Raymond Bernard La Tierra Hueca Raymond Bernard



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Raymond Bernard
La Tierra Hueca
El mayor descubrimiento geográfico de la historia
Título del original en inglés: The Hollow Earth

ÍNDICE


Prefacio (a)

Los OVNIS y los secretos gubernamentales

Acontecimientos importantes

Lo que este libro quiere probar

Prefacio (b)

I. El descubrimiento del almirante byrd que marcó una época

II. La tierra hueca

III. El libro de William Reed, The Phantom of the Poles

IV. El libro de Marshall B. Gardner: A Journey to the Earth's Interior or Have the Poles Reaüy Been Discovered?

V. ¿Realmente se ha descubierto el polo norte?

VI. El origen de los esquimales

VII El origen subterráneo de los platillos voladores

VIII. Descripción de una expedición aérea teórica a la abertura polar que conduce al interior hueco de la tierra

IX. Agharta, el mundo subterráneo

X. Conclusión

XI. OVNIs o platillos voladores en épocas antiguas

XII. Platillos voladores, propulsión y relatividad

DEDICADO
A los futuros exploradores del Nuevo Mundo que existe más allá de los Polos norte y sur en el interior hueco de la Tierra. A los que repetirán los vuelos históricos del Almirante Byrd y su expedición, 2741 kilómetros más allá del Polo Norte y más de 3709 kilómetros más allá del Polo Sur, quienes penetraron nuevos territorios desconocidos que no aparecen en ningún mapa; los que cubren un área inmensa de tierra cuyo tamaño, mayor que el de América del Norte, abarca bosques, montañas, lagos, vegetación y vida animal. El nombre del primer aviador que alcance este Nuevo Territorio, ignorado hasta que lo descubrió el Almirante Byrd, quedará registrado en la historia como un nuevo Cristóbal Colón. Será más importante aún, pues mientras aquél descubrió un nuevo continente, éste descubrirá un Nuevo Mundo.


PREFACIO (a)
Lo que se expone en la presente publicación es una enumeración de descubrimientos y datos científicos, hechos conocidos de fisiología y referencias a los escritos antiguos tal como se encontraron.

Hay muchas autoridades que han reconocido la existencia de platillos voladores y otros fenómenos extraños, que los científicos niegan o temen admitir. Pocas personas en los Estados Unidos se animan a decir toda la verdad y nada más que la verdad sobre cualquier tema (aunque la conozcan). Esto es más cierto aún con respecto a los científicos "educados" y a los hombres poderosos e importantes. Los gobiernos podrían caer y el dinero y el crédito desvanecerse. Habría un caos absoluto e individuos de alto rango se verían social y económicamente arruinados.

La verdad es una cualidad tan rara, un elemento extraño tan infrecuente en esta civilización fraudulenta, que nunca se recibe en forma gratuita, sino que debe luchar por un lugar en el mundo. No existe una escuela pública que enseñe la verdad sobre religión, salud, el sistema del dinero, la política de cómo comprar y vender, etcétera.

No asumimos la responsabilidad de las opiniones expresadas —o implicadas— por el autor. No tenemos autoridad para comentar al respecto. Los libros y los folios se venden para ser aceptados o rechazados, y el propósito de este trabajo es disipar la oscuridad y activar las mentes de la gente. Quienes se interesen pueden leer, hay miles de libros más enriquecedores que las noticias facilistas de las páginas diarias de escándalos.

En noviembre de 1957, un médico y científico conocido en todo el mundo murió en una penitenciaría federal de los Estados Unidos, donde estuvo encarcelado por resistirse a una ilegítima orden judicial destinada a prohibir sus vitales investigaciones, robar sus descubrimientos y matar al descubridor. Se trataba del doctor Wilhelm Reich. Esta fue la culminación de más de diez años de acoso y persecución en manos de conspiradores cuidadosamente ocultos, que utilizaron agencias federales y cortes del país para defraudar a la gente e impedirle conocer y utilizar descubrimientos cruciales en física, medicina y sociología, que podrían ayudar a traer la felicidad y la paz de toda la humanidad, tan buscada por los hombres y las mujeres de buena voluntad.

El "aparato" mencionado (en la orden judicial) era un "acumulador de energía orgánica", un invento de Reich, que luego fue aclamado por el difunto doctor en medicina Theodore P. Wolfe, como "el descubrimiento más importante de la historia de la medicina". La Administración de alimentos y drogas evadió, evitó y prohibió por completo —también la quemó— la verificación documentada publicada por muchos científicos o médicos de reputación en todo el mundo, que duplicaron, verificaron y publicaron la corroboración de los descubrimientos de Wilhelm Reich. Estos libros no ofrecían remedios. La Administración de alimentos y drogas dijo que constituían marcas fraudulentas. Sus descubrimientos experimentales conocidos eran revolucionarios; amenazaban los intereses comerciales existentes, en especial los de la industria farmacéutica, las compañías eléctricas, etcétera. Se impuso la decisión de destruir ese descubrimiento, como se había hecho con el Krebiozen y otras curas del cáncer.

Por lo tanto, no entraré en discusiones con respecto a este libro o su autor. Aceptarlo o rechazarlo es privilegio del lector. A nadie le importa. Si le despierta una cuerda sensible, existen otros libros a los que puede recurrir en busca de conocimientos nuevos, que no se enseñan en las escuelas o a través de los medios públicos.

Robert Fieldcrest

LOS OVNIS Y LOS SECRETOS GUBERNAMENTALES
El difunto Frank Edwards, comentarista televisivo de valiente franqueza, dijo: "Las órdenes de mantener secretos en relación con los OVNIs vienen de 'arriba'. La Fuerza aérea es sólo el chivo expiatorio". Edwards fue un pionero destacado en el campo de estudio de los OVNIs y realizó una esforzada cruzada para desenmascarar la censura oficial e informar al público del ocultamiento de información por parte del gobierno. Como su amigo de muchos años, estoy seguro de que sabía de qué hablaba y concuerdo con esa opinión.

Revelaciones recientes, de diferentes fuentes, confirman sus conclusiones. Es con este pensamiento en mente que se realizó la presente recopilación de hechos para la información y consideración del lector.

Por años, muchos investigadores de OVNIs presintieron que la Fuerza aérea conocía hechos relacionados con el tema, que retenía por razones de su exclusivo conocimiento. En los últimos años, se han escrito y publicado varias opiniones que concuerdan con esto. A continuación se citan algunas de las más autorizadas.

En 1958, Bulkley Griffin, de la oficina de Washington del Standard-Times de New Bedford, Massachusetts, escribió una serie de artículos excelentes para ese periódico. Uno de ellos se llamó: "La censura del Pentágono sobre los OVNIs es efectiva". En ese artículo se dice:

"Uno se pregunta qué derecho tiene una organización militar para monopolizar el control de la situación de los OVNIs e interferir con el conocimiento público al respecto.

"La Fuerza aérea tiene una respuesta propia. La regulación 200-2 comienza así: 'la investigación y el análisis de la Fuerza aérea de los OVNIs sobre los Estados Unidos se relaciona en forma directa con la responsabilidad que tiene sobre la seguridad del país'. Más tarde, en la regulación 200-2 se clasifica a los OVNIs como una posible amenaza para la seguridad nacional.

"¿A qué se debe el amplio y persistente secreto de la Fuerza aérea sobre los OVNIs? Esta pregunta carece de respuesta definida. La CÍA, en una proporción desconocida, y el FBI, en casos individuales, se han interesado por la situación. Ninguna de las dos organizaciones se destaca por dar información al público. El Consejo de seguridad nacional opera en forma similar.

"El personal del Subcomité permanente del Senado también realizó estudios sobre el tema y decidió no investigar o realizar audiencias abiertas o cerradas sobre el tema. Ello implica una victoria para la Fuerza aérea, que lucha con discreción y energía contra la intervención del Congreso."

En la última parte de 1958 otra serie de artículos de igual calidad, escritos por John Lester, apareció en el Newark Star Ledger. Lo siguiente es un pasaje pertinente:

"Ayer, se aclamó como 'uno de los más importantes sucesos en el problema de los platillos voladores' una nota donde se revela que el personal del gobierno rastrea objetos misteriosos."

El Mayor Donald E. Keyhoe, Director del Comité nacional de investigaciones sobre los fenómenos aéreos, dijo: "Las revelaciones de este periódico confirmaron en público lo que nuestro Comité de investigaciones ya sabía, es decir, que muchos observadores calificados saben que los platillos voladores son una realidad y están controlados por inteligencia".

Keyhoe, un oficial retirado de la Marina, agregó que "esta revelación del Star Beacon debería ayudar a derrotar la censura oficial, que oculta la verdad al público".

Secretamente la Fuerza aérea y la Agencia central de inteligencia están escondiendo información hasta decidir qué decirle a la población de los Estados Unidos.

La conclusión de un agente de alto rango de inteligencia de la Fuerza aérea es que los objetos voladores no identificados son vehículos interplanetarios.

Un trabajo titulado "Manejo de noticias" apareció en la edición de enero-febrero de 1963 de UFO Investigator (Investigador de OVNIs) de Keyhoe. Hacía referencia a un comentario del congresal John E. Moss, Director del Subcomité sobre información gubernamental, aparecido en el Washington-World, donde Moss decía:

"Controles cada vez más estrictos se usan en la manipulación de información a nivel del Departamento de defensa. Los oficiales de información de los diversos Servicios tal vez queden reducidos a la función del muñeco del ventrílocuo. El público no tiene que probar su derecho a enterarse."

El congresal Moss dijo al NICAP que su comité está autorizado a examinar evidencia que demuestra la ocultación de informes o documentos específicos sobre OVNIs, aunque no tiene la autoridad para investigar el tema general de la censura.

Por otra parte, el Mayor Keyhoe adhirió a la creencia de que los platillos voladores existen, antes y después de su primer artículo sobre el tema, que se publicó en la edición de enero de 1950 de la revista True.

Ya me referí al papel clave que la CÍA desempeña en los secretos sobre OVNIs; más evidencia se encuentra en un párrafo del libro -Inside Saucer Post 3-0 Blue- (Dentro del Platillo Puesto 3-0 Azul) de Leonard H. Stringfield, un investigador conocido de OVNIs, de Cincinatti, Ohio. En la página 42 del libro, Stringfield dice: "La declaración misma fue hecha por el señor A. D. de una de las más importantes agencias en Washington: 'Sí, yo tenía un caso para la Corte federal'. Sin embargo, dijo que usaría una orden judicial, si fuera necesario, para impedir que cualquiera testificara en la Corte con respecto a este libro, porque la máxima seguridad se aplica al tema de los OVNIs. Por lo tanto, mi abogado sugirió que abandonáramos el caso.

"Se demuestra que los archivos de la Fuerza aérea sobre platillos voladores están bajo llave de 'máxima seguridad'".

Varios años después de la publicación de este libro, Stringfield confirmó que el señor A. D. al que se había referido era Alien Dulles, director anterior de la CÍA. La experiencia de Stringfield sirvió para ilustrar el serio interés que esta agencia tiene en el tema de los OVNIs. En una época, mi opinión era que la Fuerza aérea retenía información certera sobre los OVNIs, al igual que sobre otros temas; sin embargo, a raíz de sucesos posteriores, ya no adhiero a esta convicción. Uno de los factores principales para cambiar de parecer fue una conversación con el difunto Wilbert B. Smith, alrededor de dos años antes de su fallecimiento. Le pregunté si era la Fuerza aérea u otro departamento el que ocultaba la información al público. El respondió que no era ese organismo, sino "un pequeño grupo de muy alto rango en el gobierno". Al insistir sobre el tema, se negó a identificar el grupo al que se refería y de inmediato desvió la conversación por otro canal.

Hubo que esperar la publicación del libro -The Invisible Government- (El gobierno invisible), en mayo de 1964, para develar la clave de este misterio. El libro dice: "El grupo especial fue creado en los primeros años de la administración de Eisenhower, bajo la orden secreta 54/12. Se conocía como 'el grupo 54/12' por los pocos enterados, y aún se llama igual... Hace una década que funciona como el centro oculto de poder del gobierno invisible. El grupo especial siempre operó en una atmósfera de reserva que excede la de cualquier otra rama del gobierno de los Estados Unidos... Los hombres de la CÍA por lo general piensan en el grupo especial cuando afirman que la agencia nunca fijó la política, sino que sólo actúa bajo la orden de una autoridad más alta".

Newsweek del 22 de junio de 1964 publicaba una crítica de -El gobierno invisible-, que decía: "Una de sus más importantes revelaciones es la existencia del grupo especial '54/12', hasta ahora un agregado clasificado del Consejo de seguridad nacional, que el Presidente designa para decidir sobre operaciones especiales. En términos prácticos, no hay figuras de nivel más alto imaginables que aquellas que componen el '54/12'". Siguen los nombres de los miembros del grupo.

¿Era el "grupo 54/12" el "pequeño grupo de tan alto rango en el gobierno" al cual se refería Wilbert Smith?. Ante los hechos mencionados, parecería lógico que sí, y si esto fuera cierto, explicaría por qué todos los intentos de obtener audiencias abiertas sobre temas de OVNIs hasta la fecha han fracasado.

Sólo podemos esperar que el público termine por darse cuenta de su derecho inalienable a conocer la verdad sobre el tema. ¿Podrá un "grupo especial" de alto rango frustrar sus esfuerzos? ¡Sólo el tiempo lo dirá!

ACONTECIMIENTOS IMPORTANTES EN LA HISTORIA DEL GRAN DESCUBRIMIENTO GEOGRÁFICO DEL CONTRAALMIRANTE RICHARD E. BYRD: LAS ÁREAS NUEVAS DE TIERRA DENTRO DE LAS CONCAVIDADES POLARES Y MÁS ALLÁ DE LOS POLOS NORTE Y SUR


Diciembre de 1929: "El memorable descubrimiento del 12 de diciembre de la tierra, hasta el momento desconocida, más allá del Polo Sur, realizado por el Capitán Sir George Hubert Wilkins, exige que la ciencia modifique el concepto que ha tenido durante los últimos cuatrocientos años sobre el contorno del sur de la Tierra".

—Dumbrova, explorador ruso.


Febrero de 1947: "Me gustaría ver esa tierra más allá del Polo (Norte), esa área es el centro del Gran Desconocido".

—Contraalmirante Richard E. Byrd, de la Armada de los Estados Unidos, antes de su vuelo de siete horas y 2.740 kilómetros más allá del Polo Norte.


(Nota del autor: El Almirante Byrd no cruzó el Polo Norte a lo largo de 2.740 kilómetros hasta el otro lado de la Tierra, un lugar lleno de hielo, como la otra región de donde venía, sino que voló más allá del Polo: entró por la abertura polar hasta el interior hueco de la Tierra y atravesó una región sin hielo, de montañas, lagos, ríos, vegetación y vida animal.)

Noviembre de 1955: "Esta es la expedición más importante en la historia del mundo".

—Contraalmirante Richard E. Byrd, antes de partir para explorar la tierra más allá del Polo Sur.

Enero de 1956: "El 13 de enero, los miembros de la expedición de los Estados Unidos lograron volar 4.350 kilómetros desde la base de McCurdo Sound, que se encuentra a 645 kilómetros al oeste del Polo Sur, y penetraron en una extensión de tierra de 3.700 kilómetros más allá del Polo".

—Anuncio radial de la expedición antártica de Byrd, confirmada por la prensa de los Estados Unidos el 5 de febrero de 1956.
Marzo de 1956: "La presente expedición ha abierto un vasto territorio nuevo".

—Contraalmirante Byrd, el 13 de marzo de 1956 cuando volvió de su expedición al Polo Sur.


"¡aquel continente encantado en el cielo, tierra del misterio eterno!"

—Contraalmirante Byrd antes de su muerte.

(Nota del autor: Byrd se refiere en forma enigmática a la nueva tierra desconocida que descubrió más allá de los Polos Norte y Sur, dentro de las aberturas polares, las que, por el conocido fenómeno polar del "reflejo del cielo" —por el que las tierras de abajo se reflejan en el cielo como en un espejo—, alude a las nuevas áreas más allá de ambos Polos, Norte y Sur, como "un continente encantado en el cielo".)
LO QUE ESTE LIBRO QUIERE PROBAR

1-Que la Tierra es hueca y no una sólida esfera como se suele suponer, y que su interior hueco se comunica con la superficie a través de dos aberturas polares.

2-Que las observaciones y los descubrimientos del Contraalmirante Richard E. Byrd de la Armada de los Estados Unidos, el primero en entrar por las aberturas polares —lo que realizó por un trayecto total de 6.450 kilómetros en el Ártico y Antártico— confirman la veracidad de nuestra teoría revolucionaria de la estructura de la Tierra, así como lo comprueban las observaciones de otros exploradores del Ártico.

3-Que, en concordancia con nuestra teoría geográfica de la concavidad de la Tierra en los polos —que se abren al interior hueco— nadie ha podido llegar a los Polos Norte y Sur, porque no existen.

4-Que la exploración del Nuevo Mundo desconocido, del interior de la Tierra, es mucho más importante que la del espacio; y que las expediciones aéreas del Almirante Byrd muestran que tales exploraciones son factibles.

5-Que la nación cuyos exploradores alcancen primero este Nuevo Mundo en el interior hueco de la tierra, se convertirá en la principal nación del mundo, pues el interior tiene una extensión mayor que la superficie terrestre. Esto se puede llevar a cabo si se recorre el mismo camino que el de los vuelos del almirante Byrd, más allá de los hipotéticos Polos Norte y Sur, y hacia adentro de las aberturas ártica y antártica.

6-Que no hay razón alguna por la cual el interior hueco de la Tierra, con un clima más cálido que la superficie, no fuera el hogar de la vida de toda flora y fauna, inclusive del hombre. De ser así, es muy posible que los misteriosos platillos voladores provengan de una avanzada civilización dentro de la Tierra.

7-Que, en el caso de una guerra nuclear, el interior hueco de la tierra permitiría la continuidad de la vida humana después de que la radio actividad extermine toda la vida en la superficie de la Tierra; también proporcionaría un refugio ideal para la evacuación de sobrevivientes de la catástrofe, con el fin de que la raza humana no se extinguiera por completo.


PREFACIO (b)
El propósito de este libro es presentar evidencia científica para probar que la Tierra no es una esfera sólida con un centro inflamado de metal fundido, como se suele suponer, sino que es hueca, con aberturas en los polos. Además, en su interior hueco existe una civilización avanzada, que es la creadora de los platillos voladores.

La teoría de la Tierra hueca surgió de los escritos de William Reed en 1906; la amplió otro norteamericano, Marshall B. Gardner en 1920. En 1959, F. Amadeo Giannini escribió el primer libro sobre el tema después del de Gardner. En el mismo año, Ray Palmer, editor de la revista Platillos Voladores, aplicó la teoría para encontrar una explicación lógica a la cuestión del origen de los platillos voladores.

Las teorías de Reed y Gardner hallaron confirmación en las expediciones al Ártico y Antartico del Contraalmirante Richard E. Byrd, en 1947 y 1965, respectivamente, que penetraron 2.740 kilometros Si llegó a la Unión Soviética, o ésta sabe al respecto, pero adoptó la misma política de silencio y reserva.

Si la Unión Soviética supiera, enviaría tropas de submarinos con potencia atómica, aviones y rompehielos a este territorio desconocido, para ser los primeros en explorarlo y reclamarlo como propio. Es probable que la razón de que los Estados Unidos callaron y ocultaron este descubrimiento, fuera impedir todo esto. Sin embargo, ya que el secreto fue revelado y radiodifundido por Giannini, Palmer y otros, y es de público conocimiento, ya no puede considerarse secreto.

Esperamos que se realice una expedición seria de parte de una nación neutral que desee la paz, como Brasil, para explorar el Nuevo Mundo más allá de los polos y establecer contacto con la civilización avanzada que existe allí, y cuyos platillos voladores son evidencia de su superioridad con respecto a nosotros en cuanto a desarrollo científico. Tal vez esta raza más antigua y sabia nos salve de nuestra destrucción e impida una futura guerra nuclear, y nos permita establecer una Nueva Era en la tierra. Una era de paz permanente, con un gobierno mundial que prohíba todas las armas nucleares y represente a todos los pueblos de la tierra.

Capítulo I

EL DESCUBRIMIENTO DEL ALMIRANTE BYRD QUE MARCO UNA ÉPOCA

El mayor descubrimiento geográfico en la historia de la humanidad

"Ese Continente encantado en el Cielo. ¡Tierra del Misterio Eterno!"

"Me gustaría ver esta tierra más allá del Polo (Norte). ¡Esa área más allá del Polo es el centro del Gran Desconocido!"

Contraalmirante Richard E. Byrd.

Las dos citas anteriores son del más importante explorador de los tiempos modernos, el Contraalmirante Richard E. Byrd, de la Armada de los Estados Unidos. No se les puede encontrar sentido ni comprender de acuerdo a las viejas teorías geográficas de que la tierra es una esfera sólida con un centro inflamado, en la que los dos polos son puntos fijos. Si este fuera el caso, y si el Almirante Byrd voló respectivamente 2.740 y 3.710 kilómetros a través de los Polos Norte y Sur a las tierras de hielo y nieve del otro lado —cuya geografía se conoce—, resultaría incomprensible que él mencionara en su comentario este territorio como "el Gran Desconocido". Además, no habría razón para que empleara un término como "tierra del misterio eterno". Byrd no era poeta, y lo que describió fue lo que observó desde el avión. Durante el vuelo ártico de 2.740 kilómetros más allá del Polo Norte, informó por radio que debajo de él no había hielo y nieve, sino áreas de montañas, bosques, vegetación, lagos, ríos y que veía animales extraños parecidos a los mamutes congelados encontrados en hielo ártico. Resulta evidente que había entrado en una región más cálida que el territorio de hielo que se extiende desde el Polo a Siberia. Si Byrd se hubiera referido a esta región, no tendría razón para llamarla "el Gran Desconocido", ya que se puede alcanzar con sólo atravesar el Polo de un lado de la región ártica al otro.

La única forma de comprender las frases enigmáticas de Byrd es descartar la concepción tradicional de la formación del planeta y considerar una, completamente nueva, que sostiene que las extremidades ártica y antartica no son convexas sino cóncavas. Por lo tanto, al ir más allá de los polos, Byrd entró en las concavidades polares. Es decir, que no cruzó los polos hacia el otro lado, sino que entró a la depresión polar, que, como veremos más adelante, se abre al interior hueco de la tierra. Tiene un clima tropical y es el hogar de plantas, animales y humanos. Este es el "Gran Desconocido" al que se refería Byrd, no el área de nieve y hielo del otro lado del Polo Norte, que se extiende al norte de Siberia.

La nueva teoría geográfica, presentada por primera vez en este libro, explica las frases enigmáticas de Byrd y muestra que no fue un soñador, como puede parecerles a aquellos que se aferran a teorías geográficas antiguas. Había entrado a un territorio nuevo, "desconocido" porque no estaba en ningún mapa, porque todos los mapas fueron hechos sobre la base de la creencia de que la tierra es esférica y sólida. Ya que casi todas las tierras en esa esfera sólida fueron exploradas y registradas por los exploradores polares, no había lugar para el territorio descubierto por el Almirante Byrd: ¡un área tan grande como América del Norte!, que él llamó el Gran Desconocido.

Este misterio sólo se puede resolver si aceptamos el concepto básico de la formación de la tierra presentado en este libro y apoyado por las observaciones de los exploradores árticos, que se citarán en este trabajo. De acuerdo a este concepto revolucionario, la tierra no es una esfera sólida, sino que es hueca, con aberturas en los polos. El Almirante Byrd entró por ellas por una distancia de 6.450 kilómetros durante sus expediciones ártica y antártica de 1947 y 1956. El "Gran Desconocido" al que se refería Byrd era la extensión sin hielo dentro de las concavidades polares, abiertas al interior hueco de la tierra. Si este concepto es acertado, como trataremos de probar, los Polos Norte y Sur no existen ya que estarían ubicados en el aire, en el centro de las aberturas polares, y no en la superficie terrestre. Esta visión se presentó por primera vez en un libro llamado -Phantom of the Poles- (Fantasma de los Polos), de William Reed, publicado en 1906, poco tiempo después de que el Almirante Peary afirmó descubrir el Polo Norte y luego lo negó. En 1920, se publicó otro libro, escrito por Marshall Gardner, llamado -A Journey to the Earth's Interior or Have the Poles Really Been Discovered?- (Un viaje al interior de la Tierra o ¿los polos de veras fueron descubiertos?), que reclamaba la autoría de la misma teoría. Resulta curioso que Gardner no tuviera conocimiento alguno del libro de Reed y llegara a sus conclusiones en forma independiente. Ambos decían que la Tierra es hueca, con aberturas en los polos y que, en su interior, vive una vasta población de millones de habitantes, que conforman una civilización avanzada. Es probable que este sea el "Gran Desconocido" al que hacía referencia Byrd.

Una vez más, aclararé que Byrd no pudo tener en mente ninguna parte de la superficie conocida de la tierra cuando dijo estas palabras, sino que habló de una área de tierra desconocida, libre de hielo y nieve, con vegetación, bosques y vida animal, que no existe en ningún lado en la superficie terrestre, sino dentro de la depresión polar, y que recibe el calor del interior hueco, donde hay temperaturas más altas que en la superficie con la que está comunicada. Sólo en base a este concepto, entenderemos los comentarios de Byrd.

En enero de 1956, el Almirante dirigió otra expedición al Antártico, donde penetró 3.700 kilómetros más allá del Polo Sur. El anuncio por radio de ese momento (13 de enero de 1956) fue: "El 13 de enero, miembros de la expedición de los Estados Unidos penetraron en una extensión de 3.700 kilómetros más allá del Polo. El aviador era el Contraalmirante George Dufek de la Unidad Aeronaval de los Estados Unidos. La palabra "más allá" es muy significativa y resultará incomprensible para aquellos que creen en la antigua concepción de que la tierra es sólida. Para ellos, significaría la región del otro lado del continente antártico y el océano que queda más allá, no un "vasto territorio nuevo" —que no está en ningún mapa— ni sería "la más importante expedición de la historia del mundo". La geografía de la Antártida es bastante conocida, y el Almirante Byrd no agregó nada significativo al conocimiento sobre este continente. Si este fuera el caso, ¿por qué hizo comentarios tan descabellados y faltos de pruebas, en especial si tomamos en cuenta su posición como contraalmirante de la Armada de los Estados Unidos y su reputación de gran explorador? Este enigma se resuelve cuando comprendemos la nueva teoría de la Tierra Hueca, que es la única manera de encontrar sentido en las palabras del Almirante Byrd y no considerarlo un visionario que vio espejismos en las regiones polares o los imaginó.

Después de volver de la expedición antártica el 13 de marzo de 1956, Byrd comentó: "La presente expedición ha abierto una vasta tierra nueva". La palabra "tierra" es significativa. No se pudo referir a alguna parte del continente antártico, ya que ninguna consiste en "tierra", sino hielo. Además, la geografía es conocida, y Byrd no hizo ningún aporte, como otros exploradores que dejaron sus nombres como recuerdos en la geografía de esta región. Si Byrd hubiera descubierto una vasta área nueva en la Antártida, la habría reclamado para el gobierno de los Estados Unidos, y la región llevaría su nombre, como lo habría llevado el territorio que habría cubierto con el vuelo de 2.740 kilómetros entre el Polo y Siberia, si éste hubiera estado en la superficie terrestre.




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