Varones en los espacios domésticos: ser padre y corresponsable en el hogar



Descargar 37.86 Kb.
Fecha de conversión23.12.2018
Tamaño37.86 Kb.
Vistas29
Descargas0

VARONES EN LOS ESPACIOS DOMÉSTICOS:

SER PADRE Y CORRESPONSABLE EN EL HOGAR
Mesa GT-11

Género, Feminismos y sus Aportes a las Ciencias Sociales
Mtra. Angélica Rodríguez Abad

México

Estudiante de doctorado en Ciencias Sociales

Facultad de Estudios Superiores Cuautla, Morelos. Universidad Autónoma del Estado de Morelos

angie_ben21086@hotmail.com
Dra. Luz Marina Ibarra Uribe

México

Profesora-Investigadora de la Facultad de Estudios Superiores

Cuautla, Morelos. Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

lumaiu@yahoo.com


Resumen
En América Latina, desde las últimas décadas del siglo XX surgió la necesidad de integrar a los varones como sujetos emergentes de estudio. Desde la perspectiva de género y masculinidades, se han desarrollado temas de investigación sobre varones: violencia, raza, migración, economía, salud sexual y reproductiva, diversidad sexual, familias, paternidades. Sin embargo hoy sabemos que el camino aún es largo por recorrer, y se necesita más documentación teórica, metodológica y empírica que permita conocer y entender cómo los sujetos-varones construyen sus identidades y aprendizajes de género a lo largo de sus vidas y comprender la complejidad de lo que implica serlo, en los diferentes escenarios donde se desenvuelven.

Esta investigación centra su atención en aquellos varones que por diversas circunstancias socioculturales participan en colaboración con sus compañeras-cónyuges en la realización de actividades del hogar y el cuidado de sus hijos e hijas. A pesar de existir un ideal de padre visto como jefe, proveedor y autoridad. Se identificaron hogares nucleares con una división del trabajo equitativo. Sin embargo, son hombres que se cuestionan sobre el papel que deben desempeñar socialmente.



Introducción

Motiva esta exposición la necesidad de hablar acerca de los varones como padres y corresponsables en actividades domésticas, tema que forma parte de la tesis doctoral en curso. El objetivo principal del presente documento es mostrar cuáles son las circunstancias socioculturales encontradas en aquellas familiares nucleares, en el que los varones-padres comienzan a integrarse en actividades del hogar y el cuidado de sus hijos/as. A su vez, qué significado le atribuyen al ejercer un rol distinto a lo dictado por una masculinidad hegemónica, que por tantos años les exigió ser los únicos proveedores económicos del hogar, jefe de familia y autoridad. En el caso de las familias aquí expuestas, se observa una diversificación de actividades tanto en los espacios domésticos como públicos. Específicamente, las compañeras-cónyuges de los colaboradores se han incorporado a diferentes espacios laborales con la finalidad de aportar económicamente a los gastos del hogar y como parte de su crecimiento profesional.

Las unidades de análisis son las familiares nucleares (papá, mamá e hijos/as). Se eligió este modelo de familia porque es aquí donde se presentan pequeñas transformaciones en roles que por mucho tiempo se consideraron exclusivos para cada sexo. Asimismo, fue fundamental encontrar parejas que vivieran solas para observar mejor las dinámicas familiares, es decir se buscaron familias que no vivieran con otros familiares, ni tuvieran empleadas domésticas con las cuales compartir o distribuir las tareas domésticas.

Tales criterios de selección permitieron identificar los posibles acuerdos –algunos forzados– con sus compañeras-cónyuges y qué tipo de actividades realizan los varones en los hogares. Cabe señalar que unos varones mostraron resistencias para hablar y presentar sus casos, otros consideraron el espacio oportuno para expresar y reflexionar sobre su participación en actividades del hogar, de las cuales no habían pensado formar parte, debido al tipo de socialización primaria que recibieron en sus familias de origen. Pese a las críticas por terceras personas, algunos mantienen el ideal de continuar su corresponsabilidad. Sin embargo, otros participan en coordinación con sus compañeras-cónyuges pero al margen y vista de otros, ocultos tras las paredes y mostrando a su exterior que ellos continúan reproduciendo el rol como jefe del hogar.



Incorporación de los varones en la investigación social

En los últimos treinta años se comenzó a incorporar a los varones como objeto de estudio en la investigación social (Olavarría y Parrini, 2000). A ello, Salguero (2006) expresa que trabajar con hombres ha permitido conocer y entender la complejidad de lo que implica serlo en los diferentes escenarios donde se desenvuelven, su actividad laboral, la familia y la paternidad. Cabe señalar, que trabajar con varones surgió como respuesta al movimiento social de las mujeres y a su vez como parte del movimiento general por la equidad de género (Amuchástegui, 2001). Sin embargo, la documentación de las vivencias de las masculinidades no ha sido del todo aceptada por las feministas, específicamente las francesas quienes han sido muy críticas y señalan que “no da cuenta de las prácticas y representaciones de los varones como grupo social dominante que genera y reproduce una posición de subordinación” (Viveros, 2007, pág. 30). Algunos/as otros/as consideran que los varones no necesitan voz ya que siempre la han tenido.

Pese a ello, quienes impulsan los trabajos con varones han logrado cuestionar los privilegios y costos que significa ser hombre en un sistema patriarcal en el que se vive. Este sistema les dicta y les exige a los varones una serie de atributos para representar y desarrollar un modelo hegemónico de masculinidad (Connell, 2003). El cual les demanda una serie de requisitos primordiales para ser hombres. Velázquez (2004) refiere a características tales como: tener poder sobre los otros tanto sexual, laboral, escolar, familiar y presentes en los espacios públicos.

No obstante, esos atributos pertenecen al terreno del ideal de la masculinidad que está fuera de las posibilidades reales de ser cubiertas. Es así, que se optó por documentar otras masculinidades en diferentes escenarios sociales. A partir de diferentes ángulos temáticos y contextos disciplinarios han mirado a los varones como objetos/sujetos emergentes de estudio, debido a la llamada “crisis de las identidades masculina” (Olavarría y Parrini, 2000, pág. 155). Faur (2005) subraya que más que hablar de nuevas masculinidades se deberá reconocer como “flexibilidad de la masculinidad” (pág. 106).

A partir de la perspectiva de género se ha cuestionado los atributos y roles asignados tanto a hombres y mujeres en la sociedad, se han considerado una limitación para alcanzar una sociedad más equitativa, fuera de los estereotipos que determinan el actuar de cada sexo. A partir de ello, nos invitan a reflexionar aquello que Figueroa (2001) nombra “la experiencia masculina” (pág. 58), interpretado por algunos como privilegios, pero identificado por otros, como silencios, soledades o complicidades.

Finalmente se requiere mirar y estudiar sujetos localizados en un contexto social, histórico, cultural, espacial y sus articulaciones con otras identidades. Además de mirar a esos sujetos no solo en un tiempo específico, sino a lo largo de su historia de vida. La intención es entender y comprender cómo ser hombre o mujer de lugar a lugar, de cultura, de épocas, razas, edades y etnias distintas.


Ser padre y corresponsable en el hogar: ideas generales

Las paternidades es un tema que se ha desarrollado ampliamente desde diversas perspectivas. En un principio se habló más acerca de los padres ausentes, que no se involucraban en el proceso del cuidado y crianza de los hijos e hijas. Fuller (2000) y Burín (2007) señalan que la paternidad desde una perspectiva negativa proliferó en las investigaciones sociales. Es así, que se dio apertura a indagar acerca de la coparticipación de los varones como padres presentes y corresponsables en actividades del hogar.

Diferentes miradas se cuestionaron la importancia de hablar sobre la participación de los hombres en temas como la reproducción, elección de tener hijos/as, cuidado y crianza, permisos de paternidad, etc. Demógrafos, socio demógrafos, psicólogos, antropólogos y sociólogos han ampliado la mirada para ver la paternidad más allá de un mero concepto y caracterizar sus particularidad en cada contexto que se vive. De esta forma, se comenzó a hablar de manera plural sobre las paternidades.

La literatura ofrece una serie de conceptos que definen a estos padres presentes, llamándolos: “paternidad responsable, nuevo padre, rol paternal” (Paterna, Martínez, y Rodes, 2005), “paternidad compartida, paternar” (Leal, 2001) o “paternidad en transición” (Salguero, 2008). El nombrar las acciones que favorecen la participación, ha fomentado un legado que posiciona a los varones a reconocerse como parte de las dinámicas familiares.

Sin embargo, al indagar acerca de investigaciones que abordaran la temáticas sobre varones que participan en los quehaceres del hogar, nos percatamos que no existen. Bonino señala: “no existen demasiadas investigaciones sobre la participación de los varones en las tareas domésticas” (2000, pág. 2). Lo que nos permite comprender que las cuestiones relacionadas con el trabajo doméstico, no es considerado como un problema de investigación. Se considera que lo doméstico no es valorado y productivo.

Se descubrió que los varones involucrados en las tareas del hogar se les nombra coloquialmente con un discurso sexista, continuamente son objetos de burla y descalificaciones. En Estados Unidos de América se les nombra: amo de casa o casa cónyuge. En México “reyes en el hogar, mandilón, faldero, varones feminizados” (Olavarría, 1999). En Argentina “dominado, máquina de lavar, pollerón, putonesco” (Chant, 2007). De esta forma, comprendemos que existen dificultades para visibilizar y evidenciar situaciones de corresponsabilidad entre las parejas, hay varones partícipes que temen ser expuestos ante terceras personas; algunos mencionan que, por decisión propia, realizan actividades que el propio sistema patriarcal no les ha permitido como: compartir tiempo con sus hijos e hijas, ser padres amorosos y aprender a criarlos y cuidarlos. A su vez, intentan ser padres que participan en tareas de limpieza de la casa, con el fin de otorgar un espacio ordenado para quienes lo cohabitan.

Otros padres están ahí por acuerdos forzados, lo que ocasiona conflictos constantes con sus compañeras-cónyuges y un continuo cuestionamiento por su participación. Esto ha ocasionado impedimentos para alcanzar una deseada paridad doméstica que refleje no solo lo que se dice, sino en las acciones que cada sujeto realiza. Es importante señalar, que la participación de estos hombres en actividades del hogar y el cuidado de sus hijos sólo es temporal. Ya que buscan los medios posibles para incorporarse en su vida pública y a las actividades que socialmente les fue asignada: la proveeduría económica.
Metodología y contexto de estudio

La investigación que se desarrolla es de corte cualitativo, con perspectiva de género y enfoque biográfico-narrativo para la construcción de historias de vida de los varones que han aceptado participar en la investigación. La intención de adentrarnos a las particularidades de sus vidas, es con la intención de identificar los diferentes momentos que han caracterizado la paternidad, tanto como hijo y como padre. A su vez, como corresponsables junto a sus compañeras-cónyuges en las actividades del hogar. Partimos del supuesto de que las transiciones son fundamentales a partir de:



  • El contexto sociocultural al que pertenecen y se han socializado

  • La edad ya que las diferentes etapas de la vida y el tiempo histórico-social reflejan las interacciones, cambios y permanencias del ser hijo, padre y esposo

  • La creación de su familia actual en el que se identifican los acuerdos y/o negociaciones que pueden haberse generado con su cónyuge para la división de actividades del hogar y el cuidado de sus hijos e hijas

  • La escolaridad y el tipo de empleo o subempleo de cada uno

El proceso interpretativo de la investigación, nos permite comprender e interpretar los fenómenos en los términos del significado que las personas les otorgan a su vida misma.

Con la finalidad analizar con mayor profundidad en los significados, se retoma la teoría de Berger y Luckmann acerca de la construcción social de la realidad. El análisis fenomenológico nos permite entender que “la realidad se construye socialmente y que la sociología del conocimiento debe analizar los procesos por los cuales esto se produce” (Berger y Luckmann, 2011, pág. 13). Aunado a esto, el enfoque biográfico-narrativo nos da pauta para identificar cómo los varones se construyen a lo largo de su vida, identificados por un pasado biográfico imborrable e irrenunciable.


¿Quiénes son nuestros padres-esposos de la investigación?

El trabajo de campo ha tenido dificultades, ha sido complicado lograr que las parejas acepten platicar sobre sus casos de corresponsabilidad, ha habido negativas para expresar abiertamente las estrategias y/o circunstancias que les han permitido u obstaculizado la división sexual del trabajo de una manera democrática –al menos en el ideal de la equidad en el reparto doméstico–.

En un primer momento, se consideró exclusivamente trabajar en un solo estado. No obstante, los casos surgieron en diferentes lugares lo que dio pauta para comprender la pluralidad de esposos y de paternidades. Esa apertura caracteriza el trabajo de investigación, porque se identifican en cada familia su organización y las dinámicas que han desarrollado dadas sus circunstancias particulares.

Los padres-esposos que conforman la muestra oscilan entre los 20 a 40 años de edad1. La escolaridad se diferencia desde el nivel medio superior, superior y posgrado, son estudiantes, comerciantes, obreros, contadores o profesores. Sus esposas-cónyuges tienen carreras técnicas y profesionales; todas sin excepción, estudian y/o trabajan. El promedio de hijos e hijas es de 1 a 3.



La participación de los varones en actividades del hogar

Los casos documentados hasta el momento muestran las razones por las que ciertos varones se encuentran más tiempo en el hogar, entre las circunstancias encontramos: desempleo, flexibilidad laboral, decisión propia, continuar estudiando y negocios en el hogar. Esto brinda la posibilidad para que los hombres se dediquen al cuidado de sus hijos e hijas y realizar ciertas labores en el hogar como: barrer, trapear, lavar trastes, lavar ropa, planchar y preparar alimentos.

Sin embargo, las diferencias entre cada uno de los varones entrevistados con relación al tiempo que le brindan a organizar la casa y el cuidado de los hijos e hijas dependerá de la aceptación o negación con su pareja. Por ejemplo, aquellos padres que son desempleados continuamente entran en conflicto consigo mismos y con sus compañeras-cónyuges. Aceptan participar en ciertas actividades en el hogar pero aclaran que de conseguir un empleo ellos no continuarían en ese “lugar de la casa”. Consideran que su obligación absoluta y primordial es trabajar fuera del hogar y llevar el dinero.

Y para los varones que tienen una jornada flexible de trabajo y/o negocio en el hogar, éstos llegan a acuerdos sobre las actividades que realizarán durante el día mientras su pareja no se encuentra. Especialmente hablan de los lugares comunes como la sala y la cocina, sitios que consideran necesarios mantener limpios y organizados por la posibilidad de que terceras personas lleguen a casa. Expresan que distribuir las actividades para cada uno, les permite llevar una vida organizada.

Quienes han decidido quedarse en el hogar, manifiestan la oportunidad de pasar más tiempo en casa y pese a ciertas críticas por parte de familiares y amigos/as al señalarlos como “un mantenido”, conservan una actitud de participación y “ayuda” hacia su compañera-cónyuge. En estos casos, refieren que tienen mayor posibilidad de conocer mejor a sus hijos/as, de alimentarlos, asearlos y hacer tareas junto con ellos/as. Actividades casi imposibles de realizar si estuvieran fuera de casa. Sin embargo, surge una pregunta ¿qué sucede con relación a la mujer-esposa-madre que sale de casa y no comparte tiempo con sus hijos/as? Nuevamente críticas externas señalan a las compañeras-cónyuges como mujeres que no ejercen una maternidad activa y presente.

Finalmente, tenemos casos de familias en el que las compañeras/cónyuges estudian. Son especiales para su análisis a mayor profundidad, debido a que las dinámicas de estas familias están determinada por el tiempo que le dedican al estudio. Encontramos un caso en particular, en el que el varón optó por quedarse en casa, mientras su compañera-cónyuge terminaba sus estudios de doctorado. Dado que la universidad no se ubica en el lugar donde residen, optaron por alternar sus tiempos de convivencia. Ambos se organizan en los tiempos de cuidado y limpieza del hogar durante toda la semana. El esposo/padre manifiesta que le brinda la posibilidad de conciliar junto con su compañera los tiempos para disfrutar su paternidad y la tranquilidad para el éxito de su familia.



Vivencia y significado de la paternidad

Las paternidades de estos varones reflejan el momento circunstancial de sus vidas, para algunos de ellos ser padre es la etapa de transición de la adolescencia a la adultez. Parrini lo ha documentado “cuando un hombre es padre puede decir que es de verdad hombre” (2000, pág. 75). Algunos relatos que estos varones expresan, se identifica que existe la necesidad de representarse así mismos como padres biológicos, padres presentes y activos. Exigiendose así mismos y a sus compañeras-cónyuges el participar en diferentes etapas del cuidado con sus hijos/as. Existen diferencias con otros padres presentes, quienes a pesar de estar presentes, exigen que se les sea reconocidos como los únicos proveedores a pesar de que sus compañeras/cónyuges aportan económicamente en los gastos del hogar. Manifiestan que la situación actual que se vive económicamente, es necesario el ingreso económico de sus parejas. Otros señalan que es un derecho de ellas (las mujeres) por realizarse profesionalmente.

Una de las similitudes encontradas con relación al momento en que son padres, se ve reflejado en las edades en las que lo fueron. En su mayoría su paternidad inició a los 30 años. Principalmente, aquellos padres con mayor escolaridad consideran que su paternidad llegó en el momento en que habían concluido sus estudios o se encontraban por finalizar sus posgrados. Situación que les permitió disfrutar el embarazo junto a sus compañeras-cónyuges, estar presentes en el parto y los cuidados que implicaron los primeros días de nacidos de su hijo/a.

El momento en que se supieron que serían padres son el reflejo de los discursos que expresan, por ejemplo cuando un colaborador señala “…supe que llegaría Estela y sabía que era el momento en que mi vida cambiaba porque tenía más responsabilidades, ya no solo era mi esposa y yo, llegó una nueva personita que requiere de nuestra presencia física. Supe que era el momento de aprender a ser papá. Quise vivir esta etapa distinta a mi padre que por su trabajo no pudo estar con nosotros”. La paternidad es vivida por estos varones como momentos cruciales de sus vidas, al menos la emotividad de sus relatos así lo reflejan. Hablan de responsabilidades del cuidado y participación. Sin embargo, la postura que reflejan tiene relación inmediata en recordar las vivencias que tuvieron junto a sus padres, identificando sus ausencias y un continuo posicionamiento y exigencia consigo mismos a estar presentes durante la etapa inicial de sus hijos/as.

Las paternidades se viven y se redefinen continuamente, los padres que forman parte de esta investigación recuerdan y comparan constantemente su forma en cómo ejercen su paternidad y la que vivieron con sus padres. Algunos de ellos, expresan que no consideran oportuno reproducir el modelo en el que vivieron. Algunos otros, les es grato recuperar ciertas cosas que vivieron con sus padres, como los juegos, los paseos, las platicas y regaños que les permitió “ser los hombres que son”. Las contradicciones entre si el padre es el modelo o no a seguir, dependerá en absoluto del tipo de condiciones en las que influyó en la vida de cada colaborador.

Resistencias y contradicciones sobre su participación

Tal como Viveros (2007) lo reitera constantemente, se requiere que toda investigación aborde no sólo la construcción de las identidades de los varones en diferentes escenarios sociales, sino ahondar con mayor profundidad en las resistencias al cambio personal, familiar y social. Es aquí, la razón por la que podríamos considerar necesario ahondar sobre la complejidad de lograr una equidad en diferentes espacios sociales. Identificando las resistencias de estos esposos-padres que sólo reproducen “privilegios y conserva(n) los beneficios que obtienen de su posición dominante en las relaciones de género” (Viveros, 2007, pág. 30).

Estas resistencias por parte de ciertos colaboradores reflejan su constante negación en la participación de actividades en coordinación con sus compañeras-cónyuges. Como se ha mencionado buscan momentos oportunos para salir del espacio doméstico e incorporarse al espacio laboral. Algunos manifiestan exigencias para que la mujer continue desarrollando los roles que le han sido conferidos, como el de ser madre y ama de casa.

Entre las contradicciones encontramos discursos que remiten a expresar que “ayudan” en la realización de actividades de la casa. O bien, son ellos quienes deciden qué actividades realizar y qué actividades no. Sin embargo, las discusiones frecuentes con sus cómpaeras-cónyuges acerca de la manera en cómo realizan las actividades del hogar los hombres son elementos que determinan si continuan o no haciendo las labores del aseo. Consideran que en lugar de tener acuerdos, genera desacuerdos por la forma en como limpian o cuidan a sus hijos/as.

Hasta aquí, se expresan de manera general algunos hallazgos de la investigación. No obstante, cada caso posee características particulares que requieren análisis y reflexión para su comprensión. La importancia de estos temas de investigación permiten visibilizar esos espacios cerrados tras paredes, espacios que requieren ser nombrados debido a que son ahí donde aún se viven desigualdades e inequidades por una división sexual del trabajo heredada por generaciones.

Dos anotaciones finales

Las paternidades y colaboración en actividades del hogar se interrelacionan ampliamente para mirar las dinámicas familiares que se presentan en la actualidad. Un momento crucial para cuestionarnos acerca de la división sexual del trabajo que por generaciones ha determinado el papel que cada sexo debía desempeñar socialmente. Sin embargo, las condiciones socioculturales y económicas que presenciamos han sido un referente para reflexionar sobre nuevas necesidades y exigencias de un sistema que repercute en nuestras cotidianidades.



Actualmente existe una diversificación de actividades que son retomadas no solo por hombres, sino también por mujeres. Los espacios domésticos comienzan a ser problematizados y algunos varones exigen licencias de paternidad para compartir con sus compañeras el cuidado sus hijos/as en los primeros años de vida y vivir plenamente la paternidad. Mujeres que luchan por estudiar e incorporarse a la vida laboral exigiendo el involucramiento de sus compañeros en participar activamente en el hogar y la familia.

Bibliografía


1 Los casos de padres más adultos no conforman la muestra por dos razones: 1) la negación a participar y 2) se consideró necesario centrar la atención en aquellas familias donde tuvieran hijos e hijas menores de doce años, debido a la importancia de su cuidado y crianza bajo la tutela de un adulto.

Catálogo: acta -> 2015 -> GT-11
GT-11 -> Xxx congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología Pueblos en movimiento: un nuevo diálogo en las ciencias sociales San José, Costa Rica gt 11: Género
GT-11 -> La violencia de género invisible: el Acoso Sexual Callejero
GT-11 -> Representaciones sociales; feminismo e investigación en contextos situados con perspectiva de género
GT-11 -> Violencia en la relación de noviazgo en estudiantes cochabambinos
GT-11 -> El lugar central de las familias y del empoderamiento de la mujer para la integración de las políticas sociales. El caso de la Región Metropolitana de Salvador, Bahia, Brasil1 Cristina Gomes, flacso méxico Resumen
GT-11 -> Significaciones sociales del acoso sexual callejero: hegemonía y resistencia
GT-11 -> ¿Otras paternidades?: Reflexiones sobre Masculinidades, Paternidades y Sexualidades en el contexto contemporáneo de Brasil
GT-11 -> Trabajo y familia: hacia un modelo para el establecimiento de una agenda de equilibrio y co-responsabilidad en materia laboral y familiar en Chile. Autores
GT-11 -> La influencia de simone de beauvoir y de el segundo sexo sobre la construccion de grupos feministas en colombia
GT-11 -> La socialización femenina, la desigualdad de género y la violencia contra las mujeres en tres comunidades pentecostales de Costa Rica. Ariel Calderón González (Costa Rica)


Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos