Santo tomas de aquino



Descargar 21.74 Mb.
Página196/197
Fecha de conversión26.03.2018
Tamaño21.74 Mb.
1   ...   189   190   191   192   193   194   195   196   197

Objeciones por las que parece que el alma intelectiva es causada a partir del semen:

1. Se dice en Gén 46,26: El total de almas que procedieron de Jacob fue de sesenta




y seis. Pero no pudieron proceder de él más que por generación. Por lo tanto, el alma intelectiva es causada seminalmen-


te.

2.

Más aún.


Quedó demostrado (q.76 a.3), que en el hombre hay una sola alma sustancialmente, que, a la vez, es intelectiva, sensitiva y vegetativa. Pero el alma sensitiva se engendra del semen en el hombre igual que en los otros animales. De ahí que no se co- mience simultáneamente a ser animal y hombre, sino que antes se es animal in- formado de alma sensitiva, como dice el Filósofo en De Generat. Animal.


5

Por lo tanto, también el alma intelectiva es cau-

sada a partir del semen.


3. Todavía más. Uno mismo es el agente de cuya acción son término la forma y la materia; de no ser así, a partir de la materia y la forma no se haría un ser de unidad absoluta. Pero el alma in- telectiva es forma del cuerpo humano


que se hace por virtud del semen. Por lo tanto, también el alma intelectiva es pro- ducida por virtud del semen.


4. Y también. El hombre engendra lo semejante a sí en la especie. Pero el constitutivo diferencial de la especie hu- mana es el alma racional. Por lo tanto, el alma racional procede del que engendra.


5. Por último. No puede decirse que Dios coopera con los que pecan. Pero, si las almas racionales fueran creadas por Dios, Dios cooperaría a veces con los adúlteros, de cuya unión carnal ilícita al- gunas veces se engendra prole. Por lo tanto, las almas racionales no son crea- das por Dios.


En cambio está lo que se dice en el libro De Eccles. Dogmat.


6: Las almas ra- cionales no se propagan por generación.


Solución. Hay que decir: Es imposible que la virtud activa de la materia llegue a producir un efecto inmaterial. Es evi- dente que el principio intelectivo en el hombre es un principio que trasciende la materia, pues tiene operaciones en las que no participa el cuerpo. Por lo tanto, es imposible que la virtud seminal sea causa del principio intelectivo.


Igualmente, la virtud seminal obra por virtud del alma del que engendra, en cuanto que el alma del que engendra es forma de su cuerpo, del que se sirve para obrar. Pero en las operaciones del entendimiento no participa el cuerpo. Por lo tanto, la virtud del principio inte- lectivo, en cuanto tal, no puede comuni- carse al semen. Por eso, el Filósofo, en el libro De Generat. Animal.7, dice: Sólo el entendimiento proviene de fuera.


Igualmente, el alma intelectiva tiene operaciones


vitales incorpóreas, y es subsistente, como ya dijimos (q.75 a.2). Consecuentemente, le compete por sí misma el ser y el hacerse. Por ser sustan- cia inmaterial, no puede ser producida por generación, sino sólo por creación divina. Por lo tanto, decir que el alma intelectiva es producida por el que en- gendra, equivale a negar su subsistencia y a admitir que se corrompe con el cuer-


5. ARISTÓTELES, l.2 c.3 (BK 736b2).

6. GENADIO, c.14: ML 58,984.


7. ARISTÓTE-


LES, l.2 c.3 (BK 736b27).




b. La doctrina contraria aparece en De pot. q.3 a.9 ad 16.

984



Conservación y gobierno de las cosas por Dios


C.118 a.2

po. Por eso es herético


8


decir que el alma intelectiva se propaga por genera- ción.


Respuesta a las objeciones: 1. A la primera hay que decir: Aquella autoridad, por sinécdoque, toma la parte por el todo, es decir, el alma por todo el hom-


bre.


2.


A la segunda hay que decir; Algu-

nos

9


afirmaron que las operaciones vita- les del embrión no proceden del alma del mismo embrión, sino del alma de la madre o de la virtud formativa que hay en el semen. Ninguna de estas dos expli- caciones es admisible, porque las opera- ciones vitales, como sentir, nutrirse y desarrollarse no pueden proceder de un principio extrínseco. Por lo tanto, hay que admitir que el alma preexiste en el embrión, primero como nutritiva; des- pués, como sensitiva, y, por último, como intelectiva.


Otros dicen que sobre el alma vegeta- tiva que es la primera en existir, viene otra alma, la sensitiva, y sobre ésta otra, la intelectiva. De tal modo que hay en el hombre tres almas, de las cuales una es potencia de la otra. Esto lo rechazamos


ya (q.76 a.3).

Otros

10


sostienen que la misma alma, que al principio es sólo vegetativa, des- pués se convierte en sensitiva por la ac- ción de una virtud que hay en el semen; y, por último, esta misma alma se con- vierte en intelectiva, no ya por virtud activa del semen, sino por la virtud de

un agente superior, es decir, Dios, que

la alumbra desde fuera. Esto es lo que quiso decir el Filósofo al afirmar que el entendimiento procede de un principio extrínseco. Pero tampoco esto puede ad- mitirse. 1) En primer lugar, porque nin- guna forma sustancial es susceptible de más y menos, sino que añadirles perfec- ción es hacerlas cambiar de especie, como hace otra especie en los números

el simple añadido de la unidad. Además, no es posible que una forma numérica- mente idéntica pertenezca a diversas es- pecies. 2) En segundo lugar, porque se se- guiría que la generación del animal sería un movimiento continuo, pasando gra-




dualmente de lo imperfecto a lo perfec- to, como ocurre en la alteración. 3) En tercer lugar, porque se tendría que la ge- neración del hombre o del animal no se- ría generación en sentido estricto, pues- to que el sujeto de la generación ya se daría en acto antes de la generación mis- ma. Efectivamente, si en la materia de la prole desde el principio hay alma vege- tativa que gradualmente va llegando hasta la perfección, siempre habrá adi- ción de perfección subsiguiente sin co- rrupción de la perfección precedente. Esto va contra la naturaleza de la gene- ración en sentido propio. 4) En cuarto lugar, porque lo que es causado por la acción de Dios, o es algo subsistente, en cuyo caso será esencialmente distinto de la forma preexistente, que no era subsis- tente, y así se vuelve a la opinión de los que ponían varias almas en el cuerpo; o no es algo subsistente, sino alguna per- fección del alma preexistente, y de esto, por necesidad, se sigue que el alma inte- lectiva se corrompa al corromperse el cuerpo, lo cual es imposible.


Hay otro modo más de hablar sobre esta cuestión, que es el de aquellos que proponen un único entendimiento para todos los hombres. Esto fue ya rechaza-


do (q.76 a.2).


Por lo tanto, hay que decir: La gene- ración de un ser implica siempre corrup- ción de otro, y, por eso, tanto en los hombres como en los otros animales, al llegar una forma superior se corrompe la precedente, pero de tal manera que en la forma siguiente queda todo lo que había en la anterior más lo que ella trae de nuevo. De este modo, mediante diversas generaciones y corrupciones se llega a la última forma sustancial tanto en el hom- bre como en los otros animales. Esto re- sulta evidente en los animales engendra- dos a partir de la descomposición. Por lo tanto, hay que decir que el alma inte- lectiva es creada por Dios al completarse la generación humana, y que esta alma es, a un mismo tiempo, sensitiva y vege- tativa, corrompiéndose las formas que le preceden.


3. A la tercera hay que decir: Este ar- gumento es viable tratándose de diver-


8. Cf. ALBERTO MAGNO, In De An. l.16 tr.1 c.2 (BO 12,136); ALEJANDRO DE HALES, Sum- ma Theol. 1-2 n.489 (QR 2,683).


9. Cf. ALBERTO MAGNO, l.c. nota 8; AVERROES, In De Ge-


nerat. animal. l.2 c.3 (6,3,75C).

10. Cf. supra q.76 a.3.



C.118 a.3


La propagación humana: el alma

985



sos agentes no coordinados entre sí. Pero cuando hay muchos agentes coor- dinados, nada impide que la virtud del agente superior se extienda hasta la últi- ma forma, mientras que la virtud de cada agente inferior sólo se extiende a determinada disposición de la materia. Ejemplo: En la generación del animal, la virtud seminal dispone la materia, pero la virtud del alma es la que da la forma. De todo lo establecido (q.105 a.3; q.110 a.l), resulta evidente que toda la natura- leza corporal actúa como instrumento de la virtud espiritual, principalmente de Dios. Por lo tanto, no hay inconvenien-

te en que la formación del cuerpo se haga por alguna virtud corporal, en tan- to que el alma intelectiva procede sólo de Dios.




4.


A la cuarta hay que decir: El hom- bre engendra lo semejante a sí en cuanto

que por la virtud de su sustancia seminal

se dispone la materia para la recepción

del alma racional.




5.


A la quinta hay que decir: En la ac- ción de los adúlteros, lo que pertenece a

la naturaleza, es bueno. A esto Dios coopera. Pero lo que se refiere a un pla- cer desordenado, es malo. A esto Dios

no coopera.


ARTICULO


3


Todas las almas humanas, ¿fueron o no fueron creadas a un tiempo al


principio del mundo?


c


Supra q.90 a.4; In Sent. l.1 d.8 q.5 a.2 ad 6; l.2 d.3 q.1 a.4 ad 1; d.17 q.2 a.2; Cont. Gentes 2,83.84; De


Pot. q.3 a.10; De Malo q.5 a.4.


Objeciones por las que parece que todas las almas humanas fueron creadas a un tiempo al principio del mundo:


1.

Se dice en Gén 2,2: Descansó Dios de todo lo hecho. Pero esto no sería verdad


si cada día creara nuevas almas. Por lo tanto, todas las almas fueron creadas a un tiempo.




2. Más aún. A la perfección del uni- verso contribuyen de una manera espe- cial las sustancias espirituales. Así, pues, si las almas son creadas al mismo tiempo que se forman los cuerpos, diariamente se añadirían innumerables sustancias es- pirituales a la perfección del universo, de lo cual se seguiría que el universo al principio fue imperfecto. Esto va contra lo que se dice en Gén 2,2: Completó Dios toda su obra.


3.


Todavía más. El fin de las cosas se corresponde con su principio. Pero el alma intelectiva permanece una vez des- truido el cuerpo. Por lo tanto, empezó a existir antes del cuerpo.


En cambio está lo que se dice en el libro De Eccl. Dogmat.


11: El alma es crea- da juntamente con el cuerpo.


Solución. Hay que decir: Algunos

12


sostuvieron que era accidental para el alma intelectiva estar unida al cuerpo, afirmando que el alma racional era de idéntica condición que las otras sustan- cias espirituales que no están ordenadas a unirse a los cuerpos. Por eso afirma- ron también que las almas de los hom- bres fueron creadas al principio junta- mente con los ángeles


d.

Pero esta opinión es falsa. 1) Primero,




en cuanto a su raíz. Si verdaderamente fuese accidental para el alma su unión con el cuerpo, el hombre, que esencial- mente resulta de esta unión, sería un ser accidental, o bien el alma sola constitui- ría al hombre, lo cual es falso, como que- dó ya demostrado (q.75 a.4). También es falso que el alma humana sea de la mis- ma naturaleza que los ángeles, como lo demuestra su diverso modo de entender. Pues ya se demostró (q.55 a.2; q.85 a.1)


c. Sto. Tomás estima herética la doctrina del traducianismo respecto del alma humana, in- cluso en su versión espiritual. Un ser inmaterial como el alma humana, que es capaz de ciertas operaciones sin el cuerpo, no puede originarse más que por creación, ya que no cabe una mate-

ria de donde pueda ser educida. Sto. Tomás sabía que, en épocas anteriores, diversos Padres

y Doctores de la Iglesia habían dudado a este respecto. Cf. VALBUENA, En Suma Teológica de Sto. Tomás de Aquino, vol.III, 2.° (BAC, 1959), p.1112-13. La razón de esta duda era la necesi- dad de dar una explicación a la transmisión del pecado original. La dificultad de tal transmisión

por la negación del traducianismo se la plantea Sto. Tomás en la 1-2 q.81 a.1.




d. La posición de Orígenes depende de principios platónicos combinados con la doctrina cristiana, cf. Cont. Gentes 2,83.


11. GENADIO, c.14.18: ML 58,984.985.

12. Cf. ORÍGENES, Peri Archon l.1 c.6.8: MG


11,166.178; 1.2 c.9: MG 11,229.



986


Conservación y gobierno de las cosas por Dios


C.119


que el hombre entiende suministrándose de los sentidos y recurriendo a imágenes sensibles como vimos (q.84 a.6.7; q.85 a.1). Esto hace necesario que el alma se una al cuerpo, del que por necesidad se ha de servir para las operaciones del alma sensitiva. Esta necesidad no la tie- ne el ángel.


2) Segundo, esta opinión es falsa en su misma hipótesis. Pues si es natural al alma unirse al cuerpo, estar separada de él le será contranatural, y sin él no po- drá tener la perfección que exige su na- turaleza. No es condición de Dios dar comienzo a sus obras a partir de cosas imperfectas y al margen de la naturaleza. Ejemplo: No hizo al hombre sin manos o sin pies, que son partes naturales de él. Por lo tanto, mucho menos había de hacer el alma sin el cuerpo.


Pero si alguien dijera que no es natu- ral al alma unirse al cuerpo, hay que buscar por qué las almas están unidas a los cuerpos. Se responderá que es debi- do a la voluntad del alma misma o a al- guna otra causa. Si se dice que por vo- luntad del alma, nos encontramos con muchos inconvenientes. En primer lu- gar, una voluntad así sería irracional, al quererse unir al cuerpo sin necesidad de él, ya que, si lo necesitase, le sería natu- ral tal unión, porque la naturaleza no falta en lo necesario


e. Además, no se ve razón alguna para que el alma, creada desde el principio del mundo, ahora quiera, des- pués de tanto tiempo, unirse al cuerpo, siendo así que, por ser una sustancia es- piritual, está por encima del tiempo y es independiente del movimiento de los cie- los. Un tercer inconveniente de dicha respuesta es que resultaría casual la unión de tal alma y tal cuerpo, pues tal unión necesitaría el concurso de dos vo-


luntades, a saber: la del alma que se une y la del hombre que engendra. Por el contrario, si se dice que el alma se une al cuerpo independientemente de su vo- luntad y por exigencias ajenas a su natu- raleza, esto no puede ser sin la acción de una causa que violente al alma. Y enton- ces tal unión resultaría para el alma pe- nosa y triste. Esto sería caer en el error de Orígenes, quien sostuvo que las al- mas se unían a los cuerpos como pena por el pecado.


Por lo tanto, como quiera que todas estas suposiciones son inadmisibles, hay que afirmar que las almas no son creadas con anterioridad a la formación de los cuerpos, sino que son creadas en el mo- mento de ser infundidas en los cuerpos.


Respuesta a las objeciones: 1. A la primera hay que decir: Dios cesó el día séptimo, no de toda obra, pues se dice

en Jn 5,17: Mi Padre sigue obrando todavía, sino que cesó en la producción de nue-

vos géneros y especies de cosas que no preexistieran en las primitivas obras. Las almas que ahora se crean preexistían por

la igualdad de especie en estas primeras obras, entre las que fue creada el alma de Adán.




2.


A la segunda hay que decir: A la perfección del universo hay que añadir cotidianamente algo en cuanto al núme-

ro de individuos, aunque no según el número de especies.




3.


A la tercera hay que decir: Que el alma permanezca separada del cuerpo es una consecuencia de la corrupción del cuerpo que siguió al pecado. Pero no

fue conveniente que comenzara la obra

de Dios por tal separación. Pues está es- crito en Sab 1,13.16: Dios no hizo la muer- te; pero los impíos, con sus obras y palabras, la hicieron llegar.


CUESTIÓN


119

Sobre la propagación humana: el cuerpo


Ahora hay que tratar sobre la propagación humana en lo que respecta al cuerpo. Esta cuestión plantea y exige respuesta a dos problemas:


1. Algo del alimento, ¿constituye o no constituye parte real de la natu- raleza humana?-2. El semen, principio de generación humana, ¿está o no está hecho de lo sobrante del alimento?


e. Cf. ARISTÓTELES, De anima l.3 c.9 (BK. 432b21) y el comentario de Sto. Tomás a ese pa- saje, núm. 811.



C.119 a.1


La propagación humana: el cuerpo

987



ARTICULO


1


Algo del alimento, ¿constituye o no constituye parte real de la naturaleza


humana?a


In Sent. l.2 d.30 q.2 a.1; 4 d.44 q.1 a.2 q.a4; Quodl. 8 q.3a.1.


Objeciones por las que parece que nada del alimento pasa a constituir parte de la naturaleza humana:


1. Se dice en Mt 15,17: Todo lo que entra por la boca, va al vientre y acaba en la letrina. Pero lo que acaba en la letrina no

se convierte en constitutivo real de la naturaleza humana. Por lo tanto, nada

del alimento se convierte en realidad de

la naturaleza humana.




2. Más aún. El Filósofo, en I De Ge- nerat.


1, distingue entre la carne según la materia y según la especie, y dice que la primera se adquiere y se pierde. Pero lo en- gendrado por el alimento se adquiere y se pierde. Por lo tanto, aquello en que se convierte el alimento es materialmen- te carne, pero no lo es específicamente. Ahora bien, aquello que pertenece a la esencia de la naturaleza humana, perte- nece a su especie. Por lo tanto, el ali- mento no pasa a ser realmente de la na- turaleza humana.


3.


Todavía más. A la esencia de la naturaleza humana parece pertenecer el húmedo radical2, que, en el sentir de los médicos


3, una vez perdido, no puede re- cobrarse. Pero podría restablecerse si el alimento se convirtiera en él. Por lo tan- to, el alimento no se convierte en cons- titutivo real de la naturaleza humana.


4. Y también. Si el alimento pasara


a ser constitutivo real de la naturaleza humana, todas las pérdidas del hombre podrían restaurarse. Pero la muerte hu- mana no acaece más que como conse- cuencia de estas pérdidas. Así, pues, el hombre, alimentándose, podría defen- derse perpetuamente de la muerte.


5. Por último. Si el alimento pasara a ser constitutivo real de la naturaleza humana, en el hombre no habría algo que no pudiese perderse y recobrarse. Pues cuanto en el hombre se engendra del alimento, es susceptible de repara- ción y pérdida. Viviendo, pues, el nom- bre largo tiempo, se seguiría que no quedaría en él, al final de la vida, nada de lo que estuvo en él materialmente al comienzo de su generación. De esto se seguiría que el hombre no sería numéri- camente el mismo durante toda su vida, puesto que, para serlo, se necesita identi- dad de materia. Esto es inadmisible. Por lo tanto, el alimento no pasa a ser cons- titutivo real de la naturaleza humana.


En cambio está lo que dice Agustín

en el libro De Vera Relig.4: Digeridos los alimentos de carne, o sea, perdiendo éstos su




forma, vienen a formar el tejido de nuestros miembros. Pero los tejidos de nuestros miembros pertenecen a la esencia de la naturaleza humana. Por lo tanto, los ali- mentos pasan a ser constitutivo real de

la naturaleza humana.




Solución. Hay que decir: Según el Fi- lósofo en II Metaphys.5, las cosas son res-


pecto a la verdad como son respecto al ser. Por lo tanto, pertenece a la esencia de

una naturaleza aquello que pertenece al

ser constitutivo de la misma. La natura-


1. ARISTÓTELES, c.5 n.14 (BK 321b21): S. Th. lect.15.


2. Se trata de un término médi- co usado entre los antiguos para indicar el humor linfático, dulce, sutil y balsámico que se su- ponía daba a las fibras del cuerpo flexibilidad y elasticidad.


3. Cf. AVICENA, I Canon Fen 1 doctr.4 c.1; Fen 2 doctr.3 c.3; IV Canon Fen 1 tr.3 c.1 (referencias tomadas de Opera Omnia Bonaventurae, In Sent. T.II p.736, notas 2.3).


4. C.40: ML 34,155.

5. ARISTÓTELES, l.1a


c.1 n.5 (BK 993b30): S. Th. lect.2 n.289.




a. Tanto en este lugar como en Quodl.8 q.3 a.1 se usa esta expresión para afirmar la conver- sión fisiológica de los alimentos en realidad corpórea humana. Además, al comienzo del cuerpo del artículo, se alega la autoridad de Aristóteles, que identifica el ser y la verdad. Con ello pa- rece adquirir un rango filosófico lo que es una simple cuestión fisiológica. En realidad Sto. To- más está tratando de las diversas formas de actividad del hombre y de su relevancia esencial. De ahí que quiera asegurar hasta qué punto afecta a esa esencia humana la ingestión de alimen- tos y su asimilación. La tesis de Sto. Tomás es que el alimento sí se convierte en verdadera naturaleza humana. Téngase en cuenta, además, el problema teológico de la transmisión del pe- cado original, que movió a algunos autores a defender una pintoresca vinculación natural de todos los hombres con la materia de Adán. Sto. Tomás renuncia a una vinculación basada en una identidad cuantitativa.

988



Conservación y gobierno de las cosas por Dios




Compartir con tus amigos:
1   ...   189   190   191   192   193   194   195   196   197


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad