Teología Pastoral Fundamental



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> entre sí porque se reconocían <> del mismo Padre. La fraternidad era la clave fundamental de su funcionamiento. Las reuniones domésticas primitivas abarcaban un número de personas, no superior de 50 ó 60, limitado por las dimensiones del local, las posibilidades de la comunicación verbal y la realización de la <> o <>.


  1. Acoge a toda clase de convertidos, preferentemente pobres

El primer núcleo de la comunidad de Jerusalén estaba formado por trabajadores galileos que, por residir en Jerusalén, eran jornaleros. Pronto se añadieron helenistas, con nivel económico más elevado, pertenecientes a la clase media. En las comunidades de Galacia ingresaron campesinos, pobres y esclavos, pero también personas libres. En otras comunidades se hicieron cristianos gentes del proletariado urbano, e incluso mujeres de la aristocracia. Había, pues, hombres y mujeres, gentiles y judíos de la diáspora, cultivados e incultos, aunque en su mayoría eran personas sencillas de recursos modestos, entre las que no faltaban esclavos. La comunidad cristiana, afirma M. Legido, es una fraternidad ecuménica, universal. Todos son hermanos.




  1. Padece tensiones y conflictos

Los hebreos querían seguir siendo fieles a sus tradiciones judías, mientras que los helenistas estaban dispuestos a la apertura de la misión con los gentiles. Hubo conflictos en algunas comunidades judeocristianas que intentaron imponer al principio la ley y la circuncisión. Otras veces las tensiones procedían de rivalidades entre distintos protagonismos personales, ya que algunos se sobrevaloraban excesivamente. Recordemos que incluso san Pablo fue criticado como propagandista visionario (1 Cor 9,1). En Corinto, a causa de la elocuencia de Apolo, hubo un enfrentamiento entre sus seguidores y los de Pablo. En resumen, hubo tenciones entre ricos y pobres, judíos y paganos, griegos y barbaros, esclavos y libres, fuertes y débiles, sabios e ignorantes, hombres y mujeres.




  1. Unidad y variedad de comunidades primitivas




  1. La comunidad de Jerusalén

Conforme a los Hechos la comunidad de Jerusalén, idealizada por Lucas en sus tres sumarios (Hech 2,42-47; 4,32-35; 5,12-16) como norma o modelo utópico de La Iglesia posterior, es la primera comunidad cristiana de la Iglesia. Surge vinculada a la comunidad judía y sus miembros acuden a orar al templo, aunque tiene reuniones propias en las casas (Hech 2, 46). El nuevo grupo podía parecer un grupo especial judío; de ahí que se le llamase <> (Hech 24, 5.14; 28,22). De hecho fue una comunidad tradicionalista, apegada al templo y a la ley, tanto en la circuncisión como de la prescripción de alimentos. Por esto no fue fácil la admisión del pagano Cornelio. Se diferencian de los otros judíos de Jerusalén porque tenían conciencia de la posesión del nuevo Espíritu de Dios. Se entraba en esta comunidad a través del bautismo <> y se participaba en la comida fraternal total, en la que se pronunciaba el relato de la institución eucarística. Jesús era en esta comunidad el Mesías y el Señor. Los <> tuvieron en esta comunidad un papel destacado sin que pueda precisarse. Pedro tuvo un lugar sobresaliente, así como Juan. Pero el responsable de la comunidad fue Santiago, <> sobrio, austero, con cierta estrechez de espíritu; fue ejecutado durante la persecución de Herodes Agripa (el 41-44 d.C.). Estos tres apóstoles son llamados <> (Gál 2, 9). Probablemente Pedro abandono Jerusalén después del concilio celebrado allí y Juan fue misionero en otra región. En la comunidad de Jerusalén existía, por herencia sinagogal, la institución, de los <


> (Hech 11, 30; 15, 2.4.6.22-23), que influyó posteriormente en toda la Iglesia. Poco antes de estallar la guerra judía, emigro la comunidad de Jerusalén hacía el Jordán.


  1. La comunidad de Antioquía

Antioquia, capital de Siria, era la tercera ciudad del imperio, después de Roma y Alejandría. Había en Antioquía una importante colonia Judía, en sus escuelas florecía la cultura griega y en las capas populares se habían extendido los cultos mistéricos orientales. La comunidad de Antioquia, primera fuera de Palestina, surgió hacia el año 37 <> (Hech 11,19), gracias al exilio de los helenistas desde Jerusalén. No se dirigieron ya a la sinagoga, sino que <> (Hech 11,20). En Antioquía los creyentes fueron llamados por primera vez cristianos: dejaron de ser la <>. Los veteranos eran judeo-cristianos y los nuevos pagano-cristianos. Esta comunidad, típicamente misionera, se convirtió en punto de partida evangelizador. Además de <>, había en ella <


> (Hech 13, 1), es decir, evangelizadores y catequistas. Desde Jerusalén enviaron a Bernabé, helenista convertido en Jerusalén, para conocer la nueva situación de la comunidad antioqueña (Hech 11, 13). Al darse cuenta de la importancia de lo que observó, dio un buen juicio. En lugar de regresar a Jerusalén fue a Tarso en busca de Saulo, convertido en el año 36, y lo asoció a su trabajo durante un año (Hech 11,26). En Antioquia había un conjunto de pequeñas comunidades familiares, que en ocasiones se reunían juntos como comunidad local. Su fundamento comunitario era una fe sólida. En realidad eran cristianos más auténticos que los de Jerusalén. El centro religioso de la comunidad antioqueña no era la espera del Mesías sino la proclamación del Cristo Crucificado y resucitado por Dios. Aunque no se implantó en ellas la comunidad de bienes, su caridad cristiana universal se mostró en la colecta que hicieron por los hermanos en Jerusalén. La entrega se hizo por medio de Bernabé y Saulo (Hech 11, 27-30); coincidió con la persecución de la comunidad de Jerusalén por Herodes Agripa hacia los años 41-44.


  1. La comunidad de Corinto

Corinto, capital de la provincia romana de Acaya, era una gran ciudad situada entre dos mares, con dos puertos, centro de comunicaciones y de comercio y escenario de lujos y de vida depravada. Junto a una alta burguesía existía un proletariado ocupado en los trabajos del puerto, en los talleres artesanales, en el comercio y en el servicio domestico. Se encontraba en esta ciudad el templo de Afrodita, lugar de prostitución sagrada, famoso por su inmoralidad. De hecho pululaban toda clase de doctrinas filosóficas y religiosas. Al llegar Pablo a Corinto desde Atenas en el año 50 ó 51, se refugió en casa de dos judeo-cristianos, Aquila y Priscila, en cuyo taller trabajó como tejedor de lona. Luego se dedico de lleno a la evangelización, que llevo a cabo durante año y medio. Intento misionar los sábados en las sinagogas, pero término por romper con los judíos y se dedico a la conversión de los paganos en las casas modestas. La comunidad que se formó, de extracción social pobre, era dinámica y rica en carismas (1 Cor 1,5; 12,8). Aparecieron grupos y bandos que amenazan la unidad: los seguidores de Cefas (Pedro), los de Pablo y Apolo. En la cena del Señor se humillaba a los pobres. Pablo les escribió varias cartas desde Éfeso, en la primavera del año 56, recordándoles la tradición recibida y llamándoles al orden.




  1. Las comunidades de Macedonia

La evangelización de Macedonia, hacia el año 50, fue decisiva para la misión de Pablo con sus ayudantes Silas y Timoteo. La comunidad de Filipos, fue la primera en Macedonia. La misión comenzó en un lugar público de oración y a orilla de un río, se reunían en casa de Lidia de Tiatira. La comunidad de Filipo fue la primera comunidad cristiana en Europa, fue pequeña y pobre, pero ejemplar por su capacidad de acogida, ya que compartió las fatigas de Pablo. Por eso fue la comunidad favorita del apóstol, con la que mantuvo relaciones cordiales. De Filipos pasó Pablo en su segundo viaje de misión, hacia el 50, a Tesalónica –la Salónica actual-, en donde fundó otra comunidad. Precisamente en Tesalónica, capital de la provincia romana de Macedonia y gran ciudad comercial, surgió la misión paulina (Flp 4,15). El evangelio fue predicado por Pablo y Silas en las sinagogas de Tesalónica durante tres sábados con poco éxito. Lo tuvo más ente los gentiles (Hech 17, 4). La nueva comunidad, formada por gente muy modesta (2 Cor 8, 1-2), inicia sus reuniones en casa de Jasón (Hech 15, 5.7). Como consecuencia del éxito obtenido, los judíos de la colonia montan en cólera contra los nuevos predicadores (Hech 17, 5-9). Pablo y Silas abandonaron por prudencia la ciudad (Hech 17, 1-9). Puede que estuvieran estos dos misioneros allí unos dos o tres meses. Precisamente para exhortar a los conversos de Tesalónica les envió Pablo, desde Atenas hacia el año 52 una carta, primer documento del NT.




  1. La comunidad de Roma

La fundación de la comunidad de Roma, es desconocida. Es posible que se originase por afluencia de judíos Cristianos llegados de Palestina antes del año 50. La mayoría de los cristianos de Roma eran de origen pagano, aunque también había cristianos procedentes del judaísmo. De hecho había en Roma una colonia judía numerosa, influyente y floreciente con varias sinagogas. Lo cierto es que Pablo, después de misionar en Asia menor y Grecia, escribe en casa de Gayo una carta a los cristianos de Roma (Rom 16, 23, 1 Cor 1, 14-15) hacia el año 58, para presentarse y advertirles de su paso por la capital en su proyectado viaje misionero hacia España (Rom 15, 24.28). Ciertamente estuvo en Roma hacia el año 60 ó 61 (Hech 28, 14). No consta de la llegada de Pedro a Roma, pero la tradición antigua sitúa allí a los dos apóstoles, que recibieron el martirio. Los cristianos de Roma formaban pequeñas comunidades de estilo doméstico.




  1. Las comunidades de Galacia

Galacia es una región del Asia Menor, cuyo nombre se debe a las invasiones célticas que partieron de las Galias. Las comunidades de Galacia fueron fundadas por Pablo al viajar de Jerusalén y Antioquia hacia el Ponto y permanecer enfermo en dicha ciudad. Las comunidades de los gálatas estaban formadas por paganos de origen bárbaro, campesinos al servicio del emperador, de los nobles o de los sacerdotes. Eran gente pobre con un gran espíritu de acogida. Lo demostraron con Pablo, recién llegado, pobre, débil y enfermo. Ocurrió que después de la visita que hizo Pablo a los Gálatas, llegaron judaizantes como predicadores del único cristianismo autentico, según los cuales Jesucristo no abolió la ley. La salvación puede llegar a los romanos con tal que sean circuncidados. Esta predicación hizo vacilar a los gálatas, a los que Pablo les envió una carta lleno de indignación.




  1. Los cristianos en la sociedad (servicio de transformación)




  1. Primera inculturación de la fe

La misión apostólica se dirigió en primer lugar a los judíos de Jerusalén, pero dado el carácter cosmopolita de la ciudad, incluyó también a judíos de habla griega (helenistas) y a paganos simpatizantes del judaísmo (prosélitos). Esto supuso la existencia de varios grupos en la Iglesia primitiva: 1) Los judeocristianos rigurosos o legales, de lengua aramea o hebrea, oriundos principalmente de Palestina. Los representó Santiago <>, según Hegesipo. 2) Los judeocristianos adaptados, oriundos principalmente de la diáspora, que suavizan las exigencias de la ley entre los bautizados, no exigiéndoles la circuncisión, sino algunas prescripciones sobre los alimentos y medidas disciplinares; los represento Pedro antes del concilio de Jerusalén. 3) Los paganocristianos judíos de procedencia, pero con mentalidad helenística y actitud abierta, que critican la ley y el templo. Fueron representados por los <> y en especial por Esteban. 4) Los paganocristianos o gentiles de extracción, que no tenían ninguna vinculación con las tradiciones judías. La postura de los creyentes <




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