Unidad el estudio 1 ¿QUÉ significa estudiar



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3.6.4. MAPA SEMÁNTICO.

Es un organizador gráfico de categorías de información, relaciona las palabras desde el punto de vista de los significados. Se basa en el principio de que el conocimiento se estructura en el cerebro, en forma de esquemas que están en permanente desarrollo y transformación. Cuando reciben una nueva informa­ción, estos esquemas se estructuran y ajustan.



  1. Ventajas.




  • Está especialmente indicado para registrar organi­zadamente los nuevos conocimientos que nos llegan a través de la lectura de un texto y ayuda a los alum­nos a conectar los conocimientos que ya poseen con los nuevos.

  • También coadyuva al aprendizaje de nuevas palabras, a la activación de los conocimientos previos, mejorando asimismo la comprensión y composición del texto, efec­tivizando el aprendizaje en general.

  • Permite optimizar la comprensión de textos, que constituye una de las dificultades más comunes entre los estudiantes, o sea que su aplicación es muy be­neficiosa.

Por lo tanto, centraremos nuestro análisis en la elabo­ración de mapas a partir de textos exposi­tivos. Para ello, Romero (1993) aconseja:



  1. Pasos.

  1. Presentar las palabras claves de los textos a leer.

  2. Activar los conocimientos previos sobre el tema.

  3. Asumir una actitud positiva que nos ayuda a estu­diar, asimilar y evaluar la información del texto. Esta estrategia contiene varios etapas:

Antes de la lectura del texto.

  • Identificar la idea central en base a la lectura del título, índice, prólogo, etc.

  • Procurar un torbellino de ideas, anotando todos los términos que se relacionen con el tema tratado, para realizar la correspondiente asociación.

  • En base a las palabras sugeridas, se debe realizar una jerarquización de estos términos, estableciendo categorías. Este paso es fundamental para la realización del mapa semántico, ya que permite establecer relaciones de significado entre los diferentes vocablos. Esto posibilita explicitar y reestructurar los esquemas previos.

  • Graficación de los esquemas: Se trazan tantas líneas como categorías se hayan establecido, las cuales unen la palabra clave con las palabras que rotulan las categorías. De esta manera se organiza el esque­ma del mapa semántico y se establece una "imagen del territorio intelectual" por explorar y conquistar.

  1. Durante la lectura del texto.

  • Completamiento y reorganización: Con un lápiz de color se completa el mapa semántico, agregando toda la información aportada por el texto.

  • Los lectores interpretan lo que leen asociándolo con lo que ya conocen.

  1. Después de la lectura del texto

  • Completamiento. Se organizan estas nuevas cate­gorías con un lápiz de color, si es necesario se puede conformar otras nuevas. El color permite distinguir los conocimientos nuevos de los previos.

  • Expresión oral y escrita. Al constituirse en una sín­tesis, el mapa conceptual permite establecer las cat­egorías semánticas de un texto, pero en la forma de un esqueleto, que es necesario ampliar. Se puede hacer mediante un trabajo escrito, donde se aclaren los conceptos, introduciendo ideas complementarias para que el trabajo pueda considerarse completo.



3.6.5. EL REPASO.


Para que podamos realizar un repaso eficaz, debe ser programado y organizado. Por lo tanto tendremos en cuenta:

  • Es necesario repasar con las notas, fichas, resúmenes, etc. teniéndolos siempre a mano. Éstos son elementos de fácil manipulación (podemos llevarlos en la cartera, portafolio, etc.) y recurrir a ellos en todo momento.

  • Por otro lado, evitaremos caer en los errores cometidos por recordar mal algún concepto, esquema, etc. Esto crea confusión y duda en nuestra mente y en vez de ayudarnos, nos perju­dica.

  • Conviene que, al planificar el tiempo que dediquemos al estudio, incluyamos un periodo de repaso a corto, mediano y largo plazo, planifican­do desde el comienzo para esta tarea específica.

Es una buena costumbre repasar en voz alta, ya sea sólo o en grupo de compañeros, así poder estar seguros de que sabemos expresar claramente las ideas estudiadas. Cuando exponemos a otras per­sonas determinados temas, favorecemos nuestro aprendizaje, pues ya lo sabemos cómo docentes que para explicar algo debemos conocerlo claramente y en profundidad, o sea que esta actividad nos obliga a comprender el contenido de un tema determinado.

En grupo también se pueden ensayar preguntas que podrían ser realizadas durante la evaluación. De esa manera, las respuestas dadas serán analizadas y enriquecidas por todos y así se adquiere más seguri­dad de lo que se aprendió.

Lo mejor es repasar de manera continua, cada tanto, y no esperar la víspera de la evaluación para hacerla. Esta es la única manera de grabar en la memoria los nuevos conocimientos.

En este sentido se recomienda tener en cuenta estos cinco tipos de repasos sucesivos y periódicos (FEJAD1998).



  1. Tipos De Repaso.

    1. Más o menos a los 10 minutos de haber termina­do de estudiar el tema, o sea cuando las ideas están aún frescas, lo que permite disipar cualquier duda que surge en cuanto a lo aprendi­do.

    2. A las 24 horas, es decir al día siguiente para poder establecer que e~ lo que realmente se plasmó en nuestra memoria y lo que falta todavía, para remediarlo.

    3. A la semana siguiente para mantener frescos todos los conocimientos adquiridos.

    4. Al mes siguiente. Este repaso tiene como finali­dad combatir el olvido, pues nuestra mente se va dispersando en nuevos conocimientos y deja de lado algunos que ya tenía incorporados.

    5. A los tres meses o cuando se los necesita para el examen. De esta manera ya habremos logrado una cierta solidez y perdurabilidad en el saber.

  2. Panificación del repaso.

Ya explicamos la conveniencia de planificar un tiem­po dedicado exclusivamente al repaso. Podemos agregar que si dedicamos por día de 10 a 15 minutos para esta actividad, serán suficientes para lograr buenos resultados.

Como debemos estudiar varias asignaturas, dis­tribuiremos este tiempo entre todas ellas, de acuerdo a las necesidades reales de todo el grupo.



Unidad 4. PREPARACIÓN Y PRESENTACIÓN DE LAS EVALUACIONES.




    1. ACTITUD HACIA LA EVALUACIÓN. TORDELLA(1984)

Muchas veces no nos damos cuenta de las actitudes que asumimos en estas circunstancias. Es necesario analizarías, rescatando las que nos benefician y desechando las que nos perjudican.

Tememos al examen porque no hemos aprendido con­venientemente los contenidos. Si supiéramos todo, no habría lugar para el miedo o la inseguridad, más bien se trataría de una buena oportunidad para demostrar todo lo que conocemos.

Para mejorar la actitud ante los exámenes, debemos considerar su naturaleza, su propósito y cambiar nues­tra predisposición volviéndola favorable y optimista.



    1. PARA QUÉ NOS EVALUAMOS?


  • Apreciar el desarrollo de las capacidades e intereses de cada alumno y del grupo en general.

  • Valorar los conocimientos aprendidos, para medir el grado de aprovechamiento de cada materia.

  • Mostrar cuales son los puntos débiles y fuertes de cada educando.

  • Autoevaluarse para comprobar los adelantos obtenidos en el transcurso del curso.

  • Consolidar los conocimientos y priorizarlos.

  • Aprovechar las experiencias anteriores para lograr optimizar nuestro esfuerzo.

  • Que el docente compruebe el desarrollo de la actividad de aprendizaje y sus resultados.

Por lo tanto, la evaluación final debe ser considerada como una etapa más del proceso de enseñanza -aprendizaje que puede ayudar a nuestra superación personal y profesional.



    1. PREPARACIÓN PARA LA PRUEBA.


Comienza con el primer día del curso. Cuando ponemos en práctica todos los consejos que recibi­mos a través de las páginas del presente texto, es decir, cuando preparamos nuestro ambiente de tra­bajo, cuando realizamos los resúmenes, las fichas, etc., estamos allanando el camino hacia el momento final de la evaluación.

Durante la preparación para la prueba, deben estar lejos de nuestra mente, las trampas u otros recursos tan utilizados por los alumnos para engañar y salvar la situación. Un estudiante responsable, debe concientizarse de que un buen examen será fruto solamente de un esfuer­zo constante y sostenido.



    1. USO DE MATERIAL ELABORADO A TRAVÉS DEL CURSO.


Todos los textos interpretativos que hayamos confec­cionado durante la lectura, nos servirán como un recurso muy valioso para reforzar los conocimientos adquiridos. Es recomendable realizar un sumario de todo este material, para saber qué es lo que tenemos y qué nos servirá para repasar.

    1. EL REPASO FINAL.


Es la última revisión que cabo dando lectura a los resúmenes, esquemas, etc., que hayamos elaborado, tratando de resaltar con un subrayado a color los temas principales.

Realizaremos también un sumario de todos los con­tenidos que debemos conocer. Si son muchos los temas, haremos un "sumario de sumarios", por ejem­plo en una prueba final, donde se efectúe una lista de todo el material de estudio que poseemos, ordenán­dolo de acuerdo a su contenido. Esta etapa debe ser llevada a cabo con mucha seriedad y responsabili­dad, de manera intensiva para que logre su cometido con eficacia.



      1. ATENCIÓN A LOS ASPECTOS DEFICIENTES DEL ESTUDIO.


Durante el repaso debemos seleccionar todo el material de estudio, en especial aquellos puntos que estén confusos o mal aprendidos, para reforzarlos y lograr superar esas dificultades: Este proceso, puede ser realizado en dos etapas:

  • En una tarjeta, anotaremos el punto o tópico que no esté bien aprendido. Al reverso, escribiremos un resumen de su contenido y trataremos de llevar estas tarjetas siempre, a fin de repasarlas cada vez que podamos.

  • Recurrir a especialistas y compañeros para que nos ayuden aclarándonos las dudas, o entrevistamos con otros compañeros o con personas que conocen el tema. Esta consulta puede ser grupal. De esa manera, varias opiniones serán más enriquecedoras que una sola. También resultará conveniente que consulte­mos la bibliografía sobre el tema, citada en el texto.
      1. PLANIFICAREMOS EL TIEMPO Y HAREMOS UN HORARIO PARA ESTE REPASO.


Si bien ya tratamos este tema de la distribución del tiempo para el estudio, pondremos especial énfasis cuando se trate de un repaso final.

Estableceremos de antemano fecha y hora y los respetaremos fielmente, procurando que el tiem­po sea suficiente para no realizar esta tarea atro­pelladamente.




      1. DEBEMOS TENER EN CUENTA. TAMBIÉN EN ESTE PERÍODO LAS RECOMENDACIONES SOBRE EL MEDIO AMBIENTE FÍSICO Y PSICOLÓGICO DE ESTUDIO.

Si esta etapa se lleva a cabo de una manera efi­ciente, a la hora del examen habrá desaparecido todo nuestro nerviosismo y temor, y podremos evaluamos satisfactoriamente. Ese día necesitamos estar relajados, descansados y con las horas de sueño necesarias, evitando los desvelos de último momento.

    1. COMO EVALUARNOS.


En el momento mismo del examen, hay algunas recomendaciones que necesitamos poner en prácti­ca para obtener los mejores resultados posibles:(Torreolla, 1984)


      1. LEER ATENTA Y CUIDADOSAMENTE TODAS LAS PREGUNTAS DE LA PRUEBA.


Se llevará a cabo esta tarea antes de empezar a con­testarlas. Cada prueba consta de varias preguntas y a veces se presentan en una sola, distintas modali­dades de evaluación. Pueden decir, por ejemplo "señale con una cruz" o "une con una flecha" o "encierre en un círculo" o "explica", etc., y debemos por lo tanto realizar la acción precisa que se nos señala.

Es común que a veces la consigna sea "define" y nosotros expliquemos. Esta respuesta estará incorrec­ta, y por lo tanto será invalidada. Este error se repite constantemente, por eso es necesaria esta sugerencia.

Por otra parte, permite relacionar nuestras contesta­ciones, evitando crear repeticiones, contradicciones, incoherencia, etc.

      1. COMPRENDER EL SIGNIFICADO EXACTO DE LAS PREGUNTAS ANTES DE DESARROLLARLAS:

Procuraremos lo que dijimos antes, o sea responder exactamente lo que se pide, además distinguir lo principal de lo accesorio, porque a veces nos piden solamente "en numere...” entonces no perdamos tiempo en explicar cosas que no nos solicitan.




      1. PRECISIÓN DE TÉRMINOS:


  • Definir: Significa exponer el significado claro y preciso. Se puede adjuntar un ejemplo.

  • Describir: Consiste en detallar las características inherentes al objeto de estudio.

  • Explicar: Implica interpretar, dando razones acerca de sus causas y consecuencias y dando detalles de este proceso.

  • Comparar: Se trata de encontrar semejanzas o diferencias entre dos o más ideas o hechos.

  • Contrastar: Se refiere más a diferencias, o posi­ciones o discrepancias entre dos o más ideas o hechos.

  • Discutir: Requiere examinar los argumentos exponer razones en pro y en contra, etc. Para dar una respuesta de este tipo, debemos organi­zarla convenientemente, dando ejemplos y numerándolos de manera que se vea claro y pre­ciso.

  • Ilustrar: Debe contener aclaraciones y precisio­nes de una exposición, ofreciendo ejemplos, grá­ficos, ilustraciones, etc., como apoyo.

  • Criticar: Exige un juicio de valoración de nuestra parte acerca de un tema específico, discutiendo sus puntos negativos y positivos.

  • Probar: Requiere establecer o demostrar que al­go es verdadero, ofreciendo evidencias para ello.

  • Sumarios: Equivale a ofrecer los puntos o hechos principales de forma resumida, omitiendo detalles.
      1. DISTRIBUIR PROPORCIONALMENTE EL TIEMPO ENTRE LAS PREGUNTAS DE LA PRUEBA:


Al revisar las preguntas, como primera medida procuremos distribuir el tiempo del que disponemos de una manera equitativa. Es un error muy común dedicarle un tiempo mayor a las primeras, y las últimas son respondidas de manera precipitada e irreflexiva, cuando ya se acabó el periodo reglamentario.

Tengamos en cuenta para esta tarea, los requerimientos de cada ítem: por ejemplo a los de desarrollo le dedicaremos más minutos que a las objetivas. Debemos considerar también un periodo adicional para repasar y releer las respuestas, para detectar cualquier error que hayamos cometido, añadiendo o suprimiendo lo que creamos necesario.


      1. ANTES DE CONTESTAR HACER UN ESQUEMA O BOSQUEJO DE LA RESPUESTA QUE SIRVA DE GUÍA EN LA REDACCIÓN:


Se puede hacer mentalmente o por escrito a fin de organizar nuestra contestación, evitando una escritura mecánica, irreflexiva; que demuestra conocimientos desorganizados e incompletos.
    1. CÓMO RESPONDER EN LA EVALUACIÓN FINAL:


  • ¿Por cuál pregunta empezar?.Debemos comenzar por la pregunta que más sepamos o que nos resulte más fácil de contestar. Esto nos dará confianza y seguridad.

  • ¿Qué hacer si no sabemos o no recordamos una respuesta?. Tratemos de reflexionar acerca de ella, de buscar alguna asociación para que mediante estas conexiones logre­mos obtener algún tipo de relación que nos ayude a refrescar esos conocimientos.

  • ¿Cómo empezar a redactar la respuesta? Muchas veces surgen dudas acerca de la manera de iniciar cada respuesta. En general podemos afirmar que resulta conve­niente comenzar con un planteamiento más general, para pasar luego a los aspectos más concretos y analíticos, realizando al final un pequeño resumen integrador de los con­tenidos.

  • ¿Qué clase de lenguaje usar? ¿Cómo redac­tar las respuestas?. Conviene que una prue­ba sea escrita con letra clara. Si se presenta el trabajo con prolijidad, ya se crea una acti­tud favorable por parte del docente. Utilicemos un lenguaje adecuado, preciso, que exprese cabalmente nuestras ideas.

La ortografía y la sintaxis reflejan el nivel de forma­ción general que poseemos, así que extremaremos cuidados, pues se supone que en el secundario hemos superado ya todas estas deficiencias.

En nuestro país, al convivir diversas lenguas es común que existan errores de redacción. Por ejem­plo, estructuramos nuestros mensajes en español, usando la gramática quechua o aymara. Esto desfa­vorece nuestro estilo, pues muchos docentes pierden puntos por fallas sintácticas u ortográficas. Al momento de revisar nuestras respuestas, procure­mos detectar y corregir estos errores.

En cuanto al contenido, la respuesta más valiosa es la más concreta y pertinente. Evitemos los comen­tarios al margen y nos concentremos en ellos. Lo importante no es la cantidad de lo que escribamos sino la calidad. Si se nos abren espacios, procure­mos exponer criterios u opiniones personales, que expresen una valoración acerca del tema. Eso dará una idea de lo mucho que dominamos este conocimiento.

Unidad 5. LECTURA COMPRENSIVA.


5.1. METODO GENERAL DE ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN: SUJETO Y PREDICADO LÓGICO.


Se trata de un método para abordar, desde un primer momento la lectura de los textos de estudio, a través de distintos tipos de lectura: (González, Hernández y Viñas, 2001)

Para ello, es necesario extraer, a partir de la lectura de cada párrafo, las ideas más importantes, a partir de dos criterios básicos:



Para comprender lo que se lee, es necesario distinguir la estructura sujeto-lógico y predicado- lógico de su contenido, lo que se logra preguntándonos, durante la lectura, a qué o a quién hace referencia el autor (sujeto lógico) y qué se dice de ello (predicado lógico).

Durante este proceso el restablecimiento de la estructura temática debe efectuarse en base a la interpretación, es decir, no reproducir las palabras del autor, sino procurar usar nuestro propio vocabulario, en procura de una mayor comprensión, cuidando, en todo momento, de no alterar las ideas del autor.



Este procedimiento se lleva a cabo de la siguiente manera:



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