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4.5 MANUAL DE CONVIVENCIA
Ver anexo N. Manual de Convivencia
4.6 ADMINISTRACIÓN DE LA PLANTA FÍSICA
El establecimiento educativo a pasado por diferentes etapas de su vida en los ya casi cincuenta años de fundación, desde 1964 año de fundación hasta el año de 1976 la administración tanto del inmueble como del establecimiento era de carácter privado dirigido por las Hermanas Dominicas de la Presentación y a partir del año 1977 se realizó el alquiler al Municipio de Medellín de sus instalaciones y se formalizó el convenio para la administración eficiente de la planta física y del establecimiento como tal, conservando el nombre y la esencia teleológica inicial.


    1. ADMINISTRACIÓN DEL RECURSO HUMANO.

A partir del año 1977 en que la administración del establecimiento pasó a ser orientada por la administración municipal, el regente de la representación legal y administrador del personal anexo al establecimiento y el fondo de recursos educativos, es el Rector nombrado mediante Resolución el cual establece las funciones del personal a su cargo derivadas de la Ley 115 de 1994 y la Ley 715 de 2001, el Decreto 1850 de 2002 y la Circular 001 de 2013 de la Secretaría de Educación de Medellín, las cuales se determinan a continuación:
FUNCIONES DEL PERSONAL DIRECTIVO Y DOCENTE

  1. FUNCIONES DEL RECTOR



  1. Dirigir la preparación del PEI con la participación de los distintos actores de la Comunidad Educativa.

  2. Presidir el Consejo Directivo y el Consejo Académico de la institución y coordinar los distintos órganos del Gobierno Escolar.

  3. Representar el establecimiento ante las autoridades educativas y la comunidad escolar.

  4. Formular planes anuales de acción y de mejoramiento de calidad, y dirigir su ejecución.

  5. Dirigir el trabajo de los equipos docentes y establecer contactos interinstitucionales para el logro de las metas educativas.

  6. Realizar el control sobre el cumplimiento de las funciones correspondientes al personal docente y administrativo y reportar las novedades e irregularidades del personal a la Secretaría de Educación distrital, municipal, departamental o quien haga sus veces.

  7. Administrar el personal asignado a la institución en lo relacionado con las novedades y los permisos.

  8. Participar en la definición de perfiles para la selección del personal docente, y en su selección definitiva.

  9. Distribuir las asignaciones académicas, y demás funciones de docentes, directivos docentes y administrativos a su cargo, de conformidad con las normas sobre la materia.

  10. Realizar la evaluación anual del desempeño de los docentes, directivos docentes y administrativos a su cargo.

  11. Imponer las sanciones disciplinarias propias del sistema de control interno disciplinario de conformidad con las normas vigentes.

  12. Proponer a los docentes que serán apoyados para recibir capacitación.

  13. Suministrar información oportuna al departamento, distrito o municipio, de acuerdo con sus requerimientos.

  14. Responder por la calidad de la prestación del servicio en su institución.

  15. Rendir un informe al Consejo Directivo de la Institución Educativa al menos cada seis meses.

  16. Administrar el Fondo de Servicios Educativos y los recursos que por incentivos se le asignen, en los términos de la presente ley.

  17. Publicar una vez al semestre en lugares públicos y comunicar por escrito a los padres de familia, los docentes a cargo de cada asignatura, los horarios y la carga docente de cada uno de ellos.

  18. Decidir o dar el trámite correspondiente a las situaciones académicas, de convivencia y extracurriculares que se sometan a su conocimiento de acuerdo con sus competencias y el conducto regular establecido en la institución.

  19. Producir las resoluciones internas y los demás actos administrativos propios de sus funciones, así como los actos necesarios para hacer cumplir las decisiones de los consejos y demás organismos del establecimiento.

  20. Las demás que le asigne el gobernador y alcalde para la correcta prestación del servicio educativo.



    1. FUNCIONES DEL COORDINADOR

  1. Colaborarle al Rector en la preparación de la agenda del día en las reuniones.

  2. Reemplazar al Rector en su ausencia.

  3. Presentar informes generales.

  4. Orientar al los Jefes de Área en lo referente a la parte académica y a los Directores de Grupo en la parte disciplinaria para el buen desempeño de la misma.

  5. Velar por el cumplimiento del Manual de Convivencia por parte de todos los miembros que conforman la Comunidad Educativa.

  6. Participar en las reuniones del Consejo Académico y Comisiones de Evaluación y Promoción.

  7. Atender a los Padres de Familia en la solución de situaciones académicas y disciplinarias con estudiantes.

  8. Velar por la buena marcha de la institución.

  9. Controlar el cumplimiento de la jornada del personal docente y estudiantil.

  10. Concertar y conciliar la ejecución de los objetivos propuestos en concordancia con las orientaciones de la Rectoría.

  11. Organizar y promover la participación de los integrantes de la Comunidad Educativa en los espacios democráticos de la institución, garantizando transparencia y legitimidad en los procesos.

  12. Organizar, promover y participar en las actividades lúdicas, culturales, deportivas y sociales propuestas por los diferentes comités institucionales.

  13. Conformar equipos de trabajo de acuerdo con las inferencias y

potencialidades individuales, para garantizar el logro de metas y objetivos institucionales.

  1. Coordinar el desarrollo de planes de mejoramiento continuo, con la participación de los integrantes de la Comunidad Educativa.

  2. Asistir el (la) Rector(a) en la recolección de evidencias para una evaluación objetiva del desempeño de los docentes.

  3. Establecer canales de comunicación claros, eficientes y oportunos, mediante diálogos constructivos y un adecuado tratamiento de la información.

  4. Conocer y aplicar el debido proceso como estrategia fundamental para la solución de conflictos institucionales.

  5. Generar espacios oportunos que favorezcan la inclusión y la confrontación inteligente, equilibrada y pacífica de conflictos entre los integrantes de la Comunidad Educativa.

  6. Ejercer la representación institucional y presidir comités por delegación del Rector o en cumplimiento de sus funciones, actuando de acuerdo con la filosofía y las metas propuestas, presentando información concreta y oportuna.

  7. Conocer el contexto familiar y socio-cultural de donde provienen las estudiantes, para organizar planes, programas y estrategias que permitan orientar la formación integral de las alumnas.

  8. Aprovechar el apoyo de las organizaciones sociales y los recursos existentes en la comunidad para el beneficio institucional.

  9. Coordinar proyectos y acciones que beneficien a la comunidad y al mismo tiempo generen reconocimiento social a la institución.

  10. Identificar y promover nuevas estrategias académicas y disciplinarias, orientadas desde la filosofía institucional.

  11. Coordinar procesos de planificación académica acorde con el PEI, promoviendo su articulación y el uso adecuado de los recursos.

  12. Convocar y participar en la formulación, seguimiento y evaluación del PEI, canalizando los aportes de los miembros de la Comunidad Educativa.

  13. Conocer e interpretar con claridad la normatividad vigente, procurando su actualización permanente.

  14. Coordinar y direccionar la ejecución de las estrategias pedagógicas a través de la elaboración del currículo y el Plan de Estudio.

  15. Coordinar el diseño y la ejecución del Plan de Mejoramiento Institucional, apoyado en los resultados de las evaluaciones aplicadas.



    1. FUNCIONES DEL JEFE DE AREA



  1. Asegurar el cumplimiento de los Acuerdos Académicos Institucionales, revisando y sugiriendo las correcciones necesarias en los diferentes materiales impresos y en medio magnéticos.

  2. Acompañar de una manera efectiva a los docentes de cada una de sus áreas a cargo, resolviendo sus dudas e inquietudes.

  3. Notificar las sugerencias hechas por los docentes de cada una de las áreas para las reformas de los Acuerdos Académicos Institucionales.

  4. Ser propositivos y conciliadores en las reuniones definidas con el (la) Rector(a) y el (la) Coordinador(a)

  5. Colaborar con los docentes del área a su cargo en la solución de dificultades académicas que se presenten con las estudiantes y/o los Padres de Familia.

  6. Transmitir las orientaciones generales impartidas por las directivas de la institución a todo su equipo de trabajo.

  7. Acompañar y/o reemplazar a la Coordinación en el desempeño de sus funciones académicas.

  8. Dar a conocer correcta y oportunamente las dificultades que se presenten en el cumplimiento de sus funciones a la Coordinación.



    1. FUNCIONES DE LOS DOCENTES Y DIRECTORES DE GRUPO



  1. Velar por el bienestar físico y psicológico de cada una de las estudiantes de su grupo.

  2. Orientar el proceso de desarrollo de sus alumnas como parte de su formación integral, a través de los momentos de instrucción, las horas formativas, actos cívicos, acompañamiento en los descansos, asesorías individuales, remisiones pedagógicas y sicológicas, entre otros.

  3. Elaborar el plan de aula con su grupo, que permita visualizar la acción formativa complementaria como el orientador de grupo con sus estudiantes, paralela a la parte académica.

  4. Estar atento a las situaciones de indisciplina de sus alumnas, tanto en el ámbito individual como grupal para aplicar correctivos oportunamente y cada vez que la situación así lo amerite.

  5. Diligenciar periódicamente el fólder de acompañamiento de sus alumnas tanto en los aspectos positivos como en los aspectos a mejorar, aplicando correctivos según el caso.

  6. Poner a disposición de todo el profesorado de la Institución el fólder de acompañamiento de las estudiantes, en caso de necesitarlo.

  7. Orientar la elección del Consejo de Clase y el representante de los padres de familia ante la Asociación de Padres de Familia y el Consejo de Padres y velar porque cumplan un buen papel como representantes del grupo.

  8. Asesor y acompañar al Consejo de Clase en el desarrollo de sus funciones.

  9. Recibir información de los educadores acerca del desempeño académico y disciplinario del grupo.

  10. Presidir y orientar el proceso de las reuniones con los Padres de familia de su grupo.

  11. Recibir los informes académicos del grupo, revisarlos, firmarlos y entregarlos a los Padres de familia o acudientes.

  12. Citar a los Padres de familia de manera individual o grupal cuando las situaciones del grupo así lo ameriten, previa información a la Coordinación o la Rectoría.

  13. Rendir informe oportuno de las novedades que se presenten durante el día con sus estudiantes como: llegadas tarde, ausencias parciales o totales a la jornada escolar, calamidades familiares, enfermedad, entre otras.

  14. Atender a los Padres de Familia, cuando la situación así lo requiera.

  15. Hacer parte de la Comisión de Análisis de faltas Gravísimas de las estudiantes de su grupo.



4.8 BIENESTAR DEL TALENTO HUMANO
Los programas de bienestar, se derivan de una concepción integral del ser humano en la que se parte del propósito de atender necesidades fundamentales de las personas que laboran en cualquier organización, relativas al ambiente de trabajo, aspectos educativos, de recreación, la salud, la seguridad social y al afianzamiento de valores organizacionales, que faciliten el desarrollo de su potencial y generen un bienestar en el ámbito laboral y en algunos aspectos del espacio extralaboral.
Para las instituciones educativas se define el bienestar del talento humano como las estrategias que se programan y desarrollan desde la gestión directiva y la comunitaria para reconocer, estimular e incentivar a la comunidad educativa en su desempeño; está orientado a elevar los niveles de eficiencia, satisfacción, desarrollo, bienestar y calidad de vida de directivos, docentes, y personal de apoyo, y a contribuir al cumplimiento efectivo de los resultados institucionales.
Las instituciones educativas deben diseñar programas deportivos, recreativos, culturales y sociales, donde la integración y el trabajo en equipo acompañen todas las actividades y de paso, genere cultura de calidad en la vida laboral.
Estas actividades serán incluidas en el calendario escolar puesto que ellas Contribuyen:


  • Al mejoramiento del clima institucional.

  • Al mejoramiento de las condiciones físicas y mentales de los involucrados.

  • A fortalecer las relaciones interpersonales.

  • A la utilización creativa del tiempo libre.

  • A la participación espontánea en actividades de tipo educativo, cultural y deportivo.

  • Mejoran la comunicación, el liderazgo y la creatividad.



4.9 COMPONENTE FINANCIERO: PAFSD- POAI- CONTABILIDAD, INGRESOS Y GASTOS
Ver Anexo O.


CAPITULO V
GESTIÓN DE LA COMUNIDAD –
COMPONENTE DE PROYECCIÓN COMUNITARIA
5.1 RELACIONES INTERINSTITUCIONALES
La comunidad educativa de La Presentación establece una interacción continua y permanente respondiendo a las necesidades, expectativas e intereses de unos y otros. Esto posibilita construir proyectos de extensión y de servicio a la comunidad de la tal manera que el ser y el quehacer de la institución se convierte en un proceso de desarrollo religioso, académico, social y cultural, desde lo local, municipal, regional y nacional.
La institución educativa, entonces, propicia espacios de participación y reflexión que posibiliten la búsqueda conjunta de alternativas de solución y mejoramiento permanente de la comunidad educativa, concibiendo así la educación como un proceso de influencia en el ámbito personal y social.
Las actividades que se desarrollan de manera frecuente y forman parte de la vida institucional son:


  • Relaciones con la parroquia Jesús Obrero, mediante la participación en las Eucaristías y eventos sociales y espirituales que realiza.




  • Hacia las familias con encuentros de padres y reuniones de carácter formativo e informativo, con jornadas de integración cultural, deportiva y recreativa como ágape pascual, fiesta de la pareja, bingos, festivales día de la antioqueñidad, tarde de integración navideña, fiestas institucionales entre otros.




  • Con el personal docente a través de jornadas pedagógicas, convivencias encuentros de amistad, momentos que tienen influencia positiva en su vida personal, familiar y profesional.




  • Con los estudiantes mediante actividades como: La infancia misionera, la banda, las danzas, la tuna, el teatro; a través de las cuales no solo se lleva una buena imagen de la institución a los habitantes del sector sino además a otros barrios y establecimientos educativos.




  • Con el compartir y la solidaridad por medio del “mercadito”, expresión que llega en primer lugar a las familias más necesitadas de la institución y luego a otras familias que sufren y tiene grandes dificultades económicas.




  • La apertura de la institución a los eventos culturales, deportivos y recreativos que realiza el núcleo educativo, la cooperativa J. F. Kennedy y otros establecimientos educativos del sector.




  • Las campañas formativas sobre valores humanos , la conservación del medio ambiente, la seguridad vial y la defensa de la vida; aspectos que contribuyen a la formación integral de las estudiantes y que tiene repercusión en el ámbito familiar y social.




  • ALIANZAS Y CONVENIOS

Fortalecer y motivar las alianzas, acuerdos y convenios con empresas, instituciones educativas y de servicios, y en general con el sector productivo, es una de las tareas que el directivo docente debe realizar en el contexto actual para desarrollar competencias laborales en las estudiantes que las motiven hacia proyecciones educativas y laborales desde otras perspectivas.



 

La institución educativa tiene en la actualidad algunos convenios de los que se beneficia para mejorar sus procesos de enseñanza y aprendizaje, ellos se presentan como. Ver Anexo P.


5.2 ATENCIÓN A GRUPOS POBLACIONALES NEE - INCLUSIÓN
La Inclusión: Como política pública a implementar en las instituciones educativas de Colombia, está orientada a desarrollar un nuevo paradigma educativo que se relaciona con la apertura, con la vinculación social y la pertinencia, con el uso intensivo de las tecnologías, con la utilización combinada de lo formal y lo informal, con el reconocimiento y la validación de experiencias en lo individual, con la incorporación curricular de saberes colectivos y con el establecimiento de un ambiente educativo democrático, en todos los niveles, en el cual se aprenda democracia, se aprenda libertad en un ambiente libre, se aprenda participación y solidaridad en un ambiente participativo y solidario y, en fin, donde se aprenda a luchar por la inclusión en un ambiente sin exclusiones.
La exclusión social hace referencia a la falta de equidad y por tanto a la falta de justicia, entendiendo ésta en su sentido más amplio y no meramente desde un punto de vista estrictamente jurídico.

De la integración a la inclusión: La integración constituye uno de los fenómenos de mayor trascendencia en los últimos años en el campo de la educación. Su origen en la década de los 60 –inicialmente en los países desarrollados, aunque extendiéndose progresivamente a todos los demás- debe buscarse, por un lado, en los movimientos a favor del derecho de las minorías a no ser discriminadas por razón de sus diferencias y, por otro, en la creciente conciencia de que las condiciones de marginación en las que vivían las personas con discapacidad – entre otros colectivos- suponían un empobrecimiento para su desarrollo personal y social.
La historia reciente de los movimientos educativos y de las iniciativas legislativas en distintos países, la toma de posición de los organismos internacionales (UNESCO, OCDE) y los manifiestos de las asociaciones de las personas afectadas o de sus padres, ha mejorado un poco la calidad de vida de los involucrados.
En efecto, la reforma educativa ha supuesto el reconocimiento del derecho de todas las personas con discapacidad a ser escolarizadas siempre que sea posible en un centro ordinario, confirmando las prácticas integradoras iniciadas ya unos años antes.
La presencia de esta población en los centros educativos ha comportado importantes cambios organizativos, metodológicos, y curriculares, así como una demanda insistente de recursos materiales, personales y de formación; a veces, también, ha provocado resistencias y discrepancias entre las distintas personas o instancias implicadas.
Al cabo ya de quince años de integración, una rápida valoración permitiría afirmar que, aunque a menudo el profesorado no se ha sentido suficientemente preparado y asistido para acometer con garantías las exigencias derivadas de la integración, el esfuerzo llevado a cabo por muchos profesores para adaptar la respuesta educativa a las necesidades particulares de determinados alumnos –- ha revertido en una mejora de la calidad de la educación para toda la población estudiantil.
En un sentido amplio, hoy en día tanto la reflexión como la práctica de la integración – inclusión, en nuestro país se sitúa en el cumplimiento de una política capaz de acoger y atender adecuadamente a la diversidad de necesidades de los alumnos, con intereses, motivaciones y capacidades bien diferentes, entre los que se hallan tanto aquellos procedentes de otras etnias y culturas, como aquellos con problemas emocionales y/o de aprendizaje o bien con retraso en el desarrollo como consecuencia de una discapacidad.
La opción a favor de un currículum básico para todos los alumnos y, por tanto, de una escuela comprensiva exige tomar en consideración las distintas necesidades presentes en el alumnado con el objeto de que no se conviertan en fuente de discriminación, sino que se perciban como indicadores del tipo de apoyos que van a necesitar para facilitar su progreso y, en última instancia, el logro de los objetivos establecidos para cada una de las etapas educativas.
La integración de los alumnos con algún tipo de discapacidad no puede sustraerse a este concepto amplio de diversidad sino que en él encuentra pleno sentido, dado que este planteamiento nos lleva a centrar la atención no tanto en lo que tienen de diferente estos alumnos sino en la naturaleza de la respuesta educativa, es decir en el tipo y grado de ayuda que necesitan para progresar. III Congreso “La Atención a la Diversidad en el Sistema Educativo”. Universidad de Salamanca. Instituto Universitario de Integración en la Comunidad (INICO)
Puede afirmarse que, en sintonía con los avances internacionales en este campo, el desarrollo de la integración en el marco de una escuela comprensiva ha producido en los últimos años una evolución conceptual en lo que se entiende por integración; se tiende a abandonar este término y sustituirlo por el de “inclusión”. En la base de esta evolución se hallan razones de naturaleza distinta que van desde las psicológicas y pedagógicas a las más estrictamente sociales y éticas.

Es justo reconocer que la inclusión va más allá del ámbito educativo y se manifiesta también con fuerza en otros sectores como el laboral, el de la salud, el de participación social, etc.; es decir, la preocupación en torno a la inclusión apunta claramente a todas las esferas que de algún modo tienen que ver con la calidad de vida de las personas.


Revela, además, la necesidad de introducir cambios importantes en su orientación e implementación; cambios, por otra parte, coincidentes con los postulados de la emergente filosofía inclusiva. Desde la perspectiva de los centros educativos (Faro – Vilageliu, 2000), estas limitaciones pueden concretarse en los siguientes aspectos:



  • Lleva a los centros a la necesidad de identificar a los alumnos “integrados”.

  • Normalmente se atiende a los alumnos con problemas ya establecidos o, en su caso, cuando ya han fracasado.

  • Los servicios de apoyo (entre ellos el de apoyo psicopedagógico) se centran en el alumno.

  • Se tiende a dar el apoyo de forma individual y a veces fuera de su contexto natural (el aula).

  • El profesor del aula ordinaria tiende a “desresponsabilizarse”.

  • Se descuidan los aspectos más sociales del aprendizaje.


Sentido y finalidad de la escuela inclusiva:
Aunque no parece existir una definición totalmente compartida entre los profesionales sobre lo que debe entenderse por educación inclusiva o escuela inclusiva, puede afirmarse que el concepto tiene que ver fundamentalmente con el hecho de que todos los alumnos sean aceptados, reconocidos en su singularidad, valorados y con posibilidades de participar en la escuela con arreglo a sus capacidades.
Una escuela inclusiva es aquella, pues, que ofrece a todos sus alumnos las oportunidades educativas y las ayudas (curriculares, personales, materiales) necesarias para su progreso académico y personal.
Parece claro que los procesos de cambio que harán posible el progreso hacia una escuela inclusiva se vertebran en torno al currículo, entendido en sentido amplio, como referente a partir del cual toman sentido las distintas actividades y, en su caso, adaptaciones que se programen (Stainback & Stainback, 1999). De todas maneras la Inclusión no puede reducirse a una mera cuestión curricular, organizativa o metodológica; la inclusión es más que todo eso, es una manera distinta de entender la educación y, si se quiere, la vida misma y la sociedad; se trata más bien de una filosofía, de unos valores.
En un reciente trabajo, UNESCO (en prensa) hace las siguientes consideraciones:


  • Avanzar hacia la inclusión no es esencialmente un trabajo de reestructuración de la educación especial, ni tan siquiera de la integración. Tiene que ver con todos los alumnos y no únicamente con aquéllos que tienen necesidades especiales.

  • Tampoco es algo que pueda ser considerado como un objetivo en sí, sino más bien un intento de mejorar la calidad de todo el sistema educativo para que pueda atender convenientemente a todos los alumnos.




  • No es una cuestión puramente de recursos, aunque éstos sean necesarios.




  • La educación inclusiva tiene que ver con la capacidad de “construir” una escuela que responda a la diversidad de necesidades de los alumnos.




  • La inclusión supone la reorientación de los servicios especiales y del conocimiento experto, más que su abandono.




  • La educación inclusiva es vista como un proyecto de la comunidad y de la sociedad.




  • Desde esta perspectiva resulta ciertamente complejo señalar con carácter general las finalidades de una escuela inclusiva, en la medida que van a depender de las características del sistema educativo y, en definitiva, de la sociedad.


A manera de reflexión la institución educativa La Presentación toma como lineamientos iniciales para comprometerse con la inclusión, los siguientes:


  • Reconocer y valorar las diferencias individuales y los ritmos de aprendizaje de las estudiantes.




  • Capacitarse de manera individual y en equipo de docentes sobre el conocimiento y clasificación de las necesidades especiales.




  • Desarrollar acercamientos en diferentes enfoques curriculares para responder a diferencias de aprendizaje de las alumnas.




  • Procurar la participación de los padres de familia en el acompañamiento y orientación en sus hogares.




  • Implementar estrategias variadas y abundantes para lograr de las alumnas claridad en su aprendizaje.

  • Valorar cada avance y mejoramiento académico, social y comportamental manifestada individualmente o en grupo.




  • Fomentar permanentemente el trabajo en equipo.




  • Participar en capacitaciones relacionadas con la temática en cuestión.




  • Buscar vías alternativas e innovadoras para mejorar la práctica en el aula, a partir de la experiencia del profesorado y del trabajo cooperativo.

En el III Congreso sobre “La Atención a la Diversidad en el Sistema Educativo “realizado en la Universidad de Salamanca. Instituto Universitario de Integración en la Comunidad (INICO), las instituciones educativas participantes, que venían de desarrollar experiencias significativas sobre integración educativa, concluyeron:




  1. Si se quiere desarrollar una escuela más inclusiva; resulta necesario trabajar con los docentes en:




  • El trabajo colaborativo entre el profesorado.

  • Planificación conjunta de las temáticas y estrategias de aprendizaje.

  • Mejora de la conciencia del equipo docente.

  • Promoción de la autoestima, a partir de la colaboración.




  1. En estrategias de enseñanza – aprendizaje:




  • Diseño de prácticas efectivas en las que puedan tomar parte todos los alumnos.

  • Importancia del aprendizaje social (trabajo colaborativo entre el alumnado).

  • Organización del aula.

  • Optimización de los recursos materiales y humanos existentes y, en particular, de los conocimientos y experiencia de cada profesor.




  1. En Atención a la diversidad desde el currículo:




  • Mejora de la formación del profesorado en este campo.

  • Elaboración de objetivos compartidos y claramente definidos.

  • Definición de criterios para el desarrollo del currículo.

  • Acuerdo en relación con los criterios de evaluación y de indicadores para el seguimiento.




  1. En Organización interna institucional:




  • Autoevaluación y evaluación interna.

  • Disponer de una estructura organizativa que favorezca la cohesión.

  • Potenciar el intercambio entre el profesorado.

  • Distribución de los horarios coherentes con los fines que se persiguen.

.

  1. En Colaboración escuela – familia:




  • Fortalecimiento de la comunicación con las familias.

  • Fortalecimiento de las vías de participación de los padres en la toma de decisiones.

  • Desarrollo de contactos formales e informales.




  1. En Transformación de los servicios/recursos destinados a la educación especial:




  • Destinados para toda la institución y centrados en el currículo.

  • El profesor de apoyo, clave para el trabajo colaborativo.

  • El psicopedágogo implicado en la estructura del centro.

  • La transformación de los centros de educación especial en centros de recursos para la educación inclusiva.


Procesos de la institución que favorecen el cambio


  • Implicación de todo el profesorado en las finalidades que se persiguen y negociación de los objetivos. Este proceso compromete tanto la responsabilidad individual como la necesidad de consenso que incrementa la conciencia de equipo y lo cohesiona.




  • Optimización de los recursos existentes, tanto materiales como personales.



  • Potenciación de las responsabilidades individuales como contribución al proyecto de equipo y exigencia de la interdependencia positiva; en definitiva de la participación de todo el profesorado.

  • Promoción de la reflexión sobre la práctica; de la crítica responsable y de la necesidad de acuerdos.




  • Potenciación de la autoestima que se genera a partir de los pequeños logros iniciales, cosa que da mayor seguridad y estímulo al profesorado.




  • Equilibrio entre la presión y el apoyo. La presión es necesaria como incentivo para mantener el ritmo de trabajo pero ha de verse compensada por la seguridad del apoyo de los compañeros y compañeras.




  • Incorporación de la autoevaluación como factor de progreso.


Factores clave para una escuela inclusiva
Ainscow (2000), Faro y Vilageliu (2000) y Porter (2000), expresan que los factores claves para construir una escuela inclusiva son:


  • Partir de la experiencia y conocimientos propios; de los éxitos, que a menudo son muchos, y también de las dificultades. El profesorado ha de darse cuenta de que la solución está en sumar sus aportaciones.




  • El convencimiento de la necesidad de avanzar hacia una concepción inclusiva de la educación como condición para una implicación plena y efectiva de la sociedad.




  • Hacer del trabajo colaborativo el instrumento metodológico habitual para generar conocimiento que sirva de forma eficaz para responder a las diferentes necesidades del alumnado.




  • Entender las dificultades (la heterogeneidad presente en las aulas) como oportunidades para diversificar la respuesta educativa que puede servirse del potencial de aprendizaje que supone el trabajo cooperativo de los alumnos y la colaboración entre iguales.




  • Dotarse de una estructura de institución flexible, capaz de adaptarse a las características y necesidades del alumnado y del profesorado, y de una organización interna en la que prime la colaboración entre los docentes tanto en la planificación como en el trabajo en el aula.

  • Mejorar la autoestima tanto por parte del alumnado como del profesorado.




  • Diseñar y promover planes de formación del profesorado, fundamentalmente que suponga la reflexión sobre la propia experiencia y, cuando sea necesario, la colaboración de asesores externos.




  • Incorporar la evaluación de los resultados, que puede adoptar diversas formas (autoevaluación, evaluación interna), como generadora de los procesos de cambio.




  • El compromiso político y económico es absolutamente imprescindible para un cambio eficaz y duradero hacia una escuela inclusiva.




    1. OFERTA DE SERVICIOS A LA COMUNIDAD


Los proyectos de proyección comunitaria: escuela de padres, servicio social del estudiantado, prevención de riesgos físicos y sicosociales, se encuentran en el Anexo M, donde aparecen los proyectos pedagógicos e institucionales.

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Falta:

Kotter p. 49

Santillana 2001 p. 51

Evangelio según San Juan p. 55

Juan Pablo II p. 53

Reglamento p. 53

Falta una cita en la p. 54.

Mateo


Peter M. Senge p. 89.

Seduca, p. 162




1 Este reconocimiento de la vulnerabilidad de los/las jóvenes no desconoce los aportes críticos que reconocen en la población juvenil un presente que no tiene que ser interpretado necesariamente como peligroso y caótico. Ver por ejemplo: Serrano Amaya, José Fernando. (2002). Ni lo mismo ni lo otro: la singularidad de lo juvenil. Nómadas. N. 16. P. 10-25.

2 Es importante ilustrar el diálogo que se da entre estos tres autores. Puede ayudar la siguiente referencia: Torres Santomé, Jurgo. (1996). Globalización e interdisciplinariedad: el curriculum integrado. Madrid: Ediciones Morata.

3 Pensador, escritor y conferencista estadounidense, con importantes publicaciones en el campo de las organizaciones comerciales en el siglo XX. Regente de la Cátedra Clarke de Ciencias Sociales, en la facultad de postgrado de Claremont. Considerado futurista y filósofo de la administración.

4 Facultad Nacional de Salud Pública. Medellín

5 Fuente: Constitución Política de Colombia de 1991.

6 Estudio de carácter prospectivo, generado desde Colciencia y desarrollado por la Universidad Nacional, oficina de Planeación, Sede Bogotá. Cita completa




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