Sí, soy un volcán y el fuego es mi elemento. (Shidbusk)



Descargar 0.54 Mb.
Página6/10
Fecha de conversión02.03.2018
Tamaño0.54 Mb.
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10
Heidegger toma este “uno se aburre” como expresión de una ausencia total de un tiempo lleno y que llene, de aquel instante que no nos dice nada y no nos exige nada. Él designa este quedar vacío como un “estar a merced del ente que se niega a concederse en su totalidad.” (Safranski)
Nosotros temporalizamos (hacemos) el tiempo, y, cuando estamos paralizados por el aburrimiento, hemos dejado de temporalizar. (Safranski)
Pues esta libertad del ser-ahí sólo se da en el liberarse él mismo. Ahora bien, el liberarse del ser ahí sólo se produce en cada caso cuando, él se resuelve a ser él mismo. (Safranski)
El instante de la resolución brota del aburrimiento y le pone fin. (Heidegger)
En el aburrimiento notas que no hay nada de importancia, ha no ser que lo hagas tú. (Safranski)
De ahí también la crítica de Heidegger a todos los intentos de erigir en el campo político “el edificio de una concepción del mundo”, y de exigirnos que moremos allí. (Safranski)
En el primer acto aparece cómo nos disipamos en el mundo y el mundo nos llena. En el acto seguido todo se aleja; es el suceso del gran vacío, la triple negatividad (no ser sí mismo, mundo inmerso en la nada, falta de referencia). Finalmente, en el tercer acto vuelve lo arrebatado, el propio sí mismo y el mundo. El sí mismo y las cosas se hacen más entes; logran una nueva intensidad. (Safranski)
El hombre es aquel no poder permanecer y a la vez no poder moverse del lugar…Y sólo donde se da la peligrosidad del estremecimiento, se da también la felicidad de la admiración, aquel arrebato despierto que constituye el aliento de todo filosofar. (Heidegger)
En una historia de diez mil años aproximadamente, nosotros pertenecemos a la primera época en la que el hombre se ha hecho por completo y sin restos problemático para sí mismo; la primera época en la que el hombre ya no sabe lo que él es, pero a la vez sabe que no lo sabe. (Max Scheler)
La democracia ama la libertad, pero no por respeto al espíritu humano y a la personalidad humana, sino por indiferencia frente a la verdad. (Nikolái Berdiáev)

La historia hay que entenderla, más bien, como lugar de generación y aniquilación de valores. (Plessner)


El pensamiento tiene que fluidificarse, ha de hacer que el ente, sobre todo el ser-ahí mismo, sea entregado al río del tiempo, su tarea es disolver el metafísico mundo trascendente de las ideas eternas. Ya nada ha de tener consistencia en el torbellino del preguntar. (Heidegger)
El hombre no descubre ninguna verdad que exista independientemente de él, el hombre esboza un horizonte de interpretación que es distinto de las diferentes épocas; y en ese horizonte lo real recibe un determinado sentido. (Safranski)
¿Y Qué es el mundo real? Lo describe Heidegger: es el mundo visto desde la perspectiva de la propiedad, la arena del estar arrojado y del proyecto, del cuidado, del sacrificio, de la lucha, un mundo llevado por el destino, por la nada y lo anonadante; es un lugar peligroso, en el que solamente pueden aguantar los resueltos al desamparo, los verdaderamente libres, sin tener que buscar cobijo bajo el techo de verdades previamente dadas. (Safranski)
Si se quiere lo difícil se hace fácil. Si no se quiere lo fácil se hace difícil. (Proverbio Chino)
Supera así es estadio de degeneración de lo que Nietzsche, en Zaratustra, llama “los últimos hombres”, que ya no llevan en sí ningún “caos” y por eso ya no pueden originar ninguna “estrella”; que se conforman con haber hallado la dicha cómoda y con haber abandonado la región “donde había que vivir duramente”. En lugar de esto, se sienten satisfechos “chupeteando por el día y por la noche” y honran su salud. (Safranski)
Lo que ha de aprender el ser ahí es la pasión infinita, pero no la pasión por lo infinito. (Safranski)
Nuestros arlequines de todas las clases imitan lo bello para degradarlo, para ridiculizarlo; en el sentimiento de su bajeza buscan el igualarse con lo que vale más que ellos: o si se esfuerzan a imitar a quienes admiran, se comprueba en la elección de los objetos el falso gusto de los imitadores. (Rousseau-El Emilio)
Sólo el bueno es el que está sólo. (Rousseau)
La infancia es el sueño de la razón. (Rousseau)
Todas las pasiones, aún las más desagradables, son agradables en tanto que pasiones porque nos hacen más concientes de nuestra existencia, nos hacen sentirnos más reales. (Lessing)
En la esperanza, el alma ignora la realidad, como también en el temor que la rehúye. (Hannah Arendt)
El placer, que fundamentalmente es la conciencia intensificada de la realidad, brota del apasionado abrirse al mundo y al amor por él. (Hannah Arendt)
Esta “naturaleza humana” y los sentimientos de fraternidad que la acompañan se manifiestan sólo en la oscuridad y, por lo tanto, no pueden ser identificados en el mundo. Además, en condiciones de visibilidad se esfuman como los fantasmas. La humanidad de los insultados y de los heridos hasta ahora nunca ha sobrevivido la hora de la liberación por más de un minuto. Esto no quiere decir que sea insignificante, pues de hecho hace que el insulto y la herida sean soportables; pero sí significa que en términos políticos es absolutamente irrelevante. (Hanna Arendt)
El dolor se renueva, el lamento repite el curso errante y laberíntico de la vida. (Goethe)
El individuo moderno que debido a su alienación por el mundo sólo puede revelarse sinceramente en privado y en la intimidad de los encuentros cara a cara. (Hanna Arendt)
Puede ser un día salgamos de nuestra cotidianidad y debamos adentrarnos en el poder del poetizar, de forma que ya no volvamos a lo cotidiano en la manera que lo hemos dejado. (Heidegger)
Nosotros los actuales, dice Holderlin, ciertamente somos muy expertos, en el sentido del conocimiento científico, pero en medio de ellos hemos perdido la capacidad de percibir las cosas, la naturaleza y las relaciones humanas en su plenitud y vitalidad. Hemos perdido lo divino, lo cual significa que el espíritu se ha retirado del mundo (…) Nos hemos convertido en una generación astuta, que incluso se siente orgullosa de poder ver las cosas desnudas. Y así ya no vemos la tierra, ya no oímos el sonido de los pájaros, y se ha secado el lenguaje entre los hombres: Todo esto significa en Holderlin “noche de los dioses”. Significa, por tanto, la pérdida de la significatividad inmanente y de la fuerza de irradiación de las relaciones mundanas y humanas. (Safranski)
Cuando el más recóndito rincón del globo terrestre ha sido conquistado técnicamente y explotado económicamente, cuando cualquier suceso, en el lugar y tiempo que sea, se ha hecho accesible con la rapidez que se quiera…, cuando tiempo significa solamente velocidad, instantaneidad y simultaneidad, desapareciendo el tiempo como historia de toda existencia de cualquier pueblo, cuando el boxeador pasa por ser la gran figura de un pueblo, cuando el número millonario de las masas congregadas significa un triunfo, entonces, por encima de todo ese aquelarre, sigue imponiéndose como un fantasma la pregunta: ¿Para qué? ¿Adónde?¿Y luego qué? (M. Heidegger)
La preparación de lo verdadero no se produce instantáneamente. (Heidegger)
Por primera vez donde el ente se ha convertido en objeto de la representación, el ente, en cierto sentido, pierde el ser. (Heidegger)
La técnica de las máquinas, la ciencia y la investigación se han conjugado en un poderoso sistema, en un sistema del trabajo y de las necesidades. El pensamiento técnico no sólo rige la investigación y la producción en sentido estricto, sino que también se desarrolla a manera de disposición técnica la conducta de los hombres consigo mismos, entre ellos y con la naturaleza. El hombre se interpreta a sí mismo a través de conceptos de disponibilidad técnica. Y eso se extiende también al arte, que “como producción artística” permanece adosado al universo productivo de la modernidad. La cultura en su conjunto se tiene como un fondo disponible de valores, que pueden administrarse, calcularse, invertirse y planificarse. Entre estos valores culturales se encuentran también las vivencias y tradiciones religiosas, que se rebajan a sí mismo a la condición de un medio para asegurar la existencia del todo. Con semejante instrumentalización de la trascendencia se ha conseguido el estado de “desdivinización” completa del mundo. (M. Heidegger)
La esencia del hombre en el gran período Griego se cifra en ser intuido por el ser, en estar incluido y conservado en lo abierto por él y así llevado por él, en ser aguijoneado por sus contrastes y ser marcado por su escisión. (Heidegger)
Bello es lo que agrada sin interés. (Kant)
Todo eso introduce en el concepto del conocimiento de la verdad un elemento subjetivista, un elemento procedente de lo intuitivo, de los sentimientos, por decir de los afectos y de las pasiones (…) Una concepción artística del mundo en la cual participa no sólo la cabeza, sino que participa el hombre entero, con su corazón y sus sentidos, con su cuerpo y con su alma. El reino de los afectos y de la pasión es, desde luego, el reino de la belleza. (Thomas Mann)
El artista es alguien a quien, ciertamente, le es lícito sentirse ligado, de manera sensual, placentera y pecadora, al mundo de los fenómenos, al mundo de las reproducciones, porque a la vez se sabe perteneciente al mundo de la idea y del espíritu, en cuanto mago que hace que el fenómeno transparente la idea. Aquí se pone de manifiesto la tarea mediadora del artista, su papel mágico-hermético de mediador entre el mundo superior y el mundo inferior, entre la idea y el fenómeno, entre el espíritu y la sensibilidad. Pues ésa es de hecho la posición cósmica del arte. (Thomas Mann)
Lo que él enseñó está muerto, lo que él vivió, perdura. ¡Miradlo! De nadie fue súbdito. (Nietzsche)
La aprehensión trascendente sería aquella que obtendríamos mediante el giro de la razón contra sí misma, mediante la crítica de la razón, mediante el descubrimiento de que aquellos tres mecanismos (espacio, tiempo y causalidad) allí intercalados son meras formas del conocimiento. (Thomas Mann)
Todo conocimiento era completamente ajeno a la voluntad; ésta era algo del todo independiente del conocimiento, algo del todo originario e incondicionado, era un impulso ciego, un instinto básico e irracional, absolutamente inmotivado, un instinto que estaba tan lejos de depender de cualesquiera juicios sobre el valor de la vida, que más bien ocurría lo contrario, a saber, que todos esos juicios dependían enteramente de la voluntad de vivir. (Thomas Mann)
No es que el intelecto produjese la voluntad; al revés: ésta engendraba para sí a aquél. Lo primario y dominante no era el intelecto, el espíritu, el conocer; lo primario y dominante era la voluntad, y el intelecto estaba al servicio de ella (…) En un mundo que es entera y totalmente obra de la voluntad, obra del instinto vital absoluto, inmotivado, carente de razones y de valoraciones, al intelecto le correspondía como es obvio, el segundo lugar. (Thomas Mann)
El intelecto existe tan sólo para decir lo que la voluntad quiere, existe tan sólo para justificarla, para proporcionarle motivos morales y, dicho con brevedad, para racionalizar nuestros instintos. (Thomas Mann)
El arte no es enseñable, el arte es un regalo de la intuición. (Thomas Mann)
Creo que el amor romántico es la fuente de los más intensos encantos que la vida puede ofrecer. En la relación entre un hombre y una mujer que se quieren con pasión, imaginación y ternura, hay algo de inestimable valor cuyo desconocimiento constituye una gran desgracia para cualquier ser humano. (Bertrand Rusell)
Nosotros no queremos una cosa porque conozcamos que es buena, sino que la encontramos buena porque la queremos. (Thomas Mann)
El hombre de esa cultura socrática, antitrágica, el hombre teórico, no quiere tener ya nada entero, con toda la crueldad natural de las cosas, pues se encuentra debilitado por una visión optimista de la realidad. (Thomas Mann-Nietzsche)

El tiempo del hombre teórico ha pasado. (Thomas Mann)


Mas todo lo vivo necesita de una atmósfera protectora, necesita de un ambiente misterioso y de una ilusión envolvente. Una vida dominada por la ciencia es menos vida, que una vida que esté dominada, no por el saber, sino por instintos y por quimeras enérgicas. (Thomas Mann)
Los cerebros se forman sobre los lenguajes, los pensamientos toman el tinte de los idiomas. Sólo la razón es común, el espíritu posee su forma particular en cada lengua; diferencia que pudiera ser en parte la causa o el efecto de los caracteres nacionales; y lo que parece confirmar esta conjetura es que en todas las naciones del mundo, la lengua sigue las vicisitudes de las costumbres, y se conserva o se altera como ellas. (Rousseau)
Las cuestiones políticas son demasiado importantes para dejárselas a los políticos. (Hanna Arendt)
Lectores tened presente siempre que quien os habla no es ni un sabio ni un filósofo, sino un hombre sencillo, amigo de la verdad, sin partidos, sin sistemas; un solitario que, viviendo poco con los hombres, dispone de menos ocasiones para imbuirse en sus prejuicios, y más tiempo para reflexionar respecto a lo que le afecta cuando él trata con ellos. (Rousseau)
Os aplicaseis a mantenerle siempre en sí mismo y atento a cuanto le afecta inmediatamente, entonces le hallarais capaz de percepción, de memoria e incluso de razonamiento; éste es el orden de la naturaleza. A medida que el ser sensitivo va siendo activo, adquiere un discernimiento proporcional a sus fuerzas; y solo con esa fuerza superabundante de la que él tiene necesidad para conservarse, como se desarrolla su capacidad especulativa propia para emplear en otros usos este exceso de fuerza. Si queréis pues cultivar la inteligencia de vuestro alumno, cultivad las fuerzas que él debe manejar. Ejercitad continuamente su cuerpo; hacedle robusto y sano, para hacerlo sabio y razonable; que él trabaje, que actúe, que corra, que grite, que esté en continuo movimiento; que sea hombre por el rigor, y muy pronto lo será por la razón. (Rousseau)
Cualquier día es bueno para nacer, cualquiera es bueno para morir. (Angelo Roncalli)
Como todo cuanto penetra en el entendimiento humano viene por los sentidos, la primera razón del hombre es una razón sensitiva; es la que sirve de base a la razón intelectual; nuestros primeros profesores de filosofía son nuestros pies, nuestras manos y nuestros ojos. Sustituir con libros todo esto no es enseñarnos a razonar, es enseñarnos a servirnos de la razón de los demás, es enseñarnos a creer mucho, y a no saber nunca nada. (Rousseau)
Para aprender a pensar, es preciso, pues, ejercitar nuestros miembros, nuestros sentidos, nuestros órganos, que son los instrumentos de nuestra inteligencia; y para obtener todo el partido posible de estos instrumentos, es necesario que el cuerpo, que los facilita sea robusto y sano. De este modo, lejos que la verdadera razón del hombre se forme independientemente del cuerpo, es la buena constitución de éste la que hace fáciles y seguras las operaciones del espíritu. (Rousseau)
…Destacar científicamente la cara nocturna de la naturaleza y del alma, en contra del racionalismo (…) y que consideran que esa cara nocturna de la naturaleza y del alma es la propiamente determinante de la vida, la que crea la vida, y que además defienden de modo revolucionario la primacía de lo preespiritual, la primacía de los Dioses de la tierra, la primacía de la voluntad, la primacía de la pasión, la primacía de lo inconciente, o, como Nietzsche decía, la primacía del “sentimiento” sobre “razón”. (Thomas Mann)
El instinto de nuestros elementos tiende a la desoxidación. La vida es una oxidación forzada. (Nolavis)
Dos personas pueden crear un mundo nuevo que se sitúa entre ellas cuando no sucumben a la ilusión de que los lazos que las ligan las hacen ser una sola persona. (Hannah Arendt)
Un espíritu realmente asentado en sí mismo, un varón y un caballero de mirada broncínea, que tiene el coraje de ser él mismo, que sabe estar solo y no espera jefes de fila ni indicaciones venidas de arriba. (Nietzsche habla de Schopenhauer)
Schopenhauer: En oscura revolución contra la creencia de milenios, esa metafísica enseñaba la primacía del instinto sobre el espíritu y la razón; enseñaba que la voluntad era el núcleo y el fundamento esencial del mundo, del hombre y del todo el resto de la creación; y enseñaba que el intelecto era secundario y accidental, pues era el servidor y la lámpara de la voluntad. (Thomas Mann)
Jamás han rebasado el “ello”, o las impresiones que han sido hundidas en él por la represión, son virtualmente inmorales, se comportan, incluso pasado varios decenios, como si acabaran de ocurrir. Sólo se las puede reconocer como pertenecientes al pasado, sólo se las puede desvalorizar y despojar de su energía, si se las vuelve concientes mediante la elaboración psicoanalítica. (Freud)
El dador de todos los datos habita dentro de nosotros mismos; una verdad que pese a toda su evidencia, no es sabida jamás ni en las cosas máximas ni en las mínimas, aun cuando con mucha frecuencia sería muy necesario, más aún, sería indispensable saberla. (Jung)
Yo sé que sin mí no puede Dios vivir un solo instante; si yo soy aniquilado, él tiene que expirar por indigencia. (Angelus Silesius)
Sobre todo el artista, ese hombre auténticamente juguetón, apasionadamente infantil, sabe mucho, por experiencia, de las influencias secretas, y sin embargo, también manifiestas, que tal imitación infantil ejercen sobre su biografía, sobre su vida productiva, la cual a menudo no es más que revivir la vida de un héroe en condiciones temporales y personales muy distintas y con medios muy distintos, o digamos con medios infantiles (…) aunque en el artista lo inconciente pasa a ser en cada momento lo sonreidoramente, lo profundo e infantilmente advertido. (Thomas Mann)
Tomen ustedes lo que ahora voy a decir como utopía propia de un fabulador literario, pero, no carece de sentido el pensamiento de que la liquidación de la gran angustia y del gran odio, su superación por el establecimiento de una relación irónico-artística y, sin embargo, no carece necesariamente de piedad, con lo inconciente, pueda alguna vez ser considerado como el efecto terapéutico de esa ciencia para la humanidad. (Thomas Mann)
No obstante, esto ocurre, y ocurre inevitablemente en una sociedad organizada sobre la base de la acumulación universal del dinero. Considérese la vida de un típico hombre de negocios contemporáneo, especialmente en los Estados Unidos: desde que deja la adolescencia dedica sus mejores pensamientos y mejores energías al triunfo financiero; todo lo otro es un mero recreo sin importancia. En su juventud satisface sus necesidades físicas de vez en cuando con prostitutas; pronto se casa, pero sus intereses son totalmente diferentes de los de su mujer y nunca llega a tener una real intimidad con ella. Llega a su casa desde su oficina, tarde y cansado; se levanta a la mañana antes de que su esposa se despierte; pasa el domingo jugando Golf, porque el ejercicio le es necesario para mantenerse en forma adecuada para la lucha por hacer dinero. Los interese de su mujer le parecen esencialmente femeninos, y aunque los aprueba, no hace ningún intento por participar en ellos. No tiene tiempo para amores ilícitos, como tampoco lo tiene para el amor dentro del matrimonio, aunque puede, claro está, visitar ocasionalmente a una prostituta cuando está fuera del hogar por razones de negocios. Probablemente su mujer es fría con él, de lo que no hay que asombrarse, ya que él nunca tiene tiempo de galantearla. Subconcientemente está insatisfecho, pero no sabe por qué. Ahoga su insatisfacción, principalmente, en el trabajo, pero también en otras formas menos deseables, por ejemplo el placer sádico que proporciona ver boxeo o perseguir a hombres de izquierda. Su mujer, también insatisfecha, encuentra una salida en una cultura de segundo orden y en defender la virtud molestando a todos los que llevan una vida libre y generosa. Por este camino, la falta de satisfacción se convierte, tanto en el marido, como en la mujer, en odio a la humanidad, disfrazado de espíritu social y elevada exigencia moral. (Bertrand Russell)
La mayoría de la gente, en el fondo de su ser, tiene miedo del mundo insensible y de la posible crueldad de la multitud; siente ansias de afecto, ocultas a menudo por la aspereza, la rusticidad o los aires de balandrón en el hombre, por protestas y regaños en la mujer. (Bertrand Russell)
Quienes nunca han conocido la profunda intimidad y el intenso compañerismo del feliz amor correspondido, han perdido lo mejor que la vida puede ofrecer; inconcientemente si no concientemente, así lo sienten, y la decepción resultante los inclina a la envidia, la opresión y la crueldad. Si hombres y mujeres carecen de esta experiencia, no pueden llegar a realizarse plenamente, y no pueden sentir hacia el resto del mundo esa especie de calor generoso sin el cual sus actividades sociales, serán casi seguramente dañosas. (Bertrand Russell)
Para que el amor produzca todo el bien de que es capaz, debe ser libre, generoso, sin trabas, y de todo corazón. (Bertrand Russell)
Para que el amor tenga el tipo de valor del que estamos hablando, debe sentir el yo de la persona amada tan importante como el propio yo, y comprender los sentimientos y deseos del otro como si fueran propios. Es decir, que debe haber un ensanchamiento instintivo y no meramente conciente del sentimiento egoísta, de modo que abarque también a la persona del otro. (Bertrand Russell)
Parece probable que lo primero que llevó a quebrantar la monogamia primitiva fue la intrusión del motivo económico. La influencia de este motivo sobre el comportamiento sexual invariablemente desastrosa, porque sustituye relaciones basadas en el instinto por relaciones de esclavitud y de compra. (Bertrand Russell)

El amor sólo puede florecer en tanto es libre y espontáneo; el pensamiento de que es un deber, tiende a matarlo; quien piensa que es su deber amar, toma el camino más seguro para llegar a odiar. (Bertrand Russell)


Buen Matrimonio: Debe existir un sentimiento de completa igualdad por ambas partes; ninguno de los dos debe cortar la libertad del otro, debe haber entre ambos una libertad física y mental lo más completa posible, y debe haber cierta similitud con respecto a las normas morales. (Bertrand Russell)
Lo que sólo tiene la fuerza de la propia conservación, perece. Un ser sólo se conserva cuando crece, se intensifica, se extiende. (Safranski)
Bajo el cielo de las ideas los hombres nunca llegaran cabalmente al mundo. Nietzsche quiere derribar definitivamente este cielo de las ideas –lo cual es la consumación del nihilismo- para que aprenda finalmente qué significa “permanecer fiel a la tierra”, lo cual equivale a la superación del nihilismo. (Safranski)
El concepto es la cáscara vacía de una metáfora que en otro tiempo hervía de intuición. (Fink)
El superhombre tal como lo esboza Nietzsche, está libre de religión, aunque no es en el sentido que la haya perdido; más bien, la ha recuperado en sí mismo. (Safranski)
Eterno Retorno: Vive el instante de tal manera que puedas desear sin aversión que dicho instante vuelva para ti. ¡Que se repita!
Del ser no se puede deducir o derivar en lo más mínimo el deber ser. (David Hume)
Sólo conocemos de la realidad lo que nosotros mismos ponemos en ella. (Kant)
Las grandes pasiones son tan raras como las obras maestras. (Balzac)
El pathos trágico se alimenta del saber de que todo es uno. (Fink)

Sin repetir la vida en la imaginación no se puede estar del todo vivo, la falta de imaginación impide que las personas existan. (Hannah Arendt)


Para convertirse en artista también se necesita tiempo y un cierto distanciamiento respecto de la tarea impetuosa e intoxicante del puro vivir que tal vez sólo el artista nato puede lograr en medio de la vida. (Hannah Arendt)
Únicamente con el ojo del arte puede el pensador penetrar en el corazón del mundo. (Eugen Fink)
El sentimiento trágico de la vida es más bien una afirmación de ésta, un sentimiento jubiloso incluso a lo terrible y horrible, a la muerte y a la ruina. (Eugen Fink)



Compartir con tus amigos:
1   2   3   4   5   6   7   8   9   10


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad