Santo tomas de aquino



Descargar 21.74 Mb.
Página44/197
Fecha de conversión26.03.2018
Tamaño21.74 Mb.
1   ...   40   41   42   43   44   45   46   47   ...   197

Objeciones por las que parece que no todo lo que Dios conoce es idea en

El:



1. La idea de mal no está en Dios; de lo contrario el mal estaría en Dios. Pero los males son conocidos por Dios. Luego las cosas que Dios conoce de todo no son ideas.


2. Más aún. Como ya se dijo (q.14 a.9), Dios conoce lo que no existe, lo que no fue y lo que nunca será. Pero de todo esto no hay ideas, porque Dionisio dice en el c.5 De Div. Nom.8: Los ejem-


plares son las voluntades divinas determinantes y efectivas de las cosas. Luego no todas las


cosas que Dios conoce de todo son ideas

en El.

3.


Todavía más. Dios conoce la ma- teria prima a la que no le puede corres- ponder ninguna idea, pues no tiene nin- guna forma. Luego lo mismo que antes.


4.


Por último. Consta que Dios co- noce no sólo la especie, sino también los géneros, las particularidades y los acci- dentes. Pero de todo esto no hay ideas, según la postura de Platón, el primero


8. § 8: MG 94,824.

C.16


Sobre la verdad

223



que introdujo las ideas, como dice Agustín9. Luego no de todo lo conoci- do por Dios hay ideas en El.


En cambio, como nos consta por Agustín10, las ideas son razones exis- tentes en la mente divina. Pero Dios tie- ne razones propias de todo lo que cono- ce. Luego tiene idea de todo lo que co- noce.


Solución. Hay que decir: El doble ca- rácter de las ideas establecido por Pla- tón11, esto es, como principio de conoci- miento y generación de las cosas, hay que situarlo en la mente divina. En cuanto principio efectivo, puede ser lla- mado ejemplar; y pertenece al conoci- miento práctico. En cuanto principio cognoscitivo, propiamente se llama ra- zón; y también puede pertenecer al cono- cimiento especulativo. En cuanto ejem- plar, está relacionado con todo lo que Dios hace en cualquier tiempo. En cuan- to principio cognoscitivo está relaciona- do con todo lo conocido por Dios, in- cluso aunque nunca fuera hecho; y rela- cionado también con todo lo que es conocido por Dios según su propia ra- zón y por especulación.


Respuesta a las objeciones: 1. A la primera hay que decir: El mal es conocido


por Dios no por su razón propia, sino por razón del bien. Por eso en Dios no hay idea del mal, ni como ejemplar ni como razón.


2. A la segunda hay que decir: De todo lo que no existe, ni fue, ni será, Dios no tiene un conocimiento práctico, sino sólo virtual. Y de todo esto en Dios no


hay idea como ejemplar, sino sólo como razón.

3.




A la tercera hay que decir: Según algunos12, Platón estableció la materia

no creada; así, no estableció que la idea fuera materia, sino concausa. Pero como nosotros admitimos que la materia ha sido creada por Dios, aunque nunca sin

la forma, en Dios hay cierta idea de la materia, pero no distinta de la idea del compuesto, ya que la materia en sí mis- ma ni existe ni es cognoscible.


4.


A la cuarta hay que decir: Los gé- neros no pueden tener una idea distinta

de la idea de especie, si se toma la idea como ejemplar, porque el género nunca

se da sin la especie. Lo mismo puede de- cirse de los accidentes, que son insepara- bles del sujeto. A los accidentes ya he- chos simultáneos con el sujeto, les co- rresponde una idea especial. Ejemplo: El constructor, por la forma que tiene de la casa, hace todos los accidentes que desde el principio le corresponden a la casa. Todos aquellos accidentes que se le dan posteriormente a la casa ya hecha, como

la pintura o algún otro, los da respon- diendo a alguna otra forma. En cambio, según Platón, los individuos no tenían más idea que la idea de especie, bien porque los singulares se individualizan por la materia, para él increada y con- causa de la idea, como son interpretados algunos, bien porque lo que la naturale-

za se propone son las especies, y si pro- duce individuos es para que por ellos se salven las especies. Pero la providencia divina no sólo llega a las especies, sino también a los individuos, como se dirá

más adelante (q.22 a.2).




Puesto que la ciencia lo es de lo verdadero, después de haber analizado

lo referente a la ciencia de Dios, hay que investigar ahora lo concerniente a la verdad. Esta cuestión plantea y exige respuesta a ocho problemas:




1. La verdad, ¿está en las cosas o sólo en el entendimiento?-2. ¿Está o no está sólo en el entendimiento que compone y divide?-3. Relación en-


9. Octog. Trium Quaest. q.46: ML 40,29.


10. Ib. 11. Cf. ARISTÓTELES, Metaphys. la c.9 n.11 (BK 991b3); ALBERTO MAGNO, In Eth. 1 tr.5 c.12 (BO 7,72).


12. Cf. PEDRO

LOMBARDO, Sent. 2 d.1 c.1 (QR 1,307).




Sobre la verdad


CUESTIÓN 16

224



La naturaleza divina


C.16 a.1


tre verdadero y ser.-4. Relación entre verdadero y bien. - 5. Dios, ¿es o no es la verdad?-6. ¿Todo es verdadero con una sola verdad o con mu- chas?-7. Sobre la eternidad de la verdad.-8. Sobre su inmutabilidad.


ARTICULO 1

La verdad, ¿está o no está sólo en el


entendimiento?


1-2 q.64 a.3; In Sent. 1 d.19 q.5 a.1; De Verit. q.1 a.2; Cont. Gentes 1,60; In Periher. 1 lect.3; In Me-


taphys. 6 lect.4.


Objeciones por las que parece que la verdad no está sólo en el entendimiento, sino más bien en las cosas.


1.


Agustín, en el libro Soliloq.1 re-

chaza la siguiente definición de verdade-

ro: Verdadero es lo que se ve; porque, de

ser así, las piedras que están en lo más profundo de la tierra, porque no se ven,

no serían verdaderas piedras. También rechaza la siguiente: Verdadero es aquello

que es tal como le parece al que lo conoce, si quiere y puede conocerlo; porque, de ser así, si nada pudiera ser conocido, nada sería verdadero. Y define lo verdadero de la siguiente manera: Verdadero es lo que exis-

te. Por lo que parece que la verdad está

en las cosas y no en el entendimiento.




2.


Más aún. Lo que es verdadero, lo es por la verdad. Así, pues, si la verdad está sólo en el entendimiento, nada será verdadero más que cuando es conocido;

y éste es uno de los errores de los anti- guos filósofos2 cuando decían: Es verda- dero todo lo que lo parece. De ser así, cosas contradictorias serían simultáneamente verdaderas si a diversos pensadores si- multáneamente les pareciera que cosas contradictorias son verdaderas.




3. Todavía más. Como consta en I Poster.3: Aquello de lo que depende una cosa es más que ella. Pero, tal como dice el Fi- lósofo en Praedicamentis


4: De que una cosa sea o no sea depende que una opinión u oración


gramatical sea verdadera o falsa. Luego la verdad está más en las cosas que en el entendimiento.


En cambio está lo que el Filósofo dice en VI Metaphys.5: Lo verdadero y lo


falso no están en las cosas, sino en el entendi- miento.


Solución. Hay que decir: Así como se llama bien aquello a lo que tiende el apetito, se llama verdadero aquello a lo que tiende el entendimiento. La diferen- cia entre el apetito, el entendimiento o cualquier otro tipo de facultad, está en que el conocimiento es tal según está lo conocido en quien lo conoce; y el apeti- to es tal según el que apetece tiende ha- cia lo apetecido. De este modo, el fin del apetito, que es el bien, está en lo apetecido; pero el fin del conocimiento, que es lo verdadero, está en el mismo entendimiento. Como el bien está en la cosa, en cuanto que está relacionada con el apetito; y por eso la razón de bondad deriva de la cosa apetecida al apetito, por lo cual, si es apetito del bien se lla- ma apetito bueno; así también, como lo verdadero está en el entendimiento en cuanto que hay conformidad entre éste y

lo conocido, es necesario que la razón de verdadero derive del entendimiento a lo conocido, como también se llama ver- dadera aquella cosa conocida en cuanto que tiene alguna relación con el entendi- miento.




La relación que lo conocido tiene con el entendimiento puede ser esencial o ac- cidental. Es esencial cuando su propio existir depende del entendimiento; y ac- cidental en cuanto que es cognoscible por el entendimiento. Ejemplo: Una casa tiene relación esencial con el entendi- miento de su constructor; y accidental con cualquier otro entendimiento del que no dependa.


Pues bien, el juicio sobre una cosa se fundamenta en lo que es esencial en ella, no en lo que en ella es accidental. Por eso, cualquier cosa se dice que es abso- lutamente verdadera según la relación que tiene con el entendimiento del que depende. Por eso también, se dice que las cosas artificiales son llamadas verda- deras por su relación con nuestro enten- dimiento. Así, se dice que una casa es


1. 2 c.5: ML 32,888.


2. Cf. las referencias dadas por ARISTÓTELES, Metaphys. 3 c.5 n.1 (BK 1009a8): S. Th. lect.9-5 nn.661-719.


3. ARISTÓTELES, c.2 n.15 (BK 72a29): S. Th.

lect.6 n.3.


4. ARISTÓTELES, c.3 n.22 (BK 4b8).


5. ARISTÓTELES, 5 c.4 n.1 (BK


1027b25): S. Th. lect.4 n.1230-1240.



C.16 a.2


Sobre la verdad

225



verdadera cuando se asemeja a la imagen que hay en la mente del constructor; y que una frase es verdadera cuando ex- presa un pensamiento verdadero.


Asimismo, se dice que las cosas son verdaderas por asemejarse a la imagen de las especies que hay en la mente divi- na. Ejemplo: Se dice que una piedra es verdadera piedra cuando posee la natu- raleza propia de la piedra, según la con- cepción previa existente en el entendi- miento divino. Por lo tanto, la verdad principalmente está en el entendimiento; secundariamente está en las cosas en cuanto que se relacionan con el entendi- miento como principio.


Según todo esto, la verdad puede ser definida de varias maneras. Pues Agus-

tín, en el libro De Vera Relig.6, dice: La verdad es aquello con lo que se pone al descu- bierto lo que algo es. E Hilario




7


dice: Ver- dadero es el ser que desvela, que deja en evi- dencia. Todo eso se refiere a la verdad en cuanto que está en el entendimiento. A

la verdad de algo en cuanto relacionado

con el entendimiento pertenece la defini-

ción que Agustín da en el libro De Vera Relig.




8: La verdad es la semejanza total con el principio; en ella no hay ninguna disimili- tud. Y aquella definición que da Ansel-

mo


9: Verdad es la coherencia sólo perceptible por la mente; pues coherencia es lo que


concuerda con el principio. También la definición que da Avicena


10: La verdad de una cosa es la propiedad del ser que está afincado en ella. Cuando se dice: Verdad es la adecuación entre objeto y entendimiento, esto incluye los dos aspectos indicados.


Respuesta a las objeciones. 1. A la primera hay que decir: Agustín habla de la


verdad del objeto, excluyendo, del con- cepto de este tipo de verdad, su relación con nuestro entendimiento. Pues todo lo accidental queda excluido de cualquier definición.


2.


A la segunda hay que decir: Los antiguos no sostenían que las especies naturales provenían de algún entendi- miento, sino de la casualidad. Y porque consideraban que lo verdadero conlleva relación con el entendimiento, se vieron


obligados a construir la verdad de las cosas en relación con nuestro entendi- miento. De todo lo cual se seguían una serie de inconvenientes que el Filósofo menciona en IV Metaphys.11 Estos in- convenientes no se dan si la verdad de las cosas la constituimos en relación con el entendimiento divino.


3.


A la tercera hay que decir: Aun cuando la verdad de nuestro entendi- miento está causada por el objeto, sin embargo, no es necesario que la razón

de verdad se encuentre primero en el objeto. Ejemplo: La razón de salud no

se encuentra antes en la medicina que en el animal; pues el poder de la medicina, no su salud, causa salud, ya que no es agente unívoco. Igualmente, el ser del objeto, no su verdad, causa la verdad del entendimiento. Por eso, el Filósofo dice


12


que la opinión y la oración gra- matical verdadera es: Por aquello que algo es; no Por aquello que algo es verdadero.


ARTICULO 2


La verdad, ¿está o no está en el entendimiento que compone y


divide?


In Sent. 1 d.19 q.5 ad 7; De Verit. q.1 a.3.9; Cont. Gentes 1,59; ln De Anima 3, lect.11; In Metaphys. 6


lect.4; In Periherm. 1 lect.3.


Objeciones por las que parece que la verdad no está sólo en el entendimiento que compone y divide:


1. El Filósofo, en el III De Anima

13


dice que, así como los sentidos, que cap- tan lo sensible, siempre son verdaderos, así también lo es el entendimiento, que conoce de algo aquello que es. Pero la com- posición y división no están ni en el sen- tido ni en el entendimiento que conoce lo que es. Luego la verdad no está sólo en

el entendimiento que compone y divide.




2.

Más aún. En el libro De definitio-




nibus


14, Isaac dice que la verdad es la adecuación entre el objeto y el entendi- miento. Pero así como el entendimiento de lo complejo puede adecuarse a las co- sas, también lo podrá hacer el entendi-


6. C.36: ML 34,151.

7. De Trin. 5 n.14: ML 10,131.


8. C.36: ML 34,152.


9. De Verit. c.11: ML 158,480.


10. Metaphys. tr.8 c.6


(100r).

11. ARISTÓTELES, 3 c.5

(BK 1009a6); c.6 (BK


1011a3).


12. ARISTÓTELES, Cat. c.3 n.22 (BK 4b8).


13. ARISTÓ


TELES, c.6 n.7 (BK 430b27): S. Th. Iect.11 n.762.




14. AVICENA, Metaphys. tr.1 c.9 (74r). Cf. ALEJANDRO DE HALES, Summa Theol. p.1, n.89 (QR 1,142, nota 2).

226



La naturaleza divina


C.16 a.3


miento de lo no complejo, y también el sentido que siente una cosa como es. Luego la verdad no está sólo en el en- tendimiento que compone y divide.


En cambio está lo que dice el Filóso- fo en VI Metaphys.13: Sobre lo simple y so- bre lo que algo es no hay verdad ni en el entendimiento ni en las cosas.


Solución. Hay que decir: Como ya se dijo (a.1), lo verdadero, en cuanto a su primera razón, está en el entendimiento. Como toda cosa es verdadera en cuanto que tiene la forma propia de su naturale- za, es necesario que el entendimiento, en cuanto que conoce, sea verdadero en cuanto tiene la imagen de lo conocido, que es la forma del entendimiento en cuanto que conoce. Y por eso, la verdad se define como la adecuación entre el entendimiento y el objeto. De ahí que conocer tal adecuación sea conocer la verdad. Esto no lo conocen de ninguna manera los sentidos; pues aunque la vis- ta tenga la imagen de lo visible, sin em- bargo, no conoce la adecuación existente entre lo visto y lo que aprehende de él. No obstante, el entendimiento puede co- nocer la adecuación existente entre él y lo conocido; pero no la aprehende por conocer de algo aquello que es, sino cuan- do juzga que hay adecuación entre la realidad y la forma que de tal realidad aprehende. Entonces, en primer lugar conoce y dice lo verdadero. Y esto lo hace componiendo y dividiendo; pues en toda proposición, la forma indicada por el predicado o la aplica a alguna cosa concretada en el sujeto, o la separa de ella. Así, parece bien que sea verdadero el sentido al sentir algo, o que lo sea el entendimiento conociendo de algo lo que es; pero no porque conozca o diga lo verdadero. Lo mismo cabe decir de fra- ses complejas o incomplejas.


Así, pues, la verdad puede estar en el sentido, o en el entendimiento que co- noce de algo lo que es, o en una cosa verdadera. Pero no como lo conocido en el que lo conoce, que es lo que conlleva

el nombre de verdadero; ya que la perfec- ción del entendimiento es lo verdadero como conocido. Por lo tanto, hablando con propiedad, la verdad está en el en-




tendimiento que compone y divide; no en el sentido o en el entendimiento que conoce de algo lo que es.


Respuesta a las objeciones: Esta in- cluida en lo dicho.


ARTICULO 3


¿Se identifican o no se identifican lo verdadero y el ser?


In Sent. 1 d.8 q.1 a.3; d.19 q.5 ad 3.7; De Verit, q.1

a.1; a.2 ad 1; q.21 a.1.




Objeciones por las que parece que lo verdadero y el ser no se identifican:


1. Propiamente, lo verdadero está en el entendimiento, como se dijo (a.l). Y propiamente, el ser está en las cosas. Luego no se identifican.


2. Más aún. Lo que es aplicable al ser y al no ser no se identifican con el ser. Pero lo verdadero es aplicable al ser y al no ser, ya que verdadero es lo que el ser es; y lo que no es el no ser. Luego lo verdadero y el no ser no se identifi-


can.


3. Todavía más. Las cosas que entre sí unas son anteriores y otras posterio- res, no parece que se identifiquen. Pero lo verdadero parece ser anterior al ser, pues el ser no es conocido más que bajo la razón de lo verdadero. Luego no pa- rece que sean convertibles.


En cambio está lo que dice el Filóso- fo en II Metaphys.


16: La posición de las co- sas es la misma en el ser y en la verdad.


Solución. Hay que decir: Como lo bue- no está relacionado con el apetito, lo verdadero lo está con el conocimiento. Algo tiene ser en tanto en cuanto es cognoscible. Por eso, en el III De Ani- ma


17


se dice que, en cuanto al sentido y al entendimiento, el alma en cierto modo lo es todo. Así, como el bien se identifica con el ser, también lo verdadero. Sin embargo, así como lo bueno añade al ser

la razón de apetecible, también lo verda-

dero añade algo por su relación con el entendimiento.


Respuesta a las objeciones: 1. A la primera hay que decir: Como se dijo (a.1), lo verdadero está en las cosas y en el en-


15. ARISTÓTELES, 5 c.4 n.1 (BK 1027b27): S. Th. lect.4 n. 130-140.

16. ARIS-


TÓTELES, la c.1 n.5 (BK 993b30): S. Th. lect.2 n.298.


17. ARISTÓTELES, c.8 n.1 (BK


431b21): S. Th. lect.13 n.787.



C.16 a.4


Sobre la verdad

227



tendimiento. Lo verdadero que hay en las cosas se identifica con el ser sustan- cialmente. Pero lo verdadero que hay en el entendimiento se identifica con el ser como lo que pone en evidencia con lo puesto en evidencia. Ya que esto entra en la razón de verdadero, como se dijo (a.1).


Asimismo, puede decirse que, como lo verdadero, también el ser está en las cosas y en el entendimiento; si bien principalmente lo verdadero está en el entendimiento y el ser lo está en las co- sas. Esto es así porque lo verdadero y el ser son conceptos distintos.


2.


A la segunda hay que decir: El no ser no tiene en sí mismo nada por lo que se le pueda conocer, sino que es co- nocido porque el entendimiento lo hace cognoscible. De ahí que lo verdadero se fundamente en el ser, puesto que el no

ser es un determinado ente de razón, es decir, aprehendido por la razón.




3.


A la tercera hay que decir: Cuando se dice que el ser no puede ser aprehen- dido sin la razón de lo verdadero, esto puede entenderse de dos maneras. Una, que el ser no es aprehendido más que cuando la razón de lo verdadero es con- secuencia de la aprehensión del ser. En este sentido, la frase contiene verdad. Otra, que el ser no puede ser aprehendi- do más que cuando se aprehende la ra- zón de lo verdadero. En este sentido, la frase expresa algo falso; porque el ser entra en la razón de lo verdadero. Lo mismo sucedería si comparáramos lo in- teligible al ser. Pues, de no ser inteligi- ble, el ser no sería entendido; sin embar- go, puede ser entendido a pesar de no entenderse su inteligibilidad. Por lo mis- mo, es verdadero el ser conocido; sin embargo, conociendo al ser no se cono- ce lo verdadero.


ARTICULO 4


Conceptualmente, ¿es o no es anterior el bien a lo verdadero?

Supra q.5 a.3 ad 4; De Verit. q.21 a.3; In Hebr. 11 lect.1.






Compartir con tus amigos:
1   ...   40   41   42   43   44   45   46   47   ...   197


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad