Sociología de los Cuerpos y las Emociones



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GT-26 Grupo de Trabajo “Sociología de los Cuerpos y las Emociones”
Ponente: José María García Ríos

País: Uruguay-Perú

Organización: Raíces y Alas, Colectivo para trabajos sobre Género,

Derechos Humanos, Democracia y Buen vivir
Título: Cuerpo, educación de los sentimientos y responsabilidad masculina1

Si nosotros viviéramos

lo que la rosa, con su intensidad

el profundo perfume de los cuerpos

sería mucho más

(Miguel Hernández, Si nosotros viviéramos2)


Resumen

La ponencia da cuenta del planteamiento, el itinerario, los avances y algunos resultados preliminares de una investigación en curso sobre experiencias de educación somática vigentes en el continente, a las que se interroga en su potencial favorecedor de una educación en la empatía y en la responsabilidad. Preguntando a sus lideres y luego rastreando en los comportamientos de las personas somáticamente educadas a través de dichas experiencias, se buscará conocer impactos –crecimiento de la empatía y la responsabilidad cuidadora, especialmente en los varones- en tres ámbitos gravitantes de las relaciones de género: el de la sexualidad-afectividad, el de la división del trabajo y el de la autoridad-representación-toma de decisiones.



Descriptores: Cuerpo, educación somática, educación de los sentimientos, buen vivir, género, responsabilidad masculina, sexualidad, afecto, división del trabajo, autoridad-representación-toma de decisiones.

Introducción-propósito de la investigación3
Conocemos por, en y a través de nuestros cuerpos.

Olemos, gustamos, tocamos, escuchamos y vemos

del modo socialmente aceptado y aceptable.

Reímos, sufrimos, danzamos y nos paralizamos

de una manera geoculturalmente construida.

(…) emociones, cuerpo y estructuración social

se anudan y mutuamente co-constituyen4
La represión de las emociones,

característica importante en la construcción social de la masculinidad,

atraviesa todas las etapas de la vida de los varones5
El intento por suprimir las emociones

es lo que nos conduce a una mayor dependencia pues,

al perder el hilo de una amplia gama de necesidades y capacidades humanas, al reprimir nuestra necesidad de cuidar y nutrir,

los hombres perdemos el sentido común emotivo y la capacidad de cuidarnos6
Para acariciar debemos contar con el otro,

con la disposición de su cuerpo,

con sus reacciones y deseos7
Necesitamos limpiar las telarañas de nuestros desencuentros

para propiciar la búsqueda, a veces dolorosa y confusional,

de nuestro mutuo encuentro como seres humanos

que formamos juntos el sistema nervioso del planeta Tierra.

Cualquier trabajo que ayuda a los seres humanos a ponerse en contacto

con su sensibilidad, su cuerpo, sus emociones, su espíritu

y no sólo su intelecto

es un trabajo que hay que apoyar8
En el actual orden cultural, plagado de informaciones, estares y sentires sesgados por una deformadora jerarquización de género, nuestros cuerpos –y, por ende, nuestras vidas- padecen una mutilación informativa y sensitiva que enferma los estares, haceres y pensares de varones y mujeres, impidiéndonos realizar adecuadamente nuestras ansias de felicidad y belleza. Al punto que al término patología, que etimológicamente significa “ciencia de los sentimientos”, la cultura actual le ha dado el significado de “ciencia de las enfermedades”. El sentimiento –fuente y motor del conocimiento, como sabía Leonardo da Vinci- ha sido discriminado en nuestra cultura occidental contemporánea, que lo asoció a lo femenino, mirándolo con desprecio y desconfianza.
A contra corriente de este desorden mutilador, se viene produciendo una creciente toma de conciencia reintegradora de la unidad cuerpo-mente, y una consiguiente praxis alternativa a niveles personales y colectivos, de la mano de los replanteamientos generados por los movimientos de liberación de la mujer y de la naturaleza, abriéndose paso una filosofía otra, una sociología y una economía más radicales y universales de desjerarquización que están, en los últimos cincuenta años, más y más presentes en América Latina.
La investigación que presenta esta ponencia se propone repasar algunos de los aportes más significativos de estas corrientes de liberación, focalizando en aquellas que reconociendo “los cerebros del cuerpo” (de las manos, del corazón, y no solo el de la cabeza) apelan a un cuerpo docente, aliado fecundo en la educación de las emociones y en la asunción de compromisos para la corresponsabilidad de las tareas de cuidado. Cuerpo reconocido como primordial aliado y maestro de la mente, para un saludable estar presente y bien colocado, en sí y entre la gente, en aras de un desarrollo integrador y a escala humana, que favorezca la recuperación del buen vivir: una vida con equidad de género, comunión con la naturaleza y profundización participativa de la democracia, una vida buena desde el pie hasta el alma.
Profundizaremos así una línea de trabajo que, conectando sociología, antropología, psicología y otras ciencias sociales, emprendimos desde mediados de los años `70 –residiendo en Perú- y tuvo sus primeras comunicaciones inéditas en el decenio ’80-’90 con dos hitos publicados bajo los títulos Cuando se vive marcha atrás9 y Varones, afecto y desarrollo10.
1. Mentiras, afectos, verdad, amor y cuerpo
“Verdad es amor, ¿no es cierto?” compartía una colega de investigación. Ciertamente, el verdadero amor no puede sostenerse sobre la ocultación o falseamiento de la verdad. Y lamentablemente los miedos a que verdades incómodas ahuyenten a las personas de nuestro afecto llevan habitualmente, por las mutilaciones informativas y sensitivas de la cultura hegemónica, a que tratemos de asegurarnos afectos echando mano de mentiras y/o de ocultamientos de la verdad.
Con las palabras y los argumentos racionales no es difícil emitir mentiras haciéndolas pasar como verdades. Más difícil es mentir con los cuerpos: microgestos, posturas, tensiones, revelan –a una atenta mirada- si hay inconsistencias entre lo que decimos y lo que sabemos. Nos alertan si la persona está, o no, hablando con la verdad.
Conforme la humanidad fue desarrollando el lenguaje verbal, sus capacidades de pensamiento y comunicación resultaron potenciadas. Un impulso adicional lo dieron los medios audiovisuales. El empleo de la escritura y las grabaciones sonoras y de imágenes, permitió la transmisión de los mensajes de unas personas a otras, a través del espacio y el tiempo y a escalas que se acercan a la planetaria. Pero a medida que se fueron prestando al juego del poder, las palabras y –con el retoque y la edición interesada, también las imágenes y las transmisiones sonoras- se convirtieron de ser recursos potentes de una comunicación integral, a ser incomunicadoras de la verdad, encubridoras y falseadoras de la misma, opacando las otras capacidades comunicacionales de nuestra realidad corporal. En esa medida, el camino hacia delante en el encuentro-reconocimiento-respeto de las personas consigo mismas, con las otras y con el planeta, se fue frenando, revirtiendo: cuanto más se nos atrofiaban las capacidades de comunicación corporal más comenzamos a vivir marcha atrás11.
Para vivir como un estúpido, primero hay que inventarse una serie de mentiras, y luego creérselas12. Esto es lo que hemos hecho los humanos con respecto a numerosas dimensiones de las relaciones económicas, sociales, políticas y ecológicas, atravesando nuestras culturas de engaño y dando luego por verdades (por ejemplo, “naturalizando”) las mentiras resultantes, creyéndonoslas con la cabeza y haciendo a nuestros cuerpos comportarse de manera correspondiente, consiguiendo con ello vivir estúpidamente. Y es que, como dice Saramago, aunque lo parezca, no fingimos ante los otros, fingimos ante nosotros mismos, al mentir, nos mentimos.

Desmontar del trono jerárquico a la palabra argumental para escuchar, aprender y hablar desde la sinceridad del cuerpo, puede favorecer la construcción de afectos desde la verdad, a condición de que el cuerpo venga siendo escuchado, comprendido, respetado, cuidado y aprovechado en su potencial docente denunciador de mentiras.


2. Experiencias de educación somática ¿empatizadoras y favorecedoras de responsabilidad?

Para contrastar la doble hipótesis contenida en el título de esta ponencia, así como en su introducción:



“desde trabajos bien orientados con nuestros cuerpos podemos favorecer

  • la educación de los sentimientos en la empatía, así como

  • la responsabilidad masculina”,

nos proponemos, con esta investigación, rastrear experiencias, vigentes en América Latina, que trabajen con el cuerpo y desde el cuerpo, a fin de comprobar si están resultando, y cómo, favorecedoras de una educación de los sentimientos en la empatía y del cuidado y responsabilidad por las otras personas.
Ute Frevert13 da cuenta de que <<cada vez más colegios experimentan con los llamados “entrenamientos para la empatía”. Se trata quizás de la implementación más concreta y funcional aparecida en mucho tiempo de la vieja idea de que la “educación general del hombre” abarca no sólo el cuerpo y la mente, sino también el corazón y sus sentimientos>>. Para esta investigación, no vamos a analizar dichas prácticas intraescolares. Rastrearemos metodologías en uso con personas adultas.
Como señala Silvia Mamana14 <<A partir de la capacidad que el ser humano tiene para centrar su atención en sus procesos somáticos (corporización), los distintos métodos de Educación Somática proponen un aprendizaje a través del cuerpo en movimiento que lleva al mejoramiento de las funciones motrices y corporales en general. Al observar el cuerpo desde afuera, se percibe su forma y su estructura; al observarlo por dentro, se utiliza la percepción para organizar un mapa de las sensaciones (y también de pensamientos y sentimientos) que dan como resultado un aumento de la auto-conciencia. Moshe Feldenkrais dice: “Debes saber lo que estás haciendo para hacer lo que quieres”>>.
Un primer paso lo dimos ya, indagando en experiencias vigentes en el continente, que pudieron a comienzo de 2015 ser vividas por nosotros en Perú y Uruguay. Yoga comunitario (experiencia impulsada por Lo Natahamundi, yoga kaleidoscopio15); Movimiento inteligente (impulsada por Lea Kaufman16); Esferokinesis (impulsada, entre otros, en el entorno del Río de la Plata, por el Centro de Investigación y Estudio de Técnicas y Lenguajes Corporales, CIEC, con Silvia Mamana17 ); Escuela de Artes Somáticas Aplicadas (Tomás Rouzer) / Curanderos urbanos (familia shipibo junto con Tomás Rouzer18). A estas se podrán sumar otras, conocidas por las personas de los colectivos contribuyentes a esta indagación, o encontradas en las búsquedas emprendidas.
En paralelo iniciamos una búsqueda y revisión bibliográfica, en la que consideramos, de una parte, las ponencias del Grupo de Trabajo “Sociología de los Cuerpos y las Emociones”, de ALAS y, de otra parte, las que arrojó la búsqueda por Internet al colocar en el buscador las dos partes del título de la ponencia. Los frutos de esta revisión serán sistematizados en un momento de la investigación posterior a esta ponencia.
La indagación en las experiencias mencionadas considera, de una parte, a sus líderes y, de otra, a sus “aprendientes”. Al momento de esta ponencia, la investigación ha avanzado la entrevista a las personas promotoras de estas experiencias, mediante un cuestionario con unas preguntas iniciales sobre la génesis, propósitos y tipo de ejercicios corporales específicos de cada método, seguidas de un par de preguntas directas en relación con nuestra hipótesis. El cuestionario, así, tuvo los cinco apartados siguientes:


  1. ¿Cuándo y cómo comienza esta modalidad de educación somática que tú promueves?

  2. ¿Cuáles son los propósitos específicos, los resultados esperados de su metodología?

  3. ¿Cuáles son las características propias del método, qué tipo de ejercicios corporales emplea?


La educación somática que promueve tu método: 
D. ¿Favorece, en quienes realizan los ejercicios, la educación de los sentimientos hacia la empatía? En caso afirmativo ¿cómo lo logra? ¿tienes testimonios de tus participantes sobre ello?
E. En los usuarios varones ¿favorece la responsabilidad masculina? En caso afirmativo ¿cómo lo logra? ¿tienes testimonios de tus participantes sobre ello?
Las respuestas a las preguntas para situar cada experiencia en su génesis, propósitos y características (las contenidas en los enunciados A, B y C), se entregan en el anexo de esta ponencia. En el apartado siguiente ofrecemos las respuestas iniciales a las preguntas formuladas en los enunciados D y E del cuestionario.
Un segundo paso de esta investigación consistirá en mirar los resultados operados –en la empatía y en la responsabilidad- en quienes han seguido estos caminos de educación somática (mujeres y varones, aunque focalicemos principalmente en los varones los resultados en responsabilidad). Resultados que rastrearemos en tres ámbitos principalmente: el de la sexualidad-afectividad, el de la división del trabajo y el de la autoridad-representación-toma de decisiones. La priorización de estos tres ámbitos responde a que constituyen “tres gravitantes esferas del conflicto por género”, donde resulta urgente alentar la empatía y la responsabilidad, muy en déficit en los desempeños masculinos.19 Con cuestionarios específicos en cada ámbito, preguntaremos a las personas que realizaron la educación somática con alguna de estas experiencias seleccionadas, y preguntaremos además a otras personas de su entorno próximo sobre los cambios constatados en la empatía y la responsabilidad luego de haber estas “cursado” la correspondiente educación somática.
Para ubicar y contactar a dichas personas solicitaremos de sus “escuelas somáticas” una carta de presentación y un listado con indicación de las fechas en las que participaron en la experiencia, a fin de cruzar la variable temporal con los posibles resultados, ya algunos cambios, por su envergadura, requieren más tiempo hasta que se asientan en los comportamientos desterrando prácticas anteriores.


3. Testimonios de quienes animan las experiencias de educación somática revisadas en el continente
"Es el cuerpo el que recuerda, no la mente" (Peter Brook)
Estamos invitando a dejar que la experiencia del cuerpo

sea el maestro más importante.” (Caryn McHose – Kevin Frank)
Extractamos párrafos de los testimonios, conservando el anonimato:
Creo que cualquier método es sólo eso y se presta a incluir elementos de inteligencia emocional- depende de quién lo enseña y cómo. Casi todos los métodos de trabajo con el cuerpo son recomendables a este respecto: Tai chi, qi gong, bagua, masaje tailandés, rueda de casino, esgrima, yoga, capoeira...

Pero, si tuviera que escoger solamente dos sistemas o prácticas diría chi kung y masaje tailandés: con estos dos, estudiados y practicados profundamente, mucho se libera, mucho se logra. A ver si las escuelas que investigas inspiran la posibilidad de incluir estos enfoques. Yo creo que sí y requiere práctica. En el fondo es educación para la salud y una vida más integral.
¿Tenemos empatía con nuestros propios cuerpos? La mayoría de las personas, no. Y en este mundo actual, la mayoría de los hombres practican la empatía de otras maneras. Ahora, ¿qué significa responsabilidad masculina?
Muchas modalidades sólo enfatizan el cuerpo pero yo creo que todo está interconectado. Que haya un énfasis en la empatía y lo masculino, no lo sé -es por crearse y explorar. Con lo que ha sido mi experiencia creo que es posible combinar esto que propones y a la vez no es cuestión de lograrlo inmediatamente. Es un largo proceso porque no partimos de la razón y el intelecto sino nos zambullimos en la experiencia directa y comenzamos a dosificar la experiencia desde el sentimiento y lo vivido.
Poder escuchar a tu cuerpo y leer sus mensajes siempre incluye un componente emocional. Como trabajamos con el cuerpo como eje de atención y desde allí abrimos hacia el arte, la expresión corporal y mucho trabajo con el otro, creo que tu intuición es acertada.
Tus preguntas son buenas. Personalmente creo que la educación física interior de auto-conocimiento y auto-aceptación es un vasto campo lleno de oportunidades y discernimientos y que debe enseñarse desde la escuela primaria. Quizás no destrozaríamos tanto y comenzaríamos a darnos cuenta que nuestra actitud frente al mundo, la naturaleza es un reflejo de lo que hacemos con nosotros mismos internamente y en nuestras relaciones con el entorno.
La practica repetida, sí, da fuerza al sentido de empatía, porque estás conectando cada vez más con más gente y en más formas distintas... Es la practica de conexión, de ver a cualquier persona como se debe, es decir, como a ti mismo. Estar en distintas situaciones y configuraciones con distintas personas es una práctica de observación, comunicación y empatía. En caleidoscopio, las posturas son interconectadas físicamente, lo que brinda la oportunidad de practicar el arte de dar y recibir apoyo y sí, absolutamente, favorece la empatía y la responsabilidad.
4. Conclusiones preliminares: primeros hallazgos y reflexiones.
De quienes impulsan las experiencias visitadas obtuvimos la respuesta convergente de que, de manera general, no se han focalizado hacia la responsabilidad masculina, aunque algunos sí han tenido en mente el potencial de fomentar la empatía, a partir del conocimiento y cuidado de sí, en la mayoría de las experiencias.
Los ejercicios que proporciona el yoga kaleidoscopio, todos solidarios, mínimo entre dos o tres personas hasta decenas conectadas en armoniosas y equilibradas figuras colectivas, además de gran belleza, son los que más potencian la responsabilidad con la(s) otra(s) persona(s).
Habrá que comparar los comportamientos en los ámbitos de la sexualidad-afectividad, de la división del trabajo y de la autoridad-representación-toma de decisiones, antes y después de haber realizado su aprendizaje somático en una de estas prácticas, y ver en qué han avanzado su responsabilidad cuidadora, particularmente los varones y auscultar qué elementos de su educación somática han sido más fecundos para mover a cambios saludables en esas tres dimensiones.
Bibliografía citada
GARCÍA RÍOS, José María

1992 Cuando se vive marcha atrás. Relaciones de género, desarrollo y democracia: Metodología de talleres sobre Sexualidad, Trabajo y Autoridad, Raíces y Alas-Tarea, Lima

1993 Varones, afecto y desarrollo, en Estrategias de desarrollo:

intentando cambiar la vida, Flora Tristán Lima

HERNÁNDEZ, Miguel

1958 Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941), Ed. Lautaro, Buenos Aires

KAUFMAN, Michael

1997 Las experiencias contradictorias del poder entre los hombres. En: Valdés, Teresa y Olavarría, José (eds.) Masculinidades. Poder y crisis, Isis Internacional, Ediciones de las Mujeres No24. Santiago, Chile

RAMOS PADILLA, Miguel Ángel

2001 La paternidad y el mundo de los afectos

http://hombressinviolencia.org/docs/PATERNIDAD_AFECTOS.pdf

RESTREPO, Luis Carlos

1997 El Derecho a la Ternura, Arango Editores, Bogotá-Colombia

ROUZER, Tomás

1992 Ser y hacer lo que decimos, en Cuando se vive marcha atrás (o.c.)



Anexo I: génesis, propósitos y características de las modalidades de educación somática citadas
Esferokinesis: Educación somática con esferas (Silvia Mamana)
A. Génesis

En 1976, Thomas Hanna publica en Estados Unidos el primer número de la revista Somatics, punto de partida para un nuevo enfoque teórico y práctico: el de la Educación Somática, cuyo objetivo primordial es desarrollar el potencial humano a partir del aprendizaje consciente. Desde mi punto de vista, la evolución que este enfoque ha experimentado en los últimos 20 años es uno de los hechos más importantes que se produjeron en este periodo en el campo de lo corporal.
 Algunos de los métodos enrolados en esta corriente son: Técnica Alexander, Método Feldenkrais, Body-Mind Centering, Integración Somática, Esferokinesis, Eutonía, Anti-gimnasia, Gimnasia Holística, Laban-Bartenieff, y Trager, entre otros.


B. Propósitos

La educación somática ofrece una visión alternativa al concepto de cuerpo que da la psicología, más centrada en la simbolización (cuerpo-imagen). El cuerpo biológico (soma), es el de la propiocepción y la interocepción, aquel que es percibido desde adentro, según la definición del mismo Hanna.


Si bien esta propuesta puede aportar elementos diferentes a los enfoques psicológicos basados en la conciencia corporal, creo que su aporte a las diferentes técnicas de entrenamiento del cuerpo, basadas generalmente en un estudio de la biomecánica y de las acciones musculares, es aún mayor.
C. Características

Basados en esta pedagogía, en el CIEC proponemos que cada persona aprenda a partir de la experiencia de su propio cuerpo en movimiento. La misión del docente es la ser un facilitador que estimule e interrogue, a través de la palabra o el contacto, para que cada individuo pueda encontrar sus propias respuestas y logre conectarse con su experiencia personal, única e intransferible.


Se aprovecha la inestabilidad de los balones, para trabajar patrones motores conocidos de manera más eficiente, y en relaciones diferentes respecto de la gravedad, y para explorar nuevas secuencias de movimiento, lo que habilita la organización de respuestas neurales inéditas, y promueve un mejoramiento de la auto-conciencia.
Silvia Mamana ha desarrollado en Argentina la aplicación de principios anatómicos y de desarrollo evolutivo al trabajo con esferas de distintos tamaños, para ampliar la conciencia corporal y optimizar el entrenamiento físico. Esta integración, denominada Esferokinesis®, se enrola dentro del campo de la educación somática, compuesto por aquellas disciplinas que ponen énfasis en el aprendizaje a través del cuerpo en movimiento, en el registro interno del mismo y en sus relaciones con el entorno como base para la percepción y la acción en la realidad cotidiana.

La diferencia fundamental con otras disciplinas en las cuales también se usan esferas, es que en Esferokinesis se utiliza la inestabilidad de la pelota para trabajar los aspectos funcionales del movimiento y la postura, desarrollando así una propuesta de entrenamiento funcional con balones.


Esferokinesis incorpora principios de trabajo de BMC (el método de anatomía vivencial desarrollado por Bonnie Bainbridge Cohen) y del Método Feldenkrais, para desarrollar una propuesta que aborda los aspectos estructurales y funcionales del movimiento, e incorpora elementos expresivos y creativos que enriquecen la experiencia corporal.
En el cuerpo humano, estructura y función son dos aspectos íntimamente relacionados: La estructura da el soporte para que las funciones básicas relacionadas con supervivencia (respirar, comer, caminar, reproducirse) puedan realizarse, pero a su vez, ésta se adapta para el mejor cumplimiento de las mismas.

Esferokinesis pone el acento en la relación entre los distintos segmentos corporales (más que el trabajo sobre grupos musculares específicos), y en la exploración de secuencias de movimiento que sustentan las acciones que el organismo desarrolla naturalmente en su relación vital con el medio ambiente.



Entender a la función como organizadora primaria de la estructura implica:

  1. Poner la mirada en lo global, trabajando los patrones que organizan el movimiento humano, antes y después de trabajar la alineación del esqueleto, o el estiramiento de las cadenas mio-fasciales que organizan la estructura.

  2. Explorar secuencias de menor y mayor complejidad, y en diferentes relaciones con el espacio, que favorezcan la creación de nuevas conexiones neuronales.

  3. Entrenar tanto el registro interno (imágenes, pensamientos, sensaciones) como la percepción externa (el espacio y quienes lo habitan), partiendo del soporte sensorial (exterocepción, propiocepción e interocepción) que acompaña y sustenta el movimiento.

  4. Desarrollar los elementos creativos y de destreza que van de la mano del aprendizaje somático.

  5. Reconocer (explícita o implícitamente, según el ámbito en el que se desarrolle el trabajo) los aspectos psicofísicos que acompañan el aprendizaje.


Anexo II: testimonios de participantes en esas experiencias
Mujer de Oregon, después de una práctica de Yoga Kaleidoscopio:
Llegué cansada ese día, y salí levantada y con energía. He encontrado que satisface diferentes necesidades humanas de una vez, de forma sinérgica: proporciona, en el cuerpo de una, movimiento, estiramiento, equilibrio y presencia en el cuerpo, propias de las posturas del yoga, aunque aquí al ser ejercicios de yoga con posturas colectivas (entrelazando a dos o más personas en equilibrio) también favorece la conexión, el cuidado, la risa, la belleza, el tacto, la seguridad y la intimidad alegre en un ambiente de grupo. Fortalece lazos entre amigos y crea una confianza instantánea entre extraños, convierte en divertido y fácil el conocer gente nueva y facilita hacer nuevos amigos. Se crean mandalas móviles hermosas y en ellas cada persona se convierte en parte de una dinámica de trabajo artístico vivo.


1 Ensayo-investigación en curso, con la colaboración de Ana Sancho Hernández, por el Colectivo Raíces y Alas y María Elisa Cabo y Karin Michelin del colectivo CEAAL Uruguay.

2 Cancionero y romancero de ausencias (1938-1941), Ed. Lautaro, Buenos Aires, 1958.

3 Estos cuatro párrafos se enviaron como abstract de la ponencia al postularla al XXX Congreso ALAS.

4 Tomado de la presentación del GT-26.

5 Miguel Ángel Ramos, La paternidad y el mundo de los afectos, p.2.

6 Michael Kaufman, 1997.

7 Restrepo, El derecho a la ternura.

8 Tomás Rouzer, Ser y hacer lo que decimos, en Cuando se vive marcha atrás, José María García Ríos, Raíces y Alas-Tarea, Lima 1992, p. 207.

9 Cuando se vive marcha atrás. Relaciones de género, desarrollo y democracia: Metodología de talleres sobre Sexualidad, Trabajo y Autoridad, Raíces y Alas-Tarea, Lima 1992. En adelante MA

10 En la compilación Estrategias de desarrollo: intentando cambiar la vida, Flora Tristán, Lima 1993

11 MA, p. 205.

12 Orson Wells, La dama de Shanghai.

13 Directora, desde enero de 2008, del Instituto Max Planck para la Investigación de la Educación (Berlín), donde dirige el área de estudios “Historia de los sentimientos”.

14 http://esferokinesis.com.ar/esferokinesis-educacion-somatica-con-esferas/

15 https://www.facebook.com/KaleidoscopeCommunityYogaPortlandOregon?fref=ts

16 https://www.facebook.com/kaufmanlea?fref=ts

17 https://www.facebook.com/silviamamana.esferokinesisargentina?fref=ts

18 Tomás Russellsmith=Tomáságuila=Tomás “Sanken Niwe”, creador en los años 80, en Perú, de la Escuela de Artes Somáticas Aplicadas para Promotores de Educación Somática.

19 Cfr. MA, p. 6; Varones, afecto y desarrollo, en Estrategias de desarrollo: intentando cambiar la vida, p. 146.

Catálogo: acta -> 2015 -> GT-26
GT-26 -> Mobbing: el arte de provocar emociones negativas colectivas en contra de blancos particulares
GT-26 -> Hacia la inclusión de una mirada gestáltica en la sociología de las emociones
GT-26 -> Construcción identitaria de la discapacidad visual, en los discursos de personas ciegas que participaron en “¡Pa´que veái!”. Carolina Andrea Jiménez Pizarro. Chile. Red Iberoamericana de Estudios Sociales sobre Discapacidad, riesdis
GT-26 -> Pornografía: horror y transparencia
GT-26 -> Programa pilos de corazóN: una experiencia relacional transformadora. Autores
GT-26 -> Violencia política en dictadura militar chilena: Sentimientos de desarraigo de segunda generación al retorno de madres exiliadas
GT-26 -> Reflexiones epistemológicas para pensar el sujeto de la Educación Autor: María Valeria Emiliozzi, Argentina Institución: cices-idihcs/unlp-conicet resumen
GT-26 -> Facultad de Filosofía y Letras, Universidad Autónoma de Nuevo León; México. Luis Antonio Vázquez Becerra
GT-26 -> Consumo del cuerpo y relaciones interpersonales: La mediación objetual
GT-26 -> Nombre del responsable y país: Luis Barboza Arias (Costa Rica) Institución


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