Plan de accesibilidad “acceplan” 2003 – 2010


Parte I: LA ACCESIBILIDAD: CONCEPTO Y BENEFICIARIOS



Descargar 2.19 Mb.
Página4/15
Fecha de conversión20.03.2018
Tamaño2.19 Mb.
Vistas273
Descargas0
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   15
Parte I:

LA ACCESIBILIDAD: CONCEPTO Y BENEFICIARIOS
Capítulo 1: Concepciones de la accesibilidad
La noción de accesibilidad proviene de acceso, acción de llegar y acercarse, o bien entrada o paso. Por su carácter técnico, abstracto y de dicción algo complicada se trataría de un término escasamente conocido y utilizado a nivel popular. No obstante, siendo expresivo de la necesaria interacción con el entorno o con otras personas, su uso ha adquirido un matiz diferente, más reivindicativo, especialmente para reclamar el derecho de las personas con mayores dificultades físicas, sensoriales o de otro tipo para desarrollar esas interacciones en igualdad de condiciones que las demás. En este sentido se ha tendido a identificar la accesibilidad con aquellas prestaciones específicas que se han de proveer en las edificaciones y entornos públicos para algunas personas, especialmente para las que circulan en silla de ruedas5.
Esta concepción, necesaria pero limitada, está cambiando sustancialmente gracias a la evolución del concepto de integración de las personas con discapacidad desde una idea de protección segregada hacia una idea de inclusión y no discriminación, y a la toma de conciencia de la implicación que esa accesibilidad tiene con la calidad de vida de todas las personas . De este modo hoy sólo se concibe la accesibilidad bajo el enfoque de que cualquier persona debe poder disponer y utilizar las edificaciones, servicios o productos en igualdad de condiciones que los demás. Y esto implica algo más que eliminar u ofrecer una alternativa a un escalón en la entrada de un edificio, implica tener las mismas oportunidades y beneficios y disfrutar de los mismos programas o servicios que los demás. Entre ellos no deben olvidarse, como a menudo ocurre, los servicios relacionados con la comunicación y la información
La evolución de nuestros conceptos de acceso son incomprensibles sin hacer referencia al cambio constante de la sociedad hacia métodos mediatizados por la tecnología para transmitir y recibir información. Las operaciones que antiguamente se realizaban a través de una conversación telefónica entre el cliente y el empleado del banco ahora se encuentran completamente automatizadas.6
La problemática de la accesibilidad resulta dispersa y compleja dada la gran cantidad de situaciones que abarca, por lo que es preciso actuar sobre múltiples sectores de forma coherente, única forma de llevar a buen término la promoción de accesibilidad con los mejores resultados. Las actuaciones deben ser complementarias y acometerse de forma combinada:
De nada sirve el hecho de que existan autobuses o trenes accesibles, si las personas con discapacidades motrices no pueden llegar a la parada de autobús o a la estación de tren ni utilizar un distribuidor automático de billetes. Para colmar estas deficiencias será necesario desarrollar un marco general que aborde los problemas de accesibilidad entre sistemas de transporte, edificios y otras zonas públicas. Dicho marco exige claramente una colaboración más estrecha entre políticas y niveles administrativos diferentes7.

Esta secuencia de actuaciones entre sistemas y niveles diferentes debe considerar dos frentes de batalla:




  • La concepción accesible de todo lo nuevo (Diseño para Todos)

  • La adaptación en la máxima medida de lo antiguo, de lo realizado inicialmente con barreras.

Un plan de acción para la mejora de la accesibilidad debe enfrentar los dos objetivos, y hacerlo con el convencimiento de que la principal tarea no es la ingente tarea de transformar un mundo lleno de barreras, sino la aún mayor de transformar las estructuras sociales o administrativas y las mentalidades y actitudes en que se apoyan.


1.1. Las barreras
No podemos hablar de accesibilidad sin reflexionar sobre las barreras, su concepción, tipos y significado. Cualquier obstáculo que encontremos a la acción o el pensamiento se puede considerar una barrera.
Las barreras pueden bloquearnos, frenarnos, alejarnos de nuestros objetivos, cansarnos, limitar nuestras oportunidades, restringir nuestra capacidad de expresarnos o canalizarnos en una dirección determinada, normalmente determinada por otros. Aunque el término nos evoca bloqueos o muros, son solamente los ejemplos más obvios8.

Por otra parte, la palabra accesibilidad puede entenderse en relación con tres formas básicas de actividad humana: movilidad, comunicación y comprensión; las tres sujetas a limitación como consecuencia de la existencia de barreras.


Todos, según sean nuestras capacidades funcionales o mentales, tropezamos con barreras en nuestra capacidad de movimiento, en nuestras comunicaciones o fuentes de información, y en nuestro alcance de compresión de mensajes, instrucciones, instrumentos o sistemas (....) Los efectos de dichas barreras pueden llegar incluso a la exclusión social, a la discapacitación, a la estigmatización y a agravios psicológicos para las personas afectadas. La incapacidad de la sociedad para eliminar las barreras de movilidad, de comunicación y de comprensión es sintomática de la atención desigual que merecen las personas con capacidades reducidas. A la inversa, cada barrera al acceso que cae nos acerca un poco más a la consecución de una sociedad justa9.
Como vemos, pueden existir diversas y sofisticadas clasificaciones de las barreras, pese a lo cual distinguiremos a efectos de este trabajo sólo aquella que resulta más habitual, y que se corresponde con la terminología utilizada por la normativa de accesibilidad:


  • Barreras arquitectónicas: las que se presentan en los edificios.

  • Barreras urbanísticas: las que se presentan en la estructura e instalaciones urbanas y en los espacios no edificados de dominio público y privado.

  • Barreras en el transporte: las que se presentan en las unidades de transporte particulares o colectivas (de corta, media y larga distancia), terrestres, marítimas, fluviales o aéreas.

  • Barreras en las telecomunicaciones: las que se presentan en la comprensión y captación de los mensajes, vocales y no vocales y en el uso de los medios técnicos disponibles.

Esta clasificación se corresponde también con los sectores fundamentales en que se ha dividido el diagnóstico: edificación, urbanismo, transporte y comunicación e información (aptdo. 1.4).


1.2. El Diseño Universal o Diseño para Todos.
La idea de accesibilidad y la forma de acometer su promoción ha ido madurando a lo largo de la última década para llegar a plasmarse en nuevos enfoques donde lo relevante es concebir el entorno y los objetos de forma inclusiva, apta para todo tipo de personas. Surge así el concepto de Diseño Universal o Diseño para Todos:
Se entiende por Diseño Universal al diseño de productos y entornos aptos para el uso del mayor número de personas sin necesidad de adaptaciones ni de un diseño especializado.10
Las soluciones o diseños universales permiten no estigmatizar a las personas con discapacidad, de edad avanzada u otras, pues son soluciones aptas para todo tipo de personas, es decir, incluyendo a esos colectivos citados.
El Centro para el Diseño Universal de la North Columbia State University de EE.UU. define siete principios básicos en los que se ha de basar el desarrollo de productos bajo este concepto:


  1. Uso universal, para todos: diseño útil y aprovechable para cualquier grupo de usuarios.

  2. Flexibilidad de uso: el diseño se adapta a un amplio abanico de preferencias y destrezas individuales.

  3. Uso simple e intuitivo: el diseño permite un uso fácil de entender, con independencia de la experiencia del usuario, su conocimiento, habilidad de lenguaje o capacidad de concentración.

  4. Información perceptible: el diseño aporta la necesaria información de forma efectiva al usuario, con independencia de las condiciones ambientales o las habilidades sensoriales del individuo.

  5. Tolerancia para el error o mal uso: el diseño minimiza daños y consecuencias adversas de las acciones realizadas involuntariamente o por error.

  6. Poco esfuerzo físico requerido: el diseño puede ser utilizado eficientemente y confortablemente y con mínima fatiga.

  7. Tamaño y espacio para acercamiento, manipulación y uso: Tamaño y espacio adecuados para aproximación, alcance, manipulación y uso, con independencia del tamaño corporal del usuario, la postura o movilidad.

El Diseño para Todos, por tanto, mejora las condiciones de uso y la calidad de vida de todos los usuarios. Su éxito depende en gran medida de que las aplicaciones (productos, entornos y servicios) sean atractivas y deseables para el mercado de masas, lo que ha de ser compatible con la no segregación de ningún colectivo de usuarios. En este concepto algunas prácticas empresariales dirigidas al mercado de masas, como el marketing, los métodos financieros y la estética, adquieren gran importancia. Así mismo, los procesos de información al usuario resultan fundamentales.


El concepto de Diseño para Todos no sustituirá la idea de accesibilidad, por mucho que suponga su máxima expresión, puesto que éste último concepto está también vinculado a la necesidad de gestionar, acondicionar o reformar aquello que se ha concebido con barreras y, fundamentalmente, todo el vasto patrimonio urbano cuya adaptación debe ser acometida.
1.3. Una nueva definición de accesibilidad
Finalmente, queremos proponer una definición actual de accesibilidad, que considere la variedad de entornos y situaciones en que se debe hacer efectiva la participación en igualdad de condiciones de todas las personas, así como la diversidad de necesidades de éstas:
Accesibilidad es el conjunto de características de que debe disponer un entorno, producto o servicio para ser utilizable en condiciones de confort, seguridad e igualdad por todas las personas y, en particular, por aquellas que tienen alguna discapacidad.
Estas características son referidas, en primer lugar al diseño de los entornos (edificios, espacios públicos, vehículos), productos (ergonomía, diseño industrial accesible) o servicios (telecomunicaciones, información, ocio.....); pero también a la forma de gestionarlos y a su correcto mantenimiento. A menudo comprobamos que las soluciones accesibles, como un ascensor de acceso a una estación o un baño publico adaptado, están inutilizadas por averías o por mala planificación o gestión del servicio. Mientras para muchas personas la alternativa puede ser incómoda, pero aceptable, para otras supone la ruptura total de la cadena de desplazamiento y la imposibilidad de utilización del edificio, entorno o servicio.
En paralelo con la lucha por incorporar una concepción universal de la accesibilidad, que se expresa rotundamente en el “Diseño para Todos”, existen otros enfoques de tipo legal que buscan atajar de forma más efectiva y rápida los problemas que la inaccesibilidad provoca entre las personas con discapacidades; nos referimos a la creación de una normativa específica que desarrolle el mandato constitucional que establece la cobertura de los derechos civiles básicos de los ciudadanos y la consiguiente penalización de las actividades discriminatorias. El concepto de discriminación no es estático, sino que evoluciona con los valores sociales o incluso con la tecnología, determinando la aparición de nuevas leyes y principios. El derecho a no ser excluido por motivos de género, raza o religión, bien puede hacerse extensivo a la denegación de participación resultante de la inaccesibilidad, como bien recogen leyes en países de nuestro entorno11.


1.4. Ámbitos sectoriales en el análisis de la accesibilidad
Las barreras físicas encuentran su expresión habitual en alguno de los siguientes sectores: Edificación, Urbanismo y Transporte. Además, existen barreras de Información y Comunicación que pueden materializarse en muy diversos servicios y tecnologías, por lo que se estudian aparte. Estos cuatro grandes sectores son los que recoge también la normativa autonómica de accesibilidad como grandes áreas en las que se debe producir la supresión de barreras.
Los grandes sectores o áreas tradicionales en las que se materializan las múltiples barreras y que son abordadas por la legislación autonómica de accesibilidad son Edificación, Urbanismo y Transporte, además del sector de la Comunicación e Información en el que se desarrollan distintas tecnologías susceptibles de presentar gran diversidad de barreras.
Estos cuatro grandes sectores se pueden subdividir, a su vez, en lo que llamamos Subáreas, o subsectores, es decir, unidades funcionales más homogéneas que nos permiten perfilar mejor tanto los problemas como sus soluciones. En los siguientes párrafos se relacionan estas subáreas, haciendo espacial hincapié en las de Comunicación e Información puesto que la explicación de la clasificación realizada es menos evidente.

Edificación
Con las siguientes subáreas:

  • Edificios de Viviendas

  • Interior de las viviendas

  • Edificios de Uso Publico

  • Otros edificios, instalaciones y servicios

  • Elementos comunes a cualquier edificación.



Urbanismo
Se ha realizado una clasificación funcional de espacios susceptibles de presentar barreras, de modo que las subáreas son:

  • Aceras y espacios peatonales

  • Cruces

  • Espacios recreativos

  • Altura Libre

  • Elementos Comunes



Transporte
Coinciden las subáreas con los subsistemas de transporte público disponibles:

  • Autobuses urbanos y suburbanos

  • Ferrocarril metropolitano

  • Ferrocarril de cercanías

  • Ferrocarril interurbano

  • Autobuses interurbanos

  • Tranvías

  • Taxis

  • Transporte Aéreo

  • Transporte Marítimo



Comunicación e información
Se distinguen las siguientes subáreas homogéneas de actuación:

  • Foros tecnológicos

  • Informática

  • Internet

  • Lengua de Signos

  • Señalización

  • Telefonía fija

  • Telefonía móvil

  • Contenidos

  • Dispositivos especiales: quioscos virtuales y máquinas expendedoras

La siguiente tabla describe lo que cada una de estas subáreas comprende. Cada una de ellas va acompañada de una gran variedad de barreras, actuales o potenciales, que se han de afrontar con las acciones y los medios técnicos e institucionales adecuados.



Tabla 1.1.Contenidos de la accesibilidad que se desarrollan en el sector de Comunicación e Información

Foros tecnológicos

Muchos de los temas relacionados con la tecnología y, en algunas ocasiones, sus soluciones de accesibilidad, se tratan en foros tecnológicos en los que se deciden futuras acciones y modos de funcionamiento. Así, las definiciones de los sistemas GSM y UMTS, los protocolos TCP/IP y V.18, los sistemas de subtitulado, etc. son producto del trabajo realizado por grupos de expertos que proponen sus soluciones para el futuro.

Informática


Comprende todos estos aparatos nuevos que se han introducido en nuestra sociedad en los últimos 20 años, dotándola de una capacidad sin precedentes en el ámbito del proceso de la información aplicada al trabajo o al de ocio: ordenadores personales, PDAs, agendas electrónicas, terminales informáticos, sistemas operativos (ej. Windows, Linux), programas (ej. Outlook, Word), herramientas de desarrollo (ej. Visual Basic)....

Internet


Apoyada en el mundo de la informática, de donde procede, y de las comunicaciones -especialmente la telefonía fija-, Internet se ha convertido en un servicio con entidad propia por el que se han instaurado nuevos paradigmas de comunicación e información como son el correo electrónico y la web.

Se presta especial atención a las áreas en las que se incorporan nuevos servicios específicos que afectan a la ciudadanía y que son susceptibles de divergir tecnológicamente en el futuro como la banca, la sanidad, etc



Lengua de Signos

La lengua de signos merece un subárea aparte, ya que es una de las más importantes herramientas de comunicación de las personas sordas y con discapacidad auditiva (de hecho es su lengua, y se intenta conseguir su aceptación como lengua oficial del Estado español). Sus peculiaridades y su marcada componente visual, hacen que los recursos que se pongan a su disposición en un futuro tengan características muy específicas que merecen ser estudiadas y agrupadas con el fin de conseguir un conjunto de acciones coherentes que ayuden a su implantación.

Señalización

La señalización es el sistema de información que sirve para orientarnos en nuestro tránsito por el entramado físico que compone nuestra sociedad. Nuestras carreteras, estaciones de metro, tren y autobús, los aeropuertos, las calles, los grandes almacenes, etc. están llenos de señales que sirven para indicarnos dónde estamos, qué camino debemos tomar para ir dónde queremos, dónde está lo que necesitamos etc.

Este subárea engloba los problemas que las señales representan para las personas con discapacidad y sus soluciones.



Telefonía fija

La telefonía fija nos lleva acompañando más 70 años y las últimas generaciones han disfrutado de sus beneficios sin reparar en ella. Estos teléfonos, los que tenemos conectados a un conector en las paredes de nuestros hogares han presentado tradicionalmente varias barreras para las personas con discapacidad y han permitido el desarrollo de nuevos servicios como el fax, los teléfonos de texto, servicios de teleasistencia y la conexión a Internet.

Esta subárea se ocupa de los problemas relacionados con la accesibilidad a los terminales y a los servicios relacionados, sin alcanzar a Internet.



Telefonía móvil


La telefonía móvil ha significado la verdadera revolución de las comunicaciones de finales del siglo pasado. Supera el número de terminales de telefonía fija y facilita el uso de un gran número de nuevos servicios como son el acceso a Internet, la transmisión de imágenes, los mensajes cortos, etc.

Contenidos

Denominamos contenido a toda la información depurada final, destinada a que un medio de comunicación la presente a un ciudadano (películas de cine, vídeos musicales, textos, fotos, etc). La mayor parte de estos contenidos tienen ya un formato digital, lo que permite mucha flexibilidad a la hora de su presentación en formatos que resulten accesibles para personas con algún tipo de discapacidad.

Este subárea abarca todos los problemas de accesibilidad de los contenidos, y sus soluciones como son el subtitulado, la audiodescripción, etc.



Dispositivos especiales: quioscos virtuales y máquinas expendedoras

Los quioscos virtuales y las máquinas expendedoras tienen su representación más cotidiana en los cajeros automáticos de los bancos, aunque hay muchos más que nos rodean, como son los quioscos de información virtual, las máquinas expendedoras de billetes, las máquinas de los parkings, etc. Estas máquinas son omnipresentes en nuestra sociedad y presentan problemas y soluciones especiales de accesibilidad que se tratan en esta subárea.


Capítulo 2. Principales beneficiarios de la accesibilidad
2.1. Resumen general por grandes grupos de colectivos
La accesibilidad favorece, de una u otra manera, a toda la población; pero es evidente que hay grupos de personas que se ven más afectadas por la existencia de barreras, ya sea de forma permanente o circunstancial. Es importante conocer su número, evolución y características para valorar mejor la incidencia de las políticas de mejora de accesibilidad en cualquier ámbito. Consideramos tres grandes colectivos como Personas Beneficiarias de la Supresión de Barreras (PBSB):

  • Personas con discapacidades permanentes: derivadas de deficiencias físicas, sensoriales o mentales.

  • Personas mayores. Distinguimos:

    • Personas mayores discapacitadas.

    • Personas mayores no discapacitadas.

  • Personas afectadas por circunstancias transitorias: derivadas de actividades o situaciones coyunturales que pueden resultar discapacitantes. Distinguimos:

    • Personas con discapacidad transitoria física.

    • Mujeres embarazadas.

    • Resto de la población12.

Para su cuantificación se ha utilizado diversas fuentes estadísticas, principalmente tres del Instituto Nacional de Estadística: la Encuesta sobre Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud (EDDES) de 1999, la Encuesta de Población Activa (EPA) y la Encuesta de Morbilidad Hospitalaria (EMH)de 1997. A partir de los datos se ha determinado que el colectivo de PBSB en España en 1999 se encuentra situado cerca de los 16 millones de personas, lo que significa casi el 40% de la población española.


Tabla 2.1 Personas beneficiarias de la supresión de barreras (PBSB) en España.

Numero de personas y porcentaje sobre el total de la población española









Dato

Fuente

Personas

% sobre total

Personas con discapacidad (hasta 64 años)




1999

EDDES

1.455.569

3,6%

Personas mayores de 64 años




1999

EDDES

6.434.609

16,0%

Discapacitadas




1999

EDDES

2.072.652

5,2%

no discapacitadas




1999

EDDES

4.361.957

10,9%

Personas sin discapacidad1




1999

EPA

7.828.635

19,5%

Mujeres embarazadas




1997

EMH

209.475

0,5%

Discapacitados transitorios2




1997

EMH

515.140

1,3%

Total afectados por barreras










15.718.813

39,1%

Total población española




1999

PADRON

40.202.160

100,0%

1. Se considera que un miembro de edad inferior a 65 años, por cada unidad familiar, forma parte del colectivo PBSB debido a las circunstancias transitorias. 2. Incluye las personas afectadas por fracturas, traumatismos, luxaciones, ligamentos, huesos.

Fuente: EDDES (Encuesta sobre Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud del INE), EPA (Encuesta de Población Activa del INE), MNP (movimiento natural de la población), EMH (Encuesta de Morbilidad Hospitalaria del INE)


La desagregación del total de PBSB en sus principales colectivos señala que las personas discapacitadas son 3.528.221 y representan el 8,8% del total de la población española mientras que el más de 30% restante correspondería a personas no discapacitadas.
2.1.1. Personas con discapacidad
Cabe destacar la prevalencia de la discapacidad a medida que aumenta la edad de las personas. La tasa de población discapacitada respecto al total se triplica al pasar del tramo de edad comprendido entre 16 y 44 años al de 45 a 64 años (aumenta del 3% al 9,4%). Las manifestaciones de esas discapacidades pueden verse en la siguiente Tabla.
Tabla 2.2. Personas discapacitadas por grupos de discapacidades. Total estatal

Datos en número de personas y en tasas por mil habitantes de cada tramo de edad y sexo.



Grupos de discapacidades1



Personas de 6 a 64 años con discapacidades

Tasa por 1.000 habitantes de 6 a 64 años

Personas de 65 y más años con discapacidades

Tasa por 1.000 habitantes de 65 y más años

Total

1.405.992

45,94

2.072.652

322,11

Ver

304.512

9,95

697.778

108,44

Oír

295.869

9,67

665.479

103,42

Comunicarse

179.092

5,85

180.264

28,02

Aprender, aplicar conocimientos y desarrollar tareas

238.984

7,81

335.426

52,13

Desplazarse

414.649

13,55

809.383

125,79

Utilizar brazos y manos

447.985

14,64

644.887

100,22

Desplazarse fuera del hogar

737.489

24,10

1.352.194

210,15

Cuidar de sí mismo

215.048

7,03

561.830

87,31

Realizar las tareas del hogar

475.693

15,54

984.881

153,06

Relacionarse con otras personas

230.197

7,52

338.519

52,61

1. Una misma persona puede estar en más de una categoría de discapacidad.

Fuente: INE (2001)


Más de la mitad de las personas discapacitadas entre 6 y 64 años tiene alguna dificultad importante para desplazarse fuera del hogar. Destacan las dificultades para desplazarse, utilizar brazos y manos y realizar tareas del hogar, lo que permite afirmar que, en general las discapacidades relacionadas con la motricidad así como las referentes a realizar tareas del hogar son las que más afectan a este grupo de edad. Por lo que a las discapacidades sensoriales se refiere, su prevalencia es menor en relación a las relacionadas con la motricidad de la persona, pero importante, pues cerca de 300.000 personas tienen dificultades importantes para ver, y una cantidad similar para oír (casi el 1% de la población de este tramo de edad) mientras que 179.092 las tiene para comunicarse.
2.1.2. Personas mayores
Es uno de los segmentos de la estructura demográfica española más afectado por las barreras del entorno. Como principales elementos diferenciales de este colectivo en relación al resto de la población y respecto a las discapacidades que les afectan, destacaremos su situación familiar. Ésta se caracteriza por el hecho que una gran parte de ellas vive sola en casa, concretamente el 60% del total de personas mayores de 64 años (3,9 millones) lo que, a efectos de la incidencia de las barreras del entorno en su vida diaria, se puede considerar relevante puesto que una gran cantidad de barreras pueden ser salvadas puntualmente con la ayuda de otra persona. Respecto a las personas mayores discapacitadas, se puede apuntar que el grueso de ellas vive acompañada (1,6 millones de personas en el conjunto del territorio estatal), aunque una de cada cinco personas mayores discapacitadas vive sola.
El efecto de la edad sobre la prevalencia de discapacidades se verifica de forma muy directa en el colectivo de personas mayores. El gráfico 2.2., que recoge la distribución de la población mayor por tramos quinquenales de edad según su condición, pone de manifiesto que si bien en términos absolutos el colectivo de personas mayores con algún tipo de discapacidad se mantiene constante a medida que se eleva la edad, en términos relativos la proporción de personas discapacitadas respecto a las que no lo son aumenta significativamente.
Gráfico 2.2. Distribución de las personas mayores por tramos de edad y condición. 1999

Miles de personas



Fuente: INE (2001)

2.1.3. Evolución prevista del número de personas con discapacidad
La correlación positiva entre edad de la población y tasa de prevalencia de la población discapacitada, en el actual contexto social español de envejecimiento de la población, permite anticipar un incremento del colectivo de PBSB en la próxima década vinculado directamente a la propia evolución demográfica. Estimaciones de la estructura de la pirámide de edades para la próxima década13 apuntan a un aumento significativo de la proporción de población mayor de 45 años que, en 2011, podría representar el 44,6% del total, frente al 35,7% de 1991. De este modo cabría esperar una modificación en la composición de la población beneficiaria de la supresión de barreras durante los próximos años con una tendencia al alza del grupo de personas mayores.
De acuerdo con estimaciones del INE, la población mayor de 64 años en el 2020 será de 7.845.127, lo que equivaldrá a un 20% de la población (a diferencia del 16% actual). Suponiendo que el porcentaje de personas con discapacidad en cada tramo de edad se mantiene constante a lo largo del tiempo, resultaría que el total de población con discapacidades aumentaría a pesar de que la población en conjunto disminuyera por el mismo efecto del envejecimiento, resultando un peso final de la población discapacitada sobre el total de un 10% frente al 8,8% actual.




Compartir con tus amigos:
1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   15


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos