Redalyc. Desarrollo de la autoestima profesional en enfermería



Descargar 0.64 Mb.
Página4/4
Fecha de conversión10.12.2017
Tamaño0.64 Mb.
1   2   3   4

Etapa técnica


Esta etapa abarca el mundo contemporáneo (siglos XIX y XX). Dicha época se caracteriza por la nueva concepción del hombre acerca de la dicotomía enfermedad-salud, que ya no se concibe por gracia divina sino como producto de la lucha contra la enfermedad11.

El gran desarrollo científico y tecnológico de este período es transferido a la clase médica dominante, lo que le proporciona aún mayor conocimiento y poder, centrado en la enfermedad y el tratamiento. La complejidad tecnológica hace necesaria la aparición de agentes intermedios que asumen algunas tareas médicas. Este personal es denominado paramédico con el advenimiento de lo que Collière llama “mujer, enfermera-auxiliar del médico” 11. La enfermera asume en parte ese rol social, reemplazando a las religiosas en el servicio a pobres y desamparados. No se le reconoce dominio en el conocimiento, sólo se le atribuye vocación de servir. En este período se habla de una doble filiación: la filiación conventual y la filiación médica.

La primera tiene relación con el hecho de constituirse “en servidora de un ideal”, evidenciado por Calmette, en el prólogo de L’Infirmière Française: “La Enfermera ante todo debe aprender a servir, a no caminar jamás delante del médico sino seguirle”15. Con la segunda, el médico determina y ordena la actividad de la enfermera, decide su quehacer y lo que debe saber. Así lo hace saber el médico Sebileau cuando se dirige a las alumnas de enfermería de la Asistencia Pública de Paris “No aspiréis a sustituir a vuestros jefes junto a sus enfermos, pero pensad que es necesario que conozcáis lo que podemos llamar los grandes elementos de la profesión médica”16.

El análisis de esta etapa, caracterizada por su forma tan peculiar de estimación social, nos proporciona un modelo de mujer enfermera marcado por nuevas formas de dominio conductual. La enfermera cambia de la hegemonía del sexo a la de lo religioso, y de ésta al poder del hombremédico, lo que impactará fuertemente en su desarrollo como profesional.

Componente cognitivo: en esta nueva forma de dominio se frustra el desarrollo personal y la creatividad de los integrantes de esta colectividad; se frenan incluso el autocrecimiento y la autorrealización, como también la iniciativa y la capacidad de pensar. Se crea el círculo de la mayor dominación sin oposición.

Componente afectivo: los sentimientos y emociones, como resultantes del dominio cognitivo, son significativamente impactados, se eliminan los deseos y emociones, se trastocan y manipulan los valores personales y el acto de servir se transforma en servilismo.

Componente conductual: la sumisión de la enfermera, producto de la desestima cognitiva y afectiva de esta etapa, hace que renuncie a toda forma de expresión y defensa de los pensamientos (conocimientos, opiniones, creencias) y con ello a sus sentimientos y emociones.

Resumen de la problemática de la autoestima en esta etapa:



  1. En la medida que la ciencia médica se desarrolla en el campo del saber, a las mujeres-enfermeras se les arrebata la autonomía, convirtiéndolas en colaboradoras de los médicos.

  2. En el contexto de la subordinación nace enfermería como profesión, dependiente de la autoridad masculina y del saber médico.

  3. La mujer–enfermera cambia de dominio: del dogmático religioso al poder médico.

Jean-Baptiste Simeon Chardin (Francia). La enfermera atenta, hacia 1738. Óleo sobre tela.

  1. Emergen fuertes sentimientos de falta de estimación propia, como la sumisión y la falta de autonomía, que dan origen a sentimientos coercitivos como la culpabilidad y el miedo.

  2. Desde un punto de vista filogenético, la escasa oportunidad de desarrollo personal y de autorrealización, impiden la progresiva adquisición de una mayor conciencia de sí mismo, factor de importancia en el desarrollo de la autoestima en la profesión.

Etapa profesional


La evolución hasta esta etapa fue caracterizada por un largo período de transición denominado como etapa oscura de la enfermería. La aparición de la enfermera técnica y la separación de los poderes políticos y religiosos permitieron el inicio de la enfermera en vías de profesionalización. Es indudable, a comienzos de esta etapa, el aporte de Florence Nigthingale en el desarrollo de la enfermería como profesión. Ella se da cuenta de la importancia de la formación de una enfermera poseedora de conocimientos técnicos y del desequilibrio intelectual hombre-mujer, “Las mujeres anhelan una educación que les enseñe las reglas de la mente humana y cómo aplicarlas”17. A pesar de lo avanzado de su pensamiento, establece y mantiene una conexión importante entre lo científico y lo religioso, no permitiéndoles desligarse a ambos elementos.

Se estructura para esta época un estilo de pensamiento conocido como patrones nithingelianos, en los que la rigidez de la disciplina y la obediencia a la jerarquía fueron el centro de la construcción del pensamiento en enfermería18.

La formación y el ejercicio de las enfermeras en el ámbito hospitalario primordialmente seguirán estando por mucho tiempo profundamente marcados por la influencia de los valores morales y religiosos. La formación y el ejercicio profesional de las enfermeras de Salud Pública, serán más tarde el factor que lleve a la progresiva liberación de estos valores, dado la necesidad de tener diversas fuentes de conocimiento y su contacto con diversos medios de vida y profesiones11. Como consecuencia de lo anterior, las enfermeras se dan cuenta de que están perdiendo su identidad y tratan de independizarse de su ligazón histórica a otras disciplinas19. Surgen enfermeras investigadoras que a nivel teórico y filosófico comienzan a perfilar el rol de la enfermera. Se inicia la etapa de la enfermería profesional en cuya enseñanza se contemplan el método científico y las técnicas de investigación. Sin embargo, aún persiste el oscuro legado histórico de la sumisión, definición avalada muchas veces por la falta de un contenido profesional definido, actitudes y enseñanzas en la propia profesión.

Hoy, la enfermera, producto de su peso histórico y provista de nuevas capacidades de análisis y reflexión, es capaz de demostrar su insatisfacción, relacionada principalmente con la valoración de su status profesional, aspectos técnicos, intelectuales, educativos y formativos de la profesión: el principio de igualdad de remuneración, la necesidad de justipreciar la profesión, los problemas de delegación, las condiciones de trabajo20, la formación profesional, el desarrollo de la carrera profesional, la participación, el riesgo laboral y la dependencia médica, entre otros21.

A partir de este contexto se destacan las siguientes características de los componentes de la autoestima.

Componente cognitivo


Conocimiento: la enfermera de hoy posee una sólida preparación, competencias que le permiten sobresalir en cualquier ámbito laboral, pero sigue coartada por su legado histórico vocacional. En su representación mental de autoconcepto mantiene una doble filiación, la primera relacionada con la capacidad de sentido crítico y reflexión y, la segunda, con la autoaceptación.

Identidad: la identidad profesional se da en Enfermería en un constructo sociocultural, y en su desarrollo la comprensión del rol social de la profesión es básica22. Pero, ¿existe una identidad propia de enfermería que la diferencia de otras disciplinas? ¿Tiene un campo de acción propia, rigurosamente definida, en el cual las enfermeras se consideren capaces de actuar? Como en todas las profesiones, los límites de las respectivas esferas de competencia no son siempre totalmente claros; existen áreas grises en los límites23.

Autoimagen: la enfermera ha formado parte del “paternalismo médico” hacia el paciente y el medio que la rodea; se identifica fácilmente con la tradición y teme destacar. El corporativismo y asociativismo del medio la pueden arrastrar, el miedo a adquirir fama de críticas y que eso influya en futuras posibilidades de trabajo les impide ser coherentes y actuar.

Autoconcepto: la decisión de ser enfermera hoy en día, muchas veces no cumple con las expectativas de vida, y sólo constituye una opción por no tener una mejor. La elección equivocada de la profesión o las malas condiciones económicas y laborales, en ocasiones determinan una existencia problemática, ya que la enfermera no vive de acuerdo con su misión interna, no se realiza. Como resultado de ello, vive frustrada, realiza un trabajo rutinario y monótono, producto de una deformación afectiva que ocasiona inseguridad en sus propias determinaciones y cuyos resultados deterioran su comportamiento en detrimento de su autoconcepto24, lo que se puede manifestar en temor a la autoridad, poca creatividad e iniciativa, poco liderazgo, resistencia al cambio y desarrollo de actitudes de opresión y agresión25.

Componente emocional


Autovaloración: la enfermera profesional, producto de la problemática descrita en párrafos precedentes, demuestra sentimientos contradictorios sobre su valoración: por un lado, percibe su importancia como portadora de una sólida formación y su profesionalización, y por el otro, la permanente necesidad de justipreciar su profesión le produce sentimientos de agotamiento emocional y de inferioridad25.

En el contexto actual del trabajo gerencial del enfermero, las relaciones sociales, estigmatizadas por manipulaciones, incomprensiones, conflictos, han traído consecuencias nocivas para su autoestima26. La enfermera debe reconocer sus estados de ánimo y proyectar socialmente su valoración27.



Autoevaluación: este componente se relaciona con su nivel de satisfacción laboral. De acuerdo con estudios realizados28, la enfermera se encontraría levemente satisfecha con su trabajo, y no existen diferencias significativas entre enfermeras del área privada y del sector público. En cuanto a las condiciones físicas del trabajo, éste trae mayor grado de satisfacción a las enfermeras del sector privado. Ambos grupos demuestran insatisfacción respecto a remuneraciones y ascensos. Todas destacan su mayor satisfacción personal que laboral.

Componente conductual


Autonomía: durante los últimos años muchos autores han escrito sobre la falta de poder, real o percibida de las enfermeras29.

Erlem y Frost afirman que, “las enfermeras se sienten sin poder para influenciar la toma de decisiones éticas relacionadas con el cuidado de sus pacientes” 30.

En contra de la opinión generalizada sobre la falta de poder y autonomía, Holmes y Gastaldo afirman que, “de distintas maneras, ellas ejercen poder y que son un grupo profesional muy poderoso, con gran influencia sobre los individuos y las poblaciones y que generan conocimiento e influyen en decisiones políticas”31.

Yarlin y Mc Elmurry señalan que de la misma forma que los estudiantes aprenden sobre autonomía cuando comienzan a trabajar, también descubren que no es tan sencillo ejercerla en la práctica. Las enfermeras que en un hospital cuestionan abiertamente la estructura que da autoridad a los médicos poderosos, arriesgan sus puestos de trabajo y su bienestar económico, aunque lo hagan en beneficio de los pacientes y tengan razones de peso para actuar de esa manera32.Para ello sería necesario que desarrollaran un fuerte sentimiento de identidad profesional y orgullo de lo que hacen. Se considera, además, que las o los enfermeras/os se han centrado demasiado en aspectos técnicos, descuidando las implicaciones políticas de la profesión.



Actitud profesional: Según estudios realizados por González y González33 sobre la actitud profesional de la enfermera, existe un cambio de escenario para enfermería caracterizado por una mayor actitud profesional. Un hallazgo significativo en este sentido demuestra que las enfermeras colegiadas presentan mayor grado de actitud profesional, al igual que las enfermeras jóvenes menores de 30 años y con menos de dos años de ejercicio profesional. Esto puede corresponder al énfasis que se le ha dado en la academia a enfermería como profesión, lo que no se visualiza en el campo ocupacional.

CONCLUSIONES


El análisis de la problemática de Enfermería en el desarrollo de la autoestima muestra que:

Su desarrollo ha estado marcado por cada uno de los acontecimientos históricos de la humanidad. Todas las etapas de este desarrollo han tenido elementos comunes: la subyugación de género, religiosa, médica, y la escasa valoración económica y social de la profesión. Condiciones que en nada propiciaron la autonomía, la identidad, la creatividad, el autoconcepto y la autovaloración.

Durante los últimos años ha habido una transformación ideológica en la profesión, donde enfermeras convencidas de su identidad han realizado aportes filosóficos y teóricos conformando un referente teórico sobre el rol de la enfermera/o. Sin embargo, aún persisten las relaciones de subordinación frente a la profesión médica, una escasa autonomía técnica y una falta de definición como disciplina con funciones independientes, aspectos que se relacionan con el desarrollo de la autoestima de la profesión.

Lo anterior, sumado a la indefinición de funciones, ha traído consecuencias que le afectan en los planos económicos y sociales, propiciando menos oportunidades de desarrollo y crecimiento dentro de los sistemas de salud.


SUGERENCIAS


La propuesta es trabajar en una nueva imagen e identidad de la enfermera/o basada en el perfeccionamiento, el dominio del conocimiento y el cambio de antiguos a nuevos paradigmas, esto es:

  1. La construcción de una verdadera identidad e imagen profesional. Desmarcarse de la influencia médica. Desmedicaliza los cuidados de enfermería.

  2. La autogestión de nuestros propios procesos de crecimiento profesional.

  3. La responsabilidad de nuestro campo de acción. Institucionalizar el rol de la enfermera en status profesional.

  4. La búsqueda de mejoras continuas: valorizar económicamente la profesión y los cuidados.

  5. El desarrollo y énfasis en la investigación y formación.

  6. Evitar que los nuevos profesionales de enfermería se formen bajo estructuras rígidas; facilitar el desarrollo de la personalidad, formando alumnos con conocimientos, juicio crítico y personalidad.

  7. Insertar en las mallas curriculares de pregrado y postgrado el desarrollo y problemática de nuestra profesión, fortaleciendo nuestra identidad.

  8. Practicar el autoanálisis objetivo.

  9. Promover el cambio, la evolución y la adaptación.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


  1. Fundichely M, Zaldivar I. Autoestima en el personal de enfermería. Rev. Cubana Enfermer 1999; 15 (3): 184-189.

  2. Alcántara J. Cómo Educar la autoestima. 3 ed. España: Ediciones Ceac; 1995. p. 107.

  3. García V. Autoestima. [Sitio en Internet]. Monografías.com. Disponible en URL: http://www.monografías. com/trabajos5/autoest/autoest.shtml. Acceso el 29 abril 2004.

  4. Mederos M. Autoestima. Sexol Soc 1995; 1(1): 96-9. Citado por: Fundichely M, Zaldivar I. Autoestima en el personal de enfermería. Rev. Cubana Enfermer 1999; 15 (3): 184-189.

  5. González J. La autoestima. Madrid: Edimat Libros; 1998.

p.189.

  1. Rosemberg M. Society and the adolescent self imagen. Princeton: University Princeton. Citado por: Alcántara J. Cómo educar la autoestima. 3 ed. España: Ceac; 1995.

p.89.

  1. Cortes Aragón L. La autoestima: comprensión y práctica. Bogotá: Ediciones San Pablo; 1999. p. 239.

  2. Resines R. Qué es la autoestima. [Sitio en internet].

Acropolix. Disponible en: http/www.acropolix.com/ Educacion7edu-autoestima.htm. Acceso el 29 abril 2004.

  1. García C, Martínez M. Historia de la enfermería: evolución histórica del cuidado. Madrid: Harcourt; 2001. p. 214.

  2. Uribe T, Jaramillo D. La condición femenina: influencia en el desarrollo de la enfermería y en el desarrollo humano de los profesionales. Invest. educ. enferm 2002; 20(2): 132-139.

  3. Collière M. Promover la vida. 2 ed. España: Interamericana Mc Graw-Hill; 1993. pp. 19-32.

  4. Cormier W, Cormier L. Estrategias de entrevistas para terapeutas. Bilbao: DDB; 1994. Citado por: Puchol D. El modelado. [Sitio en internet] psicología on-line. Disponible en http://www.Psicología-on line.com/colaboradores/ dpuchol/modelado.shtml. Acceso el 12 marzo 2004.

  5. Bandura A. Social Foundations of thought and action. USA: prentice hall; 1986. Citado por: Boeree C, Bandura A. [Sitio en intrenet] Shippensburg University. Disponible en http://www.ship.edu/-cgboeree/banduraesp.html. Acceso el 12 marzo 2004.

  6. Almeida M, Rocha J. O saber da enfermagen En sua dimensao práctica. 2 ed. Sao Paulo: Cortez;1989. p. 25.

  7. Calmette A. Anteproyecto del primer número de l` Infirmière Francaise.1923-1924. Citado por: Collière M. Promover la vida. 2 ed. España: Interamericana Mc GrawHill; 1993. pp. 59-87.

  8. Sebileau D. Ecoles des Infirmière de l`Assistance Publique. Citado por: Collière M. Promover la vida. 2 ed. España: Interamericana Mc Graw-Hill; 1993. pp. 59-87.

  9. Nithingale F. Suggestions for thougt for searchers after religious truth. Londres: Eyre & Spoltiswoode; 1860. Citado por: Atewell A. Florence Nightingale. Rev. Perspectiva UNESCO 1998; (1): 173-179.

  10. Shubert V. El legado histórico del Modelo Nightingale. Su estilo de pensamiento y su Praxis. Horiz. enferm 1998; (1): 7-21.

  11. Sanhueza O. El cuidado: Necesidad de Investigar en enermería. Cienc. enferm 2001; 7(1): 13-22.

  12. Letelier P, Valenzuela S. Violencia: fenómeno relevante de estudio de campos clínicos intra-hospitalarios de enfermería. Cienc. enferm 2002; (2):13-19.

  13. Brihaje A. Servicio de empleados y trabajadores intelectuales por la remuneración equitativa del personal de enfermería. [Sitio en internet] Organización Internacional

del Trabajo. Disponible en http://ilo.org/public/spanish/ dialogue/sector/papers/enferme/enferm2.htm. Acceso el 30 abril 2004.

  1. Loo I. La identidad como proceso biológico-psicosocial y su construcción en enfermería. Rev. Enferm IMSS 2003;

(1): 49-54.

  1. Gyarmatti G. La profesión de enfermería: una aproximación. Horiz. enferm 1998; (1): 4-6.

  2. Arroyo G. Humanismo en enfermería. Rev Enferm IMSS 2000; (2): 61-63.

  3. Maya M. Identidad profesional. Invest. educ. enferm 2003;

(1): 98-104.

  1. Costa I, Trevisan M, Lourenco M. La gerencia aclarada en el trabajo del enfermero. Rev. Latino Americana de Enfermagen. [Publicación periódica en linea] 2002. Sep – Oct [citada 30 abril 2004]; 10(5). Se encuentra en: http/www.scielo.br/scielo.php%3fscrip.

  2. Jiménez L. La inteligencia emocional: herramienta fundamental para el trabajador de la salud. Rev Enferm IMSS 2002; (3): 121-123.

  3. Fernández B, Paravic T. Nivel de satisfacción laboral en enfermeras de hospitales públicos y privados de la provincia de Concepción, Chile. Cienc. enferm 2003; (2): 57-66.

  4. Lerch V, Peter E, Gastaldo D. ¿Es ética la sumisión de las enfermeras? Rev. bras. enfermagen 1994; 47 (2): 231-240.

  5. Erlen J, Frost B. Nurses perceptions or powerlessness in influencing ethical decisions. Wes J Nurs Res 1991; (3): 397-407.

  6. Holmes D, Gastaldo D. Nursing as jeans of governmentality. JAN 2002. Citado por: Lerch V, Peter E, Gastaldo D. ¿Es ética la sumisión de las Enfermeras? Rev. bras.

enfermagen 1994; 47 (2): 231-240.

  1. Yarlin R, Mcelmurry B. The moral foundation of nursing. JANS 1986; 8(2): 70. Citado por: Lerch V, Peter E, Gastaldo D. ¿Es ética la sumisión de las enfermeras? Rev. bras. enfermagen 1994; 47 (2): 231-240.

  2. González L, González I. Actitud profesional. [Sitio en internet] Colegio de enfermeras. Disponible en: URL: http://www.colegiode enfermeras.cl/pdf/actitud.Profesionalismo.pdf. Acceso el 15 mayo 2004.




Compartir con tus amigos:
1   2   3   4


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad