Social representations of parliamentary candidates in new media



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REPRESENTACIONES SOCIALES DE CANDIDATAS PARLAMENTARIAS EN NUEVOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
SOCIAL REPRESENTATIONS OF PARLIAMENTARY CANDIDATES IN NEW MEDIA

Resumen

El objetivo de este artículo es el estudio de las representaciones sociales construidas por candidatas parlamentarias durante la campaña de 2013 en Chile. A partir de la baja representación política en esta institución y el rol de los nuevos y tradicionales medios en el marco de la política mediatizada, fue realizada una revisión documental sobre las cuentas de Twitter de mujeres aspirantes al Congreso Nacional para el periodo 2014-2018. Desde una perspectiva de género y siguiendo un análisis crítico de discurso, los resultados sobre estas candidatas siendo progresistas o tradicionales en términos de política, revelan falta de tematización sobre problemáticas de género, desde la indiferencia o la reducción a problemas de familia. Ello supone desafíos a la representación mediática para la autonomía política de las mujeres


Palabras claves: Nuevos medios de comunicación, género, campañas parlamentarias, análisis crítico del discurso (ACD)

Abstract

The aim of this paper is the study of social representations built by parliamentary candidates during the campaign of 2013 in Chile. From the low political representation in this institution and the role of traditional and new media in the context of mediated politics, was done a documentary review on the Twitter accounts of women candidates to National Congress for 2014-2018. From a gender perspective and following a critical discourse analysis, the results of these candidates being progressive or traditional in terms of policy, show lack of gender issue’s theming, from indifference or reduction to family problems. This involves challenges to media representation for women’s political autonomy.
Key words: new media, gender, parliamentary campaigns, critical discourse analysis (CDA)

REPRESENTACIONES SOCIALES DE CANDIDATAS PARLAMENTARIAS EN NUEVOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
INTRODUCCIÓN

Chile se ve afectado por problemas de representación política y representatividad. Las cifras de mujeres en puestos de poder político, como lo es en los escaños parlamentarios, se mantienen bajas en comparación al promedio de la región y aún más lejanas de países europeos, en lo que algunas autoras hablan de infra-representación en materia política (Provoste, 2011; Valdés, 2011; Zúñiga, 2013).


La política ha sido elaborada a partir de la época clásica desde la perspectiva masculina, y que se arraiga en la tradicional dicotomía público/privado, en la cual las mujeres aparecen vinculadas al mundo de los afectos y no al de la razón y deliberación. A partir de ello, se comprende el subsecuente destierro de la política y la tardía concreción, por ejemplo, de uno de los derechos políticos fundamentales de la vida pública como es el sufragio universal (BCN, 2005, Lamadrid, 2010).
Desde la vida republicana occidental y durante mucho tiempo, política y mujer fueron consideradas antítesis una de la otra (Castellanos, 1996). La rigidez de las representaciones y roles femeninos “no solamente restringen desde el espacio privado la participación de mujeres en igualdad de condiciones con los hombres”, sino que se extienden a “todos los espacios de la vida social extra doméstica”, como viene a ser el de la política. (Provoste, 2011, p.148). En ese sentido, se trata de una configuración social que legitima el rol secundario de las mujeres, incidiendo en la participación de las mujeres en esta esfera.

Es en la cúpula “donde las mujeres rara vez penetramos. Todo proclama que en este lugar solo hay varones y que nada puede estar más lejos de lo femenino” (Castellanos, 1996, p.38-39). Precisamente, en el mundo occidental “las diferencias sociales entre los géneros [que] se han empleado para representar simbólicamente las relaciones de poder” (ibíd., p.40), han colaborado en la justificación que “las mujeres no necesitan representación social ni política fuera del ámbito privado” (Facio y Fries, 1999, p.51). Por ello que su presencia, concreta y simbólica en estos espacios es de gran relevancia.

Considerando las últimas elecciones parlamentarias de 2013, este escrito se aboca a la dimensión simbólica de la arena política, susceptible de analizar a través de las representaciones sociales construidas por las candidatas al Congreso Nacional de Chile en nuevos medios de comunicación. En la actualidad, los medios configuran “el nuevo foro de discusión pública y un espacio privilegiado donde se dilucidan los temas que afectan a la ciudadanía en general”, conformando parte de nuestra percepción de la realidad: de cómo nos vemos a nosotros mismos y a los demás (Bach et al., 2000, p.4).

En base a lo anterior, esta investigación indaga, desde una perspectiva de género, los tópicos sobre los cuales las mismas candidatas articulan campos de representación femenina para caracterizarlas en términos de tradicionalismo o progresismo político y de género.



ANTECEDENTES SOBRE MUJERES EN POLÍTICA Y EN LOS MEDIOS
La cantidad de mujeres en puestos de elección popular en los últimos años en Chile, que en 1990, bordeaban el 6% en el Parlamento (ambas cámaras), en un periodo de más de dos décadas se ha elevado 2,6 veces (ver ilustración 1). No obstante, este aumento es todavía insuficiente para poder hablar de una real representación femenina en el Congreso Nacional, si se compara con el panorama dentro del continente y a nivel internacional.


Gráfico 1. Distribución porcentual de las mujeres en el Congreso de Chile.

Fuente: Elaboración propia a partir de datos de BCN 2012 y 2013
América Latina actualmente promedia 25,93% de mujeres en estas instituciones legislativas, más de cinco puntos porcentuales por encima del promedio mundial (19,25%), En este ranking, se ubican en los tres primeros lugares Ruanda (63,8%), Bolivia (53,1%) y Cuba (48,3%). Chile se encuentra en el puesto 87, con apenas 15,8% s (PNUD.-IUP, 2012)
Algunos estudios sobre género y medios desde la segunda mitad del siglo XX dan cuenta de que la representación de mujeres es desproporcionadamente inferior a su presencia y contribución en el mundo y desarrollo social. Acá caben las investigaciones de Mattelart sobre las industrias culturales y como el trabajo de la mujer aparece “como un sucedáneo, como una actividad compensatoria cuya única legitimidad depende precisamente de ser un elemento secundario en su vida, ofreciendo la dependencia de las mujeres al rol familiar como única invariable realidad, como la esencia misma del sujeto femenino” (Rovetto y Simelio, 2012:32).
Los mismos estudios en España de Rovetto y Simelio en 2006 y 2010, en torno a la presencia de las mujeres en las noticias nos hablan de una “aniquilación simbólica”, es decir, la ausencia de mujeres como protagonistas (Rovetto y Simelio, 2012).
Similares resultados nos ofrece Marco (1996) sobre la desigualdad de la presencia de mujeres en relación a los varones en los periódicos, donde la de ellas es al “status marital” y al “aspecto físico personal, aspectos que ni suelen ponerse de relieve cuando los protagonistas son varones”. También se las vincula a “contextos domésticos y no profesionales […] no se las representa ostentando cargos de directoras ni presidentas de consejos de administración ni ligadas a las nuevas tecnologías […], pero sí se plasman mujeres objeto, con sus atributos sexuales bien remarcados” (Marco, 1996.:84-85). En ese sentido, suelen estar eminentemente ausentes en las secciones dedicadas a información política.
En nuestro país, Corporación Humanas (2011) desarrolló el estudio “Representación Social de las Mujeres en los Partidos Políticos y Medios de Comunicación en Chile”, que consideró prensa escrita, radial y televisiva. Sus resultados revelan cómo los medios “reflejan la débil posición de las mujeres en la actividad política, reproduciendo el papel secundario que tienen al interior de la estructura partidaria y en las listas parlamentarias”. En general, estos “les confieren menor protagonismo durante la campaña” (Corporación Humanas, 2011, p.55), ergo, menores posibilidades de darse a conocer y conquistar al electorado. Un aspecto común es el reiterado cuestionamiento sobre sus capacidades políticas, así como también “la veracidad de sus testimonios” (ibíd., p.57).
En síntesis, dichos medios ponen en duda su credibilidad y su autonomía política, potenciando sus relaciones de pareja y/o familiares, aspectos estéticos, descuidando sus proyectos políticos/programáticos, situándolas por consiguiente, de manera eminente en el espacio privado. Por su parte, cuando se trata de las propias candidatas, el estudio concluye que sorprende la escasez de propuestas reales y debates ideológicos en cuanto a la agenda de género y la importancia de que las mujeres estén en el espacio público como es la política para el desarrollo democrático.
A continuación, se presenta un apartado teórico sobre la relación entre medios y política y la relevancia que supone para la investigación con perspectiva de género.

REPRESENTACIONES SOCIALES Y MEDIÁTICAS EN POLÍTICA
Las Representaciones Sociales (RS), son “una modalidad particular de conocimiento, cuya función es la elaboración de los comportamientos y la comunicación entre los individuos” (Moscovici, 1979, p.17-18). Se componen de informaciones, que jerarquizadas (campos de representación) actitudes, cuyo dinamismo estriba en que son los sujetos quienes articulan y transforman los saberes formales en sentido común, interviniendo “la organización de las imágenes que ordenan el mundo” y orientando hacia la acción (Sandoval, 2004, p.71).

Como corpus de conocimiento, la importancia de las RS reside en mediación entre la vida social e individual, cuya expresión es siempre pública, a la hora de sistematizar la comunicación entre los individuos y facilitar la aprehensión del entorno. En la objetivación y anclaje (Moscovici, 1979) está la modificación de modelos explicativos “que permitan interpelar las experiencias propias y de los demás” (Bruel, 2008, p.17). En las interacciones interpersonales, su función de “hacer que lo extraño resulte familiar y lo invisible, perceptible” (Moscovici, 2003, p.25 citado en ibíd.) reduciendo incertidumbre de la vida social, garantía básica en la que participan la tradición, la educación y la comunicación social.


En cuanto a los medios y la importancia para la actividad política, estos conjuntos de significados y sistemas de referencias interpretativas “configuran un régimen de politicidad”, según “prácticas de inclusión y exclusión”, (in)visibilidad, “irrupción y prescripción” y (des)legitimación de ciertos sujetos y relaciones sociales en el marco de la comunicación política contemporánea (Arancibia, 2006, p.31-33). Distinta a su forma clásica, la política mediatizada en la sociedad actual, está configurada por “la expansión e institucionalización de los medios de comunicación social, como agentes organizativos y articuladores de un espacio social simbólico” (ibíd.:71). Esto ha tenido efectos en la forma en que se desarrolla el ejercicio político, que, tradicionalmente se desenvolvía en torno a la palabra -el imperio del logos- y que ahora, cede espacio a otras formas de lenguaje, como son los elementos visuales e iconográficos.
En este marco, es posible apreciar un desplazamiento o sino una apertura hacia las Nuevas Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (NTICs), caracterizadas por una base electrónica y procesamiento digital, donde las tradicionales TICs se están adecuando a nuevos soportes y formatos, en paralelo a la expansión de redes sociales virtuales. Ello en sintonía con “el notable incremento del acceso y consumo de Internet, la diversificación mediática y la convergencia tecnológica” (Amigo, Bravo y Osorio, 2014, p.136), esta última referida a la capacidad que tienen ciertas plataformas de red para transportar diferentes señales y la posibilidad de contar con los servicios simultáneos de los medios ortodoxos.

En lo que respecta a un periodo de renovación de representantes, “es difícil encontrar alguna campaña política que solo […] informe y persuada a través del texto lingüístico escrito” (Araya, 2010, p.38), así como otra que solo se base en la imagen para sus propósitos. La palabra y la imagen obedecen a lógicas diferentes1 y a “una estructura propia”, que se conjugan mutuamente en la interpretación del mundo, pero “con la misma importancia en el discurso social” (Ortega, 2009, p.167).


No obstante, las ilustraciones al igual que las palabras en los medios, nunca son neutrales ni menos una exhibición arbitraria. Estos son actores sociales que más allá de entregar informaciones, interpretan la realidad social, interviniéndola activamente. Y “esta forma específica de intervención […] en la realidad social y política del país se da a través del discurso” (Sunkel, 1983, p.15). En efecto, los medios son aparatos culturales de producción y reproducción de discursos ideológicos, que mediante el posicionamiento de una determinada visión de mundo vienen a ser un poderoso factor aglutinante para los miembros de una comunidad en la creación de consenso (Lochard y Boyer, 2004).

Estos agentes son “parte constitutiva y constituyente del litigio por la hegemonía interpretativa de la sociedad” (Arancibia, 2006, p.92) en los procesos de difusión, propaganda y propagación dentro de las representaciones mediáticas. Parafraseando a Moscovici (1961), se trata de intermediadores en la trasmisión amplia de diversos contenidos de interés general; que refuerzan o modifican de ciertas prácticas en los individuos y que con conocimientos más especializados, también “se dirigen a un grupo específico con la intención de ajustar sus ideas a las realidades que ella analiza o que comenta” (Calonge, 2006, p.79).



Ello nos habla del componente político de los soportes comunicacionales en tanto tienen la capacidad de influir e incidir sobre los debates públicos, y a la vez, estos últimos también pueden favorecer o repercutir en la construcción de los objetos mediáticos (agenda-setting). Esto supone una mutua relación entre los medios y la sociedad, un complejo proceso de circulación cultural y simbólica entre los sujetos, los medios y la discusión social pública, no exenta de negociaciones y resistencias en cuanto a la movilización del imaginario colectivo (Amigo, Bravo y Osorio, 2014; Lochard y Boyer, 2004) para el estudio de las representaciones sociales de género dentro de la arena política.

METODOLOGIA
Esta investigación tuvo un enfoque cualitativo basado en palabras e imágenes “para comprender la vida social por medio de significados y desde una perspectiva holística, pues se trata de entender el conjunto de cualidades interrelacionadas” (Mejía, 2004, p.278) sobre un particular fenómeno mediático y político desde una perspectiva de género; cuando los medios son de uso y apropiación de mujeres que al mismo tiempo son sus objetos mediáticos
Obtuvieron centralidad las aspirantes al Congreso Nacional, por la importancia de esta institución por el aporte a la consolidación democrática, por la posibilidad de ampliar la participación ciudadana mediante una legislación con perspectiva de género, y que no está ajena a prácticas sociohistóricas patriarcales que pone en aprietos la autonomía política2 de las mujeres (Baeza, 2015; Baeza, 2014).
La investigación fue de carácter descriptivo-exploratorio, de tipo no experimental y de alcance transversal (Canales, 2006; Hernández, et al., 2003; Cea, 1998; Taylor y Bogdan, 1994), donde se levantó información en un solo momento correspondiente al último mes de campaña política legal previo a los comicios del 17 de noviembre de 2013. El periodo fue entre el viernes 18 de octubre y el jueves 14 de noviembre de 2013, ambos días incluidos, según la regulación legal3 de Propaganda y Publicidad de la prensa, para el momento en que existe mayor concentración de recursos mediáticos que visibilicen y posicionen a los y las candidatas frente al cada vez más incierto electorado en Chile.
Mediante revisión documental, se consideraron las cuentas de Twitter4 de algunas candidatas parlamentarias, ante la irrupción de internet en el último tiempo y con ello, la primacía del formato digital para una parte importante de la población, que ha reducido las barreras de entrada a las informaciones claves para los votantes (Araya, 2010). El “consumo de información de los ciudadanos es considerado como una fuente de participación ciudadana” y “para poder ejercer el rol de ciudadano en cualquiera de sus modos de participación –y especialmente en el de tipo político- es necesario estar informado sobre los temas que afectan a una sociedad en su conjunto” (Arriagada y Schuster, 2008, p.36-38). En ese sentido, la apropiación de las plataformas on line que realizan los sujetos y de la mano el auge de los nuevos medios, como una herramienta para la profundización democrática, facilitando sustantivamente el ejercicio cotidiano de la ciudadanía. (Elizalde, 2003), implicaría teóricamente, que cada ciudadano puede, participar mucho más activamente en el debate de lo que fue en el pasado a partir de este tipo de democratización inherente a la “sociedad informacional” (Castells, 1999).
El interés versó en los discursos elaborados por estas mujeres y compartidos a través de estas plataformas virtuales para posicionarse y potenciarse en el campo político electoral. Por la complementariedad entre discursos verbales y no verbales en estos tipos de medios, fue documentado en fichas de registro el escrito junto a las imágenes publicadas y compartidas por ellas.
Ante el considerable el número de candidatas que se presentaron a los últimos comicios parlamentarios (88 a la Cámara de Diputados, 12 al Senado5), se optó por un muestreo no probabilístico de tipo intencionado, para la elección de casos típicos de los cuales se puedan desprenden informaciones representativas de la diversidad política e ideológica (Stake, 1999). Primero se seleccionó la Región Metropolitana por concentrar el mayor número de zonas a representar (16 distritos). En segundo lugar, se seleccionó a aquellas mujeres que se presentaban a la Cámara Baja del Congreso Nacional y que cumplieran con las siguientes características:



  1. Accesibilidad: Inscritas legalmente en las dependencias del Servicio Electoral (SERVEL), y que hubieran creado una cuenta para esta red social, por lo menos 30 días antes de los comicios parlamentarios.




  1. Heterogeneidad: Pertenencia a diferentes partidos políticos para inquirir en la variedad de los discursos, privilegiando a los bloques políticos “Alianza por Chile”6 y “Nueva Mayoría”7, ya que la institucionalidad electoral binominal les ofrece mayores garantías de salir electas (15 de las 17 Diputadas del periodo 2010-2014 adscriben a una de las dos coaliciones (Cámara de Diputados, 2013)).



  1. Real posibilidad de elección: Altas probabilidades de ser electas Diputadas, teniendo en cuenta a los siguientes sub-criterios que les conferían visibilidad mediática, trayectoria política, ambas formas de legitimidad para las y los votantes:



  • Mujeres que se presentan a reelección parlamentaria en el mismo distrito que el que actualmente representan.

  • Mujeres que se han desempeñado en algún otro cargo político del impacto comunal mediante elección popular, por lo menos durante los últimos 4 años.

  • Mujeres que constituyen figuras públicas para la ciudadanía y por tanto, se posicionan como rivales fuertes a otras candidatas.

En función de lo mencionado, fueron 4 las mujeres que entraron en muestra para esta investigación: Marcela Sabat (UDI), Maya Fernández (PS), Camila Vallejo (PC) y Mónica Zalaquett (UDI). A continuación, algunos elementos de identificación y caracterización (ver tabla 1).




 

Camila Vallejo

Maya Fernández

Mónica Zalaquett

Marcela Sabat

Cuenta de Twitter

@camila_vallejo

@Mayafernandeza

@monicazalaquett

@MarceSabat

Profesión:

Geógrafa

Bióloga y Médico Veterinaria.

Comunicadora Social y empresaria

Licenciada en Ciencias Jurídicas

Fecha de nacimiento

28 de abril de 1988 (25 años)

27 de septiembre de 1971 (42 años)

4 de mayo de 1962 (51 años)

4 de abril de 1981 (32 años)

Partido Político

Partido Comunista (PC)

Partido Socialista (PS)

Unión Demócrata Independiente (UDI)

Renovación Nacional (RN)

Bloque Político

Nueva Mayoría

Nueva Mayoría

Alianza por Chile

Alianza por Chile

Re-elección

No

No

No (con el mismo distrito anterior)



N° Distrito (comunas) a representar:

26 (La Florida)

21 (Providencia y Ñuñoa)

22 (Santiago Centro)

21 (Providencia y Ñuñoa)

Cargos políticos que ha desempeñado en los últimos años

Concejera Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh) en 2008; Militante de las Juventudes Comunistas desde 2011; Presidenta de la FECh en 2010-2011; Vicepresidenta de la FECh en 2011-2012. Líder del movimiento estudiantil por la educación en 2011.

Concejal de la comuna de Ñuñoa desde 2008

Diputada de las comunas de Cerrillos, Maipú y Estación Central (distrito 20), entre 2010 y 2014.

Militante de RN.Trabajó en la campaña presidencial de Sebastián Piñera en 2005 y 2009. Vocera de este en 2009, mismo año que se presentó de manera inédita como Diputada en del distrito 21. Diputada entre 2010 y 2014.

Tabla 1. Mujeres que entraron en muestra para análisis de sus (auto)representaciones sociales

Fuente: Elaboración propia.
Por último, se propone un análisis crítico del discurso (ACD), cuya fuerza metodológica estriba en que está orientada a “las relaciones de poder y las desigualdades practicados, reproducidos y ocasionalmente combatidos por los textos en un particular momento social y político” (van Dijk 1999, p.22). Este implica “estudiar múltiples variedades discursivas” (Wodak, 2003, p.109), que aunque no sean representativas en términos estadísticos de la población, sean interesantes y significativas para poder reconstruir las coherencias, contradicciones y tensiones generadas por las representaciones sociales de género y las actitudes promovidas en torno a la política eleccionaria.
Siguiendo la estructura de ACD se analizaron los significados locales directo e indirectos (plano de significado/texto); las estructuras formales sutiles y el contexto (plano formal/texto-contexto) imbricados en las auto-representaciones sociales de las candidatas. De este modo, fueron clasificada dichas candidatas en un esquema teórico, en términos de progresismo y tradicionalismo en materia política y de género.

RESULTADOS

Camila Vallejo (@camila_vallejo)
Significados locales de carácter directo o explícito:

Los comentarios de la red social de la candidata del PC se concentran en los ámbitos política, trabajo remunerado, salud y educación.

Vallejo enfatizó la posible creación de una Nueva Constitución mediante la iniciativa “Marca tu voto” con la siglas de AC (Asamblea Constituyente) y la importancia que tendría esta práctica para el día de los comicios electorales. Tal como lo escribió: “Marcar el voto no es un acto vinculante, es un hecho político que generará fuerza para que la nva [sic] constitución la escriba una AC #Marcatuvoto” (Twitter Camila Vallejo, 21 de octubre).

Es explícita a la hora de defender las luchas de los trabajadores: “La excesiva concentración d [sic] la riqueza y las bajas remuneraciones d [sic] [aquellos del] sector público y privado son intolerables @Cutchile”(ibíd.:22 de octubre). También apoya las demandas sociales en el área de salud: “Fuerza@Fenpruss8 en su lucha x [sic] la defensa d [sic] la Salud Pública digna y contra su privatización y precarización. Q [sic] el Ministro cumpla!!” (ibíd., 14 de noviembre).




Respecto a la educación, sostiene que “la segregación educativa existe” (ibíd., 21 de octubre) y promueve el seguimiento de El Reemplazante, serie televisiva de un canal nacional, que tematiza las dificultades de escolares en un establecimiento escolar en contexto de riesgo social.



Significados locales de carácter indirecto o implícito:

Vallejo rescata el rol de los actores sociales en materia política y económica, y de los servicios de salud y educación. Desde la óptica de la justicia social, apela a una ciudadanía empoderada sobre las decisiones a nivel país y a los trabajadores en materia de remuneración, con la consigna de democratizar los recursos para la población. Ello sugiere trabajar por la desigualdad social en su dimensión macro.




Estructuras formales sutiles:

Para la ex líder del movimiento estudiantil y candidata comunista, las políticas necesariamente adquieren un enfoque de derechos sociales, donde no puede quedar afuera ningún sujeto social. Ello, por ejemplo, implicaría reconocer a los adultos mayores dentro de las políticas públicas y no omitirlos o dar por conocidas sus necesidades y demandas.






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