Psicología Esotérica I



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Explicar adecuadamente el maravilloso destino del reino humano está más allá de mi poder o de la capacidad de cualquier pluma humana, no importa cuán grande sea la realización del hombre y su respuesta a la belleza del mundo de Dios; la divinidad tiene que ser vivida, expresada y manifestada para poder ser comprendida. Dios tiene que ser amado, conocido y revelado dentro del corazón y el cerebro humanos, para poder ser captado intelectualmente.
La Jerarquía de místicos y de los que conocen y aman a Dios, expresan hoy esta verdad revelada en los planos mentales y emocionales. Pero ha llegado el momento en que la manifestación de esta realidad puede, por primera vez y en verdad, expresarse en el plano físico en forma grupal y organizada, en vez de hacerlo por intermedio de unos cuantos inspirados hijos de Dios, que en épocas pasadas encarnaron como garantía de futuras posibilidades. La Jerarquía de Ángeles y Santos, de Maestros, Rishis e Iniciados, ahora puede empezar a organizarse en forma material en la Tierra, porque hoy la idea grupal está ganando terreno rápidamente y la naturaleza de la humanidad está siendo mejor comprendida. Puede verse que la Iglesia del Cristo, hasta ahora invisible y militante, se materializa lentamente y se convierte en la Iglesia visible y triunfante.
Ésta es la gloria de la futura era acuariana, de la próxima revelación del ciclo evolutivo y de la tarea del futuro inmediato. El drama real de esta triple relación (de la cual, como hemos visto, el sexo físico es sólo el símbolo) será representado, en gran escala> en la vida del aspirante moderno durante los próximos cincuenta años. Lo que simbólicamente se denomina "el nacimiento del Cristo" o segundo nacimiento, tendrá lugar en muchas vidas y habrá nacido en la tierra un numeroso grupo de seres espirituales, formado por quienes han unido conscientemente y dentro de sí mismo los dos aspectos, alma y cuerpo, consumando así el "matrimonio místico". Este conjunto de acontecimientos individuales producirá una análoga actividad grupal, y veremos el surgimiento "del cuerpo manifestado de Cristo" en el plano físico y la aparición de la Jerarquía. Esto es lo que está sucediendo ahora, y cuanto vemos hoy a nuestro alrededor en el mundo son sólo dolores del parto que preceden al gloriosa nacimiento.
Estamos hoy en el proceso de esta culminación. De allí la dificultad y el sufrimiento evidentes en la vida del verdadero discípulo quien -habiendo incorporado en sí mismo, simbólicamente, los dos aspectos padre-madre, espíritu-materia, y habiendo nutrido al niño Cristo durante el período de gestación- da ahora a luz al Cristo niño en el establo y en el pesebre del mundo. En la entera consumación de esta realización general el grupo también lo logrará y el Cristo aparecerá nuevamente en la Tierra, encarnando esta vez en los muchos, y no en una personalidad. Sin embargo, cada miembro del grupo es un Cristo en manifestación; todos juntos presentan el Cristo al mundo y constituyen un canal para la fuerza y vida cristicas.
Realmente vamos de gloria en gloria. La pasada gloria de la individualización debe desaparecer en la gloria de la iniciación. La gloria de la autoconciencia que surge lentamente debe perderse de vista ante la maravilla de la conciencia grupal de la raza, y hoy los más destacados pensadores y trabajadores lo desean ardientemente. La gloria que brilla tenuemente y la imperceptible luz que parpadea en la forma humana deben ser reemplazadas por la radiación de la gloria del evolucionado hijo de Dios. Sólo se requiere efectuar un pequeño esfuerzo y demostrar el poder de resistencia, que capacitará a quienes están experimentando en el plano físico para evidenciar la luz radiante y establecer en la tierra una gran usina de luz que iluminará todo el pensar humano. En el transcurso de las épocas siempre han habido aislados portadores de luz. Dentro de poco tiempo tendremos al grupo portador de luz. Entonces el resto de la familia humana (que aún no responde al impulso erístico) progresará más fácilmente hacia el sendero de probación. El trabajo todavía será lento y resta mucho por hacer; pero si todos los aspirantes y discípulos que trabajan en el mundo subordinan sus intereses personales a la tarea inmediata, tendremos lo que gráficamente podría describirse como la inauguración de una gran estación de luz en la Tierra y la fundación de una gran usina de poder que acelerara grandemente la evolución y la elevación de la humanidad y el desarrollo de la conciencia humana.
En los círculos esotéricos se habla demasiado y se dicen muchas tonterías respecto al rayo a que pertenece un hombre. La gente se entusiasma estúpidamente cuando se le dice cuál es su rayo, así como cuando se le dice qué eran ellos en encarnaciones pasadas. La "nueva enseñanza sobre los rayos" compite en interés con la astrología. Al igual que los atenienses, los hombres siempre buscan lo novedoso y lo extraño, y olvidan que toda nueva verdad y cada nueva presentación de una antigua verdad lleva consigo una acrecentada responsabilidad. Sin embargo, resulta interesante trazar paralelos, pues es evidente para el concienzudo estudiante que las nuevas enseñanzas sobre los rayos han llegado a él justamente cuando la ciencia anuncia que no existe ni se conoce nada más que energía y que todas las formas se componen de unidades de energía y son, en sí mismas, expresiones de fuerza. Nava es el término aplicado a una fuerza o a un determinado tipo de energía que pone de relieve la cualidad que exhibe esa fuerza, y no el aspecto forma que ella, crea. Ésta es la verdadera definición de un rayo.
LOS RAYOS Y LAS RAZAS
En las antiguas enseñanzas de la Sabiduría Eterna se ha dicho que el ser humano es un triple aspecto de energía y esencialmente una trinidad, como lo es la Deidad. Técnicamente lo denominamos Mónada-ego-personalidad, y lo definimos Espíritu-alma-cuerpo. Quisiera indicar que al estudiar a la familia humana como unidad y totalidad, también se descubrirá que es esencialmente una Mónada, con siete grupos egoicos, dentro de los cuales todas las almas (encarnadas o no) encuentran su lugar, y con las correspondientes cuarenta y nueve formas raciales, a través de las cuales los siete grupos de almas se expresan cíclicamente. Todas las almas cumplen su destino en todas las razas, pero ciertos tipos de almas predominan en ciertas formas raciales. Por lo tanto, ¿porqué razón existen predilecciones y antipatías raciales? Cuando se comprenda la Verdad de que todos alguna vez pasamos la experiencia de encarnar en cada raza, sabremos que sólo existe la unidad. El tema se aclarará si clasificamos la enseñanza y la relación que tiene en los rayos con las razas:
Rayo Plena Expresión Mayor Influencia
ler. Rayo de Voluntad. En la 7ma. raza raíz 1ra. y 7ma. subrazas.

Almas de ler. rayo. Perfección del Plan.


2do. Rayo de Amor-Sabid. En la 6ta. raza raíz. 2da. y 6ta. subrazas.

Almas de 2do. rayo. Intuición Perfeccionada.


3er. Rayo de Intéligencia. En la 5ta. raza raíz. 3ra. y 6ta. subrazas.

Almas de Ser. rayo. Raza Aria.

Intelecto perfeccionado.
4to. Rayo de Armonía. En la 4ta. raza raíz. 4ta. y 6ta. subrazas.

Almas de 4to. rayo. Raza Atlante.

Astralismo perfeccionado

Emotividad perfeccionada


5to. Rayo de Conocimiento. En la 3da. raza raíz. 5ta. y 3ra. subrazas.

Almas de 5to. rayo. Raza Lemuria.

Físico perfeccionado.
6to. Rayo de Devoción. En la 2da. raza raíz. 6ta. y 2da. subrazas.

Almas de 6to. rayo.


7mo. Rayo de Magia En la 1ra. raza raíz. 7ma. y 1ra. aubrazas.

Ceremonial.



Almas de 7mo. rayo.
Recuerden que estas clasificaciones corresponden a los principales ciclos de rayo, y que en toda raza raíz hay una continua mezcla y entremezcla de rayos con lo que podría llamarse el rayo "constante" o predominante, que aparece y vuelve a aparecer más frecuente y poderosamente que los otros rayos. Existe una estrecha analogía entre ciertos rayos y razas, con sus subrazas, que están coloreadas por las predominantes influencias de los rayos. Es interesante interpretar estas influencias de rayo (como lo he expuesto) en términos de su cualidad, lo cual conduce a su objetivo, de la manera siguiente:
El primer Rayo de Voluntad conduce desde el propósito latente en la primera raza, hasta el Plan evolutivo ya realizado en la séptima raza.
El segundo Rayo de Amor-Sabiduría conduce desde el amor o deseo, divino en la segunda raza, hasta la total comprensión intuitiva en la sexta raza.
El tercer Rayo de Inteligencia-Activa conduce desde la latente percepción mental del hombre lemuriano en la tercer raza, hasta el desarrollo intelectual logrado en la raza Aria o quinta raza.
El cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto conduce desde el periodo que produjo el terrible equilibrio de fuerzas en la Atlántida (la cuarta raza) hasta la santificada y libre devoción unilateral en la próxima sexta raza, en la cual culminarán dos líneas de energía. Éste será el punto de realización de las Mónadas de Amor, que llegarán a expresar Amor-Sabiduría. La última raza señala el punto de realización de las Mónadas de Voluntad, así como la actual raza Aria señala y señalará la realización de las Mónadas de Inteligencia. Esto induce a la reflexión. Dicha realización es relativa, porque es la cuarta ronda, pero necesariamente existe un "punto máximo" de realización para cada ronda.
En las cuatro razas mencionadas ha tenido lugar un gran periodo de equilibrio de fuerzas para nuestra humanidad. El efecto de los otros tres rayos sobre la raza Lemuria y las dos razas anteriores amorfas no es necesario considerarlo. La naturaleza de la conciencia de las formas que se hallan en dichas razas y la presión ejercida sobre ellos por la Entidad que anima a la familia humana como un todo, son demasiado abstrusas para el lector común, que le interesan principalmente las razas aquí enumeradas, porque le resumen las realizaciones pasadas y futuras.
En consecuencia, cuando nos ocupamos de la familia humana debemos tratar de pensar en términos más amplios que cuando consideramos al individuo, tal como lo conocemos. Debemos mirar a la humanidad como una entidad integrada, un Ser, una Vida en la forma. Todo ser humano es una célula de esta Vida unificada en la forma; las siete razas constituyen los siete centros principales cuya polarización cambia constantemente a los centros superiores, y los centros inferiores se relegan a la pasividad, hasta que llegue el momento, al final de la era, en que los siete centros se coordinarán y energetizarán. Podría hacer aquí la siguiente sugerencia (observen esta palabra) respecto a la relación que existe entre las razas y los centros del cuerpo de la humanidad.
Razas Centros Expresiones

7ma. y última raza raíz . Centro coronaria.........Voluntad. Plan.

6ta. y próxima raza raíz . Centro ajna o entre las Integración intuitiva.

cejas..................

Sta. y actual raza raíz . Centro laríngeo...........Poder creador.

Ocultista.

4ta. y anterior raza raíz . Plexo solar.............Sensibilidad síquica.

Mística.


Sra. y ira, razas humanas Centro sacro..............Apariencia física.

Generación.

2da. raza, la etérica.....Centro cardíaco o vital . Fuerzas coordinadas

de la vida.

ira, raza.................Base de la columna Voluntad de ser, de

vertebral.................existir.


Consideraremos únicamente las cuatro últimas razas que están en evolución (las primeras cuatro en la clasificación dada), pues las tres primeras razas están lejos del alcance de los que están en grados inferiores al de iniciado para poder captar el modo en que se desarrollarán, y el tipo de conciencia y el procedimiento que emplearán para lograr la meta. Lo que trato de recalcar es la necesidad de ver el cuadro en su totalidad y no en forma individual.
Podría ser de utilidad si clasificamos ciertos aspectos referentes al reino humano como lo hicimos con los tres reinos subhumanos.
EL REINO HUMANO
Influencias:
Dos rayos de energía divina se ocupan en forma activa, de traer a la manifestación a este reino, y son:


  1. El cuarto Rayo de Armonía, belleza y unidad, obtenidas a través del conflicto.




  1. El quinto Rayo de Conocimiento Concreto, o el poder de conocer.

El cuarto es el rayo por excelencia, que rige a la humanidad. Existe una relación numérica que debe observarse porque la cuarta Jerarquía creadora de mónadas humanas y el cuarto rayo, en esta cuarta ronda, en el cuarto globo, la tierra, están extremadamente activos. Su estrecha interrelación e interacción es responsable del surgimiento prominente de la humanidad. En otras rondas la humanidad no ha sido la evolución dominante ni la más importante, pero en ésta lo es. En la próxima ronda, la evolución predominante será la de las almas en el nivel astral y el reino dévico. Hablando simbólicamente, nuestra humanidad deambula hoy en la Tierra a la luz del día y estos dos rayos fueron los responsables de que se iniciara la evolución humana en este ciclo mayor. Nuestro objetivo consiste en armonizar los aspectos y principios superiores y los inferiores, en el individuo y en la totalidad, lo cual involucra conflicto y lucha, pero oportunamente produce la belleza, poder creador en el arte, y la síntesis. Este resultado no hubiera sido posible sin la mediación del poderoso trabajo del quinto Rayo de Conocimiento Concreto que, en conjunción con el cuarto rayo, produjo ese reflejo de la divinidad que denominamos hombre.


El ente humano es una curiosa síntesis, en el aspecto subjetivo de su naturaleza; produce la fusión de la vida, del poder, de la intención armoniosa y de la actividad mental. Debe observarse lo que viene a continuación, porque es de profundo interés e importancia sicológica:
Rayos I, IV y V Predominan en la vida de la humanidad, rigen con creciente poder la vida mental de los hombres y determinan su cuerpo mental.
Rayos II y VI Rigen poderosamente su vida emocional y determinan el tipo de su cuerpo astral.
Rayos III y VII Rigen la vida física vital y el cuerpo físico.
Si se observa cuidadosamente tenemos un resumen de los rayos que rigen y diferencian la vida de la forma personal, introduciendo por lo tanto otros factores, que los sicólogos tendrán que considerar a medida que pasa el tiempo. Por lo tanto veremos que:


  1. El alma humana o ego pertenece a algunos de los siete rayos y a uno de los siete grupos de rayos.




  1. La mente y el cuerpo mental están regidos por los Rayos de Propósito, de Armonía o Síntesis, y de Conocimiento.




  1. La naturaleza emocional y la forma están regidas por los Rayos de Amor-Sabiduría y la Devoción Idealista.




  1. La vida vital y el cuerpo físico están regidos en la materia por los rayos de Inteligencia y de poder Organizador.

Pero en medio de esta complejidad de rayos y fuerzas, el tercero y el quinto mantienen el lugar preponderante y rigen los ciclos mayores del individuo, que no sólo está controlado por sus propios ciclos de rayo (determinados por su rayo egoico) y por sus ciclos menores de la personalidad, sino influido por los ciclos mayores y menores que corresponde a la vida de rayo que rige a la humanidad como un todo.


Resultados:
A través del trabajo activo de los dos rayos mencionados, hallamos que el cuarto rayo hace aparecer eventualmente en el hombre la intuición. El quinto rayo es responsable del desarrollo del intelecto en él. Nuevamente aparece en el hombre su gran don de síntesis y su prerrogativa de unificarse, porque, como dije anteriormente, combina en sí mismo las cualidades de los tres reinos de la naturaleza, incluyendo al anterior y al posterior.
1. El reino de las almas Intuición.

2. El reino humano Intelecto.



3. El reino animal Instinto.
De aquí surge su problema y su gloria. Podríamos también decir que debido a la unión entre la intuición positiva y el instinto negativo nace el intelecto, porque el hombre repite en sí mismo el gran proceso creador tal como ocurre en el universo. Éste es el aspecto interno creador de la conciencia así como poseemos el aspecto creador externo en la creación de las formas.
Proceso:
Debido a que en la familia humana existe en la forma física humana una entidad pensante denominada alma, el procedimiento que se aplica para obtener el control consciente, es el de adaptación. Todas las formas en los tres reinos inferiores subhumanos están también sujetas a este proceso de adaptación, pero es una adaptación grupal al medio ambiente, mientras que en la humanidad es la adaptación del individuo a su medio ambiente. La persona que trabaja consciente e inteligentemente para adaptarse a esa situación y a las condiciones en que se encuentra, es relativamente rara. El poder de adaptarse conscientemente a las circunstancias es el resultado del desarrollo evolutivo. Las etapas mediante las cuales el hombre adquiere esta capacidad puede enumerarse de la manera siguiente:


  1. La adaptación inconsciente al medio ambiente, por el hombre que es primordialmente un animal sin inteligencia. A esta clase pertenecen el salvaje y el campesino sin cultura. El hombre en esta etapa es algo mejor que un animal, y lo rige totalmente el instinto.




  1. La adaptación inconsciente al medio ambiente, por el hombre que comienza a tener débiles destellos de percepción mental. Esto es en parte instintivo y se basa en el creciente amor propio. Existe en él mayor conciencia del "Yo" y menor percepción instintiva grupal. Esta creciente autorealización se halla entre los que moran en el bajo fondo, por ejemplo, el delincuente que posee bastante instinto y viveza que le permite vivir por su astucia, reacciona rápidamente y posee manos hábiles, etapa de la astucia animal.




  1. La adaptación consciente y puramente egoísta al medio ambiente. En estos casos el hombre percibe definidamente sus móviles, reflexiona conscientemente sobre ellos, los reconoce y "hace lo que puede en esas circunstancias". Se esfuerza por vivir dentro de lo posible en armonía, con su medio ambiente. Esto implica buenos móviles, pero está regido principalmente por el deseo de obtener comodidad -física, emocional y mental- a tal grado que se disciplinará y obtendrá la capacidad de adaptarse donde quiera se encuentre, y pueda llevarse bien con todos.




  1. Desde esta etapa en adelante las diferenciaciones son muy numerosas y difíciles de seguir, y son derivaciones del egoísmo puro (desarrollado frecuentemente al máximo grado), de un creciente reconocimiento del grupo, de un incipiente comprensión sobre los derechos de los demás, del mismo derecho a gozar de la comodidad y armonía y de un constante esfuerzo para adaptar el temperamento y la vida personal a fin de que el interés puramente egoísta no dañe a los demás, hasta que llegamos a...




  1. El hombre común realmente bueno, que lucha por adaptarse al medio ambiente, a las relaciones y responsabilidades de su grupo, a fin de poder expresar cierta medida de amor. No me refiero a ese amor instintivo por la familia, los niños y el espíritu de rebaño, que los hombres comparten en común con los animales, y que frecuentemente desaparece cuando los seres queridos se independizan. El vínculo no es suficientemente fuerte para retenerlos y el móvil es demasiado egoísta para resistir el tirón. Me refiero a ese amor inspirado que reconoce los derechos del semejante y conscientemente se esfuerza para adaptarse a esos derechos reconocidos; mientras se aferra tenazmente a los de la personalidad.




  1. Luego tenemos el trabajo de adaptación, tal como lo llevan a cabo los aspirantes del mundo, que están teóricamente convencidos de su relación grupal y de su máxima importancia, de la necesidad que tiene toda personalidad de desarrollar al máximo sus poderes a fin de proporcionarle un valor real al grupo y servir adecuadamente la necesidad del mismo. En el verdadero esoterismo no existe el móvil de "matar a la personalidad", o disciplinarla en tal forma que llegue a ser una pobre cosa muerta. El verdadero móvil consiste en entrenar la triple naturaleza inferior, la personalidad integrada, hasta demostrar sus poderes superiores latentes o en desarrollo, a fin de que esos poderes puedan ser aplicados para satisfacer las necesidades del grupo, y la personalidad del aspirante pueda ser integrada dentro del grupo. Mediante esto se enriquece la vida del grupo, aumenta su potencia grupal y se expande su conciencia grupal.

Por lo tanto, lo que acontece en la vida del verdadero aspirante en la actualidad (el acrecentado reconocimiento de la responsabilidad grupal) también puede observarse en los grupos, organizaciones y naciones. De allí el sin fin de experimentos. Se está sometiendo a todos los grupos, grandes o pequeños, a un proceso de limpieza y eliminación de todo el lastre dejado por las ideas antiguas y trilladas, y a un período de disciplina y entrenamiento que debe preceder a la verdadera vida grupal. Cuando este proceso finalice veremos que los grupos se acercarán entre si impulsados por un nuevo y verdadero espíritu de colaboración y de fusión religiosa, y una actitud internacional realmente nueva. Entonces tendrán algo más sólido y de mayor valor para ofrecer a la totalidad. Dentro de estos grupos que luchan por esta nueva realización e integración y expresan lo que podríamos llamar "la sexta etapa de adaptación", se hallan aquellos que ya están en la séptima etapa.




  1. Tenemos ahora la total y desinteresada adaptación a la necesidad y al propósito grupales. Los que han alcanzado este grado de evolución se han descentralizado en lo que concierne a la propia vida de su personalidad. Enfocan su atención mental en el alma y en el mundo de las almas. Su atención no está ya dirigida a la personalidad, excepto en la medida necesaria para obligarla a adherirse al propósito grupal o egoico. Estos servidores que expresan la radiación y el poder atractivo del alma conocen el Plan, y constituyen, en cada organización el nuevo y lentamente creciente Grupo de Servidores del Mundo. La salvación del mundo está en sus manos.




  1. El último grupo de esta escala de adaptación es el de los iniciados superiores, los perfectos Hermanos Mayores y los Grandes Compañeros. Se han adaptado mutua y perfectamente a Sus personalidades y a las condiciones mundiales; pero como grupo están aprendiendo la forma de adaptar las fuerzas de la naturaleza, las energías de los rayos y los poderes de los signos zodiacales a las necesidades y demandas mundiales en forma práctica y en un momento determinado. Es aquí donde el trabajo de los discípulos del mundo y de los aspirantes más evolucionados sirve de ayuda como campo de experimentación, y es en el Nuevo Grupo de Servidores del Mundo donde se efectúa el proceso de adaptación.

He tratado de explicar las etapas del proceso de adaptación en términos de conciencia, encarando por lo tanto el tema en forma filosófica y sicológica. Se ha de recordar que este proceso, a medida que se desarrolla en la conciencia, produce, segura e inevitablemente, los correspondientes cambios en el mecanismo, en la estructura y en el sentido de percepción, a través del mecanismo del cuerpo. En este tratado no pongo el énfasis sobre estos cambios, pues la ciencia moderna se ha ocupado extensamente de ellos, y forja constantemente adelante la correcta dirección. Acentúo el aspecto conciencia como el factor predisponente y sobre el desarrollado sentido de percepción, que produce esa demanda interna para el mejoramiento del equipo. El mejoramiento del equipo, como resultado de la demanda de la conciencia, es el secreto del impulso evolutivo en el transcurso de las épocas. La demanda interna en el hombre despierta los centros; el despertar de los centros determina la respuesta del sistema endocrino, gobierna al sistema nervioso en su triple capacidad y también a la corriente sanguínea. Por lo tanto, la forma externa o mecanismo, indica siempre el grado de evolución del hombre interno subjetivo y espiritual.




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