Terapia racional-emotiva de ellis (tre)



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TERAPIA RACIONAL-EMOTIVA DE ELLIS (TRE)

TÉCNICA COGNITIVA DE AUTOCONTROL1



INTRODUCCIÓN:
La Terapia Racional-Emotiva (TRE), una terapia cognitivo-conductual, se basa en la idea de que tanto las emociones como las conductas son producto de sus creencias, construidas gracias a su particular experiencia y forma de interpretar la realidad. Por esta razón, la meta primordial de la TRE es asistirlo a través de este trabajo de “autocontrol” en la identificación de sus pensamientos “Irracionales” o disfuncionales y ayudarle a reemplazar dichos pensamientos por otros mas “racionales” o efectivos, que le permitan lograr con más eficacia metas de tipo personal como el ser feliz, establecer relaciones con otras personas, etc.
La TRE examina, además de las inferencias sobre uno mismo, sobre los demás y sobre el mundo en general, su filosofía básica el la cual se basan estas inferencias o suposiciones.

LO QUE USTED DEBE SABER DE LA TRE: DESCRIPCIÓN DEL MODELO TERAPÉUTICO
El marco filosófico general de la TRE, se basa primordialmente en la premisa estoica de que: “la perturbación emocional no es creada por las situaciones sino por las interpretaciones de esas situaciones” (Epicteto, siglo 1 d.C.). Por consiguiente, el modelo del ABC utilizado por la TRE para explicar los pro­blemas emocionales y determinar la intervención terapéutica para ayudar a resolverlos, tiene como eje principal precisamente la forma particular que tiene usted de pensar, el cómo usted interpreta su ambiente y sus circunstancias, y las creencias que ha desarrollado sobre sí mismo, sobre las otras personas y sobre el mundo en general. Si estas interpretaciones o creencias son ilógicas, poco empíricas, y dificultan la obtención de sus metas, reciben el nombre de “irracionales”. Esto no significa que usted no razone, sino que razona mal, ya que llega a conclusiones erróneas. Si, por el contrario, sus interpretaciones o inferencias están basadas en datos empíricos y en una secuencia científica y lógica entre premisas y conclusiones, sus creencias son racionales, ya que el razonamiento es correcto y la filosofía básica adoptada es funcional.

El modelo ABC de la Terapia Racional-Emotiva funciona de la siguiente forma:
La “A” o “acontecimiento activante” produce la “C” o “consecuencias”, que pueden ser emocionales (Ce) y/o conductuales (Cc). La “C” es producida por la interpretación que se da a la “A”, es decir, por las creencias (“bellefs”) (B) que generamos sobre dicha situación. Si la “B” es funcional, lógica, empírica, se la considera “racional” (rB). Si, por el contra­rio, dificulta el funcionamiento eficaz del individuo, es “irracional” (IB). En el ABC de la TRE, el método principal para reemplazar una creencia irracional (IB) por una racional (rB) se llama “refutación” o “debate” (D) y es, básica­mente, una adaptación del método científico a la vida cotidiana, método por medio del cual se cuestionan hipótesis y teorías para determinar su validez.

De acuerdo con la TRE, el elemento principal del trastorno psicológico se encuentra en la evaluación irracional, poco funcional, que hace el individuo de la realidad, de la situación que le rodea. Dicha evaluación se conceptualiza a través de exigencias absolutistas, de los “debo de” y “tengo que” dogmá­ticos sobre uno mismo, otros, o la vida en general, en vez de concepciones de tipo probabilista o preferencial, en las cuales el sujeto crea expectativa pero no les añade una característica de dogma. Los “debo de” y “tengo que” dogmáticos y absolutistas del pensamiento de un individuo sólo sirven para sabotear sus propósitos y objetivos básicos, ya que generan emociones y conductas que bloquean o dificultan la obtención de los mismos. De ese pensamiento irracional, dogmático, se derivan tres inferencias:




  1. La tendencia a resaltar en exceso lo negativo de un acontecimiento (“tremendismo”), ya que éste se percibe como más de un 100% malo - una conclusión exagerada y mágica que proviene de la creencia: “Esto no debería ser tan malo como es”.




  1. La tendencia a exagerar lo insoportable de una situación (“no puedo­ soportantitis”), ya que la persona considera que no puede experimentar nin­guna felicidad, bajo ninguna circunstancia, si esta situación se presenta, o amenaza con presentarse, en su vida -o deja, o amenaza con dejar, de ocurrir, según el caso.




  1. La tendencia a condenar a los seres humanos o a la vida en general (“Condenación”), ya que el individuo se evalúa a sí mismo o a los demás como “subhumanos”, al comprometer su valor como personas como conse­cuencia de su comportamiento, o sea, de hacer algo que no “deben” hacer o de no hacer, en algo que “deben” hacer. Esta condena también puede aplicarse al mundo, o a la vida en general, cuando éstos no proporcionan al individuo lo que cree merecer, de manera incuestionable y por encima de cualquier cosa.

En resumen, en la teoría de la TRE se pueden distinguir dos principales categorías de las perturbaciones psicológicas humanas: la perturbación del yo y la perturbación de la incomodidad. En la perturbación del yo, la persona se condena a sí misma como resultado de realizar exigen­cias absolutistas sobre sí misma, los demás y el mundo. En la perturbación de la incomodidad, la persona hace otra vez exigencias sobre uno mismo, los otros y el mundo, pero estas exigencias reflejan la creencia de que “tienen que” existir condiciones como la comodidad y una vida cómoda o “asegurada”.


De este modo las dis­torsiones casi siempre provienen de los “debo de”. Algunas de las más fre­cuentes son las siguientes:


  1. Pensamiento de “todo o nada”: “Si no trabajo afanosamente no obtendré la seguridad de mi familia”, “si fracaso en un hecho importante, como no debo, soy un fracaso total y completamente indeseable”.




  1. Saltando a las conclusiones y non sequiturs negativos: “Puesto que me han visto fallar estrepitosamente, como no debería haberlo hecho, me verán como un idiota incompetente”.




  1. Adivinar el futuro: “Como se están fijando en mí por fallar, saben que debería haber tenido éxito, y en consecuencia me despreciarán para siempre”.




  1. Centrándose en lo negativo: “Como no puedo soportar que las cosas vayan mal, y no deben ir mal, no veo que esté sucediendo nada bueno en mi vida.




  1. Descalificando lo positivo: “Cuando me hacen un cumplido sobre las cosas buenas que he hecho, sólo están siendo amables y olvidándose de las estupideces que no debería haber cometido”.




  1. Siempre y nunca: “Como las condiciones de la vida deberían ser buenas y en realidad son malas e intolerables, siempre serán de esta manera y nunca seré feliz”




  1. Minimización: “Mis logros son el resultado de la suerte y no son importantes. Pero mis errores, que no debería haber cometido, son tremen­damente malos y totalmente imperdonables”.




  1. Razonamiento emocional: “Como he actuado de forma tan incompe­tente, y no debería haberío hecho, me siento como un estúpido total y mis fuertes sentimientos demuestran que no soy bueno!”.




  1. Etiquetado y sobregeneralización: “Como no debo de fallar en un trabajo importante y lo he hecho, soy un perdedor y un fracaso completo!”.




  1. Personalización: “Puesto que estoy actuando mucho peor de como lo debería hacer y como ellos se están riendo (o molestando), estoy seguro de que sólo se están riendo (o molestando) por mí,y eso es terrible!”.




  1. Falseamiento: “Cuando no lo hago tan bien como lo debería hacer y me siguen aceptando y alabando, soy un verdadero farsante y pronto les mostraré mi verdadera cara y lo despreciable que soy!”.




  1. Perfeccionismo: “Se que lo hice bastante bien, pero una tarea como esa debería haberla hecho perfectamente y, por lo tanto soy un verdadero incompetente!”.


MARCO DE REFERENCIA EMPÍRICO Y CONCEPTUAL


Desde un punto de vista filosófico, la TRE se remonta a dos corrientes antiguas: la filosofía oriental, con Buda y Confucio, que implícitamente afirma: “Cambia tu actitud y podrás cambiarte a tí mismo”, y la filosofía griega y romana, con Epicteto, Marco Aurelio y el movimiento estoico en general, quienes resaltaron la importancia de la filosofía individual en el trastorno emocional. El postulado que mantiene que: “No nos preocupan las cosas sino la visión que tenemos de ellas”, se convirtió en la base de lo que más tarde fue la TRE. También esta influida por filósofos más recientes, como Kant y sus escritos sobre la importancia de las ideas, y por personas como Russell, de quien vino la idea de utilizar los métodos empíricos de la ciencia y la lógica en la práctica de la TRE.


Desde un punto de vista psicológico, dos tendencias tuvieron influencia en el desarrollo de la TRE: la de Karen Horney y Alfred Adler (escuela psicoanalítica), y la de los pioneros del movi­miento conductista, como Watson.

PROCEDIMIENTO:
Para lograr un cambio filosófico, usted debe hacer lo siguien­te:


  1. Darse cuenta de que son ellas las que crean, en gran medida, sus propias perturbaciones psicológicas y que, aunque las condiciones ambienta­les pueden contribuir a sus problemas, tienen, en general, una consideración secundaria en el proceso de cambio.




  1. Reconocer claramente que posee la capacidad de modificar de una manera significativa estas perturbaciones.




  1. Comprender que las perturbaciones emocionales y conductuales pro­vienen, en gran medida, de sus creencias irracionales, dogmáticas y absolutistas.




  1. Descubrir sus creencias irracionales y discriminar entre ellas y sus alternativas racionales.




  1. Cuestionar estas creencias irracionales utilizando los métodos lógico empíricos de la ciencia.




  1. Trabajar en el intento de internalizar sus nuevas creencias racionales, empleando métodos cognitivos, emocionales y conductuales de cambio.




  1. Continuar este proceso de refutación de las ideas irracionales y utili­zar métodos multimodales de cambio durante el resto de su vida.



El debate filosófico

En la TRE, el método principal para reemplazar una creencia irracional por una racional es el debate, que consiste en una adaptación del método científico a la vida cotidiana. La refutación de las creencias irracionales comprende tres pasos.


1º. Descubrir las creencias irracio­nales que subyacen a sus conductas y emociones autodevaluadoras.
2º. Debatir con el terapeuta la verdad o la falsedad de sus creen­cias irracionales. El propósito del Debate, en general, es determinar la validez de hipótesis y teorías que, en este caso, equivaldrían a las tres inferencias irracionales descritas anteriormente, y al pensamiento absolutista y dogmá­tico del cual se derivan. En este proceso debe “trabajar” con el terapeuta para discriminar entre creencias racionales y creencias irracionales. Si el debate ataca únicamente a las inferencias irracionales, constituye un debate empírico. El Debate filosófico va más allá de estas inferencias y ataca los “debo de” dogmáticos implícitos, de los cuales se derivan.
3º. Un estilo terapéutico bastante eficaz, al utilizar el debate filosófico, es el Diálogo Socrático (haciendo preguntas como “¿Cuál es la evidencia de que tiene que hacer eso?” o “En qué sentido es cierta o falsa esta creencia”), ya que ayuda al paciente a generar, en lugar de simplemente memorizar, creen­cias racionales y apropiadas.
Trabajo en su casa y en su lugar de trabajo o de estudio:
El trabajo individual, en la casa, trabajo o lugar donde estudia, empleando en forma regular la TRE tiene como propósito ayudarle a generalizar su trabajo terapéutico más allá de la consulta del terapeuta. Una de las tareas asignadas más frecuentemente es la que utiliza el “Formularlo de Autoayuda de la TRE” (“RET Self-help Form”), reproducido más adelante. El propósito de esta técnica es ayudarle a practicar su nueva forma de pensar, ya que la práctica es vital en la sustitución de hábitos disfuncionales antiguos por hábitos eficaces, producto de una nueva filosofía racional.
FORMULARIO DE AUTOAYUDA DE LA TRE

Institute for Rational-Emotive Therapy




  1. ACONTECIMIENTOS ACTIVANTES: pensamientos, o sentimientos que ocurrieron justo antes de sentirme emocionalmente perturbado o de actuar de forma autodevaluadora:
















(C) CONSECUENCIA O CONDICIÓN: sentimiento perturbador o conducta autodevaluadora - que generé y me gustaría cambiar:





















(B) CREENCIAS: Creencias irracionales (IBs) que conducen a mi CONSECUENCIA (perturbación emocional o conducta autodevaluadora).

Rodee con un círculo todas las que se apliquen a estos ACONTECIMIENTOS ACTIVANTES (A).



(D) REFUTACIONES PARA CADA CREENCIA IRRACIONAL: Rodee con un círculo.

Ejemplos: “¿Por qué DEBO DE hacerlo muy bien?

“¿Dónde está escrito que soy una MALA PERSONA?, “¿Dónde se encuentra la evidencia e que DEBO DE ser aceptado?”, etc.


(E) CREENCIAS RACIONALES EFICACES (RBs) para reemplazar a mis CREENCIAS RRACIONALES (IBs).

Ejemplos: “PREFERIRÍA hacerlo muy bien pero no TENGO QUE hacerlo necesariamente”. “Soy una PERSONA QUE actúa mal, no una MALA PERSONA”. No existe evidencia de que TENGA QUE ser aceptado, aunque me GUSTARÍA!, etc.



1. DEBO hacerlo bien o muy bien!







2. Cuando actuó de forma insulsa es porque soy una PERSONA MALA O SIN VALÍA







3. DEBO ser aceptado por la gente a la que considero importante!







4. NECESITO que me quiera alguien que se preocupe mucho por mí!







5. Si me rechazan quiere decir que soy una PERSONA MALA, INDESEABLE.







6. La gente DEBE tratarme correctamente y darme lo que NECESITO!







7. La gente DEBE vivir con arreglo a Mis expectativas; de lo contrario será TERRIBLE!







8. La gente que actúa de forma inmoral es GENTE INDIGNA, CORROMPIDA!







9. NO PUEDO SOPORTAR las

cosas malas o la gente difícil!









10. Mi vida DEBE tener pocas dificultades o problemas importantes.







11.Es HORRIBLE cuando las cosas importantes no marchan como yo quiero!







12. NO PUEDO SOPORTAR que

la vida sea tan injusta!









13. NECESITO mucha gratificación inmediata y TENGO QUE sentirme desgraciado cuando no lo consigo!







Otras creencias irracionales:







.
(E) SENTIMIENTOS y CONDUCTAS que he experimentado después de haber llegado a mis CREEN­CIAS RACIONALES EFICACES:



















ME ESFORZARÉ EN REPETIR FRECUENTEMENTE MIS CREENCIAS RACIONALES EFICA­CES, DE MODO QUE CONSIGA ESTAR MENOS PERTURBADO AHORA Y ACTUAR DE FOR­MA MENOS AUTODEVALUADORA EN EL FUTURO.


1 Adaptado por Víctor Cabrera Vistoso de: “La Terapia Racional Emotiva: una conversación con Albert Ellis”. Leonor Lega. En Caballo Vicente (1998): Manual de Técnicas de Terapia y Modificación de Conducta. Madrid. Siglo Vieiniuno España Editores S.A.





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