Primeras Jornadas


EL DRAMA DE LA EDUCACIÓN DE LOS PALESTINOS



Descargar 447 Kb.
Página7/9
Fecha de conversión26.03.2018
Tamaño447 Kb.
1   2   3   4   5   6   7   8   9

EL DRAMA DE LA EDUCACIÓN DE LOS PALESTINOS.
Profesor René Salamé Martin

Vicerrector Académico

Universidad Mayor
I. INTRODUCCIÓN

Nadie podría discutir la importancia de la infraestructura para el desarrollo de un sistema educativo adecuado; ni tampoco la necesidad de contar con medios y equipos modernos; y por cierto que tienen una importancia capital los recursos financieros. Pero si bien todos estos factores son fundamentales, soy un convencido que el problema de la Educación en la actualidad, es mucho mas profundo. Es un problema del alma y del espíritu. Siendo así, pasa por sus actores fundamentales: maestros y discípulos.

La Educación es una misión permanente y colectiva. No es tarea de algunos, sino de todos. Todos los procesos que en ella se dan, deben transformarse en diálogos, en un permanente intercambio de las experiencias de todos; en una relación que no solo se sustenta en el intelecto, sino también y de manera fundamental, en el corazón de las gentes. Esto es lo que no suele ocurrir y por ello sostengo que si bien son fundamentales los recursos, los medios y la infraestructura, el problema de la educación es mucho mas profundo.

A los variados problemas comunes que presentan los sistemas educativos de las naciones en vías de desarrollo: baja cobertura, elevada deserción y repitencia, deficiente calidad, analfabetismo, insuficiente infraestructura y medios educativos, situación desmedrada de los maestros, etc.; en el caso de la Nación Palestina, se suma la represión y las innumerables repercusiones que tiene para el futuro, el hecho de tener a su pueblo en parte disperso y en parte oprimido.

La educación formal de los palestinos esta muy alejada de la unidad, tanto en forma como en contenido. Para corroborarlo es necesario analizar distintos momentos de su historia: cual era la situación al finalizar el mandato de la administración colonial inglesa sobre Palestina; la situación de los palestinos bajo el gobierno israelí desde la creación del Estado en 1948; la suerte que ha corrido una tercera parte de los palestinos que se mantuvo en el exilio, principalmente en los países árabes vecinos; la educación de aquella parte que quedo bajo la dominación israelí con la ocupación, en 1967, de la Ribera Occidental y la Franja de Gaza; los problemas que debe enfrentar la educación con el estallido de la Intifada en 1987 y la situación actual.

Cada uno de los segmentos del pueblo palestino relacionado a estos momentos de su historia, esta sometido a políticas y practicas educacionales que responden a los sistemas educativos de los respectivos lugares o hechos que han ocurrido.

Se ha negado al pueblo palestino - por cerca de 50 anos - la libertad para orientar la educación de su pueblo, consagrar a través de ella su identidad, preservar sus valores culturales y hacer trascender sus principios, su ser, su alma y su espíritu.
II. SITUACIÓN AL FINALIZAR EL MANDATO INGLES.

A1 finalizar el mandato ingles sobre Palestina, solo el 30% de los niños y jóvenes en edad escolar asistían a la escuela, representando a solo el 9,2% del total de la población palestina árabe, estimada entonces en 1.350.000 habitantes. Esta escuálida cifra, se puede explicar por dos razones fundamentalmente: el interés de la administración inglesa por mantener una pequeña elite a la que confiar el sistema administrativo, mas que el interés por la instrucción de toda la población y porque los escasos recursos del país, se distribuían según lo que le parecía a la administración inglesa las necesidades mas urgentes. Las condiciones de inestabilidad de Palestina hicieron atribuir la mayor parte del presupuesto al ejercito y la policía, destinando a educación apenas un 2%.

En el momento del desmembramiento de Palestina, la población ejercía presiones sobre la administración inglesa para que se atendiera al desarrollo del sistema educativo, en especial en los sectores que habían estado mas descuidados: la educación en zonas rurales, la educación técnica y profesional y la educación superior.

La recesión general del sistema colonial en Oriente Medio liberó recursos y energías que se emplearon en una mejora del pueblo árabe en todos los niveles. La respuesta del Gobierno a las presiones del pueblo para que aumentase su participación en los problemas educativos, fue uno de los muchos resultados obtenidos en el mundo árabe al finalizar el periodo colonial.

Si los palestinos hubieran permanecido en sus territorios, habían seguido con toda seguridad el mismo camino que Siria, Jordania, E1 Líbano y otros estados vecinos.
III. LA EDUCACIÓN DE LOS PALESTINOS EN ISRAEL.

La mayor parte de la información para conocer la situación educacional de los palestinos en Israel, se ha logrado a través de los informes de los observadores designados por el Consejo Ejecutivo de la Unesco. Sin embargo, dichos observadores no han podido conocer la situación en terreno, ni entrevistar a autoridades israelíes, debido a la negativa del gobierno para permitir la visita de observadores. Así, se han visto obligados a recurrir a los testimonios de beneficiarios de la educación, de funcionarios internacionales, observadores imparciales, profesores, directores de escuelas y estudiantes.


1. Situación General.

Israel, mediante sus aparatos ideológicos respaldados por sus aparatos de poder, ha actuado para lograr dos objetivos en lo que concierne a los ciudadanos palestinos árabes. Primero, ha tratado de separarlos de la Nación palestina. Segundo, ha intentado fragmentarlos en minorías religiosas compuestas por musulmanes, cristianos y drusos. Además, el Estado ha tratado de superponer estas identidades, junto con una política de inducir tensiones religiosas y sectarias, para despalestinizarlos y dominarlos. Mediante el aliento estatal y con la captura de sus elites, el grupo druso ya se ha separado del sistema educacional árabe y ha quedado integrado, organizacionalmente, dentro del judío.

Los cristianos tradicionalmente han poseído su propio sistema educacional privado en Palestina. Después de la creación del Estado de Israel, mientras las escuelas privadas musulmanas eran cerradas, se permitió que siguieran funcionando las escuelas cristianas. Ahora, aunque todavía se las rotula de privadas, estas son totalmente dependientes del Estado en lo que concierne a los planes de estudio. Además, su presupuesto esta subsidiado por el Estado en casi un 80%. Aunque estas escuelas no tienen una actitud sectaria, de todos modos continuamente recalcan la experiencia existencial de separación entre las diferentes denominaciones cristianas, ya que cada una mantiene su propio sistema, entre cristianas y otras -musulmanas y drusas- como pertenecientes al sistema educacional publico del Estado.

En suma, a pesar que las escuelas cristianas no están diseñadas como escuelas separatistas, de todos modos ponen de relieve la separación y la fragmentación. Las escuelas drusas, están diseñadas para agudizar el sectarismo ya que organizacionalmente están separadas y, al mismo tiempo, promocionan una identidad drusa, no árabe y no palestina de manera indirecta, mediante sus programas y políticas.

Los musulmanes, entonces, no tienen otra posibilidad que asistir a las escuelas publicas estatales. Estas están cuidadosamente diseñadas para despalestinizar a toda la comunidad por medio de su generación mas joven.

Así se torna claro que la educación de los palestinos en Israel, esta lejos de servir al objetivo de la unidad.


2. Ley Israelí de Educación.

Israel dispone a su antojo de la enseñanza de los palestinos que son considerados simplemente como minorías religiosas. Esta filosofía pone al descubierto con toda claridad como es la Ley Israelí de enseñanza promulgada en el ano 1953. Establece que "la Enseñanza se basa en los valores de la cultura judía.... y la lealtad al Estado y al pueblo judíos". Hasta ahora han fracasado todas las tentativas de conciliar esta filosofía, de objetivos contradictorios, con la identidad nacional de los Palestinos.

3. El Plan de Estudios.

El contenido del Plan Israelí en lo que se refiere a la historia de Palestina es la omisión, cargando el acento en la historia del pueblo judío y en los libros de geografía se ha modificado la toponimia palestina. De la literatura árabe, se ha suprimido todo lo referente al sentimiento de pertenencia nacional. La enseñanza se reduce a los aspectos descriptivos y formales, cuando no se centra en temas literarios que tienen por objeto glorificar a Israel. La historia moderna de Palestina se presenta de manera tendenciosa, se reduce a la "historia del país de nuestros antepasados" o a la historia del desierto transformado en paraíso por los colonos sionistas y los "recién llegados". En los institutos secundarios árabes de Israel, se omite todo lo referente a la historia del Islam o de Palestina, del mismo modo que los versículos del Corán y sólo se dedican a la historia del mundo árabe 32 horas en los cuatro años de estudio, mientras que se consagran a la historia judía 384 horas de clases. "En ciertas presentaciones sionistas se tiene la impresión que toda la historia se detiene en Palestina en el año sesenta de nuestra era y que sólo reanuda su curso en el movimiento sionista" (J.L. Ryan).

Existen muchas formas de discriminación contra los alumnos palestinos, como se ve por la diferencia entre los programas impartidos en las escuelas árabes y en las judías, pese a que los exámenes generales están unificados. La "Comisión de Alumnos Arabes" protestó por tal discriminación.

El test psicológico para ingresar a la universidad está establecido según el nivel de instrucción de los colegios hebreos, sin tener en cuenta para nada el programa que se estudia en los colegios árabes, que están retrasados respecto al programa hebreo.

La otra forma de discriminación es condicionar la admisión a la prestación del servicio militar o civil que Israel prohibe a los árabes.

Junto a la práctica discriminatoria en el Ministerio de Enseñanza israelí en relación con la minoría árabe, en el año 1977 el gobierno ideó una "Comisión de Educación y Enseñanza de los drusos" buscando, como ya lo señalamos, la división de los árabes palestinos en fracciones confesionales, según la política del "divide y vencerás".


4. Construcción de Infraestructura Educacional.

La discriminación racial contra los árabes palestinos se hace patente también en la construcción de colegios. Muchos pueblos no disponen de un edificio escolar y los alumnos estudian en habitaciones alquiladas, desperdigadas por todas las zonas del pueblo. Se necesitan 5.000 aulas, pero el Ministerio de Enseñanza establece presupuestos que apenas alcanzan al 15% de las necesidades.


5. La situación de los Alumnos.

En la "Palestina ocupada en 1967" acudían según estadísticas de 1986, 457.185 alumnos. La proporción promedio alumno/maestro en las escuelas árabes es de alrededor de 26. En las escuelas judías de Israel, la proporción es 19. Para lograr la igualdad, el número de maestros árabes en Israel debería aumentar por lo menos en la mitad: de alrededor de 5.000 a 7.000. Pero una mirada a las instituciones donde se educan los maestros árabes, revela que han estado reduciendo el número de sus estudiantes, a pesar del hecho que no hay carencia de solicitudes.

No obstante la opresión social contra las mujeres, ella está decreciendo debido a la conciencia que han adquirido las personas educadas y, en especial dentro de ellas, las propias mujeres que se están liberando en forma creciente de las condiciones que las han oprimido en el pasado.

La escuela no ha permanecido neutral en medio de esa fuerza tan arrolladora. Mientras tradicionalmente en la cultura árabe la enseñanza era una tarea masculina, ahora hallamos que más del 40% de los maestros de escuelas elementales son mujeres (en 1950, eran menos del 5%). Además están penetrando las escuelas medias y superiores, tradicionalmente tabúes. Su presencia en la escuela alienta la educación femenina. En la década de 1950, sólo el 30% de la población de la escuela elemental eran mujeres; a comienzos de la década de 1980 la cifra era del 47%. Por otra parte, las educadoras mujeres están penetrando en los círculos donde se decide la educación. Se han convertido en administradoras y supervisoras y así influyen en las decisiones en cuanto a la calidad y las prácticas educacionales.

Las brechas entre los sexos son mayores al nivel de la escuela secundaria y la Universidad, pero también se ha venido reduciendo a medida que las mujeres logran mayor igualdad en la sociedad en general y en la educación en particular.

Por ejemplo, a comienzos de la década de 1950, las mujeres comprendían menos del 10% de la población estudiantil de la escuela secundaria; a comienzos de la década de 1980, formaban casi el 40% y en 1990 a pesar de todos los avances llegaban apenas al 41%. Al nivel universitario, comprendían el 5 % a comienzos de la década de 1950, y el 31% a comienzos de la de 1980 (Israel Statistical Abstracts, 1953 y 1981) y el 36% en 1990. Es probable que para el fin de esta década, las mujeres igualen a los hombres en todos los niveles de la jerarquía educacional.

En lo que concierne a la educación secundaria, predomina una situación diferente. Mientras en años recientes el aumento promedio en el número de niños de la escuela elemental es de casi el 3,3%, el incremento promedio en el número de alumnos árabes en la escuela secundaria es del 5%. El efecto de techo opera en la escuela elemental en el sentido de que el incremento relativo se debe principalmente al crecimiento de la población. Sin embargo, al nivel de la escuela superior, hay más incremento "natural", en el sentido de que las familias que no enviaban a sus hijos a la escuela superior en el pasado lo están haciendo ahora. Por ejemplo, mientras sólo el 19% de los adolescentes de la edad correspondiente asistía a la escuela secundaria en la década de 1950, a comienzos de la década de 1980 asistía el 60%. Este incremento gradual pero sostenido, requiere adecuados incrementos en términos de profesores y de instalaciones físicas.

En las dos últimas décadas, los estudiantes matriculados en programas vocacionales-técnicos no han excedido el 11% de la población estudiantil total. (En las escuelas judías, la cifra fue superior al 50%). Este modelo probablemente se mantenga debido a la sostenida renuencia de las autoridades a permitir el desarrollo. Incluso cuando la iniciativa privada pareció dispuesta y capaz de emprender el establecimiento de una escuela secundaria vocacional, las autoridades no permitieron que lo hiciera.

Parece ser que cuando la autoridad y la comunidad están en conflicto, como en la situación que se analiza, lo que es preferible para uno puede muy bien ser indeseable para el otro. La educación vocacional en las escuelas secundarias árabes en Israel es un caso al respecto. Las comunidades árabes preferirían tener una alternativa a la educación secundaria para sus hijos, porque los jóvenes con calificaciones técnicas pueden ingresar en el mercado laboral en un pie de igualdad con sus contrapartes israelíes y así competir por el mismo empleo en las mismas condiciones. Cuando ellos no poseen esas calificaciones, están condenados a ocupar los escalones inferiores de la estructura laboral.

En suma, el sistema de educación árabe está manipulado por la estructura hegemónica de Israel para que sirva a su ideología, mucho más de cuanto se pretende que contemple las relevantes necesidades económicas, culturales y sociales de los árabes mismos en el presente y en el futuro. Hay otras pautas preferidas por las autoridades y rechazadas por las comunidades árabes. Las más salientes entre ellas son: el jefe del Departamento de Educación Árabe dentro del Ministerio es judío; los programas de estudio acentúan los elementos sionistas y carecen de contenido palestino árabe; los profesores son castigados o recompensados según su conducta política, en su eficiencia profesional, etc. Las autoridades presentan los siguientes argumentos para justificar sus políticas: como Israel y el mundo árabe están en guerra, los árabes de Israel son por definición "ciudadanos enemigos afiliados".

Así, sostienen las autoridades, estas medidas deben tomarse y probablemente continúen hasta que se logre la paz. Innecesario decirlo, la mayoría de estas políticas y medidas no están relacionadas con la seguridad, sino antes bien con las ventajas económicas y sociales y así fortalecen un sistema de clases más que ninguna otra cosa.
IV. LA EDUCACIÓN EN EL EXILIO

La educación de los palestinos en el exilio es también fragmentadora y disolvente. Sea en Jordania, E1 Líbano, Siria, Egipto u otro de los estados árabes, los palestinos - como es lógico - deben concurrir a las escuelas locales y adherir a las políticas de los respectivos sistemas educacionales en que están insertos. Estos no tienen propósito desunir a los palestinos, pero deben cumplir con sus propios objetivos.

La enseñanza de los palestinos ha dependido de la voluntad de los países árabes circundantes de aceptarles en sus escuelas, también de la capacidad de absorción y de los recurso del sistema escolar de las Comisiones de la O.N.U. Si estos factores han sido incapaces o inadecuados para las necesidades de los palestinos, ellos han debido proveer su instrucción y la de sus hijos mediante sus posibilidades y recursos.

En términos prácticos esto ha significado históricamente que la educación de la gran mayoría se haya verificado por las Comisiones de la O.N.U. y por los estados árabes. Ciertamente, no más del 50% de los palestinos que fueron a la escuela en el período posterior a 1948 ha terminado sus estudios. Este porcentaje se da sobre todo en el Líbano, donde la enseñanza privada está más difundida y donde los miembros de la burguesía palestina han podido afrontar la educación de sus hijos.

En el caso de los países árabes, los palestinos han estado sujetos a sus leyes y a su administración. En el caso de las comisiones de la O.N.U. a la política internacional y a las decisiones impuestas por las Naciones Unidas. La ausencia de una autoridad política suprema que ejercite su propia jurisdicción sobre los problemas de los palestinos se hace sentir, sobre todo, en el campo de los contenidos de la enseñanza. La función social del sistema educativo fue desarrollada en términos de orientación árabe y no de las necesidades de una comunidad en exilio. Es evidente que las necesidades de una sociedad estable o en vías de desarrollo difieren sensiblemente de una comunidad en exilio, dedicada a la meta de la liberación nacional.

Solo mucho más tarde, y precisamente después de la aparición de la Organización para la Liberación de Palestina, los palestinos tuvieron la posibilidad de ocuparse, si no del todo, en parte del contenido de su educación. Desde 1972 se han efectuado discusiones sistemáticas bajo los auspicios del Centro de Planificación de la Organización, tendientes a comprender la influencia ejercida sobre los palestinos por los diversos sistemas educativos, para disponer las medidas necesarias para remediar la situación. Uno de los resultados fue la formalicen de un conjunto completo de principios informativos para un ciclo de estudios específicamente palestino, adaptado a un pueblo que aspira a la liberación de su patria.

La importancia de este hecho es que por primera vez en la historia del pueblo palestino, una autoridad propia hubiera demostrado que se interesaba seriamente por el desarrollo de la educación de su pueblo.

El investigador que desee analizar los problemas o las condiciones de la educación de los palestinos, se encontrará frente a problemas de distinto género, todos dependiendo de la destrucción de su autoridad política.

Un problema serio es que para valorar las conquistas palestinas en el campo de la educación, debemos conocer el número exacto de palestinos desde 1948 y los lugares en que residían. Son datos hoy imposibles de establecer. El número de palestinos y los lugares de su residencia después de 1948 han sido establecidos, pero desde aquel año los cambios de residencia y de nacionalidad, junto con su natural aumento, sólo hacen posible una evaluación aproximada de los palestinos de hoy.

El cálculo de la población palestina en 1970 giraba en torno a tres millones de personas, más allá de la mitad de los cuales lo dan los pasaportes de algunos estados árabes y sobre todo Jordania que dio su nacionalidad a toda la población palestina de la altiplanicie occidental y oriental en 1949. Un número desconocido de palestinos, residentes en otros estados árabes y en la Franja de Gaza, obtuvo, por diversos medios, la ciudadanía jordana, aunque no residiera en aquel territorio. Según ciertos cálculos, cerca de 40.000 palestinos obtuvieron la nacionalidad libanesa por un proceso de naturalización. Se calculan en 30.000 los palestinos nacionalizados en Kuwait y con otras nacionalidades. Son pocos los casos que hayan tomado la ciudadanía de Siria o Iraq.

El problema se hace aún más complejo si se entra en el campo de las estadísticas educativas. En este caso, la práctica varia, a veces, de un estado a otro. Ya que la mayor parte de los palestinos es de nacionalidad jordana, las estadísticas sobre la educación jordana serán las que conduzcan a establecer las líneas del desarrollo educativo de los palestinos.

Pocos datos también se pueden obtener de las estadísticas educacionales de la UNESCO. Los anuarios estadísticos de esta última, aunque esmerados y detallados, adolecen de limitaciones debidas a los servicios organizados y a la población a que se dirigen. Se sabe que las Comisiones de Ayuda de la ONU organizan cursos de enseñanza elemental sólo para los palestinos que hayan estado clasificados como "refugiados". Esto significa que la enseñanza en las escuelas de las Comisiones está abierta a no más del 30% de los palestinos registrados hasta 1970. Para aclarar este punto, podemos referirnos a dos tipos de datos: en 1970 la Comisión proporcionó la cifra de 1.436.841 como total de palestinos prófugos, pero el número total de palestinos giraba alrededor de los tres millones, como ya lo hemos señalado. En 1966, según la Comisión los estudiantes de la altiplanicie occidental eran en total de 197.542, mientras el total de los estudiantes de aquella región era de 218.037. Asimismo, entre los refugiados clasificados como tales por las Comisiones, cerca del 30% no entra en la categoría de refugiados aptos para frecuentar la escuela. Por tanto, las estadísticas de las Comisiones, aunque son útiles, reflejan solo una parte de los resultados obtenidos en el campo de la enseñanza del total de la población Palestina.

Por otra parte, como las Comisiones proporcionan una enseñanza que dura nueve años y no ofrece ningún tipo de enseñanza secundaria, sus datos referidos a este nivel son muy limitados. Lo mismo vale para la enseñanza superior.

Desafortunadamente, los países de residencia de los palestinos no proporcionan datos sobre su educación. Algunas veces, algunos países proporcionan datos sobre la nacionalidad de los estudiantes que frecuentan cursos de enseñanza superior, y en estos casos, se pueden deducir algunas cifras para los que han mantenido su nacionalidad palestina. Pero no se trata de un fenómeno consistente ni continuo.

Consideraciones realizadas en los últimos años permiten asegurar que los palestinos han experimentado un crecimiento del 40% de su natalidad a partir de 1967 y de un 30% anual entre los años 1984 y 1989. E1 conjunto de la población palestina debe rebasar en la actualidad los cuatro millones de habitantes. De ellos un millón y medio viven en los territorios ocupados y aproximadamente, dos millones están refugiados.

A pesar del desmembramiento político de Palestina y de la expulsión de la mayoría de sus habitantes, los palestinos han mostrado notables progresos en educación, quizás porque al ser privados de sus instituciones, han considerado a esta como el medio más importante para reunir condiciones de supervivencia, de movilidad social y económica.

Este es un hecho que ha producido una elevación en la tasa de enseñanza secundaria. Así, en 1980, sobre una población cercana a los tres millones, había unos 600.000 estudiantes. Es decir el 20% de la población total.

En cuanto al grado de enseñanza estaban repartidos en enseñanza elemental alrededor del 72% y en enseñanza preparatoria y secundaria el 28%.

En relación a la educación por sexos, en las escuelas elementales había un 56% de alumnos hombres, porcentaje que en 1967 disminuyó a 54% y en 1971 a 53%, como consecuencia del continuo aumentos de matrículas femeninas. Pero mientras este progreso reduce la diferencia entre hombres y mujeres en la escuela elemental, la diferencia aumenta al incrementarse el grado de enseñanza, hasta el punto que en secundaria hay el doble de varones, exceptuándose los estudiantes de la Franja de Gaza. En 1964 la O.N.U registró un 81,5% de hombres y el 19,5% de mujeres. En 1967 era 66% de hombres y 34% de mujeres y en 1971, 59,3% de hombres y 40,7% de mujeres.

E1 aumento del porcentaje femenino parece deberse, en gran parte, al mayor equilibrio alcanzado en la Franja de Gaza, donde la enseñanza secundaria representó una contribución puramente egipcia y donde la situación económica creó condiciones de anormalidad que hicieron de la educación femenina un medio imperativo de salida de la Franja. Este es un factor más determinante que los valores tradicionales de la cultura árabe y palestina. En el año 1970 en la Franja de Gaza un 49,1% de los estudiantes eran mujeres, en tanto que en Siria, E1 Líbano y la Ribera Occidental el porcentaje de los estudiantes mujeres era del 35; 23,4 y 33% respectivamente. El conservadurismo de la sociedad árabe, que ha actuado tradicionalmente como una barrera contra la instrucción de las mujeres, todavía es plenamente operante.

Diversos análisis han sugerido que en 1970 había alrededor de 30.000 palestinos estudiantes universitarios. De estos unos 12.000 estudiaban en las universidades egipcias, de Jartum y Beirut; unos 3.000 en Jordania y unos 2.500 en Siria.

En las universidades americanas de Beirut y El Cairo no estudiaban más de 150 estudiantes palestinos. Es decir, unos 20.000 estudiaban en las universidades árabes y los otros en diversas universidades americanas y europeas. Al parecer el desequilibrio entre los sexos observado en la educación secundaria, se aplica a la enseñanza superior. Para ilustrar la dimensión podemos citar dos cifras: en 1969, Jordania había registrado un 21% de matrículas para mujeres y la Universidad de Damasco un 20%. Como no tenemos ninguna razón para suponer una diferencia sustancial en las características de los palestinos de otras regiones del mundo árabe, podemos deducir que un estudiante palestino por cada cuatro universitarios es mujer.

En términos de porcentajes generales, los estudiantes palestinos representan, aproximadamente, el 11 por mil de la población en el Líbano; el 5,7 por mil en Siria y Egipto; 4 por mil en Iraq, y menos del 3 por mil en Jordania y Túnez, en relación con las cifras de 30 por mil en los Estados Unidos, 18 por mil en la Unión Soviética, 9 por mil en Francia y 8 por mil en Inglaterra.
V. LA EDUCACIÓN EN LOS TERRITORIOS OCUPADOS.

Israel invadió, en su tercera guerra - junio de 1967 toda Palestina y siempre que pudieron, las autoridades siguieron la política de asentamientos en los territorios recién ocupados. Las tropas trataron de hacer una vez más lo ocurrido en 1948: hacer emigrar a los palestinos. Pese a que literalmente borraron de la faz de la tierra tres pueblos, la mayoría del pueblo palestino continuó plantado a su tierra de Palestina (lo que ahora se llama la Orilla Occidental y la Franja de Gaza).

Hasta la víspera del levantamiento del 8 de Diciembre de 1987, fecha que marca el estallido de la Intifada, la situación de la enseñanza primaria y secundaria era menos dramática a la que habían estado sometidas por varios años las universidades.

Es cierto que en muchas oportunidades se cerraron escuelas, pero no por ello quedó "paralizado" el sistema educativo. Medio millón de niños acudían a las escuelas oficiales, del OOPS y privadas, con verdadera aplicación y eficacia.

Desde comienzos de la ocupación en 1967, sin embargo, se produjeron numerosas dificultades, cuyas consecuencias y soluciones son motivo de constante aflicción para los palestinos:
1. En 1967 se produjo una huelga que duró un semestre, debido a que las autoridades de ocupación pretendían imponer manuales israelíes en lugar de los manuales jordanos y egipcios utilizados en la Ribera Occidental y en Gaza, respectivamente. En ese momento el conflicto se saldó con el mantenimiento de los manuales iniciales. Sin embargo, se sustituyeron los libros impresos por textos fotocopiados a los que se introdujeron numerosas correcciones, modificaciones y omisiones que no pueden sino herir la conciencia nacional Palestina.

2. Se siguieron modificando los programas de estudio, omitiendo, deformando o reduciendo a una mención episódica todo hecho o elemento que correspondiera al patrimonio nacional palestino. Más de 1.500 libros tenían su acceso vedado a las bibliotecas de los Territorios. Cuarenta y cuatro libros de texto destinados a las escuelas de la Ribera Occidental y 15 destinados a Gaza fueron prohibidos y de 95 manuales escolares destinados a Gaza, las autoridades de ocupación rechazaron 50. Las autoridades israelíes dijeron que estas medidas se fundaban en la Orden N° 101 de 1967, de las leyes y reglamentos de urgencia de 1945 y se justificaban por su afán de evitar la discordia.

3. Presuntamente Israel no impone los nueve años de escolarización obligatoria. Esta situación tiene como resultado una insuficiente preparación de los jóvenes que les veda, hasta cierto punto, el acceso a la enseñanza superior y a los diplomas conducentes a empleos bien remunerados y gratificantes. Así, los jóvenes palestinos caen con suma facilidad en la tentación de renunciar a toda pretensión educativa, para sumarse de manera prematura a las filas del mercado de trabajo "no calificado".

4. Entre 1983 y 1987 se señalaron regularmente casos bastante numerosos de alumnos secundarios arrestados y detenidos por algunos días, precisamente cuando debían presentarse al examen de bachillerato (Tawjihi).

Los palestinos interpretan estas medidas como expresiones de una intención sistemática y deliberada de prohibir un sistema educativo de calidad, desalentar a los jóvenes capaces de una verdadera formación intelectual o profesional, orientarlos hacia una mano de obra no - calificada al servicio de Israel, desmembrar la élite palestina o forzarla a la emigración. En pocas palabras, obtener de hecho "una tierra sin habitantes".
VI. LA PARÁLISIS DEL SISTEMA EDUCATIVO CON EL ESTALLIDO DE LA INTIFADA

Las escuelas palestinas funcionaron con dificultades entre 1967 y 1987. Pero por lo menos funcionaban. La situación se deterioró brusca y dramáticamente a partir de la explosión de la Intifada el 8 de Diciembre de 1987.

La Intifada no es la ejecución de una decisión adoptada por dirigentes políticos. Surgió espontáneamente, de una reacción imprevisible y descontrolada de un grupo humano que, desde hace 20 años y más, reprime su rencor, sus frustraciones e incluso su odio.

E1 propio Ministro Israelí Shimon Peres, dijo en una oportunidad: "La rebelión nació entre los palestinos, de la impresión que no tengan ninguna vía por delante".

La represión del levantamiento en los Territorios paralizó prácticamente todo el sistema educativo. Sin duda tienen razón los especialistas que consideran la Intifada como un fenómeno generalizado que cuenta con el apoyo y el aliento de toda la población. Participan en ella todas las categorías de edad, cada una a su manera.

Pero los jóvenes de 12 a 25 años son los protagonistas del movimiento de protesta y de revuelta.

Este levantamiento espontáneo no es, lamentablemente, fácilmente "controlable". La intifada es un enorme precio que tienen que pagar las poblaciones de los Territorios: en sufrimientos, en vidas humanas, en limitaciones de todo tipo. Desde la clausura de las escuelas hasta las restricciones de las libertades, desde la escasez de alimentos a la asfixia de la economía. E1 pueblo palestino está indudablemente sometido a considerables presiones acerca de las que, en un comienzo, nadie pensaba que pudiesen ser soportables a largo plazo. Pero los propios protagonistas reconocen actualmente que "ya no hay forma de retroceder" y que "no hay forma de detener el movimiento". La convicción popular es que el levantamiento sólo concluirá una vez que se recobren las libertades. La Intifada ha pasado a ser una "nueva forma de vida".

Los jóvenes, afectados en primerísimo lugar por estas modificaciones, escapan a la tutela tradicional de las familias y los educadores. Constituyen desde ya una nueva generación que perfila peligrosamente el futuro rostro de un pueblo. Es un hecho ineluctable. Ningún educador puede permanecer insensible ante esta situación y ante los considerables peligros que estas condiciones están forjando para el mañana. Medidas mucho más radicales y generalizadas de cierre "hasta nueva orden" o "por un mes renovable" afectaron a la mayoría de las instituciones escolares de la Palestina ocupada.

E1 Consejo Supremo Palestino para la Educación, la Cultura y la Ciencia resume la situación diciendo que desde Diciembre de 1987 más de 1.600 instituciones educativas están clausuradas, privando a medio millón de estudiantes de su derecho a la educación y poniendo en peligro su futuro académico.

La Comisión Pontificia Justicia y Paz publicó en Febrero de 1989 un informe sobre "la situación dramática de la enseñanza Palestina". En el año lectivo 1987-1988, los alumnos de Cisjordania sólo pudieron acudir a clases desde septiembre a noviembre de 1987 y del 23 de mayo al 21 de julio de 1988. En el año lectivo 1988-1989, los alumnos de enseñanza secundaria tuvieron de 10 a 12 días de clases; las clases del nivel complementario, aproximadamente 20 días. Ello significa que la totalidad de los niños de Cisjordania perdieron el 43% del año lectivo 1987-1988 y prácticamente todo el año lectivo 1988-1989.

En virtud de una orden de la administración civil de fecha 3 de Febrero de 1988, se cierran todas las escuelas primarias y secundarias, al igual que las universidades en la Ribera Occidental. Paradójicamente, esta medida "hasta nueva orden' se proclama en pleno período de vacaciones y no es, en consecuencia, una reacción directa a una actividad subversiva en las escuelas. Se estima que las escuelas de la Ribera Occidental permanecieron cerradas durante aproximadamente el 50% del tiempo durante el primer año de la Intifada y que en el año lectivo 1988-1989, había habido 2 ó 3 semanas de funcionamiento. Hasta 260 escuelas de enseñanza preescolar fueron víctimas de esta orden de cierre. Las razones invocadas para estos cierres por las autoridades israelíes es que obedecen a un "imperativo de orden y seguridad".

Paradójicamente, la situación "oficial" es un poco mejor en la Faja de Gaza, donde, sin embargo, las tensiones son mayores. Aún cuando la Universidad Islámica permaneció cerrada desde diciembre de 1987, las escuelas pudieron seguir funcionando, salvo en las zonas en las que rige el toque de queda. En el invierno de 1987 y la primavera de 1988 no hubo clausuras generalizadas. Se autorizó a las escuelas a volver a abrir sus puertas en el otoño de 1988. Cabe hacerse preguntas acerca de las razones de esta situación paradójica, aparentemente poco coherente, con el imperativo de "seguridad" que invocan las autoridades israelíes. Hay quienes intentan explicar esta política más liberal porque se aplica en una región más trastornada. Quizás el poder ocupante, tema que, dada la gran densidad de la población de Gaza, si los escolares se encuentran sin nada que hacer en los barrios muy populosos se vean más tentados de organizar manifestaciones de protesta y, tal vez, en resumidas cuentas, sea preferible que estén a cargo de sus educadores y maestros, en escuelas que permanecerán abiertas y funcionarán cueste lo que cueste. Hay quienes estiman, en cambio, que la gran arbitrariedad es una de las características de las órdenes de cierre que se dejan en parte a discreción de los comandos militares locales. Como sea, pese a esta mayor regularidad de funcionamiento aparente de Gaza, se ha perdido una considerable proporción de días escolares debido a ciertos acontecimientos y más particularmente a los numerosos toques de queda impuestos a la población, o a actos de bandidaje y de vandalismo a que se ha dedicado el propio ejército, con motivo de los disturbios en la Faja de Gaza.

Por otra parte, aunque oficialmente todas las escuelas de Gaza no estén cerradas, los reglamentos militares exigen que se evacuen al final de la mañana. Según informaciones, los soldados acuden sistemáticamente a apostarse en las puertas de los establecimientos a las horas de apertura y de cierre, lo que, evidentemente, provoca tensiones y enfrentamientos.

Jerusalén Este: en principio, las escuelas de Jerusalén

Este (que las autoridades consideran como parte integrante de Israel) no se veían afectadas por las medidas aplicadas a las escuelas de Cisjordania. Pese a ello, entre el 7 de febrero y el 22 de mayo de 1988, las 31 escuelas públicas, primarias y secundarias de ese sector } permanecieron cerradas por orden de las autoridades. Durante ese período algunas escuelas privadas de la ciudad se declararon en huelga por "solidaridad". En septiembre de 1988, se autorizó a las escuelas de Jerusalén Este volver a abrir sus puertas, sin embargo, a mediados de octubre volvieron a clausurarse cuatro de ellas.
VII. Actualmente, desde el levantamiento en los Territorios y debido a la represión, todo el sistema educativo se ve afectado: desde la cúspide hasta la base, hay un bloqueo total. Las víctimas ya no son jóvenes adultos que residen una formación académica o profesionales, sino niños y adolescentes en edad de crecimiento y de estructuración de la personalidad. Los perjuicios se extienden mucho más allá de la enseñanza propiamente dicha, a la totalidad de la educación, a la esfera psicológica y a la social. Cabe hablar de una situación desesperada que afecta a todo un pueblo.

Me limitaré a señalar aquí las situaciones que deben soportar los escolares, jóvenes estudiantes y profesores:


1. Molestias y Hostigamiento.

Se han denunciado constantes provocaciones del ejército israelí: presencia indiscreta cerca de las instituciones escolares o universitarias, hostigamiento intempestivo, humillaciones de escolares y estudiantes a la entrada y salida de clases.

Se afirma que el ejército suscita los incidentes intencionadamente o por torpezas. Hay quienes no vacilan en reprocharles que crea deliberada y sistemáticamente la "violencia" de parte de los "lanzadores de piedras", para tener de esa manera la oportunidad de efectuar intervenciones represivas y encontrar un pretexto para clausurar instituciones. E1 objetivo sería destruir el sistema educativo, desanimar a los palestinos, mantenerlos, mediante el cierre de escuelas, en un estado de subdesarrollo, prohibirles la formación de una élite o forzar a los privilegiados de la inteligencia y la fortuna a la expatriación.

Cualesquiera que sean las intenciones más profundas, las medidas de hostigamiento y las molestias son reales y constantes. Entre diciembre de 1987 y diciembre de 1988 se arrestó a más del 10% de los estudiantes de la Universidad de Birzeit, o más concretamente, 164 alumnos. Veintidós miembros de su personal docente y administrativo y tres estudiantes padecieron alguna forma de detención. Sin embargo, sobre el 82% de esas personas no pesa ningún cargo de acusación. Sesenta y tres de ellas han sido objeto de detención administrativa.

La detención administrativa (de una duración de seis eses, renovables, sin enjuiciamiento) no tiene por únicas consecuencias la reclusión y los rigores de la prisión: se citan consecuencias más traumáticas como por ejemplo, accidentes cardíacos. A1 igual que la deportación, la detención administrativa se funda en medidas de urgencia que las autoridades del Mandato Británico habían adoptado respecto de la Palestina de 1945. E1 carácter particularmente doloroso de la sanción es que la persona a la que se aplica no tiene derecho a conocer la razón de su arresto.
2. Trauma Psicológico

Según la OMS, actualmente los responsables palestinos están preocupados por los problemas de salud de la juventud y más particularmente por el trauma psicológico que afecta o indudablemente afectará a una proporción nada despreciada de los niños y jóvenes en edad escolar - del jardín infantil a la universidad -, precisamente los que están más directamente involucrados en la Intifada y su represión.

Más allá de las tensiones, los choques, las heridas físicas y psicológicas que afectan día a día a la juventud de los Territorios, los médicos y los responsables de la educación en general, se preocupan por las consecuencias de largo alcance de la Intifada y su repercusión en el desarrollo de los niños. Esos jóvenes viven una situación de desestabilización prolongada, precisamente en el momento en que la personalidad está en vías de estructuración. E1 proceso de desarrollo y madurez debe verse profundamente trastornado. Estructurar una personalidad sobre la base de la angustia, la agresividad o el odio nutrido contra otro grupo, no puede menos que ser dramáticamente negativo. Se plantean preguntas sobre las condiciones psicológicas en la que podrá vivir y realizar la paz, ardientemente deseada, una juventud que ha madurado en un clima de rebelión y de odio.
3. La represión física de los escolares y estudiantes.

Es difícil referirse a determinadas intervenciones de que han sido objeto particulares, más concretamente alumnos o estudiantes: golpes (con palos, cachiporras y piedras) hasta fracturar los huesos (a veces hasta la muerte) administrados a niños, eventualmente de 4 y 5 años.- Arresto masivo de jóvenes; detención más o menos prolongada de niños de 2 a 16 años, cuyos padres desconocen a menudo su paradero; rescate que hay que pagar para obtener la liberación de los más jóvenes; detención domiciliaria; condiciones inhumanas de la detención: los detenidos se encuentran desnudos o con la cabeza cubierta con bolsas más o menos sórdidas, maniatados detrás de la espalda, en locales exiguos e insalubres o expuestos al sol, sin alimentos, durante 24 horas y más; irrupción en las escuelas, arresto de ómnibuses escolares en un clima de pánico para niños pequeños que se ven rodeados por soldados armados y amenazadores.


4. Desmoralización de los Jóvenes.

Se ha informado sobre cierta desmoralización espontánea de la juventud palestina, frustrada de toda enseñanza regular y tradicional, de una tutela suficiente y de una disciplina razonable. Aparentemente, se está generalizando el consumo de drogas, en ciertos sectores por lo menos, como en la ciudad antigua de Jerusalén.


5. _migración y merma escolar.

La desorganización del de los programas de evidentemente efectos académica y profesional sistema educativo en general y estudio en particular, ejerce negativos para la promoción


6. 1 personal docente.

En los Territorios, mucho antes de la Intifada, se ha dicho que las condiciones de trabajo de los profesores y maestros dejaba mucho que desear.

Por lo menos en la enseñanza primaria y secundaria oficial, ya es el gobierno israelí el que designa a los maestros y profesores. Algunos de ellos, ex profesores, nombrados por la administración egipcia o jordana, han sido despedidos, según se ha informado, eventualmente incluso antes de la edad de la jubilación y sin percibirla.

Según se aduce, los profesores recién nombrados no siempre poseen una formación suficiente, muchos de ellos son muy jóvenes y apenas egresados de la enseñanza media, eventualmente sin el bachillerato. Se ha citado la cifra de 344 educadores que no tienen un certificado de estudios secundarios y el de 574 sin ninguna cualificación ulterior. Supuestamente, algunos serian nombrados manifiestamente en función de su ideología o su disposición en relación con el poder ocupante más que por su valor pedagógico.

Los profesores se quejan que no pueden mejorar su competencia mediante ningún tipo de capacitación, educación permanente, seminarios o perfeccionamiento. En términos generales, lamentan la pobreza de los servicios de que dispone el personal docente. Supuestamente la afiliación sindical les está prohibida.

Desde el punto de vista económico, el sueldo medio en las escuelas oficiales es, aparentemente, de 180 dólares, mientras que se eleva a 360 en la enseñanza privada; 450 en las escuelas de la ONU y 800 en las escuelas israelíes. Este salario, tanto más insuficiente cuanto debe bastar para hacer frente a una constante devaluación del poder adquisitivo, ha llevado a unos 300 profesores a abandonar espontáneamente la carrera desde 1982. Se supone que desde la Intifada ese salario oficial se ha reducido aún más. En primer lugar se redujo en un porcentaje importante (el 15 de abril de 1988) y actualmente sólo se les abona los días de clase efectivamente cumplidos (orden del 6 de octubre de 1988). Muchos de ellos no tienen más remedio que buscar otro empleo mejor remunerado.

Presuntamente, numerosos profesores han sido víctimas de arrestos, detenciones domiciliarias, encarcelamientos, detenciones administrativas y órdenes de comparecencia para investigación. Algunos fueron víctimas de restricciones de traslado o de viaje. De 1967 a 1988, del total aproximado de 2.400 personas deportadas, hay 30 profesores de la Ribera Occidental y 48 de Gaza. Los tratamientos humillantes infringidos a los profesores delante de sus alumnos son frecuentes tanto en los allanamientos como en las redadas que tienen lugar en las escuelas.
VIII. LA EDUCACIÓN TÉCNICA Y CIENTÍFICA DE LOS PALESTINOS.

La falta de formación técnica y profesional que es característica de todos los países árabes, se manifiesta con mayor intensidad en los palestinos. El número limitado de escuelas profesionales proporcionadas por las Comisiones de Ayudas de ONU, no basta para llenar esta laguna.

Los estudiantes palestinos padecen una enseñanza científica inadecuada en todos los niveles del ciclo de estudios, de la misma forma que la padecen sus compañeros árabes. La gran afluencia de los estudiantes palestinos a las facultades humanísticas y artísticas de las universidades, no es de hecho diferente a la de los estudiantes árabes en general y en amplia medida, está determinada por las más limitadas disponibilidades que se encuentran en el Medio Oriente. No se puede pensar que la afluencia de estudiantes árabes y palestinos a ciertas facultades refleje necesariamente una elección suya. Al contrario, la política de admisión en las universidades se basa en las plazas disponibles, que son más numerosas en las facultades de humanidades y artes que en las científicas.

La situación desfavorable de la enseñanza de las ciencias, es la ausencia virtual de laboratorios y de prácticas; la inadecuación de los cursos de matemática: los manuales son vetustos y pasados de moda. Por otra parte, esta situación repercute en la preparación para los estudios superiores y explica el reducido desarrollo científico de las universidades palestinas.

Relativamente frágil ya de por si, la enseñanza profesional también ha sufrido consecuencias dramáticas por la represión de la Intifada. Al inicio de la ocupación de 1967, la situación de los Territorios Ocupados era prácticamente idéntica a la de Jordania: el 30% de los jóvenes seguía estudios profesionales. En víspera de la Intifada, únicamente del 4% al 5% de los adolescentes que completaban los nueve años de enseñanza tradicional se orientaban hacia la enseñanza profesional, frente a casi el 50°h de la población israelí homóloga.

Esta situación se debe a que las autoridades israelíes apenas han fomentado esa modalidad de enseñanza, cuando no la han obstaculizado. Ello ha ocurrido en el sector agrícola, para impedir el apego de los jóvenes por su tierra.


La Capacidad Profesional Palestina. Para saber con qué hombres contaba Palestina para construir el futuro, hace algunos años se realizó una encuesta a graduados palestinos de todo el mundo. Diez mil contestaron la encuesta.

Ellas demuestran, como ya lo habíamos adelantado, que la capacidad humana científica palestina presenta un desnivel a favor de las ciencias humanas. Más de la mitad de los palestinos están graduados en ciencias humanas y sociales, incluyendo administración de empresas y economía; cerca del 26% estudiaron ciencias, ingeniería y agricultura; el 40% medicina y el 9,8% estudió pedagogía y derecho. Estas cifras se aproximan a las del mundo árabe y también a las de Israel.

La situación se complica cuando se investigan los empleos que consiguen después de graduarse. Según las estadísticas, cerca de la mitad de los graduados trabajan como maestros. Son profesores el 85% de los graduados en ciencias humanas, el 45% de los graduados en ciencias sociales, el 65% de los graduados en leyes, el 7% de los ingenieros y el 4% de los médicos. Ello ha sido consecuencia de la notable expansión experimentada por los centros educativos del mundo árabe y porque la falta de profesores dio la oportunidad a los palestinos graduados de conseguir trabajo.

Respecto a las otras profesiones, los ingenieros ocupan el segundo lugar, con un 16,7% y los médicos el 10%.

Un mínimo porcentaje ejercen trabajos de oficina y leyes (3%).

Algunos palestinos ocupan o ocuparon altos puestos gubernamentales, pero fue a causa de haber conseguido la nacionalidad jordana u otras nacionalidades árabes.

Entre los que contestaron la encuesta había: 27 Embajadores, 7 Ministros, 16 altos funcionarios, 30 jueces, 100 catedráticos universitarios, 30 profesores adjuntos, 154 investigadores, 327 ayudantes de investigación, 100 directores generales en grandes compañías e instituciones, 376 vicepresidentes, subdirectores Y jefes de sección de empresas.

E1 estudio de la capacidad humana palestina arrojó los siguientes resultados:

a) E1 número de universitarios palestinos se acerca mucho al de universitarias israelíes

b) E1 promedio de rendimiento de graduados y estudiantes universitarios palestinos es más alto actualmente que cualquier país árabe.

c) Las estadísticas reflejan un porcentaje menor que el israelí en lo que se refiere a científicos e ingenieros, pero el de médicos es considerablemente más alto. d) Los palestinos constituyen el 2% de la población árabe, pero el 10% de su fuerza de trabajo.

e) Casi la mitad de los universitarios palestinos trabajan como profesores.


IX. SITUACIÓN ACTUAL

A pesar que la ampliación de la autonomía para Cisjordania se ha retrasado considerablemente (desde la Declaración de Principios firmada en Washington por Israel y la OLP en Septiembre de 1993); en Agosto de 1994 el estado israelí entregó a los palestinos además de otros poderes, el que detentaba en relación a la Educación. Este importante acuerdo que habría una vía para pensar en soluciones concretas, desafortunadamente no se ha visto refrendada por los hechos. En efecto, entre un año y un año y medio después de la firma de la mencionada Declaración de Principios en Septiembre de 1993, la comunidad de la Universidad de Birzeit ha sufrido vejaciones y continuas violaciones de sus derechos fundamentales, por parte de las autoridades israelíes.

El 30 de Septiembre de 1993 en incursiones realizadas por los soldados a los campus de la Universidad, se intentó arrestar a algunos alumnos, situación que estuvo cercana a provocar una verdadera crisis.

El 16 de Noviembre de 1993 un hijo del profesor Izzat Chazawi, de tan sólo 15 años de edad, fue muerto por los disparos de soldados en el local de su escuela.

Los toques de queda impuestos por las autoridades israelíes después de la masacre de Hebrón, el 25 de Febrero de 1994, determinaron el cierre de la Universidad por más de doce días y la interrupción de los exámenes de fines del primer semestre de 1994.

El 17 de Marzo de 1994 y cuando asistían a una demostración de dolor por la masacre de Hebrón, 50 estudiantes y miembros del staff de la Universidad fueron heridos por la represión de las milicias israelíes.

El 8 de Abril de 1994 la casa de un profesor de la Universidad fue allanada y destruida en lo que se hizo aparecer como un ejercicio de adiestramiento armado.

El 12 de Abril, la casa, sus enseres y el auto de un estudiante encarcelado, fueron destruidos en una inspección tras las huellas de palestinos buscados por los militares, no encontrándose a nadie oculto en la casa.

Entre Junio de 1994 y Marzo de 1995, se han registrado un total de 138 detenciones.

A comienzos del año 1995, la estudiante de leyes Hani Muzhir fue arrestada y perdió 28 días de clases. Hani reveló en una audiencia de la Corte que había sido torturada, privada de alimentos y de dormir por cerca de una semana, obligada a adoptar posiciones abusivas y objeto de abusos físicos.

La estudiante Munquit Jenaida, arrestada el 13 de Julio de 1995, fue interrogada durante 28 días en el Centro de Detención al-Fara'a, fue privada de alimentos y objeto de abusos sexuales.

Podría continuar relatando hechos y situaciones a que han sido sometidos los estudiantes y sus maestros que repugnan la conciencia de cualquier persona amante de la libertad, pero he decidido detenerme aquí para hacer una reflexión final.

A pesar de estas vejaciones, aún hay muchas autoridades que continúan realizando esfuerzos para lograr la paz. Ello proporciona una luz de esperanza pues permite, por primera vez desde 1967, la posibilidad que las autoridades palestinas puedan decidir sobre el destino de sus instituciones y de su educación. Ha comenzado en consecuencia la dura tarea de borrar las huellas de la represión sufrida por casi 30 años. Quiera Dios que ella se mantenga en el tiempo, pues se trata de una tarea inmensa: se requiere recuperar el espíritu y la dignidad de un pueblo que si bien fue reprimido, nunca se ha humillado. Hay que crear organismos de administración, desarrollar planes de estudio, levantar infraestructura, formar maestros, borrar traumas, recuperar la historia y los valores culturales del pueblo palestino v ello constituye una obra enorme.

Comencé señalando que soy un convencido que, en gran medida, los problemas de la educación son problemas del alma. Después de relatar, en esta apretada síntesis el drama educacional de los palestinos, me duele concluir diciendo que "la educación de los palestinos parte el alma"




Compartir con tus amigos:
1   2   3   4   5   6   7   8   9


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

    Página principal
Universidad nacional
Curriculum vitae
derechos humanos
ciencias sociales
salud mental
buenos aires
datos personales
Datos personales
psicoan lisis
distrito federal
Psicoan lisis
plata facultad
Proyecto educativo
psicol gicos
Corte interamericana
violencia familiar
psicol gicas
letras departamento
caracter sticas
consejo directivo
vitae datos
recursos humanos
general universitario
Programa nacional
diagn stico
educativo institucional
Datos generales
Escuela superior
trabajo social
Diagn stico
poblaciones vulnerables
datos generales
Pontificia universidad
nacional contra
Corte suprema
Universidad autonoma
salvador facultad
culum vitae
Caracter sticas
Amparo directo
Instituto superior
curriculum vitae
Reglamento interno
polit cnica
ciencias humanas
guayaquil facultad
desarrollo humano
desarrollo integral
redes sociales
personales nombre
aires facultad