Seminario de Capacitación



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Tema: Dinámica social y grupal del comportamiento en personas de la tercera edad.


  1. DIVERSAS CUESTIONES METODOLÓGICAS

1.1 Definición de Intervención
Intervenir se refiere a la introducción, interposición o intermediación desde una postura de autoridad científica de un elemento externo en una situación determinada, con la intención de MODIFICAR, o intervenir en, el funcionamiento de un proceso o sistema en una dirección dada. Es decir, la intervención comporta un proceso de interferencia e influencia y persigue un cambio.
1.2 DEFINICIÓN DE CAMBIO
La idea de cambio debe entenderse desde dos puntos de vista1.
Cambio de “primer orden”. Se entiende el que altera un elemento del sistema (individuo) o su situación dentro de él (ejemplo: mejora de la salud mental), pero sin afectar al sistema en su conjunto.

Cambio de “segundo orden”. Se refiere a una alteración de la relación entre los elementos de un sistema (individuos, grupos, comunidades e instituciones) a través del cambio “en las reglas del juego” constitutivas (como normas, valores, roles y sistemas de comunicación) de un sistema que posibilitan su autorreproducción o mantenimiento y el del individuo socializado en el sistema.

Se considera necesario para poder desarrollar un conjunto de intervenciones válidas en las que se produzcan los dos tipos de cambio simultáneamente, es decir, cambios individuales y cambios estructurales.


    1. FASES DE LA INTERVENCIÓN

Ordenadas temporalmente se pueden distinguir las siguientes fases:




  1. Pre- ingreso en el programa: detección de grupos de riesgo…




  1. Toma de contacto: oferta de intervenciones existentes y su relación con la demanda de la mayor.




  1. Evaluación: análisis, evaluación, diagnóstico, devolución de hipótesis funcionales…




  1. Implementación y/o tratamiento.




  1. Seguimiento




  1. Generalización del aprendizaje y de los resultados a situaciones cotidianas.




  1. Evaluación.




  1. Fin o salida del programa a través de un proceso de desvinculación del mismo.




  1. Seguimiento/mantenimiento de los resultados post-programa.




  1. Post-intervención.


    1. NIVELES Y PRINCIPIOS DE LA INTERVENCIÓN

Los niveles de intervención pueden ser: individual, grupal, comunitario (desde la sensibilización de los agentes sociales y de la Administración Pública hasta la inclusión de los servicios especializados), ambiental (la utilización de ayudas técnicas y protésicas se complementa con la configuración ambiental, de manera que pueda promover la autonomía de la persona, favoreciendo la movilidad y la comunicación, así como el desenvolvimiento en las actividades de la vida diaria) y organizacional.


La intervención en estos niveles se desarrolla bajo los siguientes principios:
DESCATEGORIZACIÓN
El riesgo de una estigmatización (Goffman) debido a la clasificación de la enfermedad o discapacidad, y en ocasiones a la generalización de ésta a toda persona, es una de las consecuencias a evitar e incluso a contrarrestar desde los programas de intervención psicosocial:


  • Necesidad de crear, a través de intervenciones, sistemas sanos, donde el individuo no sea etiquetado, categorizado ni codificado.

  • Derecho a la diferencia desde el principio de normalización.

  • Fomento de habilidades para ejercer la autonomía y la decisión.

COMPLEJIDAD





  • Los procesos, problemas, situaciones que se dan en las personas mayores son complejos y de carácter multidimencional, esto es, múltiples variables interrelacionadas se autodeterminan en sistemas complejos que conllevan influencias variadas según diferentes niveles de interacción.

  • Visión de la realidad como un conjunto de variables que interactúan.

  • Globalidad.

  • Interdisciplinariedad.

REESTRUCTURACIÓN COGNITIVA


Análisis, evaluación y cambio, en un caso, de ideas, pensamientos y creencias, que puedan ser incorrectas y, en cualquier caso, mediaticen o condicionen el comportamiento.


  • Importancia de la autoconfirmación de premisas negativas respecto a cualquier tema relacionado con la vejez, como puede ser el envejecimiento y las intervenciones.

  • Es necesario desechar profecías autocumplidoras, respecto a la poca efectividad del trabajo con las personas mayores, a la normalidad de la enfermedad y el deterioro.

DIFERENCIA




  • De la igualdad de oportunidades a la igualdad de resultados, aportando a cada sujeto según su necesidad, compensando desigualdades.

APERTURA



  • Programa de intervención con capacidad de relacionarse con otros programas; con capacidad de expansión; que permitan y faciliten entradas de información en el sistema, en la intervención y en los usuarios.

PROGRAMA



  • Necesidad de planeamientos programáticos de la gestión, acceso, presentación y difusión de la información.

EVALUACIÓN




  • Sistemas de intervención que admitan e incluyan la evaluación de los efectos, de la rentabilidad, de la competitividad, de la calidad, del cambio y de los costos-desarrollos-beneficios.

EJECUCIÓN




  • Sistemas de intervención que permitan realizar elecciones, sobre distintos programas de intervención, según diferentes variables.

  • Flexibilizar la intervención, por ejemplo permitiendo modificaciones.

AUTOMODIFICACIÓN




  • Sistemas de intervención con carácter dinámico.

  • Programas con capacidad automodificadora y no autoperpetuadora.

  • Sistemas de intervención que sean capaces de reestructurarse y modificarse.

PLASTICIDAD




  • Los sistemas de intervención no deben de ser un catálogo de prestaciones rígidamente establecidas, la plasticidad de un sistema de intervención, su flexibilidad, la capacidad de adaptación a una realidad concreta son elementos primordiales.

COMPETENCIA




  • Optimizar destrezas, habilidades y recursos personales; optimizar las redes y sistemas de apoyo natural…; optimizar el sistema de apoyo profesional, como elemento clave.

INTERDISCIPLINARIEDAD


Un modelo de características multidimencionales es interdisciplinar cuando superamos las perspectivas individuales, tanto de tipo profesional como personal. Esta interdisciplinariedad viene dada a partir, fundamentalmente, de la intercepción de los objetivos, metodologías y perspectivas de cada profesional, institución, servicios sociales y de salud, creándose así una nueva intervención emergente, y por tanto diferente, del sumatorio de todos los anteriores. Con nuevas y diferentes condiciones y propiedades y, por tanto, con una mayor potencialidad.


  • La intervención sobre el proceso, problema, situación, etc., se aborda desde y sobre las diferentes variables interconectadas, con la actuación sincrónica de todos los campos profesionales implicados.



  1. IDEAS CLAVE



  1. Un programa de intervención no se realiza porque sí, debe ponerse en marcha en un área concreta y con unos objetivos a alcanzar también concretos, pero a su vez debe estar conceptualizado, esto es, debe ser un eslabón más de la cadena de recursos, cuyo objetivo final y prioritario es proporcionar bienestar y calidad de vida a la persona mayor.

  2. Toda intervención persigue un cambio, este cambio debe realizarse simultáneamente tanto sobre la persona, grupo, comunidad, institución (primer orden/lineal), como sobre las relaciones entre éstos (segundo orden). El cambio de estas relaciones debe hacerse alternando las normas, valores, roles, sistemas de comunicación, etc., que permiten su mantenimiento y/o autorreproducción. Una de las condiciones para realizar el cambio de segundo orden es operar sobre la situación y, desde ella, sobre los sujetos; sería como una intervención directa.

La forma de intervenir no es incidir sobre las causas, sino sobre las relaciones que se entretejen entre las situaciones y problemas, a través de un sistema de intervención formado por programas interrelacionados.




  1. Desde la concepción de complejidad expresado , la forma de afrontar las diversas realidades de intervención en gerontología pasa por construir y operar sobre esta realidad a través de un sistema de intervención que está compuesto por un conjunto de programas interrelacionados, al que se denomina Plan General de Intervención (PGI). Este PGI supone tanto los programas como las interrelaciones entre ellos.

  2. El PGI contiene el bagaje conceptual y las pautas de acción para intervenir en la realidad, y los profesionales (sus funciones y sus tratamientos e intervenciones) que lo construyen deben de ser supeditados a éste (PGI) y no al revés.

  3. Bajo este prisma, toma relevancia la interdisciplinariedad como la intersección entre profesionales, metodologías y perspectivas, trabajando con un objetivo común, lo que supone una intervención superior al mero sumatorio de todas las anteriores.

  4. Coordinación Vs. Complementación. La coordinación entre los servicios se queda a nivel en el que no se estorben entre éstos, que sean compatibles. Mientras que la complementación va más allá, refiriéndose al apoyo entre unos programas y otros, tiende a cubrir el espacio de atención entre todos los servicios, etc. Esta complementación debe ser flexible, adaptándose a las necesidades de los sujetos, y aplicarse de forma interdisciplinar.



  1. PLAN GENERAL DE INTERVENCIÓN

Un Plan General de Intervención (PGI) es un sistema de intervención que está formado por programas de intervención interrelacionados, y éstos deben de adaptarse al contexto en el que se han de implantar. Con el objetivo de dar respuesta a las necesidades, demandas y calidad de vida de las personas mayores.


3.1 CARACTERISTICAS DE LA INTERVENCIÓN


  • Se considera que se debe trabajar desde la perspectiva de los planes de intervención (medio-largo plazo), no sobre los proyectos o programas.




  • Debe abordarse la intervención (para su máximo provecho) fundamentalmente desde el ámbito grupal y comunitario, sin dejar de lado las intervenciones individuales.




  • Los programas deben estar inrrelacionados a nivel de objetivos (siendo coherentes entre sí y respecto al PGI), actividades, temporalización, etc.




  • Se recomienda la puesta en marcha de programas de formación al servicio del personal, los profesionales, los familiares y los voluntarios que están implicados en el PGI:




  • El objetivo es establecer una red de intervenciones, para que la persona mayor y su familia encuentren el camino más adecuado para su desarrollo. Un camino flexible y dinámico en el que van tonando, recorriendo y dejando atrás unos senderos (programas) que les conducen al objetivo del PGI, su bienestar y calidad de vida.




  • Se debe prevenir la aparición y generación de situaciones de dependencia desde los programas de intervención y los profesionales, estableciendo mecanismos de desvinculación a medida que el programa avance y fomentando la autonomía y competencia de los sujetos.

3.2 ÁREAS BÁSICAS DE INTERVENCION


SALUD (Física, Psíquica y social):


  • Valoración y tratamiento geriátrico y valoración psicosocial.

  • Programas de rehabilitación y tratamiento: gimnasia, fisioterapia y terapia ocupacional.

  • Programas de prevención, promoción y educación para la salud.

  • Programas de orientación en la realidad y entrenamiento en memoria para las funciones cognitivas. Programas cognitivo-conductuales y de planificación del tiempo libre para las personas con depresión. Programas de entrenamiento en relajación para la prevención y tratamiento de los trastornos de ansiedad. Y programas de apoyo para favorecer la adaptación.

RELACIONES SOCIALES


OCIO-CULTURA-EDUCACIÓN
ORGANIZACIÓN
AMBIENTALES
COMUNIDAD


INTERVENCIÓN CON PERSONAS ANCIANAS

( Libro Trabajo social y Vejez. Carmen Delia Sanchez Salgado)
La intervención es la acción del profesional o practicante que va dirigida hacia alguna parte del sistema o proceso social con la intención de inducir un cambio en ello (Barlett, 1970). Esta intervención está guiada por una constelación de valores, propósitos y conocimientos basados en sanciones legales e institucionales.
Los trabajadores sociales son llamados a asistir a las personas que presentan una amplia variedad de necesidades y problemas. Su función, sin embargo, no se limita a la solución de problemas una vez que han surgido. Muchos trabajadores sociales se involucran en los esfuerzos para prevenir problemas. Otros se dan a la tarea de promover la satisfacción y el bienestar personal, ya sea mediante el trabajo directo con las personas que persiguen este fin, o mediante la modificación de condiciones ambientales que afectan adversamente a individuos o grupos.
El valor óptimo que dirige la práctica de trabajo social es la creencia de que cada individuo debe tener la oportunidad de ejecutar su potencial, de vivir una vida personalmente satisfactoria y socialmente deseable. El propósito del trabajo social es mejorar el funcionamiento objetivo y subjetivo entre el individuo y su ambiente. La parte objetiva se refiere al funcionamiento físico y social más visible, mientras que lo subjetivo se refiere a sentimientos o estados, incluyendo la moral. A estos fines, el trabajador social no pretende controlar al individuo; en su lugar, pretende entenderlo en toda su complejidad según interactúa con su ambiente.
La persona que aspira servir de ayuda a otros debe desarrollar un conocimiento de sí mismo, de las fortalezas y debilidades personales que puedan impedir el trabajo efectivo con otros.

No sólo debe estar alerta ante sus limitaciones, sino que debe existir una disposición al cambio. Los individuos desarrollan ciertas actitudes y comportamiento cuya base principal de influencia es la cultura.


Existen una serie de visiones, muchas veces falsas, respecto de las personas de edad avanzada que influyen en nuestra actitud y comportamiento hacia esta población. Las personas ancianas son vistas como rígidas, sensibles, caprichosas y reacias al cambio. Afortunadamente, a medida que la gente se va relacionando con las realidades de este grupo, muchas visiones negativas van desapareciendo.
Existen características que pueden ser aplicadas uniformemente a estas personas. Pero generalizar es un error, cada caso debe percibirse como único y diferente.
El cliente de mayor edad puede ser caracterizado en términos generales como una persona con cierto nivel de sabiduría producto de los años y experiencias vividas en diferentes momentos históricos y contexto social y con un deseo de mantener su propia independencia mientras le sea posible (Beaver, 1983).
Es sólo dentro de una relación de apoyo que las personas de edad avanzada son capaces de sentirse compensadas por las pérdidas, adaptarse a su ambiente y fortalecer o restaurar las áreas de funcionamiento que se han visto afectadas. El no encontrar una buena relación de apoyo puede llevar a la persona de edad avanzada a explorar su enfermedad o condición y utilizar los síntomas en lo que puede aparentar ser una lucha hostil y resentida. Con frecuencia esta búsqueda de ayuda no se expresa con claridad.
Generalmente los ancianos buscan ayuda profesional porque tienen problemas en su sistema intrapersonal, interpersonal o en su ambiente. Los problemas intrapersonales están asociados a los problemas de personalidad. Muchas personas de edad avanzada pueden sentirse ansiosas, extremadamente retraídas, hostiles, faltos de una imagen positiva hacia sí mismos o en una depresión constante. Los problemas interpersonales pueden surgir por dificultades con la pareja, hijos u otros familiares, vecinos, o amigos, entre otros. El ambiente donde se desenvuelve el individuo anciano puede estar plagado de privaciones que van desde la carencia de un techo hasta el poco acceso al sistema de servicios. Estas situaciones o una combinación de ellas, puede propiciar la búsqueda de ayuda de parte de la persona anciana.
La intervención con ancianos y ancianas y su familia puede estar orientada hacia la prevención y establece tres niveles: Primario, secundario y terciario. Estas intervenciones no son mutuamente excluyentes. La prevención primaria conlleva acciones encaminadas a detener o prevenir algo de forma tal que le reste efectividad. Por ejemplo, la consejería pre-jubilación puede ayudar a planificar en forma realista la situación económica, de tal manera que reduzca la tensión que muchas veces acompaña este proceso. La intervención secundaria o remediativa está dirigida al manejo de una situación, problema o condición que ya existe. Por ejemplo, el anciano en una institución muchas veces se torna totalmente dependiente del personal, requiriendo algunos cuidados de custodia. Pero pueden existir cosas, aunque sean mínimas, que el anciano puede hacer por sí mismo. Para prevenir una total dependencia, puede promoverse que el anciano participe en satisfacer algunas de sus necesidades: caminar un poco y participar de algunas actividades.

El objetivo es modificar los efectos de la problemática de manera que el individuo pueda recuperar su funcionamiento cuando sea posible. La meta principal del profesional de ayuda debe ser ayudar a la persona anciana a mantener niveles óptimos de funcionamiento dentro de sus limitaciones. Desde esta perspectiva la función será tanto preventiva como curativa.


La intervención con este sector poblacional demanda que el trabajador social tome en consideración opciones éticas entre lo real y lo ideal.


  • Intervención con Personas de Mayor Edad en Base Individual

El trabajador social debe determinar qué debe hacerse y cómo evaluar los resultados de la intervención.


El procedimiento debe incluir los siguientes elementos:


  1. Identificación del Problema




  1. Determinar el Plan de Acción




  1. Implementar el Plan de Acción




  1. Establecer una relación positiva: La habilidad de la persona anciana de aceptar ayuda depende de la relación que establece con el profesional o proveedor de servicios. Cualquier persona con necesidad de ayuda, va a requerir tiempo para aceptar la relación.

  2. Estimular la motivación del cliente para aceptar ayuda mediante:




  1. Reconocer que la persona de edad avanzada puede cambiar.

  2. Utilizar sus fortalezas para ayudarse a sí mismo.

  3. Ayudarle a hacer algo que le de sentido de logro y éxito.

  4. Ayudarle a sentirse útil y valioso.

  5. Ayudarle a tener visión de futuro.

  6. Ayudarle a aumentar su sentido de dignidad.



  1. Reconocer que a las personas ancianas les resulta difícil aceptar ayuda. Esto se basa en que:




  1. Puede tener sentimientos ambivalentes sobre el aceptar o pedir ayuda ya que, por un lado, desean continuar siendo independientes y por otro lado reconocen la necesidad de la dependencia, en algunos aspectos.

  2. Sienten un sentido de fracaso al enfrentarse a ciertos problemas.

  3. Ocurren ciertas pérdidas de índole física y social que pueden crear sentido de fatalidad.

  4. Puede surgir resentimiento ante la dependencia luego de haber tenido una adultez relativamente independiente.

  5. La persona puede mostrar resistencia a ser ayudada ya sea en forma sutil o vedad, mediante la negación de la existencia de problemas, evitando su participación o no haciendo nada.




    • Revisión de Vida – Reminiscencia

La reminiscencia puede definirse como el acto de recordar experiencias del pasado, medido a través del cual la persona reflexiona sobre estas experiencias para reconstruir y encontrar significado a su vida actual.


El concepto de revisión de vida como modalidad terapéutica se le acredita a Robert Butler (1963), según quien los adultos, a medida que envejecían, se involucraban en un proceso de revisar y reinterpretar su pasado guiados por la aceptación del acercamiento de la muerte y la imposibilidad de mantenerse fuerte ante la vulnerabilidad. Este proceso de reflexión interna hacia el pasado, podría implicar la posibilidad de reorganizar el funcionamiento de la personalidad y traer como resultado la evolución de cualidades tales como serenidad y prudencia.
El proceso de revisión se activa por el reconocimiento de la cercanía de la muerte, implica una forma activa con el propósito de recordar experiencias pasadas. Si se logra la integración con eventos pasados, se da un nuevo significado a la vida actual y eventualmente la persona estará más preparada para la muerte porque habrá mitigado ansiedades y temores o habrá resuelto conflictos. El proceso de revisión de vida se considera como de gran valor adaptativo para las personas de edad avanzada. Va más allá de recordar el pasado, conlleva el reestructurar eventos del pasado conducentes a la adaptación presente del individuo a su vejez.
Mediante la reminiscencia las personas repasan su vida pasada en un intento por asegurarse que sus vidas tienen un propósito y un valor. Ayuda a re-evaluar episodios en la vida y al hacer referencia a acontecimientos pasados se establece un sentido de continuidad entre éste y el presente. La reminiscencia puede ayudar a la persona anciana a mantener su auto-estima, la cual puede afectarse con las situaciones a la que se enfrenta en esta etapa. La capacidad de recordar eventos del pasado distante con mucha claridad, puede ser una fuente de orgullo y satisfacción, así como, una afirmación de logros biológicos de la persona: sobrevivir a la acumulación de los años poseyendo poderes extraordinarios de la memoria.
Los grupos de reminiscencia son vistos como maneras de capitalizar las fortalezas del individuo.

Se han identificados varias razones promover grupos de reminiscencia entre personas ancianas. Estas son:

1) desarrollar o fortalecer afiliaciones con grupos de pares;

2) aumentar las oportunidades de socializar;

3) promover el intercambio de ideas;

4) desarrollar la habilidad de articular ideas en situaciones de grupo;

5) promover entendimiento entre generaciones;

6) compartir revisión de vida, y

7) promover la auto-realización y creatividad.
El proceso de reminiscencia grupal provee al individuo la oportunidad de compartir con otros su vida. Este compartir recuerdos promueve acercamientos y lazos efectivos entre los individuos, a la vez que reafirma la identidad personal, auto valía y reduce sentimientos de soledad y aislamiento.
Las actividades de revisión de vida mediante la reminiscencia puede incluir el obtener biografías personales tanto del anciano como de su familia mediante entrevistas estructuradas. Otros instrumentos útiles son: álbumes de fotos familiares, diarios personales, genealogías, diarios, música, poemas, baile, películas, periódicos y otras actividades o instrumentos que puedan facilitar el recordar y reconstruir eventos pasados.




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