Poder Local: Prácticas y Saberes Propios Proceso de Sistematización de Experiencias de las co-partes de Desarrollo y Paz en América Latina



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Poder Local: Prácticas y Saberes Propios

Proceso de Sistematización de Experiencias de las co-partes de

Desarrollo y Paz en América Latina

Documento final


2015

Autoras/es: Participantes en el proceso de sistematización y sus experiencias


Elaboración y edición final del texto:

Cecilia Díaz-Soucy – Centro de Estudios y Publicaciones Alforja, Costa Rica



TABLA DE CONTENIDOS

Presentación




  1. Introducción

  2. El Buen Vivir o Sumak Kawsay, una oportunidad para construir otros mundos

  3. Rasgos de contexto de las experiencias

  4. Imágenes y significados culturales del poder local

  • Preámbulo

  • Las Experiencias hablan

4.1 La tierra, la aplicación de justicia y la elección en cargos públicos

4.2 El trueque como acción cultural que refuerza sentidos políticos locales y regionales

4.3 Mundo natural e mítico: As mulheres indígenas do Tocantins e Goiás

4.4 Jóvenes rurales y comunidades campesinas en desplazamiento forzado en Antioquia



  • Claves de reflexión

  1. Saberes sociales, políticos, productivos comunitarios que reflejan cosmovisiones-en-resistencia

  • Preámbulo

  • Las Experiencias hablan

Creando estrategias de resistencia

  • Claves de reflexión

  1. Conocimientos y modalidades de acción ante las relaciones de poder

  • Preámbulo

  • Las Experiencias hablan

6.1 Las dirigencias sociales acceden al gobierno local

6.2 La organicidad local creada a partir del legado ancestral del trueque

6.3 Despertar da consciência crítica das mulheres indígenas de Tocantins y Goias

6.4 Confianzas construidas para la incidencia política local

6.5 Escuela de ciudadanía como estrategia para fortalecer la participación en Asunción

6.6 Jóvenes campesinos en red productiva y organizativa

6.7 Lugares materiales y simbólicos que a las mujeres les permiten pensar y construir sus vidas

6.8 Para encaminar la decolonización y despatriarcalización de las relaciones de dominación



  • Claves de reflexión

  1. Puntos de articulación de las experiencias

  2. Aprendizajes en torno al poder local

  3. Valoración del proceso de sistematización realizado

  4. Declaración por el Buen Vivir de los pueblos latinoamericanos

… no es posible una justicia social global sin una justicia cognitiva global. Esto significa que la tarea crítica a seguir no puede ser limitada a la generación de alternativas. De hecho, requiere un pensamiento alternativo de alternativas.


¿No deberíamos ser sorprendidos por la abundancia de los conocimientos, los modos de vida, los universos simbólicos y las sabidurías que han sido preservados para sobrevivir en condiciones hostiles y que están basados enteramente en la tradición oral?
Boaventura de Sousa Santos

Decolonizar el saber, reinventar el poder

2010

Presentación
La Organización Católica Canadiense para el Desarrollo y la Paz, desde su acción integral por un mundo más justo, ha venido apoyando alternativas de los pueblos que aporten a los cambios indispensables en las estructuras sociales, políticas y económicas en torno a la dignidad, la justicia y la equidad, en los distintos ámbitos de las sociedades.
La experiencia de acompañamiento de las luchas sociales y los cambios que generan, ha permitido contar con variados aprendizajes y difundirlos entre las co-partes que integran nuestra red de acción.
Desarrollo y Paz celebra sus 50 años de existencia, en los que ha podido identificar procesos, teorías, metodologías, herramientas, desafíos, avances y conquistas que han ayudado a impulsar las luchas por la justicia social. Esas luchas continuarán ayudándonos a reafirmar la importancia de la solidaridad internacional, de los derechos, de las luchas populares y enfrentar las crisis de distintos caracteres que organizaciones de cooperación internacional solidaria y los pueblos organizados, enfrentar día a día.
Desarrollo y Paz ha priorizado dos ejes de programación en su visión estratégica 2012-2017 en América Latina: la Soberanía Alimentaria y el Poder Local. El Poder Local lo hemos entendido como la capacidad de las organizaciones sociales de incidir con sus propuestas alternativas de desarrollo sobre las decisiones de las instancias políticas de la región (municipio, cantón, departamento, provincia, etc.) en la cual su acción está inserta. La visión que hemos venido desarrollando, desde la practica con las co-partes, es que el poder local debe coadyuvar a la creación y consolidación del desarrollo alternativo a escala local y global para que permita, en coalición solidaria con otras fuerzas del cambio, generar estructuras, instituciones y prácticas sociales que aseguren mejores condiciones de vida y, que permita un desarrollo sostenido capaz de satisfacer las necesidades actuales, sin comprometer los recursos y posibilidades de las futuras generaciones -Buen Vivir- y, de respeto con la naturaleza, la "Madre Tierra".
Esta comprensión del poder local contempla también la educación y el desarrollo de la plena responsabilidad humana en el cuidado de la vida y en la transformación de la mentalidad desarrollista, productivista, consumista y patriarcal que inunda las prácticas sociales y políticas.
Para Desarrollo y Paz, el poder local es un soporte del ejercicio de la democracia participativa real a nivel de las regiones y territorios, de las políticas públicas equitativas y para el control democrático y la gestión de los recursos. A través del impulso al poder local, tenemos la seguridad de que es posible:


  • Promover socialmente leyes justas y políticas públicas para garantizar un mejor reconocimiento de los derechos fundamentales, en particular de los pobres

  • Proponer - promover la introducción y consolidación de la toma de decisiones participativa

  • Incidir para la protección de las personas y la Madre Tierra frente a las actividades extractivas

  • Promover políticas y medidas para la redistribución de la riqueza generada por las actividades económicas, incluyendo la minería.

La publicación que presentamos, ha sido elaborada desde la visión y desde las estrategias de nuestras co-partes y es una muestra viva del compromiso de los pueblos que se hallan al Sur del mundo.



Desarrollo y Paz – Canadá

Equipo responsable de América Latina

2014
1. Introducción
La reflexión realizada entre los meses de abril 2013 y septiembre 2014 -durante el proceso de la sistematización de experiencias de poder local con organizaciones sociales de América Latina- se presenta en este libro a través de los motivos, los sueños y los sentidos que se amalgamaron en diversos espacios y momentos, a la luz de un eje de sistematización profundo y complejo:
Saberes, conocimientos y capacidades individuales y colectivas de hombres y mujeres como sujetos políticos en la construcción del poder local, para la reafirmación de derechos y las transformaciones de las relaciones de poder con relación a la defensa de la vida y los derechos humanos, la defensa de los territorios y la naturaleza, la soberanía alimentaria, en las perspectivas del buen vivir.

En esta ruta reflexiva que la sistematización se propuso, cada organización indagó, reflexionó y compartió sus hallazgos. Para efecto de esta publicación, se han seleccionado temáticamente esbozos, imágenes y apuestas defendidas al calor de la reflexión en las comunidades, territorios y en los talleres realizados con las organizaciones participantes. El texto conforma una parte de los saberes compartidos en el proceso para que se lean y aprecien como un paisaje de narraciones e interpretaciones de los pueblos que las organizaciones representan.


Para comenzar, se incluyen extractos de las reflexiones propias de las organizaciones sobre las coyunturas nacionales, en su relación con los elementos del Buen Vivir y que fueron la base para determinar el eje de sistematización. En el Taller II - se contó con la presencia del Alberto Acosta de FLACSO - Ecuador que puntualizó desde su experiencia, los principales postulados sobre esta materia.
Al comienzo de este proceso, las organizaciones participantes manifestaron: la necesidad de escribir la historia de sus luchas para replicar lo significativo y proyectar acciones en el futuro; del modelo económico imperante, las organizaciones enfrentan las estrategias de explotación de recursos; la usurpación de sus poderes, formas de relacionamiento y negación de los derechos de los pueblos; el desafío necesario de desenmascarar poderes instituidos y hacer intercambio de experiencias; la necesidad de recuperar aprendizajes colaborativos que realimenten los procesos sociales; la generación de alianzas; la valoración de los procesos formativos con mujeres indígenas; el apoyo a la participación social integral.
La mayor parte de las experiencias sistematizadas son ilimitadas en su creatividad política en el ámbito local porque el tiempo político está a su favor, porque se requiere imaginación política y cultural para sostener las luchas emancipadoras históricas, que por ser complejas, relacionan algunos elementos variados: el cuidado del ambiente natural, de sus riquezas intransferibles, la equidad y justicia de género, los colonialismos externos e internos.
Recuperar la experiencia en procesos significativos, es una forma de aprendizaje colectivo porque despliega los modos de hacer organización, de preservar la cultura propia, de diseñar estrategias de acción y nos ayuda a comprender que los procesos histórico-sociales que hemos vivido, están abriendo caminos para un buen vivir.
Los conocimientos acrisolados son el resultado de indagaciones, observaciones, reflexiones personales y sociales, en las que las y los protagonistas dicen, recuerdan, se escuchan y piensan en conjunto. Por ello, es un conocimiento que puede seguir circulando y enriquecerse sin límites, nunca será definitivo. Queda pendiente, interpretar la realidad generada en esta sistematización y allí está la potencialidad del saber. El presente texto es un intento de relectura de los documentos elaborados.
Para una lectura reflexiva de los aportes de la sistematización, se ha organizado el texto de la siguiente manera: los apartados 4, 5 y 6 reflejan las reflexiones directas de las organizaciones participantes; en cada capítulo hay un Preámbulo que coloca el tema propiamente, luego las Experiencias hablan, donde se han seleccionado textos sugerentes de las propias experiencias y por lo difícil que es colocar todo, se priorizó los textos con mayor claridad y finalmente se plantean algunas Claves de Reflexión iniciales, dado que no hay respuestas definitivas y que al momento, sólo contamos con avances, afirmaciones coyunturales e interrogantes para el trabajo de reflexión-acción cotidiano, que es de larga duración. Posteriormente se expone una síntesis de Aprendizajes en torno al Poder local, que refleja de manera parcial algunas de las conclusiones generales que en la parte final del proceso, fueron sugeridas por las organizaciones participantes. Para terminar una síntesis, de Puntos de Articulación de las experiencias y Aprendizajes en torno al Poder Local,
Quienes participamos de este proceso, esperamos que los sueños y alternativas conversadas y reflexionadas colectivamente, sirvan a nuestras organizaciones y a los movimientos participantes para compartir, enriquecer y continuar sus luchas en acciones locales - nacionales que se impulsan desde distintos lugares de nuestra América Latina y que nos desafían a pensar permanentemente lo que hacemos.



Experiencias sistematizadas y énfasis:


  • ACA – Asociación Campesina de Antioquia. Colombia

Experiencia de la red organizativa y productiva de jóvenes rurales para el fortalecimiento del movimiento campesino en cinco municipios de Antioquia entre 2004 y 2013


  • CEDIS - Centro de Desarrollo, Difusión e Investigación Social. Ecuador

Los cambios producidos en las relaciones de poder en la parroquia de Tixán por el protagonismo de las comunidades afiliadas a la Unión Inka Atawalpa que cumple 25 años de fundación


  • CEHPRODEC – Centro Hondureño de promoción para el Desarrollo Comunitario. Honduras

La organización y lucha del Comité Ambientalista del Valle de Siria (CAVS) en su resistencia a la explotación minera durante el periodo 1999-2012. Su aporte a las comunidades hondureñas que enfrentan situaciones semejantes


  • CIMO GOTO – Conselho Indigenista Missionário Regional Goiás-Tocantins. Brasil

Mulheres indígenas, vencendo o medo e ocupando novos espaços


  • CRIC - Consejo Regional Indígena del Cauca. Colombia

Fortalecimiento del trueque como estrategia de resistencia con enfoque de adaptación a la variabilidad y al cambio climático de las comunidades indígenas de la zona centro


  • DECIDAMOS – Campaña por la Expresión Ciudadana. Paraguay

La construcción de la estrategia pedagógica implementada por Decidamos, Campaña por la Expresión Ciudadana en la línea de trabajo relacionada al poder local en los años 2003 - 2008, desde la elaboración de los materiales y la lógica educativa, en las percepciones institucionales (dirección ejecutiva – personal de planta) y el equipo de voluntarios/as


  • ECAM – Equipo de Comunicación Alternativa con Mujeres. Bolivia

Experiencias de poder local a través de la comunicación: “Mujeres ciudadanas construyendo un municipio con rostro de mujer”


  • LABOR- Centro de Cultura Popular. Perú

Proceso de elaboración participativa y aprobación de la ordenanza regional de desplazados y afectados por actividad minera y otras actividades extractivas




2. El Buen Vivir o Sumak Kawsay, una oportunidad para construir otros mundos
Alberto Acosta1
“Sumak Kawsay es una forma de existencia plena, equilibrada, armónica, modesta, que se alcanza colectivamente en base al cultivo de las relaciones de reciprocidad con todos los seres vivos y donde el ser humano se construye a sí mismo en relación con los otros, con su entorno social y natural.”
Luis Maldonado Ruiz

Indígena kechwa


América Latina, a partir de una renovada crítica al desarrollo convencional, se encuentra en un proceso de reencuentro con sus orígenes. Por un lado, se mantiene y recupera una tradición histórica de críticas y cuestionamientos que fueron elaborados y presentados desde esta región hace mucho tiempo atrás, pero que quedaron rezagados y amenazados de olvido. Por otro lado, afloran otras concepciones, sobre todo originarias propias de los pueblos y nacionalidades ancestrales del Abya Yala (nombre de América antes de la llegada de los conquistadores europeos), así como también provenientes de otras regiones de la Tierra.
En este punto reconozcamos que, mientras buena parte de las posturas sobre el desarrollo convencional e incluso muchas de las corrientes críticas se desenvuelven dentro de los saberes occidentales propios de la Modernidad, las propuestas latinoamericanas más recientes escapan a esos límites. Existen valores, prácticas y vivencias que dan cuenta de ello en muchas comunidades indígenas Por eso es imperioso recuperarlas, asumiéndolas tal como son, sin llegar a idealizarlas.
Sus expresiones más conocidas nos remiten a las constituciones de Ecuador y Bolivia; en el primer caso es el Buen Vivir o sumak kawsay (en kichwa), y en el segundo, en particular el Vivir Bien o suma qamaña (en aymara) y también sumak kawsay (en quechua). Esta constatación no implica para nada que en esos países se esté construyendo el Buen Vivir, que fue incluso incorporado en sus constituciones. En realidad ha quedado relegado al discurso político del momento.
A más de estas visiones del Abya-Yala hay otras muchas aproximaciones a pensamientos filosóficos de alguna manera emparentados con la búsqueda del Buen Vivir desde visiones filosóficas incluyentes con la Naturaleza y las comunidades humanas en diversas partes del planeta. El sumak kawsay o Buen Vivir, en tanto cultura de la vida o vida en plenitud, con diversos nombres y variedades, ha sido conocido y practicado en diferentes períodos en las diferentes regiones de la Madre Tierra; Ubuntu en África o Svadeshi, Swaraj y Apargrama en la India. Más allá de las críticas que se pueden hacer a los orígenes de la filosofía occidental, se podrían incluso rescatar elementos de la “vida buena” de Aristóteles.
El Buen Vivir, entonces, no es una originalidad ni una novelería de los procesos políticos de inicios del siglo XXI en los países andinos. El Buen Vivir forma parte de una larga búsqueda de alternativas de vida fraguadas en el calor de las luchas de la Humanidad por la emancipación y la vida.
Lo destacable y profundo de estas propuestas alternativas, de todas formas, es que surgen desde grupos tradicionalmente marginados. El Buen Vivir plantea una cosmovisión diferente a la occidental al surgir de raíces comunitarias no capitalistas. Rompe por igual con las lógicas antropocéntricas del capitalismo en tanto civilización dominante y también de los diversos socialismos realmente existentes hasta ahora.
El Buen Vivir es algo diferente al desarrollo. No se trata de aplicar un conjunto de políticas, instrumentos e indicadores para salir del “subdesarrollo” y llegar a aquella deseada condición del “desarrollo”. Una tarea por lo demás inútil. ¿Cuántos países han logrado el desarrollo? Muy pocos, asumiendo que la meta buscada puede ser considerada como desarrollo.
Los caminos hacia el desarrollo no han sido el problema mayor. La dificultad radica en el concepto mismo del desarrollo. El mundo vive un “mal desarrollo” generalizado, incluyendo los considerados como países industrializados, es decir los países cuyo estilo de vida debía servir como faro referencial para los países atrasados. Eso no es todo. El funcionamiento del sistema mundial es “maldesarrollador”.
En suma, es urgente disolver el tradicional concepto del progreso en su deriva productivista y del desarrollo en tanto dirección única, sobre todo en su visión mecanicista de crecimiento económico, así como sus múltiples sinónimos. Pero no solo se trata de disolverlos, se requiere una visión diferente, mucho más rica en contenidos y en dificultades.
Bajo algunos saberes indígenas no existe una idea análoga a la de desarrollo, lo que lleva a que en muchos casos se rechace esa idea. No existe la concepción de un proceso lineal de la vida que establezca un estado anterior y posterior, a saber, de subdesarrollo y desarrollo; dicotomía por la que obligatoriamente deberían transitar las personas para la consecución del bienestar, como ocurre en el mundo occidental. Tampoco existen conceptos de riqueza y pobreza determinados por la acumulación y la carencia de bienes materiales.
El Buen Vivir asoma como una categoría en permanente construcción y reproducción en estrecha relación con la Naturaleza. En tanto planteamiento holístico, es preciso comprender la diversidad de elementos a los que están condicionadas las acciones humanas que propician Buen Vivir, como son el conocimiento, los códigos de conducta ética y espiritual en la relación con el entorno, los valores humanos, la visión de futuro, entre otros. El Buen Vivir, en definitiva, constituye una categoría central de la filosofía de la vida de las sociedades indígenas.
Es importante tener presente que el Buen Vivir no sintetiza una propuesta monocultural, es un concepto plural (mejor sería hablar de “buenos vivires” o “buenos convivires”) que surge especialmente de las comunidades indígenas, sin negar las ventajas tecnológicas del mundo moderno o posibles aportes desde otras culturas y saberes que cuestionan distintos presupuestos de la modernidad dominante. Estos Buenos Convivires son para todos o no lo son. No puede haber más espacio para situaciones de inequidad estructural, en donde unas relativamente pocas personas disfrutan de los beneficios del progreso a costa del sacrificio de amplias mayorías.
Con su postulación de armonía con la Naturaleza, con su oposición al concepto de acumulación perpetua, con su regreso a valores de uso, el Buen Vivir, en tanto propuesta abierta y en construcción, abre la puerta para formular visiones alternativas de vida. El Buen Vivir, en suma, propone un cambio civilizatorio en tanto opción de vida, que respeta y convive dentro de la Naturaleza.
Desde la mirada antropocéntrica es imposible esperar un cambio civilizatorio. Se precisa una aproximación socio-biocéntrica que nos conmina a avanzar entendiendo a la Naturaleza como sujeto de derechos. A lo largo de la historia del derecho, cada ampliación de los derechos fue anteriormente impensable. La emancipación de los esclavos o la extensión de los derechos a los afroamericanos, a las mujeres y a los niños y niñas fueron una vez rechazadas por ser consideradas como un absurdo. Se ha requerido que se reconozca el derecho de tener derechos y esto se ha conseguido siempre con una intensa lucha política para cambiar aquellas leyes que negaban esos derechos. 
La liberación de la Naturaleza de esta condición de sujeto sin derechos o de simple objeto de propiedad, exigió y exige, un esfuerzo político que le reconozca como sujeto de derechos. Este aspecto es fundamental si aceptamos que todos los seres vivos tiene el mismo valor ontológico, lo que no implica que todos sean idénticos.
El asunto no es fácil. No será sencillo hacer realidad los Derechos a la Naturaleza: por un lado estos derechos significan alentar políticamente su paso de objeto a sujeto, como parte de un proceso centenario de ampliación de los sujetos del derecho. Lo central de los Derechos de la Naturaleza es rescatar el derecho a la existencia de los propios seres humanos. Este es un punto medular de los Derechos de la Naturaleza. Por otro lado, es preciso desarrollar el concepto de ciudadanía mismo.
Los Derechos de la Naturaleza necesitan y a la vez originan otro tipo de definición de ciudadanía, que se construye en lo social pero también en lo ambiental: la meta-ciudadanía-ecológica. Ese tipo de ciudadanías son plurales, ya que dependen de las historias y de los ambientes, acogen criterios de justicia ecológica que superan la visión tradicional de justicia.
Entonces, a más de la ciudadanía ecológica y de la misma ciudadanía individual, de corte liberal, es preciso recuperar y fortalecer la ciudadanía colectiva, que surge de los derechos colectivos de pueblos y nacionalidades. Ciudadanías todas que deberán nutrirse de lo comunitario, en donde los individuos encuentran el sentido de su existencia. Y son estas ciudadanías -individuales y colectivas- las que -tal como se prevé en la Constitución ecuatoriana- deberán defender y cristalizar los Derechos de la Naturaleza, esenciales para la construcción de los Buenos Convivires.
En síntesis se trata de Buenos Convivires de los seres humanos en la comunidad y de los individuos y las comunidades en la Naturaleza. Un esfuerzo que exige otra economía y una radicalización de la democracia. El Buen Vivir o sdumak kawsay no puede ser entendido desde las lógicas y los instrumentos de la civilización occidental. Se precisa otras epistemologías, es decir otras formas de aproximación. El Buen Vivir, en síntesis, no es compatible con propuestas y prácticas antropocéntricas, como el capitalismo: un sistema que sistema en esencia depredador y explotador. Un sistema que “vive de sofocar a la vida y al mundo de la vida”, como decía el gran filósofo ecuatoriano Bolívar Echeverría. El Buen Vivir, en suma, al proponer la superación del capitalismo se inscribe en la línea de un cambio civilizatorio. Pero eso no implica que primero se deba salir del capitalismo para impulsar el Buen Vivir. De hecho las múltiples vivencias propias del Buen Vivir han subsistido desde la época colonial hasta la actualidad.
Como parte de una gran transformación cultural, precisamos de una visión que supere el fetiche del crecimiento económico, que propicie la desmercantilización de la Naturaleza y de los bienes comunes, inclusive del trabajo. En la base de esta nueva economía están la descentralización y el cambio de las estructuras de producción y consumo, la redistribución de la riqueza y del poder. Y esta otra economía necesariamente se sustentará, para estar a tono con las armonías que propugna el Buen Vivir, o sumak kawsay en la solidaridad, la reciprocidad, la sustentabilidad y, por cierto, la democracia.





  1. Rasgos de contexto de las experiencias

Los escritos y los debates y compartidos en los talleres y los documentos que cada organización produjo son amplios. A continuación, se presentan extractos de los contextos que se expusieron en las narraciones escritas y en opiniones vertidas en los talleres.
CEDIS - Ecuador:

Los limitados recursos productivos expulsan del campo a una gran cantidad de población, a algunos en forma definitiva. Las ciudades no ofrecen oportunidades de trabajo estable. Entonces la migración campo – ciudad es cíclica. En temporadas de demanda de trabajo (siembras, cosechas) la gente permanece en las comunidades, pero luego viaja a las ciudades en busca de trabajo e ingresos. Las migraciones estacionales duran de tres a seis meses y se producen con mayor frecuencia de julio a septiembre.


Los adultos necesitan completar el presupuesto familiar porque los ingresos de las actividades agropecuarias son insuficientes para cubrir los gastos de educación, alimentación, salud. Los más jóvenes también se arriesgan por novedad y el afán de tener ingresos propios, aunque muy limitados. En la mayoría de comunidades hay migración al extranjero.
La parroquia de Tixán ha sufrido un sistema deliberado de exclusión por razones étnicas que se refleja en los altísimos índices de pobreza, desnutrición, analfabetismo funcional. Las comunidades carecen de agua potable y alcantarillado lo que significa problemas de salud gravísimos y persistentes. Tixán ha sido un territorio excluido también por la ausencia de políticas y programas de amplia cobertura, por la intervención desarticulada y focalizada de las instituciones públicas y por los reducidos montos de sus inversiones. El empobrecimiento de la población ha ido de la mano con el deterioro de los recursos naturales.
A pesar del sistema excluyente o por su causa, persiste un amplio tejido social basado en las organizaciones comunitarias y cabildos, OSG, organizaciones de mujeres, asociaciones agropecuarias, juveniles, clubes que buscan mejorar las condiciones de vida y que han logrado en decenios de luchas conquistar ciertos derechos como la presencia de líderes en cargos locales de elección popular.
La Inka Atawalpa fue reconocida como una de las organizaciones de mayor fuerza porque de todas las comunidades filiales nos movilizamos para terminar con el cuatrerismo.
CRIC - Colombia:


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