Psicología Esotérica II



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Sólo así el trabajo podrá entrar en un segundo ciclo de in­fluencia destacada y definida y únicamente será posible si quie­nes tienen visión no escatiman esfuerzos y sacrifican su tiempo y dinero para llevarlo a cabo. Este grupo se ubicará entre explo­tados y explotadores, antagonistas y pacifistas, pueblos y gober­nantes, sin apoyar a nadie ni demostrar parcialidad, sin fomen­tar desórdenes políticos ni religiosos y tampoco nutrir odios indi­viduales, nacionales o raciales. Será el intérprete de las correctas relaciones humanas, de la unicidad básica de la humanidad, la her­mandad práctica, la inofensividad positiva en la palabra hablada o escrita, y apoyarán esa síntesis interna de los objetivos que reco­nocen el valor del individuo y, al mismo tiempo, la significación del trabajo grupal. La difusión de estas ideas y de los principios de buena voluntad traerán la formación de este tercer grupo en los asuntos mundiales.
En el curso de pocos años, si el trabajo se lleva a cabo sobre estos conceptos, la opinión pública se verá forzada a reconocer la potencia de este movimiento orientado hacia la paz, la compren­sión internacional y la mutua buena voluntad. La fuerza numé­rica de los hombres y mujeres de buena voluntad será oportuna­mente tan grande que podrá ejercer influencia en los aconteci­mientos mundiales. Entonces habrá suficientes personas enro­ladas en la causa de la buena voluntad que afectará definidamente el curso de los asuntos mundiales.
No se hablará ya de vano pacifismo, pues no es un sueño místico que espera la acción de Dios y que el futuro enderece las cosas. Tampoco es una idea irnpráctica e inaplicable. Es un plan para la formación de un grupo cuyos miembros pertenecen a todas las naciones, poseen un espíritu de buena voluntad y una percep­ción interna tan clara sobre los principios que deberían regir las relaciones humanas en los asuntos mundiales, que pueden tra­bajar poderosamente para la paz y la comprensión humana. Es un proceso sistematizado de educación, mediante el cual los hom­bres y mujeres de todas partes serán entrenados para vivir como exponentes de buena voluntad en todos los sectores de la vida, y es increíblemente poderoso el poder de la buena voluntad inteli­gente para subsanar las dificultades en cada sector de los asun­tos humanos. Pero hasta ahora, ese creciente espíritu de buena voluntad no ha sido inteligentemente desarrollado, aplicado y sis­tematizado. Actualmente, en todo el mundo, miles de hombres y mujeres pueden ser entrenados de esta manera y llevados a una colaboración recíproca, para que se lleve a cabo eventualmente una unidad de esfuerzo en pro de la paz y de las relaciones armó­nicas. El Nuevo Grupo de Servidores del Mundo trata de descu­brir a esa gente y unificarla en un grupo coherente.
Para finalizar podría decirse que el Nuevo Grupo de Servi­dores del Mundo trata de colaborar en la restauración del equi­librio mundial y de la paz, mediante la actividad -coordinada, definida y aplicada- de ese grupo que emerge y constituirá un tercer grupo o “partido intermedio” (citando una frase empleada en política), entre los que luchan a favor o en contra de cualquier grupo, organización religiosa, afiliación política o forma de go­bierno.
Este grupo trabajará para llevar firmemente la conciencia de la humanidad hacia la rectitud y la paz. La rectitud será con­siderada como el establecimiento consciente de correctas relacio­nes con nuestros semejantes. Cuando se evoque y se active la con­ciencia de la masa se tendrá una opinión pública equilibrada y tan fuerte que ningún país tolerará la crueldad, la opresión y la obe­diencia obligada, penada por la ley, el propio engrandecimiento egoísta a expensas de los desamparados, la ambición personal y la guerra.
Llegará un momento en la historia de la humanidad, en que un sinnúmero de personas habrá despertado a los valores espiri­tuales más sutiles, y las antiguas tendencias y actividades jamás volverán a prevalecer tan ampliamente. Este futuro período en la vida de la humanidad corresponderá a esa etapa de la vida del discípulo y del cristiano en que ya no es la víctima de sus tenden­cias y costumbres erróneas, sino que comienza a dominarlas im­poniendo su voluntad iluminada sobre su naturaleza inferior. Por primera vez en la historia esta etapa puede ser desarrollada en la actual humanidad. Una de las principales funciones del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo es producir el cambio de tenden­cias, fomentar el crecimiento de una verdadera opinión pública, educando a las personas reflexivas sobre los principios de la buena voluntad y las correctas relaciones que, a su vez, educarán a las masas. De esta manera será posible beneficiarse de la tendencia que emerge hacia la rectitud y la buena voluntad que hoy están definidamente presentes, aunque débiles y, hasta ahora, incom­prendidas.
La segunda función del Nuevo Grupo de Servidores del Mun­do consiste en interpretar los ideales y objetivos que deberían gobernar a la raza, y familiarizar al público con las posibilidades inmediatas. Por estos medios despertará oportunamente en las masas una respuesta inteligente, un fervoroso deseo y una correcta actividad. Así la idea de los pocos llegará a ser el ideal de los muchos, y aparecerá finalmente como un hecho activo en la con­ciencia humana. Los nuevos impulsos internos que lo impelen, deben revelarse al intelecto humano: La tendencia creciente hacia la hermandad (de la cual nuestras modernas empresas filantró­picas son un ejemplo), el ideal del bienestar grupal, en oposición a los objetivos individuales de una clase egoísta y ambiciosa, y la enunciación de esos principios que deben gobernar y gobernarán el próximo ciclo mundial -estas interpretaciones y su correcta e inteligente aplicación deben llevarse a cabo. Por medio de esta forma de educa a las masas, la nueva era comenzará a hacer sentir su potencia. Las actividades del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo conducirán al establecimiento de dos hechos impor­tantes. Hasta ahora, son simplemente teoría para las masas, pero para unos pocos, es un conocimiento comprobado. Tales activi­dades son:


  1. La realidad de un inteligente Plan en desarrollo, subyacente en todo el proceso evolutivo del mundo y que la historia y la expansión de la conciencia humana lo demuestran infali­blemente.




  1. La realidad de la inmortalidad, o la persistencia de la vida cuando se ha retirado del cuerpo.

Si se capta el propósito subyacente en los sucesos mundiales y si la esperanza de la inmortalidad llega a ser un hecho aceptado y conocido, ambos reconocimientos darán lugar a grandes cam­bios en las actividades y en los gobiernos mundiales. Entonces, los asuntos mundiales y las condiciones modernas de vida se verán en su verdadera perspectiva. No es necesario extenderse sobre esto; pero cuando se perciba que el crecimiento de la buena voluntad en el mundo emerge normalmente como algo inevitable, y cuando todo lo que sucede sea considerado en relación con el eterno futuro, impartirá a nuestras mentes implicaciones de profunda magnitud para la raza.


La tercera función del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo, de importancia inmediata en la actualidad, consiste en reunir un grupo flexible de hombres y mujeres de buena voluntad en todo el mundo. Los que responden a estas ideas y no reaccionan anta­gónicamente a estas verdades deben relacionarse entre sí. Tal grupo existe en la actualidad. También existe el núcleo de trabajo. Su número debe aumentar constantemente y su utilidad desarro­llarse por medio de la educación, continuamente impartida durante los próximos cinco años, sobre los principios básicos de la bue­na voluntad. Para entonces se habrá desarrollado el suficiente impulso que hará posible iniciar la correcta actividad. Entonces el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo estará en condiciones de moldear a la opinión pública.
d. REGLAS PARA EL PROCEDIMIENTO
Esta es la tarea que tiene ante sí el Nuevo Grupo de Servido­res del Mundo. ¿ Cuál sería el procedimiento inmediato?
Se sugiere el siguiente. La forma de aplicarlo variará de vez en cuando en cada país.
Los hombres y mujeres de buena voluntad dispuestos a es­cuchar, a considerar y a trabajar, deben ser descubiertos y pues­tos en contacto.
A estos hombres y mujeres de buena voluntad debería im­partírseles un entrenamiento intensivo, por medio de folletos, con­tacto personal, correspondencia, conferencias y debates y, con el tiempo, si fuera posible, mediante un periódico que será, literal­mente dicho, el órgano del Nuevo Grupo de Servidores del Mun­do. Dará información sobre las actividades que fomentan la buena voluntad, la comprensión internacional, la educación mundial y la realización científica.
Al final de ese período debería haber en el mundo un número suficiente de personas sensibles a estos principios y oportunida­des, que puedan hacer un impacto definido en la conciencia pú­blica. De esta manera aumentará rápidamente el contacto entre los verdaderos intelectuales del mundo. La educación de dichos pensadores deberá ser llevada a cabo por los Servidores del Mun­do de acuerdo a las siguientes reglas:


  1. No debe ser pronunciada ni escrita palabra alguna, que pueda interpretarse como parcial o que ataque a un gobernante, gobierno o actividad nacional. “El odio no cesa por el odio, cesa por el amor”.




  1. No deben publicarse en folletos, diarios, circulares o cartas, que despierten el antagonismo de un gobierno, partido polí­tico, estrategia económica u organización religiosa. Sólo deben expresarse principios de aplicación universal, y no se permi­tirá partidismo alguno.




  1. Ninguna raza o nación debe ser considerada (sea en forma verbal o escrita) de mayor importancia que otra raza o na­ción. Debe recalcarse el aspecto humanidad. Por lo tanto, no debe atacarse a los que piensan de otra manera. En este ter­cer grupo equilibrador -el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo- no deben tener cabida el odio racial, la diferencia religiosa y la ambición nacional.




  1. Los miembros del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo no deben identificarse con ninguna propaganda política, reli­giosa o social. Tal propaganda tiene efectos separatistas y en­gendra divisiones y odios. Algunos Servidores del Mundo y hombres de buena voluntad quizás sean miembros de organi­zaciones políticas, religiosas u otras organizaciones dedicadas a esa clase de actividades que causan divisiones, lo cual puede suceder debido a pasadas tendencias, a una disciplina nacio­nal impuesta, a la herencia, o a la fuerza de las circunstancias. Cuando las personas de buena voluntad se encuentran en tal situación, deben abstenerse de nutrir el odio y de tomar parte activa en la propaganda antagónica, considerando que su si­tuación les permite -en un ambiente desfavorable- injertar el tema de la fraternidad, viviendo en un espíritu de herman­dad y demostrando comprensión y amor.




  1. En todas las naciones deben crearse continuamente Unidades de Servicio. Ya existen varías de ellas, y sus objetivos son:




  1. Educar a los ciudadanos de su nación para que presten ser­vicio en forma bondadosa y sin agredir a nadie. Se in­culcará una inofensividad positiva que, de ninguna ma­nera, se oponga a la actividad intensa e inteligente y a la propagación de los ideales que conducen a la comprensión mutua y, eventualmente, a la unión, la paz y la abun­dancia.




  1. Establecer en cada país y oportunamente en cada ciudad, un centro de información destinado a suministrar datos sobre las actividades de los hombres y mujeres de buena voluntad de todo el mundo y de esas organizaciones, gru­pos y partidos que trabajan en las mismas líneas de com­prensión internacional, colaboración mutua, unidad reli­giosa e interdependencia económica. Muchos descubrirán así a quienes quieran colaborar en su esfuerzo particular para promover la paz mundial y también sintetizar y es­tudiar lo que se está realizando hoy en estas líneas.




  1. Reunir a los miembros del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo y los que estén asociados a ellos por similitud de ideas y visión, para que en cada país y ciudad principal los Servidores del Mundo puedan descubrir a quienes persi­guen análogos objetivos y están dedicados a prestar el mismo servicio y actividad. Se enseñará el mismo len­guaje de hermandad y bondad y, de esta manera, se promoverá la confianza mutua y un espíritu de optimismo.




  1. Clasificar e investigar el trabajo y los ideales de todos los grupos que pretenden tener un programa internacional tendiente a subsanar las diferencias mundiales y las que­rellas nacionales, a trabajar para una mejor comprensión entre las razas y a armonizar las diferencias religiosas y la guerra de clases. Se hará un estudio de sus técnicas y modos de trabajo. Si dichos grupos están coloreados por objetivos que son verdaderamente espirituales y armoni­zadores, y allanan verdaderamente diferencias y actúan bajo la guía de personas de buena voluntad, se les ofrece­rá colaboración. Tales grupos ya existen.




  1. No se permitirá actuar en secreto en el Trabajo del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo. Las sociedades secretas es­tán siempre propensas al ataque y a la suspicacia. El Nuevo Grupo nada tiene que ocultar, y sus archivos y métodos de trabajo deben estar siempre abiertos a cualquier investiga­ción. Toda la literatura e información debe ponerse a dispo­sición del Servicio Secreto y de Inteligencia de cualquier país. No deben existir listas secretas. Los miembros del Nue­vo Grupo de Servidores del Mundo deben ser alentados para hacer contacto con personalidades destacadas en los círculos gubernamentales y eclesiásticos, e ilustrarlos sobre los obje­tivos del grupo.

No es necesario forzar la imaginación para comprender que mucho puede realizarse si se efectúa este trabajo de educar a la opinión pública, y si se busca a hombres y mujeres de buena vo­luntad. Millares de personas pueden pertenecer al Nuevo Grupo de Servidores del Mundo y trabajar en las Unidades de Servicio. Ésta es la tarea inicial. Del trabajo realizado y de la situación mundial surgirá gradualmente la manera de emplear la influencia de esa buena voluntad y comprensión inteligente. Cuando llegue el momento se evidenciará la correcta actividad necesaria. Quienes estén entrenados para emplear el poder podrán aplicarlo en la buena voluntad y la comprensión internacional, entonces podrá cambiar la complejidad de los asuntos mundiales.


Esto puede realizarse, no por las acostumbradas medidas hostiles del pasado y la voluntad impuesta de un grupo, sino por la opinión educada de las masas inteligentes -opinión que se fun­dará en la buena voluntad entrenada, la comprensión inteligente de las necesidades de la humanidad, sin demostrar antagonismos hacia ser viviente alguno. Los conceptos iniciales deben ser realizados en su pureza esencial; el proceso de educar de esta manera al público debe llevarse adelante con diligencia y tacto y culti­varse la sabiduría a fin de evitar todo antagonismo, crítica y odio. El poder de un grupo que trabaja de esta manera será enor­me. Pueden obtenerse resultados asombrosos. Ésta no es una pro­mesa vana, sino incidental a la conservación de los conceptos ini­ciales y a la práctica constante de la buena voluntad.
e. LOS SERVIDORES DEL MUNDO Y LA LUNA LLENA DE MAYO
El mes de mayo tiene una profunda significación para los que están afiliados a la Gran Logia Blanca (como lo están todos los verdaderos esotéricos). En dicho mes tiene lugar el Festival de Wesak que es de grande y profunda importancia. Este período es de gran interés y de rara oportunidad, pero el Festival de Wesak de 1936 fue único, y la Logia de los Maestros se preparó para ello durante seis meses. Puedo decir también que el Buddha mismo, desde Su elevado lugar, y el bendito Señor Maitreya (que los discípulos cristianos conocen como el Cristo), han estado des­de entonces en estrecha comunicación y colaboración, a fin de que la familia humana pueda ser receptora de una posible afluen­cia de fuerza espiritual que quizás haga cambiar la marea de desesperación, depresión e incertidumbre actuales, e inaugurar una era de paz y de cultura del alma. ¿ Es interesante esta infor­mación, verdad?
En conexión con estos Festivales, que se celebran en cada mes de mayo o de Tauro, les brindo la oportunidad de servir y lograr el deseado objetivo de paz. Es posible para cada uno y todos, colaborar, dentro de nuestra pequeña medida, con el Plan propuesto y, por lo tanto, lo que tengo que decir adquiere otro cariz y nos responsabiliza a todos y cada uno de la materialización de ese Plan en la Tierra. El trabajo se ha llevado a cabo por medio de un intenso esfuerzo realizado en dos direcciones -primero, el esfuerzo de la Jerarquía para plasmar ese Plan en las mentes de 108 hombres impartiendo el poder y la comprensión necesarios para efectuar el trabajo propuesto y, segundo, el esfuerzo de todos los discípulos y aspirantes para responder y traer a la manifesta­ción aquello que está a la expectativa en el mundo subjetivo de la vida. Por lo tanto, ¿cómo se lleva a cabo este trabajo en la actua­lidad?
Este planeta nuestro, la Tierra, es hoy el punto central de atención de quienes administran el Plan y trabajan conjunta­mente con ciertos tipos de fuerza y Entidades Espirituales, las cuales no se hallan actualmente dentro del círculo infranqueable de nuestra vida planetaria. ¿Podría hacer aquí una sugerencia sin entrar en detalles? Esta puede ser aceptada o rechazada según la intuición del estudiante individual.
El Buddha tiene actualmente una facultad especial como mediador interplanetario, y pondrá (en los próximos festivales de Tauro) a ciertos Seres espirituales en contacto con la Jerar­quía de nuestra Tierra, los cuales han expresado que están dis­puestos a ayuda en la actual crisis, y si el esfuerzo tiene éxito, la ayuda vendrá como acrecentada afluencia espiritual de una energía mucho más poderosa y de cualidad distinta de la que hasta ahora ha afluido en y a través de nuestra vida planetaria. Los aspirantes y discípulos, que pueden entrenarse a sí mismos para aceptar una acrecentada responsabilidad espiritual, man­tener la quietud interna y enfocar esotéricamente la atención, podrán ser arrastrados por esta corriente de fuerza espiritual para satisfacer la necesidad de la humanidad. Como transmisores ya lo hacen, como intérpretes, acrecientan la capacidad del ser humano para responder y comprender.
A fin de llevar a cabo esta transmisión de fuerza, tiene lugar un peculiar intercambio de ideas y colaboración entre el Señor Buddha y el Señor Maitreya, los cuales se someten a un entrena­miento muy definido a fin de ser canales más adecuados de ser­vicio a esos Seres espirituales que tratan de ayudar al planeta. Tres Maestros extraídos de cada uno de los siete grupos de Maes­tros que pertenecen a cada uno de los rayos, están, a su Vez, tra­tando de colaborar más estrechamente con los Grandes Señores que se preparan para la oportunidad que se les ofrecerá. En el día del Festival de Wesak, especialmente en el momento de la Luna Llena de Tauro, estas veintitrés fuerzas espirituales se han unido para prestar servicio y actuar como canal grupal. Se ha hecho un llamado a la Jerarquía de Maestros a fin de que se preparen para un intenso “Mes Santo” de servicio acelerado, y los Maestros que pertenecen a cada uno de los siete rayos -independientemente de Su trabajo actual- están cola­borando en forma inmediata y estableciendo estrecho contacto con los tres Maestros que corresponden a Su determinado rayo, actuando como intermediarios de rayo. El servicio es nuevo y peculiar y, en cuanto a su naturaleza particular, es innecesario explicarla, pues no lo entenderían.
A su vez la Jerarquía de Maestros exhorta a todos los ini­ciados y discípulos activos y a todos los aspirantes enfocados mentalmente, a que colaboren lo más plenamente posible, en un intenso esfuerzo, para acrecentar la receptividad de la huma­nidad hacia las nuevas fuerzas que podrán ser liberadas para que lleven a cabo su benéfico trabajo sintetizador durante el mes de mayo.
Se nos incita a que prestemos esta intensa colaboración. Si los dos Grandes Señores y la atenta y dedicada Jerarquía logra­ran producir lo que podría considerarse como un tipo de alinea­miento planetario, abriendo el necesario canal a través del cual puedan afluir las energías extraplanetarias, los discípulos del mundo y el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo deberán actuar todavía como intermediaros comunicadores y transmisores entre los pensadores del mundo y este grupo espiritual interno de tra­bajadores. Tenemos, por lo tanto, a la Jerarquía, enfocada con profunda atención, regida por el grupo compuesto por los dos Señores, los veintiún Chohanes y los Maestros de los siete rayos. A los discípulos del mundo y al Nuevo Grupo de Servidores del Mundo se les ofrecerá la oportunidad para que se dediquen y actúen a su vez como canales de transmisión. Además tenemos al des­dichado y confuso mundo de los hombres que espera ansioso un acontecimiento que podrá tener lugar si los aspirantes del mundo están a la altura de la oportunidad.
Aquí se podría dar otra interesante información esotérica. El período del Festival de Wesak de 1936 y de 1937, en los niveles internos, se prolongó durante cinco días -dos días antes, el día del Festival y los dos siguientes. El momento exacto del Festival de Wesak es de enorme importancia. Los dos días de preparación se conocerán como “días de renunciación y des­apego”. El día del Festival será conocido como de salvaguardia, en cambio los dos que siguen al del Festival como días de dis­tribución Estas palabras significan algo distinto para la Jerarquía de Maestros que para nosotros, y es inútil (y tampoco es permitido) aclarar su significado más profundo. Sin em­bargo, son cinco días de intenso esfuerzo dedicados al servicio, y conducen a renunciar a todo aquello que obstaculice nuestra utilidad como canales de fuerza espiritual. Esto significa que después de la debida preparación, dedicación y elevación, du­rante los dos días anteriores y el del Festival mismo, debemos considerarnos simplemente receptores o custodios de toda la fuer­za espiritual afluyente que podamos contener. Como canales, debemos estar preparados para olvidarnos de nosotros mismos en el trabajo de alcanzar, contener y mantener fuerza para el resto de la humanidad y considerar al día del Festival como de silencio (me refiero a la paz interna y silenciosa solemnidad que permanecen inquebrantables aunque el hombre externamente pres­te servicio mediante la palabra), en que el servicio se lleva acabo enteramente en los niveles esotéricos, olvidándose totalmente de sí mismos, a fin de recordar a la humanidad y su necesidad. Du­rante ese período sólo dos pensamientos deben mantener nuestra constante atención -la necesidad de nuestros semejantes y la de proporcionar un canal grupal por el cual las fuerzas espirituales puedan afluir a través del cuerpo de la humanidad, bajo la guía experta de los miembros elegidos de la Jerarquía.
Recuerden que no importa quiénes somos, dónde estamos ubi­cados, o cuál es la índole de nuestro medio ambiente, o por muy aislados o apartados que nos sintamos de quienes comparten nuestra visión espiritual, cada uno puede, ese día y durante el período anterior y posterior, trabajar, pensar y actuar en forma grupal y funcionar como un silencioso distribuidor de fuerza.
Durante los dos días previos a la Luna llena, deberemos mantener la actitud de dedicación y servicio y tratar de adoptar esa actitud receptiva hacia lo que nuestra alma impartirá y nos hará útiles a la Jerarquía. La Jerarquía trabaja por intermedio de grupos de almas, y la potencia de este trabajo grupal debe ser puesta a prueba, y los grupos a su vez, hacer contacto y nutrir a las dedicadas, atentas y expectantes personalidades. En el día de la Luna llena, deberemos mantenernos firmemente en la luz, sin hacer conjeturas sobre lo que sucederá ni buscar resultados ni efectos tangibles.



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