Se abre la sesión a las dieciséis horas



Descargar 178.61 Kb.
Página1/4
Fecha de conversión11.12.2018
Tamaño178.61 Kb.
Vistas125
Descargas0
  1   2   3   4




Se abre la sesión a las dieciséis horas.
El señor PRESIDENTE: Señorías, buenas tardes. Se abre la sesión.

En primer lugar, procede la aprobación de las actas de las dos sesiones celebradas el día 15 de noviembre de 2018, correspondientes, como saben, a la comparecencia del señor secretario de Estado de Justicia en la sesión de la mañana de la Comisión de Justicia, y al debate del proyecto de Ley orgánica de protección de datos de carácter personal, en la sesión de la tarde.

¿Las conocen sus señorías? (Asentimiento).

¿Se pueden aprobar por asentimiento? (Asentimiento).

Quedan aprobadas. Muchas gracias.


715000588

COMPARECENCIA DE LA PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN DESPERTAR SIN VIOLENCIA, DÑA. CARMEN SÁNCHEZ FLORES, ANTE LA COMISIÓN DE JUSTICIA, PARA EXPONER SU VISIÓN SOBRE LA VIOLENCIA EN EL ÁMBITO FAMILIAR.

(Núm. exp. 715/000588)
El señor PRESIDENTE: Entramos ya en el orden del día, que tiene previstas varias comparecencias para la tarde de hoy.

Comenzamos con la comparecencia de la presidenta de la Asociación Despertar Sin Violencia, doña Carmen Sánchez Flores, para exponer su visión sobre la violencia en el ámbito familiar.

Tiene la palabra por un tiempo de veinte o treinta minutos, como máximo.

La señora PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN DESPERTAR SIN VIOLENCIA (Sánchez Flores): Presidente, señorías, tengo el gran orgullo de poder presidir una asociación desde hace diez años por la que han pasado más de 3000 familias, de las cuales hemos atendido a hombres, mujeres y niños. ¿Por qué? Porque hemos visto que el dolor es cosa de todos. El dolor afecta a todos y, sobre todo, a los menores.

Cuando nosotros montamos esta asociación entendimos que esos menores debían ser tratados, porque si nosotros no ayudamos a los niños en el tema de la violencia, realmente esos niños el día de mañana pueden ser víctimas o maltratadores.

Como ustedes sabrán, tenemos una ley que salió en 2004, una ley que sigue dejando muchas muertes; por lo tanto, algo hay que modificar en esa ley. En 2012 tuve una reunión con el fiscal general del Estado, don Eduardo Torres-Dulce, con doña Consuelo Madrigal y con don José María Paz. Lo hablamos, y les dije: No van a dejar de morir mujeres. Me preguntaron el porqué, y yo contesté: por una razón muy sencilla, no estamos atajando la raíz del problema. La raíz del problema pasa porque no solamente se trate a la mujer; hay que tratar todo el ámbito familiar. Mientras no tratemos todo el ámbito familiar, todos estarán tocados. Cuando a la asociación nos llega una persona -sea hombre, mujer o niño-, contamos muchísimo con su infancia, porque más del 90% de las personas que han pasado por Despertar Sin Violencia vienen tocados por la infancia, cuando no es por alcohol, por drogas. Cuando no son psicópatas. Y también sabemos que hay asesinos. Eso forma parte de nuestra sociedad. Pero realmente lo importante es por qué se están produciendo esas conductas. Eso no se analiza, y a mí no me vale.

Les diré que fui una mujer maltratada en unos años en la época del franquismo. Imagínense lo que era aquello; perdí dos hijos por todo eso. Y para mí ha sido tremendo tener que analizarme y darme cuenta de que las mujeres, cuando pasamos por esto, tampoco estamos bien porque no estamos curadas. Hemos sufrido abusos sexuales, hemos sufrido carencias emocionales brutales por parte de nuestros padres, y muchas veces de nuestras madres, porque, por mucho que digan que España ha sido un patriarcado, España ha sido un matriarcado donde nos hemos criado con nuestras madres, y han sido nuestras madres las que realmente nos han educado. Y se nos ha castigado, y lo primero que se nos ha dicho, después de todo lo que nos habían hecho, ha sido: Cuando venga tu padre y entre por la puerta, te vas a enterar de lo que es todo esto.

Eso es algo que habitualmente no se dice, y mucho menos una mujer maltratada. Honestamente, les tengo que decir que si cualquiera de nosotros, hombre o mujer, sufre maltrato y se separa, no se debe dejar a un solo menor sin que intervengan los equipos psicosociales, a ninguno. Y es que la problemática que tenemos es que esos niños pueden decir: Bueno, el padre es un maltratador, la madre está perfectamente. Pero ¿por qué sabemos que la madre está perfectamente o, al contrario -si la madre es una maltratadora-, que el padre está perfectamente? ¿Por qué, si no hemos ahondado en el problema y lo único que hemos hecho en las delegaciones de Igualdad ha sido decir: ve y denuncia? Nos hemos fijado en lo último que ha ocurrido cuando esas personas han venido a vernos y nos han dicho que les han pegado o han sido maltratadas, pero no sabemos por qué han caído en todo esto. Hay que ahondar en ello y tratarlo. A la gente hay que tratarla y hay que ayudarla. Cuando me dicen: ¿Tú crees que algún día esto se acabará?, yo contesto: sinceramente, no. No, porque cualquier criminólogo que hable con ustedes sabe que se puede reinsertar a la gente en la sociedad. ¿Por qué tratamos de reinsertar a los alcohólicos, a los drogadictos, y no tratamos de reinsertar a los maltratadores? Muchísimos de ellos vienen con conductas aprendidas de la infancia. Yo he hablado con ellos por sus hijos, y vienen repitiendo muchísimos roles, pero esas personas también pueden ser tratadas. He pisado las cárceles, he hablado con ellos, y la experiencia que he obtenido ha sido impresionante. Ellos lloran, y lo primero que te dicen es que no saben hacer otra cosa, que no saben querer de otra manera porque no les han enseñado.

Les puedo decir que, realmente, a mí no me enseñaron a querer porque no me quisieron. Es muy difícil que tú quieras si no te enseñan. Y no me enseñaron a que me respetaran porque no me respetaron. Y veo a familias, familias y familias con la misma problemática.

Lo único que quiero transmitirles es que tenemos muchísimas víctimas detrás, que precisamente en el tema de la violencia de género, que es donde más se incide en esto –fíjense en que soy mujer y mujer maltratada-, en este momento las mujeres, las que más están muriendo, no denuncian; y no quieren denunciar porque están viendo que hay muchísimas denuncias falsas. Se nos dice que hay un 0,001%, y yo les diría que entonces ese 0,001% lo tengo en Despertar Sin Violencia, porque llevo a 820 hombres. He visto cómo saliendo de un juzgado un señor me ha acompañado a casa -yo no llevaba coche-, y según estábamos llegando -habíamos ganado el juicio para que volviera a ver a su hijo- me estaba llamando la Policía para decir que ese señor tenía que volver a la comisaría porque le acababa de pegar una paliza a su mujer. Y como este, les podría contar un montón de casos. Entonces, mientras la Fiscalía no actúe de oficio, mientras aquí no se ataje el problema como se tiene que atajar y se vea que realmente no se puede denunciar falsamente porque estamos empeorando la situación de las mujeres maltratadas, esto no se va a arreglar jamás.

Tenemos unas estadísticas de niños fallecidos a manos de sus progenitores. Las estadísticas son del Ministerio de Sanidad. Desde el año 2000 hasta 2018 han matado a 139 menores. De esos 139 menores, al 40% lo ha matado la madre y al 25% lo ha matado el padre. Aquí influyen muchísimas situaciones, y es que las mujeres no quedan bien cuando pasan por la violencia o cuando han tenido algún problema en la infancia con sus padres. No están bien.

A lo mejor yo podría haber sido la mejor madre, pero honestamente les tengo que decir que no. ¿Por qué? Porque tuve un maltrato espantoso por parte de mi madre. Entonces a mí nadie me dijo lo que me estaba pasando y caí en tres matrimonios con violencia de género. Luego dicen que la persona con la que te casas te quita la autoestima, pero no, señores, no te quita la autoestima; tú ya no la tienes porque a ti no te han curado, porque no te han enseñado a quererte ni a respetarte.

Estamos echando la culpa de todo absolutamente al hombre, y con eso lo único que estamos generando es más violencia. Yo creo que para que una mujer salga adelante en un momento determinado de la vida y pueda tener todo tipo de derechos no hay por qué destrozar al hombre. Porque el hombre pasaría en ese momento por lo que la mujer sufrió hace ochenta años. No me parece correcto.

Aparte de los niños fallecidos, hay algo que nos preocupa muchísimo. Nosotros tenemos aquí 628 hombres fallecidos a manos de sus mujeres desde 1997 hasta 2017. Como la ley había salido en 2004, en 2006 el Gobierno central dijo que ya no se sacarían más estadísticas. Siendo objetiva, me pregunto por qué no hay un observatorio popular. ¿Por qué no podemos saber las cifras de todos? ¿Por qué no podemos tener un ministerio de familia? Me parece que el ciudadano tiene todo el derecho a estar informado de todo lo que está pasando en este país, todo el derecho; y más aún en temas de familia, porque nos estamos llevando a muchísima gente por delante. Creo que eso es prioritario.

En cuanto a las denuncias falsas y los hombres que se han suicidado, es una barbaridad, porque tenemos 48 000 suicidios de hombres. De esos 48 000 suicidios de hombres, el 72% lo ha hecho en procedimientos de violencia y de divorcio.
El señor BILDARRATZ SORRON: ¿En cuánto tiempo?
La señora PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN DESPERTAR SIN VIOLENCIA (Sánchez Flores): Se lo digo ahora mismo. Tenemos recogidos los suicidios desde 1980 hasta 2016. De 2017 y 2018 todavía no tenemos la estadística. Aquí tenemos 85.459 hombres que se han suicidado desde 1980 hasta 2016. Son 85.459 hombres.
El señor PRESIDENTE: Si les parece, señorías, con independencia del detalle de los números y la estadística, es preferible que la compareciente acabe su exposición. Después tendrán sus señorías su turno.
La señora PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN DESPERTAR SIN VIOLENCIA (Sánchez Flores): Hablamos del pacto de Estado y de que van a ser considerados víctimas de violencia los niños que han muerto a manos de sus padres, pero ¿realmente creen que hay niños de primera y niños de segunda? ¿Realmente creen que los niños cuyos padres se han suicidado...? Yo he tenido cinco suicidios en la asociación en diez años y he visto por qué se han suicidado, el dolor tan grande que han sentido esos hombres porque les han dejado sin dinero, sin medios, sin nada; y sin ver a sus hijos. Son muertes, señores. Es gente que está muriendo, es gente que está sufriendo. Hemos analizado casos en los que han dejado hasta 400 folios escritos, y hemos visto que esas personas habían tenido también problemas en la infancia. Es importantísimo tener en cuenta todo esto, lo digo de verdad.

Creo que no adelantamos nada si solamente reducimos el número de muertes en la mujer. Y, evidentemente, hay que reducirlo. Evidentemente, hay mujeres maltratadas, por supuesto que las hay, pero no ahora, las ha habido toda la vida. Esto ha ocurrido toda la vida. Había un periódico en Madrid que se llamaba El caso, en el que salían constantemente las muertes de hombres, mujeres, niños. Eso era constante. Pero creo que deberíamos enfocar toda esta problemática en que no tiene por qué morir gente. Se puede dejar reducido a seis u ocho personas, porque, evidentemente, el psicópata existe, el sociópata exista, los asesinos existen. Nunca va a dejar de haber muertes, pero que a este tipo de muerte se le llame violencia machista y que se incida por todos los medios en que es el hombre el causante de que nos maten por ser mujeres… Con los años que tengo, y tras todo lo que he pasado, les diría honestamente que exactamente no es así. Porque también llevo gente del colectivo de LGTBI, y se están pegando unas palizas que se doblan y también se han amenazado de muerte; y son hombres y mujeres. Entonces, no incidamos tanto en el tema del machismo, el machismo, el machismo. Hay muchas cosas, aparte del machismo, que se deberían estudiar. Tenemos niños que se están agrediendo ellos solos. Padres o, el otro día, una madre. Sacamos a una menor a las dos de la mañana, a la que le habían pegado una paliza tremenda con un cable de la televisión. No teníamos dónde dejar a esa niña -los tenemos que dejar en dependencias policiales- desde las dos y media de la mañana hasta las ocho y media, en que había que volver a traerla de Málaga, si la llevábamos a Málaga, porque tenía un juicio rápido. Esa no es la solución. Lo mismo que no es solución, cuando se produce un maltrato, sea por parte del hombre o de la mujer, que nosotros digamos: una orden de alejamiento de un año y medio y seis meses de prisión. ¿En qué cambia eso la conducta de una persona? En nada, absolutamente en nada. ¿Por qué? Porque no estamos tratando el problema de las conductas de esa persona. Estamos parcheando, pero no solucionando.

Cuando lo hablé con los fiscales generales del Estado, don José María Paz, del Supremo, me dijo: Señora, tiene usted toda la razón. El vio mi documentación del año 1975 ante el tribunal eclesiástico de la Rota, donde yo tengo documentado cómo me pegaban, aun estando embarazada, y cómo he perdido dos hijos. Y hay muchísimos políticos de este país que lo tienen. Y me he tenido que analizar a mí misma, porque he dicho: si tú has tenido tres matrimonios con violencia de género, no es que le pase solo a ellos; algo también te pasa, porque estás cayendo en el mismo patrón de hombres. Entonces, ¿qué es lo que pasa? Que nosotras tampoco estamos bien porque no nos han curado. Ese es el problema: chicas que han sido violadas, chicas de las que han abusado y que después nos están denunciando violaciones porque a la hora de dar el consentimiento y hacer el acto sexual lo único que les viene a la cabeza son los momentos en los que las han violado. Lo que nos denuncian son violaciones, y no han sido violaciones, sino que estas chicas no están curadas. A la gente hay que curarla. Es mucho dinero el que entra por violencia de género como para que dejemos a la gente así. Se pueden mejorar muchas cosas, muchísimas. Entre ellas, necesitaríamos psicólogos en las guarderías, psicólogos en los colegios, pero psicólogos permanentes. Tener guarderías de mañana y guarderías de tarde, porque hay padres que también trabajan de tarde y no tienen dónde dejar a sus hijos. Y hace falta tener un sitio donde estén los niños y que se esté totalmente pendiente de ellos, porque esos niños son los hombres del mañana, y eso es fundamental.

Hay una serie de situaciones de las que yo quiero hablar aquí. Lo del observatorio popular, ya lo he dicho. También habría que dar cifras reales de todos. Y tener psicólogos y guarderías permanentemente en los colegios. Cuando una mujer va a denunciar violencia de género les aseguro que no está preparada para denunciar. Debería haber un psicólogo, porque muchas veces van hartas de Diazepan, de Trankimazin, y les aseguro que por un punto, una coma o una mala transcripción de la persona que recoja esa denuncia nos cargamos un juicio. Y eso no es atender bien a una víctima, no lo es. Y lo hemos visto muchísimas veces.

También con un psicólogo en una comisaría se detectarían las denuncias falsas, porque el psicólogo sabría realmente si lo que esa mujer está diciendo es verdad o no es verdad o qué está pasando ahí. Y eso, desde luego, dejaría de saturar en este momento los juzgados. Tenemos los juzgados saturados.

¿Y por qué no sabemos que existen las denuncias falsas? Es muy fácil: porque son absolutorias o archivadas. Eso no se cuenta. ¿Cómo lo vamos a saber? Por eso siempre nos dicen que es el 0,001%. Si contaran las archivadas y las absolutorias, a lo mejor el porcentaje subiría. Y, claro, lo único que les diría a los fiscales es: si ustedes ven que una denuncia es falsa, por favor, acusen inmediatamente para que no pase lo que pasa. En este momento tenemos mujeres maltratadas que realmente necesitan muchísimas más ayudas y que tienen miedo a denunciar porque piensan que no las van a creer. Realmente aquí hay muchísimo que resolver.

Y los 426 euros que recibe una mujer, ¿por qué no se los damos en formación? En Andalucía, que es donde tengo la sede central de la asociación, les dan los 426 euros, se quedan en su casa, y no hacen nada. ¿Por qué no las formamos, si realmente no están formadas? ¿Por qué no las obligamos a que para recoger esos 426 euros vayan a cursos de formación? Y si están formadas realmente, vamos a darles esos 426 euros al pequeño y mediano empresario para que las contrate, y por lo menos que al pequeño y mediano empresario le salga gratis la Seguridad Social. También lo podemos hacer.

Podemos dar muchísimas soluciones a todo esto, pero yo lo hablé con doña Ángeles Carmona hace tres años, me dijo que me llamaría, y la verdad es que no lo ha hecho.

Les vuelvo a repetir que es fundamental tratar la violencia interfamiliar en todos y cada uno de los integrantes de la familia. No podemos dejar ni una cuerda pendiente en la familia mientras todos no sean tratados. Hay un curso para maltratadores que hace años se puso en práctica en Barcelona, y hay hombres que han hablado y se han dado cuenta que tienen unas conductas inapropiadas que quieren cambiar, porque no saben hacer otra cosa. Nos dicen: Es que yo quiero a mi mujer, pero la quiero a mi manera porque no me han enseñado a querer de otra forma. Entonces, ¿desechamos a esas personas totalmente de la sociedad, en vez de ayudarlas a que se puedan curar y puedan estar en nuestra sociedad?

Para que se hagan una idea, les diré que todos podemos ser maltratadores en potencia y todos podemos ser capaces de matar. Y yo me he visto en esa situación. Yo tenía veinte años y vi que a mi hija, de dos meses, la pusieron colgando de un noveno piso. Yo pesaba 42 kilos –cuando hablamos de la corpulencia y de la fuerza del hombre-, y les puedo asegurar que mi marido se asustó. Fui a por la mano de un almirez a matarle, y si no hubiera soltado a mi hija le habría matado. Eso se lo garantizo a ustedes. En cuestión de segundos somos capaces de matar -hombres y mujeres- cuando nos vemos en esas situaciones. Claro que sí. Como cuando vinieron a matarme y tenía a mi hija en brazos y me dio tiempo a abrir una ventana. Y si hubiera entrado antes de que vinieran de los juzgados a recogerme, porque era abandono de hogar, me habría tirado por esa ventana con mi hija. Claro que lo hubiera hecho. Sí, señores. Pero exactamente igual lo hace un hombre que una mujer. Exactamente igual.


El señor PRESIDENTE: Le quedan cinco minutos en esta primera intervención.
La señora PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN DESPERTAR SIN VIOLENCIA (Sánchez Flores): Lo que quiero que entiendan es que este es un tema complicado, un tema para pensar, y mucho. Nosotros llevamos diez años estudiando esto, y les aseguro que en mi asociación, con criminólogos, terapeutas y de todo, cuando recibimos a una mujer o a un hombre estamos de dos a tres horas con ellos. Y no empezamos ni partimos de: ¿Te ha pegado? No, no. Preguntamos: ¿cómo ha sido tu infancia? ¿Has tenido algún problema? ¿Ha pasado algo con tus padres? ¿Has sufrido abusos sexuales? Así empezamos. ¿Por qué? Y ellas mismas, cuando acabamos esa intervención, lo primero que nos dicen es: Nunca habría pensado que la realidad de todo esto viniera porque, cuando yo me casé con mi marido, ya no tenía autoestima, no me quería. Difícilmente he podido estar enamorada. Le he podido querer porque tenía una dependencia emocional tremenda de que alguien me quisiera. Pero amor no hay, porque el amor no se acaba.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, doña Carmen Sánchez Flores.

Pasamos a la intervención de los portavoces de los grupos parlamentarios, de menor a mayor, por un tiempo aproximado de cinco minutos.

No hay representante del Grupo Parlamentario Mixto.

Tampoco del Grupo Parlamentario Nacionalista Partit Demòcrata- Agrupación Herreña Independiente-Coalición Canaria.

Por el Grupo Parlamentario Vasco en el Senado, tiene la palabra el senador Bildarratz.

El señor BILDARRATZ SORRON: Muchas gracias, señor presidente.

Muchas gracias, señora Sánchez, por contar una serie de vivencias que usted ha tenido y ponernos encima de la mesa una serie de cuestiones sobre las cuales también voy a intentar aportar y reflexionar.

Ha hablado usted de las vivencias de los niños y las niñas, que, como hemos dicho, son víctimas directas de la violencia que se da en el seno de las familias, a veces, como parte, otras, como testigos, por maltratos físicos, pero también psicológicos, que les van a marcar durante el resto de sus vidas.

En relación con su página web y lo que ha ido saliendo, he visto que han tenido una serie de problemas en la gestión, allá por el mes de junio, en la que dimitió parte de su junta directiva por alguna publicación que hicieron en su Facebook, etcétera, respecto de una serie de valoraciones sobre la sentencia de La Manada.


Yo quisiera entonces saber qué es lo que ha pasado, porque lo que este servidor ha podido leer y oír en los medios de comunicación no me ha dejado muy tranquilo; por eso, esperaba recibir hoy mismo un poquito de información; quisiera saber si se han resuelto esas diferencias con el Ayuntamiento de Marbella, y qué ha ocurrido con las subvenciones; en fin, quisiera oír sus propias valoraciones, saber por usted por qué pedían o no subvenciones dependiendo de cuál fuese el partido que estuviese en ese momento en el gobierno municipal. Me gustaría que me aclarase esos puntos.

Por otra parte, le pregunto, ¿cómo ve el papel de la escuela? Nos ha dicho que usted valoraría de manera importante que hubiese psicólogos en las guarderías y en los colegios, pero hay una serie de factores, como el de la alerta temprana, que son importantes en un centro de enseñanza. ¿Cómo lo valoran? ¿Qué importancia le dan? El personal docente y el no docente conocen muy bien la procedencia de los alumnos y son capaces de observar en el día a día qué disfunciones viven los jóvenes, de tal manera que ellos pueden ser un elemento importante en esa alerta temprana. Pero una vez que se da la alerta, ¿qué relaciones tienen ustedes con los servicios municipales de base? Me ha extrañado que no los haya citado porque en el decreto de verano del último agosto, si no estoy mal informado, uno de los elementos importantes ha sido devolver esta competencia, toda la gestión del maltrato, a los municipios y para mí eso es muy importante. Que la administración más cercana sea la que gestione todas estas situaciones es fundamental porque es la que más fácilmente puede conocer la realidad de su municipio, a través de los centros de enseñanza, de los servicios municipales de base...

Ha hablado de la reinserción y no me ha quedado muy claro qué propone. Es evidente —así lo establece la Constitución— que hay que buscar la reinserción o la resocialización, pero qué pasos hay que dar para que haya una buena reinserción o para que se dé una buena resocialización. ¿Cuáles han sido los fracasos? ¿Cómo se puede ser tener más éxito para que verdaderamente se consiga una buena resocialización y una buena reinserción? Porque ahora se ha aprobado en la última modificación del Código Penal la prisión permanente revisable, que está, evidentemente, muy relacionada con esa resocialización. Me gustaría que me diera datos en ese sentido.

Ha mencionado a los niños fallecidos entre 2000 y 2018; y ha dicho que el 40 % de esas muertes eran provocadas por la madre y el 25 % por el padre; ¿y el resto? Porque nos falta un 35 %. Muy impactante ha sido para mí la cifra que ha dado de suicidios de hombres; en 36 años, 85 459, que son unos 2373 suicidios al año, un dato que me ha llamado la atención.

Para detectar denuncias falsas ha dicho que el psicólogo puede jugar un papel importante. Yo tengo mis dudas sobre esta valoración que ha hecho usted, porque creo que el procedimiento es mucho más complicado. Para detectarlas tienen que tomar parte los servicios de base, que son los que pueden investigar una denuncia en un municipio, pero también los jueces. Es verdad que el psicólogo puede ayudar, pero no creo que juegue un papel preponderante a la hora de detectar estas denuncias falsas y, además, tampoco son el mayor de los problemas.

Nos ha hecho una propuesta respecto de los 426 euros. Bueno, pues es, a fin de cuentas, un ejemplo de que se pueden mejorar las medidas. Pero me gustaría que hiciera una síntesis de todas aquellas medidas —primera, segunda, tercera, cuarta y quinta—que su colectivo ve que hay que adoptar, que no se han adoptado, y que ayudarían a que mejore la situación.

Solo me resta agradecerle su comparecencia a la espera de las respuestas que nos pueda dar a las cuestiones que se le vayan planteando.

Muchas gracias.


El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Bildarratz.

El Grupo Parlamentario de Esquerra Republicana no interviene.

Por el Grupo Parlamentario Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, tiene la palabra la senadora Freixanet.
La señora FREIXANET MATEO: Gracias, señor presidente.

Presidente, tendrá que aclararme usted el objetivo de esta comparecencia. ¿Con qué objeto comparece una entidad...?


El señor PRESIDENTE: Se lo explico. Todas aquellas comparecencias que se celebran se efectúan porque las asociaciones han pedido hacerlo. Hemos celebrado comparecencias de asociaciones de toda índole, de jueces, de abogados...; a todas las que han pedido comparecer ante esta comisión, porque estamos en la Casa de todos, se les ha dado la voz para que puedan explicar su visión.
La señora FREIXANET MATEO: Esta es la comparecencia de una entidad a la que ha habido que retirar fondos públicos justamente por sostener el posicionamiento que ha mantenido hoy aquí sobre la violencia machista. Ustedes saben que la conceptualización de la violencia contra las mujeres está ampliamente estudiada, ampliamente documentada e internacionalmente legislada. Sin entrar en la experiencia particular de la compareciente, porque cada uno tiene la suya, esta Cámara legislativa debe legislar pensando en el interés general; así que me voy a dirigir al conjunto de esta comisión, particularmente a sus portavoces y especialmente a su presidente, para hacerles notar que la deriva de las sesiones de esta comisión está tomando un cariz alarmante. Todo nuestro ordenamiento jurídico, el pacto de Estado, la ONU, los mandatos internacionales, los datos oficiales y décadas de investigación académica sobre la materia, así como la experiencia cotidiana de las mujeres, coinciden en que a las mujeres se nos violenta por el hecho de ser mujer; e indican que lo que afrontamos es una violencia estructural radicada en el machismo. Y ahí voy, porque esa es la diferencia. La violencia contra las mujeres se cimienta en un eje de desigualdad. Los discursos que niegan la mayor son contrarios al conocimiento acumulado, a la legalidad y a la realidad. Y eso pone en riesgo, a nuestro entender, a las mujeres.

Y claro —voy a hacer un apunte a lo indicado por la señora Sánchez— que esto viene de la infancia. En la infancia aprendemos a ser diferentes, aprendemos a ser desiguales; y a las mujeres se nos enseña que no tenemos valor. ¡Claro que no sabemos querernos! Y eso es patriarcado. El patriarcado es una organización social que está construida sobre un eje de privilegio en cuya cúspide están los hombres. Que esa transmisión de valores la hagan las madres o las mujeres se debe a que las mujeres nacemos en ese patriarcado e interiorizamos el machismo, reproducimos el machismo; y eso no es un matriarcado.

La violencia contra las mujeres es estructural. Vivimos en un país donde no pasa una semana sin que un hombre asesine a una mujer y donde se viola a una mujer cada ocho horas. No hay un solo año, desde que hay datos oficiales, en el que las denuncias por violencia de género bajen de las 120 000. La Fiscalía se interesa por el tema, y tiene informes, unos informes que confirman que no existen prácticamente las denuncias falsas, que son un 0.007 %. Fuera de eso quedan todas esas violencias machistas que la ley no reconoce como tal, porque solo reconoce las que están dentro del marco de la pareja o expareja. Al mismo tiempo, sabemos que la mayor parte de la violencia no se denuncia —este es el problema fundamental y no las denuncias falsas—, en parte porque la tenemos normalizada e interiorizada, y en parte porque denunciar no es sinónimo de protección para las mujeres. Todos los años se están asesinando mujeres que han denunciado y todos los años se están asesinando mujeres que tienen vigentes órdenes de protección. Ese es el problema grave que tiene la justicia hoy en los casos de violencia contra las mujeres. Ese y no otro. La justicia no está creyendo a las mujeres o la justicia no está protegiendo bien a las mujeres. Es terrible tener que estar hablando de denuncias falsas cuando la violencia tiene impunidad.

Sabemos dónde está la raíz del problema; y justamente por eso enfocamos en el machismo; la violencia contra las mujeres tiene que ver con siglos de relaciones desiguales. Negarlo o ignorarlo es ayudar a que perviva. Durante gran parte de la historia en Europa, y merced al derecho romano, que es de base patriarcal, las mujeres han sido consideradas una propiedad del hombre. El valor de esa propiedad estaba relacionado con su pureza sexual. El control de la vida de las mujeres ha pasado por el control de nuestros cuerpos y por el control de nuestra sexualidad. Así, por ejemplo, históricamente, la violación era un crimen contra el padre o el marido no contra nosotras mismas en tanto que afectaba al valor como propiedad. A día de hoy pervive el patriarcado en nuestras leyes. Seguimos diferenciando lo que es un abuso de lo que es una agresión sexual sobre la base de si la víctima se defendió. Lo que persiste detrás de esto es la idea patriarcal de que las mujeres honorables se defienden, aunque esté en juego su vida. El honor sexual está antes que nada porque hay que preservarlo para el marido.

Esto es lo que debería preocupar a las señorías de la Comisión de Justicia. Ustedes deberían estar trabajando en cómo sacar el machismo de nuestras leyes, en cómo terminar con esa herencia patriarcal. Para eso deberíamos estar pidiendo asesoramiento y comparecencias en esta Comisión de Justicia. Porque también esta comisión debería abordar cómo sacar el patriarcado de los tribunales. Tenemos bien reciente la sentencia de la Audiencia de Lleida que ha considerado que dos hombres que violaron a una mujer, que lloraba y pedía que parasen, no cometieron una agresión sexual; o tenemos la última sentencia del tribunal de La Manada, que hace tres día ha considerado que un hombre que acuchilló e intentó asfixiar a su mujer no estaba intentando matarla. Esa justicia injusta tiene que ver con una mirada patriarcal, que le da a nuestra vida poco valor, que piensa que nuestra sexualidad no nos pertenece.

Desconocer, negar o burlarse de ello, a mi entender, es complicidad con la violencia contra las mujeres. Pero hoy se trae aquí a una asociación con una perspectiva peligrosa o contraproducente para las mujeres que pretende defender. Y a ello se suma que la semana pasada una senadora de esta comisión se burló de las víctimas de violencia sexual. (Denegaciones de la senadora Muñoz de la Iglesia). Vino a decir que cuando estás en un acto sexual y, de repente, no quieres seguir, si la otra persona decide seguir no te está violando. Ese hecho que es obvio que es una violación fue motivo de burla en esta comisión, cuando esa es una experiencia habitual en la vida de las mujeres. A nuestro entender es fundamental proteger la libertad sexual de todos y de todas. Esto va de libertad de verdad, no de libertad solo para unos; va de libertad para todos y para todas.

Yo no pertenezco a esta comisión y estoy aquí en sustitución de nuestro portavoz de justicia que está acompañando en su juicio a Pablo Ibarz. Pero como portavoz de igualdad pido a esta comisión, con absoluta preocupación, una reflexión seria e inmediata sobre la deriva que están tomando estas sesiones. Creo que es fundamental revisar qué relatos levantamos, qué relatos normalizamos y a quién damos altavoz. A esta comisión le exijo que los discursos negacionistas que culpabilizan a la víctima, y que los discursos que se ríen de la víctima no encuentren amparo en las instituciones públicas.

En la Comisión de Igualdad del Senado trabajamos de forma extremadamente responsable estos temas. Por eso, os pido que no permitáis en la Comisión de Justicia ni la banalización de la violencia contra las mujeres ni la normalización de discursos que, al final, acaban siendo cómplices de la misma. Voy, por eso, al salir de aquí, a solicitar una reunión conjunta de los portavoces de igualdad y de justicia de esta institución para reconducir esta situación.

Gracias.

El señor PRESIDENTE: Gracias, señora Freixanet.

Después, señora Muñoz, le daré la palabra para contestar, también por alusiones.

Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra la senadora Lima.


La señora LIMA CID: Gracias, señor presidente.

Antes de comenzar, diré que suscribo cada una de las palabras que la compañera portavoz de Podemos ha dicho. A todas sus señorías y a la Mesa también quiero decirles que yo tenía preparada la intervención, pero que voy a hablar con el corazón, que voy a expresar lo que siento ahora mismo. Permanezco aquí porque le tengo un profundo respeto a este espacio democrático, a esta Cámara. Por eso, tengo que aclarar delante de las cámaras, y con todo el respeto a la señora Sánchez como persona, pero no como presidenta de la asociación a la que representa, que pedimos públicamente, junto a los compañeros en Marbella, que se les retirase la subvención. Y le voy a decir por qué pedimos que se les retirase la subvención; porque una asociación que lucha contra la violencia y dice que la mayoría de las denuncias son falsas cuando esos datos los da directamente el Consejo General del Poder Judicial no tiene credibilidad, porque no sé qué es lo que está diciendo. Que diga que ocho de cada diez mujeres son maltratadoras no es de recibo. ¡No sé qué favor hacen ustedes a las mujeres! Luego voy a dar los datos oficiales.

Una persona que dice, cuando ocurre el juicio de La Manada, y hay sentencia, que ha habido un linchamiento judicial de cinco inocentes, y lo cuelga en la red, y que la única que debía estar en la cárcel es la joven que ha sido violada, no debería tener espacio aquí. Por eso, digo de forma clara y contundente —lo dije también ante los medios y hoy aquí va a constar en un acta—, en nombre de esas 45 mujeres asesinadas, en nombre de esas 975 mujeres asesinadas desde el año 2003, en nombre de esos 33 huérfanos y 23 niños y niñas asesinadas, que nosotros no deberíamos dar espacio a asociaciones que propugnen los mensajes que aquí se han puesto encima de la mesa. Y no voy a decir nada más.

Señora Sánchez no comparto absolutamente nada de lo que ha dicho; nada. Venimos de una manifestación del 25 de noviembre en la que nos hemos acordado de todas las que han perdido la vida, de todas las que necesitan ese apoyo para que den un paso adelante y denuncien, y usted ha dicho aquí que no tienen que denunciar, que no son violadas, que la ley ha matado a más mujeres; ha dicho tal magnitud de atrocidades que soy incapaz de seguir porque la emoción de acordarme de quienes no están no me lo permite. Por eso, voy a ir directamente a hacer las preguntas que los colectivos feministas, las mujeres y mi partido de Marbella, me han dejado encima de la mesa. ¿Cuál es su opinión sobre la Ley de violencia de género? ¿Qué reflexión esperaban obtener al compartir un artículo en su perfil oficial de Facebook que cuestiona a la víctima de La Manada? ¿Consideran que compartir ese artículo contribuye a la lucha contra la violencia machista? ¿Cómo una asociación que apoya a las mujeres víctimas de violencia puede poner en duda las denuncias e incluso animarlas a que no denuncien? Esas son mis preguntas y nada más.


El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senadora Lima.

Por el Grupo Parlamentario Popular en el Senado, tiene la palabra la senadora Muñoz.


La señora MUÑOZ DE LA IGLESIA: Gracias, señor presidente.

Ya que usted no lo ha recordado, quiero hacerlo yo. Estas comparecencias traen causa de una reunión de portavoces y Mesa de la Comisión de Justicia en la que el presidente dijo que había determinadas asociaciones que querían reunirse con la comisión. Ningún portavoz dijo que no, ninguno, de ningún grupo parlamentario. Es más, la única que hizo una salvedad en aquella Mesa y portavoces fui yo, que dije que no entendía muy bien cómo recibíamos asociaciones, que una cosa era que la comisión convocase a determinadas asociaciones para que nos dieran información y otra que las asociaciones se quisieran reunir con esta comisión, que una cosa era convocar una comisión y otra que la comisión se reuniese fuera, como hemos hecho en otras ocasiones, y nadie dijo nada; hasta tal punto que estas asociaciones se convocaron y en la siguiente Mesa y portavoces yo tomé la palabra —que nos rectifique el letrado si estoy diciendo algo que no es cierto— para decir: estas ya están convocadas, pero yo no voy a aceptar ninguna más. A partir de ahora las asociaciones que quieran reunirse con la comisión lo harán fuera. Este era el punto de vista del Partido Popular. Otra cosa es que la Comisión de Justicia decida convocar comisiones para recabar información. Que se diga, por tanto, la verdad y que la gente que se ha quejado de la deriva de esta Comisión de Justicia sepa de dónde vienen estas comparecencias.

En segundo lugar, me hace mucha gracia que se comente la deriva de una comisión por gente que no forma parte de la misma. Me hace mucha gracia. A mí jamás se me ocurriría hablar de la deriva de otras comisiones de las que no formo parte y en las que no participo habitualmente.

En tercer lugar, se han hecho comentarios sobre ciertas intervenciones que yo he podido hacer en alguna comisión. Está claro que quien las comenta o no las ha visto ni oído o no las ha entendido. Ruego que se vean enteras otra vez, porque lo que ha dicho la portavoz de Podemos no es verdad. Cuando yo decía que se acaba en una relación sexual en un momento determinado, estaba hablando de la revocación del consentimiento, precisamente. Precisamente, lo que yo estaba denunciando es que las declaraciones de la vicepresidenta banalizan lo que es una violación. Por favor, véase entera mi intervención, y si tiene alguna duda, no tengo ningún problema con que nos reunamos, y se lo explico, ningún problema. Porque, además, en aquella comisión, había un portavoz de su partido y otro del Partido Socialista, y estaba el Secretario de Estado, y ninguno dijo nada, por lo tanto, nadie entendió allí que yo estaba banalizando absolutamente nada.

En cuarto lugar, yo no sé cómo entienden ustedes el feminismo, pero les voy a decir cómo lo entiendo yo: a mí, jamás me ha callado la boca un hombre, pero tampoco me la va a callar una mujer. Siento que yo no comparta su visión del feminismo, pero tengo todo el derecho del mundo a tener la mía propia en una democracia, y no pienso consentir que a mí nadie me coarte o me amenace, y desde luego, no pienso consentir que se intente humillarme, porque lo que intentaron ustedes la semana pasada es bulling, se lo digo así de claro, humillación y reprobación. (La señora Freixanet Mateo: ¡Sí, hombre!) A mí, no me calla nadie, ni un hombre ni una mujer.

Con esta señora, hay cosas que comparto y otras con las que estoy radicalmente opuesta, pero creo firmemente en el derecho de esta mujer a decir lo que piensa, y más en el Senado, que es la cámara de todos los españoles, me guste o no me guste. Habitualmente, señorías, tengo que escuchar discursos que no solo no me gustan, sino que repelo. Les recuerdo que en el anterior pleno, me llamaron fascista, franquista, y de todo, y me lo comí con patatas, y jamás se me ocurriría pensar en escribir a la Cámara para que se repruebe a ningún senador por decir lo que piensa; jamás; ¡solo faltaría!

Por lo tanto, como feminista, aunque no sea de las suyas, creo en la libertad, y como mujer, a mí no me calla nadie, y menos en el Senado. (La señora Freixanet Mateo: ¡Madre mía!) No tengo ningún problema en que hagamos una reunión de portavoces de justicia y de igualdad; a lo mejor así tengo la oportunidad de explicarle lo que se hace en esta Comisión, que parece que lo desconoce. (La señora Freixanet Mateo: ¡Sí, sí, sí!)

Señora compareciente, lo primero que tengo que hacer es pedirle disculpas por todo lo que ha pasado en esta Comisión. Habitualmente, esta es una Comisión muy serena en la que todos los portavoces llegamos a acuerdos, otras veces no, pero siempre de una forma educada y dialogante, que es en lo que consiste el parlamentarismo, estemos de acuerdo o no estemos de acuerdo.

Usted ha dicho varias cosas que me parecen interesantes. En cuanto a si los psicólogos pueden detectar las denuncias falsas, le diré que, como jurista, comparto la posición del señor Bildarratz, porque el papel importante en las denuncias falsas lo juega el juez. Ahora bien, hemos hablado con varios jueces que nos insisten en que la formación puede ser importante, pero que más lo son los medios. Por ejemplo, si una mujer maltratada llega a un juzgado y no hay un forense, esa mujer tiene tiempo de irse arrepentida, porque muchas mujeres que son objeto de violencia de género tienen tal dependencia del agresor que, a veces, son incapaces de entender lo que está pasando.

Entonces, me parece muy importante la persona que tiene que determinar si una persona está haciendo una denuncia falsa o no, que yo sí creo que tiene que ser un juez; no obstante, esas personas tienen que estar durante todo el procedimiento, desde que empiezan la denuncia o se plantean denunciar, hasta que finalmente llega el juicio, tratadas por psicólogos, porque esas personas tienen tal dependencia del agresor, que muchas veces eso les impide denunciar, o seguir en el procedimiento judicial, o hacer las cosas como las tienen que hacer.

Usted ha hablado del tema de los suicidios en hombres, que es una realidad, es verdad, de la que no se habla, y yo creo que hay que hablar de todas las realidades, porque es nuestra obligación como legisladores o como parlamentarios. Sí comparto esa visión que tiene usted. En cuanto a la resocialización o reinserción, me parece curioso lo que se dice y se hace, porque el Partido Popular es el único partido que ha aprobado la prisión permanente revisable en aquellos casos en los que una persona viola y después asesina a esa persona, porque nos parece muy importante en casos de personas que no se reinsertan. A veces, hay medios para la reinserción, pero hay gente que no puede o no quiere reinsertarse. Tenemos multitud de casos de violadores que salen después de cumplir la condena, y vuelven a violar, o sea que reinciden. Es curioso, porque quien defiende el feminismo a ultranza votaba en contra de la prisión permanente revisable para las personas que no se reinsertan. Me parece algo curioso.

Ha dicho también que la cárcel no cambia la conducta de las personas, y me ha parecido muy interesante, porque muchas veces creemos que la solución es coger al maltratador y encarcelarle dos años, pero después vuelve a salir. A lo mejor, esa relación de dependencia no se ha acabado. A lo mejor, esa mujer sigue escribiéndole a la cárcel. Pero no porque sea culpa suya, sino porque esa mujer tiene un problema. Porque yo oigo a personas de este Senado hablar muchas veces de la violencia de género y no tienen ni idea de lo que le pasa a una mujer cuando está siendo sometida a un hombre. No sabe lo que es que la separen de su familia, no saben lo que es que la separen de sus amigos, no saben lo que es el miedo a que se enfade, no saben lo que es llegar a casa y pensar que esa persona... Entonces, claro que existe esa relación de dependencia, y ahí los servicios sociales y el Estado tienen que intervenir, porque de nada sirve que le metamos en la cárcel dos años si cuando sale la mujer le está esperando. Si la mujer sigue pensando “es mi culpa”. “Es mi culpa”, piensan muchas de ellas, ¿verdad? Muchas que van a denunciar y se vuelven a su casa porque dicen: No, es que algo habré hecho. Entonces, yo creo que es interesante que hablemos de todo.

Usted dice que hay mujeres que llegan sin autoestima; yo considero que hay algunas que llegan con la autoestima intacta y se la quitan. Creo que hay de todo. No creo que simplemente sean maltratadas aquellas que llegan si autoestima porque no saben ser queridas. Creo que hay mujeres que han tenido un entorno familiar en el que han sido queridas, a las que les han enseñado lo que es querer bien, pero que son maltratadas. Yo siempre distingo entre querer bien y querer mal; se puede querer de muchas maneras. Y creo que al maltrato se llega por ambas causas, y que no solamente sufren maltrato las mujeres que llegan sin autoestima.

Y, luego, me parece muy importante que todas las reformas que se hagan en el terreno jurídico, que no es el psicológico, porque creo que hay que diferenciar, las hagan los expertos. Porque, claro, yo estoy muy acostumbrada a oír hablar de nuestras normas judiciales a gente que no tiene ni idea de derecho. Digo esto porque no comparto en absoluto el comunicado que ha leído la compañera del Partido Socialista y que hicieron ustedes con respecto a La Manada. Yo me he leído la sentencia entera, al día siguiente, cuando salió; entera, porque sabía que era un tema que iba... No comparto su visión en absoluto de que la culpable sea la víctima, sentenciada ya como víctima, y no creo que los agresores sufrieran ningún tipo de escrache, no lo creo. Ahora, bien, tampoco creo a quienes dicen que el abuso no es violación. Tampoco lo creo, porque, jurídicamente, el abuso es violación y decir lo contrario es mentir. Entonces, lo que sí creo es que las personas que lleven a cabo... Y por eso esta Comisión de Justicia está separada de la de Igualdad, porque quienes tienen que hacer las normas jurídicas son los que entienden el derecho. Entonces, muchas veces se equivocan los planos y, claro, ese es el problema.

Le doy las gracias por venir a explicarnos su visión, pero no comparto muchas de las cosas que ha dicho; no obstante, le agradezco que esté aquí. Este Grupo Parlamentario Popular quiere escuchar a todo el mundo. Todo el mundo tiene muchas cosas que aportar. En el terreno de la educación usted ha dicho cosas que yo me he apuntado. Y discúlpenos por lo que ha pasado hoy, porque le aseguro que esta Comisión de Justicia en absoluto es así.

Muchas gracias.


El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senadora Muñoz.
El señor RODRÍGUEZ ESQUERDO: Señor presidente, pido la palabra.
El señor PRESIDENTE: No, no tiene la palabra, senador Rodríguez Esquerdo. (Murmullos.)
El señor RODRÍGUEZ ESQUERDO: Tenía que aclarar...
El señor PRESIDENTE: Las aclarará después de la comisión. (Rumores). Senador Rodríguez Esquerdo, no tiene la palabra. Tiene la palabra la señora Carmen Sánchez Flores para contestar...
El señor RODRÍGUEZ ESQUERDO: Que conste mi protesta, señor presidente.
El señor PRESIDENTE: Constará.

Tiene la palabra la señora Sánchez Flores.


La señora PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN DESPERTAR SIN VIOLENCIA (Sánchez Flores): Gracias.

Voy a dejar muy claro, por lo que se me ha comentado, el tema de La Manada. Miren, sobre el tema de La Manada, Despertar Sin Violencia, en Facebook, publicó 36 noticias en contra de La Manada. Cuando salió la sentencia, se publicó. Quiero dejarles muy claro a todos, a pesar de lo que ha venido de Marbella, que, evidentemente, nunca puede ser nada bueno, porque es un tema político en el cual nos han metido, que Despertar Sin Violencia siempre publica una noticia, pero no pone nada. Cada uno que saque sus propias conclusiones. Entonces, nosotros, después de 36 noticias, que las tiene el Defensor del Pueblo andaluz y el Defensor del Pueblo nacional, que nos han dado la razón y nos tienen que dar la subvención, porque está aprobada en Pleno —parece ser que aquí no ha llegado bien la información—, pusimos una noticia en la que, después de leer esa sentencia, se cuestionaba a la víctima. Pero Despertar Sin Violencia no puso ni un solo comentario. Pasan 12 días —nosotros publicamos muchísimo todos los días— y parece que la notica no molesta, porque prácticamente no la vio nadie. Justo el día en el que empieza el periodo de alegaciones en el cual a Despertar Sin Violencia le van a dar una subvención, Marbella Feminista, montada por Izquierda Unida, decide denunciarnos.

Yo creo que cuando una noticia molesta, molesta desde el primer día, pero no se esperan 12 días para denunciarnos para que no nos den la subvención del ayuntamiento, que era la única que pedimos. Nosotros jamás hemos pedido ni al Gobierno central ni a la Junta de Andalucía; jamás.

Entonces, nos llamó mucho la atención que, precisamente cuando estuvo gobernando el cuatripartito en Marbella, la señora Varo monta una asociación extremista feminista que viene a por nosotros. Nos llamó muchísimo la atención. ¿Por qué? ¿Porque esta presidenta está enseñando a comprender a la gente y a las mujeres y a perdonar para que sus hijos sufran mucho menos de lo que están sufriendo? La persecución a la que hemos sido sometidos ha sido brutal: a mí me han llamado a mi casa, han dicho que me violen a mí y a mis hijas, que nos iban a destrozar, que nos iban a echar de Marbella, nos han echado a todos los medios de comunicación de izquierdas encima, no se pueden imaginar lo que hemos pasado. Y yo a eso también lo llamo violencia, señores, y por parte de mujeres que son políticas de Marbella. Además, curiosamente, les diré que me llama mucho la atención el que esta asociación haya estado ayudando a coordinadores de Podemos que estaban siendo detenidos en la calle porque tenían causas pendientes. La concejala nos llamó para darnos las gracias y luego van y nos denuncian. Entonces, Despertar Sin Violencia, ¿vale o no vale?

Sobre lo que usted me ha preguntado del tema de los profesores y de la escuela, me parecería importantísimo que en la escuela –y los profesores- se estudiara otra vez los valores, porque los necesitamos y mucho más para esos niños, claro que sí, evidentemente que sí, es fundamental.

En cuanto a la reinserción, yo no le voy a decir a usted que a lo mejor se puede reinsertar una persona que es un verdadero criminal o un asesino en serie, lógicamente que no se lo voy a decir. Pero otra cosa son las personas con las que yo hablo -porque tengo que hablar por sus hijos-, a las que veo llorar y a las que veo decir cómo saben que lo han hecho mal, pero que me han contado la historia de su vida y la historia de su vida viene por muchas cosas que ocurrieron en su casa, aunque no solamente porque haya habido violencia en su casa... Por ejemplo, el otro día estuve con una chica de 20 años, no encontrábamos el porqué le estaba pasando lo que le estaba pasando después de dos matrimonios con violencia de género, hasta que ella me contó que con 7 años fue operada de corazón. Tras esa operación de corazón, cuando ella fue al colegio tuvo un bullying brutal por parte de sus compañeras, porque la llamaban torpe, gorda, no vales para nada... Quedó totalmente marcada, motivo suficiente para que esta señora, en este momento, con 24 años, ya haya caído con dos parejas que tienen unas conductas inapropiadas. ¿Por qué? Porque ella no está bien y porque en ese momento en que esta señora tuvo ese problema con 7 añitos debería haber sido ayudada y no lo fue.

Me ha hablado usted de los suicidios y de las denuncias falsas. Yo le vuelvo a reiterar que nosotros en los juzgados cada día vemos más denuncias falsas, y se lo vuelvo a decir porque estamos todos los días en los juzgados.

En cuanto a las ayudas, creo que las mujeres maltratadas deberían ser bastante más ayudadas, pero que, posiblemente, el dinero se está yendo por otros sitios y por eso no se les está ayudando de la forma que se les debería ayudar. Como le he dicho: más guarderías, más colegios, trabajo, que es prioritario el trabajo para mujeres y para hombres, que tienen que trabajar, que tienen que tener su mente ocupada, que es importantísimo, y, evidentemente, si en este momento tenemos al pequeño y mediano empresario pasándolo mal, pues hombre, que le paguemos la Seguridad Social de una persona que en ese momento puede ser contratada y que ese niño pueda entrar en un colegio o en una guardería a mí me parece que es importantísimo, importantísimo, porque estamos ayudando mucho en todo esto. Lo que tenemos que dar son soluciones, que no las estamos dando, y creo que esto es más que importante.

Y en cuanto a los suicidios, queda bastante claro que están superando con creces los accidentes de tráfico. Es una barbaridad lo que está pasando y en Despertar Sin Violencia lo que siempre se ha pedido es que, por favor, se hiciera una comisión de investigación en la cual se viera la realidad de todos estos suicidios, porque son muchos. Nosotros nos hemos encontrado con hombres que se nos han suicidado porque no podían ver a sus hijos y porque no aguantaban más el dolor. Entonces, yo creo que son personas también y que, evidentemente, debería ser así.

Que soy cuestionada a pesar de ser mujer maltratada en unos años muy difíciles, a pesar de haber dejado dos hijos en el camino -que los he perdido porque no me dejaron conocerlos-, porque yo he sabido comprender y he sabido perdonar, si por eso soy cuestionada, perseguida por las mujeres de distintos partidos porque ellas lo único que ven es ira, dolor, rencor, que eso es lo único que hace daño a los menores, pues no saben cuánto lo siento. Pero duermo muy bien por la noche y les aseguro que me encuentro, pero vamos, más que satisfecha de que a las 3000 familias que han pasado por Despertar Sin Violencia se les ha enseñado a comprender y a perdonar.

Señoría de Podemos...
El señor PRESIDENTE: Senadora Freixanet.
La señora PRESIDENTA DE LA ASOCIACIÓN DESPERTAR SIN VIOLENCIA (Sánchez Flores): Senadora, cuando usted me habla del patriarcado... Usted es muy joven, yo no lo soy, entonces yo no puedo estar de acuerdo con usted, de ninguna manera. Cuando usted dice que no se denuncia, en eso sí estoy de acuerdo, claro que no se denuncia, pero la realidad en estos momentos nos dice que las mujeres no denuncian porque no ven una salida. Y cuando a mí muchas veces me han peguntado en entrevistas, como ha dicho su compañera, que por qué yo digo que yo ahora no denunciaría, pues por una razón muy sencilla: dennos una base de que estas personas van a salir adelante, dennos una base de que van a ser ayudadas, de que sus hijos van a estar bien, y además hay una cosa importantísima, que es la dependencia emocional, de forma que mientras nosotros no desenganchemos a las mujeres de esa dependencia emocional, si denuncian volverán otra vez con su maltratador, pero tanto el hombre como la mujer, exactamente por parte de los dos, porque aquí, aunque ustedes no lo crean, esto se está dando por las dos partes. Y si no, pregúntele usted a Pablo Iglesias por qué iba a azotar a Mariló Montero hasta que acabara con ella, pregúnteselo. ¿Eso en qué parte entra? A lo mejor me lo debería usted contestar, porque para mí eso es más que machista, que se permitan decir que van a azotar a una mujer hasta que acaben con ella. Me parece lamentable, señora. Si lo que usted defiende es eso, nos separan muchos años y mucha experiencia.

En cuanto a lo que han dicho del Partido Socialista, es más o menos lo que le he comentado a usted. Lo que le han dicho sus compañeros me llama la atención, porque a mí no me ayudó el Partido Popular en Marbella, me ayudó el Partido Socialista, nos dejaron hasta las sedes para atender a hombres, mujeres y niños, vieron cómo trabajábamos y lo que no hemos entendido es que precisamente después de toda esa ayuda, que ha sido recíproca por parte de Despertar Sin Violencia y ustedes, nos llama mucho la atención que haya una moción de censura en Marbella provocada por el Partido Popular y Opción Sampedreña, salga el Partido Socialista y vengan a saco a por Despertar Sin Violencia porque ha sido ayudada por Opción Sampedreña, que ha sido el partido bisagra que ha hecho que eso se lleve adelante. Esas cosas me llaman mucho la atención, porque uno pasa de un día a otro de ser bueno a ser malo. Porque, como concejala de igualdad del Partido Socialista, a Despertar Sin Violencia nos han mandado muchísimas familias, muchísimas, a las que hemos ayudado, y eso se ha olvidado. Lo mismo que Podemos, eso se ha olvidado. Despertar Sin Violencia ayuda, Despertar Sin Violencia está ahí, un montón de familias y, sin embargo, luego vienen a cargarse a Despertar Sin Violencia. Qué injusto, se lo digo de verdad, me parece injustísimo, sinceramente.

Yo no sé lo que pensará usted de mis palabras, pero yo le puedo decir una cosa: con todo lo que he pasado en mi vida, que ha sido muchísimo, hasta con abusos sexuales con cinco añitos y muy maltratada por mi madre, le puedo garantizar que si hay algo de lo que me puedo sentir muy orgullosa es de haber podido comprender hace diez años, a través de la asociación, lo que aquí está pasando, de haber podido perdonar a mi madre y a mis maridos y de poder sacar adelante a mis hijas. De eso, señora, me siento muy orgullosa.

Quiero agradecerles sus palabras. Yo entiendo que, a lo mejor, hay cosas en las que ustedes no pueden estar de acuerdo, pero realmente yo les diría algo más: esto hay que pasarlo, se lo puedo garantizar. Yo entiendo que hay muchas cosas en las que no nos entiendan, lo entiendo perfectamente, porque si a mí me dicen hace años que yo iba a ser capaz de matar, yo hubiera dicho que no, que en mi vida, o sea, que en mi vida sería capaz de matar, y sin embargo fui a por ello. Si a mí me dicen que yo voy a tirarme por una ventana con mi hija porque venían a matarme con una pistola, hubiera dicho que no, y sin embargo también fui a por ello.

Entonces, solamente añado una cosa: el dolor que causa todo esto, lo mismo que cuando uno está malo y va a un médico, exactamente igual, el dolor del alma y lo que causa todo esto debe de ser tratado siempre, porque es la única manera de que todos salgamos adelante y de que esos niños no sufran lo que están sufriendo en estos momentos, porque son las mayores víctimas de todo esto.
El señor PRESIDENTE: Bien. Muchas gracias, señora Sánchez Flores. Concluye aquí su comparecencia. La despedimos y suspendemos la sesión por cinco minutos.

Eran las diecisiete horas y quince minutos.
Se reanuda la sesión a las diecisiete horas y veinticinco minutos.
El señor PRESIDENTE: Señorías, reanudamos la sesión.




Compartir con tus amigos:
  1   2   3   4


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos