Tema Deficiencias motóricas: Aspectos evolutivos y psicoeducativos



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Tema 6. Deficiencias motóricas: Aspectos evolutivos y psicoeducativos

 

6.1. Definición, clasificación y etiología de las deficiencias motóricas


6.1.1. Definición


  • Parálisis cerebral (P.C.): denominación general para englobar trastornos muy diversos, que tienen como denominador común el hecho de significar una alteración o pérdida del control motor secundaria a una lesión encefálica ocurrida en la etapa prenatal o durante la primera infancia, sea cual sea el nivel mental del niño lesionado.




  • Niños/as con sintomatologías muy distintas y de pronósticos muy variables.




  • “Secuela de una afectación encefálica que se caracteriza primordialmente por un trastorno persistente, pero no invariable, del tono, la postura y el movimiento, que aparece en la primera infancia y no sólo es directamente secundario a esta lesión no evolutiva del encéfalo, sino que también se debe a la influencia que dicha lesión ejerce en la maduración neurológica” (Barraquer, Ponces, Corominas y Torras, 1964; citado por Basil, 2005)

 

6.1.2. Clasificación

 


  • Dos criterios para realizar clasificaciones: a) por sus efectos funcionales y b) por la topografía corporal.

  • Según los efectos funcionales que produce la P.C.:

  • Espasticidad. Se produce como consecuencia de una lesión localizada en el haz piramidal y consiste en un incremento marcado del tono muscular. Los músculos espásticos obedecen a la menor excitación, son hiperirritables e hipertónicos.

  • Atetosis. Se produce como consecuencia de una lesión localizada en el haz extrapiramidal y consiste en una dificultad en el control y la coordinación de los movimientos voluntarios.

  • Ataxia. Síndrome cerebeloso en el que se encuentra alterado el equilibrio y la precisión de los movimientos. Se manifiesta en una dificultad para medir la fuerza, la distancia y la dirección de los movimientos, que suelen ser lentos, torpes y se desvían con facilidad del objetivo perseguido. También  se da una falta de estabilidad del tronco al mover los brazos, una desorientación espacial y una dificultad de coordinar los movimientos de los brazos para asegurar el equilibrio en la marcha, que es insegura, rígida y con frecuentes caidas.

  • Rigidez. Marcada hipertonía de los músculos agonistas y de los músculos antagonistas, que puede llegar a impedir todo movimiento. Resistencia a los movimientos pasivos.

  • Temblores. Movimientos breves, rápidos, oscilantes y rítmicos que pueden ser constantes o producirse únicamente en la ejecución de movimientos voluntarios.


  • Según la topografía corporal:

  • Paraplejía. Afectación grave de las dos piernas.

  • Tetraplejía. Afectación grave de los miembros superiores e inferiores.

  • Monoplejía. Afectación grave de una extremidad.

  • Hemiplejía. Afectación grave de un hemicuerpo.

 

 


  • Otras formas de deficiencia motriz. Además de la P.C., podemos encontrar otros trastornos motrices:

  • Traumatismos craneoencefálicos. Lesiones del encéfalo producidas por accidentes de tráfico o domésticos, caídas, agresiones, etc. Las secuelas dependen de la gravedad de la lesión y la duración y profundidad de la pérdida de conciencia. Pueden incluir problemas motores, cognitivos, de lenguaje y de personalidad.

  • Espina bífida. Anomalía congénita de la columna vertebral que puede producir diversos grados de parálisis, pérdida de sensibilidad cutánea y problemas de circulación del líquido cefalorraquídeo.

  • Miopías o distrofias musculares. Progresiva degeneración de diversos grupos musculares con la consecuente pérdida de fuerza.

6.1.3. Etiología

 


  • Los factores etiológicos de los distintos trastornos motrices descritos son múltiples:

  • De origen microbiano: poliomielitis, osteomielitis y tuberculosis ósea.

  • De origen genético: miopatías o distrofias musculares

  • Por accidentes: traumatismos craneoencefálicos.

  • Trastornos de origen desconocido: espina bífida, tumores, etc.

  • La lesión cerebral que origina la parálisis cerebral responde a tres grupos de causas:

  • Causas prenatales:

    • Enfermedades infecciosas de la madre (rubéola, sarampión, sífilis, herpe…)

    • Anoxias. Trastornos de la oxigenación fetal.

    • Enfermedades metabólicas congénitas (galactosemia, fenilcetonuria…)

    • Incompatibilidad Rh.

  • Causas perinatales:

    • Anoxia y asfixia por obstrucción del cordón umbilical o por anestesia suministrada en cantidad excesiva o en un momento inadecuado, o por un parto demasiado prolongado o por una cesárea secundaria.

    • Traumatismos ocurridos durante el parto.

    • Cambios bruscos de presión (por una cesárea…).

    • Prematuridad.

    • Hipermadurez.

  • Causas postnatales: deben ocurrir mientras madura el sistema nervioso (primeros tres años de vida). Destacan:

    • Infecciones (meningitis, encefalitis…).

    • Traumatismos.

    • Accidentes anestésicos.

    • Deshidrataciones.

    • Trastornos vasculares.

    • Intoxicaciones.

 6.2. El desarrollo en niños con parálisis cerebral

 


  • Las personas con P.C. presentan una serie de alteraciones en el curso de su desarrollo psicológico, derivadas de su trastorno neuromotor, bien de forma directa o de forma indirecta. Debemos tener presente que la mayoría de las habilidades que adquiere un/a niño/a a lo largo de su desarrollo tienen un componente motor: gatear, andar, manipular, hablar, escribir, etc. Por lo tanto, la P.C. alterará, con mayor o menor gravedad, el desarrollo de estas habilidades.

  • Las disfunciones motoras afectan todos los aspectos de la vida de la persona, condicionando y limitando sus experiencias, las posibilidades de aprender y la forma de interactuar con los demás.

  • Las diferencias de cómo afecta la P.C. al desarrollo varía mucho de unas personas a otras, por lo que la generalización es difícil de realizar.

6.2.1. Desarrollo de la motricidad y el lenguaje

 


  • La P.C. produce trastornos en el desarrollo psicomotor: control postural, deambulación, manipulación, manejo de instrumentos, etc.

  • Los trastornos en el desarrollo del habla y el lenguaje también son muy frecuentes en la P.C. Las lesiones  cerebrales producen a menudo alteraciones del aspecto motor-expresivo del lenguaje, debido a una perturbación del control de los órganos motrices bucofonatorios, que puede afectar la ejecución (disartria) o la propia organización del acto motriz (apraxia).  Pueden alterar la inteligibilidad del lenguaje hablado o incluso impedirlo.

  • Los trastornos motores de los órganos bucofonatorios afectan otras funciones, además del habla, como es el caso de la masticación, la deglución, el control de la saliva o incluso la respiración.

  • Cuando la P.C. va asociada a otros trastornos sensoriales o/y intelectuales, el desarrollo psicomotor y del lenguaje se ve mucho más afectado.

 

6.2.2. Desarrollo cognitivo

 


  • Salvo que existan trastornos asociados, tales como el R.M. u otros, las anomalías o retrasos que puedan observarse a nivel del desarrollo cognitivo son una consecuencia del déficit motor que altera y limita las posibles experiencias del niño/a, tanto en relación al mundo físico como al mundo social.

  • Según algunos estudios estadísticos, los niños/as afectados de P.C. presentan además R.M.asociado en un porcentaje próximo al 50% (Dalmau, 1984). Y alrededor de un 40% presentan déficit sensitivo-sensoriales.

  • Los trastornos múltiples que conllevan afectación motora, R.M. y déficit sensorial interfieren de forma muy significativa el desarrollo cognitivo.

  • Aún sin la existencia de déficit intelectual o sensorial asociados, son evidentes las dificultades que una motricidad mal controlada conlleva al desarrollo congnitivo y al aprendizaje de los aspectos esenciales de la cultura donde el niño/a se desenvuelve.

 

 6.2.3. Desarrollo de la interacción social

 


  • El déficit comunicacional conlleva limitaciones tanto en el desarrollo cognitivo como en el desarrollo social y de la personalidad.

  • La falta de control sobre los objetos, los acontecimientos y las personas del entorno, que produce la P.C., supone, además, contar con menos posibilidades para los diferentes aprendizajes, lo que puede ocasionar distorsiones motivacionales, cognitivas y emocionales, tales como la indefensión aprendida (Seligman, 1975); falta de expectativas de autoeficacia (Bandura, 1982).

 

6.3. Evaluación

 


  • Necesidad de tener en cuenta el objetivo y los contextos en los que habitualmente se desenvuelve el sujeto.

  • Fases de la evaluación

            1. Evaluación de la motricidad

            2. Evaluación de los aspectos comunicativos y lingüísticos

            3. Evaluación psicológica:

  • Capacidad intelectual

  • Personalidad

  • Interacción social

            1. Evaluación de la competencia curricular

            2. Evaluación de los contextos:

  • Escolar

  • Familiar

  • Social

 

6.4. Intervención

 

6.4.1. Aspectos generales



 

  • Al incluir cuadros tan diversos, las deficiencias motóricas pueden presentar multitud y diversidad de necesidades educativas especiales.

  • La intervención ha de ser multidisciplinar y requiere una buena coordinación en el trabajo en equipo de los distintos especialistas (maestros, maestros especialistas, logopedas, fisioterapeutas, terapeuta ocupacional, psicólogos, médicos…).

  • Necesidad de colaboración y coordinación con la familia.

6.4.2. Intervención logopédica

 


  • Todas las técnicas logopédicas pueden ser aplicables, en un momento dado, a un alumno/a determinado, dada la diversidad de problemas de lenguaje que pueden presentar los niños/as con discapacidad motora.

  • Las técnicas logopédicas abarcan tanto la intervención sobre el lenguaje oral como la comunicación aumentativa y alternativa

  • La intervención sobre el lenguaje oral comprende, al menos, los siguientes aspectos:

  • Relajación global, inhibición de reflejos, control de posiciones y movimientos globales del cuerpo.

  • Tratamiento de los trastornos de los órganos de la alimentación.

  • Tratamiento de los trastornos motores del habla.

  • Desarrollo de la expresión y la comprensión del lenguaje.

 


  • El método Bobath es uno de los métodos más completos, abarcando esta diversidad de contenidos. Sigue una técnica esencialmente global. La reeducación del habla y el lenguaje se realiza a través de tres niveles íntimamente relacionados:

  1. La reeducación de los trastornos de los órganos de la alimentación.

  2. La reeducación de los trastornos motóricos del habla.

  3. La reeducación del vocablo y la semántica.

 

  • Los sistemas aumentativos y alternativos de comunicación son todos aquellos recursos, naturales o desarrollados con fines educativos y terapéuticos, que implican mecanismos de expresión distintos de la palabra articulada (Basil, 2005).

  • Podemos distinguir cinco grandes grupos de sistemas de signos para la comunicación aumentativa y alternativa:

 

  1. Sistemas basados en elementos muy representativos, como objetos, miniaturas, fotos…

  2. Sistemas basados en dibujos lineales o pictogramas, tales como el sistema SPC (Mayer Jonson, 1981, 1985, 1989, 1992).

  3. Sistemas que combinan signos pictográficos, ideográficos y arbitrarios.

  4. Sistemas basados en la ortografía tradicional.

  5. Lenguajes codificacos.

6.4.3. Intervención fisioterapéutica

 


  • Rehabilitación física por medio de técnicas específicas dirigidas al desarrollo de patrones posturales y motores normales, así como a la inhibición de reflejos, a la prevención de contracturas y a la optimización de las capacidades físico-corporales.

  • El método Bobath representa también un conjunto de técnicas fisioterapéuticas, muy extendido en este tipo de intervención.

  • La intervención fisioterapéutica debe extenderse a todas las actividades funcionales relacionadas con la autonomía personal, el desplazamiento, el trabajo, el juego, el deporte y la participación ciudadana.

  • La disposición de adaptaciones del espacio y del mobiliario, además del material escolar: así como las ayudas técnicas para el control postural, para el desplazamiento y para la manipulación son cuestiones básicas que se deben respetar en los distintos entornos escolares, familiares y extraescolares.

6.4.4. Intervención educativa



 

  • Escolarización: puede ser en centros ordinarios con apoyo a la integración; en centros de específicos de educación especial o en centros ordinarios de escolarización preferente para alumnos con déficits motóricos.

  • Objetivo último: garantizar que el alumno/a con discapacidad motora logre desarrollar al máximo sus capacidades y características personales. Especial dedicación a la consecución de los objetivos de independencia, integración y vida social.





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