Press release on White Paper 2 „Beyond stereotypes: Rebuilding the foundation of beauty beliefs”



Descargar 3.25 Mb.
Página1/5
Fecha de conversión01.05.2018
Tamaño3.25 Mb.
Vistas129
Descargas0
  1   2   3   4   5

Más allá de los estereotipos: Reconstruir las bases



de las creencias sobre la belleza”

Resultados del estudio global de Dove realizado en 2005

Febrero 2006

Dra. Nancy Etcoff – Universidad de Harvard

Dra. Susie Orbach – London School of Economics

Dra. Jennifer Scott – StrategyOne

Heidi D’Agostino – StrategyOne
Comisionado por Dove, una marca de Unilever Beauty
índice

Página


3-4

5-8

5

6



7-8
9-13

10-11


12-13
14-16
17-54

18-23


24-31
27-31
32-40
32-36
37-41

42-43


44-46

47-51


52-56

52-53


54-56

57

58-63



Sobre el estudio

Prólogos

  • Silvia Lagnado – Global Brand Director, Dove

  • Dra. Nancy Etcoff – Universidad de Harvard

  • Dra. Susie Orbach – London School of Economics


Metodología del estudio

  • Descubrimiento

  • Validación


Implicaciones del estudio
Resultados detallados

  • Vivir con los ideales de belleza

  • La relación entre los ideales de belleza,

la satisfacción respecto de la apariencia y la autoestima

    • Autoestima – Factores que influyen en la actitud de la mujer

con respecto a la vida y a las cosas

  • La influencia de los ideales de belleza sobre el estilo de vida

de las mujeres

    • El efecto de los ideales actuales sobre las

prácticas de belleza

    • El efecto de los ideales de belleza sobre el

compromiso con la vida y la autorrealización

  • Revelar las influencias tempranas de las socialización de la belleza 42-51

    • Crecer y el deseo de cambiar aspectos de la apariencia

    • Reflexionar sobre cuándo empezó a preocupar la apariencia

    • Agentes de influencia sobre los sentimientos relacionados

con la belleza y la imagen corporal

  • Reconstruir las bases de las creencias sobre la belleza

para las generaciones futuras


Información adicional

Descubrimiento – Apéndice y fuentes de la reseña bibliográfica

SOBRE EL ESTUDIO

El estudio global que realizó Dove en el año 2004, “The Real Truth about Beauty” (Toda la verdad sobre la belleza)1, demostró que las mujeres creen en una definición más amplia de la belleza en lugar de los ideales definidos de manera estricta que se ven representados con mucha frecuencia en la cultura popular.




  • Para la mayoría de las mujeres del mundo, este estándar poco realista de belleza se centra con mucha frecuencia en algunos atributos físicos; sin embargo, ellas creen que su belleza comprende, en mucha mayor medida, lo que ellas son como mujeres y que se relaciona con la felicidad, la bondad, la confianza en sí mismas y la dignidad.

  • Además, estas mujeres creen que la idea de belleza debería incluir una variedad más amplia de tipos físicos y expresan un fuerte deseo de ver a los medios representar mujeres de diferentes pesos y figuras, edades y grupos étnicos.

El estudio también reveló que las creencias sobre la belleza comienzan a temprana edad. La mitad (54%) de las mujeres del mundo sostienen que tomaron conciencia por primera vez de la necesidad de ser físicamente atractivas entre los 6 y los 17 años de edad.




  • Habiendo observado eso, el estudio también brindó información inicial importante sobre la hipótesis de que lo que las mujeres aprenden sobre la belleza puede tener un efecto negativo o positivo sobre la manera en que sienten con respecto a ellas mismas o a sus vidas y, notablemente, sobre su autoestima.

Animados por los resultados del estudio, Dove lanzó la Campaña por la Belleza Real, que desafió las creencias actualmente vigentes y las representaciones de los medios con respecto a la belleza mostrando mujeres reales como prototipos de la belleza no convencional pero auténtica en sus publicidades. Esta campaña se convirtió en un catalizador para un importante debate acerca de la definición y la representación de la belleza real en el ámbito global.


Inspirados por el estudio de 2004, Dove decidió analizar más en profundidad el efecto que tienen los ideales de belleza impuestos por la sociedad sobre la autovaloración de las mujeres adultas y, sobre todo, de las adolescentes.


  • Este análisis también tuvo como objetivo alcanzar una comprensión más cabal del modo en que los sentimientos de una mujer en relación con la belleza influyen en su autovaloración y, a su vez, en la manera en que vive y se compromete con su propia vida. Es importante señalar que Dove se esforzó por llevar la teoría a la práctica, no sólo analizando la belleza verdadera y el efecto de los ideales de belleza sino también encontrando soluciones, con la esperanza de influir positivamente en el proceso de la socialización de la belleza para las futuras generaciones de adolescentes.

Teniendo en cuenta lo dicho anteriormente, Dove encargó el estudio global de 2005, “Más allá de los estereotipos: Reconstruir las bases de las creencias sobre la belleza”, para brindar bases confiables para el cambio relativo a la distintas maneras en que las adolescentes y las mujeres adultas piensan y hablan sobre la belleza y la imagen corporal.




  • El objetivo último de este estudio, y de los programas relacionados que se lanzaron una vez que concluyó el estudio, es ayudar a cada vez más mujeres, especialmente a las adolescentes, a superar y cuestionar estereotipos perjudiciales y así incorporar definitivamente formas saludables, auténticas y positivas de ser hermosas.

Este estudio es un ejemplo más del compromiso permanente de Dove para hacer que todos los días haya más adolescentes y mujeres adultas que se sientan hermosas a través de la publicidad, las comunicaciones, los productos y programas de la empresa.



PRÓLOGO DE SILVIA LAGNADO - GLOBAL BRAND DIRECTOR, DOVE

Con el estudio global que Dove realizó este año, “Más allá de los estereotipos: Reconstruir las bases de las creencias sobre la belleza”, queríamos dar un paso más adelante en nuestros esfuerzos con las mujeres de todo el mundo y realmente llevar la teoría a la práctica al ayudar a las mujeres a comprender la belleza verdadera.


Siendo una marca mundial de belleza, creemos tener la responsabilidad no sólo de mostrar diversos modelos de roles sino también de ayudar a la próxima generación, en especial, a las adolescentes, a crecer sin la presión y las consecuencias de tener que cumplir con ideales de belleza poco realistas.

La encuesta mundial realizada ha comprobado que las adolescentes, en particular, sienten, con mucha frecuencia, que tienen que cumplir con los ideales de belleza populares que las rodean. Esta exigencia a menudo conduce a que disminuya su autoestima o incluso a que se aíslen y dejen de realizar diversas actividades.


A través de nuestra Campaña por la Belleza Real, queremos demostrarles a esas adolescentes y, desde luego, a las mujeres adultas, que la belleza asume diferentes formas, tallas, edades y apariencias. Una vez más, representaremos, en nuestras actividades de marketing y difusión, mujeres reales y auténticas que no responden a los estereotipos de belleza vigentes en la sociedad actual y que, según nuestro criterio, son verdaderamente hermosas.

PRÓLOGO DE LA DRA. NANCY ETCOFF – UNIVERSIDAD DE HARVARD

Ha sido un placer y un privilegio colaborar de nuevo en una investigación mundial de vanguardia sobre las mujeres y la belleza financiada por Dove. El objetivo de la investigación original y de esta importante segunda instancia ha sido revelar y comprender las muchas maneras en que la belleza, definida por uno mismo o por otros, tiene efectos en la identidad, la autovaloración y el bienestar de las mujeres. Se espera que los resultados no sólo ayuden a explicar las maneras en que la percepción que tiene una mujer respecto de la belleza favorece o perjudica su sentido de identidad sino también que señalen el camino hacia un cambio positivo. Hemos llegado a relacionar la belleza con el dolor en vez de con el placer; descartamos la idea del placer diciendo que el sufrimiento es “necesario” para la belleza. Eso es un mito que hay que arrojar a la basura de la historia. Hay que recuperar la belleza como un placer humano básico.


Este estudio trae aparejado un mensaje de peligro y de promesa a la vez. La ansiedad de las mujeres con respecto a su apariencia es un fenómeno global, que podemos encontrar en todos los países, desde Arabia Saudita a los Estados Unidos. Un ejemplo asombroso del problema generalizado que se registra actualmente en relación con la belleza se revela en este trabajo por primera vez: dos tercios de las mujeres de todo el mundo, desde los quince años hasta los sesenta, evitan actividades básicas de la vida porque se sienten mal con respecto a su apariencia: actividades tales como encontrarse con amigos, hace ejercicio, expresar una opinión, ir a la escuela o la universidad, ir a trabajar, tener una relación amorosa o incluso buscar ayuda médica. Si alguien sostiene que la belleza es un problema trivial, este resultado echará por tierra tal apreciación. No es de extrañarse que cada vez más mujeres adultas y adolescentes también cuenten que están pensando en hacerse cirugía plástica y que las modificaciones quirúrgicas del rostro y el cuerpo sean cada vez más comunes. Parece que las adolescentes y las mujeres adultas sienten que deben usar máscaras permanentes para aproximarse a un estricto ideal de belleza vigente en vez de enfrentar el mundo como son, en su unicidad y diversidad.
Pero este estudio también sugiere que se espera algún cambio y que este cambio es posible y está próximo. La mayoría de los estudios sobre la mujer y la belleza se han centrado solamente en los problemas, en los orígenes de la influencia negativa. Nosotros buscamos específicamente influencias potencialmente positivas y las encontramos. Nuestro estudio muestra que las amigas y las madres son las influencias más tempranas y poderosas sobre los sentimientos de una joven en relación con su apariencia pero que la influencia materna está vinculada con una mayor satisfacción en relación con la apariencia y una mayor autoestima. Las madres tienen la capacidad de ayudar a las jóvenes a enfrentar el mundo difícil y exigente de sus pares y de su cultura con fuerza y seguridad y no con vergüenza o duda. Y las madres con las que hablamos aprovechan esta capacidad con vehemencia.
Por último, la mayoría de las mujeres de todo el mundo nos ha contado que “es importante para las mujeres reivindicar la belleza de otras mujeres”. Es tiempo de llevar ese pensamiento a la acción.

PRÓLOGO DEL DRA. SUSIE ORBACH – the London school of economics

A los 15 o a los 65, verse bien es importante para las mujeres y para aquellos sentimientos que tengan en relación con ellas mismas. Esta es una obviedad de las tantas que damos por sentado sin reflexionar mucho sobre ellas. Pero los resultados de Mas allá de los estereotipos: Reconstruir las bases de las creencias sobre la belleza nos muestran, en forma alarmante, que verse bien es tan importante que 7 de cada 10 mujeres se abstienen de llevar a cabo muchas actividades de la vida cotidiana cuando se sienten mal con respecto a su apariencia.


Verse bien solía ser un placer, pero los intereses comerciales que dominan el escenario de la belleza contemporánea han cobrado tanta fuerza que muchas mujeres terminan sintiendo que su apariencia es inadecuada. Las exigencias implacables y, a menudo, imposibles de satisfacer de la industria de la belleza pueden tener efectos devastadores y muy perjudiciales. En su esfuerzo por verse bien y así sentirse bien, las mujeres adoptan hábitos de belleza como, por ejemplo, usar cosméticos, hacer dieta o alisar el cabello: prácticas comunes que las mujeres suelen disfrutar. Sin embargo, el carácter común de tales hábitos se ha trasladado, hoy en día, a prácticas de belleza tales como cirugías estéticas para aumentar el busto, la cola, los pómulos o alargar las piernas para agregar altura, procedimientos a los que las mujeres desean acceder. El escenario cambia y se pasa de la realización de prácticas de belleza que son anodinas y divertidas a una situación en la que prevalece el rechazo a gran escala del propio cuerpo así como es, en favor del deseo de un cuerpo que se puede producir y perfeccionar para adaptarse a la moda vigente.
Hoy en día, nuestro campo visual está saturado con imágenes de mujeres (a menudo modificadas y mejoradas con herramientas digitales). Se encuentran en las pantallas de nuestros televisores, los carteles de las calles que transitamos, nuestras revistas, nuestros diarios, nuestras computadoras y las pantallas de los cines a los que concurrimos. Estas imágenes omnipotentes determinan la relación que establecemos con nuestro cuerpo y generan sentimientos de inseguridad y angustia en relación con nuestro cuerpo más allá de que éste se corresponda o no con las fotos e imágenes que nos muestran tan intensamente
Sólo diez mujeres de cada cien nos dicen que están libres de cualquier preocupación respecto del peso y la forma de su cuerpo. Para la mayoría, las preocupaciones con respecto al cuerpo son parte de la vida diaria. La relación que tenemos hoy en día con nuestro cuerpo es penosa. Es perjudicial para los sentimientos vinculados con la autovaloración de adolescentes y mujeres adultas. La belleza se ha convertido más en un trabajo que en un placer. No es más algo solamente decorativo; se percibe como algo esencial y, sin embargo, difícil de lograr. Ya no se percibe la belleza como un derecho de nacimiento sino como un esfuerzo, un deseo que es difícil cumplir. Desde luego, las mujeres no son tontas pasivas que obedecen ciegamente los dictados de las industrias del estilo. Saben bien que la simulación es la aliada de la publicidad y las industrias de los medios pero, como el campo visual está saturado con espectaculares imágenes de mujeres altas, delgadas, voluptuosas que parecen capaces, independientes, exitosas y, sin embargo, al mismo tiempo, misteriosamente disponibles y carentes de muchas cosas; esa imagen tendrá el efecto inevitable de reordenar nuestros deseos y ubicarlos en un tipo corporal limitado, una imagen icónica y en nociones estrechas relativas a la belleza que las mujeres querrán hacer propias.
Tan fuerte es la penetración y propagación del ideal de cuerpo occidental vigente que vemos, en la actualidad, la evidencia desgarradora de la exportación de la angustia en relación con el cuerpo a países alejados de los Estados Unidos. Los estándares nacionales de belleza en Japón, Arabia Saudita y Brasil están sufriendo un deterioro: pertenecer al mundo de hoy significa habitar un cuerpo que es claramente moderno y occidental. Nuestro estudio confirma a escala mundial lo que otros estudios más pequeños han indicado antes: la ansiedad en relación con la apariencia y la inseguridad e insatisfacción en relación con el cuerpo son sentimientos generalizados.
Pero este estudio también alienta la esperanza. Trata acerca de la pasión de las mujeres por revertir el efecto de los estrechos ideales de belleza sobre la próxima generación. Destaca la importancia fundamental de la capacidad que tienen las madres para advertir a sus hijas acerca de los aspectos más perjudiciales de las imágenes visuales que recibimos. Madres, hijas, madres e hijas: todas expresan el deseo de haber visto, cuando eran jóvenes, fotos de mujeres parecidas a ellas. Las madres esperan no haberle transmitido a sus hijas sentimientos de duda e inseguridad. Madres e hijas desean que sus madres hubieran hablado más sobre la belleza cuando estaban creciendo; y madres, hijas, madres e hijas desean que las jóvenes comieran de manera más saludable en lugar de hacer dieta.
Las mujeres reconocen la difícil situación en la que se encuentran y quieren eliminar las circunstancias que dieron origen a esa situación. Las mujeres se han puesto en acción. No quieren rechazar la belleza. La belleza significa mucho para ellas, pero no quieren una cultura de la belleza que le exija caer en las manipulaciones de una industria del estilo cuyos intereses están en otra parte. Expresan abiertamente sus deseos de una belleza llena de variedad, que reconozca la individualidad y la unicidad de estas mujeres y que les permita tanto a ellas como a sus hijas disfrutar de la belleza y de la vida.
METODOLOGÍA DEL ESTUDIO

El estudio “Más allá de los estereotipos: Reconstruir las bases de las creencias sobre la belleza” estuvo a cargo de StrategyOne, una empresa especializada en investigación aplicada situada en Nueva York.


StrategyOne adoptó un enfoque académico riguroso compuesto de dos fases para analizar y comprobar muchos supuestos relacionados con los estereotipos, la belleza, la autoestima y autorrealización en adolescentes y mujeres adultas.
Colaboradores
StrategyOne colaboró con destacados especialistas y expertos en belleza, imagen corporal y autoestima para brindar orientación y apoyo para las hipótesis de estudio, el diseño de la investigación cuantitativa y el análisis. Entre los especialistas, se encuentran:

Dra. Nancy Etcoff – profesora en la Universidad de Harvard y autora de Survival of the Prettiest.

  • Nancy Etcoff es profesora de la Harvard Medical School and la Harvard University Mind/Brain/Behavior Initiative y se desempeña como psicóloga en el Departamento de Psiquiatría del Massachusetts General Hospital, donde ocupa el cargo de Directora del Programa de Estética y Bienestar. Es la autora de Survival of the Prettiest: The Science of Beauty (Doubleday, 1999; Anchor, 2000) y está por terminar su segundo libro sobre la ciencia de la felicidad.


Dra. Susie Orbach – profesora visitante en la London School of Economics y autora de Fat is a Feminist Issue.


  • Susie Orbach es psicoterapeuta y ha escrito extensamente sobre madres e hijas y temas relacionados con la imagen corporal. Es profesora visitante en la London School of Economics, autora de 10 libros, 60 artículos de revistas especializadas y otras muchas obras de tono más popular. Es cofundadora del Women's Therapy Centre de Londres y el Women's Therapy Centre Institute de NuevaYork.

Fase 1 – Descubrimiento

Antes de realizar la investigación original sobre los ideales de belleza, la socialización de la belleza y la imagen corporal, la autoestima y la autorrealización en adolescentes y mujeres adultas, el equipo secundario de análisis de la información de StrategyOne llevó a cabo una reseña bibliográfica detallada, que analizaba las investigaciones y las obras anteriores sobre la socialización de la belleza y su impacto en la autoestima y el compromiso con las cosas. Esta reseña ayudó a determinar los conocimientos ya desarrollados e identificó los vacíos que existen en el análisis.


Se analizaron detalladamente publicaciones y traducciones en inglés de Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido, España, Francia, Alemania, Italia, Hungría, Países Bajos, Portugal, India, China, Japón, Indonesia, Brasil y otros países. Para ciertos países, como algunos de Europa y Asia, se revisaron los resúmenes en inglés de los trabajos de investigación y la información periodística en inglés relacionada con estudios realizados sobre el tema.
Para este estudio, StrategyOne llevó a cabo una extensa reseña de publicaciones y trabajos académicos recientes relacionados con la socialización intergeneracional de la belleza, así como un análisis exhaustivo de los medios de comunicación.


  • Utilizamos muchas bases de datos a las que pudimos acceder a través de la Biblioteca Nacional de Medicina y PubMed, las agencias de noticias Reuters y Dow Jones, Factiva, Lexis-Nexis y Dialog, y búsquedas en Internet de sitios web académicos y de asociaciones.

  • Se consultaron diversas publicaciones, trabajos de investigación y estudios académicos en las áreas de la sociología, la psicología y la medicina para analizar las múltiples influencias que contribuyen a formar las ideas que tienen las mujeres jóvenes respecto de la belleza. StrategyOne revisó una gran cantidad de bases de datos que pudimos consultar a través de Wiley InterScience, Ingenta y High Beam Research.

El análisis exhaustivo de fuentes secundarias reveló que el tratamiento que se dio a la socialización de la belleza en adolescentes y mujeres adultas ha sido limitado y que se hizo más hincapié en temas específicos relacionados con la belleza, tales como el peso, la imagen corporal, las dietas y la autoestima.


Es importante señalar que si bien se trabajó bastante en el análisis de las relaciones potencialmente negativas que se establecen entre madres, hijas, imagen corporal y autoestima, también se reveló que es escaso el trabajo que se realizó en relación con el papel que desempeñan las ideas sobre la belleza que tienen las mujeres a la hora de abordar e, incluso, resolver estos problemas. Tampoco se le dio un tratamiento importante al tema de cómo se transmiten ciertas actitudes.
Al plantearnos la pregunta “¿Qué papel desempeñan las madres a la hora de formar las percepciones de sus hijas adolescentes en relación con la belleza?, StrategyOne encontró diversos factores importantes relacionados entre sí que reciben la influencia de una figura materna.
Imagen corporal—Existe evidencia de que las ideas y conductas de las madres pueden influir sobre la imagen corporal de sus hijas ya en los primeros años de vida y que la influencia se acentúa significativamente en la adolescencia.

Desórdenes alimenticios—Los desórdenes alimenticios presentan una incidencia más elevada en niñas adolescentes y mujeres jóvenes, y se ha registrado una disminución de la edad promedio de inicio. Numerosos estudios señalan la relación madre-hija como un factor clave en los desórdenes alimenticios.
Autoestima—Las investigaciones indican que la madre ejerce una influencia mayor que el padre en lo que respecta al desarrollo de la autoestima en los niños. En niñas adolescentes, se sabe que el desarrollo de la autoestima depende más de las relaciones con otras personas y de la valoración que reciben de éstas. Por lo tanto, la relación entre una adolescente y su madre es muy poderosa.
Estos tres componentes están relacionados entre sí y, en muchas ocasiones, fueron mencionados en forma conjunta. Muchos estudios se centraron en la relación entre dos de ellos, por ejemplo, la imagen corporal y la autoestima, mientras que otros estudios abordaron el vínculo madre-hija en relación con el desarrollo de desórdenes alimenticios. Sin embargo, más allá de esos trabajos, poco se estudiado sobre la transmisión del concepto de belleza en las niñas adolescentes en general y, específicamente, entre madre e hija.
Las fuentes y el apéndice de la reseña bibliográfica se encuentran al final de este documento.
Fase 2 – Validación

Una vez que se analizaron las investigaciones previas, se llevó a cabo un estudio global cuantitativo patentado para aportar conocimientos proyectables, confiables y prospectivos que constituyan las bases del compromiso social y comunicación de Dove.


Este estudio cuantitativo se realizó con 3300 adolescentes y mujeres de entre 15 y 64 años de edad en 10 países.


  • Se realizaron 1000 entrevistas a adolescentes de entre 15 y 17 años.

  • Se realizaron 2300 entrevistas a mujeres de entre 18 y 64 años.

Con el fin de obtener una perspectiva global amplia, las entrevistas se llevaron a cabo en los siguientes países: Estados Unidos (USA), Canadá (CAN), México (MEX), Brasil (BRA), El Reino Unido (GBR), Italia (ITA), Alemania (GER), Japón (JPN), China (CHN) y Arabia Saudita (SAU).




  • En cada uno de los países, se realizaron 100 entrevistas a niñas de entre 15-17 años.

  • En Canadá, México, Brasil, el Reino Unido, Italia, Alemania y Arabia Saudita, se realizaron 200 entrevistas a mujeres de entre 18 y 64 años de edad.

  • Debido a la numerosa población que registran los Estados Unidos, Japón y China, se realizaron 300 entrevistas a mujeres de entre 18 y 64 años.

Las entrevistas fueron realizadas por teléfono para asegurar un enfoque y un instrumento de sondeo uniformes en todos los países encuestados. De esta manera, el estudio representa a la población femenina de los países encuestados con acceso a las comunicaciones telefónicas de entre 15 y 64 años de edad.




  • Sin embargo, en los casos en que problemas en el acceso a las comunicaciones telefónicas o barreras culturales para encuestar a las adolescentes y mujeres obstaculizaban la realización del sondeo, se eligieron ciudades especificas para la encuesta. En esos casos, los resultados representan a las principales ciudades de los países.

  • Se utilizó el enfoque mencionado anteriormente en:

    • México: México Cita, Guadalajara, Monterrey

    • Brasil: São Paulo, Rio de Janeiro, Recife, Porto Alegre

    • China: Beijing, Shanghai

    • Arabia Saudita: Jeddah, Riyadh, Dammam

Las entrevistas duraban aproximadamente 15 minutos y fueron realizadas entre el 6 y el 26 de septiembre de 2005 utilizando los servicios de sondeo telefónico de MORI International (Ipsos MORI).




  • Las entrevistas fueron realizadas por hablantes nativos de la misma lengua que hablaban las encuestadas.

  • Fundada en 1969 y miembro de ESOMAR (Asociación Mundial de Profesionales de la Investigación de Mercados y Opinión), MORI constituye uno de los servicios de sondeo más confiables del mundo, con alcance mundial y vastos recursos en cada país para la implementación eficaz de estudios en una amplia variedad de lenguas, dialectos y culturas.

El margen de error muestral a un nivel de confianza de 95% es de ±1.7 para todas las mujeres de entre 15 y 64 años (3.300), ±3.1 para las adolescentes de entre 15 y 17 (1.000) y ±2.0 para las mujeres de entre 18 y 64 años (2.300). Esto significa que, 95 veces de 100, cuando se toma una muestra de ese tamaño y con esa composición, los resultados no variarán más de 1,7 puntos porcentuales en cualquier dirección para todas las mujeres de entre 15 y 64 años.


Se realizó un estudio de seguimiento en Argentina (ARG) entre el 19 y el 30 de enero de 2006 y se encuestó a 300 mujeres argentinas de entre 15 y 64 años de edad (100 adolescentes de entre 15 y 17 años y 200 mujeres de entre 18 y 64 años).
Si bien de los resultados totales mencionados no participa Argentina, los resultados obtenidos en Argentina reflejan una tendencia similar en las principales variables.
Cuando se realizan investigaciones internacionales, es importante tener en cuenta que las diferencias culturales pueden influir en los datos recogidos, en especial cuando las adolescentes y mujeres encuestadas pertenecen a niveles socioeconómicos y educativos variados.


  • Desde una perspectiva metodológica y analítica, las investigaciones internacionales han demostrado reiteradamente que, en ciertas culturas, las personas responden a las escalas según tendencias específicas. Es probable, por ejemplo, que den respuestas positivas en muchos ítems, que opten por los valores extremos o que respondan con timidez, lo cual puede alterar en uno u otro sentido los resultados totales de la encuesta. Esta tendencia se registra en América Latina y, específicamente, en Brasil, donde se tiende a exagerar las evaluaciones y seleccionar los valores más extremos o a refrendar más frecuentemente. Además, algunas culturas responden con más timidez, como sucede, con frecuencia, en Asia y, especialmente, en Japón y China. Estas tendencias no sólo se registran en encuestas sobre temas relativos a la belleza.

A lo largo de todo el estudio, también analizamos las brechas generacionales, las diferencias entre las reacciones y los comportamientos de las generaciones más jóvenes y las de mayor edad en un mismo país. Los resultados de este análisis se pueden encontrar en toda la extensión de este trabajo.


Un asterisco ‘*’ al lado de un número en cualquiera de los cuadros que se encuentran en este trabajo indica una diferencia entre lo(s) grupo(s) correspondiente(s) que resulta significativa en un nivel de confianza de 95%.
IMPLICANCIAS DEL ESTUDIO

Vivimos en un mundo de estereotipos, juicios y supuestos, que tal vez no hayamos contribuido a crear pero que, de todos modos, influyen sobre nosotros. Cuando estos estereotipos son perjudiciales, tomar conciencia y debatir sobre ellos resulta fundamental para revertir actitudes y conductas en el futuro con el fin de lograr mayor precisión y veracidad.


Este estudio, que analiza la socialización de la belleza, los efectos negativos de los estereotipos de belleza vigentes y el deseo de revertir la situación, tiene el objetivo de cambiar la dinámica de los estereotipos de belleza para las futuras generaciones de adolescentes.
No se puede negar la existencia, hoy en día, de fuertes estereotipos de belleza, centrados en un ideal occidental o en una expectativa culturalmente más local, que llenan las páginas de las revistas de belleza y de moda, las programación televisiva, las tiendas de ropa y otros ámbitos públicos en todo el mundo.
A través de esta investigación, hemos aprendido que los ideales de belleza actuales pueden generar ansiedad por la apariencia en las mujeres y, principalmente, en las adolescentes (de entre 15 y 17 años de edad), que es el grupo más vulnerable.


  • Más de dos tercios de las mujeres consultadas aseguran que la belleza se define, con frecuencia, según parámetros muy estrechos, y esto hace que muchas de estas mujeres lleguen a la conclusión de que resulta difícil sentirse conforme con la propia apariencia cuando ésta se confronta con los ideales de belleza actuales.

  • En todos los países, casi todas las mujeres consultadas admitieron haber estado preocupadas por su apariencia física, su peso y su figura en algún momento de sus vidas, y se reveló que fue en la adolescencia cuando comenzaron a sentir esa preocupación y a tomar medidas al respecto.

  • Nueve de cada diez desean cambiar algún aspecto de su apariencia y la insatisfacción se centra mayormente en el peso y la figura.

En este estudio también se analizó la relación entre la satisfacción respecto de la apariencia y la autoestima en todo el mundo, y se llegó a la conclusión de que la satisfacción de una mujer con respecto a su apariencia general, su peso y su figura está estrechamente relacionada con su autoestima.


Además, este estudio analizó la influencia de la baja y la alta autoestima en aquellos sentimientos relacionados con el compromiso. En todo el mundo se registró que, cuando las mujeres se sienten bien consigo mismas, esto hace que se sientan seguras y queridas, y es probable que adopten una actitud de mayor compromiso con las cosas.
Comparativamente, cuando las mujeres se sienten mal consigo mismas, esto redunda en sentimientos de inseguridad y agobio, y es probable que adopten una actitud desinteresada y evasiva.
La insatisfacción en relación con la apariencia es muy común entre las mujeres y por eso resulta desalentador, aunque no sorprenda, que el hecho de vivir con los ideales de belleza actuales lleve a siete de cada diez mujeres en todo el mundo a renunciar a ciertas actividades comunes de la vida como, por ejemplo, expresar una opinión, tener una cita romántica, hacer actividad física, ir a la escuela o al trabajo, o tener una entrevista laboral, como consecuencia de ese sentimiento de insatisfacción.
Además, parece que la relación entre belleza y autoestima puede crear un círculo vicioso en el que las mujeres que no están satisfechas con su apariencia física general, su peso y su figura son más propensas que aquellas que están conformes a tener conductas extremas tendientes a lograr cambios en el cuerpo (por ejemplo, alimentación desordenada) y a evitar ciertas actividades de la vida cotidiana.

Sin embargo, resulta alentador saber que lo primero que hacen las mujeres (de entre 15 y 64 años de edad), en todo el mundo, cuando no están conformes con su apariencia, es acercarse a la familia y los amigos para hablar del tema, lo que representa una clara oportunidad para producir un cambio en el discurso y en las actitudes.




  • Después de compartir su problema con otras personas, las mujeres suelen adoptar una actitud más desinteresada y retraída para lidiar con la disconformidad y optan por quedarse en su casa, dormir o mirar televisión.

Es importante destacar que las mujeres muestran un gran entusiasmo por cambiar esta dinámica para las futuras generaciones y expresan su deseo vehemente de crear un discurso relativo a la belleza y la imagen constructivo para las adolescentes.





  • Las mujeres de todo el mundo expresaron su profundo deseo de “hacer que las adolescentes se comprometan activamente con la idea de tener una imagen corporal realista y saludable” y manifestaron que “hay una gran necesidad de empezar a hablar más temprano con las adolescentes sobre la belleza verdadera”.

  • Las mujeres también desean que las adolescentes aprendan a “alimentarse saludablemente en lugar de hacer dieta” y que incorporen la idea de que “las mujeres hermosas vienen en colores, formas y tamaños diferentes”.

Estas mujeres también quieren que un cambio en el discurso para ellas mismas. La mayoría cree que “es importante que las mujeres defiendan más la belleza de otras mujeres”.


Es necesario que el cambio comience tempranamente en la vida de las adolescentes (ya que la ansiedad respecto de la apariencia alcanza su nivel máximo en la adolescencia) y, para esto, debe contarse con los agentes de influencia más adecuados.
Esta investigación explica en detalle el papel fundamental que desempeñan amigas (pares) y madres en la formación de conceptos relativos a la belleza y la imagen corporal.


  • Las amigas y las madres son vistas como los primeros agentes de influencia respecto de cómo sienten las adolescentes en relación con la belleza y la imagen.

  • Sin embargo, la influencia materna se relaciona con una autovaloración y una opinión respecto la propia apariencia más positivas mientras que las amigas (pares) y los medios de comunicación se relacionan con una autovaloración y una opinión más negativas.

Si bien se ha escrito mucho sobre la influencia de la madre en el proceso de socialización en sentido amplio, no cabe duda de que la mayoría de las adolescentes y las mujeres creen que sus madres también han sido una influencia positiva para sus hijas en el proceso de socialización de la belleza.


  • El estudio encontró que más de dos tercios de las adolescentes (de entre 15 y 17 años) coinciden en que sus madres han influido positivamente en los sentimientos que las jóvenes desarrollaban en relación con sí mismas y con su belleza.

  • En todos los países, las madres manifestaron una gran ansiedad en relación con la socialización de la belleza. Siete de cada diez madres con hijas de 17 años de edad o menos esperan no haber pasado a sus hijas sentimientos de duda o inseguridad.

  • Se revelaron diferencias culturales y regionales en el papel que desempeña la madre y en su influencia, diferencias respecto del concepto de influencia materna positiva, particularmente en Italia y en Japón.


RESULTADOS DETALLADOS
I. VIVIR CON LOS IDEALES DE BELLEZA

Los ideales de belleza actuales pueden crear un deseo de perfección que genera en las mujeres de todo el mundo sentimientos de ansiedad y falta de adecuación en relación con su apariencia general y, especialmente, con su peso y su figura.


Tanto en los Estados Unidos como en Arabia Saudita, las mujeres (15 a 64 años) de todo el mundo creen que la belleza se ha definido según estrechos parámetros relacionados sólo con atributos físicos. Siete de cada diez mujeres están de acuerdo con esta afirmación.


  • Esta percepción es compartida por las distintas generaciones, por las adolescentes (15 a 17 años) y las mujeres adultas (18 a 64 años) de todo el mundo.

  • A excepción de China, donde los ideales de belleza occidentales son un fenómeno nuevo, la sensación de una definición muy restringida de la belleza es compartida por la mayoría de las mujeres en todos los países estudiados.

Esta definición restringida y centrada en lo físico genera ansiedad por la apariencia en una gran cantidad de mujeres (15 a 64 años) y, especialmente, en las adolescentes (15 a 17 años), que creen que resulta difícil sentirse conforme con la propia apariencia cuando ésta se confronta con los ideales de belleza actuales. Más de la mitad de todas las mujeres del mundo se manifestaron de acuerdo con lo antedicho.




  • Este efecto perjudicial está relacionado con la edad. Cuanto menor es la edad de la adolescente o la mujer, mayor es la probabilidad de que sienta que es difícil sentirse hermosa cuando se compara con los ideales de belleza actuales.

  • En el ámbito regional, también fue una sensación compartida por muchas. Se encontró mayor consenso en Brasil, Gran Bretaña y Arabia Saudita. Las mujeres de Asia y Alemania se manifestaron de manera más moderada, aunque, incluso en esos países, del 43% al 49% de las mujeres estuvieron de acuerdo.

  • El estudio también reveló que las adolescentes (15 a 17 años) de Gran Bretaña, más que las de ningún otro de los países encuestados, creen que resulta difícil sentirse conforme con la propia apariencia cuando está se confronta con los ideales de belleza actuales.

  • En la mayoría de los países encuestados, se encontró que lo dicho en el punto anterior es una sensación compartida por todas las generaciones. Sin embargo, en Gran Bretaña y Alemania se registraron diferencias generacionales. Las adolescentes (15 a 17 años) son más propensas que las mujeres adultas a sentir que es difícil sentirse conforme con uno mismo frente a los ideales que impone la sociedad. Esto puede reflejar la influencia de los pares o de los medios de comunicación en algunos países o puede reflejar algún otro factor desconocido.



Con los estrechos ideales de belleza vigentes hoy en día, no sorprende encontrar que nueve de cada diez mujeres (15 a 64 años) desean cambiar algún aspecto de su apariencia. El peso y la figura, seguidos de la altura, concentran las principales preocupaciones.


  • Las mujeres más jóvenes (15 a 29 años), que manifiestan sentir una ansiedad mayor como consecuencia de los ideales de belleza, son más propensas que las mujeres más grandes (30 a 64 años) a querer cambiar su apariencia física.

  • De todos los países estudiados, las mujeres japonesas (15 a 64 años), seguidas de las británicas, son las que más desean un cambio físico, mientras que las italianas son las que menos aspiran a un cambio. Esto se relaciona con la información obtenida en esos países respecto de la conformidad con la propia apariencia y la autoestima, que se explica en la sección 2. La baja autoestima se relaciona con un deseo mayor de cambiar la apariencia física.


De todos los aspectos de la apariencia que se estudiaron, el peso resultó ser el aspecto que más desean modificar tanto las adolescentes (15 a 17 años) como las mujeres adultas (18 a 64 años).


  • En el caso de las adolescentes, el peso iba seguido de la altura y, en el caso de las mujeres, la figura ocupaba el segundo lugar entre los aspectos que deseaban cambiar.

    • No queda claro si el deseo de aumentar la altura entre adolescentes (15 a 17 años) se ve influenciado por el proceso de desarrollo físico o por los cambios en la dinámica cultural.

    • Es importante reconocer la popularidad creciente de los procedimientos quirúrgicos para alargar las piernas, particularmente en los países asiáticos. Los posibles efectos del deseo por aumentar la altura, que se registra mayormente en Japón, donde un poco más de la mitad de las adolescentes desean el cambio, son, sin duda, alarmantes.

No resulta sorprendente el hecho de que las adolescentes (15 a 17 años) que son propensas a tener problemas de acné y manchas en la cara como consecuencia del desarrollo físico manifiesten en mayor medida que las mujeres adultas (18 a 64) el deseo de modificar su cutis y la apariencia de su rostro.


Es posible que la oportunidad de modificar aspectos de la cara, particularmente, la posibilidad de acceso a lentes de contacto de color y su comercialización para las adolescentes, haya hecho que cambiar el color de los ojos represente una aspiración mayor para las adolescentes (15 a 17) que para las mujeres adultas (18 a 64).

Las normas culturales y sociales de cada país desempeñan un papel fundamental en el deseo de las mujeres de lograr un cambio estético y, especialmente, en lo que respecta al pelo, el color de la piel y los ojos, y también influyen la manera en que los medios de comunicación representan los rasgos occidentales y muestran constantemente modelos caucásicos de pelo lacio, ojos grandes y piernas largas.




  • El deseo de cambiar el cabello se manifestó más frecuentemente en Brasil, Asia y Arabia Saudita.

  • El deseo de cambiar el color de la piel se registró mayormente en Asia y, el deseo de cambiar la forma de los ojos se registró principalmente en Japón.

  • En muchos países, se hizo hincapié en los ojos. El cambio de color fue mencionado en Canadá, México, Brasil y Argentina, y en Japón se hizo referencia al cambio en la forma de los ojos.



  • En Brasil, el pelo de una mujer (textura, largo y color) es un indicador de la clase social y de la raza. El pelo largo y lacio es el más deseado.









Compartir con tus amigos:
  1   2   3   4   5


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos