Sentencia número veintiuno (21)



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  1. Adrián Marcelino Brizuela. Empleado policial, reviste la jerarquía de Sargento. Luego de prestar juramento de decir verdad, y preguntado por las generales de la ley, dijo que no le comprenden. En relación al imputado, refirió que lo recuerda de un procedimiento. Sobre el hecho bajo análisis (nominado “tercero”), relató que no recuerda la fecha pero era en los últimos meses del año, entre las 21:00 y las 22:00 hs., cuando se encontraba patrullando en un vehículo no identificable junto al chofer de coche, el Comisario mayor Fabián Chirichian, haciéndolo por la calle que conduce a la circunvalación en sentido NE-SE, que la calle tiene un cantero en el medio pero como la vía derecha se encuentra obstruida lo hacía en contra mano por la mano izquierda. Que el jefe de coche se percata de que había un vehículo detenido y a simple vista no se veían movimientos adentro. Les pareció sospechoso, creyeron que era robado. Cuando el jefe descendió salió de la parte trasera una persona mayor, de sexo masculino, apresurado para enfrentar a Chirichian quien le preguntó que hacía ahí a esa hora y le responde que estaba con una mujer, que el Crio. le preguntó la edad y le dijo que era mayor, pero por su nerviosismo presumieron algo sospechoso, estaban cerca del auto, a pocos metros, vieron movimiento en el asiento trasero detrás del conductor, tratándose de una niña menor. Cuando le preguntaron al individuo qué hacía la niña ahí les dijo que era su hijastra, que regresaban de danza. En base a su falacia y ante la duda de por qué estaban ahí a esa hora con una menor se solicitó por radio la presencia de personal femenino y un móvil. Había una mancha de un fluido en el asiento trasero por lo que se preservó el lugar. Luego se hizo presente la mamá de la menor. Abierto el interrogatorio, al representante del Ministerio Público Fiscal, el testigo le respondió: que se trata de una zona complicada, de mucha inseguridad, es una crítica y era de noche. Que el vehículo estaba estacionado yendo de la circunvalación hacia mano izquierda, él iba en contramano a una velocidad mínima. A pedido del Fiscal y con la venia de las partes, se incorporaron por su lectura las declaraciones prestadas en la investigación obrantes a fs. 07/08 y 47/48 (C.P.P., art. 397 inc. 2°, primera hipótesis), la cual ratifica. Recordó haber visto movimiento sospechoso en la parte trasera, siendo una persona sobre potra de menor contextura, que Chirichian da aviso a la central, operaba como “Radon”. También recuerda que llegó al sitio la Agente Segovia quien le dio contención anímica. No recuerda que ésta le haya hecho comentarios a Chirichian. Al cuestionario del Dr. Benavidez sobre qué hizo el personal femenino para contener a la niña, señaló que el procedimiento constó de dos partes, él participó de la entrevista con la persona mayor y por otro lado la agente contuvo a la niña, pero no sabe qué pasó con ellas. Al representante promiscuo, Dr. Manuel Lascano, le manifestó que no recordaba la vestimenta de la nena, no recuerda que se haya bajado del auto, cree que tenía puesto un vestidito, estaba bien “trajeada”, como la gente que hace danza, estaba bien peinadita hacia atrás y tenía una flor en el cabello.

Durante la etapa instructoria, con fecha 21/10/2013 (fs. 07/08), declaró que “...mientas se encontraba prestando servicio siendo la hora 21:10 aproximadamente... circulaba en el móvil 6084, en el sector de la Costanera Sur, a la atura del Campo de La Rivera, que colinda a los fondos de Barrio Maldonado, en sentido oeste a este, es que Observan un vehículo marca Renault, modelo 18, tipo Sedan, cuatro puertas de color gris con detalles en su pintura, dominio WWK 197. Que el vehículo se encontraba estacionado en sentido de circulación vehicular con su frente orientado hacia el este sobre la misma calzada de la Costanera. El mismo se encontraba con su motor en marcha, y luces de posición encendidas. Que a primera vista el vehículo parecía estar sin ocupantes, lo que llamo la atención del dicente y de su Jefe de Coche, motivo por el cual deciden aminorar la marcha del vehículo, por lo que se pudo observar que en la parte posterior trasera del rodado un movimiento de carácter sospechoso, donde se divisa que habría un sujeto sobre otra persona, siendo la persona que se encontraba debajo de menor contextura. Que seguidamente se procede a detener la marcha del vehículo a escasos metros del rodado sospechoso, y que al momento en que el dicente junto su Jefe de coche, descienden del móvil, se aproxima en forma rauda un sujeto masculino que momentos antes había descendido del Renault 18. Que al ser entrevistado manifestó llamarse H.A.P.D.V.... en ese preciso momento el Comisario Mayor, lo interpela consultándole con quien se encontraba en el rodado, ante lo cual este manifiesta que se encontraba con su hijastra S.N.M.M., de diez años de edad, domiciliada con el sospechoso. Que seguidamente el dicente se quedó controlando y realizando el palpado e identificación del sujeto, el cual presentaba halitosis alcohólica, quien manifestó haber ingerido una cerveza momentos antes. Que el Jefe de coche se dirigió hacia el rodado donde se encontraría la menor... el sujeto vestía una remera mangas corta color bordo, un pantalón tipo gimnasia color negro, zapatilla deportivas color negra con vivos grises, que el mismo es de contextura delgada, de 1.65 de altura, tez trigueña, cabello corto entrecano, ojos marrones. Que se procedió a la aprensión del mismo, y al secuestro del Renault 18, dominio WWK 197, agregando que en asiento trasero del rodado, en el sector medio se observan manchas de color blanco. Que respecto de S. ésta habría manifestado que no era la primera vez que su padrastro hacía esto, y que la misma se encontraba en estado de angustia... "

Volvió a prestar declaración el 23/10/2014 (fs. 47/48), manifestó que ”... el día 21/10/14 siendo las 21.00 hs. aproximadamente, se encontraba junto al Comisario Mayor Chirichian recorriendo el distrito V a bordo del móvil no identificable, matrícula policial 6084. Que mientras recorrían “en contramano” -por encontrarse cerrado el carril correspondiente- la costanera sur en sentido oeste-este, desde el puente Calingasta a la circunvalación por el vía que se encuentra a la vera del Río Suquía, observó que en proximidades a las bombas cloacales estaba estacionado en sentido este- oeste, con su frente orientado al puente Calingasta, el rodado marca Renault tipo sedán cuatro puertas modelo 18 dominio WWK 197 color gris plata con detalles en su pintura, en regular estado de conservación; el mismo presentaba luces de posición y bajas encendidas y su motor en marcha. Que respecto al denunciado, manifiesta tras al aproximarse al automotor, observó que en el asiento trasero se encontraban dos personas, una de mayor contextura con respecto a la otra, quien se ubicaba por debajo del cuerpo de la primera, atendiendo a la oscuridad reinante en el lugar no se visualizó sexo, filiaciones ni fisionomía de los ocupantes. Que tras detenerse a pocos metros del vehículo, se procedió a descender. Que en ese momento se observó que del rodado color gris, tras abrir puerta trasera del lado del conductor, descendió un masculino de 40/45 años de edad aproximadamente, delgado, de 1.60 mts. tez trigueña, cabello corto entrecano, ojos marrones, nariz aguileña, quien usaba una remera mangas cortas color bordo, un pantalón largo deportivo tipo de gimnasia color negro y zapatillas color negro con vivos grises; y con premura se aproximó al dicente y a su compañero. Que el declarante procedió a su identificación y al palpado preventivo de armas que arrojó resultado negativo. Que respecto al comportamiento del sujeto, refiere que el mismo se encontraba nervioso. Que a los fines de constatar quien era la persona que permanecía en el interior del rodado, el declarante permaneció al resguardo del Sr. H.A.P.D.V., quien se encontraba junto al móvil policial; mientras que su compañero se aproximó al automotor mencionado. Que en relación a la víctima, su dupla le informó que en asiento trasero del habitáculo del rodado se encontraba una niña de 10 años llorando. Que a los fines de entrevistar y contener emocionalmente a la damnificada, se apersonó en el lugar la agente Segovia, numeraria de la Comisaría 5a Bis, quien hizo descender a la menor del automóvil, constatando que la misma era delgada, 1.30 mts., tez trigueña, cabello largo color negro, usaba una remera blanca, calza oscura y vincha con una flor....”.



  1. Karina Elisa Segovia. Personal policial, con el rango de Cabo. Prestó juramento de ley, manifestó que no tiene interés en el procedimiento y no le comprenden las generales de la ley. Explicó que ella estaba de guardia en la base por el SeNAF y Chirichian solicitó colaboración por frecuencia, era de noche, estaba en la planta purificadora de circunvalación. Su jefe le indicó que se quede con la nena, ingresó al auto y se puso a conversar con la niña, hablaron de la escuela, le dijo que volvía de folclore, y seguidamente y de frente le preguntó si le había pasado algo, la nena le dijo que la había estado tocando y que le hacía tocar y chupar la “mangueritd’ y que de la “mangueritd’ le salía “leche”. Que la menor le preguntó si le iba a pasar algo, tenía miedo de que le pase algo a él o a su mamá, no quería que le pase nada a su mamá. Acompañó a la nena en el móvil y bajaron en la Comisaría 5a para llevarla al baño, ella la acompañó. En el auto también iba la madre pero no se bajó. Que cuando la madre se presentó en la circunvalación le preguntó si no le parecía rara la situación o si no sospechaba de nada -porque antes la nena le contó que le había dicho a su madre pero que no hizo nada- y allí la mujer le comentó que una vez les había llamado la atención por dormir la siesta juntos, no le parecía apropiado; además que había hablado con la maestra y que ella le dijo que estaba todo bien; que él se ofrecía a llevarla y a traerla de danza. Seguidamente, le respondió al cuestionario del Sr. Fiscal de Cámara diciendo que le llamó la atención que estaba bien vestidita, y hablaba bien. Eso que dijo la nena de la “mangueritd’ fue muy fuerte, se le quedaron grabadas esas palabras. Sobre episodios anteriores comentó que la nena estaba muy asustada, le dijo que la manoseaba; tenía miedo de que le pase algo a su papá, a su mamá o a ella. Para ayudar a su memoria, a pedido del Titular de la

Acción Penal, y con la conformidad de las partes, se incorporó por su lectura la declaración obrante a fs. 63, la cual ratificó. Recordó que le dijo que hacía cuatro años que la tocaba y que le había dicho que si contaba algo iba a matar a su madre. Que en la Unidad Judicial la nena repitió lo de la “manguerita”, no le precisó si lo había hecho en ese momento pero sí que era habitual. A las preguntas formuladas por el abogado defensor respecto a la impresión que le causó la niña, la testigo manifestó que la vio llorando, que el jefe le pidió que se quede con la menor y la tranquilice, ingresó al auto, la nena estaba muy nerviosa y miraba para atrás, donde estaba el móvil policial, ella fue muy directa al preguntarle a la nena, ella le contó lo del dedo en la cola, y lo de la “manguerita”, estaba preocupada de que no les pase nada. Le informó eso a su jefe. La premura era llevarla a la Unidad de la Mujer, antes pararon en la Comisaría para llevarla al baño. En la U.J. estaba el padre. Que ella siempre acompañó a la menor, en el auto venían con la madre. Ella se enfrentó a la madre y le dijo que hay muchas madres que por tener un macho al lado consienten todo, pero la mujer no le contestó. Cree que la nena se refería al acusado como “el marido de mi mamá”.

En la instrucción, el día 24/10/2014 (fs. 63), manifestó que “...el día 21/10/2014 siendo las 21.30 hs aproximadamente por frecuencia radial solicitan que personal policial femenino se constituya en la zona de la costanera sur (a la altura de la planta cloacal) por un hecho delictivo de instancia privada, razón por la cual la deponente se presenta en el lugar. Que al llegar al lugar se entrevista con el comisario mayor CHIRICHIAN, quien luego de relatarle lo sucedido le solicita que “entreviste a la menor que se encontraba sentada en la parte trasera de vehículo RENAULT 18”. Que inmediatamente la dicente abre la puerta trasera del lado del conductor y se sienta junto a la niña que se encontraba. Que al verla nota que la menor estaba angustiada, conmovida con lo que estaba ocurriendo. Que la misma se identificó como S.N. de diez años de edad, siendo esta una niña de 1.45 metros de estatura de contextura física delgada, cabello color castaño oscuro, la que vestía una remera con una estampa en el centro, calzas largas color rosa y zapatillas rojas, la que estaba peinada con una trenza siendo su cabello largo y una vincha con una flor, que al verla la menor estaba completamente vestida con las prendas mencionadas. Que la dicente le pregunto a la nena que le había pasado, quien era el hombre que la acompañaba, manifestando S. “que el hombre que estaba con ella era su padrastro, que la había retirado de su clase de danzas, y que yendo en el auto en dirección a su casa, su padrastro detuvo el auto e intento introducirle su dedo en la cola” (textual). Que aparentemente el sujeto no logro consumar su cometido al ser sorprendido por el personal policial que intervino en el hecho. Que ante esto la declarante le pregunto si era la primera vez que esto ocurría, respondiendo la menor que “no, que hace cuatro años que su padrastro la toca y le introduce su dedo en la cola, haciéndola doler con esa acción y le decía que si le contaba algo de todo esto mataría a su mamá”. Que por esto la nena nunca comentó lo que su padrastro le hacía, por temor a que este cumpla su promesa y mate a su mamá. Que la nena le contó “que una vez (sin precisar mes y año) el denunciando se acostó en su cama, le bajo sus pantalones y se bajó él sus pantalones, y le pasó su manguerita por la cola mientras la tocaba adelante y cuando le estaba por salir la leche se iba al baño” (textual). Que por la conversación que tuvo con la menor el denunciado no accedió carnalmente a la misma, siendo su accionar repetido el manoseo e introducirle el dedo en el ano. Agrega que el día del hecho (21/10/2014) la menor “no le especificó si el denunciado le había bajado sus calzas, sólo le conto que él quiso meterle su dedo en la cola y no pudo porque justo llegó la policía"’.



  1. M. V. M. Prestó juramento de decir verdad y dijo que le comprenden las generales de ley por ser la progenitora de la ofendida penal S.N.M.M., y pareja del inculpado H.A.P.D.V. Se le hace conocer la facultad de abstención prevista en el art. 220 del CPP., y 40 de la Constitución de Cba., y manifestó que era su voluntad prestar declaración. Narró que llegó a su casa un policía que la fue a buscar poniéndola al tanto de que su hija estaba desnuda en el puente Monteagudo. Que cuando llegaron no se trataba del lugar donde le habían dicho sino más cerca de la circunvalación. Que cuando se bajó se la aproximó un policía diciéndole que su hija fue abusada, la trató mal, como que ella lo sabía de antes. Que la pudo ver de lejos, no estaba en las condiciones que le dijeron, estaba peinada, vestida y sentada en el auto comiendo bizcochuelo. Que no la dejaron acercar, incluso cuando subió al móvil no le permitieron sentarse al lado. Fueron a la Comisaría y después a la U.J. En la Comisaría la bajaron a su hija con el pretexto de que conozca las celdas. No la dejaron estar con su hija. En la U.J. estaban el papá y los abuelos, no sabe cómo los contactaron, al padre sí lo dejaban estar con la nena, a ella la corría la policía para que no se acerque. Le hicieron firmar la autorización de la revisación médica pero no la dejaron pasar y al padre sí. Que en la Unidad Judicial le informaron que la nena estaba bien, que no tenía nada, pero que se iba con el padre biológico, por lo que se quejó. Le dijeron que tenía que quedarse a declarar pero ella se negó porque no había visto nada, no estuvo en el lugar, no sabía nada. Que ella sólo relató lo que había hecho ese día, la chica se lo lee y ella estuvo conforme, pero luego se fue a buscar las copias, le puso una hoja encima de la otra y se la hizo firmar, ella confió, pero resulta que le agregaron dos hojas donde constaba que una denuncia pero ella no denunció nada. Que reconoce haber firmado no una orden de restricción sino una orden de prevención para que no tenga contacto con la nena por un mes y luego no quiso renovarla. Ahí se le informa que era denunciante, lo que le causó asombro y se empezó a asesorar. Que el día 18 de diciembre de 2014 formuló una denuncia en contra del sistema porque ella no denunció a su pareja, la nena dice que no le pasó nada, ella no le preguntó, esperó a que la nena hable sola. Que esto pasó un martes, el miércoles la nena no quiso ir al colegio, pero al otro día fue, retomó sus actividades normalmente. Que ella la llevó al Hospital Pediátrico para hacerle una nueva revisión pero la ginecóloga infantil le dijo que no tenía nada, quiso que le diera una constancia pero la médica le dijo que para eso necesitaba un oficio. La Fiscal Chirino y las psicólogas le dijeron que ella primero debe acusar y en todo caso después pedir perdón, pero ella no es así, no va a culpar primero si su hija le dijo que no le pasó nada. Seguidamente fue interrogada por el defensor técnico, a quien le relató: que no había ingresado al examen médico de la niña, después le informaron que no tenía nada, que la llevó a otro médico para constatar que eso fuera así, estaba preocupada. Que la nena no vive más con ella después de la Cámara Gessel, lo dispuso la Fiscal. Que la Fiscal Chirino le había dicho que lo que pretendía era que ella lo culpara o si no le iba a sacar a los chicos, lo tomó como una amenaza, y eso fue lo que pasó, como ella no hizo lo que la Fiscal quiso se los sacó por orden de la SeNAF, sin entrevistas, sin hacerle pericia psicológica ni encuesta ambiental, de un día para otro. Que el 24 de febrero le dieron la posibilidad de verla cuando quisiera pero se complicaba porque la tenían los abuelos paternos; el padre había sido denunciado (por ella) por violencia de género entonces le preguntaron a la nena si se llevaba bien con los abuelos y ella dijo que sí, pero n realidad no tenían trato, y la hicieron firmar teniendo diez años. Le dijeron que esa medida era provisoria. A continuación el Sr. Fiscal de Cámara le exhibe la documental obrante a fs. 9 a 12, y 16/17 (examen médico), reconociendo que se trata de su firma. Sigue siendo consultada por el representante promiscuo, quien le preguntó si sabe en qué consiste precisamente la acusación en contra de su marido, y la mujer le mencionó que se trataba de un abuso sexual, todo lo relacionado al sexo, que ella se informó, leyó el expediente, ahí dice que fueron tocamientos, que quiso tener relaciones con la nena, forzarla a hacer algo que ella no quería. Preguntada por si sabe en qué partes del cuerpo fueron esos tocamientos, dijo que en las partes íntimas, eso es lo que sale en el expediente; dice que fue en su casa y en el auto; lo del auto dice que fue el 21 de octubre, después le agregaron otras fechas. Que ella tuvo acceso al expediente después de que le sacaron a sus hijos, antes no se lo permitieron ver por el secreto de sumario, hasta que se dio con la primer parte y lo leyó. Que se dio con cosas que ella cree que si le hubieran pasado realmente a su hija ella se hubiera dado cuenta porque se habría encerrado, no habría querido ir al colegio, ni estar con sus amigas o ir a danza. Que ella hubiera reaccionado así, como mujer eso es lo que habría hecho de haber pasado por esa situación. Que ella accedió al expediente en el año 2015, no pudo hablar después con su hija porque ya no la tenía. No vio actitudes que le llamaran la atención, no sospechó nada, dice que se habría dado cuenta. Cuenta que es modista, que tiene el secundario completo, que no acostumbra a firmar sin leer, sin embargo le toca firmar cosas del colegio, nunca algo como esto en lo que ella confió. Insiste en que leyó pero le agregaron cosas antes de que firme. Que esa noche los policías la trataron mal, la corrían de mala forma, fueron prepotentes, como si ella supiera por lo que pasaba su hija, pero ella no sospechó nunca nada. No volvió a ver a los policías, no el día de la audiencia. El representante del M.P.F. le pregunta si leyó el informe médico obrante a fs. 16, respondió que sí. Se le lee la parte atinente a la modalidad de los hechos: que le acariciaba la vagina, le manoseaba las nalgas, le introdujo el dedo en el ano, las amenazas, y se le pregunta si reconoce haber leído eso y dijo que sí. Se le pregunta si le suena la palabra “manguerita”, y dice que no es un término de su hija. Reitera que leyó en informe. Sobre si Pacheco tenía razones para circular por ese lugar, dijo que era una vía rápida, si tenía razones para frenar en esa zona tan peligrosa, si creía que su hija podría estar inventando esto, a lo que respondió “mi hija no inventa, pero hay palabras que no son de mi hija”; si sabía que había manchas de semen en el auto, dijo que sí. Refirió que su hija no tiene forma de decir los hechos como los dijo porque no conoce de esas cosas. El representante de la menor le consulta sobre la relación de la familia y le manifestó que los chicos no son de mentir, ella renegaba porque son caprichosos, también renegaba por la situación económica, pero a pesar de todo les alcanzaba, la nena iba a folclore. Que no había revistas ni películas pornográficas en su casa, la nena no tiene de dónde saber, cree que tampoco los ha visto a ella y a Pacheco tener relaciones. Finalmente, advertida la testigo por el Tribunal, de las reglas de la sana crítica racional (C.P.P., art. 193), a modo de reflexión, se le interroga respecto a cuál sería el motivo o la razón de que la policía, el sistema judicial, la SeNAF, quieran perjudicar a su marido; a lo que la testigo respondió que porque la sociedad pide que en estos casos haya un culpable, la sociedad quiere justicia, se tiene que acusar a alguien, que desde un principio ella sintió que todo esto era en contra suyo.

En la instrucción, con fecha 22/10/2014 (fs. 09/12), declaró que "... fruto de su relación con M. M. M. tuvo dos hijos, de nombres Y.U. (08) y S. N. (10 - damnificada), ambos de apellido M. M. Que su vínculo con M. M. M. terminó en el año dos mil ocho, y que desde ese entonces los menores prácticamente no han tenido contacto con su progenitor. Que un año después ella comenzó una relación sentimental con H.A.P.D.V., denunciado, y que en el año dos mil diez comenzaron a convivir en compañía de los dos menores en su actual domicilio, tratándose de una vivienda sita en calle Solares de Barrio Müller de esta Ciudad de Córdoba. Comenta que si bien todos dormían en una misma habitación, cada uno tenía su propio colchón. En relación a los hechos denunciados, comenta que su hija asiste los días martes y jueves en el horario comprendido entre las 19:00 y las 20:30 horas a la academia de baile denominada “Instituto El Talero”, no recordando en estos momentos su ubicación... Que el encargado de trasladar a la menor hasta tal lugar era H.A.P.D.V., quien incluso permanecía en el instituto hasta que la clase culminaba y luego regresaba en compañía de la damnificada al hogar, aportando que la academia queda a unos diez o quince minutos de distancia de su hogar. Que en el día de la víspera y tal como lo hacían de costumbre, H.A.P.D.V. se retiró de la vivienda en compañía de S. siendo cerca de las 19:00 horas, dirigiéndose al Instituto a bordo de su automóvil particular, tratándose de un rodado marca Renault modelo 18 color lila claro, no recordando dominio del mismo. Que seguidamente y siendo cerca de las 20:45 se percata de la presencia de personal policial en su vivienda, quienes al entrevistarla le comentan que momentos antes habían encontrado a su hija S. en la zona de la costanera, sin darle ningún otro dato en relación a su hija ni a su pareja. Que seguidamente la trasladaron hasta el lugar en el cual se encontraba la menor -no recuerda exactamente dónde era, sólo que eran las inmediaciones de la costanera-, circunstancias en las cuales se percata de que H.A.P.D.V. estaba aprehendido. Que todo sucedió de manera muy rápida y nadie le explicó qué era exactamente lo que había acontecido, que sólo uno de los policías -desconoce datos- le advirtió “tu hija fue abusada”. Que esto sorprendió a la deponente, quien aclara en ningún momento pudo entablar diálogo con su hija S. para preguntarle qué era lo que había acontecido. Que por lo tanto no puede brindar ningún dato acerca de los hechos de abuso sexual de los cuales su hija fue víctima... la relación entre la víctima y el denunciado era buena, aunque luego menciona que hace aproximadamente dos años atrás un día -no puede precisar- cuando regresó al hogar los observó durmiendo la siesta juntos en la misma cama (vestidos) y advirtió a ambos de que esta conducta no era apropiada. Que desde esa oportunidad no se repitieron nunca más hechos de similares características. Que su hija actualmente asiste al Colegio “General Martín Güemes ”, cursando el 4° grado sección “A” turno mañana, y que su rendimiento escolar es bueno...”.



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