Sacerdotes alemanes en Misiones. Siglo XX



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Sacerdotes alemanes en Misiones. Siglo XX

Apenas asomado el siglo XX se inicia en nuestra actual provincia de Misiones, por entonces Territorio Nacional de Misiones, lo que a nivel eclesial se denomina “la Segunda Evangelización de Misiones” luego de la expulsión de los Jesuitas.

Más de un centenar de sacerdotes alemanes (entre 1898 y 1970) dejaron sus huellas porque además de su misión evangelizadora, asumen tareas de ingenieros, agricultores, arquitectos, maestros, médicos, psicólogos, periodistas, enfermeros…, en un territorio donde estaba todo por hacer. Su presencia y accionar, impactaron profundamente en el desenvolvimiento de esta región, como veremos a continuación.

Es preciso recordar que en 1767, los jesuitas habían sido expulsados del Virreinato del Río de la Plata. Esto afectó profundamente la vida de la población que habitaba estas tierras. Sabido es que la Compañía de Jesús había realizado una obra religiosa-cultural extraordinaria con los nativos. La consecuencia de la mencionada expulsión fue catastrófica en muchos sentidos, generando una lógica decadencia y la dispersión de las comunidades de las reducciones.

El obispo de Paraná, Rosendo de la Lastra y Gordillo, de quien dependía entonces el Territorio Nacional de Misiones, ofrece a la Congregación del Verbo Divino, que ya estaba presente en el país desde como una actividad misional, la atención del citado territorio.

El P. Arnoldo Jansen, fundador de la S.V.D, con sede en Steyl, Holanda, se toma un tiempo para considerar esta petición y finalmente accede, lo que deriva en el nombramiento del P. Vogt como “vicario interino” de la Parroquia San José de Posadas.

Un par de años antes del comienzo del Siglo XX, llega a Posadas el joven sacerdote Federico Vogt con apenas 30 años de edad, para hacerse cargo de las necesidades espirituales de un vasto territorio de 30.000 Km2., de una geografía accidentada, cubierta en su gran mayoría por una densa selva paranaense en la que vivían 30.000 habitantes. Durante más de un año fue el único misionero en todo ese inmenso territorio Por esta circunstancia, el mismo tuvo que limitar su acción a la ciudad de Posadas y a las poblaciones vecinas. Sólo esporádicamente y por poco tiempo pudo incursionar en el resto de tan extensa parroquia. Estas fugaces incursiones bastaron, sin embargo, para ilustrarlo sobre el lamentable panorama religioso y moral que presentaba la región.

Se constituye en la “punta de lanza” de un arduo trabajo pastoral y social, continuado hasta bien avanzado el Siglo XX por muchos otros sacerdotes alemanes.

El P. Federico Vogt fue un discípulo directo del P. Arnoldo Janssen, fundador de la orden S.V.D. Cuando llega a Buenos Aires, comenzó a colaborar en la redacción del semanario “Argentinischer Volksfreund”, publicación que se hacía en la imprenta Guadalupe, con amplia difusión en todas las colonias alemanas de Argentina, la que al poco tiempo también dirige.

Fue el 5 de noviembre de 1898, que arriba el sacerdote pionero alemán al puerto de Posadas, bajo un sol abrazador, nadie lo esperaba, así que tuvo que arreglarse solo, subir la empinada barranca con sus valijas y dirigirse hasta la casa parroquial. De alguna manera, fue el preludio del sacrificio que le esperaba en este destino.

Además de su vocación misionera, tenía sólidos conocimientos que le permitieron desenvolverse como periodista, escritor, historiador, antropólogo, lingüista y educador. Escribía artículos para diversas publicaciones periódicas del país, y de Alemania, también era corresponsal de varias sociedades científicas europeas.

Estuvo 14 años en Misiones y su fecunda labor no pasó desapercibida. Hoy se conoce su trayectoria que consta en el libro “Padre Federico Vogt S.V.D. Tras las huellas de un sabio” de la Prof. Estela Gentilumo de Lagier, publicado en 2015.

Bien pronto la incansable actividad misionera se orientó decididamente hacia las comunidades de los inmigrantes europeos que iban surgiendo a lo largo y a lo ancho de todo el Territorio de Misiones. Fueron los sacerdotes alemanes, formados en Steyl, los que acompañaron a esas comunidades de inmigrantes, aun a aquellas que no compartían su idioma.

El caso Puerto Rico

Reseñar el desenvolvimiento de los sacerdotes alemanes en la localidad de Puerto Rico, es dibujar un modelo promedio ocurrido en todos los lugares de la provincia de Misiones donde éstos estuvieron a cargo de capillas y parroquias, acompañando el devenir de los pueblos desde sus esforzados comienzos y durante los años de despegue y desarrollo.

Puerto Rico es una ciudad casi centenaria, ubicada en el margen izquierdo del río Paraná, sobre la Ruta Nacional 12, en el centro de la provincia de Misiones. Fundado en 1919, por el ingeniero alemán Carlos Culmey, quien trae para su avanzada colonizadora a un grupo de familias descendientes de alemanes, desde el estado de RGS, Brasil, que junto a un puñado de alemanes directamente venidos de Europa, se suman a los nativos semi nómades del lugar.

Los brasileros de origen alemán traídos por Culmey, eran en su gran mayoría, católicos, para quienes la cuestión religiosa era fundamental. Consciente de ello, Carlos Culmey invita al sacerdote jesuita Max Von Lassberg, con quien ya había trabajado en emprendimientos colonizadores en Brasil, a formar parte de su proyecto en Argentina para asumir la atención espiritual de la nueva colonia.

Y así fue. Tanto es así que la historia local reconoce al sacerdote Max Von Lassberg como co-fundador de Puerto Rico.

Este sacerdote, además de prodigar asistencia espiritual, sostener a los colonos ante el desánimo en los difíciles primeros tiempos, le cupo negociar con la Compañía Colonizadora por el cumplimiento de la promesa de un terreno y ayuda financiera para la construcción del primer templo. Él, como todos los sacerdotes que estuvieron en las etapas fundacionales de las colonias, tuvo que recorrer muchos kilómetros a caballo por las picadas para llegar a los lugares más distantes.

El P. Max Von Lassberg regresa a Brasil en 1922. Le sigue entonces el P. Carlos Stangier, proveniente de una misión de África, que se dedica de lleno a la organización de la parroquia. A partir de este sacerdote, todos los siguientes van a ser de la Congregación del Verbo Divino. Apenas llegado asiste a la colocación de la piedra fundamental del primer templo, que se pudo inaugurar un año después.

En el año 1923, también proveniente de África, arriba el P. Federico Vormann, muy recordado y muchas veces referenciado en la memoria de los primeros pobladores. Se lo recuerda como un excelente predicador y más que nada maestro. Inaugura la “escuela alemana” que funcionó diez años en la primera iglesia. Además del Catecismo, enseñaba a leer, escribir, Matemáticas y Ciencia Naturales. Se destacó por su amor a la música y el canto que supo transmitir a los niños, no sólo cantos religiosos, sino también canciones populares. Este sacerdote anima a los vecinos de las diferentes “líneas” (Capioví, Capioviciño, Mbopicuá, Línea Paraná, Cuña Pirú) a construir sus respectivas capillas y antes de su traslado en 1934, logra inaugurar cada una de ellas.

En 1934 llega otro sacerdote alemán, el P. Francisco Behres, de carácter firme, autoritario, muy inquieto y emprendedor, que dio un gran impulso a la vida religiosa y cultural de la zona.

A su iniciativa se debe la adquisición de los terrenos donde está emplazado hoy el templo San Alberto Magno, (el más grande de la provincia) cuya construcción acompañó al comienzo.

Asimismo gestionó la llegada de las religiosas Siervas del Espíritu Santo para que se ocuparan de la educación en el colegio levantado al efecto. Se involucró mucho en el quehacer cotidiano del colegio, por ejemplo, participaba de los pic nic con los alumnos y reclutaba a los varones mayores durante los recreos para que ayudasen al equipo de albañiles del templo a mover materiales. Mientras se ocupaba personalmente de la marcha de las obras, al mismo tiempo ejerció su ministerio en toda la zona. Según datos que constan en el archivo parroquial, el padre Behrens bautizó a 3.553 personas y bendijo 250 matrimonios.

Se recuerda su lucha tenaz por conseguir la habilitación oficial para el funcionamiento del colegio confesional, en el contexto de enfrentamiento entre la Comisión de Investigaciones Antiargentinas del Congraso Nacional y los sacerdotes alemanes, sospechados de atentar contra la formación ciudadana, al predicar y enseñar en idioma alemán.

Su tenacidad y su capacidad de organización y gestión, merecen un apartado especial. Como ya se dijo, le tocó comenzar la obra monumental del templo San Alberto Magno, evidencia material de su extraordinario liderazgo. Es preciso resaltar que un edificio de tamañas proporciones, hubo de concretarse en un contexto de incipiente desarrollo tecnológico, carente de las modernas maquinarias, herramientas y procedimientos de la construcción actual. Movimiento de suelos, excavaciones, cargas y descargas de materiales, encofrado, colocación de cabreadas, terminaciones en altura, todo se hacía con operarios en forma manual. El P. Francisco Beheres supo implementar una estrategia de trabajo creativa y eficiente: formó grupos de obreros con vecinos de una “línea” de la población rural. Cada semana le tocaba a un grupo de vecinos de una “línea” diferente.. A su vez, cada grupo tenía su “jefe”, todos ellos bajo la dirección de un responsable de grupos general y un maestro de construcción. El sacerdote estaba en la cima de la pirámide para la toma de decisiones importantes.

Durante el período del P. Francisco Beheres, estuvieron también otros sacerdotes alemanes en condición de auxiliares como por ejemplo, el P. Gerardo Wöste, P. Luis Kronisch y el P. Germán Hansen.

El P. Hansen llega a Puerto Rico como sacerdote auxiliar del P. Beheres con 61 años de edad. Se destacaba por su perfil humilde y su total empatía con los pobres. Si bien era alemán de nacimiento, había estado desde 1903 en Chile (en el Liceo Alemán, en Copiapó) y desde 1909 en diversos destinos en Argentina, lo que le permitió un excelente dominio del idioma español e incluso algo del idioma guaraní, que había aprendido durante su parrocado en San Ignacio, Misiones, al estar en contacto allí con miembros de esos pueblos originarios. Por ello no le fue difícil establecer contacto con los criollos de la región, con los cuales compartía su pobreza material: ellos compartían su modesto mate y él les ofrecía rebanadas de su pan de maíz.

Tras varias de estas visitas de catequesis, le llamaba la atención al P.

Hansen que casi nadie de estos criollos asistía a las Misas en la Capilla. Tras conversar con ellos se entera que el problema era que no comprendían las prédicas que se hacían en idioma alemán. Es así que trata el tema con sus colegas y logra que en diferentes parroquias se comience a introducir el idioma castellano en una parte del sermón dominical. Con ello consigue atraer a esos fieles a la iglesia.

El P. Hansen caló muy hondo en la vida de los colonos a quienes visitaba con frecuencia. Una vez por semana emprendía una recorrida por todas las capillas de la zona, montado en su caballo; la más alejada en Cuña Pirú, quedaba a 30 Km. Durante la travesía pernoctaba en las casas más próximas a las capillas. Varias familias conservan relatos de aquellos momentos y dan cuenta que en sus casas todos tenían el “Paterzimmer” (habitación del Padre), pero si no había, el humilde sacerdote tiraba su manta en un galpón o en el piso de tierra de un rancho precario. Pronto fue conocido como el “sacerdote de los pobres”.

En 1948, le sucede como al P. Beheres, al frente de la Parroquia San Alberto Magno, otro sacerdote alemán, el P. Huberto Walter. Durante su estadía se termina de construir la casa parroquial y se habilita el nuevo templo, aun sin terminar.

En 1953, un nuevo sacerdote alemán se hace cargo de la parroquia: el P. José Puhl. Su excepcional dinamismo pronto lo hizo conocido en todos los ambientes, aun en los ajenos a la iglesia. Se dedicó con ahínco a terminar la obra el templo. Bajo su mandato como párroco fue construido el Salón Parroquial. Eran tiempos de grandes construcciones. En un viaje de vacaciones a su tierra natal, encargó la construcción de tres hermosas campanas a un taller de fundición en Bochum cuyo sonido particular constituyen un emblema de la ciudad.

Durante los 12 años de permanencia del P. Puhl en Puerto Rico, lo acompañan otros sacerdotes alemanes en condición de auxiliares: P. Luis Schäfer, P. Juan Wiesen, P. José Engemann (éste lo sucede como párroco) y el P. José Marx.

A partir de 1984 asume como párroco un sacerdote español, el P. Nicasio Zabalegui y desde ese momento disminuye abruptamente la presencia de sacerdotes alemanes en esta y otras parroquias de Misiones. Como vemos, hasta muy avanzado el siglo XX, los religiosos alemanes ejercieron una marcada ifluencia en las diferentes poblaciones parroquiales.

Y para concluir con el caso de Puerto Rico, no se puede obviar la mención del P. Josée Marx (tal vez el último alemán) cuyas obras trascienden lejos, su fructífera vida.

Nació en Alemania en la localidad de Rasselwitz (Alta Silesia) el 26 de agosto de 1934. Su familia sintió el peso del desarraigo cuando tuvo que migrar muchos kilómetros al otro extremo del país durante la difícil etapa de la post II Guerra Mundial.

A los 15 años ingresó a la escuela secundaria en St. Josef, Geilenkirchen, donde culminó sus estudios en 1955. De inmediato ingresa al Seminario Verbita de St. Augustin para hacer el noviciado, los estudios de Teología y Filosofía. Hizo sus votos perpetuos como religioso misionero el 1º de mayo de 1960 siendo ordenado sacerdote el 21 de octubre de 1961.

Después de una experiencia pastoral de un año en Munich, fue trasladado a México, a la Parroquia San Francisco en Zapata. Allí además de atender la espiritualidad de sus fieles, entra en contacto con la práctica del cooperativismo.

En 1964 fue trasladado a la Argentina, concretamente a la provincia de Misiones. Puerto Rico fue la primera parroquia donde ejerció su ministerio sacerdotal como vicario parroquial, acompañando al entonces Cura Párroco José Puhl.

La llegada del P. José Marx, con sus escasos 30 años, causó impacto más que nada por su forma de ser y actuar que contrastaba con los demás sacerdotes. Desestructurado, espontáneo, muy interesado en el mejoramiento de la calidad de vida de las personas, comenzó a relacionarse con los jóvenes, tanto los del centro como de los alrededores, con la gente humilde, empresarios, obreros y colonos. Así, rápidamente pudo calibrar la situación socio-cultural de la comunidad donde comenzaba a ejercer su ministerio.

Así fue como se percató de los problemas de muchos agricultores que tenían obstáculos para seguir adelante o bien habían comenzado un proceso de empobrecimiento.

Aprovechando su experiencia con los productores de arroz en Méjico y convencido de los beneficios del Cooperativismo bien aplicado, promueve la creación de la Cooperativa Agrícola e Industrial San Alberto Ltda., que trasciende ampliamente la fecunda existencia de su impulsor.

No todo fue éxito y alegría en la vida del P. José Marx. Muy pronto se notarían las divergencias entre ese espíritu emprendedor, obcecado, innovador, con sus superiores en la Congregación.

También realizó su misión en las parroquias de Campo Grande, San Ignacio, Capioví y al momento de partir de este mundo, se desempeñaba como vicario cooperador en la zona de Ruiz de Montoya.

Si bien en Puerto Rico, este hombre va a ser eternamente recordado en relación a la Cooperativa Agrícola San Alberto, a los efectos de no dejar baches en su historia de vida, debemos decir que la lucha por la creación y sostenimiento de una cooperativa, no fue el único interés y desvelo del P. José Marx.

Acompañando el esfuerzo de participar en la formación cristiana de los jóvenes en las escuelas públicas y parroquiales se esforzó por crear en Misiones el sistema de las Escuelas de las Familias Agrícolas (EFAs), que ha sido una respuesta válida de formación para tantos niños y jóvenes de las zonas rurales de nuestra provincia. José Marx es considerado como el "padre" de las Efas en Misiones. Fundó la primera en San Ignacio, siendo párroco de dicha parroquia. Desde ahí hizo una labor extraordinaria de acompañamiento de la fundación de las Efas que hoy son más de 25 en toda la provincia.

Además, el P. José Marx fue un defensor incansable de los pueblos aborígenes de Misiones. Siempre los acompañó de cerca como el "paí", estando presente en sus necesidades junto a las hermanas Siervas del Espíritu Santo, en proyectos de promoción de salud, educación y artesanías indígenas. También en su afán misionero, ha elaborado material impreso y audiovisual sobre nuestros hermanos aborígenes, así sensibilizando a través de los medios a los cristianos de su pueblo natal y consiguiendo ayudas materiales para los mismos.

En este punto es oportuno recordar que era una persona con una gran confianza en todo lo que emprendía, como hombre de Dios, por supuesto, decía con frecuencia “si Dios quiere esta obra, va a proveer los medios”, pero hay que destacar que contaba con un nutrido grupo de amigos en Alemania que permanentemente lo apoyaban con giros de dinero para invertir en sus proyectos. Pero para ganarse esa confianza, él les mandaba periódicas cartas circulares que eran leídas en las iglesias de los pueblos de sus amigos, donde informaba de la marcha de sus emprendimientos. Asimismo, mandaba fotos, videos, publicó artículos en revistas, internet y libros donde daba a conocer los paisajes, las costumbres y necesidades de diferentes lugares de Misiones. También recibía visitas de delegaciones de Alemania y como anfitrión los llevaba a los rincones más increíbles de la región, logrando un vínculo con ellos, que luego se traducía en más ayuda para sus obras.

Otra de las tareas, a la cual el P. José Marx dedicó gran parte de su tiempo, es en la promoción de los movimientos juveniles como Posta, retiros para jóvenes y matrimonios etc. Pero fue en nuestra ciudad donde fundó su primer Grupo Juvenil, salido de las aulas de la Escuela Normal.

También prestó atención a los medios masivos de comunicación, consciente de su impacto en el mundo actual como herramienta formadora de opiniones y por eso fundó en Capioví, la Radio FM “Guadalupe Internacional”, para promover la cultura y llegar a los hogares rurales.

Así como muchísima gente lo admiró y lo quería, tuvo sus detractores. Se puede entender eso porque muchas veces hubo intereses afectados con la puesta en marcha de sus proyectos. Por otra parte, su empecinamiento por conseguir lo que necesitaba, muchas veces lo llevó a presionar o “exprimir” a sus colaboradores. A lo largo de los primeros años de la Cooperativa Agrícola San Alberto hay muchas situaciones donde se refleja eso. Tal es así, que hoy todavía, testigos presenciales de la época, reconocen ese proceder del P. José, que más de una vez molestó al equipo de trabajo. Pero, reconocen el gran mérito que tuvo en la permanencia y avance de la Cooperativa. “Si no hubiera sido por la insistencia del P. José Marx, la Cooperativa hoy, no existiría” (En esos términos se expresó la mayoría de los entrevistados)

Con su intermediación, las organizaciones alemanas se hicieron fuertes en nuestra provincia, como ocurrió con los bomberos voluntarios que recibieron motobombas gestionadas por él, o con aportes para nuevas escuela EFAs y el nuevo hospital de Colonia Aurora, donde después de décadas de marginación cuentan con una moderna construcción gracias a los recursos humanos y económicos conseguidos por el padre Marx, en conjunto con otra gente, porque siempre supo compartir y convencer a quienes estaban cerca.

En la mañana del 22 de junio de 2009, después de levantarse, el P. José se sentía mal y tenía dificultad para respirar. Un colaborador que estaba con él buscó ayuda médica de inmediato, pero ya era demasiado tarde. Murió de una insuficiencia cardiaca.

Así como por la Parroquia de Puerto Rico, pasó un número importante de sacerdotes alemanes, cada uno con su personalidad, carácter, habilidades y modo de entender su misión, así fue en las demás parroquias de Misiones. Cada religioso dejó parte de su vida y con ella su impronta en el desenvolvimiento de cada lugar.



Nómina de sacerdotes alemanes en Misiones



Sacerdotes

Nac-

Fallec

Localidades

Baimler Mariano

17.01.1913

12.03.1957

Concepción de la Sierra

Bautsch Josef

16.10.1910

17.03.1964

Azara,

Behres Franciscus

10.02.1897

22.01.1970

Puerto Rico

Beyer Gulielmus

17.07.1904

12.06.1969

Posadas, San Ignacio,

Beyerlein Marianski

21.02.1868

23.03.1940

Apóstoles, Concepción de la Sierra

Birkel Josepus

14.04.1882

17.07.1966

Sasn Javier

Bohne Henricus

04.12.1872

30.08.1937




Dittler Miguel

08.07.1908

09.05.2006




Ehrlich Ricardus

12.09.1880

02.12.1962




Engemann Josephus

04.12.1872

30.08.1937

Puerto Rico, Eldorado

Ernst Antonius

17.04.1866

15.07.1945




Falkenstein Theodor

18.10.1912

27.07.1982

Azara

Fiegge Federico

03.04.1901

01.10.1998

Oberá, A del Valle, Santa Rita, Campo Grande 100 años

Fischer Joseph

04.03.1894

20.03.1961

Bonpland

Fischer Juan

15.09.1934

29.01.2014

Eldorado, Bernardo de Irigoyen, Posadas

Fuchs Josef

23.09.1892

10.01.1960

Posadas

Gebbhard Santiago

01.03.1917

21.04.2010

Azara,

Gottschalk Jorge

12.09.1883

13.07.1980

Eldorado

Grauthof Bernardus

07.04.1906

27.05.1977

Eldorado, Concepción de la Sierra

Groes Franz

13.07.1904

22.10.1948

Azara

Grosse Darrelmann Enrique

06.01.1933

13.03.2016

Azara, Eldorado

Haffner Guillermo

01.08.1919

05.02.1970

Eldorado, Puerto Rico

Hansen Hermann

15.01.1877

04.06.1953

San Ignacio, Puerto Rico, Campo Grande

Heering Heinrich

30.09.1862

17.09.1926

Posadas

Hubert Juan

30.09.1862

17.09.1926

Posadas

Hütte Wilhelm

25.02.1914

25.06.1985

Concepción de la Sierra

Keiner Joseph

08.04.1912

26.06.1981

Posadas

Kippes Kaspar

25.04.1905

12.05.1968

Azara, Bonpland, Iguazú

Kockers Karl

25.04.1881

19.11.1958




Kreusser José

28.11.1881

10.01.1957

San Javier Posadas

Krieg Franz

12.07.1909

09.12.1989




Kronisch Luis

07.07.1891

06.03.1975

Azara, Puerto Rico,

Lambrecht Juan

15.09.1905

20.10.1990

Azara, Concepción, San Javier, Itacaruaré, Santo Pipó

Leschmann Luis







San Ignacio, San Javier

Marx José

26.08.1934

22.06.2009

Puerto Rico, Campo Grande, San Ignacio, Capioví, Ruiz de Montoya

Mauel Enrique

16.03.1905

18.07.1956

Capioví

Matussek Jorge

09.11.1935

13.08.2015

Campo Grande, A. del Valle, Colonia Aurora, 25 de Mayo, Andresito, El Soberbio

May Juan







Capiovi

Mühn Henricus

20.02.1897

18.07.1966




Müller Matías







Montecarlo, Eldorado 100 años

Peter Johann

10.04.1901

19.06.1970

Puerto Rico

Pilk Anton

25.07.1873

19.01.1940

Apóstoles,

Puhl Josef

08.10.1911

24.02.1999

Puerto Rico, Jardín América

Rademacher Friedrich

07.03.1878

04.11.1950

Posadas

Riedel Miguel

07.12.1903

24.01.1988




Ringeltaube Waldemar







San Ignacio

Capioví, Jardín América, Igua



Rohling Heinrich

24.02.1878

25.08.1940




Schonfeld Germán







Bonpland

Seibertz Wilhelm

11.05.1886

17.12.1956

Azara,

Siegel Conrad

14.11.1876

13.07.1956




Stangier Karl

22.08.1870

03.03.1948

Puerto Rico

Steinki Paul

21.10.1890

19.02.1976




Thauren Heinrich

27.02.1902

31.10.1939

Azara,

Thiel León







Motecarlo, Eldorado100 años

Trösch Max

07.03.1902

06.06.1987

Azara

Von Lassberg Max







Puerto Rico

Vogt Friedrich

19.01.1867

06.04.1931

Posadas

Vormann Federico

09.04.1874

18.04.1948

Puerto Rico

Wagner Eduardo

20.12.1912

Alemán? 15.01.1990

Azara

Walter Huberto

19.12.1903

15.05.1972

Puerto Rico, Azara, Eldorado

Widenhorn Clemente

19.12.1924

07.11.1999

Azara

Winkler Juan







Eldorado, Campo Grande

Wöste Gerhard

25.02.1868

15.09.1957

Posadas, Apóstoles, San Javier, Concepción de la Siera

Zumstrull Thomas







San Javier

Bibliografía

AMABLE MARÍA ANGÉLICA, Sacerdotes alemanes en la mira, en Jornadas sobre Poblamiento, Colonización e Inmigración en Misiones. Posadas. Ediciones Montoya.2003

ANALECTA SVD – 66/IV, Cartas de Arnoldo Janssen a América del Sur, Josef Alt SVD, Roma 1996

GENTILUOMO DE LAGIER ESTELA, Padre Federico Vogt. Tras las huellas de un sabio. La Impresión. Posadas. 2015

LUFT RENATO, Capioví, Posadas, Ediciones Motoya, 1981

LUFT EDGAR, Línea Paraná, su historia, su población y sus descendientes Imprenta Creativa. Posadas. 2012

MISIONEROS DEL VERBO DIVINO, Cien Años de la Segunda Evangelización en la Tierra Colorada. Posadas. 1999

RAUBER GUIDO, KUHN LEONOR, Historias Inéditas de Puerto Rico, Ediciones Germania, Puerto Rico. 2013

RECKZIEGEL BENNO, Memorias de Puerto Rico. Puerto Rico. Imprenta Dinámica 1999

SOSA DE PALMA,LISI, Breve historia de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima. Montecarlo 1920-2008. Posadas, Creativa, 2010



Internet:

www.svdargentina.org.ar


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