Psicología Esotérica I



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En los días atlantes la relación puramente física era atemperada por la relación astral o emocional, y llegó el momento en que algunos de los animales fueron arrastrados dentro de la órbita de la vida humana, amansados y cuidados, y aparecieron los primeros animales domésticos. Comenzó así una nueva era en que ciertos animales evocaban el afecto de ciertos seres humanos, y una nueva influencia comenzaba a actuar en el tercer reino de la naturaleza. Esto se inició durante un ciclo en que el segundo y el sexto rayos actuaban simultáneamente y coincidían sus ciclos mayores y menores. Esto es un raro acontecimiento y cuando ocurre, los guardianes de la raza se valen de la oportunidad para obtener mayores resultados, o iniciar nuevas actividades mediante las cuales puede desarrollarse más rápidamente el Plan divino. Para neutralizar el temor de la humanidad (respecto al mundo animal) se les ofreció a los custodios de la raza la oportunidad de hacer un constante acercamiento entre los hombres y los animales, porque era un ciclo donde el amor y la devoción afluían en y a través de todas las formas, neutralizando así gran parte del temor. Desde entonces ha aumentado constantemente el número de animales domésticos. Y la relación entre los dos reinos es hoy dual -física y emocional.
A esto se ha agregado, en los últimos doscientos años, una tercera relación, la de la mente. El poder mental de la humanidad será, en último análisis, el factor controlador y, por su intermedio, los tres reinos subhumanos quedarán bajo el control del hombre. Esto ha acontecido muy rápidamente en los reinos mineral y vegetal, y aunque no se ha logrado aún en el reino animal, el proceso sigue avanzando con toda rapidez. No se progresará mucho durante el ciclo en que prevalecerá el entrante séptimo rayo, aunque a medida que se impongan la ley, el orden y el ritmo sobre el planeta, y el caos sea reemplazado por la organización, disminuirán acrecentadamente esas zonas del planeta en que predominan los animales y desaparecerán ciertas especies si no se las protege.
B. INDIVIDUALIZACIÓN
Resulta evidente que el efecto de la interrelación existente entre el animal y el hombre, obliga al animal a dar el próximo paso denominado individualización. Este acontecimiento es la culminación del proceso de transfusión, e indica la aparición de los tres aspectos divinos de la unidad de la vida en la forma. Así nace un hijo de Dios, un Señor de Voluntad dirigida y dedicada, y así el tercer principio divino de energía intencional se fusiona con los otros dos, originando una total organización dentro de la forma animal. Los esotéricos siempre han dicho que la individualización es un gran experimento planetario que, cuando fue instituido, reemplazó al método primitivo empleado en la Luna, que era impulsar la exteriorización y el progreso, denominado aspiración en lo que al hombre concierne. Esto realmente significa que cuando la vida evolucionante en la forma alcanzó cierto grado de sensibilidad y percepción y el impulso interno fue bastante fuerte, la vida se esforzó por establecer contacto con otra corriente de expresión divina, otro rayo mayor de manifestación. La unión de distintas actividades fue la causa de que emergiera un nuevo ser a la manifestación. Tal la verdad fundamental que reside detrás de las ideas expuestas actualmente y clasificadas bajo el término general de "evolución emergente". Esto aún rige en muchos sectores de la naturaleza y solía regir la aparición de los seres humanos en el planeta. El impulso y el desarrollo se producen dentro del organismo mismo, y son el resultado del crecimiento, la exteriorización y la expansión.
Pero el método generalmente empleado en la actualidad constituye un gran experimento de segundo rayo, lo cual involucra una actividad que proviene de lo externo, de arriba, de lo superior y de lo divino -si el empleo de estas palabras, relativamente sin significado, pueden servir para describir el proceso. El impulso o empuje en este caso no se origina en las dos expresiones inferiores ni en las anteriores fusiones de energías divinas. El aspecto superior de la divinidad, toma la iniciativa, y mediante un estímulo aplicado externamente, produce una respuesta en la vida dentro de la forma. De allí que el proceso sea en realidad una iniciación.
En la actualidad los animales domésticos llegan en todos los casos a la individualización, por ejemplo: el caballo, el perro, el elefante y el gato. Estas cuatro especies están actualmente en proceso de “transfusión", y como se lo denomina ocultamente, y tales unidades de vida son preparadas una por una y llevadas al portal de ese peculiar proceso iniciático que llamamos, a falta de mejor término, individualización. Allí esperan hasta que se pronuncie la palabra que les permita transponer el umbral para ser admitidos en el
"... triple camino que conduce al sendero dual; y lo recorren hasta que llegan finalmente ante la puerta dorada. Esta última puerta los introduce en ese único y solo sendero que desaparece dentro de la Luz”
de El Antiguo Comentario
Los factores que determinan la individualización son diversos y algunos de ellos pueden ser enumerados como:


  1. La respuesta instintiva del animal a la atmósfera mental del ser o seres humanos que lo rodean.




  1. El amor y el interés de las personas con las cuales el animal tiene lazos de afecto y presta servicio.




  1. Los impulsos de rayo que están activos en cualquier momento. Éstos entre otros, son:




  1. El del rayo del animal mismo. El elefante pertenece al primer rayo; el perro es expresión del segundo; el gato es la manifestación del tercero, y el caballo del sexto rayo. Los animales que pertenecen a otros rayos no están aún preparados para la individualización.(1)




  1. El rayo de la persona o persona determinadas, con las que el animal está asociado.




  1. El rayo o los rayos de un determinada ciclo periódico.

Podría darles la técnica que emplean los custodios de la raza y de los reinos, cuando tratan de llevar a cabo la individualización, pero ¿ qué propósito tendría y de que serviría tal información? Cada rayo afecta en la crisis de la individualización a los entes que le pertenecen, en forma muy distinta de la de los demás rayos; cada rayo encuentra su punto principal de contacto a través de uno de los centros que se hallan en el cuerpo etérico de los animales y de los hombres. Debe recordarse que en el animal cuatro centros están activos y tres inactivos, pero está latente su efecto y empleo. El proceso consiste en que cada rayo actúa o derrama su energía a través de cualquiera de los centros del cuerpo etérico de esa Entidad que anima a todo un reino de la naturaleza y, luego, por medio de ese centro particular, energetiza la unidad, en proceso de individualización, para que inicie la actividad necesaria. Más adelante cuando los efectos del rayo, hablando sicológicamente, sean mejor comprendidos, y los centros, con sus siete vibraciones de rayo, hayan sido estudiados más profundamente, se hallará que por medio de un centro determinado y siguiendo un rayo de vibración particular, se puede hacer contacto y conocer otras formas de vida y centros de conciencia. Esto atañe a todas las formas en todos los reinos, desde el subhumano al superhumano. Uno de los primeros modos en que el hombre aprende esta verdad es descubriendo esa vibración –que emana de determinado Maestro- y produce una reacción en él y le exige una respuesta. Esto le permitirá saber a qué rayo pertenece su alma y a qué rayo pertenece el grupo que lo atraerá. Esto es importante para el aspirante, y debe analizarlo más cuidadosamente que hasta ahora, porque mediante ese procedimento el aspirante determina la naturaleza y la cualidad del tipo de su alma y del centro a través del cual (hablando en sentido oculto) entra en el Sendero. Descubre también el grupo de formas y vidas con las cuales está vinculado, a las que debe prestar servicio y a su vez ser servido por ellas.


La relación que existe entre los rayos y los centros en el aspirante común puede clasificarse así:
1. El centro coronario Rayo de Vol, o Poder Primer Rayo.

2. El centro ajna Rayo de Conoc. Concreto Quinto Rayo.

3. El centro laríngeo Rayo de Intel. Activa Tercer Rayo.

4. El centro cardíaco Rayo de Amor-Sabid Segundo Rayo.

5. El plexo solar Rayo de Devoción Sexto Rayo.

6. El centro sacro Rayo de Magia Cerem Séptimo Rayo.



7. La base de la columna vertebral Rayo de Armonía Cuarto Rayo.
Estos rayos y sus correspondientes centros requieren un estudio muy minucioso, pues son comprehensivos y reveladores. Obsérvese, por ejemplo, en qué forma el séptimo rayo rige en la actualidad y se expresa a través del centro sacro que controla la vida sexual y la construcción de las formas de expresión. Por lo tanto, entra ahora en actividad y afluye a través de este centro particular a fin de organizar y producir la aparición de esas nuevas formas mediante las cuales todas las vidas en el nuevo ciclo (astrológica, periódica y científicamente comprendido) puedan expresarse. Ha sido necesario que la vida sexual sea controlada por este tipo de energía a fin de llevar a cabo los cambios necesarios, de allí que uno de los grandes resultados de la influencia del entrante séptimo rayo haya sido acrecentar el interés mental sobre el sexo. También el estudio de las influencias de rayo en el actual período histórico, y su relación con los otros rayos, revelará la exactitud y lo sugestivo de la anterior clasificación de los rayos.
La relación entre el hombre y los animales, como ya hemos visto, es física, emocional y cada vez más mental. Cada raza humana trabaja a su vez bajo las influencias de los rayos que producen definidos efectos sobre los tres reinos subhumanos. A través de la humanidad, cuando se inició el gran experimento de la individualización, fueron enfocadas las energías o influencias de los rayos provenientes de tos reinos superhumanos, empezando así la gran actuación de la humanidad, que consistió en transmitir cíclicamente las fuerzas de los rayos. Aunque la estrella de seis puntas es actualmente el símbolo del trabajo creador (considerándolo como un todo), el triángulo con la punta hacia abajo, apoyado sobre un triángulo con la punta hacia arriba, algún día representará un cuadro más veraz de la función creadora y preservadora del cuarto reino.
C. LOS CINCO PUNTOS DE CONTACTO
Existen cinco puntos de contacto mediante los cuales el mundo material puede ser ocultamente elevado hasta llegar a la vida y al poder, así como existen cinco centros en nuestro planeta a través de los cuales afluyen la vida y la energía al mundo natural. Me refiero a ciertos centros activos que conciernen a la vida física y material del planeta. Existen también, como lo expresé en el artículo sobre el desarrollo que se obtendrá durante los próximos tres años, cinco centros a través de los cuales afluye una nueva y energetizante fuerza espiritual, las analogías planetarias de los cinco sentidos subjetivos y objetivos del hombre. Además descubrimos que los rayos afluyen a través de toda la humanidad desde las cinco razas humanas (nuestra raza actual, la aria, es la tercera, aún tienen que aparecer otras dos). Este aspecto particular de la energía de rayo estimulará el aspecto conciencia y elevará y despertará la conciencia oculta en todas las formas materiales, tanto en el hombre como en los tres reinos subhumanos. Los cinco puntos y sus cinco influencias, que elevan, excluyendo las dos razas primitivas e intangibles que no son estrictamente humanas, comenzando con la primera de las cinco razas totalmente humanas, son:
Quinto Rayo 1. La Raza Lemuria El advenimiento de los Hijos del Fuego.

Sexto Rayo 2. La Raza Atlante La devoción de los Señores del Amor.

Tercer Rayo 3. La Raza Aria La actividad de los Hombres Mentales.

Cuarto Rayo 4. La Raza Futura La visión de los Entes de Luz.



Primer Rayo 5. La Última Raza La voluntad de los Señores del Sacrificio.
Las dos razas primitivas estaban regidas por el segundo y el séptimo rayos respetivamente; personifican la actividad de los constructores de las formas y la energía constructiva del organizador mágico. El lector debe tener en cuenta, a medida que estudia estos ciclos mayores de rayos, que ellos abarcan inconcebibles períodos de tiempo y producen dos efectos que deben ser considerados.
Primero, las energías de Cinco rayos, actúan sobre el reino humano y en el transcurso de las épocas elevan al hombre de la muerte a la vida; lo sacan de la oscura prisión de la materia y lo llevan a la luz del día. Son las cinco fuerzas dadoras de vida que elevan la conciencia humana al cielo y hacen que la forma permanezca subyacente. No conozco otra palabra para expresar ese concepto, excepto la palabra subyacente, y el verdadero significado se observa cuando se la divide en sus dos partes componentes.
Segundo, estas energías de rayo, que actúan hoy a través del reino humano, también elevan a los reinos subhumanos de la naturaleza (después de mucho esfuerzo) hacia la vida y la comprensión consciente. Mediante estos cinco puntos de contacto espiritual en cada uno de los tres reinos, la vida es llevada a la naturaleza misma. Para esto "la entera creación ha gemido y sufrido hasta ahora". Aquí reside el secreto de la resurrección en sentida planetario -resurrección efectuada individualmente por cada hijo de Dios que alcanza la meta. Éste es el gran secreto masónico, y el misterio central del tercero o sublime grado de la Masonería. A veces se refiere ocultamente a "la relación de la muerte con las cinco energías dadoras de vida que actúan en el tercer día de la revelación", o hablando todavía en forma simbólica:
"En la cámara de la muerte, la azulada luz del día que alborea ilumina al grupo de trabajadores que trata de resucitar a los muertos. Sus esfuerzos son vanos hasta que no se fusionan las cinco grandes fuerzas del Señor de la Magia. Cuando trabajan como uno solo, se realiza el trabajo en total unión, fusionan la fuerza dadora de vida, resucitan a los muertos y la tarea de construcción puede continuar. El templo puede ser glorificado y la Palabra pronunciarse dentro de la cámara de fuerza dadora de vida, no de muerte. De la muerte se pasa a la vida, de la lucha en la oscuridad se pasa a construir en la luz. Tal es el Plan. Así entramos en la vida, que es una muerte; así avanzamos a través del portal cuyos dos pilares permanecen eternamente como signo de fortaleza y verdad divinas; así entramos rápidamente a la tumba y morimos, y así somos resucitados nuevamente al pronunciarse la Palabra divina, sobre un signo quíntuple y -irrumpiendo- Vivimos."
Luego, respecto a la humanidad, El Antiguo Comentario dice:
"Los Señores del quinto gran rayo de la mente nos han señalado y nos han puesto en el camino. Los Señores del sexto gran rayo nos han obligado a sufrir por la causa y, sin embargo, a amarla y a aprender mediante nuestra profunda devoción. Los Señores del tercer gran rayo nos conducen por medio de la mente a la pira funeraria, a la etapa en que morimos, pero resucitamos nuevamente. En la tercer cámara y en el tercer día oscuro el Maestro desaparece. Muere; se pierde de vista. Pero Los cinco grandes Señores unen sus fuerzas. En sublime compañerismo trabajan para resucitar a los muertos. Sólo así puede pronunciarse esa Palabra que devuelve la vida a los muertos. Tal el trabajo que realiza el hombre para Dios, y Dios para el hombre."
D. MANIFESTACIÓN CÍCLICA
De manera que el trabajo prosigue. Los rayos afluyen durante:


  1. Un ciclo solar, como el actual, donde el segundo rayo de Amor-Sabiduría es el rayo principal y los demás son sólo subsidiarios.




  1. Un ciclo planetario, como los que hemos considerado en conexión con las razas -los cinco ya enumerados y sus cinco rayos controladores.




  1. Los ciclos relacionados con los doce signos del zodíaco. Son principalmente dos:




  1. Los conectados con una ronda zodiacal completa, de más o menos 25.060 años.




  1. Los conectados con cada uno de los doce signos, y entran y salen de la manifestación más o menos cada 2.106 años.




  1. Los ciclos ea que ciertos rayos preponderan durante un período de evolución racial, como los cinco períodos mayores raciales a los cuales no hemos referido.




  1. Los ciclos menores que se hallan dentro y fuera de manifestación, a los cuales nos hemos referido anteriormente en este tratado.




  1. Los ciclos de actividad de los rayos, determinados por orden numérico.

El primer rayo, por ejemplo, rige todos los ciclos que comprenden un millón de años, cien mil años, mil años, cien años y un año. El séptimo rayo controla similarmente ciclos de siete mil años, y siete millones de años etc. El intercambio y la interacción de estos ciclos de rayos es tan intrincado y grande, que si me explayara más sólo serviría para confundirlos. Sin embargo, recuerden que los siete rayos están siempre activos y actúan en forma simultánea, pero cíclicamente, y bajo el plan dirigido por las mentes personificadas por los rayos, algunas de estas influencias y fuerzas predominan más en un determinado momento que en otro, y ciertas actividades y sus resultados se expresan más por la influencia de un rayo que de otro. Dichas influencias afluyen a través de todas las formas en todos los reinos, produciendo efectos específicos, definidos y diferentes formas de vida, determinado tipo de comprensión y expresiones de conciencia de las correspondientes formas que, para ese período, son el producto del plan acordado y ejecutado por las fuerzas constructoras que trabajan en completa armonía, aunque momentáneamente están bajo el predominio de una de ellas. Entran en actividad constructiva; pasan por esa determinado ciclo especial; luego salen o mueren para esa actividad, y son "elevadas al cielo", hasta que retorne nuevamente su ciclo. Este proceso se efectúa y vuelve a efectuarse contantemente, repitiendo el drama del nacimiento, de la muerte y de la resurrección.


En esta actividad de rayo se hallará el verdadero significado de la Ley de Renacimiento, la cual está detrás del proceso de la encarnación y reencarnación. No puedo extenderme más sobre ello, excepto indicar que las ideas de los hombres y las enseñanzas sobre la reencarnación son aún infantiles e inexactas. Son necesarios muchos reajustes y reordenamientos de las ideas antes de poder obtener la verdadera comprensión de esta ley cíclica fundamental.
Por consiguiente, la aparición cíclica, rige tanto a los rayos como a los reinos de la naturaleza y a las formas de dichos reinos. Determina la actividad de Dios Mismo. Las razas encarnan, desaparecen y reencarnan, y lo mismo hacen las vidas en las formas. La reencarnación o actividad cíclica, reside detrás de todas las actividades y apariencias fenoménicas. Es un aspecto de la vida palpitante de la Deidad, la exhalación y la inhalación del proceso de la existencia y de la manifestación divina. Es lo que reside detrás de la ciencia de la afinidad química, de la relación entre los pares de opuestos y del matrimonio, ya sea entre el hombre y la mujer o entre el alma y su expresión, la personalidad. Constituye la causa de la relación sexual en el mundo, que actúa bajo la gran Ley de Atracción y Repulsión. Quizá a medida que se considere el trabajo que realiza un reino con otro y la relación entre los grupos de vidas positivas y negativas (tal como la del cuarto reino con el tercero) sería adecuado ocuparnos brevemente del tema referente al sexo, que deberá ser profunda e inteligentemente tratado y sabiamente comprendido por la influencia que ejerce el entrante séptimo rayo.
Tengo muy poco que agregar a esta enseñanza sobre el reino animal y los rayos, porque, como ya dije, de nada serviría. La tarea del hombre es resucitar a los muertos, expresar la hermandad en el plano físico y transmitir la divina energía a un expectante mundo de formas. A medida que los rayos desempeñan su parte con la humanidad y llevan al hombre a la manifestación, tal como él es en esencia y en realidad, continuará constante e "evitablemente su trabajo con el reino animal y con los otros rcq05 Pero casi sin saber por qué, ni cómo, la humanidad desempeñará su parte en el trabajo de construcción. El trabajo creador proseguirá y el Plan se materializará. El trabajo del hombre para el reino animal consiste en estimular el instinto hasta que sea posible la individualización. Su trabajo para el reino vegetal reside en fomentar la facultad de producir perfume y adaptar la vida vegetal a la infinidad de usos del hombre y los animales. La tarea del hombre en el reino mineral radica en trabajar con la alquimia y la magia. Este proceso de transmutación y la consiguiente revelación no puedo dilucidarlo aquí.
E. EL PROBLEMA DEL SEXO
He indicado ya que el séptimo rayo entrante actúa a través del centro sacro planetario y luego a través del centro sacro de cada uno de los seres humanos. Por esta razón podemos anticipar el desarrollo de esa función humana que denominamos sexual. Oportunamente en la actitud del hombre veremos los cambios consiguientes respecto a este problema tan difícil. Al referirme a este tema y al delinear lo que es posible decir en la actualidad, trataré de exponerlo en forma más sencilla y expresar mis pensamientos de modo que surja algo constructivo y emita una nota que será oída con claridad en medio del fragor actual de sonidos discordantes, puntos de vista antagónicos y diversidad de ideas.
Evidentemente resulta difícil encarar el tema, pero ¿por qué es tan difícil? En último análisis, encontramos que la dificultad reside en los prejuicios que existen en la mente de los hombres y en la convicción interna de que su punto de vista particular es lógicamente el correcto, porque viven y actúan de acuerdo al mismo, lo cual les basta; esto se basa en el hecho de que el sexo es uno de los impulsos primitivos fundamentales, uno de los instintos sustanciales y, por lo tanto, el factor dominante de la parte animal de la naturaleza de hombre, y también en la excesiva intimidad del tema, intimidad transmutada en un secreto indecente durante los períodos en que la raza sufría un excesivo puritanismo y prostituyó una función natural y la convirtió en un misterio lascivo. Esta intimidad relacionada con el tema del sexo fue la causa de que se lo considerara como algo que no debía mencionarse y un tópico que las personas decentes no debían tratar, en vez de ser un proceso tan instintivo y natural como beber y comer. Sin embargo esta función no ha sido llevada al ritmo de la vida diaria ni considerada como algo que debe seguirse y satisfacer cuando surge la necesidad y la demanda razonable. Aquí reside la gran diferencia y ofrece una clave al problema.
Por otra parte la dificultad quizás radique en los muy diversos conceptos que los hombres tienen sobre el tema, que abarcan desde la promiscuidad irregular, a la monogamia, dando por resultado la cruel imposición y restricción en las mujeres y el libertinaje desenfrenado en los hombres. Al margen de estas dificultades y como resultado de tales actitudes erróneas, respecto a lo legal y lo ilegal, al libertinaje y a las restricciones, se han producido focos de infección (si así puedo denominarlos) en nuestra

civilización. De allí el relajamiento moral fundado en la incertidumbre, los "distritos de tolerancia", lamentable contemporización de las tendencias viciosas y deseos insatisfechos; los divorcios, que han devastado la vida de la familia y con el tiempo socavarán la vida nacional (de la cual cada familia debería ser una parte substancial), y el constante aumento de las enfermedades como resultado de la prevaleciente promiscuidad y las numerosas relaciones ilícitas. También existe un factor sicológico muy importante. Este hecho es la actitud militante expresada por muchos grupos que tratan de imponer a sus semejantes sus propias ideas y peculiar solución al problema.




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