Santo tomas de aquino



Descargar 21.74 Mb.
Página3/197
Fecha de conversión26.03.2018
Tamaño21.74 Mb.
Vistas2858
Descargas0
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   197

Advertencias:


Las citas de la Suma de Teología en las notas y en lugares paralelos se hacen seña- lando: la parte de la Suma (1; 1-2; 2-2; 3), la cuestión (q.), el artículo (a.) y la obje- ción si procede (obi., sed cont.) o la respuesta a las objeciones (ad 1; ad 2; ad 3; etcétera). Si no se indica nada después del artículo, se sobrentiende que es la solu- ción del artículo, v.gr., 1-2 q.2 a.3 significa: Prima Secundae, cuestión 2, artículo 3, en la solución del artículo.


La Patrología Latina (ML) y la Patrología Griega (MG) de J. Migne se citan remi- tiendo al tomo y a la columna, v.gr., ML 34,388 corresponde a la Patrología Latina

tomo 34, columna 388.




Las citas de Aristóteles remiten a la edición Didot, dando el libro, capítulo y nú- mero. A continuación se da también el lugar en la edición griega de Bekker por me- dio de la página, la columna y la línea entre paréntesis, v.gr. (BK 1027a27).


*

*


*

a.


ad 1, 2,...

c. cf.

d. ib.

l.


Lc.

= articulus

= respuestas a las obje-

ciones de los artícu-


los

= capítulo

= confróntese. Señala


los lugares donde se expresa algo similar o que no se cita ex- presamente en el tex-


to


= distinctio = ibídem

= libro


= lugar citado

lect.

n.

obi.

o.c.

p. q. q.a


sed cont.


sol. s-ss


t. tr. v.


= lectio

= número

= objeción. Son los


argumentos de las objeciones de los artículos




= obra citada

= página

= quaestio

= quaestiuncula = sed contra. Es el




argumento En cambio = solución

= siguiente (s)

= tomo

= tractatus



= volumen



SUMA


DE


TEOLOGÍA

I


INTRODUCCIÓN A LA SUMA DE TEOLOGÍA DE SANTO TOMAS DE AQUINO

Por GREGORIO CELADA LUENGO, O.P.




El nombre de Tomás de Aquino se asocia inmediatamente al calificativo de teólogo. Tuvo como centro de sus preocupaciones íntimas este cometi- do: tener como referencia de su tarea intelectual la luz de la Palabra revela- da. A la hora de confesar el núcleo de su actividad, él mismo manifiesta: «Yo considero como el principal deber de mi vida para con Dios esforzarme para que mi lengua y todos mis sentidos hablen de El»1. Esta vocación pro- funda se inscribe tanto en su talante humano cuanto en las obras literarias que de él poseemos. En el mundo de la literatura teológica, su nombre se asocia con su obra más umversalmente conocida: la Suma de Teología. Una recta comprensión de esta obra consiste en situarla en el esfuerzo de una lar-

ga tradición orientada a comprender su fe. Esta obra está bajo la preocupa- ción de la enseñanza de la religión cristiana, de modo que su autor es uno de los ejemplos más ilustres de educador de la fe.




Estamos, además, ante un texto en el que se advierten también las pre- ocupaciones vitales de un tiempo. La herencia de la Edad Media es hoy reco- nocida con más serenidad que en otros tiempos, y uno de sus tesoros más específicos son estas obras de teología. -Por eso es necesario situarla en el tiempo y en el espacio. Su significado, su contenido y sus problemas litera- rios se inscriben en la tradición de la cultura medieval. Tomás de Aquino, desde su fe cristiana, aceptó el reto de la filosofía de su tiempo y en base de esa actualidad construyó su respuesta. Por eso, cuanto mejor comprenda-

mos la tarea histórica realizada mejor captaremos también los valores que aporta a nuestra teología.




Esta obra, que comenzó a escribirse casi al mismo tiempo que se inicia- ron las obras de la catedral de Colonia, también necesita una visita con guía. Pero nunca, y es una advertencia que conviene dejar clara desde el princi- pio, estos comentarios sustituyen la reflexión personal sobre la obra misma. Por lo demás, este acercamiento personal a la obra responde a la preocupa- ción intelectual de Tomás de disponer del mayor caudal de obras auténti- cas2. Viviendo en un régimen escolar en el que la autoridad de un texto era el fundamento de la especulación, no obstante aporta el cometido imprescin- dible del esfuerzo personal en esta tarea3. El mejor modo de mantener este espíritu de rigor crítico consiste en no apartarse nunca de la obra misma.


1


Cont. Gentes 1, 2.

2


Cat Aur sup. Mc.: en la carta dedicatoria a su amigo el cardenal Anibaldo de Anibaldi le confiesa que, para su trabajo, se había procurado traducciones directas del griego: cf. t.1 (Turín-Roma 1953) 429.


3


Summa Theol. 2-2 q.1 a.9 ad 1: «Para extraer la verdad de la fe de la Santa Escritura son necesarios muchos estudios y larga experiencia».

I.




LA ELABORACIÓN DE LA «SUMA DE TEOLOGÍA»

Esta obra tiene, además del sello personal del autor, los métodos redac-




cionales y formales propios de la Edad Media. Por eso es necesario, en esta primera parte, comprender que la Suma de Teología es una obra teológica me- dieval. Y es en este contexto donde se comprende su valor y su cometido. Las introducciones conocidas de esta obra han explotado ampliamente este filón4. Por tratarse de una obra antigua hay muchos problemas sin resolver, aunque podemos adquirir una suficiente dosis de certeza sobre los temas crí- ticos y literarios.


1. Tomás de Aquino

La vida de Tomás de Aquino se encuadra en el corazón del siglo XIII,




en el que el sacerdocio y el imperio vivían los sueños de unidad cristiana. Pero esta cristiandad tenía dentro de sí nuevas fuerzas sociales, religiosas y culturales. Tomás, por su nacimiento, tanto por el origen familiar como por

el lugar, se encuentra en el centro de este mundo civilizado. Por sus opcio- nes se integra activamente en los nuevos modos de vida religiosa nacidos entonces y encarna su vida en el marco específico del estudio.




Al trazar esquemáticamente su vida nos encontramos, en primer lugar, con una serie de fuentes debidas a sus contemporáneos y a sus discípulos, que han escrito bajo la emoción del que participa en los acontecimientos y bajo la admiración al venerable maestro. Son fuentes que responden al géne-

ro y al gusto por la hagiografía, en las que se usan lugares comunes de este

tipo de relatos. Pero ello no excluye que el núcleo allí recogido capte al per- sonaje en su momento histórico, porque estas leyendas han narrado los he- chos históricos dignos de ser leídos y conocidos5.


El primer período de su vida, desde su nacimiento hasta el ingreso en la Orden de Predicadores, es el más difícil de establecer en una cronología ajustada6. Tradicionalmente se coloca su nacimiento hacia 1224 ó 1225,


Introducción

4


4


J. BERTHIER, L'étude de la Somme théologique de saint Thomas d'Aquin (París 19052); A. LE- GENDRE, Introduction a l'étude de la Somme théologique de saint Thomas d'Aquin (París 1923); M. GRABMANN, Einführung in die Summa des hl. Thomas von Aquin (Friburgo in B. 1919); A. MASNOVO, Introduzione alla Somma teológica di S. Tommaso (Brescia 19452); S. RAMÍREZ, Introduc- ción general: Suma teológica I (Madrid 19572) 2-230; M.-D. CHENU, Introduction a l'étude de saint Thomas d'Aquin (Montréal-París 1950); S. TOMMASO D'AQUINO, La Somma teológica. Introduzione


generale (Roma 1972); M.-J. NICOLÁS, Introduction à la Somme théologique: Somme théologique I (París 1984) 15-66.


5


Las fuentes primarias están recogidas en Fontes vitae S. Thomae Aquinatis. Natis historicis

et criticis illustratis: ed. D. PRÜMMER (Toulouse 1911-1934); Fontes vitae S. Thomae Aquinatis: ed. M.-H. LAURENT (Tolouse 1937); TOLOMEO DE LUGA, Historia eclesiástica: ed. L. A. MURATORI, Rerum italicarum scriptores 11 (Milán 1724); GERARDO FRACHET, Vidas de los frailes predicado- res: Santo Domingo de Guzmán visto por sus contemporáneos (Madrid 1947) 497-809; TOMAS

DE CANTIMPRÉ, Bonum universale de apibus (Douai 1605). Una recopilación de estos textos en edi- ción asequible: S. Thomae Aquinatis vitae et fontes praecipuae: ed. A. FERRUA (Alba 1968).




6


A. WALZ, San Tommaso d'Aquino. Studi biografici sul dottore angelico (Roma 1945), que la traducción francesa de P. NOVARINA puso al día (Lovaina-París 1962); CH. BOULOGNE, Saint Thomas d'Aquin. Essai biographique (París 1968); C. VANSTEENKISTE, Tommaso d'Aquino: Biblio- theca sanctorum 12 (Roma 1969) 544-563; J. A. WEISHIPL, Friar Thomas d´Aquino. His life, thought and work (Nueva York 1974); M.-D. CHENU, Santo Tomás de Aquino y la teología (Madrid 1962); G. K. CHESTERTON, Santo Tomás de Aquino (Madrid 197310).





aunque algunos tienden a adelantar esa fecha. El lugar de nacimiento es rei- vindicado por varias ciudades, aunque Roccasecca es el lugar más acepta- do7. Lo importante de su juventud es, en primer lugar, su formación huma-

na y religiosa en el célebre monasterio de Monte Casino, arraigado en la tra- dición monástica y feudal. En segundo lugar, su primer contacto con el ambiente universitario en Napóles. Este centro de estudios había sido fun- dado por el mecenas de la cultura Federico II, con quien la familia de To- más estaba relacionada, hacia 1224, y tenía las cuatro facultades clásicas. Joven estudiante de la facultad de artes entra en contacto con la gramática, la lógica y la filosofía. En el ambiente napolitano se respiraban las nuevas corrientes filosóficas, particularmente el aristotelismo, con las que Tomás entra en contacto desde su juventud8.




En Ñapóles estaban presentes los frailes de la Orden de Predicadores desde 1231, que también frecuentaban los ambientes universitarios. Las fuentes de la vida de Tomás nos han dejado las resistencias de su familia contra el ingreso en esta, institución relativamente reciente9. La fecha de 1244 es la comúnmente establecida para este acontecimiento. Tenía en- tonces, por lo menos, dieciocho años, ya que esta Orden no admitía a nadie por debajo de esa edad. Entre esta fecha y su ida a París sufre las tensiones con su familia, que no lo apartan de su opción. De este tiempo escribe su biógrafo que reunió un tratado de las falacias de Aristóteles10.


La continuación de su formación en París es probable que sea entre 1245 y 1248


11, pero lo importante es que conoce a Alberto el Grande, con quien se encuentra en Colonia definitivamente. La vida de estudiante con el maestro Alberto está salpicada de anécdotas en sus biógrafos, que gustan de poner de relieve su carácter reflexivo, su rápida comprensión de los proble- mas, incluso superior a sus maestros, y su modestia en la enseñanza. De este tiempo poseemos su transcripción de las lecciones sobre la Etica de Nicó- maco12. También escuchó la exposición Sobre los nombres divinos de Dio- nisio Areopagita, donde confluían muchas aportaciones de la tradición neo- platónica. Tomás es un dominico en formación, en el que se concentran sus aspiraciones al ideal de vida religiosa y sus preocupaciones sobre una cultu- ra, que le llegaba tanto por fuentes cristianas como paganas. No estaba, pues, ajeno desde el principio a los grandes temas de las relaciones entre la gracia y la naturaleza.


Adquiere entonces su primera función profesoral, consistente en recorrer

7


W. POCINO, Roccasceca patria di san Tommaso d' Aquino. Documentazione storico-bibliografica (Roma 1974).


8


El ambiente cultural respirado en el reino de Federico II es importante: E. KANTORO-

WICZ, Federico II, imperatore (Milán 1976); G. BARONE, Federico II di Svevia e gli Ordini mendicanti: Mélanges école française de Roma 90 (Roma 1978) 607-626.




9


P. MANDONNET, L'entrée de S. Thomas d'Aquin chez les Fréres prêcheurs: V.° Cong, Inter. Sc. Historique (Bruselas 1923) 219-220.


10

GUILLERMO DE TOCCO, Fontes vitae 74.




11J. A. WEISHILP, Friar Thomas 37: ve reservas en esta cronología.

12A. PELZER, Le cours inédit d' Albert le Grand sur la morale à Nicomaque recueilli et redigé por


saint Thomas d'Aquin: Rev. néo-scolastique de philosophie 24 (1922) 333-360. Como se sabe, Tomás compuso posteriormente su comentario a esta obra hacia el 1271-1272, donde se pueden apreciar las diferencias con el filósofo peripatético: ARISTÓTELES, L'étique a Nicomaque: ed. R. A. GAUTHIER-J.-Y. JOLIF, 2 vols. (Lovaina 1959).


I.


La elaboración de la Suma de Teología

5



los libros de la Biblia, que se denominaba bachiller bíblico. Según algunos ya habría realizado esta función en Colonia; para otros, la comienza en París, cuando retorna en 1252. De esta fecha son sus comentarios a Jeremías y una parte de Isaías. París era el centro cultural del siglo XIII y allí confluían e impartían su enseñanza los más renombrados maestros. Hasta 1256 Tomás ejerce, ciertamente, un segundo grado profesoral, consistente en la lectura

del texto de Pedro Lombardo. Era el bachiller sentenciario. Obtiene enton- ces la licentia docendi, grado que confería la posibilidad de enseñar en cual- quier centro de la cristiandad. Son conocidas las resistencias de los secula- res, pero a partir de 1256 Tomás comienza como maestro regente de teolo- gía en París.




Los biógrafos de Tomás de Aquino destacan de este primer momento las obras redactadas por él, en las que ya se perciben los conceptos funda- mentales del pensamiento tomista


13. Tanto su labor teológica como filosófi- ca están ya presentes en las obras de este tiempo: sus Comentarios a las Sen- tencias y su De ente et essentia. También se suele colocar el comienzo de su libro Suma contra los gentiles al final de esta estancia en París, en 1259, obra en la que ya aparece claramente el tema de las relaciones entre la filosofía y la teología.


Comienza entonces una larga estancia en diversas ciudades de Italia, que constituyen una cruz para los historiadores


14. La corte pontificia, con la que estuvo relacionado estos años, primero en Orvieto y luego en Viterbo, dis- ponía de buenos tesoros griegos, y Tomás entra en contacto con ellos. Es en este momento en el que la historia discute las relaciones con Guillermo de Moerbeke. Es el tiempo de mayor intensidad intelectual, hasta el punto de sorprender la variedad de obras que se atribuyen a este período. Muchas cuestiones disputadas se datan entonces, así como la terminación de la Suma contra los gentiles, escritos bíblicos como la Catena aurea, diversos Comentarios a Aristóteles y el comienzo de su Suma de Teología. Su enseñanza se desarrolla en el estudio de la curia, pero también en el estudio de los frailes dominicos en Santa Sabina de Roma.


A principios de 1269 se encuentra de nuevo en París. La causa funda- mental de este retorno la hacen coincidir algunos historiadores con los reno- vados ataques contra los mendicantes, mientras que para otros sería el pro- blema averroísta ya presente en París. Y es que el conocimiento preciso de estos motivos influye mucho a la hora de dar una cronología a sus obras15.


13


J. A. WKISHILP, Friar Thomas 78: M. GRABMANN, La Somme théologique de saint Thomas d'Aquin (París 1925) 30; S. RAMÍREZ, Introducción 178, llama al De ente et essentia «magna carta de la filosofía tomista».


14


J. A. WEISHILP, Friar Thomas 141: «Los próximos diez años de la vida de Tomás tienen dificultades de documentación histórica».


15P. MANDONET, Des écrits authentiques de saint Thomas d'Aquin (Friburgo 1910); M. GRAB- MANN, Die werke des hl. Thomas von Aquin (Münster in W. 1931); A. BASIC, Introductio compendio- sa in opera S. Thomae Aquinatis (Roma 1925); C. SUERMONDT, Catalogus operum S. Thomae Aqui- natis: Ephemerides Theologiae Lovanienses 2 (1925) 241-244; P. SYNAVE, Le catalogue officiel des oeuvres de s. Thomas d'Aquin. Critique, origine, valeur: AHD 3 (1928) 25-103; A. WALZ, Chronota- xis vitae et operum sancti Thomae de Aquino: Ang. 4 (1939) 1-23; I. T. ESCHMANN, Catalogue of St. Thomas Works: en J. A. WEISHEIPL, Friar Thomas d'Aquino. His Ufe, thought and work (Nue-

va York 1974) 357-405.




Introducción

6



El ambiente de este período lo consideraremos posteriormente, pues cons- tituye el centro de la actividad de Tomás de Aquino. Tanto su actitud con los artistas como con los teólogos no se puede considerar solamente pro- ducto de aquella coyuntura, sino sobre todo de largo tiempo de estudio y reflexión. El carácter polémico de algunos escritos de este período manifies-

tan simplemente que Tomás era capaz de tener su propio criterio y también de manifestarlo públicamente. Ahora bien, es igualmente comprensible que

en semejante ambiente las posiciones doctrinales se maticen y evolucionen tanto en el sentido de mayor madurez como en el sentido de cambios de apreciación. Lo cierto es que en la Suma de Teología, continuada en este pe- ríodo, todo procede con orden y sosiego.


En 1272 vuelve a Italia para erigir un estudio de los dominicos, que fa- cilitaban ampliamente este cometido. Tomás era un maestro reconocido y a

la tarea intelectual había dedicado su vida. Ai contrario que su maestro Al- berto o su amigo Anabaldo de Anibaldi, no aceptó cargos eclesiásticos16. Se pueden forzar las tensiones con las dignidades rechazadas por Tomás de Aquino a diversos grados, pero él sigue fiel a su misión de enseñante como maestro regente de teología en Ñapóles. Allí continúa la tercera parte de su Suma de Teología, que se cierra en la cuestión noventa, hablando de las partes

de la penitencia.


Sobre la enfermedad y los últimos días del maestro Tomás, las interpre- taciones son muy variadas. Los biógrafos han resaltado su rechazo a prose guir su obra teológica relacionándolo con su intimidad mística. La fecha de' 6 de diciembre de 1273 permanece como el momento en el que prácticamen-

te deja de escribir. Desde este mes hasta su muerte, el 7 de marzo de 1274, su estado de salud sufre varios reveses que hacen imposible su viaje a Lyon

para participar en un concilio ecuménico. Dramatizar en exceso estos meses puede ser tan alejado de la realidad como calmarlos con una dosis excesiva de encanto17. Tomás dejaba una vida y una historia en las que había partici- pado intensamente, y con ellas una enseñanza de lo que es el ideal de la ver-

dad encarnada en un hombre del siglo XIII.




2. Composición y transmisión de la Suma

La carrera profesoral de Tomás de Aquino, que comienza en 1252 como




bachiller sentenciario, y en 1256 como maestro en teología, está jalonada desde el principio con una serie de escritos dedicados a la exposición de la teología. En el primer momento de su carrera, entre 1253 y 1257, se coloca la composición de su comentario al Libro de las Sentencias de Pedro Lombar-


I.


La elaboración de la Suma de Teología

7


16


GUILLERMO DE TOCCO,Fontes vitae 114-116. En los últimos días de su vida, después de golpearse la cabeza contra un árbol en el penoso viaje al concilio, Reginaldo trataba de animar- lo hablándole de las glorias que le esperaban. Tomás, en cambio, manifiesta su íntima petición

a Dios de mantenerlo en el estado religioso que había abrazado: TOCCO, Fontes vitae 136-137.




17


Las fuentes sobre su vida sitúan su muerte en la abadía de Fosanova: A. WALZ, De S. Thomae Aquinatis e vita discessu: Xenia thomistica 3 (Roma 1925) 41-55. Se ha perpetuado una leyenda según la cual murió víctima de rivalidades de estado: M. SÁNCHEZ, Cómo y de qué murió Santo Tomás de Aquino: Studium 16 (1976) 369-404; ID., ¿Murió envenenado Santo Tomás de Aquino?: Studium 18 (1978) 3-37. Las biografías suelen seguir los relatos tradicionales conscientes de las dificultades de interpretación de los últimos meses de vida de Tomás.





do. En realidad se trata de elaboraciones del texto en forma de cuestiones, que ponen de relieve los temas surgidos del libro. Esta forma de exposición dejaba poco espacio a la creatividad personal, pues debía seguir un esquema

ya establecido. En la situación de la enseñanza de entonces, en la que se ha-

bía impuesto el libro de Lombardo, se explica este género bastante común de obras. Es frecuente en los maestros escolásticos un comentario a este li- bro de texto.


Tradicionalmente se ha admitido que, a partir de estos años, Tomás concibe la idea de una explicación sintética de la teología. De hecho, en su comentario a la obra de Boecio, perteneciente a este período, están presentes

más los problemas de la organización científica de la teología que los temas trinitarios. Y ello es indicio de que la urgencia de la tarea es temprana en la vida de Tomás




18. Pero la realización de este proyecto sería, en primer lu- gar, la Suma contra los gentiles. En base a esta tesis tradicional, este libro in- corpora ya de una manera consciente los materiales filosóficos imprescindi- bles para presentar la teología de forma ordenada y científica.


La composición de esta obra se coloca entre 1258, cuando Tomás aún estaba en París, y 1265, bajo el pontificado de Urbano IV19. Se trata de una exposición ordenada de la doctrina cristiana, aunque la elección de las cues- tiones tiene un fin definido: presentar los temas teológicos adaptados a la mentalidad de un interlocutor no cristiano. Todavía debemos recordar, en este sentido, la composición de otra síntesis teológica, conocida como Com-


pendium Theologiae, que es una sinopsis teológica dedicada a su compañero Reginaldo de Piperno. También esta obra se coloca antes de la presente, aunque su redacción en algunos puntos tiende a retrasarse hasta 127020.


Tomás era un teólogo profesional que había dedicado su vida a la ense- ñanza y a la redacción de obras teológicas. Al mismo tiempo mantiene un constante acercamiento a las obras de Aristóteles. Y ésta es una de las claves fundamentales para comprender su obra21. La Suma de Teología vendrá preci- samente después de haber sido asimilado un amplio bagaje cultural. Todo ello le hizo percibir la necesidad de una síntesis teológica que pusiera al al- cance de quienes se dedicaban a estos estudios los problemas más importan-


18

M.-D. CHENU, Introduction à l'étude 231-239.


19


TOMÁS DE AQUINO. Contra gentiles. Texte de l'édition léonine: Introduction historique de R.- A. GAUTHIER I (París 1961) 7-123; I. BIFFI, Una recente e discussa introduzione alla «Somma contra


gentiles» di S. Tommaso: La Scuola cattolica suppl. 91 (1963) 42-58: TOMÁS DE AQUINO, Liber de Veritate Catholicae contra errores infidelium, qui dicitur Summa contra Gentes: ed. P. MARC (Turín 1967). Esta obra habría sido terminada incluso en el 1270, con lo que alguna de sus partes sería contemporánea de la Suma de Teología; Q. TURIEL, La intención de Sto. Tomás en la Suma contra los gentiles: Studium 14 (1974) 371-401.


20


P. GLORIEUX, La christologie du Compendium theologiae: Sciences ecclésiastiques 13 (1961) 7- 34. La traducción castellana de esta obra la han hecho J. I. SARANYANA-J. RESTREPO ESCOBAR (Madrid 1980).


21


M.-D. CHENU, Introduction à l'étude 173: «Quizás no nos sorprenda demasiado el lugar que ocupó en la enseñanza de santo Tomás el comentario de las obras de Aristóteles. Pero hay

una cuestión planteada por semejante enseñanza, prolongada durante años, para un profesor de teología, trabajando en los cuadros y según los programas de un régimen universitario que re- servaba expresamente estos textos profanos -además largo tiempo sospechosos- a la facul- tad de artes. Lo más sorprendente es que, entre los diversos comentarios de Aristóteles que

nos ha dejado el siglo XIII, no son los de los maestros de artes los que tuvieron un gran come-

tido y feliz destino, sino más bien los de los maestros en teología, y muy especialmente los de Alberto el Grande y de Tomás de Aquino. No hay aquí solamente azar».




Introducción

8



tes del momento. Al mismo tiempo este tratado debía tener una forma ade- cuada a las exigencias que las mentes de entonces percibían en la cultura. En esta tarea Tomás aporta su genio presentando una teología que abarca todas las actividades, tanto religiosas como culturales, del creyente.


Además de esta dedicación personal, debemos mencionar el contacto que tuvo con las necesidades del ministerio de sus hermanos. Al terminar la primera etapa parisina asiste al capítulo general de los dominicos en Va- lenciennes, en 1259, donde se trató particularmente el tema de los estudios en la Orden. Como es sabido, el papa Honorio III había conferido a los Predicadores el ministerio de la confesión, que, a partir del Lateranense IV, se había convertido en uno de los ejes de la reforma eclesiástica. Esta urgen-

cia práctica dio lugar a una serie de manuales aptos para este ministerio22. Tomás vivía este ambiente entre sus hermanos. Ciertamente la Suma de Teo- logía tiene un proyecto más amplio, pero también es verdad que esta coyun-

tura explica que la parte moral de la obra es la que mayor difusión consi- guió. Además, en su vida académica llegó a ser responsable de la organiza- ción de los estudios. El capítulo provincial de Anagni de 1265 le confió la dirección de los estudios de la Orden en el convento de Santa Sabina de Roma23. En este ambiente hay que encuadrar también la realización de este proyecto. Para esta tarea había seguido en su vida una preparación larga y meticulosa.


Si hemos de atenernos a la cronología tradicional de su vida, Tomás de Aquino contaba en estos momentos unos cuarenta años y llevaba ya casi quince años ejerciendo la enseñanza. Estaba plenamente inmerso en la vida universitaria y conocía, por tanto, la situación de la teología en los centros más importantes del momento. Estaba, además, en su madurez intelectual. Los historiadores de Tomás han supuesto que, en estos tiempos, acariciaba la idea de una exposición global de la teología y que emprendió esta tarea volviendo sobre el texto de Lombardo. La información de Tolomeo de Lucca, que había oído las enseñanzas del maestro en Ñapóles, nos refiere que por este tiempo emprende la tarea de rehacer el comentario de las Sen- tencias24. Ello daría a entender que consideró estrechos los límites que la obra de Lombardo imponía a un proyecto semejante. Al mismo tiempo, como se deduce del prólogo general de la obra, las realizaciones que cono- cía le parecían insuficientes.


El relato de la composición de la Suma dejado por sus biógrafos es el siguiente: «Escribió entonces también la Suma de toda la Teología, en la que se extendió con muchos artículos mejor que en otros escritos anteriores su- yos; la distribuyó admirablemente, según las exigencias de la materia, en cuestiones y artículos, determinándolos y declarándolos con razones muy sutiles, confirmándolos con la autoridad de los santos doctores. En esta


I.


La elaboración de la Suma de Teología

9


22


El más conocido es la Summa de casibus paenitentiae de Raimundo de Peñafort: L. E. BOY- LE, Summae Confessorum: Actes du Colloque international 1981 (Lovaina la Nueva 1982) 227-


237.

23


A. WALZ-P. NOVARINA, Saint Thomas d'Aquin 140-144.

24


TOLOMEO DE LUCCA, Historia ecclesiastica nova 23,15: «Escribió también estando en Roma, de donde ya hemos hablado, siendo maestro, el primer libro sobre las Sentencias, que yo vi

en Lucca, pero luego fue retirado y no lo volví a ver»: ed. A. FERRUA, 368.







obra trabajó, por un don de la gracia divina, con tanta utilidad para quienes deseen saber teología, que encontró y ofreció el modo fácil y compendioso, antes desconocido, de saber, entender y comprender»25.


La cronología de la composición de la Suma de Teología también está so- metida a distintas hipótesis, aunque sustancialmente viene a colocarse en los últimos ocho años de su vida. La noticia del comienzo de su obra nos la da Tolomeo de Lucca26. Tomás estaba entonces en Italia, y el papa Clemente IV le había querido encomendar el arzobispado de Ñapóles. Ya hemos visto

en su biografía cómo, al contrario que sus colegas contemporáneos, rehusó cargos eclesiásticos, y uno de los motivos es justamente que entonces había comenzado a realizar su proyecto de exposición de la teología. Este pontífi- ce rige la Iglesia entre 1265 y 1268. Tenemos aquí un primer dato para po- ner la fecha del comienzo de la obra. El mismo historiador, hablando del pontificado de Gregorio X, dice que entonces Tomás escribió la tercera par- te, llamada también de los sacramentos y de la encarnación del Verbo27. El período de este papado está comprendido entre 1271 y 1276. Llegamos así al final de la vida de Tomás de Aquino. Estos datos han servido para en- cuadrar las fechas de composición de la obra entre 1265 y 1273.




La vida de Tomás en este tiempo se desarrolla, primero, en Italia, y des- pués en París, y, finalmente, de nuevo en Italia. Por las dificultades históri- cas que presenta la vida de Tomás en este período no se pueden hacer afir- maciones categóricas sobre el tiempo y el lugar de sus obras. Sin embargo, la Suma de Teología ya había sido comenzada cuando, en 1268, se traslada a París. La continúa durante la segunda regencia parisina, que dura hasta 1272. Al regresar de nuevo a Italia y establecerse en Ñapóles, para dirigir el studium que allí tenía su Orden, continúa trabajando en la obra. Durante un año aproximadamente prosigue la tarea, concluyendo su docencia el 6 de diciembre de 1273, dejando inacabada su síntesis teológica.


Sobre los lugares en los que escribió sus biógrafos nos han dejado algu- nos datos. Refiriéndose Tocco a la capacidad contemplativa del maestro, nos cuenta las excusas que ponía para asistir a la mesa del rey Luis IX28. Estaba inmerso en la redacción de la Suma. También trabajaba en la obra en Ñapóles cuando merece las alabanzas de Cristo, pues entonces estaba es- cribiendo la tercera parte sobre la pasión y resurrección del Señor29.


Sustancialmente éstos son los datos que la crítica ha aceptado. «He aquí

los puntos, escribe Grabmann, que, con la ayuda de los más antiguos datos aportados por Tolomeo de Lucca y Guillermo Tocco, podemos establecer con certeza por lo que se refiere a la fecha y al lugar de origen de la Suma teológica: Santo Tomás ha compuesto las tres partes de la Suma entre 1266

y 1273, primero en Italia, luego en París, después de nuevo en Italia. Pode-

mos asignar la primera parte enteramente a su estancia en Italia, pero igno- ramos si la comenzó ya en el convento de Santa Sabina sobre el Aventino




25B. GUY, Fontes vitae 217.

2 6

TOLOMEO DE LUCCA, o.c., 22, 39; ed. FERRUA, 360.

2 7

ID., 23, 11: ed. FERRUA, 364.


28G. TOCCO, Fontes vitae 116: «a causa de la obra de la Suma de Teología». Este aconteci- miento es anterior al 1270, cuando el rey emprende la cruzada en la que morirá.


29

ID., o.c., 108.


10


Introducción



en Roma o si la escribió enteramente en la corte de Clemente IV en Viter- bo. La composición de la segunda parte desborda este período de actividad italiana y se extiende durante su segunda estancia en París, la cual podemos fijar desde 1268 a 1272. Santo Tomás ha compuesto la tercera parte en Ñapóles y no trabajó después del año 1273»30.


Uno de los criterios que han servido para corregir detalles de esta con- clusión general ha sido el uso de los lugares paralelos de otras obras y tam-

bién los escritos contemporáneos de la misma31. Los resultados de estos es-

tudios nos dan que Tomás empezó la primera parte no antes de 1267 o fina-

les de 1266, y que la termina en Italia, por consiguiente, el 1268. Trabajó en la misma tanto en Roma como en Viterbo. Comienza la primera sección de la segunda parte en París en 1269, o incluso antes. Para las vacaciones del 1270 ya está terminada. La segunda sección de la segunda parte la co- mienza en esas mismas vacaciones y la termina antes de la primavera

de 1272. La tercera parte la comienza en el año escolar de 1272 y redacta hasta la cuestión 25 durante su permanencia en París. El resto de las cues- tiones están redactadas en Ñapóles entre 1272 y 1273.


Esta composición de tiempo y lugar nos sitúa en el período más creati- vo de Tomás de Aquino y también en el momento en el que tuvo que en- frentarse lúcidamente al problema aristotélico. Desarrollaremos este punto al hablar del clima cultural. Este clima polémico, respirado en París entre 1269 y 1272, no le impidió seguir adelante su proyecto. Mientras que en otras obras contemporáneas se refleja mejor este ambiente, la Suma de Teología continúa a buen ritmo desarrollando el proyecto que el autor se había mar-

cado. Algunos autores, como veremos al tratar este asunto, han aludido al cambio de actitudes que se perciben en la obra. En todo caso Tomás llevó adelante su idea hasta la cuestión 90 de la tercera parte, cuando estaba escri- biendo sobre el sacramento de la penitencia. Aquí concluye la obra original, aunque no la sistematización que Tomás de Aquino tenía en la mente. Lo que habitualmente se conoce como Suplemento es la terminación que le dio

a la obra su íntimo discípulo Reginaldo de Piperno32. Con los elementos del comentario a las Sentencias completa la parte sacramental y escatológica. Podemos adivinar la sistematización total de la teología en aquel momento, pero también es cierto que la Suma de Teología lleva el carácter de inconclusa

y que, por tanto, no exime a sus lectores de una participación en la tarea teológica.




Tomás de Aquino no puso título a su obra, aunque nos refiere que va


I.


La elaboración de la Suma de Teología

11


30

M. GRABMANN, La somme 32-33.


31


P. GLORIEUX, Pour une chronologie de la Somme: Mélanges de science religieuse 2 (1945) 93. Cf. I. T. ESCHMANN, o.c., p.360-362. Evidentemente es una cuestión abierta, pero las conclu- siones de la crítica concuerdan en situarla en los últimos ocho años de la vida de Sto. Tomás, y las fechas que figuran en nuestro catálogo a continuación se pueden aceptar como suficiente- mente probadas.


32


Sobre el autor y compilador del Suplemento: J. QUÉTlF-J. ECHARD, Scriptores Ordinis Praedicatorum I (París 1719) 283-347; P. MANDONNET, Des écrits 153; M. GRABMANN, La scuola tomistica italiana nel XIII e principio del XIV secolo: Riv. di filosofía neo-scolastica 15 (1923) 102;

I. TAURISANO, Discepoli e biografi di s. Tommaso: S. Tommaso d'Aquino, miscellanea storico-ar- tistica (Roma 1923) 118-120. También en la introducción al Suplemento de la comisión leonina:



Opera omnia XII (Roma 1906) XVI.





a emprender un tratado sobre la sagrada doctrina. No obstante, acudiendo a los títulos más antiguamente usados y a los mismos que estaban en uso en- tonces para obras semejantes, se puede proponer con cierta verosimilitud el


nombre con el que se conocía. Los más antiguos testimonios reportan los siguientes títulos: Summa de theologia a fratre Thoma de Aquino, Prima pars summae theologiae sancti Thomae de Aquino, liber primus de summa fratris Thomae, capitula primae partis summae super totam theologiam fratris sancti Thomae de Aquino, Summa theologiae, prima pars summae theologiae edita a sancto Thoma de Aquino33. Hoy día el título normalmente admitido es el de Summa Theologiae.

En castellano se debe traducir por Suma de Teología, que también es un título

antiguo34.


Los problemas críticos de autenticidad de la obra tomista no afectan a los tratados fundamentales y menos aún a la Suma de Teología. Otro proble- ma más complicado es distinguir lo que es trabajo personal de Tomás y tra- bajo de un alumno recopilador. La Suma fue confeccionada bajo la direc- ción del maestro fuera de los ámbitos escolares. Por ello es normal que aquí se refleje mejor su genio personal. La obra fue multiplicada en seguida por los conventos de los Predicadores, que ya en el siglo XIII la consideraban como uno de los patrimonios irrenunciables. La legislación del tiempo pro- hibe que los conventos puedan enajenar sus ejemplares. Las dudas sobre la autenticidad de la obra es un episodio en la historia35. Los problemas funda- mentales de atribución y autenticidad tienen a favor toda la tradición ininte- rrumpida, y así lo han consignado quienes han tratado estos temas36.


La multiplicación de los ejemplares de la Suma es considerable, como puede verse en la edición crítica leonina. Hoy conocemos, gracias a los tra- bajos sobre la Edad Media, que entonces había métodos precisos para la edición de los textos. Existía una tasación universitaria, sobre cuya base se exigía un cierto número de ejemplares de las obras publicadas37. Dada la importancia que adquiere la Suma de Teología en la historia, y en concreto entre los dominicos, se explica su rápida difusión.


Las ediciones impresas, aunque solamente parciales, de la obra tomista comienzan ya en el siglo XV. Sin embargo, la impresión de la totalidad de las obras de Tomás de Aquino se emprende bajo la iniciativa del papa Pío V, que, por ser la primera, es la más conocida y, por ser de este pontífi-


33


A. WALZ, Chronotaxis vitae et operum sancti Thomae de Aquino. Appendix de genuino titulo «Summa theologiae»: Ang. 4 (1939) 1-23.


34

S. RAMÍREZ, Introducción 187, nota 23.


35


Los editores de las obras de Tomás en París en el 1871 descubrieron los manuscritos de

J. Hardouin (1646-1729), en los que declara mítica la vida y la obra de Tomás: R. JACQUIN, L'historíate de S. Thomas contestée au début du XVlle siècle: Rev. Thom. 77 (1977) 510-511.




36


J. QUÉTIF-J. ECHARD, Scriptores 283-347; N. ALEXANDER, Summa sancti Tomae vindicata (París 1675); B. DE RUBEIS, De gestis et scriptis ac doctrina S. Thomae Aquinatis. Dissertationes criti- cae et apologeticae (Venecia 1750). Para esta cuestión son fundamentales. Están publicadas de

nuevo en Opera omnia I (Roma 1882) XLV-CCCXLVI.




37


P. GLORIEUX, La «pecia» dans les manuscrits universitaires du XIIIe e du X I Ve siècle (París 1935); J. DESTREZ-M.-D. CHENU, Exemplaria universitaires des XIIIe et X I Ve siècles: Scriptorium

7 (1953) 68-80. Estos estudios resultan esclarecedores sobre la multiplicación de los códices, aunque también hay que advertir la relatividad de estos planteamientos: L.-J. BATAILLON, Pro-



blèmes poses par l'édition critique des textes latins médiévaux: Rev. de philosophie de Louvain 75 (1977) 234-250.


Introducción

12



ce, se llama piaña38. A ésta le siguen, entre los siglos XVII y XIX, otra serie de ediciones globales, que normalmente se conocen por el nombre de la ciu- dad en la que se imprimieron39.


El texto que sirve de base a la traducción presente se conoce por el nombre de edición leonina. El papa León XIII dio origen a esta empresa en 1882. La comisión leonina, formada como consecuencia de esta iniciativa, publica todas las obras de Tomás con las exigencias de la crítica moderna, y todavía no ha concluido su trabajo40. El texto crítico de la Suma de Teolo-


gía en la edición leonina está desde el tomo IV al tomo XII, y fue publicado entre los años 1888 y 190641. Se considera un excelente texto crítico y a él hay que referirse a la hora de procurarse una edición con garantías42. Sobre

este texto se ha hecho la presente traducción al castellano43. Disponemos, de

este modo, de un libro tradicional en el estudio de la teología que se en- cuentra a la base de la inspiración de muchos autores hasta nuestros días.


3.




Compartir con tus amigos:
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   197


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos