Sordomudos en la etapa infantil



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BASES PEDAGÓGICAS DE LA EDUCACIÓN ESPECIAL.




DEFICIENCIAS SENSORIALES AUDITIVAS

Realizado por:

Sonia Melero Redondo.

Felipe Cortés Cortés.

Elisa Turo Gomero.

Alicia Gutierrez Lancha.

Diego Esteban Herrero.

Ana Isabel Córdoba Villarta.

ESQUEMA DEL TRABAJO


  1. DEFINICIÓN




  1. POSIBLES ORIGENES

2.1.ORIGENES DEL TERMINO SORDO


2.2.ETIOLOGÍA DE LA SORDERA


  1. TIPOS DE SORDERA Y SUS CARACTERSTICAS

3.1.SORDERA CONDUCTIVA O DE TRANSICIÓN


3.2.SORDERA NEUROSENSORIAL O DE PERCEPCIÓN
3.3.SORDERA MIXTA


  1. TRATAMIENTO




  1. INTERVENCIÓN

5.1.QUIRÚRGICA


5.2.EDUCATIVA
5.2.1. Consideraciones metodológicas

5.2.2. El acceso a la información

5.2.3. Tipos de intervención educativa

5.2.4. Sistemas de comunicación

5.2.5. Tipo de escolarización


  1. ADAPTACIONES CURRICULARES




  1. NOTICIAS, CUENTOS Y ACTIVIDADES DE PERSONAS CON DEFICIENCIAS AUDITIVAS.




  1. BIBLIOGRAFÍA


“DEFICIENCIAS SENSORIALES AUDITIVAS”




1. DEFINICIÓN
El término sordomudo, es un estigma con el que la sociedad ha definido tradicionalmente a las personas sordas. Responde a la idea de una supuesta incapacidad de las personas sordas para comunicarse por medio de una lengua. Sin embargo, las personas sordas tienen una lengua propia, la lengua de signos, y mediante una educación adecuada acceder a la lengua oral en sus formas escrita y, en función de las circunstancias individuales, hablada. Por tanto, la expresión “mudo” es incorrecta.
En una visita para recopilar información sobre el tema “sordomudos”, a la Asociación Provincial de Sordos de Toledo, nos corrigieron este término, explicándonos que el término sordomudo hace tiempo que no se utiliza para referirse a las personas con deficiencia auditiva.
Cuando se dice que una persona tiene audición normal queremos decir que la posee en grado suficiente como para comprender el habla. Si sus condiciones auditivas son adecuadas, las personas con audición normal pueden interpretar el habla que escuchan en la vida diaria sin ayuda de aparatos o técnicas especiales. Las personas que padecen sordera no son capaces de entender el habla, aunque pueden percibir algunos sonidos, e incluso con aparatos auditivos, la pérdida puede ser tan grave que la persona no puede comprender el habla sólo por medio del oído. Estas personas sufren un profundo trastorno de audición, y para comunicarse dependen de la vista, incluso cuando utilizan sistemas de amplificación.
Las personas con déficit auditivo o hipoacusia sufren pérdidas auditivas significativas que hacen necesarias ciertas medidas de adaptación. Pero como señala Berg (1986), es posible que un niño con déficit auditivo responda al habla y otros estímulos auditivos.
La expresión trastornos de la audición es más general, e incluye discapacidades auditivas que van desde las más ligeras a las más profundas, abarcando así tanto a los niños sordos como a los que padecen déficit auditivo. Cuando los educadores utilizan este término, quieren decir que se trata de un trastorno auditivo que requiere servicios especiales. La mayoría de los niños que reciben educación especial a causa de un trastorno de la audición tienen algún grado de restos auditivos.

Desde el punto de vista de las necesidades educativas especiales es fundamental distinguir entre el niño sordo y el niño hipoacúsico, puesto que las respuestas serán diferentes en uno y otro caso.

Según Löwe:

Sordo es quién debe incorporar el habla principalmente por medio de la visión; la percepción fonemática es, en este caso, auxiliar.

Hipoacúsico es aquel que puede incorporar el habla principalmente por medio de la audición (aún de forma incompleta); lo auxiliar es pues, la visión.

Según la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud) el número de hipoacúsicos profundos es de 16.000.000 y los que padecen una


deficiencia moderada es de alrededor de 40.000.000 de modo que en la actualidad estaríamos en una cifra de 56.000.000 hipoacúsicos.

Los niños hipoacúsicos tienen dificultades en la audición pero su grado de pérdida no les impide adquirir el lenguaje oral a través de la vía auditiva. Habitualmente van a necesitar la prótesis auditiva. Se suelen producir dificultades en la articulación y en la estructuración del lenguaje, por lo que es importante algún tipo de intervención logopédica.

Los sordos profundos tienen pérdidas auditivas mayores, lo que les dificulta enormemente la adquisición del lenguaje oral a través de la vía auditiva, incluso con la ayuda del sistema de amplificación. Por ello la visión se convierte en el principal vínculo con el mundo exterior y en el primer canal de comunicación.

Así pues la diferencia está en el grado de pérdida auditiva. En función del grado de pérdida, existirá mayor o menor capacidad de poder captar sonidos, de desarrollar el habla interna, adquirir lectura labial, etc.

La clasificación realizada por la O.M.S. dice que hay:


  • Deficiencia auditiva ligera: 26-40 dB

  • Deficiencia moderada: 41-55 dB

  • Deficiencia moderadamente grave: 56-70 dB

  • Deficiencia grave: 71-91 dB

  • Deficiencia auditiva profunda: más de 91 dB

  • Pérdida total de audición.

El BIAP, muestra la estrecha relación entre audición y lenguaje y como aumentan las dificultades de este último a medida que aumenta la pérdida auditiva:

  1. Audición normal o sensiblemente normal.

    • Umbral inferior a 20 dB: No existen dificultades en la percepción del habla, si puede haber alguna en la articulación de palabras.

  2. Deficiencia auditiva ligera o leve.

    • Umbral entre 20-40dB: La voz débil o lejana no se oye. Puede confundirse con falta de atención. La respuesta educativa necesita de una prótesis auditiva y el apoyo articulatorio del lenguaje.

  3. Deficiencia auditiva media.

    • Umbral entre 40-70 dB: Es necesaria intensidad de la voz para percibir las palabras. Existen retardos del lenguaje y dificultades articulatorias. Necesitará de prótesis, entrenamiento auditivo (recepción discriminatoria) y apoyo articulatorio.

  4. Deficiencia auditiva severa.

    • Umbral entre 70-90dB: Sólo se percibe la voz muy fuerte. Es prácticamente imposible adquirir el lenguaje oral de manera espontánea. Se necesita ayuda especializada para desarrollar un lenguaje estructurado.

  5. Deficiencia auditiva profunda.

    • Umbral superior a los 90 dB: Existe gran dificultad para percibir el lenguaje oral por vía auditiva. Sin un tratamiento adecuado estos niños son mudos, sólo perciben ruidos muy intensos y generalmente a través del sentido vibrotáctil.

  6. Cofosis

    • Pérdida total de audición: Son sorderas muy excepcionales.

Las personas con pérdida auditiva constituyen un grupo de una gran heterogeneidad, por lo que no es correcto realizar afirmaciones que puedan generalizarse a toda la población que tiene esta discapacidad. El hecho de que los padres sean también sordos o sean oyentes tiene igualmente repercusiones importantes en la educación de los niños.

Importantísimo es la edad de inicio de la sordera. Alguien cuya pérdida de audición sea posterior a la adquisición del lenguaje, conoce las estructuras del mismo; pero si la sordera aparece antes de haber adquirido el lenguaje la dificultad para entender todas las estructuras internas de la lengua es grandísima. Basta pensar en la abstracción de conceptos como nombres, adjetivos, conjugaciones de verbos, artículos y todas las relaciones internas de los mismos.

En estudios realizados se llegó a la conclusión de que si la pérdida era posterior a los tres años, la maduración neurológica ya estaba consolidada y no desaparecía el lenguaje adquirido anteriormente. Si esta pérdida es anterior, incluso cuando se producía a los dos años, el nivel de lenguaje interno descendía a un 46%.

Así pues, según la edad de inicio, se considera:



  • Prelocutiva: Si la sordera aparece antes de haber consolidado el lenguaje, será antes de los 3 años. Puede ser hereditaria o adquirida.

  • Postlocutiva: Si la sordera aparece después de haber adquirido el lenguaje, normalmente después de los 3 años.

2. POSIBLES ORÍGENES.

2.1.-ORÍGENES DEL TÉRMINO SORDO:

El modo de etiquetar las deficiencias auditivas ha tenido constante variación a lo largo del tiempo.

En la Antigüedad clásica no se relacionaba todavía la mudez con la falta de audición. Fue S. Alberto Magno quién estableció la relación entre ambas.

En el siglo XVI comienza la educación del sordo a través del benedictino Ponce de León, generalizándose a toda Europa, consiguiendo incluso la desmutización. Hasta entonces se les tenía considerados como retrasados e incluso encerrados en instituciones. El desconocimiento del problema era grande.

La primera vez que se utiliza el término sordomudo fue en la obra “Escuela Española de Sordomudos” de Lorenzo Hervás y Pandero. A partir de entonces ha habido sustitución de términos: sordo, hipoacúsico, deficiente auditivo, discapacitado auditivo,…



2.2.-ETIOLOGÍA DE LA SORDERA:
La causa de la sordera es también un factor de variabilidad importante que tiene relación con la edad de la pérdida auditiva, con la reacción emocional de los padres, con posibles trastornos asociados y, por esta última razón, con el desarrollo de niño.
Hay distintos tipos de causas: las de base hereditaria y las adquiridas, aunque también están las de origen desconocido.
El porcentaje de sorderas hereditarias se sitúa en torno al 30-50 por ciento, aunque no es sencillo determinarlo. La razón principal está en que la mayoría de las sorderas cuyo origen es genético son de carácter recesivo. Esto supone que, en muchos casos, la causa de la pérdida auditiva de niños sordos con padres oyentes es genética. Hay que tener en cuenta que sólo el 10 por ciento de las personas sordas tienen padres sordos. Resultados obtenidos en diversos estudios han comprobado que los niños sordos profundos cuya causa es hereditaria tienen un mayor nivel intelectual que los sordos con otro tipo de etiología. Existe una menor probabilidad de encontrar un trastorno asociado con la sordera cuando su origen es hereditario.
Las sorderas adquiridas se asocian con mayor probabilidad con otras lesiones o problemas, especialmente cuando se han producido por anoxia neonatal, infecciones, incompatibilidad de RH o rubéola. De entre las diversas causas que pueden producir sordera, puede destacarse las siguientes:


  1. Tapón de cerumen.

 

La cera o cerumen es elaborado por unas glándulas situadas en el canal del oído externo, y sirve para limpiar y humectar este canal. La cantidad de cera producida varía mucho de una persona a otra, por lo que en algunos casos el cerumen bloquea el canal formando un tapón que causa una sensación de molestias en el oído, sordera parcial o zumbidos ocasionales y, dolores y vértigo. 

Para limpiar el cerumen es conveniente efectuar aplicaciones de aceite de oliva o algún producto específico manipulando con suavidad un bastoncillo de algodón dentro de la oreja, para ablandar y eliminar la cera. Si el cerumen no cae de modo espontáneo, el médico lo puede limpiar con un método indoloro, que consiste en introducir y vaciar en la oreja una jeringuilla o pera de goma llena de agua templada, que desprende y arrastra la cera existente. 
2. Otitis 

La otitis es una infección que puede afectar tanto al oído medio como al externo, aunque está motivada por diferentes causas. 

La otitis externa es una infección del canal auditivo en un grano o un absceso, o bien estar generalizada, afectando toda la mucosa del canal. Es común que se origine después de bañarse. También puede ser consecuencia de rascarse, de manipularse de forma repetida el oído o ser debida a la presencia de algún cuerpo extraño, como un insecto. 

Los síntomas consisten en irrigación, dolor y a veces secreción; puede existir una pérdida leve de la audición. 

Este tipo de otitis se trata con analgésicos, y el médico prescribirá tabletas o gotas para el oído, que contengan antibióticos y esteroides.

 La otitis media aguda es una infección vírica o bacteriana que afecta la cavidad del oído medio, por lo que la trompa de Eustaquio se inflama y queda bloqueada; cuando la infección es bacteriana se forma pus. También se presenta fiebre dolor y pérdida de la audición y, en este caso, debe tratarse sin demora, ya que existe el peligro de que se convierta en crónica, con la pérdida de la audición y el daño irreversible que conlleva. 

Si, en cambio, la infección es vírica, se cura sola, generalmente en unos días. Esta dolencia se desarrolla, en muchos casos, después de una infección de la nariz o de la garganta y es muy frecuente entre la población infantil. 

 

3. Rotura del tímpano 

La causa más frecuente de perforación del tímpano es la otitis, aunque también puede ocurrir por traumatismos, al efectuar la limpieza del oído con objetos punzantes, por una fractura de cráneo o incluso por una bofetada fuerte. Los síntomas son el dolor intenso, la pérdida parcial de la audición y, en algunos casos, una hemorragia leve; es importante consultar al médico ante estos síntomas, ya que existe el riesgo de que se infecte el oído medio. 

El tratamiento se basa en la administración de antibióticos y analgésicos, y la cura se produce de forma natural en unas dos semanas.



4. Sordera ocupaciona
La exposición prolongada a los ruidos fuertes, de 80 decibelios o más, puede lesionar la cóclea, o parte más interna del oído. Esto tiene como consecuencia cierta pérdida de la capacidad auditiva, causada por lesiones de la cóclea, es irreversible, por eso es fundamental la prevención. Aquellas personas que están expuestas a niveles peligrosos de ruidos deben usar protectores adecuados. 
La sordera de origen desconocido: Aproximadamente en un tercio de las personas sordas el origen de su sordera no ha podido ser diagnosticado con exactitud.

3. TIPOS DE SORDERA Y CARACTERÍSTICAS
La clasificación más habitual desde el punto de vista médico se ha realizado en función del lugar en el que se localiza la lesión, lo que ha conducido a señalar tres tipos diferentes:
3.1.SORDERA CONDUCTISTA O DE TRANSMISIÓN:
La zona lesionada se sitúa en el iodo externo o en el oído medio.
Impide o dificulta la transmisión de las ondas hacia el oído interno. Suele ser debido a otitis, malformaciones o ausencia del pabellón auditivo.
El trastorno en el oído medio, a su vez, suele ser producido por traumatismos que provocan la perforación del tímpano o por alteraciones en la cadena de huesecillos. La malformación genética también puede producir este tipo de sordera.
No son normalmente graves ni duraderas, y pueden ser tratadas médica o quirúrgicamente. Produce alternación de la cantidad de audición pero no en la calidad.
3.2.SORDERA NEUROSENSORIAL O DE PERCEPCIÓN:
El área dañada se sitúa en el oído interno o en la vía auditiva hacia el cerebro.

Su origen puede ser genético, producido por intoxicación (medicamentos), por infección ( meningitis) o por alteraciones vasculares y de los líquidos linfáticos del oído interno.


Este tipo de sordera no solo afecta a la cantidad de audición sino también a la calidad de la misma.
No solo se oye menos sino que también lo que se oye, gracias a los posibles restos auditivos de que dispone en niño, esta distorsionado porque se pierde la audición en determinadas bandas de frecuencias y no en otras.
Suelen ser permanentes y hasta hace poco tiempo no era posible la intervención quirúrgica que permitiera restablecer la zona dañada y recuperar la audición(implante coclear).
3.3.SORDERA MIXTA:
Se produce cuando las áreas dañadas son tanto del oído interno o la vía auditiva como el canal auditivo externo o medio.
Su origen puede ser debido a una de las causas propias de la sordera neurosensorial o a una afluencia de causas propias de cada tipo de sordera sordera.
El tratamiento de la sordera mixta se deriva de cada uno de los dos tipos que engloba:

La sordera conductiva puede abordarse de forma medica para intentar recuperas el funcionamiento del oído externo o medio, sin embargo la presencia de la sordera neurosensorial limitará las posibilidades de recuperación y exigirá un enfoque más educativo.


4. TRATAMIENTO
El tratamiento es un elemento importante en la lucha contra el déficit y el papel de los padres adquieren en este caso una importancia singular.
La familia se convierte en el mayor y más eficaz estimulo psicológico y didáctico de la persona con discapacidad a lo largo de su desarrollo.
Padres y profesionales deben actuar conjuntamente, ya que el pronóstico depende en gran parte de la habilidad y el compromiso de cada uno de los implicados.
Existen numerosos profesionales cuyo trabajo depende y/o condicionan el tratamiento de la deficiencia auditiva, t es importante conocerlos parte de un itinerario educativo y rehabilitador en la vida del niño
MEDICO OTORRINO


  • Es el encargado del diagnóstico, el tipo de pérdida auditiva y su grado.




  • Determina y lleva a cabo el posible tratamiento médico o quirúrgico.




  • Orienta en relación a la adaptación de la prótesis auditiva.




  • Efectúa las revisiones periódicas.



AUDIOPROTESISTA



  • Selecciona y adapta las prótesis auditivas.




  • Orienta sobre el manejo, limpieza y mantenimiento de las prótesis.




  • Revisiones periódicas.




  • Orienta sobre las ayudas técnicas disponibles que puedan ser de utilidad en cada caso.





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