¿Qué es “poner límites”



Descargar 17.52 Kb.
Fecha de conversión23.12.2018
Tamaño17.52 Kb.

¿Qué es “poner límites”?*

Por Juan Pablo Mollo


Queden siempre algunas reliquias de esperanza para que templen lo amargo del negar”

Baltasar Gracian.



I- Poner límites es simplemente prohibir. Sancionar determinado comportamiento tiene efectos en el sujeto sobre el cual recae la “puesta de límites”. Habrá respuesta del sujeto a la prohibición, respuesta que no es posible anticipar o prevenir; lo que no quiere decir que en determinadas condiciones, no exista una lógica que funciona cuando se le prohibe algo a alguien, más allá de las lecturas que se realicen de un suceso.

Podemos imaginar alguna situación que decanta en la intervención “poner límites”. Nos queda como resto alguien que se desborda, una acción desubicada, un cuestionamiento demasiado enérgico que ya no se soporta y nos vamos dando cuenta de que la escenificación no aparece del lado de un síntoma susceptible de ser decifrable sino del lado del acting out. A partir la intervención prohibitoria, se pueden localizan dos efectos antagónicos clínicamente posibles: el sujeto queda pacificado, el acting cesa y se verifica retroactivamente que la prohibición ha tenido efecto de corte, o el sujeto persiste en su escenificación fantasmática y se agrava la situación peligrosamente.

La “puesta de límites” interroga la posición del analista en su supuesta neutralidad: ¿Es una orden imperativa de urgencia?, ¿Podría ser una maniobra analítica? Para intentar responder: El psicoanálisis es una práctica orientada clínicamente hacia lo real, más allá de las presentaciones imaginarias de los comportamientos de un sujeto; si la estrategia es la transferencia y la táctica es la interpretación; no parece que prohibir, educar o corregir sea la tarea del analista. Será preciso despejar la causa que fundamenta la lógica para que un acting out sea susceptible de ceder mediante una “puesta de límites”. Adelanto que una prohibición puede producir el efecto de cese del acting pero el acento nunca estará en lo que se dice, el enunciado en sí o el texto normativo, sino en un deseo que da lugar, la aparición de un deseo detrás del contenido de esa “puesta de límites”.

En el seminario La Angustia, Lacan nos ofrece una elaboración minuciosa sobre acting out otorgando variados ejemplos clínicos y evocaciones de pequeños extractos del teatro universal. Tomaré uno de sus ejemplos como referencia, especialmente porque en esa misma clase, Lacan piensa el acting out como el movimiento inverso a lo que aspira el teatro moderno, a partir de lo cual, se crea un clima en donde nos invita a recorrer, imaginar y acercarnos a las escenas cotidianas de los hombres, creando una ilusión de estilo borgeano. La vida está llena de pequeños teatros individuales, la clínica admite montajes de los personajes que se analizan. La presencia del afecto impertinente cuestiona la representación serena de los comediantes del teatro universal. Lacan parodia: ¿Cómo introducir un “basta ya” que pueda exorcizar la tragedia de la locura de Ajax? Podríamos colorear ese “basta ya” como una prohibición y logramos trasladar la pregunta de Lacan a la situación que evocamos inicialmente.


II- La tragedia Ajax de Sófocles: Cuando se realiza el famoso juicio de las armas de Aquiles se decidió concederlas al griego más valiente que quedaba vivo delante de Troya, solamente Ajax y Odiseo, que habían defendido juntos el cadáver, se atrevieron a reclamarlas y a la postre, las armas quedaron en manos de Odiseo.

Ajax con la certeza de que Aquiles le hubiera legado sus armas, decidió vengarse de sus compatriotas griegos aquella misma noche, pero la diosa Atena lo enloqueció e hizo que se lanzara espada en mano contra las vacas y ovejas tomadas de las granjas troyanas como parte del botín común. Tras una gran matanza eligió a algunos carneros que llevó a su tienda, a unos les cercenó la cabeza, a otros los ataba a una columna donde los azotaba con un ronzal, gritando insultos contra sus enemigos y Odiseo.

Cuando recobró el juicio, completamente desesperado, quedó sentado inmóvil lamentándose y sugiriendo un suicidio. Luego se marchó a caminar con el motivo aparente de pacificar su locura y reconciliarse con los dioses; sin embargo, fijó su espada con la punta hacia arriba, sobre la tierra, y se arrojó sobre ella.

La desilusión extrema de Ajax al no haber recibido las armas de Aquiles, desencadena el acting out evocado por el estado de pasión enajenada en la matanza de animales. Queda desalojado, “dejado caer”, del deseo del Otro, encarnado en los ideales del linaje paterno a quien explícitamente dirige sus últimas palabras o en otro sentido, que nos permite la licencia aplicar el arte al psicoanálisis, es “dejado caer” por la Diosa Atena que no lo quiere, como dice Lacan en otra referencia.

El teatro nos engaña un poco, pero nos aporta lo que sucedió con Ajax, quien desde el acting out, tomó la dirección del pasaje al acto mortal. También podemos leer que las palabras de su esposa Tecmesa, son ineficaces con relación al desencadenamiento trágico final: ella le refuerza el yo: “Soberano Ajax”, “Hombre valioso”, también recurre, como los amigos, a la persuasión compasiva: “Cede y ten sensatez”, “Te suplico por tu hijo y por los dioses que no nos abandones”, “Ten consideración de tu padre”, mientras que él le responde: “Dirígete a los que te escuchen”, “Insensateces me pareces reflexionar, si mi carácter crees educar en un momento”; el Corifeo, al principio, apela a la prohibición: “No des un mal remedio a la desgracia, no hagas mayor el dolor del infortunio”, pero luego se delata impotente: “En estado de sinrazón se encuentra”, “Verdad es que no sé cómo apartarte, ni para qué te dejo hablar, caído en desgracias tales”. ¿Cómo intervenir?

La obra Ajax de Sófocles, que no hace serie con las demás Tragedias, es la figuración de un acting out en donde podemos apreciar las tres modalidades de intervención que Phillip Greenacre recopila en su artículo Problemas generales del acting out; el cual es extensamente comentado por Lacan en su seminario de la angustia. Desde el Corifeo hay una “puesta de límites” – suavizada por la escritura poética- que fracasa; tampoco las interpretaciones funcionaron, - Ajax sabía que había sido hechizado por Atena -; y mucho menos resultaron los reforzamientos del yo con palabras piadosas o lisonjeras, apelando al buen criterio de la razón. Hay variados elementos en la dramaturgia griega que nos sirven para realizar aportes a la temática que intentamos abordar, una de ellas, es que alguien puede estar en acting mientras calla y permanece sin movimiento en el centro del escenario o en el diván; también podemos añadir una cuarta intervención práctica posible, - a pesar de que no deja de ser una forma de interpretación -, que está desplegada en palabras de Tecmesa al Corifeo, refiriéndose a Ajax: “Él disfrutaba con la desgracia en la que se encontraba, pero a nosotros, cuerdos, nos apesadumbraba a nuestro lado”. Es diagnosticar y acudir al psiquiatra para que medique al paciente. Si a un sujeto en acting out, se lo piensa del lado de su satisfacción pulsional - actúa y disfruta -, en lugar de vincularlo al deseo y la angustia, es muy probable que aparezca el diagnóstico pesado de perverso, o peor, psicópata. Escena lamentable como frecuente en Instituciones de Salud Mental, las cuales soportan muy poco aquello que cuestione las normativas del orden público, - el inconsciente -, e ignoran que los sujetos en acting out son frecuentemente aquellos a los que ya se les ha prohibido demasiado.



III- El acting out, desde el psicoanálisis, es una mostración y llamado dirigido al Otro, una demanda actuada, como intento de subir al escenario simbólico imaginario en el teatro de la vida, el teatro del Otro de donde el sujeto a nivel represión primaria, es decir, como objeto a, ha sido “dejado caer”. Ese objeto de deseo está designado y ocultado por la actuación escénica porque estructuralmente es algo que no se puede significar y es por eso que la pacificación depende de incluirlo en la legalidad del deseo del Otro, la escena de la realidad neurótica. Si se trata de una cuestión de lugar en el deseo del lado de quien sanciona, en el deseo del Otro, - aunque dicho así, es una manera de evocación porque justamente en ese lugar, falta un significante -, ese deseo que da lugar, es algo que no se sabe ni se puede intelectualizar y su efecto es siempre por retroacción, por lo tanto no hay garantías previas de lo que vaya a suceder en este teatro. Diferenciamos una prohibición de otra en la intervención “poner límites”: cuando produce la certeza de ser causa de deseo del Otro y cuando desaloja fomentando más acting, con el riesgo del pasaje al acto en el horizonte. La paradoja se resuelve si despejamos de la prohibición, su condición significante, la ley en tanto palabra norma, porque jamás nos dará la pista de lo que introdujo el corte de la mostración, nunca se trata de la aplicación del límite o la ley en sí misma, a la manera de un amo que somete al paciente, sino de introducir el deseo articulado a la ley. Deseo y ley conforman un nudo enigmático, desde allí debemos pensar que la ley pueda funcionar encarnada en alguien que se compromete al aplicarla auténticamente y no como mera palabra. La ley en el plano simbólico es palabra vacía, pero en su borde real es voz deseante que sostiene la palabra en la “puesta de límites”.

En cualquier situación cotidiana, padres e hijos, amores, pasiones de la comedia de la vida, alguien puede elegir no alojar ese objeto que es el sujeto, y es una posición tan válida como frecuente; aunque aquí es donde la posición analítica se diferencia desde su propia ética, en tanto el deseo del analista supone hacerse cargo de ese objeto que el paciente es como causa de deseo, lo que no quiere decir que se encomiende en un idealismo religioso redimiendo restos detrás de bambalinas en instituciones, sino otorgar un soporte material eficaz al deseo del analista, particularmente evocado a partir de una prohibición, como el punto donde el deseo se une a la ley.




Bibliografía:
Lacan J. Seminario La angustia, 1962-63, Inédito

Indart J.C. Dos temas y una clínica, Madrid 1997, Biblioteca del taller.



Sófocles, Ajax, Madrid 1997, Alianza Editorial.

* Artículo publicado en Red Anudar, revista del Colegio de Psicólogos Provincia de Buenos Aires. Distrito VI - Luján – Año IV- Nº XIII -1999


Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad