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Reconocimientos
UNODC desea reconocer a las siguientes entidades y personalidades por su valiosa contribución al proceso de publicación de estos estándares:

Al Gobierno de Noruega por creer en, y apoyar, el proyecto, así como los Gobiernos de Suecia y Finlandia por proporcionar recursos suplementarios.

Al Gobierno de Italia por haber aportado recursos para la futura difusión de estas Normas.

Al Centro Canadiense sobre el Abuso de Sustancias (CCSA por sus siglas en inglés) por tomar la primera iniciativa para llegar a los socios internacionales para construir mundialmente sus propias normas;

Al Observatorio Europeo de Droga y Toxicomanías (OEDT) por la prestación de asistencia técnica en todas las etapas del proceso, y especialmente en lo que respecta a la metodología, así como el portal de las buenas prácticas;

A la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) por su participación en el proceso, y por apoyar la participación de expertos de América Latina;


Al Sr.Harry Sumnallen de la Universidad John Moore de Liverpool (LJMU por sus siglas en inglés) por permitir que este proceso utilizara los resultados de su continua búsqueda sistemática de la literatura;

A la Sra.Zili Sloboda, Consultora de UNODC, y Directora de Investigación de JBS Inc., EE.UU. por llevar a cabo la primera investigación de la literatura, la redacción del documento de referencia para la Primera Consulta y el asesoramiento técnico continuo y de apoyo al proceso;

A la Sra. Angelina Brotherhood, Consultora de UNODC, por evaluar la literatura y la extracción de datos;



A los miembros del Grupo de Expertos sobre los Estándares de Prevención, por proporcionar la evidencia científica relevante y la asesoría técnica, incluyendo (en orden alfabético):

Sr. Hisham F. Al Arabi; Emiratos Árabes Unidos; el Sr. Masoud Al Beloushi; Emiratos Árabes Unidos; el Sr. Luis Alfonzo; PAHO; el Sr. Omar AliKhalfan; Emiratos Árabes Unidos; el Sr. Ali Al-Marzooqi; Emiratos Árabes Unidos; el Sr. Juma Sultan AlShamsi; Emiratos Árabes Unidos; el Sr. Abdulelah Mohamed Al-Shareef; Reino de Arabia Saudita; el Sr. FerasAlzu'bi; Jordania; la Sra. Sofia Sánchez Aragón; España; el Sr. Gustavo Ascacibar; Perú; la Sra. Rubi Blancas ; México; la Sra. Douglas Bllings; EE.UU.; la Sra. Jazmín Bósquez, Panamá; el Sr. Gilbert Botvin; EE.UU.; la Sra. Angelina Brotherhood; Reino Unido; el Sr. GregorBurkhart; OEDT; la Sra. Rachel Calam; Reino Unido; la Sra. Graziela Beatriz Castro dos Santos de Castro; Brasil; el Sr. Richard Catalano; EE.UU.; la Sra. Heather Clark; Canadá; el Sr. Nicholas Clark; OMS; la Sra. Patricia Conrod; Canadá; el Sr. Royer Cook; EE.UU.; el Sr. William Crano; EE.UU.; el Sr. . RambaDedi; y el Sr. Ken Douglas; Trinidad y Tobago; el Sr. Mark Eddy; EE.UU.; el Sr. Carlos Alberto Escalante; El Salvador; la Sra. Lucia Fabricio; Brasil; el Sr. FabrizioFaggiano; Italia; la Sra. Sara Fanfarillo; Italia ; la Sra. Marica Ferri; OEDT; la Sra. AngelaFinck; Brasil; la Sra. Valentina Forastieri; la OIT; la Sra. Silvia Guadarrana; México; la Sra. Diana Hammes; Alemania; la Sra. FrancesHarding; EE.UU.; la Sra. NadineHarker; Sudáfrica ; la Sra. Rebeca Hersch; EE.UU.; el Sr. Wang Hongru; China; el Sr. HeyamWahbeh Ibrahim; Jordania; la Sra. JadrankaIvandićZimic; la República de Croacia; el Sr. Johan Jongbloet; Bélgica; la Sra. Valentina Kranzelic; Croacia; la Sra. KarolKumpfer; EE.UU.; el Sr. Jeff Lee; Reino Unido; la Sra. Rosalie LIKIBI-BOHO; Congo; la Sra. María Paula Luna; la CICAD; el Sr. ArturMalczewski; Polonia; el Sr. Jim Mc. Cambridge; Reino Unido; la Sra. Lynn McDonald; Reino Unido; el Sr. . Chris Mikton; OMS; la Sra. Brenda Miller; EE.UU.; la Sra. T Maristela Monteiro; EE.UU.; la Sra. ZhanerkeOmarova; y el Sr. Owusu AkwasiOsei; Ghana; el Sr. Hanno Petras; Reino Unido; la Sra. Methinin Pinyuchon; Tailandia; el Sr. .Radu Pop; Rumania; la Sra. Melva Ramírez; Panamá; la Sra. Shanti Ranganathan; India; la Sra. Eva Reider; EE.UU.; la Sra. Elizabeth Robertson; EE.UU.; la Sra. Ingeborg Rossow; Noruega; la Sra. Myriam Safatly; Francia; el Sr. Fernando Salazar; Perú; la Sra. Teresa Salvador; COPOLAD Consorcio EU-LA; el Sr. Ohene SammyKwane; Ghana; el Sr. Alejandro Sánchez Guerrero; México; la Sra. Nara Santos; Brasil; el Sr. Michael Schaub; Suiza; el Sr. Borikhan Shaumarov ;; la Sra. Elisabetta Simeoni; Italia; la Sra. MilinaSkipina; Bosnia Herzegovina; el Sr. MarkkuSoikkeli; Finlandia; el Sr. Richard Spoth; EE.UU.; el Sr. Jack Stein; EE.UU.; el Sr. Vladimir Stempliuk; Brasil; el Sr. Harry Sumnall; Reino Unido; el Sr. Bian Cómo Tay; Sri Lanka; la Sra. Juana Tomás-Rosselló; Tailandia; el Sr. Suriyadeo Tripathi; Tailandia; el Sr. Bart Uitterhaegen; Países Bajos; el Sr. Peer van der Kreeft; Bélgica; el Sr. ShamilWanigaratne; Estados Emiratos Árabes Unidos; la Sra. Evelyn Yang; EE.UU.;

A otros miembros del personal de la UNODC en las oficinas de campo, por facilitar los contactos con los gobiernos y expertos a nivel mundial y proporcionar información sustantiva y retroalimentación práctica;

Al Sr. Nikolaos Stamatakisy al Sr. Jason Basker, pasantes en UNODC, por investigar y filtrarla evidencia científica;

A la Sra. Hanna Heikkila, Experta Asociada, por llevar a cabo gran parte de la investigación de los antecedentes, la evaluación de la literatura, la participación en la coordinación del proceso, y la redacción de partes del documento;

Al Sr. Wadih Maalouf por contribuir en los procesos de investigación de antecedentes, redacción de parte del documento y proporcionar información;

A La Sra. Elizabeth Mattfeld por prestar asesoramiento técnico sustantivo en todas las etapas del proceso.


A la Sra. Giovanna Campello, Oficial de Programas, Sección de Prevención, Tratamiento y Rehabilitación, por coordinar y administrar el proceso, redactar partes del documento y finalizarlo.




CONTENIDO

I. INTRODUCCIÓN…….………………………………………………………………


  1. LA PREVENCIÓN TRATA DEL DESAROLLO

SEGURO Y SALUDABLE DE LOS NIÑOS/AS………………………………….…………

.


  1. PREVENCION DE USO DE DROGAS Y ABUSO DE SUBSTANCIAS

  2. LA CIENCIA DE LA PREVENCION………………………………………………………….…

  3. LOS ESTANDARES INTERNACIONALES…………………………………….……………

El proceso de desarrollo de los Estándares Internacionales……………

El Documento…………………………………………………………………………………….

II. INTERVENCIONES DE PREVENCIÓN DE DROGA Y POLÍTICAS



  1. INFANCIA Y NIÑEZ TEMPRANA…………………………………………….

Intervenciones dirigidas a mujeres embarazadas con desórdenes de

Abuso de sustancias

Visitas prenatales y en los primero años del niño/a

Educación en los primeros años de niñez


  1. NIÑEZ INTERMEDIA

Programas de habilidades para padres/madres

Educación en habilidades personales y sociales

Programas para mejorar el ambiente en los salones de clases

Políticas para mantener a los niños/as en la escuela

3. ADOLESCENCIA TEMPRANA…………………………………………………………………..

Educación preventiva basada en habilidades personales y sociales

e influencias sociales
Políticas Escolares y cultura

Tratando las Vulnerabilidades psicológicas individuales

Mentorìa
4. ADOLESCENCIA Y ADULTEZ

Intervención temprana

Programas de prevención en el trabajo
Políticas sobre alcohol y tabaco

Iniciativas Comunitarias basada en multi-componentes

Campañas en los medios
Lugares de entretenimiento
III.SITUACIONES SOBRE PREVENCIÓN QUE REQUIEREN DE

MÁS INVESTIGACIÓN

Deportes y otras actividades de tiempo libre


Previniendo el uso no- recetado de medicamentos

Intervenciones y políticas dirigidas a niños/as y a grupos de alto riesgo..

Prevención y uso de nuevas sustancias psi co-activas no controladas

en las Convenciones


IV.CARACTERISTICAS DE UN SISTEMA EFECTIVO DE PREVENCIÓN
1. RANGO DE INTERVENCIONES Y POLITICAS BASADAS EN EVIDENCIAS

2. MARCO REGULATORIO PARA LA EMISIÓN DE POLÍTICAS Y DE APOYO


3. FUERTE BASE DE INVESTIGACIÓN Y EVIDENCIA CIENTÍFICA

Planeación basada en evidencia
Investigación y planeación

4. DIFERENTES SECTORES INVOLUCRADOS A DIFERENTES NIVELES

5. FUERTE INFRAESTRUCTURA PARA LA EJECUCION DEL SISTEMA
6. SOSTENIBILIDAD

I. Introducción
Hubo una época en que la prevención de drogas se limitaba solamente a imprimir folletos para advertir a los jóvenes sobre el peligro de las drogas, y con ello se reportaba poco o ningún cambio de comportamiento como resultado. Ahora, la ciencia nos permite contar una historia diferente. Estrategias de prevención basadas en la evidencia científica y que trabajan con las familias, las escuelas y las comunidades pueden asegurar que los niños/as y jóvenes, especialmente los más marginados y pobres, crezcan y se mantengan sanos y seguros en la edad adulta y la vejez. Por cada dólar invertido en la prevención, por lo menos diez se pueden ahorrar en costos futuros de salud, sociales y asociados al crimen1.
Estos Estándares Internacionales resumen la evidencia científica disponible en la actualidad, describen las intervenciones y las políticas que dan resultados positivos de prevención y sus características.

Al mismo tiempo, los estándares internacionales identifican los principales componentes y características de un sistema nacional eficaz de prevención de drogas. Es nuestra esperanza que los Estándares Internacionales guíen a los formuladores de políticas de todo el mundo para desarrollar programas, políticas y sistemas que sean una inversión realmente eficaz en el futuro de los niños/niñas, los jóvenes, las familias y las comunidades. Este trabajo se basa en, y reconoce, el trabajo de muchas otras organizaciones (por ejemplo, OEDT, CCSA, CICAD, Mentor, NIDA, la OMS2), que han desarrollado previamente las normas y directrices sobre diversos aspectos de la prevención de drogas.





  1. Spoth, RL, Clair, S., Shin, C., y Redmond, C. (2006). Los efectos a largo plazo de las intervenciones preventivas universales sobre el uso de metanfetamina entre adolescentes. Archivos de Pediatría y Medicina Adolescente, 160 (9), 876.



  1. La prevención se trata del desarrollo sano y seguro de los niños/niñas.

El objetivo principal de la prevención de drogas es ayudar a la gente, sobre todo pero no exclusivamente a las personas jóvenes, para evitar o retrasar el inicio del uso de drogas, o, si han empezado ya, a evitar que desarrollen trastornos (por ejemplo, la dependencia). El objetivo general de la prevención de drogas, sin embargo, es más amplio que eso: es el desarrollo sano y seguro de los niños/niñas y jóvenes; que ellos puedan desarrollar sus talentos y potenciales y así se conviertan en miembros que contribuyen a su comunidad y a la sociedad. La prevención eficaz de drogas contribuye de manera significativa a la participación positiva de los niños/niñas , jóvenes y adultos con sus familias, escuelas, lugares de trabajo y la comunidad.

La ciencia de la prevención -en los últimos 20 años- ha tenido grandes avances. Como resultado, los profesionales en esta materia y los responsables en formular las políticas, tienen una comprensión más completa de lo que hace a las personas vulnerables para iniciar el uso de drogas ("factores de riesgo"), tanto a nivel individual como a nivel del medio ambiente. Más que una falta de conocimiento sobre las drogas y sus consecuencias, la evidencia apunta a los siguientes factores de riesgo más potentes: los procesos biológicos, rasgos de personalidad, trastornos de la salud mental, el abuso y rechazo familiar, la falta de apego a la escuela y a la comunidad, normas sociales favorables y entornos propicios, y, crecer en comunidades marginadas y desfavorecidas. Por el contrario, el bienestar emocional y psicológico, las competencias personales y sociales, un fuerte apego a los padres/madres eficaces, y a escuelas y comunidades bien dotadas y organizadas, son todos factores que contribuyen a que las personas sean menos vulnerables (factores de protección, recientemente se les ha llamado también activos) al consumo de drogas y otras conductas negativas.

2 Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT), www.emcdda.europa.eu; Centro Canadiense sobre el Abuso de Sustancias (CCSA), www.ccsa.ca/Eng/, Comisión de Control de Abuso de Drogas (CICAD) en la Organización de los Estados Americanos, http://cicad.oas.org/main/default_eng.asp; Fundación Mentor (Mentor), www.mentorfoundation.org/, Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA), www.drugabuse.gov /, Organización Mundial de la Salud (OMS), www.who.int/.

Es importante destacar que estos factores de riesgo mencionados anteriormente, están en gran medida fuera del control del individuo (nadie elige será abandonado por sus padres!), y están vinculados a muchos de los comportamientos de riesgo y trastornos relacionados con la salud, tales como la deserción de la escuela, la agresividad, delincuencia, violencia, conductas sexuales de riesgo, la depresión y el suicidio. No debe, pues, sorprender el que la ciencia demuestra que muchas de las intervenciones y políticas de prevención de drogas también evitan otras conductas de riesgo.
Las investigaciones indican que algunos de los factores que hacen a las personas vulnerables (o, por el contrario, resistentes) para comenzar a usar drogas, difieren según la edad. La ciencia ha identificado los factores de riesgo y de protección en la infancia, la niñez y la adolescencia temprana, en particular en relación con la crianza y el apego a la escuela. En etapas posteriores del continuo de la edad, la escuela, el lugar de trabajo, lugares de entretenimiento, y los medios de comunicación son todos espacios que pueden contribuir a hacer a los individuos más o menos vulnerables al consumo de drogas y otras conductas de riesgo.
No hace falta decir, que los jóvenes marginados en las comunidades pobres, con poco o ningún apoyo familiar y el acceso limitado a la educación en la escuela, están especialmente en riesgo. Así son los niños/niñas y comunidades desgarradas por la guerra o los desastres naturales.

En resumen, la prevención de drogas es una parte integral de un esfuerzo mayor para que los niños/niñas y jóvenes sean menos vulnerables y más resistentes.





  1. Prevención del consumo de drogas y abuso de sustancias

La prevención es uno de los principales componentes de un sistema de salud centrado en hacer frente a las drogas, según lo dispuesto por los tres Convenciones3Internacionales existentes.


Este documento se centra en la prevención del inicio del consumo de drogas y la prevención de la transición a los trastornos por consumo de drogas. Estos Estándares Internacionales no abordan otros tipos de prevención (por ejemplo, la prevención de las consecuencias sociales y de salud por causa del consumo de drogas), el tratamiento y atención de la dependencia de drogas o los esfuerzos de aplicación de la ley.


Esto no quiere decir que estos otros esfuerzos no valen la pena .En efecto, hay que subrayar que ninguna intervención de prevención, o política ni ningún sistema efectivo, puede ser desarrollada o implementada en forma aislada. Un sistema eficaz de prevención local o nacional está incrustado e integrado en el contexto de un sistema sanitario mayor, centrado y equilibrado que responde a las drogas, incluyendo la aplicación de la ley y la reducción de la oferta, el tratamiento de la dependencia de drogas y la prevención de las consecuencias sociales y de salud (por ejemplo, VIH, sobredosis, etc.). El objetivo primordial de tal sistema de salud centrado y equilibrado sería garantizar la disponibilidad de sustancias sometidas a fiscalización para fines médicos y científicos, y a su vez prevenir el desvío y abuso.
Aunque el objetivo principal de los Estándares Internacionales es la prevención del uso de drogas controladas en las tres Convenciones Internacionales (incluyendo también el uso no médico de medicamentos recetados), se presenta evidencia con respecto a la prevención de otras sustancias psicoactivas tales como el tabaco, el alcohol y los inhalantes.
Muchas lecciones útiles, y paralelos se pueden extraer de estos campos de prevención complementarios, pero esto está lejos de ser la única razón para presentar una imagen tan completa de las pruebas. Los inhalantes son muy tóxicos con consecuencias devastadoras, que impulsa la necesidad urgente de esfuerzos de prevención para hacer frente a la iniciación de uso. Por otra parte, en el caso de los niños y adolescentes, la prevención de la iniciación del tabaco y el alcohol es una poderosa herramienta para la prevención de uso de drogas también. El cerebro de los niños y adolescentes aún está en desarrollo y la ciencia de la prevención nos dice que cuanto antes se empieza a consumir sustancias psicoactivas, más probabilidades hay de desarrollar trastornos de abuso de sustancias más tarde en la vida4

3.Convención Única sobre Estupefacientes de 1961, enmendada por el Protocolo de1972, el Convenio sobre Sustancias Sicotrópicas de1971, y la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas de1988.


4.A lo largo del resto del documento, la terminología será utilizada de la siguiente manera. "El uso de drogas" se utiliza para referirse al uso no médico y / o no-científico de las drogas controladas en las tres convenciones internacionales. "El abuso de sustancias" se utiliza para referirse al "uso nocivo o peligroso de sustancias psicoactivas. Además del uso de drogas, esto incluye el consumo de tabaco, el abuso del alcohol, el uso indebido de los inhalantes y los medicamentos no sujetos a prescripción, el uso de nuevas sustancias psicoactivas(la llamada 'euforizantes legales' o 'drogas inteligentes').


 


  1. Ciencia de la Prevención

Gracias a la ciencia de la prevención, también sabemos mucho acerca de lo que es eficaz en la prevención del abuso de sustancias y qué no lo es. Es importante tener en cuenta que la ciencia no sucede por su propia voluntad. Le debemos lo que sabemos a la dedicación y el esfuerzo de los investigadores y profesionales que evalúan rigurosamente estos programas de prevención, y a las organizaciones que financiaron esta investigación. El propósito de este documento es la de organizar los resultados de estos años de investigación en un formato que mejore la capacidad de los encargados de formular políticas para tomar sus decisiones en base a la evidencia y la ciencia.


Esto no quiere decir que lo sabemos todo. A través del proceso de revisión se observaron muchas lagunas en la ciencia de prevención. La mayor parte de la ciencia se origina a partir de un puñado de países de altos ingresos de América del Norte, Europa y Oceanía.
Hay pocos estudios de otros entornos culturales o en los países de ingresos bajos y medianos. Por otra parte, la mayoría de los estudios son estudios de" eficacia" que examinan el impacto de las intervenciones en pequeños espacios controlados y con buenos recursos. Hay muy pocos estudios que han investigado la eficacia de las intervenciones en espacios de la “vida real". Además, existen pocos estudios que hayan calculado si las intervenciones y las políticas son costo-beneficiosas o costo-efectivas (y no sólo eficaces o efectivas). Por último, pero no menos importante, se ha observado que pocos estudios reportan datos desagregados por sexo.
Otro reto sugiere que a menudo los estudios no son suficientes como para ser capaz de identificar de manera concluyente "ingredientes activos", es decir, el componente o componentes que son realmente necesarios para hacer que la intervención o la política sea eficaz o efectiva, incluyendo los aspectos que tienen que ver con la ejecución de las estrategias (quién las ejecuta mejor? qué cualidades y entrenamiento son necesarios? qué métodos necesitan ser empleados? etc.).
Hay una falta de recursos y oportunidades para llevar a cabo evaluaciones rigurosas en algunos lugares, especialmente en países de bajos y medianos ingresos. Esto no quiere decir que el trabajo que se está realizando es ineficaz. Algunas de las evaluaciones cualitativas que se realizan reflejan indicios prometedores. Sin embargo, hasta que a estas estrategias no se les de la oportunidad de ser probadas de manera científica y rigurosa, no será posible afirmar si son eficaces o no.
Finalmente, como en todas las ciencias médicas, sociales y de comportamiento, el sesgo de publicación es un problema real. Los estudios que informan de nuevos hallazgos positivos tienen más probabilidades de ser publicados que los estudios que reportan resultados negativos. Esto significa que nuestro análisis está en riesgo de sobreestimar la eficacia y la efectividad de nuestras intervenciones y las políticas de prevención de drogas.
A nivel mundial hay una fuerte y urgente necesidad para que nuestra investigación sea nutrida y apoyada en el ámbito de la prevención de drogas. Es fundamental apoyar los esfuerzos de la investigación de prevención en los países de bajos y medianos ingresos, pero los sistemas nacionales de prevención de drogas en todos los países deberían invertir significativamente en la evaluación rigurosa de sus programas y políticas para contribuir a la base mundial de conocimientos. Se espera que las futuras actualizaciones y ediciones de estos estándares puedan presentar una imagen mucho más rica de la evidencia disponible.
¿Qué se puede hacer mientras tanto? Si los responsables de formular las políticas esperan que estos vacíos estén cubiertos antes de implementar iniciativas de prevención ¿Qué se puede hacer para prevenir el consumo de drogas y el abuso de sustancias, y asegurar que los niños/niñas y jóvenes crezcan sanos y seguros AHORA?
Las lagunas que se reporten dentro de una ciencia deben volvernos cautos, pero no disuadirnos de la acción. Un enfoque de prevención que ha demostrado trabajar en un área determinada en el mundo, es probablemente un mejor candidato para el éxito que uno que se crea localmente sólo sobre la base de la buena voluntad y las conjeturas. Esto es particularmente el caso de las intervenciones y políticas que aborden las vulnerabilidades, que son importantes en todas las culturas (por ejemplo, el temperamento, negligencia de los padres). Por otra parte, los enfoques que han fallado o incluso dar lugar a resultados negativos en algunos países son los principales candidatos para el fracaso y los efectos iatrogénicos en otros lugares. Los profesionales de la prevención, responsables políticos y miembros de la comunidad que participan en la prevención de drogas y la prevención del abuso de sustancias tienen la responsabilidad de tomar estas lecciones en consideración.
Lo que tenemos es una indicación valiosa de dónde se encuentra el camino correcto. Mediante el uso de este conocimiento y construyendo sobre él con mayor evaluación e investigación, vamos a ser capaces de proporcionar a los formuladores de políticas la información que necesitan para desarrollar sistemas nacionales de prevención que se basan en la evidencia científica y que van a apoyar a los niños/niñas, jóvenes y adultos en diferentes contextos para que lleven estilos de vida positivos, sanos y seguros.



  1. Los Estándares Internacionales

Este documento describe las intervenciones y las políticas para las que se ha encontrado resultados positivos de prevención, en base a la evidencia científica y que podrían servir como base de un programa de prevención de drogas nacional de salud centrado en un sistema5 efectivo. Estos Estándares, Internacionales también proporcionan una guía de cómo las intervenciones y las políticas deben aplicarse en base a las características comunes que tienen las intervenciones y las políticas que producen resultados positivos. Por último, el documento analiza cómo las intervenciones y políticas deben existir en el contexto de los sistemas nacionales de prevención, apoyando y sosteniendo su desarrollo, implementación, monitoreo y evaluación sobre la base de datos y evidencias.



El proceso de desarrollo de las Normas Internacionales

El documento ha sido creado y publicado por UNODC, con la asistencia de un grupo mundialmente representativo de 85 investigadores, responsables políticos y profesionales, organizaciones no gubernamentales e internacionales. Los miembros de este Grupo de Expertos fueron -en parte- seleccionados por UNODC debido a su experiencia en el campo de la investigación y actividades en el ámbito de la prevención de drogas. Además, los miembros fueron nombrados por los Estados Miembros, ya que todos ellos habían sido invitados a participar en el proceso.


Los miembros del grupo se reunieron en dos ocasiones: en enero de 2012 para proporcionar orientación general a UNODC sobre el alcance del proceso, y en junio de 2012 para revisar la evidencia recogida hasta ese momento y un primer borrador del documento. El grupo hizo recomendaciones a UNODC sobre la elaboración de una metodología para la evaluación sistemática de la evidencia recolectada. Una descripción completa de la metodología utilizada para reunir y evaluar las pruebas se describe con detalle en un apéndice a este documento (Anexo II)6. Los siguientes párrafos proporcionan un breve resumen de la metodología para enmarcar la información contenida en este documento.

5-A lo largo del documento y por el bien de la simplicidad, a los esfuerzos de prevención de drogas se les conoce como 'intervenciones' o 'políticas'. Una intervención se refiere a un grupo de actividades. Esto podría ser un programa que se desarrolla en un lugar específico, además de las actividades normales desarrolladas en ese entorno (por ejemplo, sesiones de educación para la prevención de drogas en las escuelas). Sin embargo, las mismas actividades también pueden ser implementadas como parte del funcionamiento normal de la escuela (por ejemplo, sesiones de educación para la prevención de drogas como parte del programa normal de promoción de la salud). Normalmente, la evidencia de la mayoría de las intervenciones se ha derivado de la evaluación de los "programas" específicos, de los cuales puede haber muchos por cada tipo de intervención. Por ejemplo, hay muchos programas destinados a prevenir el consumo de drogas a través de la mejora de las habilidades de los padres (por ejemplo, "Programa de Fortalecimiento de Familias", "Triple-P ','Los años increíbles”', etc.) Estos son los diferentes programas que implementan la misma intervención. Una política se refiere aún enfoque regulador ya sea en un entorno o en la población general. Los ejemplos incluyen políticas sobre el uso de sustancias en las escuelas o en el lugar de trabajo o las restricciones a la publicidad de tabaco o alcohol .Por último, en aras de resumir, a veces las norma sutilizan el término "estrategias" para referirse a ambas intervenciones y políticas en conjunto(es decir, una estrategia puede ser una intervención o una política).


6Todos los apéndices y anexos están disponibles en el sitio web de la ONUDD: http://www.unodc.org/unodc/en/prevention/prevention-standards.html.


La evidencia que constituye la base de este documento, ha sido aportada por el Grupo de Expertos. Los participantes en el grupo, identificaron trabajos claves en áreas muy bien investigadas, así como la investigación que estaba disponible en forma más limitada con respecto a determinados temas o áreas geográficas. Fueron aceptadas publicaciones en todos los idiomas, tanto de revistas académicas como informes de las organizaciones. La lista completa de los 584 estudios considerados durante este proceso se adjunta como Anexo I.


Todos los estudios recibidos fueron examinados para identificarlos estudios que informaron sobre la eficacia o efectividad de una intervención o identificaron una política en materia de prevención de abuso de sustancias (resultaron 225 estudios). En el caso de las intervenciones dirigidas a los niños pequeños, también se incluyeron estudios importantes sobre los factores de riesgo y protectores (31 estudios). Esto se debe a que no todas las intervenciones dirigidas a este grupo de edad han tenido la oportunidad de seguir a los participantes en sus siguientes años de vida, para ver si la intervención tuvo un efecto en su posterior abuso de sustancias. Los estudios epidemiológicos que discuten prevalencia, incidencia, l vulnerabilidades y resilencia relacionados al abuso de sustancias no se incluyeron en el proceso que se describe a continuación, pero se incluyen en las referencias, junto con los estudios que exploran temas importantes en la prevención del abuso de sustancias (268 estudios).
Siguiendo el análisis de estos estudios, los mismos se clasificaron de acuerdo con su metodología, a saber: revisiones sistemáticas (137), estudios controlados aleatorios (60), y otros estudios primarios tales como los ensayos controlados no aleatorios, estudios longitudinales, etc. (60). Se realizó un proceso de selección para reducir el número de estudios a ser analizados a un número más manejable. Todas las revisiones sistemáticas fueron incluidas, pero se incluyeron los estudios primarios (ensayos aleatorios de control, pruebas de control no aleatorios, estudios longitudinales y otros estudios primarios), sólo si proporcionan evidencia adicional de una intervención o política específica a la proporcionada por las revisiones sistemáticas sobre todo en relación con el consumo de drogas y la representación geográfica. Esto tuvo como resultado la selección de 16 ensayos controlados aleatorios y otros 8 estudios primarios.
A continuación, se evaluó la calidad tanto de las revisiones sistemáticas como la de los estudios primarios seleccionados. Los instrumentos utilizados para la evaluación se basan en las que se consideran que constituyen las mejores prácticas en el ámbito médico, social y conductual. Los estudios se evaluaron como "buena", "aceptable" y "no es aceptable". Sólo se analizaron los estudios evaluados como "bueno" o "aceptable"(70 revisiones sistemáticas, 10 ensayos aleatoriamente controlados y un estudio primario). Más aún, sólo las intervenciones y políticas apoyadas por estudios catalogados como "bueno" o "aceptable" se presentan en los Estándares Internacionales.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que la calidad de los estudios no posee el mismo nivel de calidad que el impacto real posible de la intervención o la política. Hay casos en los que la "buenas" revisiones sistemáticas concluyen que los estudios disponibles para ellos eran pocos o con resultados mixtos. Esto se indica en el texto de formulaciones tales como "la intervención podría o puede prevenir el abuso de sustancias”.

El documento
Después de esta introducción, el documento consta de tres secciones principales. El primero describe las intervenciones y las políticas que han demostrado resultados positivos en la prevención del uso de drogas y el abuso de sustancias. Las intervenciones y políticas se agrupan por la edad del grupo objetivo, representando una etapa de desarrollo muy importante en la vida de una persona: el embarazo, infancia y niñez temprana, la niñez intermedia, adolescencia temprana, la adolescencia y la adultez7.
Algunas intervenciones y políticas pueden ser dirigidos a(o son relevantes) para más de un grupo de edad. En este caso, la descripción no se repite. Se incluyen en la edad de los que son más relevantes con una referencia a las otras etapas de desarrollo para las que existe también evidencia disponible.

La descripción de cada estrategia incluye, en la medida de lo posible, los siguientes detalles.



  • Una breve descripción;

  • La evidencia disponible, y

  • Las características que parecen estar ligadas a resultados positivos o no negativos.



  • Breve descripción

Esta sub-sección describe brevemente la intervención o la política, sus principales actividades y bases teóricas. Además, incluye una indicación de si la estrategia es apropiada para la población en general (prevención universal) o de los grupos que están particularmente en riesgo (prevención selectiva) o para las personas que están particularmente en riesgo (prevención indicada, que también incluye individuos que podrían haber comenzado a experimentar y por lo tanto corren especial riesgo de desarrollar trastornos).
Nota (7): Cada niño es único y su desarrollo estará también influenciado por una serie de factores socio-económicos y culturales. Por eso, los rangos de referencia de las distintas edades no han sido definidos numéricamente. Sin embargo, como regla general, se podría considerar lo siguiente: la infancia y la niñez temprana se refieren a niños/niñas en edad pre-escolar, la mayoría de 0-5 años de edad; la niñez intermedia se refiere a los niños/niñas que están en la escuela primaria, de aproximadamente 6 a 10 años de edad; la adolescencia temprana se refiere a los primeros años de la escuela secundaria, 11-14; adolescencia se refiere a la escuela secundaria superior: de 15 a 18/19 años de edad; la edad adulta se refiere a los años posteriores. Aunque el rango de adulto joven (años de universidad, 20-25 años) no se ha utilizado en las normas por razones de conveniencia, también se hace referencia a veces ya que una gran cantidad de literatura científica hace referencia a este rango.


  • La evidencia disponible




El texto describe una indicación de lo que es la evidencia disponible y los resultados reportados en el mismo por sustancia. Por otra parte, siempre que estén disponibles, los tamaños del efecto se incluyen, según lo establecido en los estudios originales. La fuente geográfica de los datos está indicada para ofrecer a los legisladores una indicación de si ya se sabe que es una estrategia eficaz en diferentes lugares geográficos. Por último, si hay una indicación de costo-beneficio, ésta también se incluye en estos párrafos. Esta parte del texto se basa exclusivamente en los estudios incluidos en la evaluación de la evidencia y fueron evaluados como" aceptable "o" bueno ", tal como se describe en el Apéndice II. En particular, una tabla que resume las características y los resultados de los estudios se ha adjuntado como Anexo Ve el Apéndice lI .





  • Características relacionadas con resultados positivos, neutrales o negativos

El documento también proporciona una indicación de las características que se han encontrado por el Grupo de Expertos, de estar vinculadas a resultados positivos y, cuando sea posible, a resultados neutrales o negativos. Las indicaciones no se deben tomar para implicar una relación de causa y efecto. Como se señaló anteriormente, no existe evidencia suficiente para permitir este tipo de análisis. Por el contrario, la intención es guiar hacia la dirección en la que es probable que se den más oportunidades de éxito de acuerdo al conjunto de investigaciones y la experiencia práctica del Grupo de Expertos.
En la Tabla1, inmediatamente después de esta sección, se resumen las intervenciones y las políticas que han demostrado dar resultados positivos en la prevención del abuso de sustancias, tomando en cuenta la edad del grupo objetivo y el entorno, así como por el nivel de riesgo y una indicación de la eficacia. Tal indicación combina la fuerza de la evidencia evaluada de acuerdo con la metodología descrita anteriormente, con la descripción de los resultados alcanzables, como se describe en la Sección II. Se debe enfatizar esto es puramente indicativo y no debe tomarse para implicar una recomendación prescriptiva de ninguna manera.
Una segunda sección describe brevemente los temas de prevención, donde es particularmente necesaria una mayor investigación. Esto incluye intervenciones y políticas para las que no se encontró evidencia de calidad aceptable, pero también problemas emergentes de abuso de sustancias, así como grupos especialmente vulnerables. Siempre que sea posible, se proporciona una breve discusión de las potenciales estrategias.
La tercera y última sección describe los componentes posibles de un sistema nacional de prevención efectivo construido sobre la base de intervenciones y políticas basadas en la evidencia y orientadas hacia el desarrollo sano y seguro de los/las niños/niñas y jóvenes. Esta es otra área en la que se necesita urgentemente más investigación, ya que las investigaciones se han centrado tradicionalmente en la efectividad de intervenciones y políticas individuales. Por lo tanto, la redacción de esta sección se benefició de la experiencia y el consenso del Grupo de Expertos.


Adolescencia temprana Tabla1: Resumen de las intervenciones y las políticas que han de mostrado dar resultados positivos en la prevención de abuso de sustancias



Familia

Escuela



Prenatal y la infancia

La infancia temprana



La niñez media

Adolescencia temprana

adolescencia



Edad adulta



























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