Roverismo hacia el éxito



Descargar 0.5 Mb.
Página1/15
Fecha de conversión11.12.2017
Tamaño0.5 Mb.
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   15

ROVERISMO HACIA EL ÉXITO

Por Baden Powell of Gilwell.
CONTENIDO
Prefacio:

Cómo ser felíz, pobre o rico


Escollos, con los cuales es fácil tropezar

1. Apuestas

2. Vino

3. Mujeres.

4. Charlatanes y presuntuosos

5. Irreligión


Sumario
Roverismo
Especialidades
Este grabado es el índice del libro.
Esta ilustración de vuestro viaje hacia el éxito muestra algunos de los mayores escollos a los cuales tendréis que enfrentaros.

Podrán pareceros muy oscuros, pero no olvidéis que el paraje esplendoroso al que pretendéis llegar se encuentra detrás de ellos por lo que si podéis franquearlos os mostrarán también su lado brillante.

Os daréis con los escollos salvo que no os dejéis arrastrar hacia ellos; navegando inteligentemente podréis salvarlos.

Con esto quiero explicar dos cosas confortadoras:

Por difícil que parezca un escollo, tiene su lado brillante; y hay una recompensa por ser activos en labrar uno su propio éxito, en lugar de dejarse arrastrar pasivamente a la rutina - ganaréis "carácter" a medida que salvéis cada escollo y os acerquéis al final a la recta de la Felicidad.

NOTA: ¿Véis aquella estrella en lo alto del firmamento? Encaminad vuestros pasos hacia ella. Tomad la estrella como vuestra gula. En otras palabras, "apuntad alto".

PRÓLOGO
¿Otra edición?

Pues bien, me agrada que exista esta nueva demanda del libro.

Como ya dije en mi prefacio anterior, sentí inmensa gratitud al recibir el testimonio de que el libro había resultado útil para tantos jóvenes.

Espero que esta nueva edición demuestre ser igual, especialmente ya que dos cosas se han desarrollado en el Roverismo desde que apareció por primera vez este libro,

Una es la rama Rover del Escultismo, la cual, después de una evolución constante, se ha establecido definitivamente sobre bases sólidas y permanentes. Esto ha hecho necesario el remodelar el último capítulo que trata de la Organización y Reglamentación, de acuerdo con las sugerencias recibidas de los mismos Rover Scouts.

La segunda ha sido la adopción del Roverismo por los Scouts de otras naciones, a tal grado, que ya existe el núcleo de una Hermandad Mundial de jóvenes que trabajan bajo un ideal común de Servicio, unida por un lazo común de Amistad y Mutua Comprensión,

Esto me hace pensar, en un paso definitivo hacia la meta por todos ansiada, o sea la promoción del Reino de Dios de "Paz en la Tierra a los Hombres de Buena Voluntad."
Baden Powell of Gilwell

Pax Hill. Sept. 1930

PREFACIO
Esto os dará una idea de lo que trata este libro y lo que se entiende por 'Éxito'.
Cómo ser feliz, pobre o rico.

Una excursión en canoa es como el viaje por la vida.

Uno tiene que sortear los escollos con los consejos de los viejos Pilotos.

Y llegar a la conclusión de que el verdadero Exito es la Felicidad.

Dos bases de la felicidad, son: 'Tomar la vida como un juego y prodigar amor.'

Los birmanos son ejemplo de un pueblo felíz.

La felicidad no es mero placer. Tampoco es el resultado de la riqueza.

Es el resultado de un trabajo activo, más que el gustar pasivamente del placer.

El éxito depende del esfuerzo individual en el viaje por la vida, y en evitar ciertos escollos peligrosos.

La autoeducación, como continuación de lo que se ha aprendido en la escuela es indispensable.

Avanzar con confianza.

¡Remando su propia canoa!

Lo que otros han dicho sobre este asunto.

Cantos.


Libros que leer.

COMO SER FELíZ, POBRE O RICO.


Este prefacio explica el objeto del libro.
El Viaje de la vida.
Una vez me cogió una galerna cuando remaba una canoa hecha de corteza de abedul, cruzando un lago en la parte superior de Canadá. Fue una experiencia emocionante mientras duró, pero valió la pena.

Habíamos viajado por ríos y corrientes, algunas veces tranquilos y otras violentos, pero siempre entre variados escenarios de bosques grandiosos. Fue por tanto, una experiencia nueva el salir de la corriente a un gran lago y habiendo dado principio a nuestra excursión bajo un sol brillante, nos encontramos de repente con un cielo que se oscurecía, una galerna que se levantaba y un mar proceloso. La frágil canoa que antes sólo hablamos considerado como un vehículo para transportarnos por el río, se había

convertido en nuestra única esperanza de vida. Si ésta hacía agua o daba contra algún obstáculo (de los cuales había ahí bastantes), estábamos perdidos. Nuestro remo ya no lo veíamos como un simple medio de impulso, se había convertido en un instrumento para esquivar el ataque de las olas a la vez que hacernos avanzar. Todo dependía de la forma en que usáramos este implemento.

"En una carrera de cuatro horas cruzando una bahía abierta, encontraréis millares de olas de las cuales no hay dos parecidas y que cualquiera de ellas puede, con suma facilidad, llenar vuestra canoa de agua si no la cruzáis correctamente", así escribe Stewart E. White en su delicioso libro "The Forest", y enseguida nos dice cómo hay que tratar este problema.

Cuando las olas azotan la proa, hay que remar del lado de sotavento. Cuando la canoa remonta una ola, hay que permitir que la cresta levante un poco la proa, pero en el momento en que comienza a descender la canoa por el otro lado de la ola, hay que torcer inmediatamente el remo para volver al curso que se llevaba.

El efecto enderezador de este golpe, debe ser contrarrestado por un movimiento correspondiente del cuerpo en la dirección contraria. Entonces la oquedad os permitirá dar dos o tres golpes de remo, y un pequeño avance. La doble torción en cada cresta de una ola, deberá hacerse muy delicadamente, pues de lo contrario, vuestra embarcación se llenará de agua. Con las olas de costado, hay que remar de frente. Los ajustes se llevan al cabo por completo con el movimiento del cuerpo. Para evitar que se voltee la canoa al dar contra el ángulo de la ola, hay que inclinarse hacia un lado. El momento crucial, por supuesto, es aquel en que la cresta de la ola pasa debajo de la canoa. En el caso de atravesar una ola encrespada, hay que introducir en el agua profundamente la parte plana del remo para evitar una volcadura e inclinarse bien hacia sotavento, evitando que el costado y la mitad de la quilla de la canoa reciban el golpe del agua.

'EI recobrar la posición correcta debe ser instantáneo, ya que, si permanecéis inclinados un segundo más de lo debido, os hundiréis. "¡Trabajo azaroso!"

El autor continúa dando sucesivamente detalles semejantes e instrucciones de cómo habérselas con un mar calmado, de frente, a un lado o atrás.

En cada caso todo depende de atención concentrada, serenidad y actividad. El menor descuido, y todo está perdido, pera el torneo tiene su compensación. "Probablemente no hay nada más efectivo para despertaros hasta la última fibra física, intelectual y nerviosa. Os llenará de alborozo. Cada uno de vuestros músculos puestos en tensión responderá instintivamente y con precisión a la menor sugestión. Os estremeceréis con la energía restringida inmediatamente que ha sido resuelto el problema de la última ola y vuestra mente lo desechará y os pondrá delante, con insistente avidez, el siguiente. Es una especie de intoxicación. Personificaréis cada ola, os enfrentaréis con ella como con un adversario personal; os regocijaréis golpeados y quebrantados conforme silba la tormenta por sotavento. Gritaréis "¡Ah! Tú, ¿creías que ibas a poder conmigo?, ¿Lo pensaste, verdad? ¿Creías que podrías?, Y en el rugir y el soplar del viento y del agua os encogeréis como lo hace el boxeador en la defensa parando los golpes, pero listos para, en la primera oportunidad, dar uno o dos golpes de remo. Estaréis demasiado

preocupados en salvar las olas para considerar el progreso que hacéis. El hecho de que vayáis caminando muy despacio hacia vuestra meta, no os viene a la mente sino hasta que os encontráis a unos cuantos pasos de ella. Pero entonces, no desmayéis en vuestro esfuerzo; las olas que encontraréis en los últimos cien metros son exactamente tan peligrosas como las que hayáis vencido a cuatro kilómetros de la playa."

Si, y así pasa en la vida.
La intención de este libro.
Todo esto, el viaje tranquilo al través de una mansa corriente; la salida a un amplio lago; las dificultades que se presentaron; la sucesión de escollos que hubo que vencer con cuidadoso pilotaje; el triunfo sobre todos aquellos peligros; el desembarco con éxito en lugar seguro; el fuego de un campamento felíz y durante la noche el sueño felíz de un hombre cansado, es exactamente lo que un hombre tiene que recorrer durante su vida, pero con frecuencia zozobra entre las dificultades o tentaciones de un mar embravecido, principalmente porque no fue advertido de los peligros que había de encontrar y de cómo sortearlos.

He transcrito unos cuantos párrafos de las sugerencias prácticas de Stewart White sobre las experiencias "remando en diferentes mares". Ahora quiero, en las próximas páginas, ofreceros sugerencias parecidas, tomadas de mi propia experiencia al sortear obstáculos y olas, con las que vosotros fácilmente tropezaréis al remar por los caminos de la vida.

Entre estos escollos y arrecifes, están aquellos a los que se puede poner como marbete el antiguo brindis "Apuestas, Vino y Mujeres", con el aditamento de Prejuicios y Charlatanismo.

En vuestro camino, en una u otra ocasión, os tropezaréis con la mayoría de ellos. En los siguientes capítulos me propongo mostraros los claros y oscuros de estos escollos, y cómo, por medio del Roverismo, no sólo los podréis sortear, sino también sacar ventaja y serviros de ellos para vuestro éxito.


Dando consejo.
Siempre me ha parecido muy extraño que, cuando un hombre muere se lleva consigo a la tumba todos los conocimientos que ha adquirido durante su vida, en sus travesuras de juventud o en sus éxitos y deja a sus hijos o a sus hermanos menores el trabajo de comenzar a aprender todo por propia experiencia, ¿por qué no pasarles sus conocimientos de manera que ellos principiaran en la vida con cierto bagaje, de tal suerte que pudieran ascender en la escala de eficiencia y sensatez de inmediato?

Es con esa idea que me siento impulsado a anotar a algunas de las dificultades que se me han presentado en la vida y decir cómo encontré que fuere mejor contender con ellas. No digo que "Contendí, con ellas", pues algunas veces no hice lo que debía, y no fue sino más tarde, cuando mis propios errores me enseñaron lo que debía haber hecho.

Así pues, este libro no es para hombres experimentados. Se los advierto. Es para vosotros los jóvenes que debéis tener la sensatez de ver hacia el porvenir ansiosos de vislumbrar hacia adónde vais, y qué debéis hacer en la vida. Y debo decir que vosotros, las nuevas generaciones, sois un poco más sensatos en ese sentido que vuestros predecesores. No os propongáis a hacerla de gansos, tal como los describe B. B. Valentine en la balada de negro ''Ole Master".

"Hay algunos que parecen gansos por la forma en que marchan a la zaga,

los que van delante no saben a donde van: solamente siguen las huellas porque

los hijos imitan a los padres y nunca hacen nada que papi no haya hecho."

Sugiero que llamemos a este libro "Roverismo hacia el éxito".

Veréis la razón de esto en el último capitulo.

Por Roverismo no quiero decir vagabundear sin finalidad, lo que quiero decir es encontrar uno su camino por senderos con objetivo definido y teniendo una idea de las dificultades y peligros que va a encontrar en él.

Deberéis contar con que se os presentarán muchos escollos.

He probado muchas de las amarguras, pero también muchas de las dulzuras de la vida en diferentes lugares del mundo, así pues, no vayáis a suponer que estoy poniendo estas ideas delante de vosotros, de memoria. La vida sería incolora si fuera de azúcar; la sal es amarga si se la toma sola: pero cuando va mezclada con los alimentos, les da gusto. Las dificultades son la sal de la vida. La madre de Goethe daba una buena idea de la vida al expresarse así: "No busco las espinas, pero recojo las pequeñas alegrías. Si la puerta es baja, me agacho. Si puedo retirar una piedra de mi camino, la retiro. Si es demasiado pesada, la rodeo."

En otras palabras, no se daba topetones buscando dificultades, tomaba las cosas como se le presentaban y sacaba de ellas el mejor partido. Y este es el camino del éxito.


El único éxito verdadero es la Felicidad.
¿Qué cosa es éxito?

¿Subir a la copa de un árbol? ¿La riqueza? ¿La posición? ¿EI poder?

No, ninguna de estas cosas.

Estas y otras muchas ideas se os ocurrirán. Esto es lo que generalmente se considera éxito, esto también significa el ganarle a los demás y demostrar que se es mejor en una u otra cosa. En otras palabras, obtener algo a expensas de alguien. No creo que esto sea éxito.

Creo que fuimos puestos en este mundo de maravillas y belleza con habilidad especial para apreciar éstas, en algunos casos para divertirnos ayudando a su desarrollo, y también siendo capaces de ayudar a nuestros semejantes en vez de ganarles y con todo ello gozar de la vida: es decir. SER FELICES.

Esto es lo que yo creo que es el éxito, ser felíz. Pero la Felicidad no es una cosa pasiva; es decir, no se obtiene sentándose a recibirla; eso sólo sería algo muy pequeño: placer.

Pero a nosotros se nos han dado brazos, piernas, cerebro y ambiciones con las que podemos ser activos; y es la actividad más que la pasividad la que cuenta en la obtención de la verdadera Felicidad.
Dos llaves para la Felicidad.
El hombre rico tiene sus limitaciones. Quizás tenga dos o tres casas y cada una de ellas con una docena de cuartos, pero él sólo podrá ocupar uno de éstos por turno ya que solamente tiene un cuerpo.

No es mejor en este sentido que el más pobre de los pobres. Podrá ver y admirar una puesta de sol, gozar de un día claro, o de una vista hermosa, pero el hombre pobre puede gozar de todo esto tan ampliamente como él. Si el hombre pobre tiene la sensatez de hacer en la vida dos cosas, podrá gozar de ella tanto como el millonario, y probablemente mejor.

La primera es:

No tomar las cosas con demasiada seriedad, pero sacar el mejor partido de lo que se tiene, y ver la vida como un juego y el mundo como un patio de juego. Shackleton ha dicho: "La vida es el más grande de los juegos: pero se corre el peligro de tratarla como un juego trivial... La meta principal es ganar por medio de la honradez y espléndidamente".

La segunda es:

"Dejad que vuestras hazañas y vuestros pensamientos los dirija el Amor. Por Amor, con "A" mayúscula, no quiero decir enamorarse y todo aquello que se ampara vulgarmente con esa palabra. Lo que quiero decir es ese espíritu bondadoso que se hace patente al rendir un servicio a un semejante, cuando se es bondadoso y compasivo, cuando se demuestra gratitud hacia los demás por las bondades recibidas. Eso es buena voluntad y la buena voluntad es la voluntad de Dios.


Un pueblo feliz.
El pueblo más feliz que yo conozco como nación, es el birmano: su ingenio y alegría son proverbiales. Su bondad para con los animales es su más grande "debilidad", ningún birmano mata a un animal, ni siquiera para librarlo de un sufrimiento. No comen carne y en general tratan a todos los animales como animales domésticos. Los hombres, las mujeres y los niños, todos parecen gozar con igual alegría la belleza de su país, las flores, la luz del sol y los bosques, traducido todo esto en sonrisas, cantos y risa.

Especialmente se hallan libres de la avidez del dinero, llegando casi al extremo de ser lo que alguien podría llamar perezosos. Se contentan con juntar el dinero o las cosechas suficientes para sus necesidades: y por lo que hace al resto de las cosas, se dedican sencillamente a gozar de la vida. Pero su gozo no es un gozo inútil. Todo joven se somete a un período de adiestramiento como "phoongy" o monje: por rico que sea, durante cierto tiempo se sujeta a pobreza voluntaria sin un solo centavo. Se alejan austeramente en un monasterio, dedicándose a la oración y la meditación, y a enseñar a los niños los principios y la ética de la religión. Aprende en la mejor forma posible, a prestar ayuda a aquellos que la necesitan. De tal manera que cuando vuelve al mundo, vuelve como un hombre con sentido del servicio a los demás y con gusto por las cosas sencillas que lo hacen ser un buen ciudadano. Una expresión digna de notarse respecto a estos buenos sentimientos, puede verse a lo largo de los caminos de este país, donde de cuando en cuando se encuentra el viajero con recipientes de agua, colocados bajo cubierta, en donde puede apagar su sed, y con asientos para los peatones, construidos por aquellos que tienen manera de hacerlo.

El escritor Fielding Hall en su libro sobre los birmanos Soul of a People dice: "Ya sea como individuos tengan éxito o fracaso, la nación birmana será siempre la más grande del mundo por ser la más felíz".

FELICIDAD.


La felicidad está al alcance de todos, ricos o pobres.

Sin embargo, comparativamente, muy pocas personas son felices.

Creo que la razón de esto es que la mayoría no se da cuenta de la felicidad aunque la tenga al alcance de su mano.

¿Habéis leído The Blue Bird de Maeterlinck? Es la historia de una muchachita llamada Myltyl y su hermano Tyltyl, quienes se propusieron encontrar "El Pájaro Azul de la Felicidad". Vagaron por todo el país buscando y rebuscando sin jamás encontrarlo, hasta que al fin se dieron cuenta de que no tenían que haber vagado: La felicidad, el pájaro azul, estaba ahí donde quiera que ellos escogieron para hacer el bien a su semejantes, en su propia casa.

Si vosotros meditáis y aplicáis el profundo significado de esta leyenda, ésta se reduce a ayudaros a encontrar la felicidad a vuestro alrededor sin tener que ir a la luna para encontrarla.

Hay muchas personas que ven en su ocupación trabajo, como una molestia. Y no hacen otra cosa que pensar en los días de fiesta en los cuales podrán gozar. Con frecuencia, cuando los días de fiesta llegan, llueve, hace frío o tiene morriña, y aquellos días tan deseados, se convierten en un positivo fastidio.

La verdad es que no hay que posponer la felicidad para el futuro y que hay que gozar de la vida todo el tiempo. El hombre cuerdo no atesora para un Cielo vago en un futuro borroso. Se da cuenta de que él puede edificar su propio Cielo aquí en este mundo y ahora mismo; y que cuando mejor es el Cielo que aquí se construya, mejor será el que obtenga en el futuro. Y así eventualmente entrará en el verdadero Cielo que él mismo se haya preparado: El Cielo de descanso, de paz y dé acción de gracias.
El placer no es la Felicidad.
Muchas personas piensan que el "placer" es lo mismo que la "felicidad", y aquí es donde se van por un camino torcido.

El placer con frecuencia es sólo una distracción. Quizás encontraréis placer en ver un juego de fútbol, en una pieza teatral, en leer una buena historia, en criticar a los vecinos, en comer demasiado, o en emborracharos. Pero el efecto es solamente pasajero; sólo dura un instante. Con frecuencia, en muchos casos la reacción es todo menos placentera: ¡Qué dolor de cabeza al día siguiente!

La felicidad es otra cosa, la lleva uno consigo y llena toda la vida. Se percata uno de que el Cielo no es algo vago que está allá arriba en las nubes, sino algo tangible que está aquí en el mundo, en el propio corazón y en lo que nos rodea.

Arnold Bennett define la felicidad como la "satisfacción sentida después de realizar un esfuerzo honesto",

Pero hay más en la felicidad que eso. Por ejemplo, como él mismo dice: "casi cualquier casamiento es mejor que no casarse; existe una felicidad intensa en la amorosa camaradería del compañero y la confianza ilimitada de la compañía de los hijos".

El difunto Sir Ernest Cassel a quien la mayor parte de las gentes señala como "un éxito en la vida" confesó al final que había fracasado.

Había obtenido grandes riquezas, poder y posición, alcanzando éxito más allá de lo ordinario en sus actividades comerciales, industriales y deportivas. Pero al final de su vida confesó que la gran cosa - la felicidad - no la poseía.

El era. como él mismo lo dijo, "un hombre solitario".

"La mayor parte de la gente", dijo él, "creen en la teoría de que la riqueza trae la felicidad. Quizás yo, siendo rico, tenga derecho a decir que tal cosa no es cierto. Las cosas más valiosas que se han deseado obtener son las cosas que el dinero no puede comprar".

Por lo menos hay algo reconfortante y estimulante para el hombre pobre en esta declaración.

Así lo dice también el proverbio cingalés: "El que es feliz, es rico", pero no se saca de ahí que el que es rico sea feliz,
Los pobres ricos.
Mi mujer y yo hicimos un viaje original. Una excursión a pie por la villa del desierto de Sahara, donde éste se une al yermo árido y pedregoso de las montañas Aures. Llevábamos dos mulas para conducir nuestro equipo de campamento y dos guías árabes armados, que también nos servían de guardas.

En el curso de nuestra excursión atravesamos el camino construido por los franceses que va a la ciudad del desierto llamada Biskra y ahí, en vez del cordón serpenteante acostumbrado de camellos, vimos automóviles alborotando la planicie.

Estos conducían a toda velocidad a su destino - el gran hotel de Biskra - sin que pudieran darse cuenta de los encantos que tiene el caminar buscando la propia comida (aun en las pequeñas grietas del suelo que anuncian que en su interior hay hongos) y guisar éstos en campo abierto pasando la noche bajo las estrellas.

Cuando los vimos, los dos a una exclamamos: "¡pobres millonarios!"

Sí, los ricos se pierden de muchas diversiones.
El trabajo activo trae la felicidad.
Ni siquiera la felicidad del hogar es completa porque no se extiende lo suficiente fuera de él y tiene el riesgo de convertirse en egoísta. Y el egoísmo es la raíz del malestar.

La verdadera felicidad es como el radio. Es una especie de amor que aumenta en proporción de lo que da, de ahí que la felicidad está al alcance de todo el mundo: aún de los pobres.


Un Scout no se conforma con ser bueno, hace el bien. Es bueno, activo y no pasivo.
El reverendo Canónigo Mitchell decía: "No pidáis a Dios que os haga felices, pedidle que os haga útiles", y realmente lo pienso, que la felicidad entonces os vendrá por añadidura",

La felicidad me parece en parte pasiva, pero principalmente activa.

Pasiva, por la apreciación de las bellezas de la Naturaleza, de la gloria de una puesta de sol, de la majestad de las montañas, de las maravillas de una vida animal, del perfume de un fuego de campamento; todo ello acoplado con la alegría de un hogar felíz, produce la sensación de gratitud al Creador que sólo puede ser satisfecha por una expresión activa; el esfuerzo para ayudar a otros es lo que satisface esta ansia. Es la actividad de hacer el bien la que cuenta.

"La felicidad de un hogar acoplado con la actividad del servicio al prójimo, da la mejor felicidad".

Un muchacho fue llevado ante un tribunal bajo el cargo de ser incorregible: presentó como excusa que la culpa era de Dios. "Si Dios no quisiera que yo fuera malo, El me salvaría y me haría bueno".

Esto me recuerda a uno de los comandantes bóers que habiendo sido capturado por nuestras tropas, lanzaba amargas invectivas contra el Presidente Kruger por no haberle proporcionado suficiente artillería.

Decía que, cuando se la pedía al Presidente, éste le daba una respuesta característica: "Si Dios quiere que ganemos la guerra, la ganaremos con o sin artillería".

A lo que él contestaba: "Eso está muy bien, pero Dios os ha dado un estómago con el que podéis digerir un sabroso pato asado, pero él espera que lo despluméis y lo guiséis para coméroslo". Y hay mucho de verdad en esto. Dios nos ha dado este mundo con todo lo que contiene para hacernos la vida agradable, pero depende de nosotros el sacar el mejor partido de ello o por el contrario hacer de todo un enredo. Sólo tenemos un corto espacio de vida, y es esencial, por tanto, hacer las cosas que valen la pena y hacerlas desde luego. Uno de los pasos principales es no contentarse con dedicar la vida y las ideas a muros de cal y canto, negocios y política u otras tantas cosas pasajeras inventadas por el hombre, que en realidad no importan.




Compartir con tus amigos:
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   15


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad