Valores Humanos



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¡Qué bueno que naciste!

A veces ya no lo es tanto cuando el niño llora y no nos deja dormir, cuando se enferma, cuando no nos permite desarrollar nuestras actividades libremente como lo hacíamos antes, cuando es un hijo no deseado.

  1. ¡Qué bueno como eres!

Tampoco parece que así fuera. Ya muy temprano algunas conductas nos molestan, queremos que sean unas especies de muñecos títeres que respondan a nuestras necesidades y expectativas. Cualquier muestra de que esto no es así, nos molesta, nos da rabia y nos lleva a la crítica, descalificación y a la no aceptación.

  1. ¡Qué bueno acompañarte!

Como somos bastante hedonistas nos gusta acompañar al otro sólo en lo bueno, pero cuando aparecen las crisis, 3 años crisis del no, 7 años de la independencia, la adolescencia y otras, quisiéramos mandarlos muy lejos de nuestra vista para que se las arreglen solos, luego la frase se transforma en que desagrado tener que estar contigo.

El niño se va formando entonces sin fe dentro de sí, ya que las personas en las cuales más confía le están transmitiendo permanentemente en sus frases o en sus gestos, que no sirve para nada...

Esto lo podemos hacer extensible al colegio, a los amigos, a la pareja y al trabajo.

No creemos ni en nosotros ni en los demás, nos vamos haciendo desconfiados. Sentimos que tenemos que hacerlo todo bien para ser aceptados y amados, nos cuesta encontrar a alguien que nos contenga tal como somos y que nos dé luz para seguir creciendo.



No nos fue transmitido claramente que dentro de mi cuerpo y de mi psiquis, hay una partícula divina perfecta, una parte de Dios que se auto-otorgó a mí, que es mi fuente de energía y de curación para mi mente y mi cuerpo, que por ser materiales son imperfectos. Y más aún, que todos los demás poseen eso, que nos podríamos relacionar de alma a alma (o partícula divina a partícula divina, ¡o como lo queramos llamar!), entregando y buscando la perfección mía y del otro.

¡Qué distinto se tornaría el planeta si todos hiciésemos uso de nuestra propia energía divina! ¡Cuanto más creeríamos en nosotros mismos y en el otro! ¡Cómo desaparecería de


* J. Pieper: Las virtudes fundamentales, p. 311. 196

nuestro espectro psíquico el temor, la duda y el miedo!

Cristo decía: "La fe mueve montañas". También existe su contrapartida: "El miedo mueve montañas", pero en su sentido inverso, paralogizándonos, desincentivándonos, fragilizándonos o realizándose a través de la "profecía autocumplida".

Descubrir con certeza a Dios dentro de nosotros mismos y en cada uno de los que nos rodean, nos lleva a la experiencia sobrenatural de la fe, a sentirnos confiados, seguros y protegidos, porque somos "hijos" de la creación cósmica de Dios y ¡un padre siempre quiere lo mejor para sus hijos!


REFLEXIONANDO SOBRE LA FE


  1. Si miro el orden cósmico, el natural y lo que me rodea. ¿Comprendo que al estar inserto dentro de él, mi ser también tiene un camino, con un fin ilimitado que es Dios?

  2. ¿Tengo certeza de que lo que es para mí, resultará, y lo que no me conviene, será retirado de mi lado para mi propio bien y mejores oportunidades?

  3. ¿Reconozco que cuando he dejado cosas que yo no puedo resolver, en manos de una Inteligencia Afectiva Volitiva superior a la mía, todo se ha solucionado finalmente a mi favor, aunque a veces requiera tiempo y distancia para comprender eso?

  4. ¿Me preocupo de percibir todos los signos que se me presentan en el día, libros, personas, frases, etc., como una forma de manifestación del apoyo y protección de Dios?

  5. ¿Acepto las pruebas o situaciones que me toca vivir, confiado que de ellas aprovecharé lo mejor y saldré fortificado?

  6. Cuando algo que he pedido a Dios, con mucha fe, me resulta, ¿soy humilde en aceptar su participación o me olvido creyendo que es una simple coincidencia?

  7. ¿Soy capaz de darme cuenta de todos los milagros que me suceden a diario? (ojo, nada fue simple casualidad).

  8. Cuando estoy frente a otro ser humano, ¿me contacto conscientemente con la parte divina que hay en él, o me quedo detenido en sus imperfecciones?

  9. En mi vida, ¿transmito fe, o transmito duda y miedo a los demás? (¿Soy catastrofista, vivo anunciando cosas malas?).

  10. ¿Confío en mis decisiones, proyectos, acciones, porque sé que estoy sincronizado con el Orden, Verdad y Belleza del Cosmos?

  11. ¿Participo activamente con Dios, haciéndolo socio mayoritario de todos mis quehaceres?

  12. ¿Alimento mi fe, estudiando, reflexionando, y estando muy receptivo del Discurso Divino?

  13. ¿Reconozco que mi Fe pasa por etapas de crisis y en ese momento con mucha humildad, es cuando pido más ayuda a Dios?, ¿o a las huestes seráficas?

  14. ¿Creo en el ser humano como un proyecto (con todas sus imperfecciones) evolutivo a la gracia divina?

  15. Cuando la duda, el temor, la desolación me invaden, ¿uso mi voluntad férreamente para reoptar por 2 caminos?

  1. El camino de Dios que es perfecto

  2. El camino del ego que es imperfecto y lleno de dudas. ¿Soy a) o soy b)?

¡Lamentablemente no puedo ser las dos cosas al mismo tiempo!



¿Qué pasaría si no confiásemos en nosotros, en el otro y en Dios?

¡La elección es tuya! ¡Dios está realmente en ti! Date el tiempo para comunicarte con El. Nosotros desde acá te decimos:


TENEMOS ABSOLUTA FE EN TI
¡Qué maravilla que naciste!

¡Nos encanta como eres!

¡Te estamos acompañando en lo bueno y en lo malo!





XXV. LA ESPERANZA
Definición:

Es la espera tensa y confiada en la eterna bienaventuranza, de la participación completa e intuitiva en la vida trinitaria de Dios. *
Es probable que alguna vez en tu vida te hayas sentido sumido en el pozo de la desesperanza. Dentro de él, todo era oscuro, frío y sobrecogedor, nunca te encontraste más solo, lleno de preguntas pero sin ninguna respuesta. Impotente de no saber a quién recurrir y qué puerta golpear, ni un solo atisbo de luz que te indicara la salida para esta opresión y desesperación. El tiempo te pareció infinitamente largo, las soluciones imposibles o inalcanzables, todo parecía terminado para ti, y de repente, una voz amiga, el trozo de un libro, un hecho inusitado devolvió el brillo a tu mirada, se empezó a enderezar tu cuerpo y tu alma y un pequeño sendero apareció ante tus pies que conducía a una solución o a una explicación a tu problema; en ese momento fuiste bañado por la luz de la Esperanza.

Tener esperanzas, no es lo mismo que tener ilusiones. Mientras la primera no está condicionada ni al tiempo ni al espacio, ni a personajes ni situaciones definidas: algún día... La segunda, en cambio, está basada en expectativas muy concretas que nos hacemos del mundo que nos rodea y que si nos fallan, nos frustramos y desilusionamos. Ilusión es mentira - Esperanza es realidad.

Cuando tomamos conciencia que somos seres en camino a..., proyectos experienciales no terminados en la mente de Dios, ¡qué distinta dimensión toma el concepto de tiempo en nosotros!, se nos abren posibilidades infinitas, ya sea para esta vida o para la que continúa tras nuestra muerte física. Volvemos a sentirnos jóvenes ya que tenemos todo el tiempo en nuestras manos para proyectarnos, hacer planes... Los plazos se alargan, y la frase ya no, se borra de nuestro ser para cambiarla por aún es posible.

La semilla es la Esperanza, los frutos los da la Fe.

La esperanza tiene dos disvalores que la destruyen: por un lado está la desesperación, que sería caer en una impaciencia total de que las cosas no resulten como yo esperaba, que todos los caminos están cerrados. Por otro lado está la "presunción" que es creer que todo depende de uno, o sea: la ilusión de una seguridad antinatural basada en gran parte en lo que poseemos y no en lo que somos.

Vamos a tratar de aproximarnos a esta virtud para buscar las formas de perfeccionarla.

¿VIVO LA ESPERANZA?

1. ¿Estoy convencido que mi paso por la tierra es una etapa corta, con respecto a muchas alternativas que me quedan por recorrer en mi camino para unirme a Dios?

2. ¿Experimento la certeza que muchas cosas que no me han sido posibles obtener hasta hoy, algún día las tendré?

3. ¿Practico la oración como una forma de ejercitar y exteriorizar mi esperanza?

4. ¿He trabajado en aprender a distinguir entre ilusiones y esperanzas?


* J. Pieper: Las virtudes fundamentales, p. 380. 200

5. ¿Reconozco que para vivir la esperanza debo ser:

  1. magnánimo para exigir lo grande y dignificarme con ello?

  2. humilde, reconociendo la grandeza y direccionalidad que Dios le da a mi vida?

6. ¿He aprendido a recoger la cosecha cuando está madura, y no cuando los frutos están verdes?

  1. ¿Cultivo mi paciencia ocupándome del presente y no pre-ocupándome del futuro?

  2. ¿Tengo conciencia de que las duras pruebas de la vida no son eternas y que hoy, mirándolas con la distancia del tiempo y la objetividad, puedo reconocer que todas ellas tuvieron un sentido para mí?

  3. En mis momentos de desesperación ¿rezo, pido ayuda? O más bien presto oído a mi flojera, a mi negligencia y abulia para quedarme "abonando" y "saboreando" mis dificultades?

  4. Pienso que el hombre no trasciende en nada mas allá de esta vida, por lo tanto ¿vivo un presente liviano, aferrado a los placeres momentáneos y sintiéndome dueño y guía de todo lo que hago?

  5. ¿Es mi día a día una continua sensación de ilusiones fracasadas, sintiendo que ya nada tiene sentido y que mas vale no esperar nada de nada ni de nadie?

  6. ¿Has pensado que muchas veces no buscas solución a tus problemas, porque si la encontraras, no serías capaz de cumplir con esas exigencias, por lo que prefieres mantenerte enfermo?

  7. Cuando la gente te ofrece ayuda o soluciones, ¿te gusta jugar al Si... pero... para sentirte ganador (ya que dejas al otro sin posibilidades de ayudarte), aun sea a costa de tu propia salvación?

  8. ¿Has observado que tu mente a veces vagabundea de un tema a otro, que no pones todas tus energías hacia un solo fin, y que eso es un síntoma de estar perdiendo la esperanza?

  9. ¿Te has dado cuenta que cuando tienes una sobrevaloración de ti mismo, es cuando caes en la soberbia y orgullo, ya que no eres capaz de aceptarte como un ser con limitaciones? Presuntuosamente suplicas, exigiendo que se te de lo que no te corresponde, es decir, ¿quieres jugar a torcerle la mano a Dios?

  10. ¿Te das cuenta de lo invalidante, tanto a nivel físico, mental o espiritual que es no tener esperanzas?

  11. ¿Qué piensas hacer con los años de vida útiles que te quedan?

  12. ¿Cuántas de las limitaciones que te has impuesto podrías dejarlas hoy de lado, para esperar mejores cosas de ti y de los demás?

Sabemos que la inseguridad es connatural al ser humano, pero la podemos manejar con la virtud de la esperanza. Te invitamos a sembrar tu jardín espiritual con todas las semillas de esperanza que tú quieras cultivar en él.


¡Adelante jardinero!

XXVI. EL AMOR
Hemos llegado, quizás al punto más alto y elevado de la expresión valórica en el hombre. La cumbre donde se reunen y se toman de la mano todos los valores anteriormente vistos, para unirse y experienciarse en el Amor.

El amor lo resume todo, ya que al mismo tiempo para amar, tendremos que haber aprehendido todos los valores anteriores.

Es el Alfa y el Omega axiológico, el principio y el término, el todo.



Humildemente queremos aproximarnos a una definición de amor que nos lleve a un punto de partida para nuestras autoreflexiones.

"Amar" es "Dar". ¿Dar qué? Lo mejor de mí mismo. ¿Qué es lo mejor de mí? Mis valores. ¿Para qué? Para lograr el bien mío y el bien del otro.

Por otro lado, "querer" es "pedir" al otro o a mí mismo. ¿Pedir qué? La satisfacción de mis impulsos, necesidades y afectos.

¿Para qué? para la satisfacción sola y exclusivamente de mí mismo.

El amar es generoso: me lleva a ser en el otro dando lo mejor de mí.



El querer es exigente y egoísta: quiero que el otro gire en torno mío, complaciéndome. No le permito ser, no le permito ser libre, lo quiero como un objeto de goce y posesión.
¿AMO Y ME AMO?
1. ¿Cuido de buscar mi bienestar en todo orden: cuerpo, mente y alma, alimentándolo de bien, verdad y belleza, para tomarme en un ser sabio, sereno y equilibrado y así entregar lo mejor de mí?

2. ¿Me doy cuenta que la medida con que me amo, es la medida con que amo a los demás?

3. ¿Tengo como meta, la delicadeza en todo lo referido a mi relación con el otro? Por delicadeza se entiende la finura y refinamiento tanto en la forma como en el fondo de mis acciones.

4. ¿Comprendo que "querer el bien" del otro implica:

  1. Incondicionalidad: el otro no tiene que ganarse mi amor y tampoco temer perderlo?

  2. Merecimiento: yo no sólo deseo que el otro se sienta bien, sino también que le vaya bien en todo, luego le muestro delicadamente el camino hacia su evolución?

5. ¿Al reconocer que todo ser humano lleva dentro de sí una parte de Dios, amo esa parte, busco su bien y me libero de todos mis traumas, sentimientos negativos, etc.?

6. ¿Poseo la honradez y humildad suficiente para reconocer que si yo "no soy" el bien del otro, es necesario dejarlo libre, para que encuentre su propio bien; es decir, tengo que aprender a renunciar al que amo?

7. ¿Amo al otro tal como es, y esto lo demuestro especialmente en sus momentos difíciles, en sus etapas de prueba o de crisis? ¿O mi amor es sólo para compartir los momentos buenos?

8. ¿Tomo decisiones por el otro, aunque sean para su propio bien, sin preguntarle, impidiéndole y discapacitándolo para ser libre, "decidir" o al menos "compartir" las determinaciones comunes?

9. ¿Me doy cuenta que las expresiones del amor son tan distintas, como diferentes y únicos somos todos en este universo, luego siempre intento descubrir en el otro esa luz distinta, esa forma de entregar diferente y no la que yo espero?

10. Al procurar el bienestar del otro ¿soy creativo, ejercitándolo en lo cotidiano, el día a día, hasta la profundidad más íntima de la relación?

  1. ¿Si el fin del amor es llegar a ser uno con el otro, acepto que previo a eso hay un "tú" y un "yo" diferentes, que tienen que lograr construir su propio camino de madurez, para así practicar la palabra nosotros?

  2. ¿He reflexionado que en toda relación de amor de sexos opuestos (madre hijo - marido mujer - amigo amiga, etc.), siempre voy a encontrar a mi "polo opuesto complementario", es decir, a alguien que por estructura física, mental y espiritual tiene todo lo que yo no tengo y vice-versa, por lo tanto mi tarea es ampliar mi universo, formando con el del otro un "todo armónico"?

  3. ¿De qué manera estoy amando en forma concreta a cada manifestación de Dios, que hay en mi planeta?

  4. ¿Soy sabio y humilde para aceptar que muchas veces amar significa realmente recibir ninguna retribución, guiándome por la frase "quien más da es el que más recibe"?

  5. ¿He desarrollado mi percepción como para darme cuenta de que a veces el amor, me es retribuido por otros canales u otras personas?

  6. ¿Cuido y protejo el amor de los que amo y me aman, tratando conciente y voluntariamente de practicar todos los valores acerca de los que hemos reflexionado en este libro?

  7. ¿Reconozco que el amor humano, por ser humano es imperfecto, pero que poseo en mis manos todas las herramientas para hacerlo cada día más perfectible y evolucionado?

  8. ¿Asumo que cada acto en mi relación Yo-Tú, es elegido por mí, tanto lo bueno como lo malo, luego yo soy responsable de la "forma" y "fondo" que le voy a dar a mi amor?

  9. ¿Permito que mi relación de amor sea improvisada, manejada por las circunstancias; o para mí el amor es un "arte", y luego requiere trabajo, perseverancia y constancia para irlo puliendo y renovando junto con el amado?

EPILOGO

Para despedirnos de este encuentro de reflexión sobre los valores humanos, queremos dejarles una tarea:

La creatividad y la ternura, para que junto a lo que los rodean vayan completando cada cuestionario, aportando miles y miles de semillas de luz y sabiduría para la evolución de ustedes, los que aman, el planeta y el cosmos.

Esta es una obra que va a terminar cada uno de ustedes con su sabiduría y originalidad propias. Este libro es un proyecto inacabado, que se va a completar con la partícula divina experiencial que lleva cada uno de ustedes dentro de sí mismos.



¡GRACIAS!

BIBLIOGRAFÍA


  1. Aristóteles.

Etica Nicomaquea

Editorial Porrúa. México. 1992.



  1. Chevrot, Georges

Las pequeñas virtudes del hogar. Editorial Herder. Barcelona. 1985.

  1. Ferrater Mora

Diccionario de Filosofa

Editorial Sudamericana. Buenos Aires. 1965.



4.- Ferrater Mora, José. Priscilla Cohn Ética aplicada

Alianza Editorial. Madrid. 1983.



  1. Frankl, Viktor E.

El hombre doliente

Editorial Herder. Barcelona. 1987.



  1. García Alonso, Luz

Ética o Filosofa moral.

Editorial Diana. México. 1986.



  1. Goble, Frank

La Tercera Fuerza

La psicología propuesta por Abraham Maslow. Editorial Trillas - México. 1980.

  1. González Ruiz, José María

Del cubo de la basura.

En busca de los valores perdidos Editorial Kairos. Barcelona. 1989.

  1. Gómez Pérez, Rafael

Introducción a la ética social Ediciones Rialp. Madrid. 1988.

  1. Gordon, Thomas

L.E.T.

P.E.T.

Editorial Diana. México. 1980.



11.- Ikeda, Daisaku - Wilson, Bryan

Los valores humanos en un mundo cambiante. Emecé Editores. Buenos Aires. 1993.

  1. Ingenieros, José

El hombre mediocre.

Ediciones Siglo XX. Buenos Aires. 1987.



  1. Isaacs, David

La educación de las virtudes humanas. Ediciones E.U.N.S.A. 1981. España.

  1. Lewis, C. S.

Los cuatro amores.

Editorial Universitaria. Santiago 1988 Cartas del Diablo a su sobrino.

Ed. Andrés Bello. Santiago. 1993.


  1. Pieper, Josef

Las virtudes fundamentales Ediciones Rialp. 1980. Madrid.

  1. Rogers, Carl R.

El proceso de convertirse en persona Mi técnica terapéutica Editorial Paidos. Buenos Aires. 1961.

  1. Rojas, Enrique

Remedios para el desamor. Ediciones temas de hoy. Madrid. 1990.

  1. Toffler, Alvin

El shock del futuro.

Editores Plaza & Janés. Barcelona. 1970.



  1. Viscott, David

Cómo vivir en la intimidad.

Emecé Editores. Buenos Aires. 1987.



INDICE

INTRODUCCION 3

(¿Qué son los valores? - Los Disvalores - Condiciones previas: La Libertad, Las 3 Llaves, La satisfacción mediana de mis necesidades, El desenganche, La expectativa destructiva - Sugerencias al lector)


I. LA PRUDENCIA 15

(Definición - Disvalores: negligencia e imprudencia - ¿Soy Prudente? - Midiendo mi negligencia - Observando mi imprudencia - Existe la falsa Prudencia)


II. LA FORTALEZA 18

(Definición - Disvalores: temeridad y debilidad - Conociendo mi Fortaleza - ¿Soy Impávido, indiferente, temeroso, débil? - ¿Me siento osado, temerario, impetuoso y más aún, me vanaglorio de ello?)


III. LA PACIENCIA 23

(Definición - Mi Paciencia - Disvalores: impaciencia e insensibilidad - ¿Cuan impaciente soy? - La Insensibilidad o Dureza de corazón)




  1. LA PERSEVERANCIA 28

(Definición - Disvalores: terquedad, obstinación e inconstancia - Contactándome con mi Perseverancia - Meditando sobre la Inconstancia - La Terquedad u Obstinación)


  1. COMPRENSION O EMPATIA 33

(Definición - El marco de referencia - ¿Soy realmente comprensivo? - ¿Qué disvalores tiene mi Comunicación? - Disvalores: incomprensión y excesiva comprensión)
VI. EL RESPETO 41

(Definición - Respeto y derechos del alma - Disvalores: veneración y desprecio - La veneración - Con respecto al desprecio)


VII. EL OPTIMISMO 46

(Definición - Disvalores: pesimismo y utopía - El perfil de mi optimismo- Observando el Pesimismo - Conociendo el mundo de los utópicos - Frases típicas)


VIII. LA LEALTAD 51

(Definición - Disvalores: deslealtad, traición y fanatismo incondicional - Re-descubriendo mi Lealtad - La Deslealtad - La Traición - Perfil de un Desleal - El Fanático incondicional)



IX. LA OBEDIENCIA 55

(Definición - Disvalores: esclavitud, sometimiento y rebeldía, insubordinación - ¿Poseo el valor de la Obediencia? - De la Esclavitud o sometimiento - La Rebeldía)


X. LA SINCERIDAD 60

(Definición - Disvalores: francotería y mentira - La persona sincera - Francotería, autenticidad falsa - Ingenuidad - La mentira, hipocresía, adulación, murmuración)


XI. LA RESPONSABILIDAD 65

(Definición - Disvalores: hiper-responsabilidad e irresponsabilidad - ¿Cuan Responsable soy? - Examinando la Hiper-responsabilidad y meticulosidad excesiva - Tomando conciencia de mi irresponsabilidad)


XII. LA FLEXIBILIDAD 70

(Definición- Disvalores: rigidez y fragilidad - Valorando mi flexibilidad - ¿En qué aspectos demuestro mi rigidez? - Me siento muy frágil e influenciable)


XIII. LA GENEROSIDAD 75

(Definición - ¿Soy realmente generoso?- Disvalores: abandono, prodigarse y egoísmo - ¿Doy en exceso? ¿Me prodigo? - Detectando a un Egoísta)


XIV. LA AMISTAD 80

(Definición - Disvalores: enemistad y amistad excesiva - ¿Cuál es mi capacidad de ejercer la amistad? - La Enemistad - La amistad falsa -Perfil de la enemistad falsa - La amistad excesiva o sobrevalorada)


XV. LA SENCILLEZ 85

(Definición - Disvalores: lo complejo, lo doble y la Ingenuidad - ¿Soy Sencillo? - ¿Soy complejo, doble, rebuscado? - ¿Cuan ingenuo o simplón soy?)


XVI. LA AUDACIA 89

(Definición - Disvalores: osadía o temeridad y pusilanimidad o cobardía - Descubriendo mi audacia - Actitudes de un cobarde o temeroso - ¿Soy osado o temerario?)


XVII. EL ORDEN 93

(Definición - Disvalores: desorden, caos y rigidez, obsesivo - ¿Soy ordenado? - El desorden o caos: perfil - El orden llevado a la manía y a la obsesión)


XVIII. EL PUDOR 98

(Definición - Disvalores: inhibición y desinhibición - Mi pudor - Reflexionando sobre la inhibición, pacateria - ¿Soy desinhibido, desenfadado, procaz?)


XIX. LA LABORIOSIDAD 102

(Definición - Disvalores: pereza y trabajólico - ¿Soy laborioso? - Actitudes y conductas clásicas de un perezoso - ¿Trabajólico o trabajador frenético?)


XX. LA FRATERNIDAD 107

(Definición - Disvalores: misantropía y fraternalismo excesivo - ¿Soy fraternal? En mi compromiso con la fraternidad del planeta - El misántropo o huraño - ¿Soy huraño? ¿Cómo es una persona excesivamente fraternal?)


XXI. EL PATRIOTISMO 112

(Definición - Disvalores: cosmopolita, apátrida y nacionalismo exagerado, chauvinismo - ¿Soy Patriota? - ¿Cómo es un cosmopolita, apátrida, indiferente? - ¿Chauvinista, patriotero, nacionalista exagerado?)


XXII. LA JUSTICIA 116

(Definición - Disvalores: injusticia y severidad - En torno a mi capacidad de ser justo - Soy Injusto cuando: -Soy severo si...)


XXIII. LA TEMPLANZA 121

(Definición: sexualidad y castidad - La templanza y mi sexualidad - Castidad y lujuria - Castidad y ascetismo exagerado -Castidad y virginidad - Ayuno y templanza - Curiosidad y templanza - ¿Soy curioso?)


XXIV. LA FE 126

(Definición - Descripción - Reflexionando sobre la Fe)


XV. LA ESPERANZA 129

(Definición - Descripción - ¿Vivo la Esperanza?)


XXVI. EL AMOR 131

(Definición - Descripción - ¿Amo y me amo?)



EPÍLOGO 133

BIBLIOGRAFÍA 134


Impreso en los talleres
digitales de RiL editores.
Teléfono 2254269
ril @ rileditores.com
Santiago de Chile, julio de 2001.





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