Proyecto de innovación y mejora educativa



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Proyecto de innovación y mejora educativa.

LA ENTREVISTA

D2. Guión


D3. Bibliografía
D4. Introducción:

La entrevista es el instrumento de evaluación que precede a cualquier modalidad de intervención o proceso de toma de decisiones, adopta un formato interactivo y está presente en el continuo evaluación-intervención (Casullo y Márquez, 2003)


La entrevista es el método que está siempre a disposición de cualquier psicólogo y, por ello, la estrategia de evaluación más frecuentemente utilizada. Con este procedimiento se abordan muy distintos objetivos en contextos muy diferentes como, por ejemplo:

  • Contexto clínico: obtener toda la información posible sobre el problema del paciente, generar hipótesis de adquisición y mantenimiento de este problema, comunicar las conclusiones y el resultado de la evaluación

  • Contexto de selección de personal: indagar sobre características de personalidad, estrategias, habilidades, competencias y datos biográficos de los candidatos a un puesto.

  • Contexto de la orientación: investigar sobre los aspectos motivacionales, los intereses y las competencias de un adolescente a la hora de orientar sus estudios.

D5. La entrevista conductual. Objetivos

Se desarrolla aquí la entrevista en el marco teórico de la modificación de conducta que marcará tanto el objeto de la indagación como el modo en que ésta se realiza. En la entrevista conductual el objetivo fundamental será la descripción de la conducta de los sujetos y de las condiciones situacionales que rodean esta conducta (tanto ambientales como organísmicas) así como de la relación que existe entre estas condiciones y la conducta. Se trata pues de buscar los datos que permiten realizar un análisis funcional de los comportamientos sobre los que se indaga.

D6. Primera entrevista.

La entrevista inicial supone el primer contacto entre el cliente y el psicólogo por lo que cumple una doble función: se trata de un instrumento de evaluación que permite obtener información relevante al caso y, por otro, permite establecer una interacción que continuará durante todo el tratamiento. En diapositivas siguientes se muestra la guía propuesta por Muñoz (1990) y la ilustración de las mismas con un caso simulado de primera entrevista a una paciente con miedo a montar en metro (D7-D8-9-D10-D11-D12-D13-D14-D15-D16-D17-D18-D19-D20-D21-D22)
D23. Segunda entrevista.

La segunda y posteriores entrevistas se realizan una vez se posee cierto conocimiento sobre los problemas del sujeto, por lo que sus objetivos e incluso su planteamiento son diferentes. En la diapositiva se muestras los aspectos esenciales a abordar.


D24-D25-D26. Entrevista de devolución de la información:

Tiene lugar una vez se ha completado el proceso de evaluación inicial y tiene como objetivo proporcionar al sujeto información para la comprensión de su problema y del tratamiento que se va a aplicar. En la diapositiva se muestran los aspectos en los que debe centrarse la devolución de la información. (Turkat, 1986)

Se presenta un caso simulado de devolución de la información a una paciente de 23 años que presenta un trastorno-obsesivo compulsivo
D27. Aspectos formales de la entrevista conductual. Conducción y Relación Terapeuta-paciente.
La entrevista conductual es directiva ya que el entrevistador ha de dirigir al entrevista hacia la búsqueda de datos relevantes para el problema por medio de preguntas, solicitando precisiones, distribuyendo el tiempo en función de la importancia de lo que se está tratando, evitando reiteraciones, introduciendo nuevas áreas de exploración, corrigiendo desviaciones del tema, etc.
La entrevista conductual es semiestructurada: El grado y tipo de estructura de la entrevista puede variara dentro de cada sesión y a través de todo el proceso de entrevista. En una fase inicial la entrevista debe ser relativamente abierta para que permita el paciente exponer lo que le causa preocupación. Una vez que se ha detectado el problema, el entrevistador ha de tener más control sobre los contenidos y solicitar datos específicos y precisos.
La interacción con el paciente ha de ser cálida y empática: el paciente tiene que sentir que está sintiendo comprendido. No obstante, no hay que olvidar que se trata de una relación profesional, una relación de colaboración entre un profesional y un paciente que precisa un servicio.

D28. Aspectos formales de la entrevista conductual: Utilización del refuerzo y Lenguaje.


En la entrevista, como en cualquier otro tipo de relación interpersonal, se produce una interacción continua entre las personas que en ella se encuentran y cuyo resultado dependerá, en gran media, del intercambio de reforzadores. Es fundamental construir una relación reforzante con el entrevistado ya que, en el curso de la entrevista será inevitable abordar situaciones problemáticas. Las conductas habituales del entrevistador durante la entrevista que suelen ser reforzantes para la mayoría de las personas son: el contacto visual, una posición de cuerpo dirigida hacia el entrevistado, realizar elogios o dar la aprobación sobre comportamientos que refiera el cliente, mostrar interés por los problemas, hacer afirmaciones de apoyo o solidaridad, etc.
Durante la entrevista los reforzadores positivos han de dispensarse tanto en relación con el modo de proporcionar información (hablar fluido, sin saltar de temas, etc.) como con el contenido (descripciones detalladas, etc.). Los reforzadores positivos han de administrarse de modo discriminado, haciéndolo sólo contingente con las conductas cuya frecuencia se desea aumentar.
Además de dispensar reforzadores positivos, el entrevistador también ha de aplicar extinción a las conductas del entrevistado que entorpecen la marcha de la entrevista, que resultan ser estímulos aversivos por su contenido o que dilatan la obtención de información. Algunos de estos comportamientos pueden ser saltar de tema, reiteración, manifestaciones de desesperanza.
Como en cualquier comunicación interpersonal, el lenguaje del entrevistador en la entrevista conductual debe adecuarse al interlocutor, de acuerdo con su nivel cultural y su entorno social, de tal modo que a éste le resulte comprensible lo que se le pretende transmitir. Sin embargo, se pondrá cuidado en que el entrevistado vaya adquiriendo un lenguaje cada vez más conductual, describiendo comportamientos, situaciones estimulares, evitando que realice inferencias o interpretaciones. La adquisición de un lenguaje conductual se producirá por imitación del lenguaje que emplee el entrevistador y por moldeamiento de la conducta verbal del cliente: solicitando la descomposición en conductas de lo que se resume al utilizar constructor, reforzando la comunicación de conductas y de situaciones estimulares, etc.

D29. Aspectos formales de la entrevista conductual: Duración y Registro.


Las sesiones de una hora son normalmente suficientes para permitir un amplio intercambio de información sin producir falta al cliente ni al entrevistador y lleva a éste a establecer un mayor control sobre el desarrollo de la entrevista. No obstante, alargar el tiempo hasta dos horas en la primera entrevista puede permitir reunir la información relevante básica de la que partir, dedicando las demás sesiones a completar y precisar lo datos en ella obtenidos.
Los datos suscitados durante la entrevistan han de ser recogidos mediante algún tipo de registro que impida su olvido o pérdida. El registro más completo es la grabación en video o audio ya retiene toda la interacción producida durante la entrevista, conserva toda la información y suministra feedback al entrevistador sobre su actuación.
Si no se realiza grabación es aconsejable hacer unas mínimas anotaciones en el curso de cada entrevista y realizar inmediatamente después un pequeño resumen.

D30. Entrevistando a niños


En el caso de las entrevistas conductuales con niños, hay que tener encuentra las características peculiares del sujeto que se va a evaluar y que son aquellas determinadas por su estadio evolutivo:

  1. Hay que ser cuidadoso con la recepción del niño y su habituación a la situación de evaluación. Si el niño se encuentra a disgusto, desconcertado… poco cómodo en la situación de ser entrevistado los datos que podamos obtener no tienen la precisión deseada.

  2. Conviene adaptarse a las características del lenguaje y comprensión infantil. No conviene entrevistarles como si fuesen adultos, sino hacernos comprensibles, utilizando preguntas que el niño entienda y conecten con su mundo (e.g. “Si tuvieras una varita mágica ¿qué tres cosas cambiarías en tu vida”)

  3. Normalmente hay que recurrir a una pluralidad de fuentes para recabar información, dadas las distintas percepciones del problema ante los trastornos infantiles:

D31. Entrevistando a niños. Etapas

    1. La primera etapa consiste generalmente en “oír a los padres”. La entrevista con estos proporcionará al evaluador no solo datos sobre el problema del niño sino también la posibilidad de observar el patrón de interacción de los padres y el nivel de concordancia entre ellos. Esta etapa es más importante cuanto menor sea la edad del niño

    2. La segunda etapa consiste en “oír al niño”. El es el principal sujeto de la evaluación, conviene preguntarle si sabe por qué sus padres le han llevado a consulta (el niño no solicita la consulta sino que le llevan los adultos), si cree que tiene algún problema y qué cosas ocurren cuando el problema aparece, evaluar cosas que le gustan y que le disgustan, planes para el futuro, explorar áreas importantes para el niño (familia, colegio, amigos).

    3. La tercera etapa consiste en “oír a los otros”. Siempre que sea posible el entrevistador entrará en contacto con los profesores del niño o con otros familiares distintos de los padres, pues el niño no se comporta igual en los distintos contextos, ante distintas personas..

    4. La cuarta etapa implica “analizar funcionalmente el problema”. El evaluador trata de contestar a las siguientes preguntas: ¿Por qué ocurre el problema? ¿cómo puede cambiarse la situación? ¿qué debe hacerse para que tenga lugar el cambio? ¿qué debe hacer cada una de las partes para cambiar el problema del niño?

    5. La quinta y última etapa consiste en “hablar con los padres”. Es la entrevista de devolución.

D32-D33. Entrevista familiar. Cómo conectar con la familia

Desde el primer momento de la entrevista el psicólogo que evalúa a una familia conviene que trate de establecer un buen contacto (joining o rapport) con la familia. Si esto es esencial cuando se entrevista a miembros individuales, es aún más importante cuando se evalúa a distintos miembros, con distintas opiniones sobre lo que les está ocurriendo y en muchas ocasiones con problemas de relación entre ellos.

Si en la entrevista familiar se quiere ser efectivo conviene conectar con la familia. Son muchos los aspectos y dimensiones que se han de abordar y evaluar en las diversas entrevistas pero es un error centrarse únicamente en las dificultades, pues para que la información recogida sea pertinente conviene crear una buena relación con los distintos miembros de la familia.

La conexión es tanto una actitud como una habilidad. Para conectar con la familia, el terapeuta debe transmitir la aceptación de sus miembros y el respeto por su forma de ver y hacer las cosas. Es importante valorar a cada miembro de la familia y reconocer su experiencia y acciones. El terapeuta debe transmitir a todos los miembros que les entiende y que sus puntos de vista son importantes. Los miembros de la familia deben ser animados a expresar sus sentimientos y puntos de vista y a entender que esos sentimientos son normales.

El terapeuta puede tratar de conectar con los miembros de la familia en la entrevista de evaluación de las siguientes formas:

1. Llamar a cada miembro por su nombre.

2. Establecer contacto amistoso con cada miembro. El terapeuta debería preguntar a cada miembro lo que hace y dónde vive, compartir información sobre los hijos, etc.

3. Respetar la jerarquía familiar. El terapeuta debe empezar preguntando a los progenitores sus puntos de vista.

4. Reconocer la experiencia, la posición y las acciones de cada miembro. (“Por lo tanto, Sra. Gómez, usted cree que su hijo se marchó porque se había enfadado con usted.”)

5. Normalizar experiencias, puntos de vista y acciones. (“Es común, entre las personas de su situación, sentirse de ese modo.”)

6. Contemplar los aspectos positivos que se pueden manifestar sobre cada miembro de la familia siempre que sea posible. (“Sra. Pérez, sé que usted ha hecho lo mejor para ayudar a su hijo. Eso demuestra todo su interés por él”). Reforzar o valorar a un miembro confirmará al mismo y ayudará a los miembros restantes a ver el problema de forma diferente.

Se presenta el caso la familia Ortiz en el que la terapeuta entrevista a:

Ramón (hijo, 15 años). Es el paciente identificado debido a sus problemas con el consumo de drogas

Carla (hija, 16 años). Tiene una buena actitud en casa (donde colabora con la madre en las tareas del hogar) y un buen rendimiento escolar (va a ser el primer miembro de la familia en ir a la universidad).

Padre. En paro, con una incapacidad laboral por dolores de espalda

Madre. Mantiene dos trabajos, siendo la que ingresa los recursos necesarios para mantener la familia.

Durante la entrevista la terapeuta se dirige a los hijos de la familia por sus respectivos nombres y a los padres como papá y mamá.

Trata de respetar la jerarquía familiar, especialmente colocando al padre en una mejor posición de la que él habitualmente ocupa.

Asimismo hace hincapié en resaltar los aspectos positivos de las conductas de los distintos miembros de la familia. Al comienzo de la entrevista todo parece que va mal en la familia, discuten acaloradamente sobre los problemas con Ramón, pero la terapeuta reformula los aspectos negativos en otros más positivos, así indica que la madre hace grandes sacrificios por la familia (y que por tanto es comprensible que se sienta frustrada), que el padre es quien mejor comprende a Ramón y que puede ser un modelo para él, que Carla es una buena chica que facilitará que toda la familia ayude a su hermano y que incluso Ramón ha contribuido a que la familia se reúna para resolver sus problemas.

D34. Un caso concreto: Cuando hay problemas de pareja

Si en la anterior transparencia se ha insistido en el cómo de la entrevista (es decir en crear una buena conexión con los distintos miembros familiares) ahora insistiremos en el qué evaluar en esas entrevistas. Un caso concreto de entrevista de evaluación familiar es aquella que tiene lugar cuando se presentan diversos conflictos de pareja.

Conscientes de la necesidad de analizar con detalle la situación en la que se encuentra la pareja que demanda ayuda, en relación con las dimensiones esenciales que definen y mantienen una relación interpersonal gratificadora, el contenido de esta primera entrevista es conveniente subdividirlo en diversos bloques:



  1. Aclaración de objetivo. Cuando la pareja acude a la consulta, en la mayoría de las ocasiones tiene poca idea de qué es lo que puede ocurrir allí y de qué forma va a comportarse, él mismo, su pareja, y, desde luego, también el terapeuta. Es importante clarificar esta situación desde el principio y explicitar los objetivos del terapeuta y de ambos miembros de la pareja

  2. Dificultades presentes. Conviene empezar a hacer un pequeño resumen de las dificultades experimentadas en la relación de pareja

  3. Primeras señales de problemas y habilidades de solución de los mismos. Aclaradas las dificultades presentes, se trata de especificar en qué momento de la evolución relacional empezaron a detectarse las primeras dificultades de interacción. A continuación importa aclarar las estrategias utilizadas para intentar producir los cambios deseados en el comportamiento del otro y la eficacia percibida de estas estrategias

  4. Violencia. Conviene analizar si la problemática vivida por cada miembro de la pareja ha llegado a tal punto que la situación se les haya ido de las manos llegando a adoptar comportamientos violentos y agresivos frente al otro.

  5. Historia evolutiva de la relación. Completados los apartados anteriores, posiblemente el clima de la entrevista se haya vuelto algo tenso. Quizá sea este un buen momento para intentar un cambio de tercio y conseguir otros objetivos tales como aclarar la capacidad atractiva de cada uno de los miembros hacia el otro, así como su capacidad para gratificarse todavía, su capacidad de expresar sentimientos positivos hacia el otro y de apreciar su buenas cualidades

  6. Decisión de casarse o vivir juntos. Conviene clarificar quién y cómo tomó la decisión de comenzar la convivencia

  7. Otros. Completada la información anterior, convienen recabar información sobre una serie de temas heterogéneos:

    1. Vida sexual

    2. Affairs

    3. Tratamientos previos.

    4. Aspectos de personalidad individual

D35. La entrevista en procesos de selección de personal. Preselección curricular


Es la primera fase de todo proceso de selección en el que se decide a elegir a los currículum más ajustados (titulación académica, formación especializada, experiencia profesional). Si todos los los candidatos cumplen los requisitos exigidos en el perfil de puesto, la selección tendrá como objetivo elegir a los “mejores” (mejores calificaciones, mayor especialización). En muchas ocasiones, esta preselección se hace “sobre el papel” (examinando la información que los candidatos muestran en sus hojas de vida). En otras ocasiones la preselección curricular se hace en el curso de una entrevista corta que tiene como objeto evaluar de qué forma o en qué grado los candidatos cubren los requisitos del puesto. Esta entrevista puede incluso realizarse por teléfono e incluir las llamadas “killer questions”. Así, el entrevistador puede decirle al candidato (una vez que se ha identificado y que ha planteado el objetivo de la entrevista) que a partir de ese momento va a hablar sólo en alemán (idioma en el que candidato declaró tener un grado de competencia). No obstante, incluso cuando no se realiza esta primera entrevista de preselección, lo habitual es que el entrevistador detalle los aspectos que el candidato expresó en su curriculum.
D36. La entrevista en procesos de selección.

Una vez que se posee una lista de candidatos, se realiza una entrevista con la totalidad o con algunos componentes de la lista. Los objetivos más frecuentes son:



  • Indagar los puntos débiles del algunos o todos los seleccionados. Se trata de explorar aquellos aspectos concretos en los que el sujeto ha obtenido puntuaciones insuficientes y que, de confirmarse, neutralizarían la adecuación global del candidato.

  • Evaluar la capacidad de interacción social. En la mayor parte de los trabajos la facilidad para relacionarse e interactuar es un factor importante. El contexto de una entrevista permite apreciar las habilidades de comunicación, la capacidad del sujeto para empalizar, etc…

  • Observación generalizada del comportamiento. Gran parte de los procesos de selección incluyen una evaluación con pruebas de papel y lápiz, en algunos casos en aplicación colectiva. En estos momentos es muy limitado el registro del comportamiento del sujeto. Por esta razón, la entrevista debe proporcionar datos de observación del comportamiento del sujeto. Alguno comportamientos se elicitan según cómo sea la entrevista; por ejemplo, si se realiza una entrevista directiva en la que se incluye un factor de tensión podemos ver una muestra del comportamiento del sujeto en situaciones molestas o tensas.



Bibliografía:
Borges de Moura, C (2006). La evaluación clínica del comportamiento agresivo en niños. En V.Caballo(Dir). Manual para la evaluación clínica de los trastornos psicológicos: Trastornos de la edad adulta e informes psicológicos(437-449).Madrid:Pirámide.

Cáceres, J. (1996). Manual de terapia de pareja e intervención en familias. Madrid: Fundación Universidad-Empresa

Casullo, E. y Márquez, M.O. (2003) The Interview. En R. Fernández- Ballesteros (ed.). Enciclopedia of Psychological Assesment. Londres: Sage

Crespo, M. y Larroy, C. (1998) Técnicas de Modificación de Conducta: Guía Práctica y ejercicio. Madrid: Dykinson.

Hanna, S. M. y Brown, J. H. (1998). La práctica de la terapia de familia. Bilbao: Desclée de Brouwer

Llavona, L.M. (1999) La entrevista conductual. En F.J. Labrador, J.A. Cruzado y M. Muñoz Manual de Técnicas de Modificación y Terapia de Conducta. Madrid: Pirámide

Marquez, M.O. (2006) Qué es la entrevista. Madrid: Biblioteca Nueva

Muñoz, M. (1990) Pautas de entrevista conductual para adultos. En M.D, González Porta, M.J. Granados, C. Larroy, M. Muñoz y A. Salvador. Material e Evaluación Psicológica I. Madrid: Facultad de Psicología. UCM.



Turkat, I.D. (1986) The Behavioral Interview. En A.R. Ciminero, K.S. Clahoun y H.E. Adams (eds). Handbook of Behavioral Assessment. Nueva Cork: Wiley.


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