas.

Finalmente, Formiga (2012b) complejizó la propuesta teórica, al considerar que tanto la percepción del adolescente de estar al margen de la sociedad como la percepción de una inestabilidad social pueden actuar de manera separada para que el adolescente manifieste conductas antisociales, también es pertinente pensar que una percepción de insatisfacción, desconfianza y pesimismo puede influir en un estado mental de desespero y de abandono que acompaña al sujeto, y esto a su vez a un enfrentamiento o cuestionamiento que sería manifestado a través del comportamiento antisocial.

Tal como se ha mencionado, el estudio de la juventud, específicamente de su percepción acerca de las normas sociales y en general, de su entorno social, puede revelar un estado de anomia y alienación. Así, las nociones de anomia, alienación y conducta disocial, dan cuenta del grado de integración social de los sujetos. Se trata de percepciones tanto de condiciones propias de la vida social como de la visión subjetiva acerca de ellas (Aceituno et al., 2009).

En este sentido, se planteo como objetivo analizar la influencia de las variables anomia social, anomia psicológica y alienación sobre la conducta disocial en jóvenes estudiantes de nivel medio superior.


Método
Participantes

El estudio se realizó con 499 estudiantes pertenecientes al Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica Hermosillo 1 (CONALEP Hermosillo 1). De los cuales, el 53.7% de género femenino (n = 284) y el 46.3% masculino (n = 236). La distribución por edad fue de 15 a 22 años. En lo que respecta al grado académico, el 41.4% se ubicó en el segundo semestre, el 26.9% en el cuarto semestre y el 31.7% corresponde a sexto. En cuanto al nivel educativo de los padres se refiere, el 42.2% estudió la secundaría y sólo el 9.7% realizó estudios profesionales. El 67.3% de las madres se dedica al hogar y de las que trabajan fuera de él, la mayoría lo hace en trabajos no profesionales, al igual que los padres.


Instrumentos

La escala de Anomia Social de Li, Atteslander, Tanura y Wang (1999). Evalúa aspectos vinculados a como las personas experimentan subjetivamente los eventos sociales. Yáñez (2011) reportó una consistencia interna, con alfas que van desde 0.80 hasta 0.88, y validez por constructo en se obtuvieron 22 reactivos agrupados en tres dimensiones que explican el 40.98% de la varianza: a) Aceptación de las Normas. Se define como el grado de aceptación y capacidad que perciben los jóvenes sobre el gobierno y la manera en que realiza sus funciones al sistema de toma de conciencia individual y de la situación en la que el individuo pertenece, consta de 8 reactivos; b) Comparación Social. Incluye 6 reactivos que describen los juicios comparativos que las personas realizan con base en las condiciones de su vida y la de los demás y c) Sustentabilidad de las Normas. Incluye 8 reactivos que evalúa el grado de pertinencia y sustento percibido sobre las reglas. La escala general va de 0 a 5. Así, para las dos primeras dimensiones, puntajes menores significan menor aceptación y menor satisfacción con respecto a los otros. En cambio, la de sustentabilidad de la normas puntajes altos significan menor sustentabilidad de las normas.

La escala de Anomia Psicológica de una combinación de la escala de McClosky y Schaar (1965) con reactivos derivados de la microanomia de Konty (2005). Yáñez (2011) reportó validez de constructo y consistencia interna para dicho instrumento. Está compuesta por 24 reactivos que en interacción explican el 27% de la varianza. Mide creencias y percepciones acerca de la vida y los parámetros sociales, cuenta con cinco opciones de respuesta tipo Likert que van de 0= Totalmente en desacuerdo a 5 = Totalmente deacuerdo, se distribuyen en dos dimensiones: Desconfianza social, que describe las creencias de los jóvenes sobre la percepción del mundo como un lugar hostil, impredecible e inseguro, se compone de 14 reactivos con pesos factoriales desde .36 hasta .55 con un alfa de Cronbach de .75 y Microanomia que alude a la naturaleza del ser humano, en donde debido circunstancias normativas, las personas no se ajustan al modelo del control social, esto conduce a la degradación de los intereses sociales y potencializar los individuales, cuenta con 10 reactivos que van desde .36 hasta .73 de peso factorial.

La escala de Alienación de Aceituno y Drago (1989) que evalúa la falla del proceso de internalización o socialización en donde al individuo, el mundo social le parece ajeno. Yáñez (2011) reportó validez de constructo y consistencia interna de la escala. Consta de treinta reactivos, distribuidos en dos componentes; ausencia de significación que alude a una situación en la que se le asigna escaso valor a los objetivos y valores que son centrales en una sociedad dada; consta de 14 reactivos con pesos factoriales que van de .46 a .66 y un valor alfa de .83, y la alienación interpersonal que se refiere a una perturbación mental que dificulta a los jóvenes llevar a cabo una acción normativa legal y convencional en su medio social; agrupa 16 reactivos con pesos factoriales de .365 a .651 y valor alfa de .81. En interacción la escala explica el 30% de la varianza. La escala es de tipo Likert con opciones de respuesta de 0 = Totalmente en desacuerdo a 5=Totalmente de acuerdo. Así, para la dimensión ausencia de significación, puntajes mayores, significan mayor valor a los objetivos y valores, asimismo, que la de alienación interpersonal, puntajes altos representa mayor alienación.

La escala de Conductas Disocial (CAD) de Seisdedos (1998). Yáñez (2011) reportó valores de consistencia interna y validez de constructo de ésta escala. Para fines de este estudio se tomó en cuenta el área de conducta antisocial, que miden conductas que no expresan delitos, sino comportamientos que desafían el orden social. Incluye 16 reactivos con pesos factoriales entre .46 y .73, varianza explicada de 21% y alfa de Cronbach de 89. La escala es de tipo Likert con diez puntos, cuyos valores van de 0 = nunca he cometido tal conducta a 9 = siempre he cometido estas conductas. Puntajes mayores significan mayor conducta disocial.

Procedimiento

Los instrumentos se aplicaron a una muestra de estudiantes de bachillerato del noroeste de México.Cada estudiante recibió instrucciones referentes a la forma de contestar el instrumento y se les describieron algunas consideraciones respecto al objetivo del estudio. El levantamiento de la batería de pruebas, se llevó a cabo en una sola sesión y en grupos, pidiendo el permiso previo al director y los profesores que se encontraban a cargo del aula. El tiempo estimado para responder el instrumento fue de 40 a 60 minutos, al terminar se verificó que todos los reactivos estuvieran contestados.

Debido a aspectos de carácter ético, la encuesta se llevó a cabo con participación consentida de cada sujeto, es decir, los estudiantes firmaron un consentimiento informado en donde venía establecido que su participación sería totalmente voluntaria y que los datos proporcionados serían tratados de manera confidencial y anónima.
Tratamiento de datos

Se elaboró una base de datos, que se compuso por 130 variables, de la cuales 110 pertenecen a los reactivos de los instrumentos y 20 corresponden a datos generales de los participantes. Se utilizó análisis descriptivos y la técnica estadística de regresión lineal, con el fin de analizar la influencia de la anomia social, anomia psicológica y alienación, en la conducta disocial de los escolares.


Resultados
Análisis de frecuencias

Con el fin de observar la distribución de los puntajes arrojados en cada una de las pruebas aplicadas, se realizó un análisis de frecuencias. Al menos el 75% de los estudiantes reportan haber cometido alguna conducta antisocial a lo largo de su estadía en el bachillerato, siendo las más comunes salir sin permiso, no hacer los deberes en sus casas, tirar basura en la escuela a propósito, insultar a los demás y hacer trampas en los exámenes

En la medida de anomia social, los estudiantes reportaron medias de 1.41 para aceptación de las normas y 1.22 para comparación social lo cual representa que los estudiantes se encuentran inconformes con las normas. Lo mismo sucede para sustentabilidad de las reglas, ya que lo jóvenes perciben una baja sustentabilidad de los parámetros normativos con medias de 3.04. Los puntajes resultan alarmantes, se puede decir que los estudiantes de CONALEP se encuentran fuera de la normalidad de apreciación de las cuestiones sociales, es decir, presentan un riesgo inminente de anomia social.

Por otra parte, en los resultados de anomia psicológica se alcanzaron medias de 2.68 en la dimensión de microanomia, lo cual indica que los alumnos no se perciben desajustados al modelo de control social. Por el contrario, para desconfianza social, en donde se reportó la creencia de una sociedad hostil con una media de 3.22, en este caso, parece que los estudiantes presentan un ligero riesgo de padecer anomia psicológica (Tabla 1).

Por último, en lo que respecta a alienación, los estudiantes reportaron medias de 1.10 en el factor ausencia de significación que alude a una situación en la que se le asigna escaso valor a los objetivos y valores que son centrales en una sociedad dada y 2.29 para la alienación interpersonal que se refiere a una perturbación mental que dificulta a los jóvenes llevar a cabo una acción normativa legal y convencional en su medio social.
Análisis de regresión lineal

Por otro lado, se realizó un análisis de regresión por pasos para estudiar la relación entre las variables independientes Anomia Social, Anomia Psicológica y Alienación sobre la variable dependiente Conducta Disocial. Alienación y Anomia psicológica resultaron significativas y en interacción explican el 5% de la varianza de la Conducta Disocial, cumpliendo el criterio de independencia con una Durbing-Watson de 1.98, el cual nos indica que existe independencia entre los residuos (Tabla 2).

De igual manera el modelo contrasta la hipótesis a través de la prueba ANOVA de que la R es mayor a cero y en concordancia las variables involucradas están linealmente relacionadas. La raíz cuadrada de la media cuadrática residual es igual a 1.81y se refiere a la parte de la variabilidad de las variables independientes que no son explicadas por la recta de regresión de los residuos. El modelo de regresión múltiple resultó de la siguiente manera: conducta disocial=.12 + .20 (anomia psicológica) + .14 (alienación).

La variable que tiene mayor importancia explicativa es anomia psicológica con un valor beta de .20, mientras que alienación tiene un valor beta de .14. Finalmente, ambas variables cumplen con niveles de significancia menores a .05, esto quiere decir que las dos variables independientes contribuyen de manera significativa a la explicación de la conducta antisocial.


Discusión
Este trabajo partió del objetivo de analizar si las variables que tienen que ver con la valoración de pertinencia de las normas, como son anomia y alienación, y su posible influencia en la conducta antisocial de jóvenes estudiantes de bachillerato. Los resultados obtenidos por los descriptivos muestran que estos jóvenes estudiantes de CONALEP se encuentran fuera de la normalidad de apreciación de las cuestiones sociales, es decir, presentan un riesgo inminente de anomia social. Además, perciben a la sociedad como hostil y le asigna escaso valor a los objetivos y valores que son centrales en la sociedad. Con ello dan cuenta de una imagen de desintegración social (Aceituno et al., 2009).

No obstante, al analizar la influencia de la anomia social, la anomia psicológica y la alienación sobre la conducta disocial, resultó que sólo la anomia psicológica y alienación resultaron como explicativas de la conducta disocial, aunque con una varianza explicativa mínima. Como bien menciona Frías et al. (2003), son las políticas públicas las que designan la normatividad a implementarse en las escuelas, los alumnos de este estudio presentan altos riesgos de anomia social, psicológica y alienación, pero esto no implica que reaccionen frente al sistema a través de la realización de conductas disociales. Es decir, el enfrentamiento a un grupo o condición social que se supone es la constructora de las reglas y normas de oposición y de exclusión (Vera et al., 2012).

Siendo la juventud un proceso de cambio, es importante evaluar la relación de las variables mencionadas. No obstante, estas variables deben de estar acompañadas de otras, como la situación familiar, la peligrosidad del barrio donde se radica, el desempleo entre otros factores (Formiga & Gouveia, 2003), pues en cada uno de los escenarios, los individuos realizan juicios sobre la normatividad impuesta por la sociedad, es por eso que se debe estudiar a mayor profundidad el fenómeno de anomia y alienación, lo que ayudará a tener una visión más amplia del proceso de integración social de los jóvenes estudiantes de bachillerato y sus posibles obstáculos (Konty, 2005).

Es importante señalar que la alienación aparece como un factor de explicación que aumentara su capacidad explicativa toda vez que como medida se encuentra asociada con mayor valor a la anomia social. Considerando que la conducta antisocial en jóvenes de bachiller se refiere al llevar a cabo conductas de transgresión del orden establecido (Seisdedos, 1998) su desarrollo indica que está determinado por la anomia psicológica la cual implica una perturbación mental que dificulta a la persona la acción normativa legal y convencional en su medio social y alienación que se mide como la falla del proceso de internalización o socialización en donde al individuo, el mundo social le parece ajeno o extraño (Seeman, 1975). Tenemos como resultado que en la preparatoria se gesta un fenómeno no sólo de desconfianza en las instituciones, de insatisfacción social sino de falta de comprensión de las normas y reglas por parte de los jóvenes.




Referencias

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Recebido: 17/06/2013

Revisado: 30/10/2013

Aprovado: 04/11/2013




Variable

Media

DS

Anomia social




Aceptación de las normas

1.41

.63

Comparación social

1.22

.62

Sustentabilidad de las normas

3.04

.85

Anomia psicológica

Desconfianza social

3.22

.58

Microanomia

2.68

.68

Alienación

Ausencia de significación

1.10

.54

Alienación interpersonal

2.29

.82
Tabla 1. Análisis de frecuencias para las variables del estudio y sus factores

Tabla 2. Análisis de regresión por pasos para las variables predictivas de la Conducta Disocial.



Modelo

Coeficientes no estandarizados

Coeficientes tipificados

t

Sig.

Estadísticos de colinealidad




B

Error típ.

Beta







Tolerancia

FIV




(Constante)

.12

.34




.38

.70







Anomia psicológica

.51

.11

.20

4.5

.000

.87

1.1







Alienación

.36

.11

.14

3.1

.002

.65

1.1




VD=Conducta antisocial, R=.24, R2=.057, DW=1.98

1 Profesor e Investigador Titular del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo A. C. México. Doctor en psicología interesado e evaluación educativa y desarrollo y aprendizaje.

2 Maestría en Innovación Educativa por la Universidad de Sonora. Estudioso de los temas de evaluación educativa y Etnopsicología.

3 Maestría en Desarrollo Regional Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo AC. Apoyo técnico Departamento de Desarrollo Humano y Bienestar Social interesado por temas de justicia restaurativa, agresión y violencia escolar.

4 Maestría en Desarrollo Regional Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo AC. Apoyo técnico Departamento de Desarrollo Humano y Bienestar Social interesado por temas de desarrollo moral, anomia alienación y juventud.

____________________________________________________________________________________

Pesquisas e Práticas Psicossociais – PPP - 8(2), São João del-Rei, julho/dezembro/2014





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