Reflexiones acerca de la práctica docente, desde el enfoque del programa de educación preescolar (pep) 2011



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REFLEXIONES ACERCA DE LA PRÁCTICA DOCENTE, DESDE EL ENFOQUE DEL PROGRAMA DE EDUCACIÓN PREESCOLAR (PEP) 2011.

Presentado por: Lic. Karen Iliana García Anduaga (1) y Mtra. Clara Martha González García (1). (1) Universidad Pedagógica Nacional, Unidad Ajusco. Correo: claramar0@yahoo.com.mx.



Resumen. Cuando los profesores egresan para ejercer la tarea como docentes, generan muchas expectativas acerca de su realidad práctica en las aulas, es poco a poco que estos empiezan a identificar aspectos específicos, tales como: la diversidad de personalidades al interior del aula; la necesidad de una comunicación fluida con los educandos; el requerimiento de una formación sólida para la implementación de los aspectos organizativos y de control; el compromiso decidido por parte del docente para lograr el apoyo de los padres de familia en las tareas que coadyuven para la obtención de los aprendizajes esperados, etc., todo esto formará parte importante del complicado quehacer del profesor. En este trabajo se describen las diversas problemáticas vividas durante el ejercicio docente del ciclo escolar 2013-2014 en un Jardín de Niños, tales como: la situación de que más de la mitad del grupo aún no tenían desarrolladas las capacidades motrices pertinentes a su edad; asimismo, se presentaba una gran complicación para realizar un trabajo colaborativo y/o en equipo; también les era muy difícil respetar los turnos y las distintas opiniones vertidas por todos ellos, etc., lo cual en muchas ocasiones provocó accidentes dentro del salón, por las acciones tan bruscas que realizaban entre ellos. Todo esto sirvió para reflexionar acerca de dicha labor, así como de las estrategias implementadas y los resultados obtenidos, buscando lograr un mejor desempeño en los siguientes cursos atendidos. Palabras clave: desempeño docente, problemáticas en el aula.

Introducción. A continuación se realiza la descripción de las problemáticas detectadas en el ciclo escolar 2012-2013, del tercer grado de preescolar por Campo Formativo, el orden a seguir será: la descripción del problema, posteriormente se expondrá la estrategia implementada y los resultados obtenidos y por último se describe el contenido del PEP 2011.

Desarrollo. Problemática 1. Campo de Desarrollo Físico y Salud. En este primer día de acercamiento con los alumnos de tercer grado, me percaté de que más de la mitad del grupo aún no tenían desarrolladas las capacidades motrices, que teóricamente los niños de su edad deben presentar. Otros de ellos se esforzaban por hacerlo, pero aún no lo conseguían del todo, entonces vinieron a mi mente primero las razones por las cuales era necesario desarrollar sus capacidades motrices gruesas y luego muchas ideas para conseguirlo (Ferland, 2005). Esa primera semana fue de reconocimiento mutuo, acordamos las reglas dentro del salón, se trató de conocer sus intereses, de organizar sus cuadernos, de ajustarnos a los tiempos del Colegio en cuanto al recreo y a la hora de salida, ya que al no haber trabajado con un grupo de tercer grado de preescolar, se me dificultaban cuestiones básicas como tomar los alimentos en el horario preestablecido y anotar las tareas en los cuadernos, por mencionar algunos. Respecto al trabajo que obligatoriamente tenía que plasmarse en los cuadernos, este ejercicio me permitió realizar un diagnóstico grupal y posteriormente uno individual por cada alumno, tomando como eje cada uno de los Campos planteados en el PEP 2011 y las competencias que se espera que desarrollen los alumnos. Me encontré con algunas sorpresas, pues los alumnos parecían estar muy adelantados y tenían conocimientos que sería necesario reafirmar, ordenar y clasificar. Asimismo, estaban deseosos por seguir aprendiendo y había todo un mundo por conocer, no obstante comenzaron a presentarse obstáculos y dificultades conforme avanzaba el ciclo escolar. Una de las maneras de trabajar en la escuela era que el primer mes se dedicaba al conocimiento interpersonal en el grupo y al conocimiento de las capacidades de los alumnos. En este mes teníamos que hacer el diagnóstico de nuestro grupo, identificar las zonas de oportunidad de nuestros alumnos y con base en ello realizar la planeación para el siguiente mes. Personalmente ya había ubicado algunas deficiencias que presentaba el grupo en general, en los diferentes Campos Formativos, por lo que la planeación de los meses siguientes se sustentó en trabajar dos Campos Formativos por mes, buscando vincular los aprendizajes de cada Campo, tratando de centrarme en la medida de lo posible, en el reforzamiento del desarrollo de las competencias contenidas en el PEP 2011. Al respecto en la “Guía para la Educadora” se menciona que es necesario cumplir con los principios pedagógicos del Plan de Estudios 2011 para la Educación Básica (SEP, 2011: 12), lo que requiere de los docentes una intervención centrada en: a) el aprendizaje de los alumnos, lo cual implica reconocer cómo aprenden éstos y considerarlo al plantear el proceso de enseñanza; b) generar condiciones para la inclusión de los alumnos, considerando los diversos contextos familiares y culturales, así como la expresión de distintas formas de pensamiento, niveles de desempeño, estilos y ritmos de aprendizaje; c) propiciar esquemas de actuación docente para favorecer el desarrollo de las competencias en los alumnos, a partir de condiciones que permitirán la conjunción de saberes y su aplicación de manera estratégica en la resolución de problemas; d) aplicar estrategias diversificadas para atender de manera pertinente los requerimientos educativos que le demanden los distintos contextos de la población escolar; e) proveer de ambientes de aprendizaje que favorezcan el logro de los aprendizajes esperados, la vivencia de experiencias y la movilización de saberes. Con respecto a la planificación, se explica que es un proceso fundamental en el ejercicio docente, ya que contribuye a plantear acciones para orientar la intervención del docente buscando lograr el desarrollo de las competencias propuestas, para ello hay que tener presente lo siguiente (SEP, 2011: 95): a) los aprendizajes esperados y los estándares curriculares son los referentes para llevar a cabo la planeación; b) las estrategias didácticas deben articularse con la evaluación del aprendizaje; c) se deben generar ambientes de aprendizaje lúdicos y colaborativos que favorezcan el desarrollo de experiencias de aprendizajes significativos; d) las estrategias didácticas deben propiciar la movilización de saberes y llevar al logro de los aprendizajes esperados de manera continua e integrada; e) los procesos y productos de la evaluación evidenciarán el logro de los aprendizajes esperados y brindarán información que permita a los docentes la toma de decisiones sobre la enseñanza. Teniendo como ejes estas recomendaciones contenidas en el PEP 2011 y una vez identificada mi primer problemática, que fue la falta de coordinación motriz en los alumnos, mi estrategia fue fortalecerla realizando ejercicios físicos y juegos que implicaran mover sus cuerpos, como el juego del calentamiento, bailar, trotar, brincar, gatear, etc. Debería ser diariamente en la escuela y fuera de ésta, era necesario contar con la ayuda de los papás para trabajar en la casa la correcta identificación de las partes de su cuerpo, esto para interiorizar correctamente el esquema corporal y partir de ahí, para conocer las funciones del mismo. Como resultado después de un mes, pude percatarme al igual que los padres de familia, que los niños más “atrasados” en cuanto al desarrollo de la actividad física, ya podían realizar movimientos más coordinados y esto se demostró realizando una exhibición gimnástica en la escuela. En el Campo Formativo de Desarrollo Físico y Salud, el PEP 2011 menciona que “el desarrollo físico es un proceso en el que intervienen factores como: la información genética, la actividad motriz, el estado de salud, la nutrición, las costumbres en la alimentación y el bienestar emocional; […] en conjunto, la influencia de estos factores se manifiesta en el crecimiento y las variaciones en los ritmos de desarrollo individual; […] en el desarrollo físico están involucrados el movimiento y la locomoción, la estabilidad y el equilibrio, la manipulación, la proyección y la recepción, consideradas como capacidades motrices básicas” (SEP, 2011: 68). Así se considera que el “movimiento durante el juego estimula el logro de capacidades perceptivo motrices (temporalidad, espacialidad, lateralidad, ritmo, equilibrio, coordinación); […] en estos procesos no sólo movilizan las capacidades motrices sino las cognitivas y afectivas” (SEP, 2011: 69). De aquí la importancia de un sano y eficaz desarrollo físico, ya que en esta edad primordialmente se adquieren las bases más importantes para el desarrollo de futuros aprendizajes. Por lo tanto, la intervención educativa en este Campo debe propiciar que los alumnos amplíen su capacidad de control y conciencia corporal, que logren concentrar la atención por tiempos cada vez más prolongados, que puedan planear situaciones y tomar decisiones en equipo, también asumir distintos roles y responsabilidades y poder actuar bajo reglas acordadas. Este Campo se divide en dos aspectos, a) Coordinación, fuerza y equilibrio y b) Promoción de la Salud; desde mi experiencia, se puede decir que se lograron los aprendizajes esperados contenidos en el punto a) Coordinación fuerza y equilibrio, referentes a la competencia expresada de la forma siguiente, se “mantiene el control de movimientos que implican fuerza, velocidad y flexibilidad en juegos y actividades de ejercicio físico” (SEP, 2011: 71).

Problemática 2. Campo de Desarrollo personal y social. Al mismo tiempo que trabajábamos en su desarrollo físico, ubiqué mi segunda problemática que era el hecho de que se convertía en una gran complicación el realizar un trabajo colaborativo y/o en equipo, además les era muy difícil respetar los turnos y las distintas opiniones vertidas por todos ellos, tampoco comprendían ni aplicaban determinadas reglas de convivencia en donde imperara el respeto (Harf, 2002), lo cual en muchas ocasiones provocó accidentes dentro del salón, por los juegos tan bruscos que realizaban entre ellos. La estrategia en este caso fue principalmente familiarizarlos y ejercitar con ellos los valores del respeto y la tolerancia, para lo cual se utilizaron cuentos como: “Lola no quería compartir” de la autora Sonia Castelleti, “El niño de las mil cosquillas” y “El torito chispa brava” del autor Pedro Pablo Sacristán, recomendados por nuestra asesora metodológica. También se acordó a través de diversas conversaciones, que dentro del salón de clases se implementarían ciertas reglas de convivencia, como: esperar el turno correspondiente, no golpearse, no esconder cosas, no decir palabras inadecuadas, escuchar y respetar la opinión de los demás, hablar cuando surgiera un problema con algún compañero, etc. Reglas que se escribieron en carteles decorados y jerarquizados por su importancia, desde el punto de vista de los propios alumnos. Todos los días al iniciar la jornada, se leían y se recordaban las reglas, así si durante el transcurso del día se presentaba algún inconveniente, el alumno que transgredía los acuerdos tenía que entrar al salón y leer los carteles. También se priorizó que hubiera orden durante las participaciones, siempre esperando a que llegue el turno de nuestra intervención. Aunque si el tema era muy emocionante o importante para ellos, todos querían hablar al mismo tiempo y se arrebataban la palabra, por lo que yo tenía que mediar la situación. Los resultados que se obtuvieron fueron los siguientes: mayor orden al momento de realizar las actividades didácticas y menos accidentes y problemas durante la sesión escolar, esto mejoró la convivencia entre el grupo y los hizo tener mayor sentido de compañerismo en un ambiente de respeto. En el Campo de Desarrollo Personal y Social, el PEP11 explica que dicho Campo se refiere a las “actitudes y capacidades relacionadas con el proceso de construcción de la identidad personal y de las competencias emocionales y sociales” (SEP, 2011: 74). La comprensión y regulación de las emociones y la capacidad para establecer relaciones interpersonales, son procesos estrechamente relacionados que se alcanzan gradualmente en la medida en que se logra también la construcción de la identidad personal, que implica la formación del autoconcepto y la autoestima. En este proceso, el juego y la imaginación (Martínez, 1999) desempeñan un papel relevante por su potencial en el desarrollo de capacidades de verbalización y control, de creación de estrategias para la resolución de conflictos, así como de algunas actitudes, como: la cooperación, la empatía, el respeto a la diversidad y la participación en grupo. En este Campo, el desarrollo de competencias depende de dos factores interrelacionados: 1) el papel que desempeña la Educadora como modelo y 2) el clima que favorece el desarrollo de experiencias de convivencia y aprendizaje entre la Educadora y los alumnos. Es así como la seguridad emocional que desarrollen en esta etapa, es una condición para lograr una disposición más efectiva ante las oportunidades de aprendizaje (Lahey, 1999). En este Campo Formativo se debería practicar la siguiente competencia “actúa gradualmente con mayor confianza y control de acuerdo con criterios, reglas y convenciones externas que regulan su conducta en los diferentes ámbitos en los que participa, perteneciente al aspecto de identidad personal; respecto al otro aspecto que es el de las relaciones interpersonales, la competencia que se logró fue establecer relaciones positivas con otros, basadas en el entendimiento, la aceptación y la empatía” (SEP, 2011: 86). En las diferentes charlas que tuvimos y conociendo un poco más a fondo a los alumnos, fui ubicando cuáles de ellos eran tímidos y claramente resaltaron los más extrovertidos, pero tanto a unos como a los otros se les dificultaba utilizar el lenguaje para comunicarse de manera clara y fluida, es así como surge la problemática número tres.

Problemática 3. Campo de Lenguaje y Comunicación. Seis de los alumnos de cinco años de edad aun no hablaban de manera fluida, se les dificultaba pronunciar algunas palabras, así como mantener una conversación coherente con un adulto. De igual manera se les obstaculizaba expresar sus sentimientos en situaciones de conflicto que se presentaban con sus mismos compañeros. La estrategia que se implementó se describe a continuación, después de identificar que seis de los 28 alumnos presentaban alguna falta al hablar, así como la pronunciación errónea de las palabras en lugar de semáforo, en lugar de triste, en lugar de tres, o que al momento de platicar con alguno de ellos me hablaban de diferentes cosas al mismo tiempo, por ejemplo: , continuando con
. Yo hacía que hablaran lo más posible y en los momentos en que se presentaba la oportunidad y cuando mencionaban mal una palabra inmediatamente se las repetía mirándolos de frente y haciendo énfasis en la parte en la que no pronunciaban correctamente. Así fuimos reforzando poco a poco su lenguaje, también los ponía a hablar en parejas con los niños que tenían un lenguaje más fluido, les pedía exposiciones sobre temas de su interés, inventaban cuentos en equipo y los narraban a sus compañeros, también armaban la secuencia de una historia con ilustraciones, etc. (Bruner, 1995). Además, los padres de familia también aportaron su granito de arena, pues con las jornadas de lectura, todos los padres tuvieron la oportunidad de ir a leerles a sus hijos y a todo el grupo, los cuentos de su preferencia (Gracia, 2003). Los resultados que se obtuvieron fueron principalmente que los alumnos comenzaron a adquirir mayor conciencia en cuanto a la secuencia de sus pláticas y así con una mayor claridad pudieron narrar una serie de hechos que se les presentaban. También las múltiples actividades como las pláticas entre compañeros y el trabajo en equipo, coadyuvaron para que los alumnos adquirieran mayor confianza para expresar sus sentimientos cuando algo les molestaba y la mayor parte de ellos logró que aunque estuvieran enojados o frustrados, eran capaces de decirlo sin agredir a sus compañeros o llorar desconsolados. Sin embargo, lamentablemente la problemática de una mala pronunciación en algunos de los alumnos, fue persistente debido a cuestiones médicas como lo fueron: el frenillo corto y en otros casos la falta de estímulo por parte de sus familias. Al respecto el PEP2011, en el Campo de Lenguaje y Comunicación, explica que “el lenguaje es una actividad comunicativa, cognitiva y reflexiva para integrarse y acceder al conocimiento de otras culturas, para interactuar en sociedad y aprender; se usa para establecer relaciones interpersonales; expresar sensaciones, emociones, sentimientos y deseos; intercambiar, confrontar, defender y proponer ideas y opiniones y valorar las de los otros, obtener y dar información diversa y tratar de convencer a otros. Con el lenguaje el ser humano representa el mundo que lo rodea, participa en la construcción del conocimiento, organiza su pensamiento, desarrolla la creatividad y la imaginación y reflexiona sobre la creación discursiva e intelectual propia y de otros” (SEP, 2011: 41). Los pequeños enriquecen su lenguaje e identifican sus funciones y características en la medida en que tienen varias oportunidades de comunicación verbal, cuando participan en diversos eventos comunicativos en los que hablan de sus experiencias, ideas y lo que conocen; además el aprender a escuchar ayuda a afianzar las ideas y comprender los conceptos (Pugmire, 1996). El Programa de Educación Preescolar 2011 explica que en teoría los alumnos que ingresan en este nivel, generalmente ya poseen una competencia comunicativa: hablan con las características propias de su cultura, usan la estructura lingüística de su lengua materna y la mayoría de las pautas o los patrones gramaticales que les permiten hacerse entender. Sin embargo, existen los casos singulares como esta experiencia, en que los alumnos realmente no saben hilvanar sus pensamientos para tener una conversación coherente y en ocasiones no saben qué significan algunas palabras de uso cotidiano y tampoco saben emplear algunas otras. Mi percepción es que ha hecho falta mucho estímulo a estos alumnos, por parte de sus familias, así también en otras ocasiones los niños están muy consentidos y no se esfuerzan por utilizar el lenguaje para hacerse entender, porque sus cuidadores sus demandas y las satisfacen, entonces no se esfuerzan por construir un pensamiento lógico y estructurado para comunicarse con mayor claridad. Es por esto que la escuela se convierte en el lugar más propicio para que los alumnos desarrollen nuevas formas de comunicación, donde se pasa de un lenguaje de situación ligado a la experiencia inmediata a un lenguaje de evocación de acontecimientos pasados, reales o imaginarios. Visto así, “el progreso en el dominio del lenguaje oral significa que los alumnos logren estructurar enunciados más largos y mejor articulados y que potencien su capacidad de comprensión y reflexión sobre lo que dicen, cómo lo dicen y para qué lo dicen; […] de ahí que el lenguaje oral tenga la más alta prioridad en la educación prescolar” (SEP, 2011: 44).

Problemática 4. Campo del Pensamiento Matemático. Así, durante el trascurso de esta experiencia se logró identificar algunos otros problemas que iban haciéndose cada vez más notorios, que tenían influencia directa en la adquisición de aprendizajes y que además iban vinculándose entre ellos y complicando aún más la interiorización de conocimientos en el resto de los Campos Formativos. La principal problemática que se detectó en el Campo del Pensamiento Matemático, fue en relación con el aspecto de Número, en general los alumnos eran capaces de utilizar éstos para representar cantidades menores al trece. La mayoría de los niños llevaban a cabo la identificación de los números, sin embargo se les dificultaba representarlos gráficamente y nombrarlos; aun así podían emplear los números para identificar la posición de un elemento en una serie ordenada. En relación con el aspecto de forma, espacio y medida, los alumnos eran capaces de reconocer figuras geométricas que compartían atributos; la identificación de figuras semejantes de una serie; la identificación de los cambios que ocurren en una figura geométrica al combinarla con otras; por otra parte se les dificultaba seguir el orden de puntos de referencia espacial en un trayecto representado gráficamente y en general establecían e identificaban la secuencia de imágenes para representar las relaciones temporales antes-después-al final. La estrategia a seguir en este Campo, fue implementar ejercicios que favorecieran la interiorización de los conceptos de número, su forma y su nombre, de modo que los pequeños pudieran realizar la identificación y utilización tanto del concepto como de la representación. En cuanto a la dificultad de seguir una sucesión de puntos en un trayecto, la práctica fue fundamental, se llevó a cabo la utilización de espacios grandes como lo son el aula y el patio de la institución (Hughes, 2006), así de forma paulatina las fallas fueron reduciéndose hasta lograr seguir el orden en los cuadernos y libros de trabajo. Lo que el PEP11 expresa al respecto en este Campo es “la conexión entre las actividades matemáticas espontáneas e informales de los niños, y su uso para propiciar el desarrollo del razonamiento matemático, es el punto de partida de la intervención educativa en este Campo” (SEP, 2011: 51). Fue por tal motivo que se buscó favorecer los siguientes principios del conteo (SEP, 2011: 52): 1) correspondencia uno a uno. Contar todos los objetos de una colección una y sólo una vez, estableciendo la correspondencia entre el objeto y el número que le corresponde en la secuencia numérica. 2) Irrelevancia del orden. El orden en que se cuenten los elementos no influye para determinar cuántos objetos tiene la colección; por ejemplo si se cuentan de derecha a izquierda o viceversa. 3) Orden estable. Contar requiere repetir los nombres de los números en el mismo orden cada vez; es decir, el orden de la serie numérica siempre es el mismo: 1, 2, 3…, etc. 4) Cardinalidad. Comprender que el último número nombrado es el que indica cuántos objetos tiene una colección. 5) Abstracción. El número en una serie es independiente de cualquiera de las cualidades de los objetos que se están contando; es decir, que las reglas para contar una serie de objetos iguales son las mismas para contar una serie de objetos de distinta naturaleza: canicas, piedras, zapatos, calcetines o agujetas. La abstracción numérica se refiere a procesos por los que perciben y representan el valor numérico en una colección de objetos, mientras que el razonamiento numérico permite inferir los resultados al transformar datos numéricos en apego a las relaciones que puedan establecerse entre ellos en una situación problemática. Cada uno de los aspectos antes mencionados se encuentra en el Campo Formativo del Pensamiento Matemático, el cual es uno de los que más preocupan a los padres de familia, debido a ello es que conté con la colaboración de ellos para poder reforzar los contenidos trabajados en clase.

Problemática 5. Campo de la Expresión y Apreciación Artísticas. Durante la actividad docente que desempeñé en la institución, se pudieron identificar otras problemáticas que hacen evidente la necesidad de evaluar la práctica educativa, así como la creación de nuevas estrategias didácticas que faciliten a los alumnos la vinculación de los contenidos con su vida cotidiana, de modo tal que los aprendizajes no sean meramente una reproducción sin sentido, sino un anclaje de conocimientos útiles para la vida y el avance de cada aspecto que conforma el desarrollo integral del sujeto (Meece, 2000). Otra de las problemáticas que se identificaron fue que a muchos de los alumnos se les dificultaba expresar sus sentimientos y emociones por medio de las actividades artísticas sobre todo los que se relacionaban con la expresión corporal, que se llevaban a cabo dentro del preescolar, es decir, los niños participaban en tareas encaminadas a desarrollar apreciación estética, pero aun no poseían la sensibilidad para descubrir, expresar y representar sentimientos propios o ajenos. Además, aun no desarrollaban ciertas habilidades de percepción que les permitieran expresar artísticamente lo que observaban, escuchaban o palpaban (Remplein, 1980). El trabajo que se desempeñó en este caso, fue realizar diariamente ejercicios de relajación con música y una vez que capturamos su atención, el siguiente paso fue moverse al ritmo de música muy tranquila y armónica; así, gradualmente se fueron variando los ritmos musicales hasta conseguir que los niños movieran sus cuerpos con más confianza y se permitieran hacer los movimientos que para ellos denotaran lo que la música les hacía sentir. Un caso en particular de una de las alumnas, fue que cuando realizábamos una pintura de nuestras familias; ella dibujó en el ángulo inferior derecho de la hoja una araña de color negro con cara de niño y con las patas muy largas. Al preguntarle qué era eso, me respondió es mi hermanito, ¿qué? pensé sin expresar nada, mi hermano repitió, ¿y por qué lo pintaste así? porque sí, respondió y siguió pintando. A su mamá la pintó con muchos colores y sonriendo, a su papá lo pinto muy muy alto y ella pequeñita en medio de los dos, pero con las manos extendidas para abrazarlos. En ese momento todo paró ahí, sin embargo guarde su pintura y en alguna oportunidad se la mostré a su mamá, cuando le expliqué lo que la niña me había dicho, primero puso una cara de sorpresa y luego sonrió. Me explicó que desde que el hermano nació, la relación con la niña no era la mejor, después de ser ella la hija única no aceptaba del todo la idea de compartir la atención de sus padres con el nuevo integrante y por si fuera poco, el niño se había estado portando mal con mi alumna. Y como en casa los asustaban diciendo que si se portaban mal vendría una araña, la niña lo relacionaba con algo que no le gustaba, por eso lo pintó de esa manera. Pienso que no todos los alumnos tienen problemas con su expresión, tal vez el verdadero problema es que no comprendemos cómo se expresan o que nos encasillamos en un cierto modo de expresión cuando realmente pueden ser tan variados y diferentes como gente hay en el mundo. Al respecto el PEP 2011 explica que “este Campo Formativo está orientado a potenciar la sensibilidad, la iniciativa, la curiosidad, la espontaneidad, la imaginación, el gusto estético y la creatividad, mediante experiencias que propicien la expresión personal a partir de distintos lenguajes, así como el desarrollo de capacidades necesarias para la interpretación y apreciación de producciones artísticas; […] la expresión artística tiene sus raíces en la necesidad de comunicar sentimientos y pensamientos que son traducidos mediante el sonido, la imagen, la palabra o el lenguaje corporal, entre otros medios” (SEP, 2011: 79). Sin embargo, la construcción de la imagen corporal y la interiorización de ésta en cada alumno es diferente, aunque son capaces en su totalidad de movilizar su cuerpo a voluntad, la expresión de un sentimiento o estado de ánimo se dificultan, por eso es necesario propiciar mediante la expresión corporal y el juego dramático, estas capacidades de control y autorregulación. Los logros de los pequeños en esas experiencias constituyen la base, a partir de la cual la Educación Preescolar debe favorecer la expresión creativa y personal de lo que los alumnos sienten, piensan, imaginan y pueden inventar. El trabajo pedagógico con la expresión y apreciación artísticas en la educación prescolar, se basa en la creación de oportunidades para que los alumnos hagan su propio trabajo, miren y hablen sobre éste y la producción de otros. Las actividades artísticas (SEP, 2011: 80) contribuyen a su desarrollo integral por que mediante éstas: 1) progresan en sus habilidades motoras y las fortalecen al utilizar materiales, herramientas y recursos diversos como: tijeras, pinceles, crayolas, etc.; 2) expresan sus sentimientos y emociones, y aprenden a controlarlos a partir de una acción positiva; 3) desarrollan las habilidades perceptivas como resultado de lo que observan, escuchan, palpan, bailan y expresan al pintar, cantar, bailar, dramatizar o mediante la plástica, la música, la danza y el teatro; 4) tienen la libertad de elegir y tomar decisiones acerca de qué materiales o colores usar, cómo construir, etc.; 5) se dan cuenta de que otros tienen diferentes puntos de vista y formas de expresarse, y 6) experimentan sensaciones de logro, por ello las actividades artísticas son particularmente valiosas.

Problemática 6. Campo de Exploración y Conocimiento del Mundo. Referente al Campo de Exploración y Conocimiento del Mundo, la carencia que percibí en mis alumnos giraba en torno al desconocimiento del trabajo que desempeñaban sus papás y los beneficios que su trabajo aportaba a la sociedad, de esta cuestión pude retomar para trabajar en clase, los diferentes oficios y profesiones y los beneficios que aportaba cada uno de éstos a la comunidad. La problemática en esta ocasión fue más simple, tenía que hacer llegar a mis alumnos la información pertinente, ya que en muchas ocasiones lamentablemente algunos de ellos no tenían el tiempo o la facilidad de hablar con sus papás o de preguntarles a qué se dedicaban, en qué consistía su trabajo y por qué era importante o benéfico para la sociedad. La estrategia que se implementó principalmente fue dejar como tarea que ellos les hicieran a sus padres las preguntas básicas antes mencionadas, que pudieran recabar la información con ayuda de ellos en su libreta y finalmente lo ilustraran (Jáuregui, 2005). En algunos casos los alumnos no llevaron la tarea por que no tuvieron el tiempo de hablar con sus papás, en otros casos dejaban preguntas inconclusas o no lo habían ilustrado, lo que para mí significaba que las respuestas no habían sido claras o totalmente comprendidas por los alumnos. La segunda estrategia fue que algunos padres de familia fueran a exponer frente al grupo, cuál era su oficio o profesión, cómo y en dónde la desempeñaban y cuáles eran los beneficios que brindaban a la sociedad; al mismo tiempo responderían las dudas de los niños generadas en clase. Los resultados que obtuve fueron mayor claridad y confianza de mis alumnos al hablar sobre el tema, más acercamiento con sus padres al involucrarse en sus actividades diarias, la motivación para que los alumnos tuvieran una idea de lo que quisieran ejercer de grandes y lo más importante, la adquisición del sentimiento de respeto al trabajo de los demás y la comprensión de la importancia y la dificultad que implica la práctica de los diferentes oficios y profesiones. Al respecto, el PEP 2011 menciona que este Campo se dedica fundamentalmente a favorecer en los alumnos, el desarrollo de las capacidades y actitudes que caracterizan al pensamiento reflexivo, mediante experiencias que les permitan aprender sobre el mundo natural y social. La definición del Campo Formativo se basa en el reconocimiento de que los niños, por el contacto directo con su ambiente natural y familiar y las experiencias vividas en éste, han desarrollado capacidades de razonamiento para entender y explicarse a su manera, las cosas que pasan a su alrededor. Desde edades tempranas los niños se forman ideas propias acerca de su mundo inmediato, tanto en lo que se refiere a la naturaleza como a la vida social (Ruíz, 1986). Estas ideas les ayudan a explicarse aspectos particulares de la realidad y a darles sentido, así como a hacer distinciones fundamentales como: “la elaboración de ideas y conceptos es una poderosa herramienta mental para la comprensión del mundo, porque mediante ésta llegan a comprender regularidades y similitudes entre elementos que pertenecen a un mismo grupo, no sólo a partir de la percepción sino de la elaboración de inferencias utilizando la información que ya poseen” (SEP, 2011: 60). El contacto con los elementos, seres y eventos de la naturaleza, así como las oportunidades para hablar sobre aspectos relacionados con la vida familiar y en la comunidad, son recursos para favorecer la reflexión, la narración comprensible de experiencias, el desarrollo de actitudes de cuidado y protección del medio natural y para empezar a entender que hay diversidad de costumbres y formas de vida que caracterizan a los grupos sociales; ello propicia en los alumnos un mejor conocimiento de sí mismos y la construcción paulatina de interpretaciones más ajustadas a la realidad, como base de un aprendizaje continuo. Para el trabajo en este Campo, es propicio poner en juego la observación, la formulación de preguntas, la resolución de problemas y la elaboración de explicaciones, inferencias y argumentos, sustentados en experiencias directas que les ayudan a construir nuevos aprendizajes. El niño aprende desde que nace al estar en contacto con el ambiente que le rodea, todo esto lo asimila a través de sus sentidos, de la convivencia con los adultos y del contexto específico en el que crece. El actual Programa de Educación Preescolar (PEP) 2011 es un modelo educativo basado en la adquisición de competencias, considerando a las competencias como el conjunto de capacidades que incluyen conocimientos, actitudes, habilidades y destrezas que una persona logra adquirir mediante los procesos de aprendizaje implementados, manifestando dichas competencias en situaciones y contextos diversos. Es fundamental aclarar que el aprendizaje de los niños se posibilita cuando están en contacto con sus pares, con los adultos, en el ambiente familiar y en el contexto de su comunidad, así se concluye que los niños ya poseen ciertos conocimientos previos cuando se integran al ambiente escolar, los cuales van a servir de plataforma para partir de ahí y lograr potencializarlos (Vigotsky, 2001). Esta oportunidad requiere de brindarles espacios adecuados y armónicos para la socialización e interacción con sus pares, facilitándoles un ambiente seguro, confiable y motivador para la adquisición de dichos conocimientos y experiencias, así como las actividades idóneas que reafirmen la asimilación y práctica de los aprendizajes propuestos. Para que estos objetivos sean viables es necesario considerar las diversas aportaciones que hacen los diferentes pedagogos en relación al desarrollo del niño, así se tiene que Piaget (1995) sugería que los niños construyen su aprendizaje al permanecer en contacto con los objetos físicos a su alcance, iniciando el aprendizaje desde su nacimiento, cuando manipulan, sienten y perciben dichos objetos, utilizando sus sentidos y por medio de la observación, de la escucha y de la experimentación, implementando todos los sentidos de su organismo. Asimismo, Vigotsky (2001: 47) mencionaba que la construcción del conocimiento no sólo se limita a la manipulación de los objetos, sino también interviene la interacción social, “las ideas del maestro median o influyen en lo que el niño aprende y cómo lo hace”. Vigotsky (2001) señalaba que para lograr la adquisición de un aprendizaje se requiere la ayuda de otra persona, lo cual en el caso de los niños se irá superando lentamente, ya que éste aprenderá a autorregularse1. Para lograr un aprendizaje efectivo se requiere proporcionar ambientes educativos adecuados, considerando a éstos como los espacios con fines educativos en los cuales los niños logren recrear su imaginación y puedan construir sus propios procesos de conocimiento. Las Educadoras deben comprender perfectamente qué es un escenario, cuál es su propósito y cómo se conforma, esto con la finalidad de que lo utilicen como una herramienta pedagógica a través de la aplicación de sus actividades didácticas como parte de su rutina diaria (Sánchez, 2010). Algunas características que deben considerarse para lograr crear estos espacios, son las siguientes: a) que sean creados con propósitos educativos; b) que sean higiénicos y seguros; c) que sean cómodos y convenientes; d) que sean adecuados a las características de los niños; e) que puedan desplazarse con seguridad; y f) que sean atractivos y estimulantes. Con el propósito de organizar los escenarios se recomienda apoyarse en las siguientes interrogantes: a) ¿qué propósito tiene el escenario?; b) ¿qué tipo de experiencia nos gustaría que realizaran o vivieran los niños?; y c) ¿qué necesitan los niños para realizarla?

Conclusiones. Se requiere de cierta práctica antes de integrarse como profesora titular de un grupo, ya que eso permitirá identificar que existen aspectos en la práctica difíciles de prever y que siempre surgen cosas nuevas que se deben aprender. Esto ayudará para comprender qué se hace mal y modificarlo y qué se hace bien para fortalecerlo, esto apoyará para un desarrollo importante de las competencias profesionales del docente. Un elemento básico en el ejercicio del profesor son las funciones relacionadas con el control, la organización y el aprovechamiento del grupo; es importante abordar el papel del docente en la promoción de los aprendizajes esperados, esto a través de la planificación de clases y el diseño de estrategias y situaciones didácticas, que induzcan a los alumnos a la interiorización de las conductas y de los conocimientos pertinentes, para esto es trascendental que el docente escuche activamente a los alumnos, brinde oportunidades para el aprendizaje y la socialización sin prejuicios ni discriminación, mediante un ambiente de confianza y de respeto en el salón de clases. La creación de un ambiente favorecedor del aprendizaje, requiere compromiso no sólo de los docentes, sino de todos los participantes del colectivo escolar, para así coadyuvar a la formación integral de los alumnos en las habilidades del diálogo y la escucha activa en la escuela, esto con la intención de generar un estilo de convivencia escolar que facilite el desarrollo personal y social del alumnado. La planificación didáctica siempre demanda no sólo tener muy en claro los aprendizajes que queremos lograr en cada una de las clases, sino también cómo es que se habrán de alcanzar, definiendo el tipo de evaluación que más conviene utilizar para la valoración de dichos aprendizajes. Hay que considerar en dicha planeación que se presentan diversos y varios factores que impactan en la actividad aúlica y los cuales en un determinado momento no se han considerado y no están preparados, así se pueden mencionar los siguientes: las distracciones externas, la apatía de los alumnos, las características específicas de los alumnos, entre otros. Es todo esto lo que determina la importancia del perfil del docente, ya que se requiere que éste esté calmado, seguro y que sepa cómo darle solución rápida a los conflictos e imprevistos que se le presenten. Una intervención adecuada y oportuna será lo mejor, ya que tanto el logro de las actividades como el desarrollo integral de los niños se ponen en riesgo cuando el docente comete errores. Es básico que el docente logre una comunicación eficaz con los pequeños, si no se puede incurrir en una discrepancia en los diálogos e indicaciones. Dean (1993: 79) señala al respecto de la comunicación que ésta se presenta "como resultado de que unos prestan atención a otros; […] la adecuación a los oyentes y a la situación no es sólo una cuestión del significado de las palabras empleadas, sino que está implícita en la elección de éstas y en la estructura del lenguaje; aspectos tan importantes como […] el tono de voz, la inflexión que se emplee, lo que se diga y cómo se diga; […] por tanto hablamos no sólo de compartir un mismo léxico, sino un mismo significado contextual”. Con respecto a la planeación, ésta es un componente básico en todo el proceso educativo, aquí se explicaron y coordinaron los propósitos y objetivos educativos que se pretendieron alcanzar (expresados en competencias por adquirir); las actividades de aprendizaje y los contenidos tanto conceptuales, actitudinales y procedimentales; las propuestas de las actividades y la evaluación de las mismas (SEP, 2004). La planeación organiza y da forma a la implementación de diversas modalidades de trabajo, las cuales establecerán ciertas etapas y posibilidades de participación de los alumnos en la organización y desarrollo de las mismas, con el propósito de organizar las competencias y lograr los aprendizajes esperados. Con respecto a la evaluación en el nivel de preescolar, ésta tiene un enfoque cualitativo con algunos elementos de lo cuantitativo (la medición) y es un proceso integral, debido a que proporciona datos acerca de las actitudes, los intereses, los hábitos, los conocimientos, las habilidades, etc. También está presente en todos los momentos del proceso didáctico, ya que entre éstos existe una relación de dependencia recíproca. La planeación requiere de una evaluación para poder realimentarla, ya que suministra información esencial para la Educadora, relacionada con los procesos de enseñanza-aprendizaje, con el objetivo de mejorar la práctica docente (Clemente, 1996). La información obtenida a través de la evaluación cualitativa permite a la Educadora, conocer las características, circunstancias, posibilidades y limitaciones de los alumnos, así como el contexto (escuela, familia, comunidad, etc.) donde conviven; así la integración e interpretación de dicha información, permitirá a la Educadora saber hacia dónde dirigir la acción educativa. Los aspectos que la Educadora deberá retomar para la evaluación, son: a) los aprendizajes de los alumnos; b) la práctica docente; y c) los aspectos abordados. El primer punto se realizará por medio de la observación, aspecto que la conducirá al análisis y comprensión del proceso de adquisición del aprendizaje en el nivel de preescolar, para cuestionarlo y analizarlo en forma individual o grupal con sus pares, identificando las dificultades para su logro e implementando las soluciones requeridas. La experiencia adquirida al realizar este trabajo ha permitido lograr la reflexión acerca de la práctica docente, asimismo permite concientizarse de las necesidades y carencias de nuestro contexto social y laboral, es conveniente retomar la experiencia laboral como una herramienta inestimable de análisis que facilite a los profesores tanto la reflexión y la comprensión, como la construcción y reconstrucción de las experiencias adquiridas para enriquecer el contexto.

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http://www.ehowenespanol.com/juegos-preescolares-autorregulacion-info_227286/, 2011, consultado en febrero de 2014.



1 La autorregulación es la capacidad del niño para prestar atención, escuchar, recordar y seguir las instrucciones a través de una tarea; también […] es un indicador clave en el logro académico posterior y el éxito; […] Megan McClelland, un experto en la autorregulación en niños de la Oregon State University, desarrolló la actividad de Cabeza-Dedos-Rodillas-Hombros para medir cuán bien un niño es capaz de autorregularse; […] ella encontró en un estudio anterior que los estudiantes que participaban en juegos de autorregulación mostraban una mejoría en la autorregulación y en el rendimiento académico; […] Kathy A. Bobula, Ph.D., afirma que el éxito de los niños en la escuela y en la vida depende en gran medida de su capacidad para autorregularse” (http://www.ehowenespanol.com/juegos-preescolares-autorregulacion-info_227286/, 2011) .









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