Retroceso laboral, discriminación y riesgo en las maquiladoras



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, sec. Panorama, 20 de diciembre de 2003.

5 .- Miembro del Comité de Investigación Científico y Tecnológico (Cicyt) de la Universidad del Valle de México, Campus Texcoco. Ex Coordinador del Área de Perfiles Profesionales de Egreso de las Universidades Politécnicas y de las Universidades Tecnológicas en Educación Basada en Competencias Laborales (EBC).

6 .- El objetivo de Thompson (1998:219) no es analizar a profundidad el concepto de estructura, sino el de delinear un marco conceptual para los contextos sociales. En ese sentido, el término estructural hace referencia a la variedad de fenómenos simbólicos, el cual también orienta la atención a cierto nivel de análisis.

7 Estudiante de Doctorado en Estudios Laborales. Universidad Autónoma Metropolitana. Iztapalapa.

Profesor Investigador en la Universidad de Sonora. Para recibir comentarios rodrigueztkd@hotmail.com .



8 Creemos en lo particular que esta definición es más precisa que el de “crisis del Software” porque existe software muy potente, como los desarrollados por Microsoft, IBM, Oracle, etc, que dan vida al actual desarrollo de sistemas informáticos y toda la parafernalia que da origen a la denominada nuevas tecnologías de la información y la comunicación; si bien es cierto, los actuales procesos informáticos, si contienen componentes críticos, estos continúan operando y formando parte de las Tecnologías de la Información.

9 Véase Meyer, Bertrand, (1994), Construcción de Software orientado a objetos. 2ª Edición, editorial Prentice may, Tradn. Miguel Katrib M, Rafale García B., Salvador Sánchez.; Hall, H,. Richard, (1993), Organizaciones, Estructuras, proceso y resultados, Editorial Prentice Hall, Tradn, Adolfo Dereas Q.

10 La compañía AT&T que había desarrollado Unix, no pudo lanzarse al mercado de productos informáticos por un viejo fallo anti-trust de 1956 en su contra que se lo impedía. Sin embargo, más adelante, consiguió comercializar Unix masivamente a través de una empresa separada que fue vendida a Novell y luego a SCO (West: 2003).

11 kernel: Es el núcleo en un ordenador, es el responsable de mantener la fluidez de datos entre los discos duros, memoria, impresoras, pantalla de video y todas las partes que se hallan unidas operando al mismo tiempo.

12 Para 1986, el SEI presento un modelo denominado SW-CMM (Software Capability Maturity Model Modelo de Madurez de la Capacidad de Desarrollo del Software). Este modelo es el más utilizado en la industria del software, no sólo en los Estados Unidos. La versión inicial del CMM (1.0) se difundió globalmente en 1991 y fue utilizada y revisada durante 1991 y 1992 para finalmente dar lugar en 1993 a la versión 1.1. Su enfoque, está orientado a generar e implantar las mejores prácticas de ingeniería de software como producto principal. Está organizado en cinco niveles de madurez, con un total de 18 áreas clave del proceso de desarrollo de software (KPA – Key Process Areas), con 52 objetivos o metas que requieren 316 prácticas comunes.

13 Expresión usada por Stewart Th., Intellectual Capital. The New Wealth of Organizations, Doubleday Courrency, New York, 1997, p.39

14 La Software Engineering Institute (SEI) de la Carnegie Mellon University de Pittsburg, analizó la organización caótica de la industria del Software.

15 Véase la tesis doctoral de: Mochi, Prudencio, (2003) La industria del Software en México en el contexto internacional y latinoamericano. Centro de estudios latinoamericanos, FCYPS, UNAM. 2003.

16 Subdirectora de Estudios para el Desarrollo Institucional y Académica adscrita al Departamento de Ciencias Sociales del Instituto de Ciencias Sociales y Administrativas de la UACJ.

17 Hualde, Alfredo (2001) “Formación de recursos humanos y territoriales, la experiencia de los ingenieros en la industria del norte de México” en Sistema Nacional de innovación tecnológica compilación de Gabriela Dutrénit, et. al Universidad Autónoma Metropolitana , México, D.F. 2001

18 Domínguez, Lisbeily 1998, Disparidades económicas en el estado de Chihuahua: un análisis regional. Economía y Sociedad. Documento de trabajo Universidad Autónoma de ciudad Juárez, Cd. Juárez, Chih.

Ampudia R. Lourdes 1999 “Características del empleo en el sector industrial: análisis de la estructura de la manufactura en Chihuahua. En Chihuahua Hoy 2003, Coord. Víctor Orozco. Universidad Autónoma de Ciudad Juárez. Chihuahua, Chih. marzo 2003



19 Fuente: ENEU-INEGI

20 Mungaray, Alejandro 2003 en Estructura económica y demanda de educación superior en el noroeste de México. Problemas educativos de México ANUIES. Méx. D.F.

21 Profesores de tiempo completo de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Querétaro, México.

22 En tal sentido, hay que tener en cuenta la distinción del sociólogo Pierre Bourdie, pera el cual “el mapa no es el territorio”.

23 Por ejemplo, este tratamiento de los registros presenta dos niveles de información: uno que resulta dinámico y que capta la condición migratoria de manera retrospectiva, mientras que otro nivel es estático y se refiere al momento del censo (las características de la población, su actividad laboral, su inserción en el trabajo, etc.). (Partida, 32; 1989). Lo mismo ocurre, en parte, con el nivel educativo, salvo en los niveles superiores ya completados.

24 Adoptamos la definición de la Subsecretaria de Normatividad, Inversión Extranjera y Prácticas Comerciales Internacionales, de la Secretaría de Economía de México. La inversión extranjera se integra con los conceptos de nuevas inversiones, reinversión de utilidades y cuentas entre compañías, que se han notificado al RNIE, más las importaciones de activo fijo realizadas por sociedades maquiladoras. Cabe mencionar que esta información no incluye toda la inversión realizada en Baja California, debido a que no se incluyen las inversiones realizadas a través de sociedades mexicanas cuya oficina principal se encuentra en otra entidad federativa, toda vez que la entidad que recibe la inversión se clasifica con base en la oficina principal de cada empresa.

25 El Programa de Industrialización Fronteriza (PIF) se inaugura en 1965 como una forma de desarrollar una zona industrial de frontera, a partir de un tratamiento aduanal e impositivo preferente. Con ello se prenedía solucionar el problema del desempleo en las ciudades fronterizas, debido a la finalización del Programa Bracero (1942-1964) por parte de los E.U.

26 Dentro de dichos incentivos puede mencionarse que, para el caso de las maquiladoras extranjeras, México decidió no aplicar estipulaciones sobre el contenido doméstico de los componentes ensamblados, reduciendo al mínimo el componente de valor agregado nacional, además de una serie de exenciones impositivas a las exportaciones (Weintraub, 1994: 230 y 232).

27 Pero las características específicas de este modo de desempeño de un modelo de desarrollo económico y social, que conviertieron a la zona fronteriza norte en un escenario ideal para sustentar al nuevo modelo económico y social, en concordancia con la creciente internacionalización productiva, no puede generalizarse al resto de las regiones del país, lo que adicionalmente consolidó a la FN como región de atracción de población (Chávez Galindo, 1998).

28 Para setiembre de 2004, las ramas relacionadas directa o indirectamente con el ensamblado, ocupan los mayores porcentajes de las empresas con IED en la manufactiura. (Secretaría de Economía, 2004)

29 Para el caso de Baja California, en el año 2000 esta entidad concentró, de acuerdo al número de instalaciones, la mayor parte de la inversión japonesa, coreana y taiwanesa, sumando 110 plantas, y empleando a más de 90 000 trabajadores y 10 000 técnicos e ingenieros y produjo 23 millones de aparatos. Baja California aportó 44 % de la producción de televisores y Chihuahua el 37 %, dirigidos mayoritariamente al mercado estadounidense (Vargas Leyva, 2003).

30 Una aproximación a la industria maquiladora específicamente en el caso de Tijuana es la industria manufacturera.

31 No obstante, es razonable mostrarse prevenido acerca de los resultados, que pueden estar sesgados al haber agrupado la información censal de Tijuana y Rosarito en el año 2000, como una unidad geográfica agregada.

32 CONAPO, "Metodología para el cálculo del índice de marginación por localidad, 1995". Internet. http://www.conapo. Consultado el 15 de marzo de 2002.

33 . En el caso mencionado de Aguascalientes no creemos que ello afecte demasiado las conclusiones que pudiera extraerse, ya que la entidad presenta un muy bajo porcentaje de participación relativa entre los migrantes que cambiaron su lugar de residencia.

34 Fuente: INEGI. Datos propios con base en la muestra al 1% del XI Censo de Población y Vivienda de 1990, información para B.C. Para la condición de migración se adoptó el criterio de la residencia en una entidad distinta a Baja California en 1985. No se considera en este caso los residentes en otro país.

35 Fuente: INEGI. Datos propios con base al Xl Censo de Población y Vivienda. Muestra al 1%; y al XII Censo de Población y Vivienda, muestra al 10 %. Información para B.C. Para la condición de migración se adoptó el criterio de la residencia en una entidad distinta a Baja California en 1995. No se considera en este caso los residentes en otro país.


36 Datos propios en base al XI Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 1%; y al XII Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 10 %. INEGI.

37 Datos propios en base al XI Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 1%; y al XII Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 10 %. INEGI.

38 Datos propios en base al XI Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 1%; y al XII Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 10 %. INEGI.

39 Datos propios en base al XI Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 1%; y al XII Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 10 %. INEGI.

40 Datos propios en base al XI Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 1%; y al XII Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 10 %. INEGI. No se considera a la población migrante de EU

41 Datos propios en base al XI Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 1%; y al XII Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 10 %. INEGI. No se considera a la población migrante de EU

42 Datos propios en base al XI Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 1%; y al XII Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 10 %. INEGI. (Población Economicamente Activa de 12 a 65 años). Los datos para el año 2000 incluyen el municipio de Rosarito.

43 Datos propios en base al XI Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 1%; y al XII Censo de Población y Vivienda. BC. Muestra al 10 %. INEGI. (Población Población Economicamente Activa de 12 a 65 años). Los datos para el año 2000 incluyen el municipio de Rosarito.

44 Hay que señalar también que ambas fuentes de datos secundarios están expuestas a una subestimación de la migración indocumentada.

45 Muy especialmente en la variable "nivel de instrucción formal" y "ocupación principal", como se verá más adelante.


46Dicho comportamiento puede analizarse a partir del concepto de "mercado dual" de Piore Este autor plantea que el mercado de trabajo está dividido en dos segmentos distintos: primario y secundario. Al sector primario corresponden puestos de trabajo con salarios relativamente elevados, buenas condiciones laborales, posibilidades de avance, equidad y procedimientos establecidos en la administración de las normas laborales, y estabilidad en el empleo. En el sector secundario se encuentran los trabajadores peor pagados, con malas condiciones de trabajo, pocas posibilidades de avance, disciplina laboral dura y caprichosa, inestabilidad en el empleo, y elevada rotación. En muchos casos, los migrantes se insertan en el segundo de estos sectores, especialmente las mujeres y los indígenas (Piore, 1988: 271; Sassen, 1988).

47 La crisis del “paradigma productivo” (fordismo) no sólo afectó a los Estados Unidos, sino que tuvo repercusiones en la mayor parte de los países del mundo, especialmente los desarrollados (Boyer y Hollingsworth, 2000). El cambio de paradigma dio paso a la configuración de diversas estrategias para retomar la curva productiva ascendente y hacer más competitiva la producción a nivel mundial, por medio de la apertura económica y la liberalización comercial.

48 La flexibilidad interna está orientada a la innovación tecnológica y la organización del trabajo para el incremento de la productividad. En ese contexto, se señalan cuatro políticas predominantes en el contexto estadounidense: a) política de recursos humanos, en términos de incentivos, motivaciones, premios y compensaciones, así como de involucramiento del trabajador en el desempeño de la empresa; b) política de reorganización del trabajo, con base en la formación de equipos y la polivalencia laboral; c) estrategia de administración flexible, basada en la introducción de sistemas de medición y productividad, y medidas para llevar a la práctica los principios de calidad total; y d) redimensionamiento de las relaciones industriales, basado en la formación de comités empresa-trabajadores en la toma de decisiones. Estos procesos de flexibilización del trabajo a nivel interno se articulan o conviven en muchas ocasiones con un proceso de flexibilidad externa, que se caracteriza por la desregulación salarial y contractual: una tendencia a la expansión de empleos de baja remuneración, alta inestabilidad, tiempo parcial y con reducidas prestaciones sociales (Canales, 2000: 13-14).

49 A inicios del siglo XIX este país acogió inmigrantes de Gran Bretaña, escandinavos y alemanes. A finales del siglo XIX comienzan a arribar flujos migratorios de Irlanda, y del Sur y el Este de Europa, al igual que trabajadores chinos (Chiswick y Hatton, 2000: 69-74).


50 En todos los análisis se ha tomado como base de comparación el total de población por región, subregión o país de origen.

51 En muchas ocasiones los migrantes se ve sometidos a procesos de descualificación; es decir, a una inserción laboral inferior a la de su nivel educacional formal. Ello se relaciona, por una parte, con los mecanismos informales de inserción en la sociedad destino (presencia/ ausencia de redes sociales), con las características específicas del mercado laboral en el cual se insertan, pero también con las constricciones legales e institucionales para la convalidación de títulos de estudios en general y profesionales en particular. En el caso de EE.UU., las profesiones médicas y asociadas al derecho son ejemplo de lo antes mencionado.


52 El concepto "regiones migratorias" pretende dar cuenta de las diferentes tradiciones migratorias en las regiones mexicanas. Se considera la existencia, en términos de historicidad, volumen y composición de la migración a EE.UU., de cuatro regiones: a)región histórica", formada por los estados de Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Zacatecas, Durango, San Luis Potosí, Colima y Aguascalientes; b) la región fronteriza, constituida por Tamaulipas, Coahuila, Nuevo León, Chihuahua, Sonora, Baja California, Baja California Sur y Sinaloa; c) región centro: comprende a Guerrero, Oaxaca, Tlaxcala, Hidalgo, Morelos, Puebla, el Estado de México, Querétaro y el D.F.; y d) región sureste: compuesta por Veracruz, Chiapas, Yucatán, Campeche y Quintana Roo (Durand, 1998; Durand y Massey, 2003).

53 Se considera que en México la organización socioproductiva puede explicarse a través del concepto de "fordismo periférico" (Lipietz, 1997), pues recoge los principios tayloristas y fordistas de la producción, sin la contraparte de las condiciones sociales que permiten la regulación de las relaciones laborales. Consiste, en síntesis, en una estrategia fordista en lo productivo pero flexible en lo laboral.

54 El fordismo se combina en ciertas empresas y sectores, especialmente en las vinculadas con el desarrollo maquilador, con mecanismos postfordistas, dando lugar a estrategias híbridas que combinan la flexibilidad externa para algunos segmentos y departamentos, con la flexibilidad interna. En cuanto a la estructura de ocupaciones, se han observado transformaciones en el empleo hasta ahora atípicas, como la subcontratación, los contratos por obra y servicio, y trabajos a domicilio, eventuales, de tiempo parcial y con horarios flexibles. La flexibilización también se manifiesta en estrategias y mecanismos como el ajuste de los salarios a los cambios en la productividad del trabajo, a su calidad y eficiencia, a la situación de la empresa, y a las fluctuaciones del mercado.

55 Incluye a quienes trabajan en educación y arte, así como a funcionarios y directivos (INEGI, 2001).

56 En efecto, tanto en el nivel de instrucción como en los principales grupos ocupacional, las categorías de ambos censos difieren ligeramente, pues dan cuenta de dos realidades socioeconómicas diferentes. No obstante, pueden ser objeto de comparación si se pretenden explorar las tendencias generales- de los migrantes en cada uno de los países. Un estudio más profundo requeriría cierta compatibilización de dichas categorías, que no es el objetivo de este trabajo.

57 Por ejemplo, la demanda de trabajadores mexicanos para la realización de actividades agrícolas en California, o la demanda de guatemaltecos para la recogida de café en Chiapas, procesos laborales que se han formalizado a través de acuerdos.

 Arturo Ramos es profesor-investigador de la Universidad Autónoma Chapingo (UACH) y profesor definitivo en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán de la UNAM. Miembro y ex Secretario General del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UACH (STAUACH). María Teresa Lechuga es profesora en la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán de la UNAM y estudiante de la Maestría en Docencia para la Educación Media Superior en la misma institución. Ambos son integrantes de la Asociación Civil “Cultura, Trabajo y Democracia” y de la “Coalición Trinacional en Defensa de la Educación Pública”.


58 Hilaria Heat Constable, La industria textil 1|960-1970. Lucha de clases: la industria textil en Tlaxcala, Ed. El Caballito, México 1982. ( p. 5) y Ma. Eugenia.

59 Alfonso Mercado García: Estructura y dinamismo del mercado de tecnología industrial en México, Ed. El Colegio de México , México 1980, pp. 70-71.

60 Diario matutino, Cambio, 6 de mayo de 1986, México

61 Ver, María Eugenia Martínez De Ita y otros, El proceso de reestructuración en México. Universidad Autónoma de Puebla, Análisis de Ramas, Puebla, México, 1993.



62 Ibid.

63 Síntesis Regional, 19 de junio de 1993.

64 Diario matutino, Cambio, 28 de septiembre de 1994, México


65 Periódico, El Día, 7 de febrero de 1996, México.

66 Cambio, 7 de agosto de 1996.


67 Código de Trabajo, periódico Oficial del Gobierno Constitucional del Estado Libre y Soberano de Puebla, Tomo CVII, No. 20, noviembre de 1921. El Código de Trabajo emitido en Puebla en 1921 contemplaba en su Título Primero, disposiciones generales sobre el contrato de trabajo, pero no asentaba, en lo particular, la presencia que debía tener el sindicato en el área productiva.


68 Ver, Convenio Colectivo de Trabajo, Archivo Histórico de Texmelucan, Caja 31, correspondencia.

69 Ley Federal del Trabajo, 4ª. Ed.. Secretaría del Trabajo y Previsión Social, México 1981, p. 207

70 Rosa Silvia Arciniega Arce, Modernización empresarial y corporativismo en el sector textil, UAM y Plaza y Valdés, S.A. de C. V.,México D. F., 2002, p. 33.

71 Ibid, pp. 78-97.

72 Contratos colectivos de trabajo de sindicatos afiliados a la Federación Sindical de Trabajadores del Estado de Puebla (FST), correspondientes a a los tres últimos años.





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