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TECANA AMERICAN UNIVERSITY

ACCELERED DEGREE PROGRAM



DOCTORATE OF SCIENCE IN COGNITIVE PSYCHOLOGY

INFORME Nº 5


“PSICOLOGIA COGNITIVA: EVALUACIÓN, DIAGNÓSTICO

Y EXPLORACIONES EN NEUROPSICOLOGIA COGNITIVA”



Autor: Msc. Renny Jagoszewski

Por la presente juro y doy fe que soy el único autor del presente informe y que su contenido es fruto de mi trabajo, experiencia e investigación académica”



Caracas, Enero del 2.009

INDICE GENERAL

Página


Introducción…………………………………………………………………… 1

CAPITULOS

I LA PSICOLOGIA COGNITIVA………………………………….. 2


    1. ¿Qué es la Psicología Cognitiva?................................................ 2

    2. Bases de la Psicología Cognitiva…………………………….... 3



II LA EVALUACION PSICOLOGICA………………………………. 6

    1. La Evaluación Psicológica…………………………………...... 6

    2. La Evaluación Cognitiva……………………………………… 7

    3. Evaluación y Diagnóstico en las Terapias Cognitivas………… 10

III EXPLORACIONES EN NEUROPSICOLOGIA COGNITVA……. 25



    1. La Neuropsicología……………………………………………. 25

    2. Neuropsicología Cognitiva……………………………………. 26

    3. La Evaluación Neuropsicología……………………………….. 27

    4. Algunos Trastornos Neuropsicológicos……………………….. 33

CONCLUSIONES……………………………………………………………… 34

BIBLIOGRAFIA……………………………………………………………….. 36

ANEXOS……………………………………………………………………….. 37



INDICE DE CUADROS

pp.

CUADRO

  1. Esquemas cognitivos y trastornos………………………………. 10




  1. Consecuencias emocionales……………………………………... 13




  1. Parámetros de los Modos de Young…………………………….. 19




  1. Modelo de Temperamentos de Young………………………….. 19




  1. Traumatismos Neuropsicológicos………………………………. 33


INDICE DE GRÁFICOS

pp.

GRÁFICO
1 El Modelo de la TREC………………………………………… 12


INTRODUCCION

El siguiente es un análisis investigativo, documental y crítico, realizado como requisito académico para optar al PHD en Psicología Cognitiva, en Tecana University, y para desarrollar las competencias académicas e investigativas requeridas para un óptimo desempeño profesional.

El tema a investigar es la “Psicología Cognitiva: Evaluación, Diagnóstico y Exploraciones en Neuropsicología Cognitiva”, área relevante para la comprensión de los modelos teóricos y terapéuticos de la óptica cognitivista, foco de atención e interés del Doctorado y del investigador.

La metodología utilizada en este trabajo es el “informe simple” o resumen, basado en obras sugeridas y otros materiales, de apoyo documental. Los objetivos planteados, son:



  1. Afirmar el valor e importancia de la psicología cognitiva, como ciencia actual y útil, teórica y terapéuticamente. 2- Resaltar los aspectos y métodos más importantes en la evaluación psicológica y cognitiva, como base del diagnóstico clínico. Y 3- Establecer la importancia de la Neuropsicología como disciplina vinculada con Psicología Cognitiva y destacar algunos aporte importantes de la exploración neuropsicológica.

La estructura del informe es de tres capítulos y diez subcapítulos, desplegados, como sigue: el capítulo uno se refiere a la psicología cognitiva y sus bases fundamentales. El segundo capítulo trata sobre la evaluación psicológica, la evaluación cognitiva y las pautas distintivas de evaluación y diagnóstico de las disciplinas terapéuticas más conocidas. Finalmente, el capítulo tres está dedicado a la temática relativa a la Neuropsicología, la Neuropsicología Cognitiva, y ciertos aportes de la Neuropsicología a las ciencias cognitivas.

1

CAPITULO I



LA PSICOLOGIA COGNITIVA


    1. ¿Qué es la Psicología Cognitiva?



En este capítulo se presentan la definición y bases paradigmáticas fundamentales de la Psicología Cognitiva, que le dan carácter de disciplina científica y le asignan peso específico dentro del amplio espectro de visiones teóricas y terapéuticas que existen en el momento actual.

De acuerdo con una de las definiciones del DRAE, la Psicología es una ciencia que estudia los procesos mentales en personas y en animales. (http://buscon.rae.es/draeI/) Esta disciplina que ha tenido grandes pioneros, ha ofrecido visiones diversas, modelos explicativos y postulados teóricos diversos para ayudarnos a comprender las cusas de la conducta humana y sus diversos componentes: fisiológicos, cognitivos, afectivos y comportamentales. Una de esas ramas, la cognitiva, ha promovido desde sus orígenes que la prioridad, el espacio en el cual reside la base de la conducta es en las cogniciones.

Así, la psicología cognitiva puede definirse como una rama de la Psicología, que estudia los procesos de pensamiento, la elaboración de información de ideas, llamando a estas elaboraciones “percepciones”, y a su procesamiento, “cogniciones”. Está íntimamente unida a la psicología de la percepción y a la psicología experimental (http://psygnos.net/psicologiacognitiva/).

Según Parkin (1996) la Psicología Cognitiva es una rama de la psicología, que intenta explicar de manera científica cómo el cerebro lleva a cabo funciones mentales complejas como la visión, la memoria, el lenguaje o el pensamiento.


2
Acerca de su origen, algunos estiman que el cognitivismo nace de manera formal el 11 de  septiembre de 1956, cuando se realizó el  Segundo Simposio sobre Teoría de la Información, realizado en el MIT (Massachusetts Institute of Technology) que contó con la presencia de personalidades destacadas como: Chomsky, Newell, Simon y Miller.

En su “Historia de la Psicología”, Tortosa y Civera (2006) citan la Enciclopedia de la Psicología publicada por el APA Solso y McLin, donde se señala que la Psicología Cognitiva es un amplio campo preocupado por la memoria, la percepción, la atención, el reconocimiento, la consciencia, la neurociencia, la representación del conocimiento, el desarrollo cognitivo, el lenguaje, el pensamiento, y la inteligencia artificial y humana.

Esta visión de la Psicología, surge como parte de un proceso de búsqueda de respuestas, como una evolución paradigmática que viene a rebasar al paradigma conductista, útil pero limitado y reduccionista, a la hora de responder a las dudas sobre los procesos internos no visibles, relacionados o influyentes en el comportamiento.

La sustitución de un paradigma conductista por otro cognitivista, impuso una modificación del objeto de estudio de la Psicología, y de los métodos de investigación, y se abandonó la investigación del comportamiento en favor del estudio de la mente (http://www.salvador.edu.ar/publicaciones/pyp/16/Perspectivas



en_Epistemologia_de_la_Psicologia_Cognitiva.pdf).

En la visión de Yagosesky, la Psicología Cognitiva, es una ciencia importante, poderosa y necesaria, que nos enseña a conocer y comprender el funcionamiento del sistema mente-cerebro, lo cual es fundamental para alcanzar una mayor calidad de vida, prevenir y resolver pautas o esquemas disfuncionales que bloquean la capacidad de funcionamiento normal, la posibilidad de logros significativos y la experiencia de bienestar emocional sostenido, que se requiere para lograr una vida gratificante. En ese sentido, asume que no se trata de una disciplina más, sino de una ciencia del pensamiento, que aporta pistas que todos deberían conocer y usar.




    1. Bases de la Psicología Cognitiva


3
La comprensión de la esencia de la Psicología Cognitiva, impone comprender previamente dos términos esenciales: “Cognición” y “Ciencias Cognitivas”. Cognición, deriva de la palabra latina “cognosco”, que significa “conocer por los sentidos”, “ver”, “saber”, “reconocer”. Y Ciencias Cognitivas, de acuerdo con el neurocientífico Francisco Varela, es: “El análisis científico moderno del conocimiento en todas sus dimensiones”.

En la opinión de Best (2002), el objeto de la Psicología Cognitiva el estudio de los procesos cognitivos, como: La percepción, la atención, el reconocimiento de patrones, la memoria, la organización del conocimiento, el lenguaje, el razonamiento, la solución de problemas, la clasificación, conceptualización y categorización.

Esta psicología de la mente o el pensamiento, tuvo fases evolutivas claramente diferenciadas que permitieron su actual posicionamiento y le concedieron respetabilidad científica. Esas fases son cuatro, tres de ellas conocidas ampliamente, y una en lucha por elevar su posición en la comunidad científica psicológica mundial.



  1. Los Almacenes Sensoriales: La premisa de “almacenes sensoriales” emana de Atkinson y Shiffrin, quienes a finales de los años sesenta, postularon que la mente opera con base en la memoria, y que esa memoria es la capacidad humana para registrar, retener y recuperar información en corto, mediano y largo plazo.

La modularidad: La idea de “modularidad” según propuestas de Marr, Fodor, Baddeley y Hitch considera que “el sistema mente-cerebro trabaja seccionado, esto es, que sectores del cerebro operan propiedades particulares, aunque bajo ciertas circunstancias como en caso de operaciones mentales superiores, pueden trabajar en equipo”.

El “Conexionismo”: También denominado Procesamiento Distribuido en Paralelo (PDP) es una visión postulada por McClelland y Rumelhart, quienes conciben al cerebro en un esquema de funcionamiento en redes inteligentes capaces de aprender, que combinan procesos exitatorios e inhibitorios dependiendo de la necesidad o el requerimiento.


4
El Enfoque Enactivo, postulado por Francisco Varela y sus colaboradores, considera la cognición como un producto del proceso de acción constructiva de la persona en el mundo, en un planteamiento integrador que se ubica en el centro entre la visión innatista de un cerebro dispuesto para la cognición, y una realidad externa pre-dada, la cual nos representamos (http://www.usc.es/cpoliticas/mod/

forum/discuss.php?d=61).

Para Varela y otros (1997) en el enfoque enactivo no existen representaciones ni se entiende la cognición como representación, pues esta idea presupone erróneamente que habitamos un mundo con propiedades particulares, que “captamos” o “recobramos” estas propiedades representándolas internamente, y que suponemos “a priori” la existencia de un “nosotros” subjetivo, separado del sujeto actor real. Así, el enfoque enactivo se refiere a la cognición como un punto creativo que emerge desde la acción misma.

Para Yagosesky, una visión moderna y digna de estudio acerca de la manera como percibimos el mundo, es la que aportan Guidano y también Maturana. Guidano considera que las hipótesis cognitivistas tradicionales deben ser revisadas, pues se adhieren a una visión empirista caduca que colocaba al observador a distancia de lo observado. Maturana propone que no existe una forma única de percibir la realidad (universo) sino muchas (Multiverso), es decir, que existe realmente una trama compleja de realidades que ocurren simultáneamente, y cuya distinción crea el punto de vista del observador, quien siempre está implicado en aquello que acepta y que asume como realidad.

Resulta notable la influencia transformadora de esta perspectiva en el trabajo terapéutico, por cuanto el organismo no se adapta a un orden de realidad preexistente, el terapeuta no valora una realidad “externa y objetiva”, sino que lo construye dada su capacidad auto-organizativa, y le asigna un orden temporal, perceptivo, emotivo y cognitivo. Así se supera aquí el represtacionismo de la realidad que postulan los modelos cognitivos tradicionales, pues “en una óptica ontológica, conocer es vivir, es existir; no se pueden diferenciar ambos aspectos” (http://www.inteco.cl/articulos/011



/texto_esp.htm)

5

CAPITULO II



LA EVALUACION PSICOLOGICA


    1. La Evaluación Psicológica

Cuando se han definido la visión epistemológica, los presupuestos teóricos y los objetivos a alcanzar el próximo paso es actuar siempre dentro de criterios científicos que entre otros aspectos, impone el de medir, cuantificar. Esto que es común a todas las ciencias lo es también para la psicología, que debe evaluar datos observables para tomar decisiones terapéuticas orientadas siempre al bienestar de los sujetos de trabajo clínico.

Al servicio de esa finalidad, existe una cadena de acciones del trabajo terapéutico, que están vinculadas y operan de manera interdependiente. Estas son: la observación, la evaluación o análisis e los datos, el diagnóstico y la intervención terapéutica. Cada etapa tiene un valor, pues sin observación no habría datos para evaluar, sin evaluación no habría diagnóstico que proponer, y sin éste, el abordaje terapéutico sería un azar, un extravío.

Se entiende aquí por evaluar, la segunda acepción del DRAE: “Estimar, apreciar, calcular el valor de algo” (http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_ BUS=3&LEMA=evaluar).

Interesa aquí en este sentido lo relativo a la evaluación terapéutica o evaluación psicológica, que Yagosesky define como “una parte del proceso científico de la atención psicológica, en el cual se estudian racionalmente los datos acopiados, para avanzar hacia el diseño de una hipótesis diagnóstica que permita ejecutar acciones terapéuticas de orden preventivo o curativo” (http://www.laexcelencia.com/aspx/ public_articles_show3.aspx?i=273).


6
Para Aragón y Silva, la evaluación psicológica viene a ser una disciplina psicológica científica que explora y analiza el comportamiento en los niveles de complejidad que se consideren oportunos (motor, fisiológico, cognitivo, de un sujeto o de grupos) con distintos objetivos básicos o aplicados, (descripción, selección, diagnóstico, predicción, explicación, intervención, cambio, valoración) por medio de un proceso de toma de decisiones, en el que se aplican diferentes dispositivos, tests y técnicas de medida y evaluación (http://books.google.co.ve/books?id=CPTA1YmjU8 MC&printsec=frontcover&dq=fundamentos+te%C3%B3ricos+de+la+evaluaci%C%B3n#PPR9,M1).

Ya que esa evaluación puede tomar diversos signos y rutas acordes con la base paradigmática que lo guie, puede hablarse de manera general de la "evaluación de la personalidad", que para conocer pautas generales, tendencias o rasgos que caractericen a la persona. También es posible referirse a tipos de evaluación psicológica más específica como la "evaluación cognitiva", la "evaluación afectiva", la "evaluación conductual", etc. De esta forma, surgen definiciones diferenciadas y específicas, adaptadas a los requerimientos puntuales o ámbitos concretos en los que se realiza la evaluación psicológica (http://www.laexcelencia.com/aspx/public_ articles_show3.aspx?i=273).

Debe entenderse que el uso de elementos técnicos auxiliares que sirven de mucho para la obtención de datos precisos acerca de lo que ocurre en el organismo, no permiten por sí mismos conocer la manera en la que las personas reaccionarán o responderán. Por esta razón, para López (1998) la evaluación clínica, directa, individual, llevada a cabo por un profesional entrenado, es la mejor opción para hacer un buen diagnóstico e implementar un buen programa de rehabilitación y psicoterapia.



    1. La Evaluación Cognitiva

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Una categoría relevante para la comprensión adecuada de la vida mental de las personas, que es además, pertinente a los objetivos de esta investigación y base de la metodología de la psicología cognitiva, es la denominada “evaluación cognitiva”. En un sentido general humano, la evaluación cognitiva es definida por Lazarus y Folkman, como el mediador cognitivo de las respuestas personales a los estímulos relevantes, como un proceso por el cual los sujetos valoran las situaciones y las relacionan con su bienestar. Estos autores distinguen tres tipos de evaluación: Primaria, secundaria y terciaria.

En la evaluación primaria, la persona valora el significado de lo que está ocurriendo y se plantea si el bienestar psicológico, el estatus social y económico o las relaciones interpersonales están en peligro. Los agentes estresores son evaluados como: irrelevantes, beneficiosos o estresantes, o de manera dual y ambivalente, como reto, y a la vez como amenaza.

En la evaluación secundaria se valoran los recursos disponibles (habilidades, apoyo social y recursos materiales) para abordar la situación y se analiza lo que puede hacerse para adaptarse o controlar el factor estresor significativo para la persona. Aquí se da una búsqueda cognitiva de opciones de afrontamiento y una presuposición de la posible eficacia de cada opción, con la tendencia de que a mayor discrepancia entre problema y recursos, mayor será el malestar y la ansiedad en la persona.

En la evaluación terciaria, la referencia se orienta al afrontamiento, a la ejecución de una estrategia pre-elaborada que se va depurando y adaptando de acuerdo con las exigencias internas y externas, evaluadas por el individuo. La idea de afrontamiento se basa más con el estado interior y de logros de la persona, que con la eficacia de los resultados. Aquí se incluye la categoría de “reevaluación”, que se refiere a los procesos de “feedback” obtenidos durante el proceso mismo de afrontamiento (http://www.aidex.es/estres/articuloseloisa/eloisa2.htm).

Para estos autores, puede hablarse de dos tipos de estrategias de afrontamiento:



  • De resolución de problemas: Se busca influir en el problema que se ve como causa del malestar, o potenciar los recursos internos y externos para enfrentar el problema).

  • De regulación emocional: Se busca controlar la emoción y reducir el estrés asociado con el estímulo estresor (http://aquichan.unisabana.edu.co/index.php/ aquichan/article/viewArticle/132/559).


8
Vista desde un marco más delimitado, esta vez, científico y terapéutico, la Evaluación Cognitiva es un tipo de valoración propia del ámbito especializado y ayuda al médico o al clínico, a tener un conocimiento más profundo de la raíz del problema de los pacientes.
Yagosesky la define como “un recurso científico de base racional, útil a los objetivos del terapeuta, que le permite detectar los factores de orden cognitivo que generan en las personas pautas disfuncionales o desadaptativas, lesivas para su funcionamiento normal”. La Evaluación Cognitiva se sirve de diversos métodos e instrumentos que permiten obtener información sobre las capacidades y limitaciones cognitivas de los sujetos, tales como: percepción, atención, memoria, lenguaje, razonamiento, solución de problemas, reconocimiento de patrones, conceptualización y otras modalidades cognitivas asociadas con el sistema mente-cerebro (http://www.laexcelencia.com/aspx/public_articles_show3.aspx?i=273).

Como se ha mencionado, existe una parte del proceso de evaluación cognitiva que es estrictamente técnico y que contribuye al obtención de datos relevantes acerca de las características cognitivas observables en el sujeto, que permiten medir niveles de capacidad o habilidad. Esta parte funciona con el apoyo de instrumentos y equipos de alta tecnología.

En la actualidad, los equipos más utilizados, para este proceso evaluativo, son:


  • El polirreactígrafo: Mide el TR o tiempo de respuesta ante un estímulo visual o auditivo). Registra de modo automático el número de aciertos, errores y el tiempo de reacción medio a lo largo de todos los ensayos. Y el

  • El Taquistoscopio: Es importante para investigar la actividad cognitiva. Este equipo, permite presentar estímulos durante un período breve de tiempo (milésimas de segundo), a través de una ventana adaptada a la cara del participante (Taquistoscopio individual). Otros presentan diapositivas que pueden ser percibidas por distintos sujetos a la vez (Taquistoscopio de proyección). Este instrumento ha sido utilizado en la investigación publicitaria para determinar el tiempo de exposición requerido para que un estímulo sea percibido, captados sus detalles, y recordado. También se utiliza en la evaluación psiconeurológica de la diferenciación hemisférica cerebral (http://74.125.113.132/search?q=cache:GkBRbKCGVTgJ:face.uncoma.edu.ar/materias_web/evaluacion_psicologica_I/imagenes/ficha4.doc+tecnicas+de+evaluaci%C3%B3n+cognitiva&hl=es&ct=clnk&cd=14&gl=ve).


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    1. Evaluación y Diagnóstico en las Terapias Cognitivas


Si se acepta que la base del cognitivismo, tanto en su dimensión teórico-filosófica, como en su dimensión científico-terapéutica, descansa en la premisa de Epícteto, de que las alteraciones humanas no se deben a los hechos sino a los pensamientos acerca de estos, (la respuesta emocional y conductual de las personas tiene como causa fundamental las cogniciones), es posible y necesario precisar, detectar, reconocer las cogniciones que pudieran promover estados internos favorables y aquellas que influyen en la aparición y sostén de respuestas desadaptativas, para intervenir en ellas y desplegar los mecanismos correctivos o curativos a que hubiere lugar.

Esto es exactamente lo que vienen haciendo varios investigadores, para poder precisar los tipos de sesgos o esquemas cognitivos o estilos interpretativos que corresponden a formas puntuales y predecibles de actuar. Risso (2006) plantea esta especificidad de contenidos cognitivos y sus correspondencias con algunos padecimientos psicológicos o trastornos emocionales y resume parte de los trabajos que al respecto han realizado Clark, Beck, Steer, Alford, Semeari, Scott, Tallis, Prezter y Freeman, y que son expuestas en un cuadro para aportar claridad esquemática (Ver cuadro 1).


Esquemas cognitivos y trastornos
Cuadro 1


PADECIMIENTO O TRASTORNO

ESQUEMA O

PAUTA COGNITIVA

Depresión /Tristeza

Pérdida, deprivación, soledad afectiva.

Miedo /Ansiedad

Amenaza, ineficacia.

Ira /Agresión

Injusticia, humillación.

Manía

Híper-autovaloración e híper-optimismo.

Trastorno Obsesivo-Compulsivo

Vulnerabilidad y catastrofismo por ineficacia de otros.

Trastorno dependiente

Desvalimiento e incapacidad de afrontamiento.

Trastorno evitativo

Vulnerabilidad y riesgo de rechazo.

Trastorno de Personalidad Límite

Incapacidad, incompletud, vulnerabilidad.

F
10
uente:
Risso (2006) Composición gráfica: Elaboración propia.

Visto esto, y apuntando hacia una más clara visión de las formas de evaluación y diagnóstico en el contexto de la Psicoterapia Cognitiva, conviene revisar de manera concisa los aspectos teóricos más relevantes que sirven de base al trabajo terapéutico y valorar desde estas premisas teóricas, los aspectos considerados por los terapeutas cognitivos y los cognitivo-conductuales, para realizar una evaluación psicológica y fundamentar un diagnóstico clínico que es faro de la acción terapéutica.

Se presentan por eso a continuación, los fundamentos terapéuticos esenciales de la Terapia Racional Emotiva Comportamental de Albert Ellis (TREC), de la Terapia Cognitiva de Aaron Beck (TC), de la Teoría de los Constructos Personales de George Kelly (TCO), y de la Terapia de los Esquemas de Jeffrey Young (TE)
La Terapia Racional Emotiva de Ellis

De acuerdo con Ruiz y Cano, Albert Ellis, destacado psicoterapeuta e investigador de la conducta, se planteó superar la lentitud de los tratamientos y la pasividad terapéutica que reinaba en la psicoterapia tradicional, por lo que buscó métodos más efectivos derivados de la teoría del aprendizaje y las técnicas de condicionamiento. Así, en 1.955 comenzó a desarrollar su enfoque racional-emotivo de la psicoterapia y en 1.958 publicó por primera vez su famoso modelo A-B-C para la terapia, en el que afirmaba que los trastornos emocionales derivaban de un continuo "autodoctrinamiento" en exigencias irracionales. Su terapia consistía en tomar conciencia de este auto-adoctrinamiento en creencias irracionales y en su sustitución por creencias racionales anti-exigenciales y anti-absolutistas, así como en la puesta en práctica conductual de tareas fuera de la consulta.

En 1.962 publicó su primera obra clave como terapeuta: "Razón y Emoción en Psicoterapia", y ofrece una visión clara de su modelo de la TREC Terapia Racional Emotiva, la cual perfeccionó y promovió con éxito.

Algunos de sus conceptos más importantes son:




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Metas y racionalidad: Para Ellis el ser humano es propositivo, y su vida mejora cuando se impone metas de supervivencia y felicidad y trabaja para alcanzarlas.

Cognición y procesos psicológicos: Existe relación directa entre pensamientos, emociones y conductas. La clave de la salud reside en el nivel cognitivo. Las creencias tienen peso determinante, y cuando son irracionales (exigencias) producen malestar y suelen generar trastornos psicológicos. Cuando son racionales (preferencias) generan bienestar y salud psicológica.



Modelo ABC: Para el modelo de la TREC, el proceso que conduce a la conducta disfuncional o trastorno emocional, es: Acontecimiento-Creencias-Consecuencias (Ver gráfico 1).
El Modelo de la TREC

Gráfico Nº 1

Fuente: Albert Ellis. Composición Gráfica: Elaboración propia.




Ellis también crea las categorías diferenciadas aunque relacionadas de de
creencias primarias y secundarias, como pautas que nos hacen susceptibles de padecer trastornos. Se refiere a las tres principales creencias irracionales (primarias)

a) Referente a la meta de Aprobación/Afecto ("Tengo que conseguir el afecto o aprobación de las personas importantes para mí").

b) Referente a la meta de Éxito/Competencia o Habilidad personal ("Tengo que ser competente (o tener mucho éxito), no cometer errores y conseguir mis objetivos".

c) Referente a la meta de Bienestar ("Tengo que conseguir fácilmente lo que deseo (bienes materiales, emocionales o sociales) y no sufrir por ello").

Las creencias irracionales, derivadas de las primarias (secundarias) son las siguientes:

  • R
    12
    eferente al valor aversivo de la situación / Tremendización ("Esto es horroroso”).

  • Referente a la capacidad para afrontar la situación desagradable / Nosoportismo ("No puedo soportarlo, no puedo experimentar ningún malestar nunca").

  • Referente a la valoración de sí mismo y de otros a partir del acontecimiento / Condena (“Soy una persona inútil, desgraciado, etc., porque hago esto”).

También refieren Ruiz y Cano, que Ellis propone un tercer eslabón cognitivo, denominado “Distorsiones Cognitivas” o errores inferenciales del pensamiento, que son evaluaciones cognitivas vinculadas con las situaciones específicas (no tan centradas como las creencias irracionales).

Otro tópico esencial en el trabajo de Ellis es su distinción de consecuencias emocionales negativas, y consecuencias apropiadas o patológicas derivadas de acuerdo con el tipo de creencia que se asume y se vive (Ver cuadro 2).
Consecuencias emocionales

Cuadro Nº 2

Fuente: Albert Ellis. Composición Gráfica: Elaboración propia.


13

Para Ellis, las personas tienen una tendencia innata a la irracionalidad, a desplegar conductas autodestructivas evidentes a lo largo de sus vidas. Esto se debería a una configuración pre-cortical cerebral que incuba manifestaciones primarias activables por aspectos irracionales de la historia o el aprendizaje de cada persona.

Para producir el cambio, la TREC propone una amplia gama de técnicas terapéuticas de tipo cognitivo, afectivo y conductual (http://www.psicologia-online.com/ESMUbeda/Libros/Manual/manual2b.htm).

Resumiendo, el modelo de Ellis se plantea la salud psicológica como objetivo, y trabaja para ello se trabaja en la observación y evaluación de los procesos cognitivos limitantes (creencias e inferencias irracionales), establece su hipótesis diagnóstica y realiza la intervención terapéutica adecuada al tipo de problema y al modelo en que se apoya para superar estados disfuncionales que perturban a las personas.



En cuanto a la evaluación y el diagnóstico, Ellis y MacLaren (2004), señalan que la TREC es escéptica de las clasificaciones del DSMVI, por considerarlo generalizador, y prefiere las pruebas cognitivas conductuales, tests psicodinámicos como la prueba de Rorschach. También se presentan pruebas de satisfacción de vida. Como base se busca conocer:

  • Aspectos biográficos del paciente y experiencias terapéuticas previas.

  • Trastornos cognitivos, emocionales y conductuales, y las carencias de habilidad.

  • Sucesos o adversidades que acompañan sus consecuencias negativas.

  • Creencias racionales e irracionales conducen a disfunciones.

  • Métodos cognitivos, emotivos y conductuales pueden ayudar a los pacientes a conservar sus creencias racionales y modificar las irracionales.

  • Pensamientos, sentimientos y acciones que favorecen el progreso de los pacientes.

  • C
    14
    onsecuencias y sucesos asociados con las consecuencias limitadoras o negativas.

  • Situaciones en las cuales se producen las consecuencias indeseadas.

  • Creencias que provocan las reacciones.

A juicio de Yagosesky, la TREC representa un valioso modelo de trabajo clínico, debido a su apertura y flexibilidad de criterio que no menoscaba, sin embargo la rigurosidad científica que impone el trabajo terapéutico pues apunta de manera sistémica a los aspectos cognitivos, emotivos, conductuales e incluso ambientales, lo que le permite abarcar sin dispersión aspectos relevantes y útiles para la recuperación de los pacientes.
La Terapia Cognitiva de Beck

En cuanto a la Terapia Cognitiva de Aaron Beck, Ruiz y Cano señalan que este investigador realizó observaciones en enfermos depresivos, y descubrió que estos "seleccionaban" puntualmente una visión de sus problemas, que les llevaba a concebirlos como muy negativos. Ante esta observación decidió trabajar en los aspectos cognitivos de la psicopatología y de la psicoterapia. La base conceptual de su modelo, incluye:

  • Estructura de significado y psicopatología: La Terapia Cognitiva (TC) es un sistema terapéutico que propone que la percepción y la estructura de las experiencias del individuo (también denominado “esquema cognitivo” o “supuestos personales”), determinan emociones y conductas. Considera que existen patrones cognitivos estables mediante los cuales filtramos ideológicamente nuestra experiencia. Afirma que construimos una organización conceptual abstracta de valores, creencias y metas personales, que puede estar activa o inactiva, y que puede activarse por situaciones desencadenantes o precipitantes, sean de orden físico, biológico o social, para producir distorsiones cognitivas (procesamiento cognitivo de la información distorsionado) y cogniciones automáticas (o pensamientos negativos, que serían los contenidos de las distorsiones cognitivas) (http://www.psicologiaonline.com/ESMUbeda/Libros/ Manual/manual2b.htm).

  • C
    15
    ognición: La cognición es la valoración que hacen las personas de los eventos temporales pasados, actuales o esperados, y pensamientos o imágenes (conscientes o no). Beck distingue entre madurez cognitiva (se basa en procesos racionales de verificación de hipótesis) y primitividad cognitiva (se basa en supuestos personales) y sería la clave para comprender los trastornos psicopatológicos.

  • Distorsión Cognitiva: Son errores en el procesamiento de la información producto de de los supuestos personales o esquemas cognitivos. Las más comunes serían:

  • a. Inferencia arbitraria: Adelanto de una conclusión sin evidencias que la apoyen o con evidencia contraria.

  • b. Abstracción selectiva: Centrarse en detalles tomados fuera de contexto, valorando toda la experiencia en base a ese detalle y desconociendo otras características relevantes de la situación.

  • c. Sobre generalización: Proceso de elaborar una conclusión general, partiendo de uno o varios hechos aislados, y de aplicar esta conclusión a situaciones no relacionadas entre sí.

  • d. Maximización / Minimización: Evaluación de los eventos, para otorgarles un peso exagerado o infravalorado con base en la evidencia real.

  • e. Personalización: Se refiere a la tendencia excesiva de la persona, de atribuir eventos externos como referidos a su persona, sin que exista evidencia para ello.

  • f. Pensamiento dicotómico o Polarización: Trata sobre la tendencia a clasificar las experiencias en una o dos categorías opuestas y extremas saltándose la evidencia de valoraciones y hechos intermedios.

  • Pensamientos automáticos: Son contenidos de las distorsiones cognitivas, que derivan de la confluencia de la valoración de los eventos y los supuestos personales. Sus características principales, son:

- Son mensajes específicos.

- Se les da crédito aún siendo irracionales y sin tener evidencia suficiente.

- Se manifiestan de manera espontánea, involuntaria, de difícil control.

- Sus contenidos dotan de dramatismo la experiencia.

-
16
Reflejan “sesgo perceptivo”, de los eventos (Los individuos ansiosos se preocupan por la anticipación de peligros; los individuos deprimidos se obsesionan con sus pérdidas; la gente crónicamente irritada se centra en la injusta e inaceptable conducta de otros, etc.).

La evaluación y diagnóstico en la Terapia Cognitiva, no es muy diferente a la que se realiza en la TREC. Se trabaja más desde una visión educativa, que desde un modelo médico con frecuencia patologizador del comportamiento. Se busca que el paciente aprenda nuevas maneras de verse a sí mismo, a su situación y a su futuro, y que adquiera formas de conocimiento más adecuadas y útiles, que le permitan adquirir nuevas formas de conducta más adecuadas y útiles a sus propósitos y valores personales (http://www.psicologiaonline.com/ESMUbeda/Libros/Manual/manual12.

htm).

Risso (2006) asigna gran importancia a la evaluación inicial que el terapeuta hace del paciente, especialmente de lo que denomina “el estado mental”. Para dicha evaluación propone una serie de “ítems” que permiten al clínico obtener la información requerida para avanzar hacia las etapas posteriores del trabajo terapéutico (Ver Anexo 1).

Puede decirse que la TC prioriza, como la TREC el mundo mental, las interpretaciones, las valoraciones que parten de pautas no siempre conscientes. Para Beck el centro de la evaluación es ese mundo interior plasmado en esquemas que estimulan cogniciones automáticas o distorsionadas que quedan reflejadas en tres vectores de atención o direcciones de enfoque: lo que pienso de mí, lo que pienso de mi situación y lo que pienso acerca de mi devenir o futuro. Esta trilogía interpretativa se conoce en la psicología como la “Triada Cognitiva de Beck” (http://www.diagnosticomedico.es/descripcion/Tr%C3%ADada_Cognitiva_De_Beck--22269.html)


La Terapia de los Esquemas



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Otra tendencia destacada que comparte algunos de los principales postulados teóricos y terapéuticos de la Psicología Cognitiva, es la representada por Jeffrey Young, creador del Modelo de los Esquemas, y su derivado clínico, la “Terapia de los Esquemas”.

La Terapia de los Esquemas se enmarca dentro del modelo Cognitivo-Conductual. Para Obst (2004) es un modelo que busca mejorar los planteamientos de Beck, pues considera que dicho modelo no valora adecuadamente aspectos característicos y realistas de los pacientes como la resistencia al cambio, la baja motivación, y otras limitaciones del modelo de análisis y conversación terapéutica tradicional. Sus conceptos principales son: Los Esquemas Tempranos Inadaptados, las Operaciones de los Esquemas, los Estilos de Afrontamiento, los Modos y los temperamentos.



Los Esquemas Tempranos Inadaptados (ETI): Se originan según Young en necesidades emotivas insatisfechas en la infancia, tales como:

  • De pertenencia: Seguridad, estabilidad, afecto, aceptación. (Al estar insatisfecha se experimenta como desconexión y rechazo).

  • De autonomía: Competencia, sentido de identidad (Al estar insatisfecha se experimenta como incapacidad de desempeño).

  • De libertad: Expresión libre de deseos y emociones. (Al estar insatisfecha se experimenta como inhibición e híper vigilancia).

  • De espontaneidad: juego (Al estar insatisfecha se experimenta como sometimiento y auto sacrificio.)

  • De límites: realismo y control (Al estar insatisfecha se experimenta como grandiosidad y superioridad).

Las Operaciones: Obst (2004) señala que Young plantea la existencia de dos operaciones fundamentales: la perpetuación y la sanación de los esquemas.

  • La perpetuación del esquema: Incluye todo proceso de pensar, sentir y actuar, que sostenga el esquema.

  • La sanación del esquema: Incluye todo lo que el paciente haga (pensar, sentir, actuar) que reduzca o elimine aspectos del esquema.

Los Estilos de Afrontamiento: Para Young, existen ciertos estilos de afrontamiento detectables que las personas usan para manejarse ante la frustración. Estos son:

  • S
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    obre compensación: Ejm: Si fueron sometidos, ahora serán desafiantes.

  • Evitación: Se eluden pensamientos o situaciones que pudieran activar el esquema.

  • Rendición: Aceptar las pautas del esquema. (Ejem: una persona maltratada busca otra pareja también maltratadora).

Los Modos son estilos combinados acción que unifican ciertos esquemas cognitivos y estilos de afrontamiento, que se activan juntos. Estos “modos” cambian en razón de las necesidades y circunstancias. Young los clasifica así (Ver cuadro 3)



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