Urribarri. Estructuracion psiquica y subjetivacion del niño de escolaridad primaria



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URRIBARRI. ESTRUCTURACION PSIQUICA Y SUBJETIVACION DEL NIÑO DE ESCOLARIDAD PRIMARIA.

INTRODUCCION

El periodo de latencia ha sido el menos estudiado y comprendido psicoanalíticamente. Este periodo se ha definido mas por la negativa (lo que deja de ocurrir) que por la positiva (lo que surge y complejiza). Desaparición de la sexualidad, masiva utilización de defensas, desexualizacion, represión, en vez de dar cuenta de los fenomenales cambios en el aparato, las conductas y cambios sociales.

Hay postulaciones donde el periodo es relegado tan solo a una aburrida espera para la adolescencia, desjerarquizando su importancia, o como cuando lo definen como un subproducto de la disolución del Edipo. Pero es necesario desentrañar las causas que lo generan, dar cuenta de las modificaciones que se producen, delinear sus características y esclarecer sus logros. Es cierto que se instala luego de la disolución del Edipo y es clave para la adolescencia, pero esto es insuficiente para definirlo.

Junto a lo que se destruye o coarta esta lo que se construye y posibilita, junto a lo que obliga el renunciamiento, lo que ofrece y construye nuevos placeres y destinos. Junto a lo que aliena y ajeniza se contrapone lo que se domina y autonomiza, expresado en actividades, aprendizajes, expansiones, relaciones, complejizaciones diversas, etc. En lo intra e intersubjetivo.

Freud utiliza la palabra etapa en el sentido de realización parcial de un desarrollo mayor que culmina en un fin, para el, sin duda, el complejo de Edipo. Pero solo utiliza para la latencia el vocablo periodo, que reminte a un lapso acotado por un comienzo y un fin. Alude casi regularmente a la edad que lo acota, a su surgimiento a partir de la declinación edipica y duración hasta el comienzo de la pubertad. Esta nocion de periodo la centra mas en lo temporal, no tanto en las modificaciones del niño en cuanto a su estructuración psíquica y conductas. Estimo inapropiada la denominación de latencia como periodo.

Propongo establecer una descripción sisetmatica, una caracterización amplia y precisa de la latencia. Me propongo definir un especifico trabajo de latencia. Trabajo psíquico en el sentido del esfuerzo para la organización, diferenciación, complejizacion y ampliación del aparato psíquico y también en cuanto a la exigencia de tramitar la pulsión en un nuevo ordenamiento dinamico y estructural. Trabajo y no periodo, enfatizando la importancia y el eje central en las modificaciones y neogenesis en el aparato y no centrado en lo cronológico.

Se deriva que: el trabajo de latencia se da básicamente en dos planos : intrasubjetivo e intersubjetivo, insinuándose el transubjetivo. En el intrasubjetivo se complejiza y amplia el aparato psíquico en sus aspectos tópico, dinamico, y económico (metapsicológicos). En el plano intersubjetivo se retrabajan la problemática edipica y fraterna, y se amplian las relaciones con los pares y adultos. El trabajo de latencia tiene similitudes y diferencias con otros trabajos psíquicos.

ACERCA DE LA TEORIA

Freud delineo a la latenacia tanto como resultante de las defensas puestas en juego por el yo (luego de edipo) y culturalmente incitadas como promovidas por la herencia y la disminución fisiológica de los impulsos. Esta ultima teoría ha gestado una idea equivoca sobre este periodo que aparece asi como anodino, mera suspensión preordenada.

La fisiología y endocrinología modernas no dan cuenta de un fenómeno de esta índole (no hay disminución de niv hormonales) lo que el quita el posible sustrato organico a dicha formulación biologista. Este enfoque no posibilita dar cuenta de los notables cambios psicológicos ni sociales ni de la intensa actividad de la que los niños son capaces a esta edad. En paralelo con la disminución fisiológica se tiende a presentar al latente como un ideal de evolución armoniosa y calma, ligada al niño dócil y estudioso, en una vertiente adaptativa. Asi se desconocen las evidentes inquietudes, inseguridades, angustias y desequilibros que asaltan al niño, especialmente por la pujanza pulsional que jaquea el precario equilibrio de su aparato psíquico en la búsqueda de la descarga.

La latencia es promovida por un nuevo ordenamiento intrapsiquico, producto de la resolución edipica, e incitado culturalmente, lo que obliga al yo a buscar nuevas maneras de canalizar el impulso en su labor mediatizadora.

Lo característico del trabajo de latencia, a partir de la intensificación de la inhibición de la meta, es la concurrencia de diversos mecanismos al fin sublimatorio.

Es este actuar conjunto y subordinado de diversos mecanismos defensivos a los fines sublimatorios lo que caracteriza la latencia normal. No se caracteriza por la represión, formación reactiva, sublimación, etc, que existen desde antes, sino por su configuración dinámica, su reorganización operativa, su peso relativo, y su balance intersistemico, determinados por el intenso y sutil trabajo de la latencia. Mecanismos como la formación reactiva, el aislamiento y la desafectivizacion, orientados al servicio de la sublimación, favorecen el desarrollo y ampliación yoica, al igual que la simbolización, autoestima e inserción social. De forma simillar podríamos explicar los diversos aprendizajes de est periodo que implican diversas tendencias, defensas y capacidades que concurren subordinadas a un fin socialmente aceptado, y a la vez, promovido y esperado por la sociedad.

LATENCIA TEMPRANA Y TARDIA

Bornstein discrimina dos momentos en cuanto a la no uniformidad, ubicando a los ocho años el cambio, entre la latencia temprana y tardia, estoy de acuerdo en la discriminación pero no en porque se diferencian.

La latencia temprana se caracteriza por la fragilidad del equilibrio intersistemico, con la consecuente angustia frente a lo impulsivo. La lucha inicial que emprende el yo esta ligada a controlar lo pulsional, y, a limitar la descarga, inicialmente, mediante el freno represivo, recurre a otros mecanismos, como la formación reactiva, que también requiere el mantenimiento de una contracatexis que limitan al yo, su persistencia tendería a dificultar su desarrollo.

El desenlace edipico inagura un nuevo orden intrapsiquico (hay superyó) y esos rimeros años sumen al latente en el trabajo psíquico de tratar de lograr ese delicado equilibrio entre lo prohibido y permitido, lo promovido y lo logrado, etc, consciente de sus dificultades y sufrimientos y en estado casi de alerta continuo.

La amnesia infantil que se instala a partir del desenlace del Edipo, produce en el niño un efecto de perplejidad, puesto que lo inconscientizado deja para el yo conciente la sensación de vacio de contenido y nexos, que siente tanto como desubicación y perdida de referencias respecto de si, como un desajuste interno, con incomodidad, angustia y vagas señales de peligro. Esto puede afectar la conducta del niño y sus relaciones, aparejando retraimiento y reclamos diversos, debido a una expectativa de ser aliviado por sus seres queridos en una modalidad regresiva.

Al principio ese carácter como de cuerpo extraño con el que vivencia al superyó infantil hace que por momentos dude si la voz que lo ordena viene de adentro o afuera, inquietud que se refuera con las ordenes y prohibiciones, creándole a veces un estado de relativa duda acerca de quien y desde donde le hablan, que se traduce en cierta paralización y actitud dubitativa. Es notable la ambivalencia frente a los mandatos del superyó que se traducen en una oscilación entre acatamiento y rebeldía. El latente temprano tiene escasa tolerancia para su critica como para la externa, que le provoca angustia, desaliento, perdida de autoestima y a veces desborde afectivo.

Solo si logra abrir vías sublimatorias que posibiliten redirigir lo pulsional, favorecer la descarga a través de otras metas aceptables, no necesita desgastarse en la defensa y el yo buscara armonizar con los mandatos del superyó y los requerimientos socioculturales.

Poder posponer se transforma en una meta anhelada, ya que solo mediante la renuncia a la acción directa que evite la descarga inmediata puede armonizar con el superyó. Esta capacidad se dirige, en principio, al control de la motricidad, el poder “quedarse quieto” es el punto de partida para acceder al aprendizaje por via sublimatoria. Inicialemnte se instala para coartar la tendencia a la acción masturbatoria y descarga desorganizada, también favorece la neutralización libidinal y agresiva necesaria para la sublimación. Torna al niño mas reflexivo, incrementándose paulatinamente el dialgo interiorizado y el fantasear, se amplia lo verbal. Este logro esta basado en la interiorización de una figura aseguradora y permisiva que posibilita un acompañamiento de esta reflexividad y se liga con la capacidad a solas de la que nos habla winicott.

Otro aspecto destacable de la primer etapa es lo referidos a las prohibiciones que derivadas del superyó o impuestas de las instituciones, lo constriñen. Es frecuente observar que los niños a esta edad comienzan ellos a establecer prohibiciones a veces a pares, hermanos o niños menores, donde es claro el hacer activo lo sufrido pasivamente y la operancia del mecanismo de identificación con el agresor. En otros casos realiza limitaciones a adultos, que puede explicarse mejor como intento de consolidar su identidad, identificado no con el agresor, sino ejerciendo derechos y buscando un lugar que el también define y lo identifique. La norma no es vivida como castigo degradante.

Algunas de las modificaciones, son posibles también en funcion de la maduración neurobiologíca entre los 6 y 8 años. Las graduales posibilidades que brinda la maduración, las nuevas capacidades intelectuales, las facilitaciones del entorno social, y la instrumentación provechosa de estos elementos que pueda lograr el yo, le posibilitan una ampliación de recursos y junto a la relativa estabilización del equilibrio intersistemico y a la afirmación de la sublimación en la organización de la descarga pulsional, inauguran la latencia tardia, a partir de aproximadamente los ocho años.

Las características de la latencia tardia son una mayor fluidez, autonomía, continuidad y equilibrio de la conducta, un menor sufrimiento conciente del temor al desborde y del surgimiento de angustia, asi como una progresiva operancia del ppio de realidad en la determinación de la conducta. Se incrementa el fantasear, aparece con nitidez el ensueño diurno, se amplia el distanciamiento de los padres y lo familiar, y adquiere mayor importancia el grupo de pares.

No concuerdo con bronstein a que el cambio se debe a : - que los requerimientos sexuales se tornan menos pujantes – que el superyó se ha vuelto menos rigido – que el yo se ecuentra expuesto a conflictos menos severos.

La cualidad placentera del despliegue y ejercitación de sus nuevas capacidades podrían dar la impresión de un yo menos conflictuado, en vez de un yo mas estructurado, fortalecido, con mayores recursos para canalizar la descarga y sortear la angustia.

También hay un cambio respecto de la fantasia, de ciertos juegos, angustias y del contenido manifiesto de los sueños (en la temprana moustruos amorfos y fantasmas, en la tardia formas humanas como magos, ladrones, brujas, etc).

PASAJE A LA PUBERTAD

La estabilización y afirmación de una nueva organización psíquica y su diferenciación interna y expansión propias de la latencia tardia, que se expresan generalmente en un funcionamiento mas distendido y efectivo del niño, se verán gradualmente jaqueadas por el embate puberal, produciéndose un progresivo cambio del funcionamiento de la latencia a la transición hacia la adolescencia.

Reservo el termino pubertad para aludir a los cambios corporales y adolescencia para el proceso psicológico que la pubertad promueve.

Los cambios corporales de la pubertad son graduales, algunas veces lentos, otras mas bruscos, y el correlato psicológico también. Las primeras manifestaciones conductuales suelen ser la emergencia de inquietud y desasosiego sin causa manifiesta, con incremento de la motricidad, descargas bruscas y perdidas de concentración.

Esta etapa de transición trae aparejada la sensación de que algo les pasa, aunque no puedan definir de que se trata y por eso genera desasosiego, ansiedad, e inquietud. En el pasaje del latente tardio a incipiente adolescente, mas alla de lo corporal, van cambiando conductas e intereses.

En cuanto a lo metapsicológico, el aparato psíquico se ve desequilibrado en el interjuego de las instancias logrado en la latencia debido al incremento pulsional, lo que requiere cambios de las otras instancias y de su acomodación con los requerimientos sociales que serán parte del procesamiento de la adolescencia. Se produce un salto cualitativo debido a la genitalizacion creciente que cambia el panorama psíquico, donde son cruciales los logros de la latencia, en tanto posibilitan un procesamiento psíquico mas armonico frente a la ruptura puberal y a la genitalizacion, que inaguran el proceso adolescente con las modificaciones estructurales, tanto del yo y superyó como de la consolidación de carácter, del ideal del yo y del interjuego y economía de las instancias, lo que seria objeto de otro libro.

CAPITULO 3. ACTIVIDAD MOTRIZ Y JUEGO.

ASPECTOS COMPARTIDOS ENTRE NIÑAS Y NIÑOS

El juego tiende a perder la clara simbología de la conflictiva inconsciente previa a la latencia, producto de las operaciones defensivas y del nuevo orden intersistemico que se establece, pero también se tiñe de su creciente y marcado interés por la realidad, sus alternativas, dificultades y posibilidades de inserción en términos racionales. Klein dice que la importancia del elemento racional en los juegos se debe no solo a una mayor intensidad de represión, sino a un exagerado énfasis obsesivo sobre la realidad, planteo que también hacen otros autores.

El clásico juego de roles de la latencia revela la organización psíquica mas compleja alcanzada, el acceso al registro de lo simbolico, donde se pueden desplegar identificaciones transitorias con los diversos personajes y sus interacciones, en una trama dramática, en una secuencia temporal, escenificando un tiempo que se historiza.

Los cambios marcan también una clara diferencia en lo atinente al juego anterior a la latencia. Este se torna progresivamente, mas organizado, compartido y socializado, con limitaciones y reglas y competencia y actitud cooperativa.

Se incluyen inicialmente las letras, números y novedades aprendidas en la escuela como juguetes que utiliza en sus ratos de ocio, ejercitando sus adquisiciones, aunque es frecuente su utilización con fines defensivos para evitar el despliegue de la fantasia vivenciada como una amenaza de descontrol.

La actividad motriz y el juego varian entre la latencia temprana y tardia. Al comienzo el movimiento es expresión de alegría gozoza, predomina la actividad motriz gruesa, como correr, patear la pelota, patinar, saltar y trepar, donde gravita mas la fortaleza que la habilidad. Una actividad suele ser realizar equilibrios y balancearse, lo que, pareciera escenificar en el espacio mediante lo corporal, ese riesgoso y precario equilibrio intrapsiquico que el niño se emplea en dominar y estabilizar.

Al principio, el juego, aunque compartido, es tumultoso y desordenado (correr todos tras la pelota). Luego con la posibilidad de interiorizar roles, diferencia lugares y funciones, puede encuadrarse en una tarea de equipo en que cada uno realiza una parte de una acción destinada a un fin común eligiendo o siendo elegido, acorde sus habilidades, imagen de si, afinidades y rol a desempeñar.

De los ocho años en adelante, en lo motriz ya combina lo armonico con lo plástico, el desplazamiento e ingenio, predominando la habilidad mas que la fortaleza, y la secuencia para un logro que la repetitividad.

Estas actividades corporales de juego son unas de las vías privilegiadas para la descarga energética pulsional neutralizada y la evitación de la masturbación a la vez que favorecen el desarrollo de otros sentidos, asi comon la obtención de placer por el movimiento. Las raíces de la vida temprana, posibilitan el asentamiento de esta via sublimatoria y la sustitución del placer masturbatorio por el placer de juego.

La actividad motriz de juego es un elemento central en la relación con los pares, al punto que el que no participa es dejado fuera del grupo o aquellos menos hábiles son descalificados. Idealizan y toman como modelo a los adultos de acción, como figuras del deporte, los que realizan tareas de riesgo…

Es frecuente que a lo rítmico corporal se asocien elementos del lenguaje, como los canticos y rimas, juegos con palabras, que contribuyen a la ligazón preconciente entre fantasia y palabras, ampliando la capacidad simbolica y las cadenas asociativas, transmitiendo de generación en generación la tradición cultural que cristaliza fantasias propias de este periodo.

Las escondidas, escenifican a mi entender el funcionamiento psíquico de la latencia. Los jugadores están encubiertos, discimulados, escondidos, acechando el momento para emerger, osea, latentes. Uno de ellos busca descubrirlos y evitar, en una funcion homologa al superyó, que el resto, retoños pulsionales, alcance su meta, mientras que los otros buscan caminos alternativos y ardides, esperando el relajamiento (distracción) o distanciamiento del que vigila (censura) para escapar y liberarse. Espacializa el funcionamiento intrasubjetivo, pero, en tanto grupal, se torna intersubjetivo, especialmente con los pares, ya que cada participante expone su singularidad al mismo tiempo que es influenciado por la de los otros y los influye con la propia, tornándose un proceso compartido de interaccion de lo intra e intersubjetivo en un marco transubjetivo, pues la tradición cultural de las características y reglas del juego condicionan sus interacciones.

En la medida que se asienta el uso de la sublimación, se incrementa la capacidad simbolica, las mediaciones prec, y se logra posponer la acción. El juego se complejiza y mediatiza, se proponen estrategias, se combinan habilidades con el azar, se colabora con otros para un fin común. Quedarse quieto permite realizar juegos de salón y cuando logra la desentracion las reglas y normas adquieren real importancia y desarrolla un sentido de la justicia y equidad diferente (no por lo impuesto, sino por lo compartido con el grupo de pares).

Se puede pensar el juego no solo como equivalente masturbatorio y descarga energética, sino como ligazones complejas y sutiles mediaciones y articulaciones en diversos niveles del aparato, con multiples objetos y novedosas situaciones que posibilitan las actividades lúdicas, y su realización revierte sobre el yo asentándolo, enrriqueciendolo.

La inclusión de la regla en el juego establece lo prohibido y permitido, lo que genera limitaciones, dificultades, posibilidades y facilitaciones, generalmente reforzadas con rituales y sistemas de premios y castigos, en el marco de la competitividad y cooperatividad que, además de los sentidos esbozados, le permiten reactualizar y elaborar mediante el juego, situaciones vitales como la problemática edipica, fraterna y familiar.

Algunos juegos como palitos chinos, mas alla de las reglas, requieren habilidad motriz fina y retoman la cuestión del equilibrio del espacio, ya mencionado, en este caso reducido y ejecutado solo con las manos. Otros juevos, como el de la oca, representan la salida al mundo externo, con sus riegos, facilitaciones y azar, en la competencia con los otros. En el ludo se hace mas notoria la partida de un encierro inicial, igualmente debe salvar obstáculos, correr riesgos que escapan a su control, asi como puede recibir ayuda por azar. También debe decidir una estrategia. En el juego de la vida el dinero introduce una variante importante respecto de su valor y uso en la vida.

Cuando la capacidad investigativa y expresiva están mas asentadas promediando la latencia, aparece el interés por adivinanzas y acertijos, se trata de desentrañar algo sugerido, no explicito, discimulado, que remite al deseo de conocer sobre lo sexual, aquello secreto, pero aludido, donde al afán investigativo manifiesto le subyace lo latente prohibido.

Se produce un movimiento desde el uso de los juguetes, hacia la practica de los juegos, actividades regladas y compartidas que escenifican el camino exogámico, las alternativas frente a la vida, en la sociedad (azar, cooperación, competencia, etc), en anudamiento con la problemática singular del sujeto (traumas, fijaciones, resolución edipica, complejo fraterno, etc). En este movimiento el trabajo de la latencia actuo proponiendo un uso del cuerpo en el que se eludiera el componente erotico manifiesto en su manipulación o en el contacto con otros cuerpos. En la transición a lo puberal, reaparece la erotización del contacto, disimulada en juegos tales como el del cuarto oscuro.

Podríamos establecer un paralelismo del sueño y juego. En los niños pequeños es directo y escasamente degormado, en la latencia, actua la censura que genera un contenido manifiesto encubridor y permite jugarlo sin angustia y de esta manera desplazada, elaborar la situación. La inclusión del azar es una formación defensiva destinada a encubrir el contenido del juego.

PREFERENCIAS PARA CADA SEXO

Ambos sexos tienen actividades y juegos compartidos, pero hay diferencias en la forma que se entregan a ellos. Las niñas tienden a utilizar la bicicleta de una forma en que lo placentero esta ligado a lo armonico y al desplazamiento, los varones, mas centrados en la velocidad, habildad y el arrojo. El varon tiende a una utilización del musculo mas ligada al vigor, fuerza y resistencia, la niña tiende a utilizar su cuerpo en bloque, mas ligado a la coordinación, ritmo, estético. Al varon no le interesa tanto la forma, si la efectividad, records, descarga de la fuerza y competitividad, lo que parece estar regido por diferencias en la manera de conceptualizar y usar placenteramente el cuerpo para cada sexo, como asi también en el uso del espacio.

Tambiens se observan juegos típicamente practicados con intensidad por un sexo en diferentes situaciones culturales y sociales, que para el otro no tienen interés. En los varones la pelota, en las niñas el elástico y la soga.

También podemos observar la diferencia de sexo en relación con el coito, la tendencia de varones hacia la carpintería, donde predomina el interés por desgargar en el serruchar y clavar, dos acciones que en el lenguaje común se usan para aludir al coito. El jugar de las niñas al cocinar y servir la comida, actividades ligadas al misterioso interior femenino, y a la gestación (recordemos genital fem como la cacerola, y embarazo como se le lleno de humo la cocina).

Entonces de manera simbolica y desplazada, explora y prueba sus genitales, mediante un juego manifiestamente ingenuo que le permite eludir las prohibiciones superyoicas y el control de los adultos, al par que mantiene ocupadas sus manos como defensa frente a la tendencia a masturbarse, mientras que juega rítmicamente (equivalente masturbatorio), con lo que da curso desplazado a la descarga energética.

Estos juegos raramente son practicados por el otro sexo. En varones se observan actividades mas ligadas con la penetración, fuerza, competitividad y mayor desplazamiento en el espacion, en las niñas lo están con la receptividad, lo rítmico armonico, y los espacios reducidos o cerrdos. Estas diferencias en las configuraciones lúdicas y de movimiento mas frecuentes para cada sexo parecen representar la funcionalidad de los genitales y corresponder con una elaboración y ejercitación preparatoria del rol sexual a desempeñar, como una activa tarea de diferenciación sexual encubierta.

Dice Freud “… las zonas genitales se comportan ya de manera similar a la época de la madurez, pasan a ser la sede de sensaciones de exitacion y alteraciones preparatorias cuando se siente alguna clase de placer por la satisfacción de otras, este efecto no obstante sigue careciendo de fin, vale decir, en nada contribuye a la prosecusion del proceso sexual.” De este párrafo sobresalen estas ideas:


  1. Si bien la primacia genital es un logro de la adolescencia, se prefigura en el periodo previo. Bosquejo, esbozo, prefiguración, pruebas o ensayos de algo que se concretara. Etapa preparatoria para una definición posterior.

  2. Ubica esta tarea temporalmente, periodo que toma la segunda mitad de la latencia y particularmente, lo que luego se ha llamado preadolescencia.

Al no promover la prosecusion del acto, el niño debe buscar una canalización de la descarga en forma sublimada y el medio privilegiado son las actividades motrices y los juegos, con sesanciones placenteras y claro simbolismo sexual.

Los latentes, tienden a separarse y a desarrollar actividades propias de cada sexo, generalmente a sido explicado por la angustia de castración, no me parece suficiente, porque esta inaugura la necesidad de cada grupo de conocer y ejercitar sus diferencias, en particular ligadas a la sexualidad. Frente a la angustia de castración se produce un movimiento defensivo que tiende al apartamiento pero que en el latente también se manifiesta un aspecto progresivo, que promueve la diferenciación sexual, su exploración desplazada en el juego y la encubierta preparación para el futuro rol genital. El latente, mediante la actividad corporal y de juego, busca ejercitar y adueñarse de su propio cuerpo.

En los dos sexos las etapas pregenitales se viven de un modo muy diferente.

LOS JUEGOS DE HOY

No obstante las novedades tecnológicas, hay juegos que persisten con escaso cambio mas alla de las modas. La industria del juguete pretende lucrar y tiende a promover los mismos productos mercer a supuesta tecnología y diseño, aunque a veces si generan algo nuevo como los juguetes electrónicos. También hay fuerte presión publicitaria, dirigida también a niños quienes reclaman o exigen a los padres lo mismo que los otros y no ser desplazados por no tenerlo.

En cuanto a si hay niños que aun disfrutan de los juegos viejos, si pueden participar y gestar mas que ejecutar lo que el objeto posibilita, los van a preferir. Cuando a los niños se les introduce en el conocimiento y uso de elementos y herramientas diversas, se entregan con interés y pasión a jugar al carpintero, jardinero o cocinero en tanto pueden ejercitar habilidades, dominio de técnicas, formas y procesos para realizar un objeto, planta o comida, aso como armar y hacer volar un barrilete. En gral. Los adultos los prefieren solos y encerrados con ciertos objetos, que teniendo que guiarlos, instruirlos, cuidarlos y compartir, relegando sus actividades e intereses como adultos. Igualmente en las escuelas tienden a atiborraros con el doble turno, en vez de orientarlos al dominio y creatividad de tareas a conocer o preferir, mediante talleres literarios, música, etc.

Usos o adelantos tecnológicos tienden a promover cierta exageración de la practica solitaria, lo que no siempre favorece una buena estructuración psíquica y desarrollo apropiado de posibilidades y capacidades, en tanto se comprendan con profundidad las modificaciones esperables de la latencia y su importancia posterior. Ejemplo de los transformes ir al texto.

A partir de la difusión de las computadoras y juegos electrónicos, la invasión en el mundo real de lo virtual ha producido cambios en la gente, especialmente en niños. Mas alla de que los introduce a una útil herramienta en el mundo actual y futuro, señalare ventajas y desventajas.



Ventajas

  1. La incentivación de rtas rapidas a determinados estimulos o resolución de situaciones

  2. La estimulación perceptual y de ejecución motriz fina

  3. La captación de diferencias, alternativas, posibilidades y limites

  4. El incentivo para la decisión apropiada

  5. La posibilidad de jugar solo o con compañeros en red

  6. La posibilidad de buscar y tomar conocimiento de infinidad de temas históricos, científicos, artísticos, etc, que ofrece internet.

Desventajas

  1. Limitaciones en el contacto persona y afectivo con otros.

  2. Dificultades en la discriminación entre lo virtual y lo real extremo

  3. Incremento de la omnipotencia

  4. Baja tolerancia a la frustración

  5. Exeso de competitividad con déficit de cooperatividad

  6. Exageración de lo individual en desmedro de lo grupal /social

  7. Dificultades en la aceptación y cumplimiento de normas y reglas institucionales-sociales, dado que la creación de las propias reglas o transgresión son frecuentes en los juegos (ej robos, muertes, traiciones)

  8. Problemática ética y de valores entre los juegos virtuales y la actividad cotidiana

  9. Limitación de lo corporal y afectivo con exageración de lo ideativo

Riesgos por incremento de las desventajas

  1. Aislamiento

  2. Desafectivizacion

  3. Desajuste conductual, relacional, ético normativo con el mundo social fuera de la pc

  4. Disarmonia cuerpo, deseo, afecto, pensamiento, acción

  5. Adicción

Esta cortada la copia, averiguar que onda.

LENGUAJE


Insisto en el cambio que se produce en el discurso en este periodo. La verbalización adquiere preminencia respecto de la acción. El sentido ya no es predominantemente expresado x lo corporal-gestual-movimiento-ludico como en la primera infancia, esos canales se restringen con paralelo incremento verbal. El significante verbal es un anudamiento o confluencia de lo trans, lo inter e intrasubjetivo, que posibilita la expresión verbal y a la vez es sosten y dador de sentidos de lo expresivo en otros canales. Implica un logro sublimatorio que además de su insersion cultural y como código compartido con otros, abre camino hacia otras sublimaciones.

Este cambio acompaña y posibilita (son interdependientes) las modificaciones del pensamiento en ese pasaje (nunca completamente acabado) de las creencias infantiles, asentadas en las fantasias originarias de cada sujeto y emocionalmente sostenidas, al saber consensuado y lógicamente articulado, atravesando desorganizaciones y reorganizaciones por via de la confrontación-desilusion.

El uso del lenguaje en la latencia, pone de manifiesto como va adquieriendo primacia el proceso secundario, el ppio de realidad, dando lugar a la organización de las diferencias en tanto las nuevas relaciones ofrecen al yo nuevas formas de placer e intercambios enmarcadas en la factibilidad o no y en un tiempo que se diferencia e historiza.

Los tiempos verbales reflejan y precisan la distinsion creciente entre realidad psíquica y exterior. es frecuente observar la superposición de tiempo verbales “dale que jugamos a que yo era” se van discriminando primero pasado y presente y luego futuro. Este proceso revela la organización de la diferenciaentre como funcionaba y se sentía antes de la latencia y luego, siendo esta correlativa de la discriminación de instancias y el posterior afianzamiento estructural que inagura la temporalidad e historizacion.

En la latencia tardia vemos incluir el modo potencial que señala la aceptación de que algo puede o no realizarse y a veces no depende del sujeto. Esto implica el desentramiento del egocentrismo, el coto a la omnipotencia y la declinación del narcisismo.

Hay un uso mas preciso del porque como articulador causal y mas recurrencia de la forma interrogativa que denota exigencia de rtas.

Vemos surgir el interés por los chistes y en algunos la utilización de ironias, que se relacionan con la enrriquecida capacidad de simbolización y la complejizacion del aparato. El chiste como el contenido manifiesto del sueño son expresiones del trabajo de latencia donde el desplazamiento, encubrimiento, alusión y simbolización están ligados a la creciente diferenciación cc prec icc, en relación con lo prohibido y permitido (superyó) que dan lugar a estas formulaciones que se explicitan en la existencia de un contenido manifiesto y otro latente, en los que el lenguaje ocupa un lugar central. También surge la comprensión de la alegoría y metáfora. El relato se complejiza y enriquece.

SENTIMIENTOS

La nominación impone un estatuto a lo vivenciado, lo delimita y define. En el movimiento que realiza el sujeto en cuanto yo, se define el, el otro, la relación que los liga, y el afecto producido, que a partir de la nominación se transformaría en sentimiento, lo cual implica el abandono de una representación mediante la imagen de cosa corporal en beneficio de una imagen que se refiere al otro.

Durante la latencia se producirá una notoria ampliación de la experiencia emocional, en el registro del placer displacer, en relación con los otros como del propio cuerpo, que en cuanto puede ser nominada y procesada en el registro del pensamiento secundario contribuye no solo a un mayor conocimiento sobre si y las relaciones con los otros, sino a un control y adecuación de las respuestas que implican una ampliación y fortalecimiento del yo, caso contrario persisten como vivenciar corporales como equivalentes de afecto o incluso organizarse como afecciones psicosomáticas.

La vergüenza no se despierta en la intimidad, tiene que ver con otro que percibe una inadecuación del niño, frente a lo que se siente como “descubierto”. El pudor es una formación reactiva frente a las tendencias exhibicionistas, la vergüenza aparece frente a una acción en la que se falla, vivido como descontrol o incumplimiento de un ideal esperado.

Los sentimientos de inferioridad no están ligados a tendencias pulsionales o narcisisticas especificas, son, mas bien, la expresión de la frustración en cualquier area donde el logro yoico es vulnerado, sobre todo si los pares acceden a aquello en lo que el fracaso. Este sentimiento tiene que ver más con la relación con uno mismo que con los demás. No acceder al logro es vivido como equivalente de castración. Pero más profundamente se percibe la herida narcisistica.

Los sentimientos de culpa en cambio, aparecen frente a los daños realizados o a la hostilidad fantaseada hacia otro y su emergencia es de origen interno, ligada a como el sujeto tolera su hostilidad hacia ese objeto, consecuente con la operancia del superyó. Se relaciona con la inoperancia del yo en cumplir las exigencias del superyó y en controlar la agresión a los objetos amados.

La vergüenza puede aparecer como asociada a los sentimientos de inferioridad o de culpa. La vergüenza está regida por el ideal del yo, y la inferioridad por elementos narcisisticos (yo ideal).

A medida que el latente va logrando cosas se va regulando el estima de si, al cumplir sus metas, y de lo que su medio espera y adquieren mayor significación figura de autoridad extrafamiliares.

En la latencia la tendencia es que en la expresión de lo afectivo se evite la presencia de otros. El latente queda más tiempo afectado por lo que pasa, pudiendo persistir en el recuerdo. Se aprende a diferenciar entre lo público y lo privado. (no todo se muestra, desarrollo del falso self).



El sentimiento de si esta condicionado por el sentido de pertenencia, el lugar otorgado y aprobación obtenida por el grupo de pares.


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