Universidad de salamanca



Descargar 442.11 Kb.
Página2/7
Fecha de conversión26.03.2018
Tamaño442.11 Kb.
1   2   3   4   5   6   7

III Análisis de Los animales prodigiosos
III.1 René Avilés Fabila: escritor de cuentos fantásticos
III.1.1 Datos biográficos
René Avilés Fabila nació el 15 de noviembre de 1940 en Ciudad de México. Se licenció en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y realizó estudios de post grado en la Sorbona de París.

Avilés empezó a escribir en los años 60. En 1967 se publicó su primera novela, Los juegos, que tuvo un gran éxito. Entre sus novelas y cuentos destacan las novelas Los juegos (1967), El gran solitario de Palacio (1971), Tantadel (1975), La canción de Odette (1982) Y los cuentos Hacia el fin del mundo (1969), Cuentos y descuentos (1986) y Los animales prodigiosos (1989).

Además de ser uno de los escritores más prolíficos y conocidos de México, Avilés también trabaja como profesor y periodista. Desde los años 70 es profesor de la Facultad de Comunicación en la Universidad Autónoma Metropolitana (Xochimilco) y de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Actualmente es, además, maestro de la Escuela de Escritores Sogem. En el ámbito periodístico, ha sido colaborador de varios diarios mexicanos como El Día, El Universal, El Nacional, Diario de México y Unomásuno. Fue director de El Búho, el suplemento cultural de Excelsior, periódico en el que también trabajaba como editorialista. En 1999 creó la Fundación René Avilés Fabila y fundó la revista cultural El Búho.

Avilés ha recibido varios premios tanto por sus obras literarias como por su labor periodística, entre los cuales destacan el Premio Colima a la mejor obra publicada en 1998 por Los animales prodigiosos 60, el Premio Nacional de Periodismo del Club de Periodistas de México en 1990 por El Búho como el mejor suplemento cultural, y el Premio Nacional de Periodismo otorgado por el Gobierno de la República Mexicana en 1991 por su labor de divulgación cultural.61


III.1.2 Trayectoria literaria
Avilés empezó a escribir en los años 60 junto con César H. Espinoza, José Agustín, Andrés González Pagés, Gerardo de la Torre y Alejandro Aura, entre otros, con los cuales fundó la revista literaria Búsqueda. Según el autor, su generación estaba compuesta por escritores, básicamente novelistas y cuentistas, que nacieron entre los años 38-40.62

Su grupo estuvo marcado por la presencia de Juan José Arreola, de cuyo taller literario salieron los escritores mexicanos de finales de los años 60 y principios de los años 70. Además de este taller, Arreola fundó la revista Mester (de 1964 a 1966) en la cual colaboraron muchos de sus discípulos, como Avilés, José Agustín, Gerardo de la Torre, Jorge Arturo Ojeda y Juan Tovar.63 En esa época, los críticos clasificaron a los escritores jóvenes mexicanos en dos grupos: los arreolistas y los rulfianos. Indudablemente, Avilés y sus amigos de taller fueron denominados arreolistas a pesar de la gran diferencia en la producción literaria de cada uno de ellos. Como el propio autor apunta; “José Agustín estaba terminando La tumba, yo escribía fábulas y Gerardo confeccionaba poemas de contenido social (...).”64

A pesar del gran número de escritores discípulos de Arreola, en la actualidad Avilés, que aceptó claramente la influencia del maestro en su producción literaria65, es el único cuyas obras aún reflejan el parentesco con la literatura de su maestro, especialmente por la presencia de la sátira.66

En 1964, el escritor presentó el proyecto de su primer libro de cuentos Hacia el fin del mundo para solicitar la beca del Centro Mexicano de Escritores, que consiguió al año siguiente.67 Por ser becario del Centro, el autor tuvo la oportunidad de prolongar su amistad con Arreola y conocer a Juan Rulfo y Francisco Monterde, los tres profesores de literatura en su vida.68 Así pues, el taller de Arreola junto con el Centro Mexicano de Escritores fueron su gran escuela literaria.69

En 1966, cuando se acabó la beca del Centro Mexicano de Escritores, Avilés terminó la redacción de Hacia el fin del mundo. Sin embargo, por la preferencia de las editoriales por las novelas y la situación política en esa época, este libro no fue su primer texto publicado, puesto que ocupa la novela Los juegos, que apareció en 1967. El autor tuvo que esperar dos años más para la publicación de Hacia el fin del mundo, en el cual aparecen “cuentos no realistas, humorísticos, de temas clásicos, que me han abierto algunas puertas. Pero sobre todo me han permitido meterme en el reino de la creación pura, en la literatura fantástica, mi veta preferida”. 70

En 1969, la generación de Arreola fue denominada de “la Onda”. Este término apareció por primera vez en Narrativa joven de México, una antología de escritores de esta generación seleccionada por Xorge del Campo y prologada por Margo Glantz. Desde entonces se consideró a todos los escritores de esta antología, editada por Siglo XXI Editores, como los “onderos”.71 Según Avilés, “ahí andábamos los onderos, los que sí y los que no, los que nos conocíamos y éramos amigos, los que nunca nos habíamos visto.”72 Aunque ninguno de los escritores que pertenecieron a “la Onda” estaban de acuerdo con la denominación, el término ha tenido mucho éxito tanto en México como en Estados Unidos.73

Aunque Avilés es valorado como novelista y cuentista, ha recibido más aceptación por sus novelas. Por ejemplo, Los juegos, su primera obra publicada, se agotó en un mes y la segunda edición de 3.000 ejemplares en menos de setenta días74 y de El gran solitario de Palacio se publicaron ya catorce ediciones.75 La aceptación de sus obras es contraria a lo que él esperaba: “Jamás me propuse ser novelista (...) Mi idea original era escribir cuentos.(…) A mí me resulta extraño que mis novelas hayan tenido mejor aceptación que mis cuentos (…)”76 A pesar de su afición por los relatos, se vio obligado a escribir novelas porque en la época en que empezó a crear los cuentos no estaban de moda y las editoriales siempre le pedían novelas. Sin embargo, para él, la parte más importante de su producción literaria “definitivamente está en mis cuentos breves, que yo he cultivado con mucho cuidado.” 77

Tanto en sus novelas como en los cuentos, Avilés usa un lenguaje sencillo, directo, sin mucho adorno, hasta el punto de que muchos críticos comentan que sus obras son una fusión entre literatura y periodismo. El autor siempre rechaza la influencia del periodismo en su literatura porque en realidad escribió cuentos y novelas mucho antes de trabajar como reportero. Además, señala que entre la literatura y el periodismo existe una división muy clara. Mientras el lenguaje literario dispone de libertad total en la imaginación del autor, el lenguaje periodístico es objetivo, basado en la veracidad y la seriedad de las fuentes.78 No obstante, para el autor la prosa narrativa debe ser directa y no usar muchas imágenes o metáforas porque, “las considero como parte del reino de la poesía y yo trabajo prosa narrativa”.79 Por otra parte, preocupa siempre por la brevedad, la exactitud y la economía verbal para conseguir una “prosa poderosa”.

Las obras de Avilés se agrupan en torno a tres temas: la política, en novelas voluminosas como Los juegos o El gran solitario de Palacio; el amor, en cuentos y novelas como La lluvia no mata las flores, Tantadel y La canción de Odette; y la fantasía, en cuentos como en Hacia el fin del mundo, Cuentos y descuentos y Los animales prodigiosos. 80

Actualmente, ha abandonado el tema político porque no cree ya en los principios socialistas que lo cautivaron durante 20 años.81 A pesar de que ha trabajado con asiduidad el tema amoroso en los últimos años, su preferido es el fantástico. Como apunta: “el amor se encuentra en varios libros pero no presenta la dignidad de la fantástica. A veces sí he logrado cuentos de amor, pero siempre cuando entran en ellos elementos fantásticos e irreales.”82

Es curioso que Avilés sea valorado como autor por sus obras realistas. Él mismo se da cuenta de que en su literatura preferida, la fantástica, es difícil avanzar en México: “México no es como Argentina, por ejemplo, país que ha llevado a tal rigor el cuento de animales de ficción (...).”83 Sin embargo, asegura que “a mí me gustaría ser valorado por mi literatura fantástica, no por la otra”84, porque “es más René Avilés Fabila.” 85
III.1.3 La literatura fantástica. “mi veta preferida”
En un país con tradición literaria realista como México, Avilés es uno de los pocos escritores de literatura fantástica, su “veta preferida”.86 Así, en Recordanzas revela ya su especial inclinación por el mundo fantástico en la infancia.
Realidad y Fantasía en mi vida
¿Dónde está la realidad dónde la fantasía? Hay quienes pueden distinguirlas y poner a cada una en su correcta dimensión. Existen los incapaces que jamás se toparon con la fantasía, los que nacieron adultos y sentaron cabeza desde la cuna. 87
Su afición por la literatura fantástica empezó por las lecturas clásicas recomendadas por su madre. En mi entrevista con el autor, éste afirmó sobre ellos: “para mí también resulta esencial. Indudablemente, de niño fue lo primero que leí. Mi mamá me la dio a leer desde muy pequeño.”88 El escritor explica en Recordanzas que la mayoría de sus cuentos nacen de estas lecturas. Aclaró que de El libro de oro de los niños, en el que leyó por primera vez sobre la mitología griega, “surge el amor por los pegasos, los sátiros, las gorgonas, el Minotauro y toda la fauna fabulosa que luego se instalaría en mi obra, especialmente en Los animales prodigiosos.”89 También se observa la influencia muy clara de La Iliada y La Odisea en “Mitología publicitaria” y “El banquete de Ulises”, que escribió veinticinco años después.90 Su fascinación por la fantasía aumentó al conocer la obra de su maestro Juan José Arreola, “un hombre de formación clásica y muy francesa.”91

A pesar de su inclinación por la fantasía, Avilés sintió la necesidad de cultivar la otra línea de escritura de “la Onda” en los años 60 debido a los movimientos estudiantiles, la revolución cubana y la importancia del Partido Comunista en México. Por su afiliación al Partido Obrero Campesino y después a la Juventud Comunista, de la cual también fue militante, le influyeron abundantes lecturas soviéticas. Su posición política izquierdista lo llevó a escribir novelas políticas como El Gran solitario de Palacio, que trata de la tragedia de Tlatelolco en 1968. Pero, aunque haya seguido estas otras tendencias, el escritor asegura en Spanish American Authors: The twentieth century: “years later, I can bear witness to the fact that, although I have followed other literary currents, I have remained surprisingly faithful to the fantastic.” 92

Para Avilés, la literatura de irrealidades no es para pasar el rato. Considera que “dentro de la literatura fantástica de calidad hay mayores mensajes, menos obvios y con frecuencia más profundos que los que posee la literatura realista” 93 La mayor parte de la obra fantástica de Avilés Fabila está en sus cuentos, reunidos en Fantasías en carrusel I-II, 94 en los que desfilan fantasmas, vampiros, seres mitológicos como esfinges, minotauros o sirenas, animales inventados, héroes mitológicos, personajes bíblicos y de cuentos de hadas.
III.2 Los animales prodigiosos: un bestiario de ruptura
Los animales prodigiosos es un libro de textos breves donde desfilan personajes que, según Avilés, “no sólo son un zoológico inverosímil, sino también una faceta destacada de mi trabajo literario: la que yo prefiero. En donde domina el reino de lo increíble.”95

Los cuentos en Los animales prodigiosos, al igual que otros textos fantásticos del autor, nacen de su lectura de clásicos griegos, la que lo introdujo en el mundo fascinante de la imaginación y después le inspira la invención de una fauna propia e irreal como el ponzoñini, el vandak, la serpiente falo o el animal de las transformaciones en “La metamorfosis permanente”. Según el autor,


Este libro es el resultado de muchos años de fantasías. He vivido apasionado por los animales y seres fabulosos. Desde muy niño gozaba con la lectura de la mitología griega: gorgonas, esfinges, sirenas y minotauros poblaron mis sueños infantiles. Al crecer, tuve necesidad de recrearlos y al serme insuficiente esa paráfrasis, me vi obligado a inventar nuevas figuras prodigiosas.96
Avilés afirma la importancia de Los animales prodigiosos en Recordanzas. Para él, “este libro encierra mi vida: comencé escribiendo sobre seres imaginarios y con ellos sigo poblando mis sueños. (...) Sé perfectamente que mi zoológico aún tiene jaulas vacías: habrá que llenarlas con los animales que vaya yo encontrando o imaginando.”97

Sin embargo, en el volumen no conviven sólo seres de la mitología griega y de la invención de Avilés. Aparecen también los creados por otros autores, de la cultura indostaní e incluso de las leyendas mexicanas.

Como expresa el autor, en su literatura fantástica siempre hay una crítica profunda; los seres irreales de Los animales prodigiosos “no son, de ninguna manera, una forma de evasión. Interpretan la terrible realidad que nos abruma y en momentos sofoca con su peso,”98 Así, estas bestias, además de maravillar a los lectores con su imagen fantástica, recobran vitalidad en nuestra época por reflejar la realidad de los hombres contemporáneos.

Los animales prodigiosos se publicó por primera vez en 1989. Fue ampliado en 1994 para celebrar los treinta años de vida literaria del autor.99 En 1998, el libro recibió el Premio Colima, tres años después, Ediciones Eneida lo publicó en España bajo el título Bestiario de seres prodigiosos, en el cual Avilés añadió cuatro textos más: “El Ave Buscón”, “¿Cómo y con quién se reproducen las sirenas?”, “El más hermoso de los seres prodigiosos” y “Penélope y Aracne”.

En Los animales prodigiosos, por su estructura y por la inclusión de ilustraciones de José Luis Cuevas, se observa el vínculo directo con el bestiario medieval. Sin embargo, Avilés no lo escribió con la intención inicial de seguir esta tradición. Como apunta, “No era la idea preconcebida. No pensé 'ahora voy a escribir un bestiario', sino que al principio empecé a escribir cuentos donde aparecían animales irreales y después los publiqué.100

Anteriormente, los cuentos de tema zoológico de este libro se habían incluido en otros volúmenes de relatos fantásticos del autor: Hacia el fin del mundo (1969), Alegorías (1969), Fantasías en carrusel (1978), Los oficios perdidos (1983) y Cuentos y descuentos (1986). En 1989 el escritor Bernardo Ruiz los reunió en un sólo libro denominado Los animales prodigiosos. Como Avilés apunta, “fue él quien tomó todos los animales y los ordenó, incluso puso el título de cada capítulo.”101, hecho que vincula estrechamente estos textos con el modelo medieval.

Los animales prodigiosos, como otros bestiarios en el siglo XX, aunque no tiene la misma finalidad del bestiario original se sirve de la tradición como fundamento para su recreación.

Indudablemente, uno de los aspectos destacables en el volumen es su estructura. Aunque en este bestiario los animales pierden su valor como símbolos morales, aún se conserva su interpretación alegórica, que revela la dualidad entre “lo visible” y lo interpretable. Sin embargo, mientras que en la Edad Media se utilizó a las bestias para que los hombres se mantuvieran en su nivel humano, Avilés las presenta para revelar la perversión espiritual del hombre actual. 102

A diferencia de los bestiarios medievales, que percibieron la divinidad encarnada en animales existentes o fantásticos pero siempre en libertad, en Los animales prodigiosos Avilés subraya la corrupción de nuestro mundo a través de seres irreales encerrados en el zoológico, un universo “creado” por los hombres. Este espacio limitado, en el que cada animal tiene su lugar, al mismo tiempo que representa la destrucción de la armonía y el equilibrio de la naturaleza por parte de los seres humanos, 1O3 simboliza también su búsqueda de orden y racionalidad. A través de este microcosmos, Avilés muestra nuestra existencia en sociedad. Como Koch apunta:
Esta posición no deja de ser ética. A diferencia de los bestiarios medievales, la maldad prevalece. (...) En el bestiario moderno, a decir de Michel Foucault, las relaciones con la animalidad se invierten: la bestia se escapa de la leyenda y de la ilustración moral para adquirir (¿o recuperar?) algo fantástico que le es propio. Ahora es el animal el que acecha al hombre revelándole su propia verdad. 104
El zoológico artificial en Los animales prodigiosos no presenta la obra perfecta de Dios, sino obviamente un “paraíso perdido”, “another zoo inhabited by 'wild' men who are invisibly constrained, dangerous and dehumanized.”1O5

En este bestiario los seres no se presentan como una reproducción fiel de su versión original, sino que son recreados. Como Avilés explica:


I have never, on the other hand, figured out how to create anything new (...) I have limited myself to creating literature from literature. I have recreated vampires and ghosts, sphinxes, and minotaurs, reconstructed loves and hates, worked with religions and mythologies, changed gold to lead and transformed science into mere alchemy.1O6
A diferencia del tono objetivo-documental del bestiario medieval, en Los animales prodigiosos aparece la descripción con “una visión cómica y vulgarizadora del motivo, desvirtuando su alcance y su jerarquía, desvaneciendo en él su tinte más trágico y secreto”1O7 por la inversión, “la institucionalización del reverso, la tendencia a conservar mitos y motivos dándoles la vuelta, narrándolos por su otra cara.”1O8 Según López Parada, la versión invertida de la tradición se hace posible por el uso de la ironía “ya que ésta no es otra cosa que el efecto de expresar exactamente lo contrario de lo que en realidad se está diciendo”.1O9 Por ello, en Los animales prodigiosos podemos destacar también otras estrategias vinculadas a la ironía como el sarcasmo, la parodia y la sátira. Aludamos ejemplos destacados: en “Recompensa” las sirenas, al contrario de la versión mitológica, tienen “piernas femeninas” y “enormes cabezas de pez”110; también a propósito de “Minotauromaquia”, donde los toreros mueren ante los cuernos del Minotauro, López Parada subraya la presencia de la inversión: “La veíamos actuar en aquellas recreaciones del monstruo Minotauro que lo trocaban de verdugo en víctima, que lo transformaban de toreado en torero.”111

Como en otros bestiarios de la segunda mitad del siglo XX, la intertextualidad juega un papel fundamental en Los animales prodigiosos. Se observa la presencia entre líneas de gran variedad de obras de diferentes países y épocas. El uso de la intertextualidad es tanto directo como indirecto.

Así, Avilés recurre a las comillas o letras en cursiva para introducir fragmentos de otras obras en sus cuentos en forma de citas y epígrafes, como vemos en el uso del fragmento del Manual de zoología fantástica de Borges, el bestiario modelo del siglo XX, que abre Los animales prodigiosos; de los versos de Sensemayá, poema de Guillén dedicado a la muerte de una culebra, como epígrafe a “Los reptantes”; de la descripción de la anfisbena de Brunetto Latini en “La Anfisbena”; de algunas líneas de La deshumanización del arte, obra filosófica fundamental sobre las vanguardias artísticas de Ortega y Gasset, para “Las gorgonas o del vanguardismo en el arte”; y de un fragmento de La Odisea de Homero para “El banquete de Ulises”.

Sin embargo, en este bestiario destaca más la alusión indirecta, en la que, como explica López Parada, un autor “menciona el original sin mantener con él una lealtad absoluta, sino recomponiéndolo y trabajando con su paráfrasis”.112 Avilés presenta tanto seres fantásticos, transformados en personajes que reflejan su mensaje, como ideas de otros textos, que le sirven como germen para desarrollar una cuestión. En el primer caso, por ejemplo, el cancerbero, las sirenas y las arpías revelan la crítica al capitalismo en “Mitología publicitaria”; los sátiros en el cuento homónimo muestran la condición reprimida de los seres humanos, y el animal mitad cordero-mitad gato de Kafka refleja la soledad de los hombres contemporáneos. En el segundo caso destaca la presencia de “El Minotauro” y “La casa de Asterión” de Borges en “El Minotauro de carne y hueso” de Avilés, que analizaré más adelante.

Gracias a la intertextualidad, en Los animales prodigiosos aparecen seres irreales de orígenes diversos. En un espacio plenamente contemporáneo, donde los textos aúnan la intención literaria con la crítica, también se recurre al anuncio publicitario en el caso de “Aviso en la jaula del Ave Fénix”; conviven incongruentemente los seres medievales con los recientemente inventados, los grecolatinos con los de la leyenda mexicana y los occidentales con los orientales, hecho que permite la amalgama de lo fantástico con lo real, lo hiperbólico con lo ordinario y lo antiguo con lo moderno.

Los animales prodigiosos se divide en 3 capítulos: “Perversiones de la naturaleza”, “Serpentario” y “Breviario mitológico”.

“Perversiones de la naturaleza” representa un zoológico de seres irreal es que ahora viven en su etapa decadente. Se muestran a la curiosidad y a la risa del público monstruos descritos en los bestiarios medievales.

En este capítulo desfilan seres híbridos de la mitología griega como las sirenas, el grifo, el mirmecoleón (un animal con la parte delantera de león y la trasera de hormiga) o el Briareo. Además, aparecen animales inventados tanto de Avilés –el ponzoñini (araña con veneno mortal) y el vandak (animal que vive en constante movimiento)– como de otros autores: el gato-cordero de Kafka o los nisnas (seres con medio cuerpo) y el martikhoras (león rojo con tres filas de dientes) de Gustave Flaubert. Estos seres, con sus rasgos degradados, son reflejos de la naturaleza malvada y el instinto destructor de "sus superiores", los hombres en la época contemporánea.

En “Serpentario”, Avilés presenta crótalos imaginarios de tres ámbitos geográficos muy diferentes la anfisbena y La Hidra de Lerna en Europa, la serpiente con pelo, la falo, la alada y la cencóatl de México, y las Nagas, únicos seres orientales en Los animales prodigiosos. Indudablemente esta parte resulta, desde el punto de vista cultural, la más variada. Sin embargo, la mayoría de las bestias de este capítulo son mexicanas. Su descripción se da en un ambiente húmedo-caluroso, que contrasta con el hábitat del resto de los animales. Como Avilés cuenta en su Recordanzas, “cuando le mostré el material del libro a Luis Ortiz Macedo, me dijo: Estás escribiendo un bestiario tropical. Y tenía razón.” 113 Además, a pesar de la presencia destacable de seres mitológicos -el mismo autor afirma que este bestiario nace de sus lecturas clásicas- es curioso que, para Avilés, el cuento más significativo de Los animales prodigiosos sea “La Cencóatl”, que trata de una serpiente mexicana. 114

En “Breviario mitológico” predominan de nuevo los textos clásicos, lo que se observa no sólo a través de seres de la mitología griega como las sirenas, la Esfinge de Tebas o el Minotauro (estos cobran un nuevo impulso por su interpretación desde una perspectiva contemporánea), sino también de fragmentos renovados de La Odisea.

A diferencia de los dos capítulos anteriores, la mayoría de los textos en “Breviario mitológico” posee una extensión que permite un desarrollo más profundo de sus seres y la reflexión sobre la condición humana. Además, en varios textos también se observa la presencia de elementos extraliterarios como la cita y la lista bibliográfica, lo que refleja su carácter de ensayo.

Además de ser una interpretación de la realidad contemporánea, Los animales prodigiosos también representa, según el autor, “parte sustantiva de mi vida, mi mejor autobiografía”115. Así, “Breviario mitológico” incluye dos cuentos que muestran filias y fobias personales. Asimismo en “Minotauromaquia”, el autor reflejó “mi aversión por los toros. No soporto ver la muerte de un toro. Me parece un crimen lo que se hace con él. Entonces escribo 'Minotauromaquia', donde un torero muere a los cuernos del Minotauro”.116 En “Las gorgonas o del vanguardismo en el arte”, según el autor, “me estoy burlando un poco del arte abstracto, que a mí me gusta mucho.”117




Compartir con tus amigos:
1   2   3   4   5   6   7


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad