Psicología Cognitiva y Aprendizaje Escolar


Memoria a Largo Plazo (MCP)



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Memoria a Largo Plazo (MCP). Se la concibe como un depósito de conocimientos y habilidades relativamente permanente, cuya capacidad es prácticamente ilimitada. Permite retener de modo permanente o casi permanente hechos significativos. La repetición y la organización son particularmente importantes en el almacenamiento de la información. Actualmente se supone que existen distintos sistemas de memoria a largo plazo.

Memoria Procedimental, de habilidades y destrezas, que tiene que ver con el saber hacer cosas.

Memoria Declarativa, que almacena información en un formato de proposiciones o imágenes mentales, ayuda a fijar conocimientos adquiridos (efectos del aprendizaje) y a recordar sucesos relacionados con la vida personal. Para Tulving (1972) esta memoria se divide en memoria episódica, que registra experiencias personales y está formada por acontecimientos específicos y una memoria semántica relacionada con el lenguaje e incluye el conocimiento general que se tiene sobre el mundo.

Memoria semántica. Se refiere a conocimientos de palabras, conceptos y relaciones entre ambos, no ligados a tiempo, lugar o contexto en el que fueron adquiridos. Incluye el significado de palabras, conceptos, normas gramaticales reglas y principios. Se pone a prueba en los exámenes y se evalúa a través de pruebas de recuerdo y de reconocimiento. Es fundamental para el uso del lenguaje. Es posible articular contenidos almacenados en ella para producir nuevos conocimientos. No es estática.

Memoria episódica. Se refiere a las experiencias perceptivas personales, asociadas a un tiempo, lugar y contexto específico, que pertenecen a la biografía de cada individuo.

Memoria implícita y memoria explícita

Se llama memoria implícita a un tipo de memoria inconsciente que se manifiesta a través de la facilitación perceptiva en pruebas indirectas de memoria en las que no se pide a los observadores que recuperen voluntariamente información previamente almacenada en su memoria. Está formada por un conjunto de mecanismos que se adquieren y se recuperan de forma no intencional. Es muy resistente al olvido. No varía con la edad y se mantiene constante durante todo el ciclo vital.

La memoria explícita es una memoria de larga duración que supone la recuperación intencional y consciente de la experiencia previa. Afectada por el olvido. Varía con la edad.
Niveles de procesamiento de la información

La idea básica es que el tipo de procesamiento al que se somete la información produce distintos modos de aprendizaje y retención. Cuanto más profundamente se estudia una información, más duradera es la huella que deja en la memoria a largo plazo. La información procesada fonológicamente (por características físicas o por rima) deja una huella más superficial y decae más rápidamente que la información procesada semánticamente (significado). La información que se recuerda depende de la forma en cómo se procesa. Craik y Lockhart distinguen dos tipos de repetición: Repetición de mantenimiento en la memoria activa, que no garantiza la trasnferencia a la memoria permanente. Repetición elaborativa, que supone concentrarse en el significado y en la búsqueda activa de establecer relaciones con otros contenidos.


Procesos de memoria

La codificación se refiere a la forma en la que se trasforman los ínputs físicos y sensoriales en representaciones plausibles de ser almacenadas en la memoria. El almacenamiento se refiere a la forma en cómo se mantiene la información codificada en al memoria. La recuperación se refiere a la forma en como se obtiene el acceso a la información almacenada. Estos procesos interactúan recíprocamente y son interdependientes.



Codificación: la información almacenada en la memoria de corto plazo es codificada básicamente en forma acústica. Por lo tanto, cuando cometemos errores en la recuperación de palabras de la memoria a corto plazo, esos errores tienden a reflejar confusiones sonoras. La información almacenada en la memoria a largo plazo parece ser básicamente codificada semánticamente, aunque también existen evidencias de que existe una codificación visual.

Olvido de la información: Existen dos teorías. Teoría de la interferencia (informaciones competidoras nos llevan a olvidar) y Teoría de la degradación (ocurre con el paso del tiempo).

Teoría de la interferencia: El olvido sucede porque la nueva información interfiere con la información antigua y finalmente la desplaza en la memoria a corto plazo. Existen dos tipos de interferencia: la retroactiva, causada por la actividad que ocurre después que aprendemos alguna cosa y antes de que se necesite su evocación, y la proactiva que ocurre cuando el contenido interfiere antes del aprendizaje. Las palabras en el final de una lista estan sujetas a una interferencia preactiva, en cuanto que las palabras ubicadas al inicio de una lista están sujetas a la interferencia retroactiva. Las palabras ubicadas en el medio de una lista están sujetas a las dos interferencias.

El efecto de primacía implica la evocación de palabras ubicadas en el final de una lista.

El efecto de recencia implica la evocación de palabras ubicadas al principio de una lista.

Teoría de la degradación: Afirma que la información se olvida debido a la desaparición gradual de los trazos de memoria, en vez de su desplazamiento, a menos que se haga algo para retenerla.

Transferencia de información.

La transferencia de información para la memoria de largo involucra a varios procesos. Un método para transferir la información es prestar atención a la información, con el objeto de comprenderla. O hacer asociaciones o conexiones entre la información nueva y lo que ya sabemos o entendemos. Este proceso de integrar los nuevos conocimientos a la información que ya se encuentra almacenada, se denomina consolidación.. Para preservar o aumentar la integridad de la memoria durante la consolidación podemos usar estrategias de metamemoria, en las que reflexionamos sobre nuestros propios procesos de memoria, con la perspectiva de mejorarlos, por ejemplo, la repetición. La repetición, recitación repetida de un ítem, es la técnica clave para conservar la información. Los efectos de esa repetición, se denominan efectos de práctica.. La repetición puede ser abierta (voz alta) u oculta (silenciosa). La práctica distribuida (varias sesiones espaciadas en el tiempo) es más efectiva que la práctica aglomerada (sesiones continuas). La información se evocará por mayor tiempo si se distribuye el aprendizaje y se varía el contexto para la codificación en vez de tratar de aglomerar todo en un corto período de tiempo.



Recuperación de la información

Es muy complejo estudiar la recuperación de la información en la memoria a corto plazo, debido a la dificultad de diferenciar la recuperación de otros procesos de memoria. La recuperación de la información en la memoria corto plazo parece darse bajo la forma de tratamiento seriado exhaustivo, lo que implica que las personas busca todas las informaciones en una lista.

Fallos en los procesos de adquisición o aprendizaje - Falta de atención

Fallos en los procesos de retención o almacenamiento – Decaimiento temporal o confusión con otras informaciones

Fallos en los procesos de recuperación – Estrategias inadecuadas
Estrategias para mejorar la memoria

Una cuestión muy importante es realizar una evaluación precisa de la capacidad de la memoria. Sólo al conocer de forma objetiva cuál es la capacidad real será posible diseñar una estrategia para ayudarla a mejorar su memoria.

Existen numerosos cuestionarios y tests que se utilizan para evaluar la percepción subjetiva sobre la capacidad de memoria. Sin embargo, estas medidas no son demasiado confiables, porque, justamente, evalúan lo que la persona cree que es capaz de recordar. Una forma simple de saber cómo es nuestra memoria, basada en tareas simples que pueden registrarse en un cuaderno. Por ejemplo, algunas de ellas son la capacidad de recuerdo de aprendizajes, datos recientes, nombres de personas conocidas, acontecimientos recientes, intenciones sobre lo que se va a hacer u olvido de objetos. Se deben registrar los aspectos en los que la memoria falla con mayor frecuencia. Cada vez que falla, debe anotarlo.

La mejor forma de aprender y recordar lo aprendido, se basa en que la información que se desea almacenar tenga significado para quién aprende. La comprensión resulta imprescindible para el buen aprendizaje y el recuerdo posterior. Cuando una persona escucha una explicación, mira el pizarrón, toca el material, se interesa por el tema y es capaz de relacionar el conocimiento nuevo con conocimientos previos, aprende y codifica la nueva información en la memoria permanente. Si la información retenida unos segundos en la memoria a corto plazo se traspasa correctamente a la memoria permanente, se crea un trazo en el cerebro, donde se representa esa información. Si la información que llega al cerebro es conocida, el trazo se fortalece y aumenta la probabilidad de recuerdo.

Las estrategias de memoria suponen la puesta en marcha de procesos mentales que exigen esfuerzo. Requieren de atención y motivación. Se utilizan para aprender a adquirir nueva información, para codificarla adecuadamente, para almacenarla en forma eficaz y para recuperarla cuando se necesite. La cantidad y la eficacia de las estrategias se desarrollan con la edad. Por lo general las estrategias se aprenden con la práctica y la enseñanza. Estas estrategias comienzan a utilizarse alrededor de los dos años de edad. La memoria explícita (conciente) mejora con la edad y decae durante la vejez.

Cuando se proporcionan pistas, la actuación en tareas de memoria mejora considerablemente.

La estrategia principal para aumentar la fuerza de los trazos de memoria en el cerebro consiste en la focalización de la atención. Si desea recordar algo, primero debe prestar atención. La memoria depende de la atención prestada a la información que se desea aprender.

En el momento del aprendizaje o estudio, se debe dar un procesamiento activo, se debe repetir el material, se debe organizar y elaborar.



Procesamiento activo. Si se desea que los estudiantes aprendan más y mejoren la retención de contenidos es necesario lograr que se impliquen activamente en el proceso de aprendizaje. Al tomar una posición activa, se ponen en marcha una serie de procesos mentales tales como la atención selectiva y continuada, el interés y la motivación. Todas las estrategias que impliquen que el estudiante tome una postura activa, son efectivas. Por ejemplo, subrayar palabras o ideas principales y resumirlas en dos o tres palabras mientras se lee o expresar lo aprendido con palabras propias.

Repetición del material. Cuando se enseña a utilizar la estrategia de la repetición, se observa una mejora en la actuación en pruebas de memoria. Es la forma más frecuente de aprender. Hay que enseñar a los niños pequeños a repetir el material para que se den cuenta de que es un buen procedimiento para aprender y recordar. Una buena táctica del docente es asegurarse que los niños utilizan la técnica de la repetición del material que deben aprender. Es necesario generar el hábito. Esta estrategia es más útil, cuando la información es más difícil.

Organización del material. Se ha observado que cuando se presentan estímulos pertenecientes a varias categorías al azar, se tiende a recordarlos por categorías. Aquellos que organización la información de esta manera recuerdan más que aquellas que no la organizan. Hasta los 10 u 11 años, los niños no tienden a organizar de forma espontánea el material en categorías. Por lo tanto, conviene organizar la información que se debe aprender en categorías.

Elaboración del material. La necesidad de establecer relaciones significativas. El aprendizaje es mejor cuando el estudiante percibe las relaciones que existen entre la nueva información y sus conocimientos previos. Una estrategia eficaz consiste en formar una asociación entre varios estímulos de forma que se cree una representación mental que los una de alguna manera. Por ejemplo, el estudiante puede construir una frase que recoja los nombres de los diferentes estímulos que desee retener o puede crear una imagen mental estrafalaria relacionada con dichos estímulos. Otra forma de establecer una asociación consiste en construir una frase en la que aparecen las palabras que se desea recordar.

Estrategias para la recuperación de información. Son aquellas operaciones que los alumnos ponen en marcha de forma voluntaria y consciente para traer a su mente información almacenada en la memoria a largo plazo. Cuando la recuperación se realiza utilizando pruebas de reconocimiento, la presentación de los estímulos originales favorece la recuperación. Las dificultades para recuperar información pueden deberse a que no se utilizan claves internas o externas que le ayudan a recordar o porque se carece de las estrategias necesarias para localizar en la memoria el material a recordar. Lindsay y Norman dan tres consejos para mejorar la recuperación de la información: 1) Trabaje. Es difícil memorizar. Requiere atención dedicada al material, esfuerzo y habilidad. 2) Comprenda. Sepa lo que pretende hacer. Sepa como se relaciona con otras cosas. 3) Organice. Divida el material en pedazos, combínelos con lo que sabe, trate de captar la estructura del material, utilice técnicas mnemotécnicas.
Minimizar las demandas en habilidades de memoria de trabajo

Evitar el uso de frases demasiado complejas

Solicitar que se repitan las instrucciones inmediatamente después de haberlas escuchado

En matemática usar presentación dual (auditiva y visual) simultánea.


Condiciones físicas y ambientales que interfieren con la memoria

De acuerdo a Herrmann et al (1996) las enfermedades, la ingestión de substancias estimulantes que deterioran la atención, los niveles inadecuados de actividad, la alimentación desequilibrada, los estados de somnolencia, la fatiga por falta de descanso, los estados emocionales inestables (ansiosos o depresivos), la falta de motivación o el estrés afectan directamente a la memoria y al aprendizaje.


Mnemótécnica

Los sistemas mnemónicos son técnicas para aumentar la probabilidad del recuerdo. El uso de sistemas mnemónicos torna al aprendiza menos dependiente del ensayo, que es el componente principal de la memorización de material por repetición. Un ejemplo simple de la técnica mnemónica es la conversión de una secuencia de símbolos en una frase, por ejemplo, un estudiante puede recordar las iniciales de los componentes de una cadena de ADN (Citosina, Guanina, Adenina y Timina) con la frase Carlos Gardel – Anibal Troilo. Una técnica mnemónica bien establecida es el método de los loci (de lugares). Consiste en establecer un arreglo espacial ordenado, asociado al material que se debe aprender. Por ejemplo, un estudiante puede imaginar un paseo sistemático por todos los locales de su escuela (aulas, baños, biblioteca, etc.). Para aprender los ítems de una serie ordenada, el estudiante imagina cada ítem en cada lugar sucesivo. Para recordar las series, el estudiante hace el recorrido imaginario, recordando cada ítem en cada lugar.

Algunas técnicas son desarrolladas de forma tal que los ítems abstractos puedan ser convertidos en ítems concretos. La técnica de la rima convierte los números en secuencias que pueden ser visualizadas como por ejemplo, uno, dos, carne con arroz, etc. Entonces, se puede aprender una lista ordenada imaginando cada ítem junto a un objeto. Este sistema tiene una ventaja sobre el método de los loci, porque el sujeto puede recordar el ítem en cualquier posición, sin tener que comenzar por el inicio de la lista.

Las técnicas mnemónicas pueden ser suplementos eficaces para otros métodos de estudio

Otras técnicas son

Agrupamiento categórico, que consiste en organizar una lista de ítems en un conjunto menor de categorías. (leche, pan, manteca, lechuga, tomates, queso, en LACTEOS, FRUTAS Y PANIFICADOS).

Imágenes interactivas, consiste en crear imágenes que asocian palabras aisladas en una lista (perro, mesa, lápiz, imagina un perro, sentado en una mesa, con un lápiz en la mano).

Acrónimos, consiste en delinear una palabra o expresión en la cual cada letra representa otra palabra o concepto (Citosina, Guanina, Adenina y Timina con Carlos Gardel Anibal Troilo).

Acrósticos, consiste en formar una frase, en vez de una única palabra para recordar palabras nuevas (martillo – hoja – corazón – perro con la frase Mi Hermana Come Panqueques).

MÓDULO III

ATENCIÓN, PERCEPCIÓN Y LECTURA
Atención
Atención y conciencia

La atención es un fenómeno por el cual procesamos activamente una cantidad limitada de la gran cantidad de información que se encuentra disponible a través de nuestros sentidos, de nuestra memoria y de otros procesos cognitivos. Existen límites para nuestros recursos mentales y para la cantidad de información que pueden manejar. El fenómeno psicológico de la atención nos posibilita el uso criterioso de nuestros limitados recursos mentales.

Antiguamente, se creía que la atención era lo mismo que la conciencia, el fenómeno por el cual no solo procesamos activamente la información, sino que también estamos concientes de ello. Hoy en día, los psicólogos reconocen que algún procesamiento activo de la información sensorial, de la información evocada y de la información cognitiva sucede sin nuestro conocimiento conciente. Los beneficios de la atención son particularmente evidentes cuando nos referimos a los procesos de atención conciente. Además del valor general de la atención, la atención conciente satisface otros tres objetivos: (1) monitorear nuestras interacciones con el ambiente, manteniendo nuestra conciencia de cómo nos adaptamos a la situación en la que estamos; (2) unir nuestro pasado (memoria) a nuestro presente (sensaciones) para darnos un sentido de continuidad de la experiencia; y (3) controlar y planificar nuestras acciones futuras, con base en la información del monitoreo y de las conexiones entre las memorias pasadas y las sensaciones presentes.

El término atención engloba un conjunto de fenómenos diversos. De acuerdo a Posner y Boies (1971) se destacan tres tipos de fenómenos: (1) la atención como mecanismo de selección de información; (2) la atención como mecanismo de capacidad limitada; y (3) la atención como mecanismo de alerta.

La atención nos permite sincronizar nuestros procesos mentales con una fracción del flujo de inputs que recibimos a cada instante. En este sentido actúa como un mecanismo de selección o filtro. Los mecanismos de atención permiten seleccionar una fracción relevante de todos los mensajes concurrentes, y procesarla intencionalmente, mientras que el resto de la información (eventualmente irrelevante) quedará “amortiguada” y recibirá un procesamiento mínimo o nulo. Es, por lo tanto, un mecanismo de control activo que permite al procesador una toma de posición ante los inputs. No es un mero receptor pasivo de información, sino que selecciona y decide a cada instante qué aspectos del entorno son relevantes y requieren una elaboración cognitiva.

Se trata de un mecanismo de capacidad limitada, cuestión que resulta obvia en nuestra experiencia cotidiana. Si tratamos de realizar simultáneamente dos tareas relativamente complejas, probablemente encontraremos serias dificultades. Naturalmente se puede emplear una estrategia bastante eficaz consistente en cambiar el foco de atención alternativamente de un mensaje a otro. Si ambos son sencillos, el resultado será una comprensión aceptable de ambos. Se debe destacar que NO podemos procesar el significado de dos mensajes verbales simultáneamente, aunque querramos hacerlo. En general, no podemos realizar eficazmente dos tareas complejas al mismo tiempo, produciéndose interferencias y bajo rendimiento. Hay una excepción aparente a esta regla: a veces podemos realizar correctamente dos tareas complejas, como por ejemplo, manejar un automóvil y llevar una conversación coherente. Una de las tareas se realiza automáticamente y la atención queda disponible para emplearla en la otra tarea concurrente.

En tercer lugar, se puede concebir a la atención como un mecanismo endógeno de alerta. La alerta es una disposición general del organismo para procesar información. Un sujeto en estado de vigilia es capaz de responder a mensajes y ejecutar multitud de tareas que requieren habilidades, mientras que un sujeto con un nivel bajo de alerta (dormido) presenta una conducta desorganizada y poco eficaz, o no responde en absoluto.

Los estados de alerta fluctúan considerablemente con oscilaciones rápidas (alerta fásica) o lentas (alerta tónica). La alerta fásica en un estado transitorio de preparación para procesar un estímulo en una situación específica. La alerta tónica supone cambios mucho más lentos en la disponibilidad del organismo para procesar estímulos. Una manifestación típica son los ritmos diurnos. Durante el día, se da un incremento gradual, siendo inferior en horas de la mañana y se incrementa de forma constante hasta las últimas horas de la tarde. También sufre cambios durante el ciclo de vida de un individuo, decayendo con el transcurso de los años. También decae con la presentación de estímulos repetitivos y monótonos. Para un rendimiento óptimo se requiere una cierta variabilidad o novedad en la estimulación ambiental que mantenga el estado de alerta de los sujetos. En casos extremos, la caída del rendimiento se produce tan solo a los quince minutos.

Los tres tipos de fenómenos atencionales están estrechamente relacionados, por lo que se puede concluir que la atención es un sistema de capacidad limitada que realiza operaciones de selección de información y cuya disponibilidad o estado de alerta fluctúa considerablemente.

La diferenciación entre atención y conciencia, plantea la dicotomía entre procesos controlados y procesos automáticos. Los procesos controlados, también denominados concientes, son operaciones realizadas bajo control voluntario del sujeto, que requieren gasto de recursos atencionales y que el sujeto percibe subjetivamente pudiendo dar cuenta de ellos. Son sensibles a las limitaciones de los recursos disponibles. Son especialmente adecuados para enfrentar situaciones novedosas y problemáticas. No son tan rápidos ni eficaces como los procesos automáticos. En cambio, el sujeto tiene acceso más directo a ellos y percibe las sucesivas decisiones, estrategias e intencionalidad. Los procesos controlados generan aprendizaje y almacenamiento de nueva información. Intervienen en operaciones cognitivas de alto nivel (como mecanismo de control –repetición, recodificación, imágenes mentales-) y, en general, todas aquellas estrategias “inteligentes” que desarrollamos de forma conciente y con una impresión subjetiva de esfuerzo.

Los procesos automáticos son operaciones rutinarias sobreaprendidas que se realizan sin control voluntario, sin intencionalidad, no utilizan recursos atencionales y el sujeto no es conciente de su realización. Son el resultado de un aprendizaje bastante laborioso y se adquieren como consecuencia de la repetición frecuente de una tarea o proceso que inicialmente requería atención controlada. Una vez adquiridos son difíciles de modificar. El rendimiento en tareas automáticas adquiere un nivel asintótico, de modo que la práctica, a partir de cierto momento, no produce mejoras sustanciales. Implican considerable autonomía para el procesador. También se los denomina “hábitos”.

Existe un criterio de interferencia sobre nuevos aprendizaje que indica que cuando existe un proceso automático asociado a un determinado input, será muy difícil adquirir un nuevo aprendizaje ante dicho input, ya que el proceso automático inicial genera interferencia.

Otro criterio que vincula a los procesos atencionales es el de interferencia entre dos tareas concurrentes. Estipula que, dadas dos tareas simultáneas, pueden ocurrir varias pautas empíricas de interferencia entre ellas.: a) aditividad estadística, que se manifiesta en el hecho de que la tarea secundaria produce un deterioro constante en la tarea primaria; b) interacción divergente, cuando el efecto de interferencia de la tarea secundaria aumenta a medida que se incrementa el grado de dificultad de la tarea primaria; y c) interacción convergente, cuando el efecto de interferencia en la tarea secundaria, disminuye a medida que se incrementa el grado de dificultad de la tarea primaria.

Las tareas automáticas tienden a realizarse en paralelo, con independencia del número de alternativas; generan una gran interferencia con aprendizaje nuevos asociados a la misma configuración de estímulos, y no interfieren sensiblemente cuando se realizan simultáneamente a otra tarea. Por el contrario, los procesos controlados implican un proceso secuencial, son procesos flexibles que no interfieren con nuevos aprendizajes e interfieren o son interferidos por la realización de otra tarea concurrente.




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