Suicidio asistido



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UNIVERSIDAD ESPECIALIZADA DE LAS AMÉRICAS

MAESTRÍA EN PSICOLOGÍA CLÍNICA CON ESPECIALIZACIÓN EN PSICOTERAPIA INTEGRATIVA

CÁTEDRA: PSICOLOGÍA CLÍNICA E INFORMÁTICA

TEMA: “SUICIDIO ASISTIDO”

FACILITADOR: CARLOS SÁNCHEZ

ELABORADO POR: YASUARA L. VILLARREAL B.

1-720-1749

I CUATRIMESTRE 2015

FECHA DE ENTREGA: 29 DE AGOSTO DE 2015

ÍNDICE

MARCO CONCEPTUAL

  • ANTECEDENTES…………………………………………………………..5

  • PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA…………………………………..6

  • JUSTIFICACIÓN……………………………………………………………7

  • OBJETIVO GENERAL……………………………………………………..8

OBJETIVO ESPECÍFICO…………………………………………………..8

MARCO TEÓRICO

  • INTRODUCCIÓN……………………………………………………………10



  1. SUICIDIO ASISTIDO………………………………………………………..12



    1. JACK KEVORKIAN: DEFENSOR DEL SUICIDIO ASISTIDO..14



    1. ARGUMENTOS EN CONTRA DEL SUICIDIO ASISTIDO……..15

1.2.1 RIESGOS EN LA PRÁCTICA DEL SUICIDIO ASISTIDO..17

1.2.2 PAPEL DEL MÉDICO: EN CONTRA DEL SUICIDIO ASISTIDO……………………………………………………...……...18

1.2.2.1 LA ÉTICA DEL SUICIDIO ASISTIDO: UN ANÁLISIS DE LA LEY NATURAL………………………………..19

1.2.3 PAPEL DE LA IGLESIA: EN CONTRA DEL SUICIDIO ASISTIDO……………………………………………………………..21

1.2.3.1 DICE LA EVANGELIUM VITAE EN RELACIÓN AL SUICIDIO..……………………………………………………………21

1.2.3.2 PREOCUPACIONES MORALES CATÓLICAS…...22

1.2.4 PAPEL LEGAL: EN CONTRA DEL SUICIDIO ASISTIDO.23

1.3 ARGUMENTOS A FAVOR DEL SUICIDIO ASISTIDO……………..24

1.3.1 PAPEL DEL MÉDICO: A FAVOR DEL SUICIDIO ASISTIDO..26

1.3.2 PAPEL DE LA ÉTICA: A FAVOR DEL SUICIDIO ASISTIDO..26

1.3.3 PAPEL LEGAL: A FAVOR DEL SUICIDIO ASISTIDO……….26

1.4 DERECHO DE VIVIR Y DERECHO DE MORIR……………………27

1.5 COMPETENCIA PARA EJERCER EL DERECHO A MORIR…….30

1.6 LEGALIZACIÓN DEL SUICIDIO ASISTIDO………………………..32

1.6.1 PAÍSES QUE HAN LEGALIZADO EL SUICIDIO ASISTIDO..33

1.7 TESTAMENTO VITAL O DOCUMENTO DE INSTRUCCIONES PREVIAS……………………………………………………………………………...40

1.8 LOS CUIDADOS PALIATIVOS: LA ÚNICA OPCIÓN MORALMENTE ACEPTABLE PARA LA ATENCIÓN DE LA PERSONA AL FINAL DE LA VIDA. AYUDA MÉDICA. APOYO HUMANO, AFECTIVO Y SOCIAL………………………………………………………………………………..42

  • RECOMENDACIONES……………………………………………………45

  • CONCLUSIONES…………………………………………………………..47

  • BIBLIOGRAFÍA……………………………………………………………48

  • GLOSARIO………………………………………………………………….50


MARCO CONCEPTUAL

ANTECEDENTES

Suicidio asistido: Significa proporcionar en forma intencional y con conocimiento a una persona los medios o procedimientos o ambos necesarios para suicidarse, incluidos el asesoramiento sobre dosis letales de medicamentos, la prescripción de dichos medicamentos letales o su suministro. Se plantea como deseo de extinción de muerte inminente, porque la vida ha perdido razón de ser o se ha hecho dolorosamente desesperanzada. Cabe destacar, que en este caso es el paciente el que voluntaria y activamente termina con su vida, de allí el concepto de suicidio. El 17 de marzo de 2010, el Parlamento de Andalucía (España) aprueba esta ley, primer referente en España.

Úbeda, (2007) Señaló que, “El suicidio asistido no es nuevo y ha sido utilizado a través de la historia en diversas culturas para deshacerse de aquellos seres que ya no tienen utilidad ni benefician a la sociedad. Desde ancianos, discapacitados y enfermos hasta viudas eran condenados a morir. Estos muchas veces eran en contra de la voluntad del sujeto que resentía estos actos.”

Estas prácticas eran aceptadas por la forma en que asimilaban su vida diaria estas civilizaciones, además la forma de pensar de sus habitantes era permisiva para estas costumbres, donde las personas inservibles para la sociedad tenían que ser eliminados ya que posteriormente solo constituiría una carga más para la cual la sociedad no tendría ningún beneficio productivo sosteniéndolos.

El Dr. Jack Kevorkian patólogo retirado del Estado de Michigan ha ayudado a suicidarse a varias personas y ha dejado bien en claro que quiere formar una cadena de clínicas de suicidio asistido (obitoriums) a lo largo del país. Otro de los líderes activistas de la eutanasia, el Dr. Julius Hackethetal, declaró que el fin último que se procura es "el derecho universal a morir". Y añadió: "El Congreso de la Sociedad Hemlock ayudará así a que los derechos evidentemente humanos de la muerte digna se conviertan en ley en todo el mundo".

Lamentablemente, semejante "derecho humano" sin duda causará el que automáticamente todos puedan por sí mismos determinar la hora y la manera en que prefieran morir.

PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Según Quijano, 2001, “El suicidio asistido, comienzo el mismo con una poesía que expresa el sentimiento y el miedo de una personas que se encuentra en la terapia de un hospital, postrado en una cama, en un estado irreversible, con la incertidumbre de perder la conciencia y no poder expresarle al otro el dolor y como parte de todo ese contexto la desesperanza de una situación que no tiene retorno y por tal motivo, proclama a los hombres (interpreto yo a la justicia) el derecho de morir con dignidad”

Los temores a que se imponga un tratamiento de sustento de la vida no deseado continúan motivando a algunos pacientes a solicitar el suicidio asistido. Sin embargo, tanto los médicos como los pacientes deben distinguir la decisión por parte de los pacientes o sus representantes autorizados de rechazar el tratamiento que sustenta la vida o la muerte inadvertida que ocurra durante un intento de aliviar el sufrimiento, del suicidio asistido por el médico y la eutanasia. Existen gravísimas objeciones morales que prohíben en conciencia al médico la práctica del suicidio asistido. Y en la mayoría de países existen leyes que prohíben y penalizan su práctica. Pero todo ello no impide que el médico decida no efectuar un tratamiento determinado o retirarlo en situaciones que se juzgan contrarias al bien del enfermo.

Existen posiciones a favor del Suicidio Asistido, en el que, se está en contra del encarnizamiento terapéutico, los pacientes no desean estar postrados en una cama, conectados a aparatos, esperando tratamientos venideros o simplemente que ocurra un milagro, por lo cual toman la decisión de morir dignamente, acuden al suicidio asistido siempre y cuando se hayan agotado las posibilidades de tener una vida útil. Los argumentos en contra acuden al término que Dios es el único que da la vida y el único con poder de quilarla, además sustentan que los médicos realizan un juramento hipocrático, donde se comprometen a salvar y curar vidas, no a quitar vidas.



JUSTIFICACIÓN

El Suicidio Asistido es un tema de gran interés e importancia para la sociedad en general, ya que la gran mayoría de las personas aún no toman conciencia de lo que significa que esta sea legal en algunas partes del mundo o que algún día llegue a ser legal dentro de nuestra sociedad panameña, de ahí mi interés por desarrollar este tema tan trascendente en nuestros días.

Hace apenas unos años, en Oregon, EEUU el “Suicidio Asistido”, fue aprobado por medio de un referéndum.

En Holanda el suicidio asistido es considerado una plaga ya que se piensa que las muertes voluntarias a causa de la eutanasia, son de 2 a 5 veces menores que las involuntarias, esto nos da una idea de lo que sucede en aquel país ya que se considera que un gran número de certificados médicos son falsificados anualmente.

Es de especial importancia el estar informado y saber la situación actual del suicidio asistido en el mundo en general.

Es completamente necesario comprender todo lo relacionado a este tema, ya que, existen grandes puntos de controversias, los argumentos médicos, éticos, religiosos y legales aún no se ponen de acuerdo, ya que, cuentan con afirmaciones tanto a favor como en contra de ésta práctica.



OBJETIVO GENERAL

Conocer y Analizar todos los aspectos relacionados al Suicidio Asistido



OBJETIVO ESPECÍFICO

Distinguir el significado de Suicidio Asistido

Conocer los argumentos a favor del Suicidio Asistido

Conocer los argumentos en contra del Suicidio Asistido

Determinar el papel del médico en el Suicidio Asistido

Determinar el papel de la religión en el Suicidio Asistido

Determinar el papel de las leyes en el Suicidio Asistido

Identificar la legalización del Suicidio Asistido y que países la poseen



MARCO TEÓRICO

INTRODUCCIÓN

En la antigua Roma, el suicidio era el privilegio de los hombres libres y, por lo tanto, los esclavos no podían suicidarse. Uno debería esperar que, en una sociedad que repudia la esclavitud en todas sus formas, el suicidio hubiera perdido buena parte de su ilegitimidad. Curiosamente, como veremos de inmediato, esto no ha sucedido en la sociedad contemporánea, de modo que nadie puede pedir ayuda para morirse en paz si es que así lo desea. O, lo que es lo mismo, uno puede ir preso por homicidio por atender los ruegos de un paciente terminal.

El suicidio asistido por médicos ocurre cuando un médico proporciona los medios para ocasionar la muerte, generalmente una prescripción de una cantidad letal de medicamento que el paciente toma por sí solo.

El concepto de suicidio asistido se sitúa a medio camino entre el suicidio y la eutanasia voluntaria, que presuponen la clara voluntad de morir por parte del sujeto. El suicidio asistido tiene en común con el suicidio normal la circunstancia de que es el propio sujeto el que pone fin a la propia vida.

Es necesario tener claro los conceptos vida y muerte, fundamentalmente hay vida cuando hay movimiento intrínseco y unidad somática en un organismo. Por movimiento no necesariamente entendemos movimiento físico, de un lugar a otro, sino cambio del ser algo en potencia al ser algo en acto, movimiento intrínseco. Tras esta breve definición, correlativamente entendemos por muerte la pérdida total e irreversible de la capacidad de movimiento y unidad intrínsecos de un organismo. Estas definiciones de vida y muerte son aplicables a cualquier ser vivo (vegetal, animal o humano). En el caso del ser humano, hay autores cuya posición ha tenido mucho peso en la historia de la filosofía y en la bioética, que consideran que hay vida específicamente humana sólo si hay conciencia o capacidad de deliberación. Se trata de una corriente de pensamiento funcionalista que plantea el que quien haya perdido la capacidad de demostrar sus funciones (moverse, pensar, decidir), independientemente de que siga teniendo unidad intrínseca somática, no es ya persona o carece de dignidad.

Llamamos muerte a la pérdida total e irreversible de la unidad somática integral de un ser vivo. En el caso del ser humano esta pérdida se puede establecer de tres maneras: por ruptura anatómica, por parada cardiorrespiratoria sin posterior reanimación y por muerte encefálica. Por muerte encefálica entendemos la pérdida total e irreversible de toda la actividad troncoencefálica y cortical, diagnosticada por los medios más certeros y según los criterios correspondientes establecidos por la ley. Mientras la Ciencia no diga lo contrario, en cualquier caso distinto estamos ante un ser vivo de la especie homo sapiens, aunque éste no tenga capacidad para hablar, comunicar, pensar o decidir. Respetar su vida, evitarle daños (primum non nocere), consiste en ayudarle, asistirle y cuidarle con la misma atención y respeto de los que siempre fue merecedor, para que tenga una vida máximamente digna hasta el último de sus días.




  1. SUICIDIO ASISTIDO

Suicidio Asistido, significa proporcionar en forma intencional y con conocimiento a una persona los medios o procedimientos o ambos necesarios para suicidarse, incluidos el asesoramiento sobre dosis letales de medicamentos, la prescripción de dichos medicamentos letales o su suministro. Se plantea como deseo de extinción de muerte inminente. Cabe destacar, que en este caso es el paciente el que voluntaria y activamente termina con su vida, de allí el concepto de suicidio.

Según, Úbeda Ibáñez,2008, El concepto de suicidio asistido se sitúa a medio camino entre el suicidio y la eutanasia voluntaria, que presuponen la clara voluntad de morir por parte del sujeto.

El suicidio asistido tiene en común con el suicidio normal la circunstancia de que es el propio sujeto el que pone fin a la propia vida, mientras que con la eutanasia voluntaria comparte el hecho de que la muerte ocurre en el contexto de una enfermedad penosa e incurable (o en condiciones que se consideran parecidas, como la ancianidad) y con la intervención de un médico.

Una modalidad común de esta pràctica es la de darle al paciente una medicina a fin de que este tome, por sí mismo, una dosis mortal. Los partidarios de la eutanasia, en su estrategia por legalizarla, buscant implantar primero el “suicidio asistido”, aprovechando que esta práctica genera menos rechazo en la opinión pública. Con esta expresión muchas veces se pierde de vista que el daño que alguien puede hacerse a sí mismo y en particular el atentar contra su propia vida es algo intrínsecamente malo que debe ser evitado; y también que proteger a las personas de sí mismas cuando, por algún motivo, atentan contra su vida o su salud es una grave obligación.


Carrasco de Paula, estableció que, El suicidio asistido se caracteriza por los siguientes rasgos concretos:

a) La muerte se presenta como una elección del paciente, que, informado sobre su estado patológico irreversible, prefiere no solamente renunciar a terapias inútiles, sino además acelerar un fin que, por otro lado, no se puede evitar.

b) El papel del médico tendría que limitarse a proporcionar tanto el medio para matarse (con las oportunas instrucciones) como la asistencia para que la muerte ocurra de manera cierta y sin dolor

c) El motivo que convertiría en legítima y obligada la intervención del médico no sería ya un sentimiento evanescente, como la piedad, sino el deber riguroso de respetar la voluntad y autonomía del paciente.

En el núcleo de las tradiciones religiosas de occidente se descubre el principio de la vida humana, el cual ordena preservar la vida sin excepciones.

Hasta hace unas pocas décadas, los médicos y los científicos contaban con escasas posibilidades de cambiar el curso de una enfermedad y uno moría cuando debía morir, cuando Dios así lo ordenaba.

La medicina actualmente, pude intervenir de manera radical en el proceso de vivir y el de morir, la sola posibilidad de permanecer conectado a máquinas de sostén vital son poder de decisión sobre el propio cuerpo, condujo a tomar conciencia de la importancia de poder elegir por uno mismo si la vida, en esas circunstancias, conserva la suficiente calidad y dignidad para hacer de ella un experiencia valiosa, que valga la pena ser vivida.




    1. JACK KEVORKIAN: DEFENSOR DEL SUICIDIO ASISTIDO

Jack Kevorkian (26 de mayo de 1928 - 3 de junio de 2011, Míchigan, Estados Unidos) fue un patólogo armenio-estadounidense que ocasionó controversia por la aplicación del suicidio asistido a 130 pacientes. Su lema era "Morir no es un crimen". En 1999 fue sentenciado a una pena de 10 a 25 años de prisión por asesinato e indultado por razones de salud en 2007.

En la década de 1980 escribió una serie de artículos acerca de su postura sobre el suicidio asistido. En 1987 se anunció en los diarios de Detroit ofreciéndose como médico para la "orientación a la muerte". Esto le valió que en 1991 el estado de Míchigan le revocara su licencia médica, por lo que no podría ejercer su profesión ni atender pacientes.

Entre 1990 y 1998 Kevorkian asistió la muerte de cerca de 100 enfermos terminales. Para ello, creó una máquina a la que denominó "Thanatron" (máquina de muerte) que permitía que los pacientes se autoadministrarán químicos letales para terminar con sus vidas. Sin embargo, debido al retiro de su licencia y la consiguiente imposibilidad de acceder a las sustancias administradas, creó otro dispositivo llamado "Mercitron" (máquina de misericordia) con el que los pacientes se suicidaban inhalando monóxido de carbono a través de una máscara. Jack Kevorkian, defensor del suicidio asistido, murió el viernes 3 de junio de 2011 en un hospital de Detroit a los 83 años.

El 15 de enero de 2008, Kevorkian habló ante 4867 personas en la Universidad de Florida donde expresó que su objetivo no era "matar a los pacientes" sino "evitarles el sufrimiento".[



    1. ARGUMENTOS EN CONTRA DEL SUICIDIO ASISTIDO

* Principio de la santidad de la vida: Uno de los pilares de la filosofía moral cristiana es la doctrina de la santidad de la vida humana. La vida humana es santa, además es un bien dado al hombre por su creador. Y así como Dios es quien la concede, es Dios quien la ha de quitar.

* La prohibición de matar: El quinto mandamiento del decálogo ordena “no mataras”. Si se sigue la Ley de Dios no hay excepciones y que tanto matar a otro (en el caso de la eutanasia voluntaria) como matarse a sí mismo (en el suicidio asistido) es matar a un ser humano. Por lo tanto, el quitarse la vida o hacérsela quitar voluntariamente por un tercero son modalidades de homicidio.

* El instinto de conservación: Los seres humanos poseen cierta inclinación natural a seguir viviendo. Nuestros cuerpos, están estructurados para sobrevivir. Esta fuerza que anima a todo lo viviente, el suicidio asistido violenta nuestra naturaleza, pues una y otro menoscaban el objetivo primario de supervivencia.

* Las obligaciones profesionales: Comprometidos a salvar vidas, no a ponerles fin, los médicos y enfermeros aprenden q no deben matar. No administrare a nadie un fármaco mortal, aunque me lo pida, ni tomare la iniciativa de una sugerencia de este tipo.

* Falibilidad de la voluntariedad: ¿Qué sucede si la persona sufre intensos dolores, o esta mentalmente confundida por los calmantes y por ello no puede pensar clara y racionalmente acerca de las alternativas? ¿Los enfermeros terminales, suelen ser afectados por depresiones y por otras perturbaciones mentales que les impiden deliberar y tomar decisiones? Una persona en dichas circunstancias no está realizando una decisión competente, cuando sufrimos, nos encontramos en un estado de vulnerabilidad. Y la voluntad de vivir puede debilitarse por el dolor y por los sentimientos de desesperanza.

* El argumento de la pendiente resbaladiza: Se teme que progresivamente se incorporen otras formas de eutanasia hasta alcanzar aquella que se ejerce en contra de la voluntad del paciente como parte de una política social. Empezaremos estableciendo estrictos controles concebidos para asegurar que solamente se practique la eutanasia en un paciente en un estado insoportable la haya pedido repetidamente. Luego pasaremos a la eutanasia para personas que no estén sufriendo de forma insoportable, sino que el hecho de que siga viviendo supone una carga para sus familias. Pasaremos a la eutanasia para aquellos que no la han pedido, pero cuyo tratamiento consume recursos sanitarios que podrían ser más eficaces si se emplearan en otros campos. Al final, dicen algunos acabaremos teniendo un estado que, como la Alemania nazi, mate a todos aquellos que considere que no merecen vivir.

* Aparición de nuevos tratamientos: Existe la posibilidad de que, con el tiempo, se desarrolle un tratamiento novedoso para determinada enfermedad, y se debe dejar abierta la opción a que el enfermo reciba ese tratamiento

* Error en el diagnóstico: por no tomar en cuenta el estado mental del enfermo, incluidos los que sufren enfermedades terminales, quienes es posible que contemplen la posibilidad de un suicidio asistido, por no ser debidamente atendidos de los desórdenes mentales y depresiones que sufren durante sus padecimientos. Así pues, si llegan a legalizarse la eutanasia o el suicidio asistido, pueden realizarse sin haber sido elegidos por el enfermo, por no estar en el pleno uso de sus facultades, y por ser especialmente vulnerable. Cabe la posibilidad, como suele suceder en muchos actos médicos, de que el diagnostico esté equivocado y se dé el caso de que creamos que estamos muriendo de determinada enfermedad cuando, de hecho no es así y solo se debe a un error.

- Mal manejo de los síntomas físicos, pueden los médicos optar por el suicidio asistido, en vez de buscar los tratamientos adecuados para cada enfermo

* Cuidados paliativos: Se suele alegar que hoy no es necesario que alguien muera sufriendo un dolor intolerable. Dado este progreso, a menudo se plantea que la eutanasia voluntaria y el suicidio asistido son innecesarios; esta integra el control de los síntomas, la atención espiritual y psicosocial. Esto maximiza la calidad de vida personal de cada paciente. La necesidad de promover este tipo de atención se confirma a medida que se comprueba que los moribundos y sus familias padecen numerosas necesidades no satisfechas por la medicina corriente.

1.2.1. Riesgos en la práctica del "suicidio asistido".

-Insuficiente atención a los sufrimientos y temores de los pacientes terminales quienes pueden ser ayudados con una debida atención psicológica, y sobre todo con el Sacramento de la Unción de los Enfermos que ayudarían al enfermo a morir en paz en la Esperanza cristiana de ir al Cielo.

-Vulnerabilidad de los grupos marginados. Esta práctica pone en grave riesgo a los pobres, ancianos aislados, miembros de grupos minoritarios, que se encuentran completamente indefensos ante las decisiones de otras personas.

-Devaluación de las vidas de los llamados "minusválidos" porque no son "productivos".

-Sentido de la obligación. Muchos pacientes se sentirían presionados a tomar esta decisión, por no ser una carga para sus familiares.

-Recomendaciones del médico. Muchos pacientes siguen ciegamente las recomendaciones del médico y así cuando él dice que es "médicamente apropiada" la eutanasia, los pacientes sienten que es la única alternativa.

-La cuestión financiera. El suicidio asistido es mucho más barato que los tratamientos para los ancianos o enfermos terminales, y ya no se buscan paliativos ni otras soluciones.

Arbitrariedad en los límites. Una sociedad que acepta el suicidio asistido médicamente, sería difícil si no imposible contener esta opción, en grupos limitados, pues cualquiera, aunque no sea enfermo terminal, podría solicitar la asistencia médica para su suicidio.

-Imposibilidad de regulación, pues sería difícil, dada la naturaleza de esta decisión, prevenir abusos y errores, que se dan frecuentemente en la conducta de algunos médicos.

-Los trasplantes. La posibilidad de la intervención para disponer de órganos para trasplantes, lo que es un "gran negocio".



1.2.2. Papel del Médicos en contra del S.A.

  • Posibilidad de un mal diagnóstico

  • Potencial disponibilidad de nuevos tratamientos en el futuro

  • Probabilidad de prognosis incorrecta

  • Ayudar a alguien a morir es incompatible con su papel como sanador

Dominada por el juramento hipocrático, la ética médica impone la obligación de prolongar la vida en todas las circunstancias incluso cuando la calidad de la vida que queda es más importante para el paciente que su duración. La fragmentación de la medicina en más y más especialidades cerradas tiende a concentrar la atención del personal médico en la lucha contra la enfermedad específica que están tratando a expensas del bienestar general del paciente. Finalmente, el progreso de la ciencia médica ahora hace posible prolongar la vida considerablemente corrigiendo muchas deficiencias orgánicas que antes habrían causado la muerte.

Todos probablemente sobrevivamos a incidentes médicos que habrían sido mortales unas cuantas décadas atrás. Prolongar la vida se constituye en un logro destacado cuando la calidad de vida puede mantenerse en un alto nivel pero ese no siempre es el caso.

Según, Cloutier, 2006, Sólo el individuo al que le concierne puede evaluar el balance final entre la prolongación de su vida y la degradación de su calidad. Es bastante legítimo para un paciente preferir la muerte a un sufrimiento insoportable en su vida prolongada. Es perfectamente razonable para tal individuo escoger un suicidio racional cuando no hay esperanza de mejorar su condición. Esta liberación es su derecho y el suicidio es legal.

No obstante, por lo general el uso de ese derecho es legal sólo cuando el sujeto es capaz de llevarlo a cabo él mismo. En efecto, las leyes de la mayoría de países prohíben que un tercero le ayude a alguien a cometer suicidio. Las excepciones aún son pocas, Suiza, Holanda, Bélgica y Oregon, pero la lista está creciendo.

Y aún más, todas las encuestas de opinión pública, y hay muchas, revelan una abrumadora mayoría en favor de la disponibilidad del suicidio asistido cuando es solicitado por un paciente agonizante buscando ser liberado de un insoportable sufrimiento en fase terminal. Esta contradicción entre las leyes y la voluntad de la gente revela una vez más el fracaso de las democracias expuestas a la intervención de poderosos intereses privados. En el caso del suicidio asistido, las poderosas organizaciones religiosas se las arreglan para imponer su voluntad sobre la mayoría en la mayor parte de países incluso en aquellos que dicen ser seculares.




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