Teología Pastoral Fundamental


Hacia un “Método renovado de planificación pastoral participativa”



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Hacia un “Método renovado de planificación pastoral participativa”
Estas deficiencias del método seguido hasta hoy, unido a los nuevos desafíos de la realidad actual, nos plantea la necesidad y la exigencia de recrear nuestro método, a partir del presente contexto pastoral y a ponerle alma, así como de enriqueciéndolo con los nuevos aportes de las ciencias administrativas.
Consciente de esta situación, nuestro actual Obispo, Monseñor Rogelio Cabrera, nos ha lanzado la invitación de renovar el método en nuestro proceso pastoral, para responder mejor a los desafíos de la nueva evangelización. Se trata de un método, que conservando en esencia la riqueza del método anterior, utilice un lenguaje nuevo, menos técnico y más actual, y que llene los vacíos del método anterior, sobre todo el aspecto de la mística o espiritualidad.
Como ya se ha mencionado, no se trata de un método totalmente nuevo, sino del método anterior pero renovado. De ahí el nombre que proponemos. Cabe aclarar que no estamos hablando del método para la asamblea de pastoral sino para el proceso pastoral de la diócesis en esta nueva fase de su historia.

Estos son los pasos del proceso en el Método que proponemos:


UBICAR (Horizonte histórico-teológico). Este paso consiste en una clara toma de conciencia acerca de nuestra situación y  misión, en el contexto actual (local y global). Este primer paso tiene dos momentos clave:
a) Ver la realidad eclesial y social con una mirada profética, como “campo-misión” para la Iglesia, de modo que podamos descubrir y oír en los hechos más relevantes de la realidad las interpelaciones de Dios que nos llama a convertir nuestra historia humana en historia de salvación. La meta de este primer momento consiste en detectar los principales desafíos pastorales que se plantean a nuestra Iglesia.
b) Redefinir nuestra identidad y misión de cara al actual contexto histórico; contemplar el rostro de nuestra Iglesia Diocesana y preguntarnos: ¿Cuál es nuestra misión como Iglesia, aquí y ahora? ¿Qué esperan Dios y el hombre actual de nosotros? La meta de esta fase consiste en hacer una descripción del perfil de Iglesia que, vista desde la fe, creemos que debemos ser.
ORIENTAR (Horizonte utópico-kairológico). Este segundo paso del proceso consiste en hacer un análisis de los futuros posibles ante el proceso histórico que estamos viviendo, así como en diseñar el futuro deseable, en conformidad con el plan de Dios. La meta de este paso es elaborar con claridad la “visión de futuro” (lo que queremos ser y lograr); delimitar las opciones pastorales, y establecer las grandes líneas o ejes de acción y sus posibles procedimientos.
SUSTENTAR (Horizonte axiológico). Este paso consiste en definir la mística, es decir: el estilo de vida espiritual, sacramental (mistagogia) y moral que debe sustentar nuestra acción pastoral. La meta de este paso consiste en dejar bien claro el conjunto de convicciones, opciones y motivaciones de fe, actitudes, valores y comportamientos que deben dar vida a todo nuestro ministerio.
INSTRUMENTAR (Horizonte funcional). Este paso encierra dos momentos:

Primer momento definir la organización, es decir las estructuras básicas y los organismos que son necesarios en todos los niveles de Iglesia para hacer realidad la visión de futuro deseada. Es el momento de revisar las estructuras y organismos existentes, confrontándolos con los nuevos retos y tomar las determinaciones necesarias respecto de ellos, ya sean potenciándolos, suprimiéndolos o renovándolos, según se requiera. O, si fuera el caso, creando nuevas estructuras.

El segundo momento consiste en definir cómo se va a llevar a cabo el ministerio de la Coordinación, en cuanto servicio a la unidad, la participación y la misión. En este paso de debe definir con la mayor claridad posible las funciones de cada uno de los organismos y comisiones establecidos.
REALIZAR (Horizonte práxico). Este es el paso más decisivo. Consiste en definir las estrategias y los programas de acción en todos los ámbitos eclesiales, orientándolos a hacer viable el futuro deseado. La meta de este paso es que todos los niveles de Iglesia definan su proyecto específico de acción. Pero también cada agente elabore su propio proyecto de vida en coherencia con el proyecto pastoral de su comunidad eclesial.
EVALUAR (Horizonte sapiencial). Se trata de revisar a fondo la experiencia vivida, con sus aciertos y sus deficiencias, en lo cuantitativo y en lo cualitativo y aprender tanto de los logros como de los errores cometidos, para mejorar en adelante. Es también el momento para enriquecer la propia memoria histórica, descubriendo en ella el paso de Dios.
CELEBRAR (Horizonte eucarístico). Este último paso del método consiste en agradecer y presentar con humildad a Dios los frutos obtenidos del trabajo realizado, así como en pedir perdón por las faltas culpables, ya sea por acción o por omisión, así como por las negligencias y lentitudes en el trabajo. Es un momento de celebración comunitaria en el que llevamos a Dios la experiencia vivida y nos comprometemos a retomar el camino con renovado entusiasmo. Este momento en cierto sentido es culmen de una fase del proceso y preparación para el arranque de la siguiente fase o etapa.
Cabe indicar que la metodología, es decir el conjunto de técnicas operativas para la aplicación adecuada de este método, lo iremos elaborando y poniendo en práctica sobre la marcha en nuestra acción pastoral.
Lo nuevo del método se encuentra en la renovación de su lenguaje y los pasos: sustentar e instrumentar. Ya que nos invita a cimentar nuestra acción pastoral, con una espiritualidad bien definida; y en actitudes básicas que todo agente de pastoral debe vivir, y un ministerio de coordinación claro y bien definido para lograr que todo el proyecto sea coherente y bien articulado.


CAPITULO X

EL MINISTERIO ECLESIAL


  1. MINISTERIOS EN LA IGLESIA PRIMITIVA

En el NT se denomina a las diferentes acciones y funciones en la comunidad eclesial: diakonía, del verbo diakoneo (servir las masas). Es el término global para designar “ministerio”, sea cual sea el servicio. Jesús se consideró a sí mismo un servidor (Mt 10,45) y llamó a sus discípulos “diakonos” (Mt 26,20).


El ministerio equivale a la tarea encomendada a los creyentes en pro de la expansión misionera, crecimiento de la fe, desarrollo de la comunidad y promoción y liberación humanas. En el NT aparecen ya varios ministerios denominados con distintos nombres, como el de apóstol. Pero este ministerio, no es “dignidad o poder”, ni constituye un “estado u ordo” al estilo romano. Significa que la Iglesia entera o cada comunidad es servidora. Hombre o mujer sirven sin distinguir entre ministerio ordenado o no.
Los principales ministerios en la Iglesia primitiva son: el de “los Doce” que son los responsables de la nueva comunidad, pues ellos han visto al Señor (1Co 9,1) y son enviados por él (1Co 1,17). Para Lucas son testigos y misioneros, fundadores de Iglesias paulinas.
Un segundo ministerio es el grupo de “los Setenta”, discípulos de Jesús y enviados por él. Los 12 y los 70 son números bíblicos simbólicos.
También está el “grupo de los 7”, judíos de cultura helenista, convertidos al cristianismo y son designados por los apóstoles (Hech 6, 9-10). Por la persecución desapareció el grupo pero no su función (Hech 8).

En las comunidades paulinas, más carismáticas aparecen estos ministerios, además de los Doce, están los apóstoles, los profetas, los doctores que se ocupan de predicar y fundar nuevas comunidades.

El ministerio apostólico está en función de la Iglesia como comunidad. El servicio de la comunidad es de fundación, edificación y estructuración de cada comunidad. En torno a esto evoluciona el ministerio primitivo. Para su realización se tuvo en cuenta el modelo presbiteral de la Iglesia judeo-cristiana de Jerusalén (1Pe) que dio lugar a la distinción entre epíscopos, presbíteros y diáconos (términos profanos).


  1. RENOVACIÓN MINISTERIAL POSCONCILIAR

Al entrar en revisión y renovación el ministerio ordenado y no ordenado se descubren algunos rasgos: el primero manifiesta el acceso de los laicos a las responsabilidades pastorales, primero como meros auxiliares. Pero después de la II Guerra Mundial se produjo un despertar misionero, lo más conocido fueron los “curas obreros”. La participación activa de los laicos se realizó más en los movimientos especializados y se manifestó de manera más plena después del Concilio en las comunidades cristianas y en algunas parroquias renovadas. El Vaticano II fundamenta su responsabilidad misionera en los sacramentos de iniciación cristiana (LG 11, 31, 33) y su carácter secular. Este proceso ha sido lento, penoso y accesorio pues el clero ha poseído siempre el poder sacramental, la interpretación autorizada del evangelio y la última instancia decisiva del gobierno pastoral. Esto se contrapone a la afirmación del Vaticano II, pues el ministerio lo realiza la Iglesia, el pueblo de Dios.


El camino ascendente en el lenguaje ministerial, servicio apostólico – ministerio presbiteral – oficio sacerdotal, se cambió a partir del Concilio, sacerdocio – sacerdocio ministerial – ministerio presbiteral o simplemente ministerio. Después se empleó solo ministerios.


  1. Criterios básicos del ministerio cristiano:


1. El ministerio precede a la persona del ministro.

El primer criterio en la reflexión sobre los ministerios es el anuncio del evangelio y la edificación de la Iglesia, como sacramento del Reino, antes el ministro.


2. Anuncio y edificación, son tareas básicas y comunes.

Los ministerios principales para la edificación de la Iglesia son la palabra y la comunión fraterna. Tal como lo hizo Jesús (Mc 1,14-15), el primer acto pastoral es el testimonio de fe y la enseñanza del evangelio. Un tercer ministerio es el de los sacramentos.


3. Comunidad-ministerio en vez de sacerdocio-laicado.

Durante siglos y hasta poco antes del Vaticano II perduró el binomio clérigos-laicos, desconocida en el NT. Con Vaticano II la Iglesia es Pueblo de Dios naciendo así el nuevo binomio comunidad-ministerios.




  1. NUEVOS MINISTERIOS NO ORDENADOS

La tarea de la Iglesia es crear espacios para que los laicos encuentren un lugar en la comunidad cristiana y en su proyecto pastoral. Donde existe un laico competente debe ser reconocido y destinado a cualquier servicio, en los campos de la misión, catequesis, la comunión, la liturgia, la acción social o la caridad. Entre los ministerios no ordenados podemos señalar los instituidos y los reconocidos.


Ministerios instituidos. Son los que el obispo encomienda a un laico que para ser auténtico se necesita que se instituya dentro de una celebración litúrgica, que tenga aprobación eclesial explícita, se ejerza en nombre de la Iglesia local y respondan a una necesidad permanente. Entre ellos están el lectorado y el acolitado, además del ministerio extraordinario de la comunión.
Ministerios reconocidos. Se nombran así por la intervención de la iniciativa personal o por encargo del responsable de una comunidad local. Son servicios temporales, ocasionales y espontáneos y se dan por designación oficial, por contrato de trabajo o misión canónica y están al servicio de la comunidad en el campo de las celebraciones litúrgicas sin sacerdote, del compromiso social y solidaridad. Para Yves Congar son servicios precisos, de importancia vital para la Iglesia, que transmiten una verdadera responsabilidad, son reconocidos por la Iglesia local y comportan cierta duración. Estos nuevos ministerios están en relación a una comunidad cristiana concreta, pues sin comunidades no hay ministerios y viceversa. Aquí encontramos a los misioneros, celebradores litúrgicos sin sacerdote, evangelizadores y catequistas, los de liturgia y la diaconía social (entre los pobres). Para ejercerlos se necesitan ciertas cualidades, formación teológica y pastoral y mucha fe.

SUGERENCIA DE TRABAJO PARA LA CASA

Leer y sintetizar uno de los siguientes: Gaudium et spes, Lumen Gentium, Redemptoris hominis

Hacer a manera de esquema la materia estudiada.

BIBLIOGRAFÍA

AGENOR BRIGHENTI, Anunciar la buena noticia de la salvación, la inteligencia de la práctica transformadora de la fe, Ediciones Dabar.


BOLETIN DIOCESANO DE PASTORAL, Arquidiócesis de Tuxtla, febrero 2001, No. 1
CASIANO FLORISTAN, Teología Práctica, Teoría y praxis de la acción pastoral, Ediciones Sígueme
JULIO A. RAMOS, Teología Pastoral, BAC.
RAMIRO PELLITERO, Teología pastoral panorámica y perspectivas, una eclesiología práctica al alcance de todos, Colección Teshuvá, Grafite ediciones.
RAMÓN PRAT I PONS, Tratado de teología pastoral, compartir la alegría de la fe, Secretariado Trinitario, Salamanca.
SERGIO PINTOR, L`uomo via della Chiesa, elementi di teología pastorale, Edizioni Dehoniane Bologna

I N D I C E

PÁGINA



CAPITULO I: LA TEOLOGÍA PASTORAL

  1. UN PRIMER ACERCAMIENTO . . . . . 1

  2. TRES ESTRATOS EN LA PASTORAL . . . . . 1

  1. La pastoral fundamental . . . . . 1

  2. La pastoral especial . . . . . . 2

  3. La pastoral aplicada . . . . . . 3

  1. ESPECIFICIDAD DE LA TEOLOGÍA PASTORAL . . . 3

CAPÍTULO II: LA PASTORAL EN LA TERMINOLOGÍA BÍBLICA

  1. EN EL AT. TRES SON LAS CARACTERÍSTICAS QUE APARECEN

EN ESA DOBLE REFERENCIA . . . . . 4

  1. EN EL NUEVO TESTAMENTO . . . . . 6


CAPÍTULO III: HISTORIA DE LA TEOLOGÍA PASTORAL

  1. LA PRAXIS DE JESÚS . . . . . . 7

  1. Cristología y acción pastoral . . . . 7

  2. Modelos de Jesús en su praxis pastoral . . . 9

  3. Dimensiones de la praxis de Jesús . . . . 11

  4. La praxis de Jesús a través de sus acciones . . 13

  5. Niveles de la praxis de Jesús . . . . 15

  1. LA ACCIÓN PASTORAL DE LA IGLESIA PRIMITIVA . . 15

  1. Momento histórico y espacio humano de la Iglesia primitiva 16

  2. La misión evangélica (servicio de la palabra) . . 18

  3. La celebración litúrgica (servicio sacramental) . . 18

  4. La comunidad eclesial (servicio de comunión)

  5. Los cristianos en la sociedad (servicio de transformación) . 26

  1. LA ACCIÓN PASTORAL EN LA HISTORIA DE LA IGLESIA . . 27

  1. Época primera: la acción pastoral de la Iglesia

en el imperio romano (s. II-III) . . . . 27

  1. Época patrística: acción pastoral de la Iglesia

en el imperio cristiano (s. IV – VII) . . . . 30

  1. Época medieval: la acción pastoral de la Iglesia

en la cristiandad (s. VIII –XV) . . . . 31

  1. Época moderna: acción pastoral de la Iglesia

en la Reforma y contrarreforma (s. XVI –XVII) . . 34

  1. Época de la Ilustración y del Liberalismo: la acción pastoral

de la Iglesia postridentina y vaticana (s. XVIII y XIX) . 36

  1. Primera mitad del s. XX: la acción pastoral

de la Iglesia, previa al Vaticano II . . . . 37

  1. HISTORIA DE LA TEOLOGÍA PASTORAL . . . 38

  1. Nacimiento de la teología pastoral . . . 38

  2. Desarrollo de la teología pastoral católica . . . 39

  3. Desarrollo de la teología práctica protestante . . 40

  4. Renovación contemporánea de la teología pastoral católica 41


CAPÍTULO IV: LA CONSTITUCIÓN PASTORAL SOBRE LA IGLESIA DEL VATICANO

II GAUDIUM ET SPES

  1. LAS IDEAS DE LA CONSTITUCIÓN . . . 42

  1. La primera parte . . . . . . 43

  2. La segunda parte . . . . . . 45

  3. Valoración pastoral del Vaticano II . . . 46


CAPÍTULO V: RAICES ECLESIOLÓGICAS DE LA TEOLOGÍA PASTORAL

  1. LA NUEVA OPTICA ECLESIOLÓGICO-PASTORAL DEL VATICANO II 47

  2. LAS TRES REFERENCIAS OBLIGADAS . . . . 48

  1. Cristo . . . . . . . 48

  2. El Reino . . . . . . . 50

  3. El mundo . . . . . . . 51


CAPÍTULO VI: CRITERIOS INSPIRADORES DE LA ACCIÓN PASTORAL

  1. EL PRINCIPIO TEOCÉNTRICO O DE GRATUIDAD . . 53

  2. EL PRINCIPIO CRISTOCÉNTRICO . . . . 54

  3. EL PRINCIPIO PNEUMATOLÓGICO . . . . 55

  4. EL PRINCIPIO ECLESIOLÓGICO . . . . . 56

  5. EL PRINCIPIO ANTROPOLÓGICO . . . . 57

  6. EL PRINCIPIO HISTÓRICO SALVÍFICO . . . . 59

  7. EL PRINCIPIO ESCATOLÓGICO . . . . 61


CAPÍTULO VII: LA MISIÓN DE LA IGLESIA EN EL CONTEXTO ACTUAL . 61

  1. DIMENSIÓN PROFÉTICA . . . . . 63

  2. DIMENSIÓN LITÚRGICA . . . . . 63

  3. DIMENSIÓN DIAKONAL . . . . . 63

  4. DIMENSIÓN DE COMUNIÓN . . . . . 64


CAPÍTULO VIII: MODELOS DE LA ACCIÓN PASTORAL

  1. MODELO TRADICIONAL . . . . . 64

  2. MODELO COMUNITARIO . . . . . 65

  3. MODELO EVANGELIZADOR . . . . . 66

  4. MODELO LIBERADOR . . . . . . 66

  5. OTROS MODELOS . . . . . . 66


CAPÍTULO IX: CÓMO PLANEAR LA ACCIÓN PASTORAL

  1. MODELOS DE ACCIÓN PASTORAL . . . . 70

  1. Pastoral voluntarista . . . . . 70

  2. La pastoral colectiva . . . . . 71

  3. Pastoral orgánica y de conjunto . . . . 71

  4. La pastoral de comunión y participación . . . 71

  1. METODOLOGÍAS DE PLANEACIÓN . . . . 71

  1. Planeación normativa. . . . . . 71

  2. Planeación estratégica . . . . . 72

  3. Planeación prospectiva . . . . . 72

  4. Planeación participativa . . . . . 72

  5. Método renovado de planeación pastoral participativa . 72


CAPÍTULO X: EL MINISTERIO ECLESIAL

  1. MINISTERIOS EN LA IGLESIA PRIMITIVA . . . 75

  2. RENOVACIÓN MINISTERIAL POSCONCILIAR . . . 75

  3. NUEVOS MINISTERIOS NO ORDENADOS . . . 75


BIBLIOGRAFÍA . . . . . . 78





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