Unidad 1 Historia de la Psicología Social – seidmann


CONFLICTO Y NEGOCIACIÓN – HARRÉ



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CONFLICTO Y NEGOCIACIÓN – HARRÉ
El conflicto es un estado psicológico de indecisión que se produce cuando una persona es influida simultáneamente por dos fuerzas opuestas de intensidad aproximadamente igual.
Según Lewin, hay tres tipos fundamentales de situación de conflicto:

  1. + + Un individuo puede quedar cautivo en un punto medio entre dos valencias positivas de fuerza casi igual, donde las opciones son igualmente atractivas. Sólo factores de azar hacen probable que el individuo se mueva accidentalmente hacia una meta y se aleje de otra, destruyendo el punto de equilibrio.

  2. – – El individuo puede quedar cautivo entre dos valencias negativas de fuerza aproximadamente igual, donde las opciones son igualmente indeseables. Existen 3 subtipos:

    1. El individuo puede sustraerse a la situación por completo.

    2. El individuo no puede abandonar el campo.

    3. El individuo puede dejar un área de valencia negativa sólo atravesando otra región de valencia también negativa.

  3. – + El individuo puede estar expuesto a fuerzas opuestas que derivan de una valencia negativa y otra positiva. Existen 3 subtipos:

    1. La región o la actividad psicológica involucrada tiene al mismo tiempo aspectos positivos y negativos (ambivalencia).

    2. El individuo está rodeado por una región negativa y está atraído por una meta que está fuera de esa región.

    3. Una región de valencia positiva está rodeada por una región de valencia negativa.

El trabajo de Festinger sobre la disonancia cognitiva elabora la concepción de Lewin en cuanto a que la situación anterior a la decisión difiere de la situación posterior a la decisión.
Negociación

*Intercambio verbal que apunta a alcanzar una decisión conjunta.

*Interacciones entre partes que perciben que sus intereses acerca de la cuestión o cuestiones que se debaten son divergentes.

*Forma moderada de conflicto de la que a menudo resulta una resolución auténtica y que, mientras subsiste, tiene el potencial de conjurar luchas más serias.


Frecuentemente, están en juego en la negociación múltiples cuestiones que crean un problema de sobrecarga cognitiva. Este problema puede abordarse mediante:

  1. La elaboración de una agenda.

  2. Asignando la prioridad a las cuestiones más importantes, de modo que pueda emerger una fórmula simple o acuerdo global como guía para discusiones ulteriores más detalladas.

  3. Parcelando las cuestiones entre varias comisiones representativas.

SOLUCIONES PROMINENTES. Se da cuando en la mente de ambas partes se destaca una solución como la más adecuada o posible, y cada parte sabe que esto es así para la otra. Su existencia acrecienta la posibilidad de que se llegue a un acuerdo, acelera las concesiones y reduce el tiempo de negociación.


REGATEO POSICIONAL. Los negociadores que piden más y hacen menos concesiones por lo general logran resultados más favorables para ellos si se llega al acuerdo, pero sus acuerdos tardan más en alcanzarse y es menos seguro que se consigan. Se formulan demandas muy elevadas y se hacen menos concesiones en la medida en que:

  1. Los negociadores tienen altos niveles de aspiración.

  2. Tienen alternativas para llegar a un acuerdo.

  3. Esperan que la otra parte haga concesiones importantes a la larga.

  4. Tienen la capacidad de blandir amenazas reales.

  5. El tiempo que dedican a la negociación no representa un gasto para ellos.

  6. No es inminente el vencimiento del plazo para llegar a un acuerdo.

Los negociadores defienden sus propuestas por medio de tácticas competitivas que, a pesar de que a menudo consiguen concesiones, tienden a provocar resentimiento y con frecuencia se responde a ellas con la misma moneda, es una espiral de conflictos. Éstas consisten en:

  1. Presentar argumentos que respaldan sus demandas

  2. Comprometerse a no moderar sus demandas, de modo que la otra parte deba aceptarlas para que se pueda llegar a un acuerdo.

  3. Imponer un plazo

  4. Amenazar con penalizar a la otra parte por no prestar su acuerdo.

RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS. Suele encontrarse un proceso de dos pasos en el que el regateo posicional se continúa hasta un estancamiento y a continuación tienen una actividad de resolución de problemas hasta el acuerdo. Con ésta, es más probable que se llegue al acuerdo y además el acuerdo es a menudo mejor para las dos partes, más integrador. Un ejemplo de resolución conjunta de problemas sería una discusión franca entre las dos partes en la que ellas revelen los intereses que subyacen en sus propuestas y prioridades, y a continuación inicien un intercambio libre y espontáneo para tratar de conciliar estos intereses aparentemente opuestos. Este tipo de comportamiento resulta muy arriesgado pues es muy alto el costo potencial si la otra parte no está auténticamente interesada en resolver el problema, sino en obtener la mayor cantidad de concesiones posibles; esta actividad puede hacer que uno parezca débil y que revele información que la otra parte puede usar para idear amenazas efectivas y planteos alternativos poco aceptables. Las partes que desean comprometerse en un intento de resolución de problemas, pero no confían en las intenciones de la otra a menudo emplean tácticas menos arriesgadas (envío de señales conciliatorias, transmisión de mensajes a través de intermediarios desautorizables, concurrencia no oficial a reuniones reservadas con la otra parte), que pueden emplearse sobre una base exploratoria mientras se mantiene una rígida postura competitiva en la negociación formal.


MEDIACIÓN POR TERCERAS PARTES. Suele resultar esencial para llegar al acuerdo en la negociación. La mediación de proceso supone alentar la resolución de problemas, conciliar a las partes entre sí, mejorar la comunicación, educar a las partes sobre la dinámica del conflicto, etc. En cambio, la mediación de contenido consiste en sugerir acuerdos posibles, procurar fórmulas que flexibilicen las posiciones, proporcionar incentivos para concesiones particulares, etc. Los mediadores más eficaces son los que tienen una buena relación con ambas partes, condición que a menudo requiere imparcialidad. La regulación temporal de las intervenciones es importante. La ayuda del tercero es mejor acogida cuando los negociadores toman conciencia de que no pueden solucionar el problema por sí mismos, o de que existen fuerzas incontrolables (como la escalada del conflicto) que amenazan el futuro de las negociaciones.
ARBITRAJE. La tercera parte impone un arreglo. Alienta una resolución de conflicto rápida y de bajo costo. Pero, puesto que sustrae las decisiones a las partes en conflicto, corre el peligro de pasar por alto oportunidades que existen para la elaboración de acuerdos mutuamente beneficiosos.
El poder social – MARTIN BARÓ
El poder es una realidad presente en todos los ámbitos de la vida humana. Permite a quien lo posee imponer su voluntad a los otros pasando por encima de motivaciones personales y razones sociales, a las que incluso llega a moldear.
El poder es aquel carácter de las relaciones sociales basado en la posesión diferencial de recursos que permite a unos realizar sus intereses (personales o de clase) e imponerlos a otros. Entonces las características esenciales del poder son:

  • Su carácter relacional. No es un objeto o una cosa que se posea en forma abstracta, sino una cualidad de una persona o grupo en relación con otros. El poder es inherente a toda relación social.

  • Su base en la posesión de recursos. El poder surge por ende en relaciones asimétricas, sonde uno de los miembros es superior en algo al otro. La posesión de los medios de producción proporciona la principal base de poder social, ya que ese poder se extiende a la mayor parte de los ámbitos de la vida humana.

  • Sus efectos en la relación social. El poder provoca obediencia o sumisión y autoridad o dominio, configurando el quehacer de las personas. A través de ese quehacer genera una realidad actualizada. Mediante la definición de lo que hacen y pueden hacer las personas, las configura en tanto actores sociales.

Dado que las personas mantienen entre sí multiplicidad de relaciones, surge la posibilidad de complejos diferenciales de poder, quien domina en una relación puede ser dominado en otro. Sin embargo, tienden a producirse efectos de transferencia y generalización del poder, por lo que el poder ejercido en un área puede servir para lograr poder en otra.

El poder puede influir en el comportamiento de las personas y grupos de dos formas:


  • De manera inmediata: impone una dirección concreta a la acción, mediante la coerción física o moral.

  • De manera mediata: conforma el orden social de un sistema y configura el mundo de realidad que cada individuo asume a través de los procesos de socialización primaria. En la medida en que las personas internalizan las normas de las instituciones, sus posibilidades de acción se definen y limitan, y así se someten a los intereses sociales impuestos a través del poder. Generalmente, el dominio social ejercido de esta forma termina siendo naturalizado por el individuo.

Una de las características principales del poder es su tendencia a ocultarse e incluso a negarse como tal, al presentarse como exigencia natural o razón social. Se ocultará que los comportamientos suscitados responden a intereses dominantes haciéndolos pasar como requeridos por las exigencias de la naturaleza o por su valor social.


Según Foucault, el poder puede ser analizado desde dos paradigmas teóricos:

PARADIGMA JURÍDICO

PARADIGMA ESTRATÉGICO

Asume la perspectiva formal del sistema social.

Asume la perspectiva de los actores involucrados en las relaciones sociales.

El poder es concebido como un objeto social del que dispone el estado y que éste distribuye entre los miembros de la sociedad a fin de ejecutar las exigencias y reglas del sistema establecido. Los miembros de la sociedad que poseen el poder sólo lo poseen en una jurisdicción determinada (ej. El maestro en la escuela).


El poder es una situación estratégica que surge con cada relación social que presente una desigualdad de fuerzas.

No se trata de un objeto que se posee sino que constituye un proceso.

Es una relación, un acto, algo que se ejerce.


El poder se centra en la imposición de límites, en la prohibición y el castigo.

Se presenta bajo la forma de la ley.



El poder se centra en la administración y ordenamiento de acciones, estableciendo que es lo que se debe hacer y regulando cómo se debe hacer.

Se presenta en la forma de la norma.




Perspectiva vertical, jerárquica, sobre las relaciones de poder. El poder se irradia a partir de un centro.


Perspectiva más horizontal, el poder brota en todas partes.

Tipología del poder:



  • Según los recursos.

    • Poder de recompensa (basado en la percepción de que el agente social puede mediar las recompensas)

    • Poder coercitivo (basado en la percepción de que el agente social puede mediar los castigos)

    • Poder legítimo (basado en la percepción de que el agente social tiene el derecho de prescribirle su conducta)

    • Poder referente (basado en la identificación con el agente social)

    • Poder de experto (basado en la percepción de que el agente social tiene algún conocimiento especial).

  • Según sus efectos.

    • Sumisión. Se da cuando un individuo acepta el influjo de otra persona o grupo porque espera conseguir un premio o evitar un castigo. Reglas.

    • Identificación. Se da cuando un individuo realiza una conducta característica de otra persona o grupo porque la asocia con una buena relación con esa persona o grupo. Roles.

    • Interiorización. Se da cuando un individuo acepta una forma de comportarse inducida por otros porque es congruente con su sistema de valores. Valores.

  • Según la relación.

    • Poder coercitivo. Cuando alguien se somete a otro bajo la amenaza de sanciones.

    • Poder basado en la fuerza. Cuando el individuo es materialmente forzado a someterse a las imposiciones, sin alternativa.

    • Poder manipulativo. Cuando la sumisión ocurre sin que la persona se dé cuenta de que se le está imponiendo su forma de actuar.

    • Poder de influencia. Cuando el individuo acepta voluntariamente la forma de actuar.

    • Poder basado en la autoridad. Cuando se acepta la conducta por el reconocimiento de la capacidad del otro para imponerla.

El poder es activo, operante y su presencia produce continuas consecuencias históricas en las relaciones humanas. El producto central del poder es la dominación social, que configura tanto al dominador como al dominado. La psicología ha centrado su interés más en el efecto del proceso de dominación sobre el dominado, ya sea que lo acepte (conformismo) o lo rechace (inconformismo). El conformismo es un acuerdo entre la conducta y la norma social respectiva.


Los sectores más humildes de los pueblos latinoamericanos, con condiciones deplorables de existencia y con un régimen de vida opresor, muestran con frecuencia un conformismo social masivo como parte de un síndrome más amplio, el FATALISMO, que los lleva a aceptar su vida como definida por fuerzas superiores, externas a ellos y por ende fuera de su control. Se resignan a su destino y aceptan el sufrimiento. El fatalismo es una consecuencia de las situaciones de dominación colonial, a las que resulta funcional pues reduce la necesidad de ejercer una coerción física mayor para mantener el dominio social.
El fatalismo constituye un círculo vicioso de conformismo, se aceptan las exigencias porque el destino de uno ya está escrito, pero al no hacer nada por cambiarlo porque es inmutable se confirma en su inmutabilidad. Este circulo vicioso queda sellado por remitirse a Dios. Ocurre una reificación, lo que es una realidad histórica, producto de procesos humanos, se deshumaniza y naturaliza como inevitable. También constituye una profecía autocumplidora, pues al creer que no pueden cambiar su destinto, tienden a la pasividad, no se esfuerzan por mejorar su vida y así se confirma la profecía, su destino. Además, el fatalismo consiste una modalidad de indefensión, de impotencia aprendida: el individuo no actúa para lograr un beneficio o evitar un mal porque ha aprendido por experiencia propia que lo que él hace no sirve de nada.
El inconformismo ha sido interpretado como delincuencia o como desviación social.

  • Un enfoque considera que toda forma de desviación o desadaptación social constituye una psicopatología.

  • Merton propuso que la desviación surge por la inadecuación entre las aspiraciones estimuladas por una sociedad y los medios que ofrece para satisfacerlas.

  • Otro enfoque sostiene que la desviación se funda en la vinculación con subculturas que ofrecen más beneficios al individuo pero en formas opuestas al sistema establecido.

  • Otros mantienen que la desviación se debe a un debilitamiento de los mecanismos de control.

Quienes cuentan con poder social pueden desviarse de las normas sin que ello sea socialmente condenado. Esto muestra que la desviación social es definida desde el poder y que responde sobre todo a los intereses sociales de los sectores dominantes.


Para unos la voluntad de poder es una tendencia neurótica que busca compensaciones psicosociales para poder lidiar con el sentimiento de inferioridad mediante la búsqueda egoísta del beneficio propio, convirtiendo a las demás personas en obstáculos. Para otros es una tendencia normal, sana y necesaria para que las personas afirmen su propia individualidad. Sin embargo, cuando la afirmación encuentra resistencias, la persona tiende a la agresión y finalmente a la violencia. Así, mientras unos piensan que el poder desencadena la violencia, otros consideran que es la impotencia la fuente principal de violencia social.
El ejercicio del poder tiende a corromper a los que lo detentan. Su dominio los lleva a devaluar a quienes dominan y a tomar distancia de ellos. Esta creciente distorsión los convence de su superioridad natural y se vuelve justificadora del dominio y la opresión que ejercen. A su vez, la distancia social permite aplicar el poder de forma sistemática y calculadora, sin sobresaltos de conciencia.
UNIDAD 10
Una base segura. Aplicaciones clínicas de una teoría del apego – BLOWBY
Tradicionalmente se afirmaba que la razón por la cual el niño desarrolla un estrecho vínculo con su madre radica en que ella lo alimenta, lo cual genera una dependencia.
El trabajo de Lorenz sobre la respuesta de seguimiento de los patos planteó un modelo alternativo al revelar que en algunas especies animales podría desarrollarse un fuerte vínculo con una figura materna sin el alimento como intermediario, pues estas crías se alimentan a sí mismas. El modelo alternativo fue apoyado por las conclusiones de Harlow, según las cuales algunas crías de primates muestran una marcada preferencia por una tierna madre ficticia, a pesar de que no proporciona alimento, en lugar de una madre dura que sí lo proporciona.
La conducta de apego es cualquier forma de conducta que tiene como resultado el logro o conservación de la proximidad con otro individuo claramente inidentificable al que se considera mejor capacitado para enfrentarse al mundo. Saber que la figura de apego es accesible y sensible le da a la persona un fuerte sentimiento de seguridad y lo alienta a valorar y continuar la relación.
Si bien la conducta de apego es evidente en la primera infancia, puede observarse a lo largo de toda la vida, y especialmente en situaciones de emergencia. Constituye una parte integral de la naturaleza humana, pero también está presente en otras especies. Tiene una motivación interna distinta de la alimentación y el sexo, pero es igualmente importante para la supervivencia. El humano tiende a establecer relaciones profundas a largo plazo por una tendencia genéticamente determinada para la protección.
Decir que un niño está apegado a alguien significa que está absolutamente dispuesto a buscar la proximidad y el contacto con ese individuo. Así, aunque la conducta de apego puede ser manifestada en diferentes circunstancias con distintos individuos, un vínculo de apego está limitado a unos pocos.
En la teoría del apego, el concepto clave es el de sistema conductual, que permite explicar el modo en que una persona mantiene su relación con su figura de apego entre ciertos límites de distancia o accesibilidad. Se trata de una forma de homeostasis, donde los límites fijados se refieren a la relación del organismo con personas claramente identificadas del entorno y se mantienen por medios conductuales en lugar de fisiológicos.
Los hombres (y otros animales) responden con temor a situaciones que indican un aumento del riesgo. Por eso reaccionan con angustia de separación ante la separación de una figura potencialmente dadora de cuidados. Las amenazas de abandono no sólo despiertan ansiedad sino también ira, que tiene un valor funcional en tanto intenta proteger la relación.
En tanto la ansiedad de separación es la reacción habitual a una amenaza de pérdida, la reacción a la pérdida concreta es el duelo. Los niños sí hacen duelo y éste ese semejante al del adulto.

Es normal que luego de una separación, el niño empiece tratando a su madre casi como a una desconocida, pero que luego de un intervalo de tiempo se aferre a ella intensamente, se torne ansioso por temor a perderla nuevamente y furioso con ella si piensa que puede volver a ocurrir. Se trata de la situación de desapego (ausencia de una conducta de apego en circunstancias en que podría esperarse). Esto se produce porque quedan bloqueadas las señales que surgen en el interior y en el exterior de la persona que activarían su conducta de apego. Esta forma de exclusión selectiva de información de denomina exclusión de defensa.


Una acumulación de pruebas muestra la importancia de la privación de cuidados maternos y las desventajas que conlleva sobre el desarrollo psicológico de los niños. Las experiencias adversas de la infancia hacen al individuo más vulnerable a posteriores experiencias adversas y además hacen más probable que el individuo se enfrente a situaciones semejantes. La privación de cuidados maternos en la infancia tiene efectos sobre la conducta parental y por tanto sobre la generación siguiente.
En el marco de la teoría del apego, Blowby analizó la violencia familiar. A pesar de los efectos de este fenómeno, que además tiene una tendencia a perpetuarse de una generación a otra, es un factor descuidado como causa de síndromes psiquiátricos. Blowby sostiene que una gran cantidad de violencia familiar es la versión distorsionada y exagerada de una conducta funcional (de apego por un lado y la conducta que proporciona cuidados por otro). Los niños maltratados crecen perpetuando el ciclo de violencia, al responder a las situaciones sociales con las mismas pautas que desarrollaron durante la infancia.
Aunque concebido como preprogramado, el modelo particular que organiza la conducta del apego durante el desarrollo está muy influido por el modo en que responden los principales dadores de cuidados de un niño. Existen tres tipos de apego:

  • APEGO SEGURO. Los cuidadores responden en forma cariñosa y sensible a las necesidades del niño en el momento en que se presentan. Como resultado, el niño desarrolla la seguridad de que los demás lo ayudarán cuando recurra a ellos, se siente seguro de sí mismo (tomando a la madre como base segura a partir de la cual explorar el mundo) y será colaborador y solidario con quienes presenten necesidades.

  • APEGO ANSIOSO O AMBIVALENTE. Los cuidadores responden de manera tardía y desganada, su respuesta de cuidiado es inestable e imprevisible. El niño se vuelve ansiosamente apegado, desconfiado por temor a que la persona se ausente o no lo ayude y por ende tiende a no apartarse de su lado. Además, tenderá a explorar menos el ambiente y a preocuparse poco por los problemas ajenos.

  • APEGO ELUSIVO. Los cuidadores rechazan activamente al niño, se muestran inexpresivos. El niño se vuelve desapegado, socialmente aislado, distante, agresivo e irritable.



La red social: frontera de la práctica sistémica – SLUZKI
Las fronteras del sistema significativo del individuo no se limitan a la familia nuclear, sino que incluyen a todo el conjunto de vínculos interpersonales del sujeto.
Los contextos culturales, históricos, políticos, económicos, religiosos de una región o un país sostienen y forman parte del universo relacional del individuo. En un nivel inferior, la red social personal está constituida por la suma de todas las relaciones que un individuo percibe como significativas o define como diferenciadas de la masa anónima de la sociedad. Esta red contribuye sustancialmente al reconocimiento propio como individuo y a su imagen de sí mismo.
La red social puede ser registrada en forma de mapa mínimo que incluye a todos los individuos con los que interactúa una persona.

  • El mapa puede dividirse en cuatro cuadrantes:

    • Familia

    • Amistades

    • Relaciones laborales o escolares

    • Relaciones comunitarias, de servicio o de credo.

  • Sobre esos cuadrantes se inscriben tres áreas:

    • Un círculo interior de relaciones íntimas

    • Un círculo intermedio de relaciones personales con menor grado de compromiso

    • Un círculo externo de conocidos y relaciones ocasionales.

Características estructurales de la red:


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