Universidad de Chile Facultad de Ciencias Sociales Carrera de Psicología archipiélago de las chauques: entre la papa y el salmón representación Social de la



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Universidad de Chile

Facultad de Ciencias Sociales

Carrera de Psicología

ARCHIPIÉLAGO DE LAS CHAUQUES:

ENTRE LA PAPA Y EL SALMÓN
Representación Social de la Calidad de Vida en una comunidad rural insular
Memoria para optar al Título de Psicóloga

Investigadora Responsable: Manuela Badilla Rajevic

Profesor Patrocinante y Asesor Metodológico: Prof. Ps. Elisabeth Wenk Wehmeyer

Profesor Guía: Ps. Rodolfo Sapiains Arrué

2006


A Iván, mi eterno compañero

A la comunidad de Añihué por la confianza entregada y la fuerza de sus proyectos.
A Pía y Marcelo por su amorosa colaboración, apoyo y preocupación durante el desarrollo de esta investigación.
A Lucas, por el cariño infinito, la compañía leal, y la magia del encuentro.
A mis amigas Paula, Julieta, Javiera, Xaviera, Catalina, Camila y Francisca por el disfrute de la conversación, la risa, la crítica y la reflexión.
A Isabel, Madeleine, Pamela, Alejandra y Marcela, por el compañerismo, las mil noches de estudio y la amistad construida y por construir.
Al colectivo Laotramar por el invaluable apoyo brindado durante toda la realización del estudio, la colaboración en la realización de las entrevistas y la belleza de haber trabajado juntos en el archipiélago de las Chauques.

Al nacer



el primer pezón que echaron a mis labios

fue una tarde de lluvia interminable”
Nelson Torres
No es vida la del chilote

no tiene letra ni pleito,

tamango lleva en sus pies,

milcao y ají en su cuerpo,

pellín para calentarse

del frío de los gobiernos,

llorando estoy,

que le quebranta los huesos

me voy, me voy.
Quisiera morir cantando

dentro de un barco leñero

y cultivar en sus aguas

un libro más justiciero

con letras de oro que digan:

no hay patria para el isleño,

llorando estoy,

ni viento pa´ su leñero

me voy, me voy”.
Fragmento de “Según el favor del viento”

Violeta Parra

INDICE Página

1. Resumen 8
2. Fundamentación y planteamiento del problema 9
3. Objetivos 17
4. Marco teórico 18
4. 1. Psicología social comunitaria: un marco de referencia 18

a. Psicología social comunitaria: sus orígenes 18

b. ¿Qué es la psicología social comunitaria? 20

c. Construcción y transformación: bases del quehacer comunitario 23

d. Concepto de comunidad, eje de la psicología social comunitaria. 25

e. Sentido de Comunidad 29


4. 2. Ruralidad 33

a. Ruralidad en el espacio de la modernidad 33

b. Ruralidad, mundo rural, aproximaciones a un concepto 34

c. Ruralidad como antónimo de lo urbano 35

d. Hacia una nueva ruralidad 36

e. Ruralidad Insular aislada 39


4. 3. Calidad de Vida 41

a. Calidad de vida: historia de un concepto. 41

b. Hacia una definición de calidad de vida 46

b. 1. Calidad de vida objetiva v/s subjetiva 48

b. 2. La multidimensionalidad de la calidad de vida 50

b. 3. Un concepto dinámico 51

f. Teorías sobre calidad de vida y bienestar subjetivo 52

g. Calidad de vida y desarrollo: una relación necesaria 55


4. 4. Representaciones Sociales 61

a. Breve historia de las representaciones sociales 61

b. El concepto de representación social 63

b. 1. Algunas precisiones sobre el concepto de representación social 67

c. Condiciones para que emerja una representación social 70

d. Formación y funcionamiento de las representaciones sociales 70

d. 1. La objetivación 71

d. 2. El anclaje 72

e. Dimensiones de las representaciones sociales 72

e. 1. Información 72

e. 2. Campo representacional 73

e. 3. Actitud 73

f. Metodologías asociadas al concepto de representación social 74
5. Marco metodológico 77
5. 1. Perspectiva metodológica 77

5. 2. Tipo de estudio 78

5. 3. Preguntas directrices 79

5. 4. Determinación de las variables 79

5. 5. Definición de la población y la muestra 80

a. Población 80

I.Descripción general de la comunidad escogida y su territorio 80

II. Infraestructura de educación 83

III. Infraestructura de salud 83

IV. Situación económica 84

V. Organizaciones comunitarias 85

VI. Organizaciones productivas formales 86

VII. Situación de pobreza en el sector insular 87

b. Identificación de la muestra 88

5. 6. Instrumentos utilizados 90

5. 7. Pauta de ámbitos temáticos 90

5. 8. Procedimientos 92

a. Entrevistador 92

b. Tiempo 92

c. Flexibilidad 92

5. 9. Descripción del análisis utilizado para los datos recogidos 93
6. Resultados 95
A. Núcleos Figurativos 95

1.Primer núcleo 95

2. Segundo núcleo 97
7. Discusión y conclusiones 100
1. El contexto, la cultura y el tiempo son decisivos en la representación social

de la calidad de vida 100

2. El territorio insular es un eje medular de la calidad de vida 102

3. La modernidad y la modernización son elementos claves en el archipiélago

de las Chanques 102

4. La industria del salmón es el símbolo de la modernidad en las Chanques 103

5. El empleo estable es hoy un factor valorado de la calidad de vida 105

6. El abandono y el olvido: una oportunidad de hacer comunidad 105

7. La ruralidad insular es una forma de relación 106

8. El archipiélago de las Chauques es un ejemplo de nueva ruralidad 107

9. La comparación social, la adaptación y las teorías integrativas son

claves para entender la representación social de la calidad de vida en el

archipiélago de las Chanques 108

10. La calidad de vida y el desarrollo constituyen una relación problemática 110

11. El desarrollo económico no es sinónimo de calidad de vida 112

12. Algunas propuestas 112



BIBLIOGRAFÍA 115

ANEXOS 122
ANEXO 1 123
1. Análisis de contenido 123
A. Información 123

I. Estilo de vida y cotidianidad 123

1. Poblamiento del sector

2. Las actividades cotidianas, actividades de subsistencia

3. Transformaciones en la forma de vida

4. Precariedad de los servicios

4.1. Red eléctrica

4. 2. Red de agua potable

4. 3. Alcantarillado

5. Precariedad del acceso a la salud

6. Enfermedades más comunes

7. Problemas de acceso a la educación

8. Cambios en la educación

9. Necesidades

9. 1. La luz, agua y caminos

9. 2. La rampa

9. 3. Un consultorio para el archipiélago

9. 4. Un liceo cerca

9. 5. Un jardín Infantil

10. Satisfactores

10. 1. El generador

10. 2. Pozos y vertientes

10. 3. Agua de lluvia

10. 4. Trabajando por una red de agua

11. La casa

12. Dificultad en el acceso a bienes y provisiones

II. Trabajo y la calidad de vida 141

1. Actividades de subsistencia

2. Trueque

3. Cambio en las actividades de subsistencia

4. Fuentes laborales

4. 1 Actividades independientes

a. La recolección de algas

b. La extracción de mariscos

c. La agricultura

d. La pesca

e. Los oficios, entre los que destaca la carpintería

f. El pequeño comercio

4. 2. Actividades dependientes de un empleador

a. La industria salmonera

5. Escasez de fuentes laborales

6. Cambios en la forma de trabajo

a. Llegada de la empresa salmonera

b. Abandono de los campos

c. Disminución de la migración en busca de empleo

7. Cambios en la industria salmonera.



III. Calidad de vida y medio ambiente 149

1. Industria salmonera y contaminación

2. Comunidad y medio ambiente

3. Disminución de los recursos naturales



IV. Calidad de vida y comunidad 152

1. Organizaciones del archipiélago

2. Autoridades

3. Comunicación en el archipiélago

a. Comunicación informal: el rumor

b. Radio


c. Anuncios en papel

d. Citación a reuniones

4. Las Reuniones

5. Instancias de encuentro y organización de la comunidad

a. Las fiestas religiosas

b. Los torneos de fútbol

c. La muerte de algún habitante

d. La llegada de alguna autoridad

e. Cuando alguno de los miembros de la comunidad enfrenta un problema

f. La necesidad de realizar algún trabajo en beneficio de la comunidad

6. Ausencia de espacios para la juventud

7. Las instancias de encuentro no son suficientes

8. Religiosidad

9. Relación con organizaciones del estado



V. Desarrollo y calidad de vida 160

1. Desarrollo y su impacto en el archipiélago

2. Pobreza e indigencia en el archipiélago

3. Las pensiones asistenciales


B. Actitud 163

I. Estilo de vida y cotidianidad 163

1. Actitud hacia la propia historia

2. Falta de recreación: la comunidad se aburre

3. Pocas actividades recreativas pero muy valoradas

4. La rutina cotidiana: monotonía y trabajo

5. Sentimientos positivos asociados a la sensación de seguridad y de confianza

6. El silencio, una fuente de tranquilidad

7. Autoabastecimiento, vivir sin dinero

8. Actitud negativa frente a la dificultad de acceder a bienes

9. Pensiones asistenciales y subsidios, una posibilidad, pero no para todos

10. Malestar y rabia ante la ausencia del Estado

11. Reconocimiento de las mejoras en la gestión municipal

12. Delegando la resolución de problemas, una actitud común en la comunidad.

13. Déficit de servicios de salud en el archipiélago, gran malestar comunitario

13. 1. Sentimiento de impotencia ante la dificultad de acceso a los servicios de salud

14. Precariedad de los servicios básicos: todo es más difícil, más esforzado

14. 1. Malestar asociado a la ausencia de electricidad

14. 2. Actitud negativa asociada a la falta de red de agua potable

15. La educación ha mejorado y da más oportunidades

16. Dificultad de acceder al liceo, una preocupación temprana de los padres.

17. Migrar para estudiar: fuente de tristeza familiar.

18. Actitud negativa frente a la escasez de posibilidades para los jóvenes

19. Confianza hacia los jóvenes en relación al consumo de alcohol y droga

II. Calidad de vida y trabajo 178

1. Actitud y sentimiento de resignación ante las actividades laborales tradicionales

2. Actitud negativa frente a la escasez de fuentes laborales

3. Actitud pasiva frente a la búsqueda de nuevas alternativas laborales

4. Actitud asociada a los cambios en el mundo del trabajo

4. 1. Actitud positiva asociada a la disminución de la migración por búsqueda de empleo

4. 2. Actitud negativa hacia el abandono de los campos

4. 3. Evaluación positiva asociada a la posibilidad de acceder a bienes

4. 4. Actitud negativa frente a la disminución del tiempo familiar producto de los

horarios de los padres

5. Actitud positiva asociada a los buenos ingresos que genera la actividad pesquera

6. Actitud negativa relacionada con la explotación de recursos naturales por personas

externas al archipiélago

7. Evaluación positiva hacia el trabajo en la industria Salmonera

7. 1. Una fuente de trabajo

7. 2. Un sueldo

7. 3. Acceso a bienes

7. 4. Condiciones laborales ofrecidas por la industria salmonera

8. Insatisfacción frente a las condiciones laborales ofrecidas por las salmoneras

9. Sentimiento negativo hacia la industria salmonera y la escasa responsabilidad social

de ésta

10. Sentimiento de ambigüedad en relación a la presencia de la Industria salmonera



III. Calidad de Vida y medio ambiente 188

1. Actitud y sentimientos negativos asociados a la contaminación

emitida por las empresas salmoneras

2. Actitud negativa y de indiferencia asociada al cuidado del medio ambiente

3. Actitud positiva con respecto a la naturaleza/ a la tierra

4. Actitud y sentimiento negativo hacia la contaminación en relación

al turismo

IV. Calidad de Vida y comunidad 192

1. Actitud positiva asociada a la organización de la comunidad

2. Actitud de desconfianza frente a las organizaciones de la comunidad

3. Pérdida de confianza en la participación de la comunidad

4. Actitud positiva asociada a las relaciones de proximidad de los habitantes

del sector

5. Actitud negativa ante el individualismo

6. Actitud negativa asociada a la falta de privacidad y al rumor como

forma de comunicación

7. La religión, fuente de organización

8. Sentimientos negativos ante el éxito de otros: la envidia

V. Aislamiento 201

1. Sentimientos ante la imagen externa

2. Actitud hacia la vida en una isla / ante el aislamiento geográfico

3. Sentimiento de impotencia ante la dificultad para movilizarse

4. Sentimientos asociados a la integración con el continente: abandono social

5. Actitud hacia el puente que uniría Chiloé con el continente

6. Actitud asociada a la vida en las ciudades

VI. Calidad de vida y desarrollo 206

1. Los cambios que provoca el desarrollo brindan bienestar

2. Actitud negativa hacia el desarrollo: el archipiélago está estancado.

3. Sentimiento de malestar ante el desarrollo desigual



VII. Expectativas en relación a la calidad de vida 209

1. Sentimiento de esperanza frente al futuro


C. Campo Representacional 210

1. Autoabastecerse

2. Un empleo estable y remunerado

3. La industria Salmonera, elemento de contradicción

4. La naturaleza: fuente de recursos

5. Trabajar los campos y el mar

6. Acceder a provisiones

7. Tener y comprar: estar mejor

8. Acceso a los servicios básicos

9. Estar sano y acceder a servicios de salud.

10. Acceso a la educación

11. Atenuar el aislamiento geográfico

12. Tiempo libre, ocio y entretención

13. Unión, Organización e Instancias de encuentro

13. 1. El fútbol

13. 2. Religión

14. Tranquilidad: silencio y seguridad

15. El hogar: espacio para la intimidad y la familia

16. Relaciones cercanas, de confianza

17. Presencia de las autoridades

18. Proyectarse, soñar y planificar

19. Desarrollo con equidad

19. 1. Igualdad campo ciudad

20. Integración al país

21. La vida en la ciudad

22. Conocer la propia historia

23. El arraigo, la costumbre

24. El futuro es afuera de las islas y para los jóvenes

25. Esfuerzo personal como fuente de calidad de vida

26. Actitud crítica y sentimientos de resignación con respecto a la propia calidad de vida



ANEXO 2: Chiloé en Chile 228
ANEXO 3: Islas Chanques en Chiloé 229

RESUMEN

El presente estudio indaga las representaciones sociales de la calidad de vida que ha construido la comunidad rural aislada de las islas Chauques, ubicadas en el archipiélago de Chiloé, Décima Región.

Esta comunidad, localizada en la comuna de Quemchi, una de las más pobres de Chile, carece de servicios básicos como electricidad y una red de agua potable. Además, para acceder a ella es necesario navegar tres horas aproximadamente desde la isla grande de Chiloé. Pero, pese a este aislamiento geográfico, el sector ha experimentado una gran transformación los últimos 15 años, pues en sus costas y canales se han instalado numerosos centros de cultivo de salmón. La irrupción de la industria salmonera en el archipiélago, bajo el argumento del progreso y el desarrollo, ha provocado un alto impacto en la vida de esta comunidad.

Por otra parte, la suspensión, a mediados de 2006, del proyecto de construir un puente que uniría Chiloé al continente provocó opiniones diversas, resaltando el malestar de los isleños por lo que estimaron una promesa no cumplida. En ese entonces, la Presidenta Bachelet hizo referencia a la implementación de una serie de medidas para mejorar la calidad de vida de los chilotes en reemplazo del desechado proyecto del puente. Pero, ¿a qué se refería ella con calidad de vida? ¿Es similar el significado otorgado por la autoridad a este concepto del que tienen los propios chilotes?

Se explora, entonces, a través de metodología cualitativa, el significado y las imágenes que esta comunidad rural-aislada, carente de servicios básicos, le otorga al tener una vida de calidad, rescatando la subjetividad de las personas que allí habitan y entendiendo que son ellos los expertos y los más capacitados para hablar sobre su propia vida. Es por esto que el marco de referencia para esta investigación es la psicología social comunitaria, que entiende la importancia de la cultura, del contexto y de la historia y, por tanto, de la subjetividad de una determinada comunidad. Además, se realiza una revisión teórica de los conceptos de calidad de vida, ruralidad y representaciones sociales.

Los resultados indican que la representación social que la comunidad de las Chauques ha construido sobre la calidad de vida transita entre dos polos o núcleos figurativos: la tradición y la modernidad. Por un lado, la calidad de vida es el mundo rural y las actividades propias de éste: la naturaleza y lo autóctono, autoabastecerse y relacionarse colectivamente. El otro polo, es la calidad de vida asociada con lo nuevo: el trabajo asalariado, el acceso a bienes materiales, la tecnología, donde el consumo y el individualismo son ejes centrales. Quedan entonces abiertas las preguntas: ¿Resolverá esta comunidad la tensión entre tradición y modernidad? ¿Tendrá que optar por uno de los dos polos?



2. FUNDAMENTACIÓN Y PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
El importante desarrollo que Chile ha alcanzado en la actualidad ha estado marcado por la globalización y la adopción de un sistema económico de libre comercio. Este proceso ha sido beneficioso en algunos aspectos, pero ha incrementado las diferencias en múltiples ámbitos de la trama social.
Uno de los ámbitos donde se han profundizado las diferencias sociales es el mundo rural. Al respecto, Luis Llambí (1995) plantea que la globalización, además de vincularse a procesos de desarrollo económico y social, lo está a transformaciones dramáticas, pero quizás menos visibles, en los sistemas agrícolas locales, y en las condiciones de vida y trabajo de las poblaciones rurales. “La verdad contemporánea es que en América Latina la ciudad succiona y erosiona el campo (…) Hoy día en Chile el habitante urbano suma la mayoría de la población. Se convierte en personaje central” (PNUD, 2002, p. 54).
Los resultados de estos procesos son relevantes, pues si bien la población rural en Chile disminuyó con relación a la población urbana de 18,5% en 1990 a 13,4% en 2003, en algunas regiones continúa siendo una proporción muy importante de la población regional. Además, el porcentaje de población en situación de pobreza sigue siendo mayor en las zonas rurales, representando el 20,1% en comparación con el 18,6% en zonas urbanas (Ministerio de Planificación [Mideplan], 2003).
Pese a lo anterior, las cifras oficiales enfatizan el crecimiento económico y el mejoramiento de las condiciones de vida de la población en general. De hecho, entre los años 1990 y 2003 la pobreza rural se redujo casi a la mitad, descendiendo de 39,5% a 20,1% (Mideplan, 2003). Pero si efectivamente a partir de estas cifras se puede afirmar que la pobreza ha disminuido, que hay más establecimientos educacionales, mejores condiciones de salud, mayor acceso a bienes y mejoras en la calidad de las viviendas, ¿Significa esto que ha mejorado la calidad de vida de esta población?
Según De la Barra García, Rodríguez Grossi y Moreno Valencia (1980), ha habido consenso durante toda una época de que el desarrollo eleva el bienestar y, por lo tanto, es funcional a una mejor vida, pese a las transformaciones que la modernización introduce en comunidades de organización ´tradicional`. Uno de los supuestos en este sentido, es que al fomentar los procesos de desarrollo social y económico se incrementa al mismo tiempo la calidad de vida de las personas. Sin embargo, esta afirmación no considera los posibles efectos negativos del desarrollo, como por ejemplo el daño ambiental. Además está apoyada en la idea de que calidad de vida es igual al aumento o mejora de una serie de indicadores sociales y económicos. Tal como menciona Keller Roche, la evaluación de la calidad de vida se ha mantenido en un plano de mediciones llamadas `objetivas´ y cuantificables como renta per cápita, médicos per cápita, nivel de escolaridad, etc., que han provocado una distorsión `cuantofrénica´ para concluir que se posee mejor calidad de vida y mayor desarrollo mientras mayores sean los índices cuantificables de rendimiento y perjuicio social. “Especialmente el discurso político latinoamericano es muy propenso a esta distorsión. Los gobiernos miden su éxito o fracaso a través de estos elementos y no en función de la realización humana y de la felicidad de sus pueblos” (Keller Roche, 1990, p.75).
Esta situación se hace más dramática en los sectores rurales, ya que la planificación de las políticas públicas que allí son aplicadas se realiza en la ciudad, justamente a partir de las mediciones y cifras obtenidas a través de indicadores sociales que, si bien pueden ser útiles para realizar comparaciones en el tiempo y entre diferentes sectores y comunidades, no representan con precisión la realidad de estos lugares. Se utilizan los mismos indicadores para evaluar la calidad de vida de la zonas urbanas y rurales, sin considerar las diferencias culturales, territoriales ni demográficas presentes en estos sectores y, además, no se consideran los sectores de difícil acceso. Esta situación plantea la necesidad de diseñar políticas y programas específicos, que den debida cuenta de la heterogeneidad social, económica y cultural del sector.
“Mejorar la calidad de vida de la población rural no significa la adopción de las pautas y criterios de calidad de vida urbanos, sino que apunta a la selección de aquellos elementos que, sin atentar contra el ecosistema, facilitan y mejoran la vida cotidiana del ambiente rural” (Barrera, Rojas y Tomic, 1999, p. 50).
En este sentido, Llambí (1995) plantea que, en general, los estudios de la pobreza, al otorgar prioridad a la construcción de indicadores sintéticos con miras a realizar comparaciones intertemporales en un mismo país o entre países, tienden a encubrir bajo una imagen de homogeneidad y coherencia situaciones sumamente disímiles, que a su vez derivan en procesos tremendamente heterogéneos.

“Esta supuesta universalidad de los índices –que de hecho está vinculada a un relativo empobrecimiento técnico– no sólo reduce el tipo de fenómenos que se desea diagnosticar, sino también tiende a vaciar de contenido a las políticas públicas que de ellas derivan” (Llambí, 1995, p. 11).


A partir de los antecedentes planteados, cabe preguntarse ¿cuál es la postura de la psicología en Chile frente a estas temáticas?, para lo cual existe más de una respuesta. En primer lugar, uno de los objetivos primordiales de esta disciplina es el promover, potenciar y generar condiciones para una buena calidad de vida. De hecho, el primer Congreso Nacional de Psicólogos, realizado en 1985, se organiza en función de esta relación: Psicología y Calidad de Vida.
Por otra parte, sucede con la psicología algo parecido a lo que pasa con las políticas públicas, pues sus planteamientos y propuestas surgen generalmente en las grandes ciudades, desplazando la importancia de las diferencias culturales al momento de intervenir en zonas rurales. Si a esto se agrega la escasa cobertura de asistencia psicológica en estos sectores, el resultado no es muy alentador. En este sentido, la psicología tiene una responsabilidad y una deuda con la población rural de este país.
Hasta el momento, es desde la Psicología Social y más particularmente desde la Psicología Social Comunitaria, que se da cuenta y se incorpora en el trabajo las diferencias culturales y contextuales de las comunidades locales, pues para esta área de la disciplina la respuesta al momento de planificar o intervenir se encuentra en las propias comunidades, a las cuales se les asigna la condición de expertas en si mismas y portadoras de un enorme conocimiento: “el trazado de las líneas de transformación se hace desde la propia comunidad y, sobre todo, desde las aspiraciones, los deseos y las necesidades de la comunidad” (Montero, 2004a; p.78).
Para esta área de la psicología, la realidad se construye a partir del conjunto de subjetividades presentes en cada comunidad, “no sólo se trata con un ser activo y no meramente reactivo, sino con alguien que construye realidad y que protagoniza la vida cotidiana” (Montero, 2004a, p. 95), por lo que para saber cómo las comunidades rurales han percibido y experimentado el desarrollo económico y social que se ha producido en Chile en los últimos años y, de esta manera saber si se ha producido una mejora en la calidad de vida de éstas, es necesario conocer primero cuál es la representación que las propias comunidades tienen acerca de este concepto. Es decir, saber cómo ellas se organizan, como actúan y cuál es el conocimiento que poseen acerca de éste. Tal como afirma Llambí, “cada una de las condiciones de vida y trabajo deben ser explicadas a partir de los procesos sociales específicos que le dieron origen. Lo importante, por lo tanto, es diagnosticar cada una de estas situaciones y explorar sus causas” (Llambí, 1995, p.13).
Siguiendo estos planteamientos, Keller Roche (1990) señala que la calidad de vida y el desarrollo tienen una profunda dimensión subjetiva, no cuantificable, puesto que responden al ser humano y a sus circunstancias concretas. “Es, en consecuencia, crucial advertir que el ambiente y la calidad de la vida en América Latina es un producto de la esencia cultural de sus gentes” (Keller Roche, 1990, p.76). Por esto último, es relevante conocer cuál es la representación social que las comunidades rurales poseen sobre la calidad de vida, ya que de esta forma se hace posible comprender una forma de conocimiento socialmente construido por ellas, generalmente marginadas y postergadas en el plano político y nacional. Afirmando lo anterior, Barrera et al. (1999) postulan que el mundo moderno ha sido injusto con la sociedad rural, ya que su visión ha estado sesgada por la convicción de la inhabilidad de ésta para asumir su propio desarrollo. De igual forma, se tiende a pensar que su cultura, valores e idiosincrasia forman parte de un pasado ya superado por la modernidad.
Utilizar la noción de Representación Social para abordar la importancia del concepto de calidad de vida en las comunidades rurales, se justifica como una forma de asignarle al mundo rural la importancia que corresponde sin menoscabos, aspecto abordado por Keller Roche (1990), quien afirma:
“Estos sistemas de representación, a los que muchos no toman en cuenta por considerarlos “ideológicos” y, por lo mismo, no mensurables o no cuantificables, tienen una gran significación, pues aún cuando se trate de construcciones “ilusorias” desde nuestro punto de vista, tienen para estas sociedades donde operan un valor real, tangible y trascendente, y que constituyen por tanto indicadores psicosociales que ameritan una cuidadosa evaluación” (Keller Roche, 1990, p.76).
Con respecto a esto, Emilia Moreno y Enric Pol (Sin año) plantean la necesidad de establecer un estándar colectivo para referirse a la calidad de vida. Estándar que, por otro lado, es sólo válido en el momento concreto y específico de su establecimiento.
“En este sentido el concepto de Representación Social (Moscovici, 1961; 1986) entendido como el sistema de referencia compuesto por la información, las actitudes, las imágenes y los valores que una colectividad comparte, resulta especialmente útil para establecer el sistema de referentes vinculados a la calidad de vida” (Pol y Domínguez, 1987; Pol, Guardia, Moreno et al 1991, en Moreno y Pol, sin año).
Al respecto, un estudio llevado a cabo por Pol y Domínguez (1987) en la ciudad de Barcelona demuestra la utilidad y efectividad del concepto de Representación Social. En éste se intenta perfilar la Representación Social que la población tenía sobre algunos aspectos vinculados al bienestar físico y psicológico. Esta misma tendencia de investigación se muestra en un estudio sobre calidad de vida realizado en Ciutat Vella (Pol, Guardia y col, 1991).
Ahora, una vez definida la utilización del concepto de Representación Social para los propósitos de este trabajo de investigación, es necesario acotar la noción de comunidad rural, pues corresponde a un concepto que integra características propias relacionadas con el territorio, la actividad productiva, las características demográficas, históricas y culturales, etc.
Si bien en el marco teórico de este estudio se definirá con precisión la noción de ruralidad y de comunidad rural, es importante señalar aquí que en esta investigación se trabajará con el concepto de comunidad rural aislada, pero en su condición más extrema, esto es: la comunidad rural insular. Esta decisión responde a motivos de diversa índole. Por una parte, la decisión de enfocar este estudio en comunidades rurales aisladas/insulares tiene un importante antecedente académico y personal, y es que desde mediados del 2004 junto a un grupo de estudiantes y egresados de psicología de la Universidad de Chile, del que la autora de esta investigación ha formado parte, se ha estado desarrollando un proyecto de intervención comunitaria en Chiloé, específicamente en la localidad de Añihué, una pequeña isla perteneciente al Archipiélago de las Chauques, Comuna de Quemchi, X región. En esta línea, hacia fines del año 2004, el equipo delineó su objetivo general: “elaborar, aplicar y evaluar una propuesta de intervención en forma conjunta con una comunidad rural insular, orientada a potenciar y fortalecer las relaciones entre sus integrantes con el fin de mejorar su calidad de vida” (Colectivo Laotramar, 2005).

En el transcurso del trabajo de este grupo se han establecido diálogos y reflexiones muy importantes con respecto a las motivaciones del equipo, a las necesidades reales de la comunidad, la función de la intervención comunitaria, las consecuencias de vivir en condición de aislamiento, entre muchos otros temas. Pero, sin duda, una de las reflexiones más significativas ha sido comprender lo vital de manejar los significados que la comunidad atribuye a “estar bien”, a “tener calidad de vida”, ya que hay ciertos aspectos que para el “interventor” pueden ser evidentes en este sentido y que inevitablemente están presentes cuando se planifica y se plantean ideas para una intervención, corriendo el riesgo de olvidar y relegar los conceptos de la propia comunidad. Por lo que es muy importante explicitar lo que significan estos conceptos para la propia comunidad.
El otro de los motivos que propició la elección de una comunidad rural aislada/insular para llevar a cabo esta investigación es el interés que suscita en la autora el escaso acceso de estas poblaciones a los “beneficios” de la modernidad y el desarrollo. Se trata del extremo opuesto a la realidad de la gran ciudad, un mundo con todas las características del ámbito rural, pero donde las condiciones de vida objetivas, como acceso a servicios básicos, bienes, información, etc., son absolutamente precarios. A partir de esta situación surgen varias inquietudes que apuntan a conocer qué sucede en estas comunidades rurales aisladas/insulares cuando Chile se desarrolla económica y socialmente, según las cifras del gobierno. ¿Perciben estas comunidades mejoras en sus condiciones de vida? ¿Qué significa realmente para ellos mejorar su calidad de vida? ¿Corresponde esta percepción de calidad de vida con la que poseen las instituciones encargadas de la planificación de políticas públicas? ¿Es muy diferente el ideal que poseen estas comunidades sobre una buena calidad de vida y el ideal de las instituciones de gobierno? Estas preguntas motivan y orientan este estudio, y por su amplitud y complejidad dan un pie para seguir investigando una vez concluido.
Tanto el trabajo realizado hasta la fecha con el equipo de investigación acción en zonas rurales (Colectivo Laotramar) en la comunidad de Añihué, como la situación actual de desventaja de los sectores rurales para acceder a los “beneficios” del desarrollo; la responsabilidad que posee la psicología con estos sectores; el respeto por la diversidad cultural al momento de una potencial intervención; el ímpetu del progreso que muchas veces olvida la noción de sustentabilidad, la distancia existente entre estas comunidades y el procesos de globalización; la forma de planificación de políticas públicas que considera someramente las realidades específicas de las pequeñas localidades y las motivaciones personales de la autora de este estudio, conducen al planteamiento del problema que guia este trabajo. La pregunta fundamental es ¿cuál es la representación social que posee una comunidad rural aislada/insular de su propia calidad de vida? Y por otra parte, ¿cómo se relaciona esta representación con las evaluaciones realizadas por las instituciones encargadas de la planificación de políticas públicas? ¿Son similares o disímiles estas dos posiciones?
Por tanto, el objetivo general de este estudio es indagar de forma descriptiva y exploratoria las representaciones sociales que la comunidad rural aislada/insular del archipiélago de las Chauques, X Región tienen de su calidad de vida. Para el logro de este objetivo se realizó una investigación de tipo descriptivo, desarrollada a través de metodología cualitativa.
Esta investigación pretende constituirse en un aporte en varios sentidos, pues por una parte permite acceder a una realidad escasamente considerada al momento de la planificación de políticas públicas nacionales, regionales y comunales; por lo tanto, significa también la contribución de un cuerpo de información que no existe y que puede concurrir en esta planificación. Al respecto, Mideplan señala en la descripción del universo utilizado en la encuesta Casen que “se excluye las zonas de difícil acceso” (Mideplan, 2003). Con mayor razón, entonces, es un intento por dotar de voz a una comunidad rural aislada/insular que efectivamente vive una situación de marginación, olvido y postergación.
Además, a través de este estudio se pretende explorar el impacto del desarrollo económico de Chile en la calidad de vida en estas comunidades, así como de las políticas que fomentan este desarrollo a nivel local. Como menciona Keller Roche:
“Las razones económicas o las necesidades primarias no bastan para explicar toda la problemática que envuelven el desarrollo, la calidad de vida y el medio ambiente. Hay numerosas determinaciones simbólicas que hay que tomar en cuenta a la hora de un análisis. En este sentido, nos parece muy importante no olvidar nunca el papel que juegan los sistemas de representación que los hombres y las sociedades elaboran en función de explicar cosas tales como sus relaciones con el medio ambiente y con los otros hombres” (Keller Roche, 1990, p.76).
Asimismo, quiere representar también una contribución en el plano cultural, pues pretende rescatar la forma en que una comunidad asume el bienestar y los aspectos y factores que para ellos son importantes en este sentido, considerando y resaltando sus particularidades, que sin duda tienen un valor sociocultural y patrimonial importante para el país.
Por otra parte, este estudio contribuye y forma parte de una de las áreas de acción del proyecto que el equipo de investigación acción en zonas rurales de la Universidad de Chile (Colectivo Laotramar) está implementando en el archipiélago de Las Chauques, específicamente el área de investigación, que persigue desarrollar conocimientos en diversos ámbitos psicosociales de ese territorio específico, por lo que representa riqueza.
Es importante, además, porque puede servir como base teórica y conceptual para futuras investigaciones de este tipo en otro tipo de comunidades locales, para continuar rescatando y defendiendo la heterogeneidad cultural presente en Chile, y las particularidades en la forma de enfrentar el desarrollo económico y social del país.
Además, la presente investigación puede servir como fuente de inspiración de nuevas interrogantes con respecto al tema, y así estimular la producción de estudios de este tipo.
Es de esperar que, como comentan Pereira Colls, Vilela, y Contreras (2002, p. 530), las experiencias que se han realizado y realicen en este sentido no sean “sólo el producto de soñadores, casi siempre académicos, cuyos trabajos sólo sirvan para méritos, currículo u oportunidades para confrontar ideas en foros intelectuales, etc.; mas no sean asumidos ideológica y políticamente, y mucho menos como un planteamiento de desarrollo” (Pereira Colls, Vilela, y Contreras 2002, p. 530).



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