Paper United Kingdom: ‘come back home’ (Europe: ‘go to hell’) ¿Última traición de la City a Bruselas?


- Un referéndum para retirarse de la Unión Europea (¿la hora de la verdad?)



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1 - Un referéndum para retirarse de la Unión Europea (¿la hora de la verdad?)

Opinión personal (todo lo que quepa en un simple blog)

¿Se animará Cameron a “divorciarse” de la Unión Europea? ¿Tendrá el coraje democrático de dar la voz al pueblo? ¿Lo dejará la City? ¿Llegará la hora de la verdad?

Las “ganas” vienen de lejos… Margaret Thatcher, John Major (y como ellos, casi todos los Conservadores) y muchos Laboristas -todo hay que decirlo- (aunque con la boca pequeña) amagaron (chantajearon) pero nunca rompieron la baraja (patearon el tablero).

Hubo, hay (aunque ahora parezca menos) y habrá (si la Unión no salta por los aires) mucho en juego. Los intereses creados. La Unión Europea (aún con respiración asistida) sigue siendo el patio trasero del negocio bancario del Reino Unido. Business are business. ¿Cómo afectaría a la City que el Reino Unido se retirara de la Unión Europea?

El dilema de Cameron: ¿pragmatismo o euroescepticismo? That is the question…

La historia demuestra que los “valores” del Reino Unido siempre han estado “en línea con el mercado”. El “lenguaje de los hechos” confirma que el camino británico al Cielo pasa por la City. Sin negocio bancario no hay paraíso (lo demás, es puro cuento).

En su relación con la Unión Europea podrán pasar de la sempiterna traición (antieuropeísmo), al sempiterno debate (eurofobia), pero continuarán viviendo bajo el mismo techo (matrimonio de conveniencia). Otra cosa son… las infidelidades.

En el capítulo del adulterio cumple un papel fundamental su vínculo con los Estados Unidos. La razón (monetaria) de todos sus desvelos, ensoñaciones y fantasías. El “caballero blanco” que le permite “alimentar” las nostalgias victorianas. Sueño efímero.

Estados Unidos mantiene una “relación especial” con el Reino Unido, siempre y cuando acepte ser el submarino (al servicio de Wall Street) metido en la Unión Europea. ¿Amigos para siempre? Si no hay negocios con el euro-dólar, “bye bye” melancólicos “primeros” victorianos. The United Kingdom “risky business”. Un triste despertar.

Por eso el ardoroso antieuropeísmo de Cameron se ha suavizado al llegar al Gobierno. Cuando tuvo que “pasar de las musas al teatro”, se acabaron para él “todas las farras”, y los “amos del dinero” comenzaron a “marcar su agenda”: “Una cosa es no estar en la zona euro y otra muy distinta es salirnos de la Unión Europea. Que ya no estás en campaña, David. En la permanencia, nos va el negocio, David. Repite con nosotros”…

“Por favor David no hagas como Bush padre cuando dijo: “lean mis labios”… (“Déjenme decir esto: mientras yo sea primer ministro nunca nos uniremos al euro. Y tampoco dejaré que se nos absorba en los interminables rescates de países que están en el euro”), que al “euroescepticismo” lo carga el diablo y la City necesita de Europa para mantener sus bonus, stock options, paracaídas de oro y pensiones de privilegio. Cuidadin… que el 10 de Downing Street, no es Eton, Oxford, el Octagon Club, o el Bullingdon Club… Please David William Donald, un poco de moderación y sensatez”...

Otra fantasía trasnochada podría ser la resurrección de la Commonwealth of Nations



La Mancomunidad de Naciones, en el pasado Mancomunidad Británica de Naciones (en inglés, Commonwealth of Nations, antiguamente British Commonwealth of Nations) es una organización compuesta por 54 países independientes y semi-independientes que, con la excepción de Mozambique y Ruanda, comparten lazos históricos con el Reino Unido. Su principal objetivo es la cooperación internacional en el ámbito político y económico, y desde 1950 su membrecía no implica sumisión alguna hacia la corona británica. Con el ingreso de Mozambique la organización ha favorecido el término Mancomunidad de Naciones (en inglés, Commonwealth of Nations) para subrayar su carácter internacionalista. Sin embargo, el adjetivo británico se sigue utilizando con frecuencia para diferenciarla de otras mancomunidades existentes a nivel internacional. La reina Isabel II del Reino Unido es la cabeza de la organización, según los principios de la Mancomunidad, “símbolo de la libre asociación de sus miembros”.

Mapa de la Mancomunidad de Naciones. Los países miembros aparecen resaltados en azul.

Lista de países miembros (organizados por continente)

África: Botswana - Camerún -Gambia - Ghana - Kenia - Lesotho - Malawi - Mauricio - Mozambique - Namibia - Nigeria - Seychelles - Sierra Leona - Suazilandia - Sudáfrica - Tanzania - Uganda - Zambia

América: Antigua y Barbuda - Bahamas - Barbados - Belice - Canadá - Dominica - Granada - Guyana - Jamaica - Santa Lucía - Trinidad y Tobago - San Cristóbal y Nieves - San Vicente y las Granadinas

Asia: Bangladesh - Brunei - India - Malasia - Maldivas - Pakistán - Singapur - Sri Lanka

Europa: Chipre - Malta - Reino Unido

Oceanía: Australia - Fiyi - Kiribati - Nauru - Nueva Zelanda - Papúa Nueva Guinea - Islas Salomón - Samoa - Tonga - Tuvalu - Vanuatu

Me he tomado la licencia de subrayar los países más importantes (o “emergentes”) de esta “heterogénea” comunidad (por decirlo suave). Por mal que esté la Unión Europea actualmente (que lo está, sin lugar a dudas), no hay alternativa “razonable” de sustitución de mercado. Desde luego que la Commonwealth of Nations es la “sede” (por decirlo suave) de muchos de los paraísos fiscales desde donde los principales bancos británicos ofrecen opacos negocios financieros “urbi et orbi”. Pero, así y todo…

… Hay que tener estómago, cinismo e hipocresía para sentarse junto a algunos de los “líderes” (mejor llamarlos “déspotas” sanguinarios) asociados a la Mancomunidad. Para ilustrar lo señalado nada mejor que la opinión (en inglés -en el original-, para evitar errores de traducción) de Malcolm Fraser, quien fue tres veces Primer Ministro de Australia (The Commonwealth’s Missed Opportunity - Project Syndicate - 2/11/11).


Last weekend, representatives of 54 countries, mostly heads of government, attended the bi-annual Commonwealth Meeting. High on the agenda was a report by the Eminent Persons Group (EPG), established to reinvigorate the Commonwealth, strengthen its Secretariat, and transform its approach to human rights. The group included former Australian High Court Justice Michael Kirby, former British Foreign Secretary Malcolm Rifkind, former Malay Prime Minister Tun Abdullah Ahmad Badawi, and Mozamibique’s former first lady (and wife of Nelson Mandela) Graça Machel, among others. The group’s recommendations were unanimous.
But the Commonwealth’s assembled leaders ignored the report’s key recommendation, which concerned the establishment of a Human Rights Commissioner to oversee and report on the actions of member governments. The human-rights performance of Commonwealth countries, both developed and developing, needs improvement in many areas. Unfortunately, some African governments regarded the report as targeting developing countries, though the recommendations would have been just as relevant to certain developed countries that, especially since the terrorist attacks of 2001, have violated basic human-rights protections.
The record of the Commonwealth countries in regard to ethnic minorities can also be substantially improved. In too many countries, minorities, especially indigenous groups, are treated heavy-handedly. Similarly, as refugee flows have altered direction over the last 15 or 20 years, treatment of refugees -enshrined since 1951 in the Convention Relating to the Status of Refugees- needs to be re-examined.
Many Commonwealth countries live on the edge of these particular problems. Some have large refugee camps within their borders. Others receive entire families fleeing persecution and terror in their own countries. More light needs to be shed on this problem.
The standards enshrined in the Universal Declaration of Human Rights need reinvigorating. Openness, transparency, and better knowledge of conditions in particular countries would do much to raise the level of debate - and thus to ensure greater progress. In too many countries, there is an incipient reversion to racism…
Human rights should be a matter on which the Commonwealth stands united, with firmness, resolution, and determination. The Commonwealth should be at the forefront of the continuing struggle to promote accountability for violations whenever and wherever they occur. That opportunity has been lost…
The Commonwealth’s people deserve much better than what their leaders delivered at the Australia summit. If the Commonwealth is to become the vital international body that its national leaders wish it to be, it needs a different temper and more coherent and effective leadership, as envisaged by the Eminent Persons Group’s report. It needs the Human Rights Commissioner. But most of all it needs national leaders who are prepared to act on the basis of conviction and steadfastness of purpose, rather than evading and shirking their responsibilities when divisive issues arise”.
Fuera de la Unión Europea hace mucho frío (quid pro quo)
Me encantan los “referéndums” (además están de moda). Creo en la democracia participativa. Es muy importante y provechoso consultar con frecuencia a la ciudadanía. No parece suficiente darle una oportunidad electoral cada cuatro o seis años.
La democracia representativa está sufriendo una transformación. Nadie propone eliminar los órganos representativos como los parlamentos o los gobiernos. Pero en cambio se percibe la necesidad de abrir espacios de participación directa o semi-directa para la ciudadanía. A diferencia de lo que pasaba cuando se creó la democracia moderna, en el siglo XVIII, la gran mayoría de la ciudadanía hoy tiene una formación básica y dispone de tiempo libre para mantenerse mínimamente informada. De hecho la transformación de la democracia participativa ya está teniendo lugar en prácticamente todos los países del mundo, en lo que hablar de participación democrática es siempre considerado un valor positivo.

La democracia participativa es una evolución natural de las democracias representativas de partidos desarrolladas a lo largo del siglo XX. Es un tipo o modelo particular de democracia que propone complementar las estructuras representativas de toma de decisiones con mecanismos de participación directa o semi-directa de la ciudadanía, así como introducir procedimientos, mecanismos u otros elementos que permitan mejorar y hacer más estrecha la relación entre representantes y representados (asegurando una adecuada rendición de cuentas de los primeros a los segundos).

¿Se animarán los políticos ingleses a consultar a sus ciudadanos sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea? ¿Se animarían los políticos europeos a consultar a sus respectivos ciudadanos sobre la permanencia de sus países en la Unión Europa? ¿Se animarían los políticos europeos a consultar a sus respectivos ciudadanos sobre la expulsión de algún país miembro, por desinterés, incumplimiento, insolidaridad, o deslealtad? Cualquier país puede abandonar la Unión Europea -y, por supuesto, la eurozona- si la carga de sus obligaciones se vuelve demasiado onerosa.

Lo que no es democracia representativa y tampoco democracia participativa es el permanente “chantaje”, “nadar y guardar la ropa”, “estar en misa y repicando”, “soplar y sorber a la vez”, “estar a las maduras y no a las duras”… (podría seguir poniendo frases populares). Esto es lo que ha hecho (y hace) permanentemente el Reino Unido con la Unión Europea.

Si el referéndum sirve para terminar con este chantaje e indignidad, bienvenido sea. Habrá llegado la hora de la verdad para Gran Bretaña. Please… ¿dónde hay que votar?

2 - La cosa viene de lejos (el ardiente y pasional antieuropeísmo)

Este es un momento extraordinario en la historia de Europa. Hemos tomado decisiones de enorme importancia que expanden y extienden las fronteras de Europa, que convierten a Europa en una institución diferente, que la convierten realmente en una unión diferente para el futuro, y cuando miramos hacia atrás en la historia de Europa durante cientos de años y en particular en la historia del siglo XX y vemos la guerra, y la devastación y el desastre, y el conflicto y nos percatamos de que hoy estamos reuniendo a Europa, creo que es verdaderamente un momento del que podemos sentirnos orgullosos y que nos ofrece una inmensa esperanza para el futuro”.



Primer Ministro Tony Blair, Copenhagen, Diciembre 2002

El “problema británico” y la ampliación de la CEE en 1973
El principal problema político con el que arrancó la CEE fue el que un país de la importancia del Reino Unido se mantuviera al margen. Los británicos se negaron a ingresar por diversas razones:
La importancia de sus lazos comerciales, políticos e, incluso, sentimentales con sus colonias y ex-colonias, agrupadas en su mayoría en la Commonwealth.
Su negativa a ingresar en una unión aduanera. Londres defendía la creación de una zona de libre cambio, en la que se abolieran los derechos de aduana internos pero en la que cada país tuviera libertad para poner sus propios aranceles con respecto a los países terceros.
La nula voluntad británica de embarcarse en un proyecto en el que a largo plazo se planteaba la cesión de soberanía de cada estado en beneficio de instituciones supranacionales europeas. Dicho de otra manera, los británicos se hallaban, y aún muchos de ellos continúan, muy alejados del objetivo de unidad política europea.
Tras fracasar las negociaciones para su ingreso en la CEE, el gobierno británico propició la creación la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), a la que se adhirieron Suecia, Suiza, Noruega, Dinamarca, Austria y Portugal. Esta asociación, que huía de cualquier proyecto de integración política, fue una mera zona de libre comercio, esencialmente de productos industriales, y no recogía ningún tipo de arancel común.
Los británicos se dieron cuenta muy pronto de su error. Mientras la CEE protagonizaba un crecimiento económico espectacular, con unas tasas de crecimiento en los años 60 claramente superiores a las norteamericanas, Gran Bretaña continuaba con su tendencia decadente respecto a los países del continente.
Así, en agosto de 1961, el primer ministro británico, solicitó el inicio de negociaciones para el ingreso del Reino Unido. Sin embargo, tras diversos intentos negociadores, el líder francés, Charles De Gaulle, resuelto a construir lo que denominó una “Europa de las patrias” que fuera independiente de las dos superpotencias enfrentadas en la “guerra fría”, y receloso de la estrecha vinculación británica a Washington, vetó en 1963 el ingreso británico en la CEE. Cuando, en 1967, el gobierno laborista de Harold Wilson volvió a solicitar el ingreso en la CEE, el general francés volvió a vetar la adhesión del Reino Unido.
De Gaulle, pese a defender una Europa fuerte ante EEUU y la URSS., nunca creyó en una Europa unida políticamente. Para él, la independencia nacional francesa, país al que intentó denodadamente mantener en el papel de potencia, era una cuestión innegociable. Fruto de este nacionalismo de De Gaulle fue la denominada “crisis de la silla vacía” en 1966, que mantuvo durante meses a la Comunidad paralizada, y que finalmente finalizó con el denominado Compromiso de Luxemburgo.
Hubo que esperar a la dimisión de De Gaulle en 1969, dimisión provocada por razones de política interna un año después del “Mayo del 68” francés, para que se abriera la puerta para la adhesión británica.
Venciendo la oposición de partes importantes de la opinión pública británica, contrarias a la adhesión a la CEE y claramente “antieuropeas”, finalmente las negociaciones terminaron con éxito en 1972.
En 1973, tres nuevos países ingresaron en la CEE: el Reino Unido, Dinamarca e Irlanda. Nacía la “Europa de los Nueve”.
Los noruegos votaron en contra del ingreso y su país, a pesar de la opinión su propio gobierno, se mantuvo al margen de la Comunidad.

La “crisis del petróleo” de 1973 puso fin al período de espectacular crecimiento económico del que habían disfrutado durante largos años los países europeos. El desempleo, la inflación, la crisis de sectores tradicionales de la industria caracterizaron el panorama económico de la CEE en la segunda mitad de los años setenta y los inicios de los ochenta. Pese a que, en algún momento, los periodistas acuñaron los términos de “euroescepticismo” y “euroesclerosis” para referirse a un proceso de integración que parecía desfallecer, la realidad es que durante esos años tuvieron lugar avances importantes, tanto en el sentido de una mayor integración, como en la ampliación de la Comunidad a nuevos miembros.


A continuación se señalan algunos momentos clave:
A partir de 1975 quedó institucionalizado el denominado Consejo Europeo, reunión periódica de los Jefes de Estado y de Gobierno, donde se toman las grandes decisiones estratégicas de la Comunidad.
En 1979, nació el Sistema Monetario Europeo, acompañado de la creación del ECU (European Currency Unit), antecedente directo del Euro. Las monedas de los países miembros quedaban ligadas en una estrecha banda de fluctuación de su valor de cambio del 2.5%, además, los gobiernos se comprometían a coordinar sus políticas monetarias. Se trataba del primer paso significativo hacia la unidad monetaria.
También en 1979 tuvieron lugar las primeras elecciones por sufragio universal al Parlamento Europeo.
La caída de las dictaduras militares en Grecia (1974), Portugal (1974) y España (muerte de Franco en 1975) propiciaron la adhesión de estos países. Grecia en 1981, y España y Portugal en 1986 se convirtieron en nuevos miembros de la CEE. La Comunidad se ampliaba hacia la Europa mediterránea y España conseguía hacer realidad una antigua aspiración.

En 1984, un grupo de parlamentarios europeos, dirigidos por el italiano Altiero Spinelli presentó al Parlamento un “Proyecto de Tratado de la Unión Europea”, en el que se proponía la aprobación de un nuevo tratado que sustituyera al de Roma y que hubiera supuesto un importante avance en la integración europea. Pese a no ser aprobado por los gobiernos, tuvo el mérito de relanzar el debate sobre el futuro de la Comunidad, anticipando los avances que tendrían lugar en los años noventa.


En 1985, los tres países del Benelux, Francia y Alemania firmaron el denominado Acuerdo de Schengen, al que posteriormente se han ido adhiriendo la mayoría de los países comunitarios. Se iniciaba así una ambiciosa iniciativa para garantizar la libre circulación de las personas y la gradual supresión de fronteras entre los estados comunitarios.
En la segunda mitad de los ochenta, el proceso de integración va a recibir un importante impulso político, propiciado en gran medida por Jacques Delors. Socialista francés, fue elegido presidente de la Comisión Europea en 1985. El primer paso lo constituyó la aprobación en 1986 del Acta Única Europea.
Reino Unido: cláusula de exención de la UEM
¿Por qué el Reino Unido no forma parte de la zona euro? Al celebrarse el Tratado de Maastricht, en 1992, el Reino Unido obtuvo una cláusula de exención, denominada “opt-out”, que significa que el Reino Unido no está obligado a entrar en la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria (UEM) e implantar, por lo tanto, el euro. El protocolo especifica las disposiciones del “opt-out”.
Acto
Protocolo (n° 25) sobre determinadas disposiciones relativas al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte (1992), anexo al Tratado constitutivo de la Comunidad Europea.
Síntesis
El protocolo en cuestión especifica las disposiciones del “opt-out” del Reino Unido, que no pasa a la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria (UEM), lo que significa que el país no implanta el euro de momento. El Reino Unido se encuentra aún en la segunda fase de la UEM. Esta cláusula de exención fue la condición para que el Reino Unido diera el visto bueno al Tratado.
Disposiciones de la cláusula de exención
El protocolo estipula que determinados artículos del Tratado no son aplicables al Reino Unido:

•los poderes del Reino Unido en el ámbito de la política monetaria no son modificados por el Tratado (el Reino Unido conserva los poderes en el ámbito de la política monetaria según el derecho nacional);


•el Reino Unido no está sometido a las disposiciones del Tratado relativas a los déficits excesivos;
•al Reino Unido no le atañen las disposiciones del Tratado sobre el Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC), el Banco Central Europeo (BCE) y los reglamentos y decisiones de estas instituciones.
Los derechos de voto del Reino Unido se suspenden para los actos del Consejo relativos a:
•la decisión sobre la fijación irrevocable de los tipos de cambio entre las monedas de los Estados miembros que pasan a la tercera fase y al euro;
•el nombramiento del Presidente, del Vicepresidente y de los cuatro miembros restantes del Comité de Dirección del BCE.
Para ello los votos ponderados del Reino Unido se excluyen de cualquier cálculo a efectos de una mayoría cualificada.
Notificación del gobierno británico
El 30 de octubre de 1997 el Gobierno británico notificó al Consejo que no preveía adoptar la moneda única el 1 de enero de 1999. El Reino Unido puede modificar su decisión en cualquier momento e introducir la moneda única a condición de que cumpla las condiciones siguientes:
•el Gobierno y el Parlamento británicos adoptan una decisión en ese sentido, acompañada o no de un referéndum según las disposiciones nacionales;
•el Reino Unido debe cumplir los criterios de convergencia establecidos por el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea.
El Consejo, a petición del Reino Unido, tras examinar un informe de la Comisión y del BCE y previa consulta al Parlamento Europeo, así como tras un debate en el Consejo con los Jefes de Estado o de Gobierno, decidirá por mayoría cualificada si se cumplen las condiciones.
Las cinco pruebas económicas
El Gobierno británico anunció que un posible paso a la tercera etapa de la UEM dependerá de una evaluación de cinco pruebas económicas:
•Convergencia de los ciclos económicos: Los ciclos económicos de la zona euro y del Reino Unido deben ser compatibles. Este examen se basará en indicadores económicos como inflación, tipos de interés, divergencia de producción y tipo de cambio efectivo real para garantizar una convergencia a largo plazo.

•Flexibilidad: La economía británica debe ser lo suficientemente flexible para que posibles choques asimétricos puedan ser absorbidos, por ejemplo mediante la flexibilidad y la movilidad del mercado laboral y la política fiscal.


•Inversión: La adhesión del Reino Unido a la moneda única debe a largo plazo promover la inversión (extranjera o interior).
•Servicios financieros: La UEM debe mejorar la posición competitiva del sector de los servicios financieros en el Reino Unido y particularmente de Londres.
•Crecimiento económico, estabilidad y empleo: La UEM debe tener efectos positivos para la tasa de empleo y el crecimiento económico, medidos por los efectos sobre el comercio exterior británico, las diferencias de precios y la estabilidad macroeconómica.
Según el Gobierno británico, estas condiciones suplementarias deben cumplirse antes de que el Reino Unido solicite la adhesión a la tercera fase de la UEM. Tales condiciones se añaden a los criterios formales del Tratado. La evaluación de estos criterios por el Ministerio de Hacienda británico en junio del 2003 (EN) dio como resultado que desde 1997 el Reino Unido ha hecho progresos reales para alcanzar los criterios de las cinco pruebas. Sin embargo, aunque los beneficios potenciales (mayores inversiones, servicios financieros, crecimiento económico y creación de empleo) parecen claros, el Ministerio no puede concluir aún definitivamente que la convergencia será duradera y que la flexibilidad es suficiente para hacer frente a eventuales dificultades en la zona euro. Por ahora una decisión sobre la adopción de la moneda única no redunda por lo tanto en el interés nacional británico, según el informe.
Cheque británico

El llamado cheque británico es un descuento en la contribución del Reino Unido al presupuesto de la Unión Europea.

Características

El descuento se calcula aproximadamente como 2/3 del déficit fiscal del Reino Unido con la Unión Europea (UE), es decir 2/3 de la diferencia positiva entre las aportaciones del Reino Unido al presupuesto de la Unión más el que ésta le devuelve en forma de prestaciones y transferencias.

En 2005 el cheque ascendió a 3.000 millones de libras al año (unos 4.350 millones de euros). A pesar de eso, el Reino Unido es el segundo máximo contribuyente neto, sólo detrás de Alemania y el cuarto si nos referimos en términos per cápita.

El cheque británico distorsiona las solicitudes de financiación de la UE. El gobierno británico es consciente de que 2/3 de la financiación pedida a la UE serán en la práctica deducidos del cheque británico. Por lo tanto el incentivo a solicitar financiación de la UE es mucho menor y más aún teniendo en cuenta que normalmente los fondos de la UE sólo suponen una financiación parcial y requieren que el proyecto sea cofinanciado por las autoridades locales y, por lo tanto, aumenta más aún el gasto público británico. Los otros estados miembros, cuyas contribuciones no se ven afectadas por el fondo recibo no tienen incentivos a moderar sus solicitudes de financiación. El resultado final es que se produce un efecto reductor del gasto de la UE al Reino Unido y, por lo tanto, un agravamiento del déficit que el cheque británico estaba destinado a corregir.

Historia

El descuento fue negociado por Margaret Thatcher el 1984 como mecanismo de compensación por el hecho de que la mayor parte del presupuesto de la UE se destina a financiar la Política Agrícola Común (PAC), de la que el Reino Unido se beneficia muy poco debido a que su sector agrícola es muy pequeño (en términos de porcentaje sobre el PIB). Uno de los motivos por el que se aprobó el descuento fue que en aquel momento el Reino Unido era el tercer estado miembro más pobre de la Comunidad Económica Europea (ahora UE). Además, el gasto agrícola representaba el 75% del presupuesto comunitario cuando el cheque fue introducido; en la actualidad supone poco más del 40%.

La reforma de 2005

Durante años varios estados miembros hicieron presión para conseguir la eliminación de este descuento pero el gobierno británico resistió todas las llamadas a su cancelación. En diciembre de 2005 el Consejo llegó a un acuerdo cuando el Primer Ministro Tony Blair propuso reducir en 10.500 millones de euros el cheque durante el periodo comprendido entre 2007 y 2013. Sin embargo el Parlamento Europeo debe pronunciarse sobre el acuerdo.

La incorporación de nuevos estados miembros considerablemente más pobres que los 15 estados que formaban parte la Unión hasta 2004, supuso un aumento considerable de los gastos de la PAC y del presupuesto en general y eso implica que el cheque británico es difícil de acomodar dentro del presupuesto. Uno de los argumentos esgrimidos es también el hecho de que las ayudas a la agricultura ya no suponen el 70% del presupuesto como sucedía el 1984. Por lo tanto el hecho de que el Reino Unido se beneficie poco de estas ayudas es menos relevante. Existe también el argumento moral de que los nuevos estados miembros son sustancialmente más pobres que el Reino Unido y que, por lo tanto, en cierta medida, el Reino Unido no asume los costes de la ampliación con el cheque británico.

El gobierno británico esgrime que a pesar del cheque británico la contribución limpia británica es el doble que la francesa y el triple que la italiana. Si se eliminase el cheque, el Reino Unido pasaría a ser el mayor contribuyente neto al presupuesto de la Unión y el segundo en términos per cápita, hecho que sería muy impopular entre la opinión pública británica ya de por sí bastante euroescéptica. La Comisión estima que en el caso de mantenerse inalterado el cheque británico éste aumentará hasta unos 7.000 millones de euros durante el período 2007-2014. También, según estimaciones de la Comisión, si se eliminase el descuento, entre 2008 y 2013 la contribución limpia británica en términos de porcentaje del PIB ascendería hasta un 0,62% (0,55% para los Países Bajos y 0,52% para Alemania).

¿Es justo el cheque británico?

La exigencia de Margaret Thatcher “I want my money back”, es decir, “Que me devuelvan mi dinero”, que tantos quebraderos de cabeza trajo a los líderes europeos en 1984, sigue siendo un motivo de controversia cada vez que los europarlamentarios se reúnen para debatir sobre los presupuestos de la Unión Europea.

El “cheque británico” es un mecanismo de compensación con el que se pretende retribuir a los socios británicos por las subvenciones agrarias que disfrutan otros países de la Unión Europea. La medida permite reducir en un 66% el saldo neto negativo de las contribuciones británicas a la UE.

El dinero de ese “cheque” procede en su mayoría de las principales economías europeas y las más beneficiadas por las ayudas agrícolas: Francia, Italia y España.

Pero en todo esto, conviene recordar que no estamos en 1984, con lo cual, hay que valorar que el “cheque británico” se introdujo en un momento en que el gasto agrícola representaba más del 75% del presupuesto único, mientras que ahora, no llega a la mitad y las previsiones apuntan a un mayor decrecimiento en las partidas.

Sobre todo resulta chocante su permanencia, porque a merced de la filosofía del Parlamento Europeo, que critica duramente la práctica de comparar las contribuciones netas al presupuesto, es decir, la diferencia entre lo que cada Estado miembro aporta al presupuesto y lo que recibe del mismo en forma de transferencias comunitarias.

Mientras tanto, los ingleses siguen presumiendo de eurofobia y sintiendo nulo interés por el debate europeo y por las medidas de convergencia económica que adoptaron mayoritariamente los Estados miembros. Un doble juego que no les impide mantener su peso preponderante en las grandes decisiones.

El mal de las vacas locas (Encefalopatía espongiforme bovina - EEB)

Entre las amenazas tangibles que se vislumbran en el futuro de los alimentos, se destaca la aparición durante las últimas décadas de nuevas y desconocidas enfermedades que vienen afectando a especies animales de consumo masivo, en este caso en particular a los bovinos. Desde fines de los 80 la aparición en Gran Bretaña de los primeros síntomas de una letal enfermedad conocida como Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) es motivo de creciente alarma e inquietud por su comprobada transmisión a través de carnes de animales enfermos a los humanos con resultados devastadores. Los estudios epidemiológicos en el Reino Unido establecieron que la fuente de infección fue alimento de ganado preparado de restos de bovinos y ovinos muertos de una enfermedad similar.

La enfermedad es causada por un agente transmisible no convencional, de naturaleza no bien conocida, aceptándose que se trata de una modificación del Prion, que induce a la enfermedad de tipo neurovegetativo, transmisible y siempre fatal

Prion Agente así denominado (partículas de proteína infecciosa) que está por fuera de las leyes conocidas en la biología tradicional: carente de ADN y por tanto capaz de replicarse sin genes; resistencia a la inactivación por medios conocidos para modificar los ácidos nucleicos, sin antecedentes en los agentes de enfermedad identificados hasta la fecha.

Detección en Gran Bretaña

En 1985 son detectados en Gran Bretaña los primeros casos de una enfermedad desconocida entre los animales. Recién a fines de 1986 se la identifica como un raro tipo de encefalopatía espongiforme bovina.

En 1987 primera advertencia oficial de científicos a las autoridades británicas sobre los peligros de esta nueva enfermedad sugiriendo inmediatas medidas precautorias para evitar su expansión las cuales son recibidas con reticencia.

En 1988 los científicos sugieren el exterminio de los animales infectados como medida precautoria. Los países de la comunidad británica comienzan a imponer restricciones a las importaciones de ganado vacuno de ese origen.

En 1989 se imponen restricciones y más tarde la prohibición del consumo de vísceras de vacunos y derivados en Gran Bretaña

Casos más allá de sus fronteras

En 1990 se detecta el primer caso de animales infectados fuera de Gran Bretaña, corresponde al Sultanato de Omán en el Golfo Pérsico suspendiéndose de inmediato las importaciones en la región provenientes de Gran Bretaña. Rusia y la Comunidad Económica Europa toman similares precauciones.

En 1991 se reporta el primer caso conocido en Francia. y un año más tarde se conoce el primer caso en Dinamarca.

Se establece la prohibición a los alimentos para ganado de harinas cárnicas sospechadas de ser la fuente de infección del ganado.

Primera muerte asociada a la enfermedad

En 1993 se conoce la primera muerte de una persona afectada por la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob supuestamente asociada a esta enfermedad de los bovinos.

Los casos detectados de bovinos infectados alcanzan a 100.000 en Gran Bretaña.

En 1994 se extreman las restricciones de importación de ganado proveniente de Gran Bretaña las cuales estaban limitadas hasta entonces a animales de una cierta edad.

Recién en 1996 Gran Bretaña admite la posibilidad cierta de que los casos de decesos de personas por la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob tengan origen en el consumo de carnes de animales enfermos del mal que se conoce como de la vaca loca.

Plan de exterminio en marcha

En Gran Bretaña se inicia el exterminio escalonado de miles de reses infectadas. Se generalizan las prohibiciones de importaciones de ganado desde G. Bretaña por parte de sus principales clientes comerciales.

En 1997 los casos detectados de animales enfermos en Francia suman 6, dos años más tarde llegaran a 30. En Gran Bretaña suman más de 170.000.

Repercusiones duraderas

Las dificultades para un diagnostico preciso de las personas posiblemente infectadas durante los últimos años dificultan la estimación de potenciales víctimas al igual que el largo periodo de incubación de la enfermedad.

En 1998 los casos detectados de personas infectadas en Gran Bretaña llegan a una treintena.

En 1999 EEUU prohíbe las donaciones de sangre de personas que hayan residido en Gran Bretaña en los últimos años como medida preventiva por posibles transmisiones de la enfermedad.

En 2000 se detecta el primer caso de animales infectados en España. En EEUU se admite la posibilidad de que el ganado haya consumido alimentos importados portadores de la enfermedad.

Los planes de contingencia para el exterminio de reses infectadas y sospechadas de estarlo amenazan a 40 millones de reses.

Trasciende la posibilidad cierta de que muchas ovejas en gran Bretaña también estén infectadas de esta nueva variante (la encefalopatía originalmente conocida se conoce como 'scarpie' y parece haber sido la causante del contagio inicial de los vacunos a través de harinas suplementadas con sus restos)

En 2001 se detecta el primer caso en Japón.

El gobierno británico desestima castigos por crisis de las vacas locas (2001/02)

Es la respuesta a una investigación hecha en octubre de 2000 que criticaba a algunos funcionarios por minimizar permanentemente el riesgo para los humanos que representaba la encefalopatía espongiforme bovina (EEB). Los científicos británicos, que fueron los primeros en advertir sobre los peligros de comer carne, han acusado a los funcionarios de encubrimiento y han sostenido que se podrían haber salvado vidas si ellos hubieran sido escuchados.

Los europeos fallidos (delicias de la vida conyugal)

(Algunos “efectos colaterales” de la cohabitación UK-UE)

Reino Unido: su concepción de la UE radica en una mera unión aduanera con ciertas competencias compartidas. De hecho, este país no ha ratificado Schengen, ni la entrada en el euro, y el protocolo social no lo hizo hasta 1998. Reino Unido defiende moderar el presupuesto europeo junto a la modernización y reorientación del uso de los fondos en la UE.

El órdago británico (un pequeño “aperitivo”)

El Reino Unido es la oveja negra de la familia Europea. Renunció a su ingreso en 1952 y 1957 y, para contrarrestar el auge de la CEE, creó la AELC en 1960 (cuya mayoría de socios son actualmente miembros de la UE). Cuando quiso adherirse se encontró con la oposición frontal de De Gaulle, quien le vetó la entrada en dos ocasiones. Una vez desaparecido De Gaulle, Reino Unido entró a formar parte de la CE en 1973 y, desde entonces, ha mantenido clara su postura: defensa de su soberanía a ultranza.

Cuando la cumbre de Bruselas de junio de 2005 fracasó, muchos expertos miraron con desesperación al nuevo Presidente de turno de la UE, el británico Tony Blair, y no se equivocaron.

Pocos días antes de la Cumbre que debatiría las Perspectivas Financieras (diciembre de 2005), Jack Straw presentaba, en su poco discreto maletín rojo, la propuesta británica. Las voces contrarias no tardaron en hacerse oír. Prácticamente la unanimidad de los actores del proceso presupuestario criticaron la propuesta británica, tachándola de nacionalista, egoísta e irrealizable. Una vez conocida la propuesta, el Presidente de la Comisión afirmó: “La propuesta británica está muy lejos de responder a nuestras exigencias y nuestros pedidos. Estoy decepcionado con esta propuesta”.

Pero la maniobra británica había dado sus frutos. Los británicos, conocedores de su mala fama en Europa y de su aprensión a aumentar el gasto comunitario, sabían que cualquier propuesta suya sería criticada. Además, la Presidencia británica a sabiendas del nerviosismo imperante en la UE para llegar a un acuerdo lanzaba un órdago. Presentaba una de las peores propuestas que podía hacer. En ella, Reino Unido se desentendía del coste de la ampliación, reforzaba el cheque británico y rebajaba el gasto comunitario. Ningún estado podría aceptar esa propuesta tan nacionalista, y eso ya lo sabía Tony Blair. Con esta propuesta, lo que lograba Reino Unido es mostrarse como un negociador terco y empecinado en lograr lo mejor para sí, sin ánimos de hacer ninguna concesión.

En las siguientes propuestas, Reino Unido presentó algo más viable, haciendo pequeñas concesiones. Todos agradecieron las concesiones británicas, calificándolas, sin embargo, de insuficientes. Pero Reino Unido había sacado partido de su órdago. Este país contaba con la iniciativa y, vista su postura, cualquier concesión británica sería observada con buenos ojos y el resto de miembros exigiría a Francia concesiones similares. Al final, el órdago británico había servido para que este país hiciera pocas concesiones y muchos estados vieran con buenos ojos el acuerdo. A título de ejemplo cabe ver la reacción de la delegación española. En junio Zapatero calificaba la propuesta luxemburguesa de inaceptable para España. Sin embargo, al final de la Cumbre calificaba el acuerdo alcanzado como inmejorable, cuando tan solo se le habían ofrecido 300 millones de euros más para los próximos 7 años y España había perdido el 90% de los fondos. El órdago británico era ganador.

Al final se llegaba a un acuerdo de mínimos. Como todos los grandes líderes europeos reconocían, se habían salvado los muebles. La gran protagonista del Consejo había sido la Canciller alemana Angela Merkel. Acusada de inexperta y sin carisma, esta señora había demostrado contar con grandes dotes diplomáticas y espíritu europeísta. Logró que Reino Unido redujese parte de su cheque y que Francia se comprometiese a revisar la PAC en 2014 (aunque ni Chirac ni Blair estarán en la Cumbre de 2014). Además, cuando el cansancio hacía mella en los negociadores, surgió Polonia con su amenaza de vetar el acuerdo si no se le otorgaba más dinero. Merkel accedió a proporcionar a Polonia 1.000 millones en ayudas, provenientes de las propias arcas germanas.



El “espacio Schengen” (1985 / 1999)

El Acuerdo de Schengen, aprobado el 14 de junio de 1985 en Luxemburgo, obliga a cada Estado adherido a una cooperación estrecha y eficaz entre fuerzas de policía (a través de la Europol), con objeto de prevenir y resolver los problemas planteados en cuestiones de seguridad pública internacional.

Ratificado inicialmente por Bélgica, Alemania, Francia, Luxemburgo y los Países Bajos, a él su adhirieron posteriormente Italia (1990), Portugal y España (1993), y Grecia y Austria (1995). Su texto fue incorporado al del Tratado de Ámsterdam, que desde su entrada en vigor en 1999 pasó a constituir la normativa legal de la propia UE, aunque no todos los países forman parte de este Acuerdo.

Elementos básicos del acuerdo de Schengen

- La supresión de los controles de personas en las fronteras (excepto en Grecia) interiores, en particular la supresión de obstáculos y restricciones a la circulación en los pasos fronterizos de carretera en las fronteras interiores.

- La introducción y aplicación del régimen de Schengen en los aeropuertos y aeródromos.

- La realización de los controles en las fronteras exteriores y medidas destinadas a mejorar la seguridad de dichas fronteras.

- La política común en materia de visados.

- La lucha contra el tráfico ilícito de estupefacientes y drogas.

- La responsabilidad en materia de asilo.

- La ejecución de las solicitudes de asistencia judicial internacional.

Con el fin de controlar y reprimir el crimen organizado así como las irregularidades en el tránsito de personas y cosas en el interior de la Comunidad, se llevó a cabo la creación del denominado Sistema Informático Schengen (SIS). Para evitar un uso fraudulento de sus datos se establecieron reglas para asegurar la confidencialidad. Los datos del SIS sólo podrían ser utilizados para la protección del orden público y la propia seguridad de los ciudadanos. El Parlamento Europeo aprobó en enero de 1992 el establecimiento de una comisión para las libertades públicas y los asuntos internos, con competencias específicas sobre inmigración y derecho de asilo, que verificara la correcta aplicación del Acuerdo. El Acuerdo de Schengen está abierto a la adhesión de todos los países de la Unión Europea.

Libre circulación de ciudadanos:

Fue incorporada al cuerpo del Tratado la convención resultante de los Acuerdos de Schengen (firmados en 1985 y 1990 por Alemania, Bélgica, Francia, Luxemburgo y Países Bajos, y que posteriormente fueron suscritos por Italia, España, Portugal, Grecia y Austria). En Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido, no incluidos en el “espacio Schengen”, se aplicarían regímenes especiales de cooperación.



Tratado de Maastricht sobre la Unión Europea (1993)

El Tratado de la Unión Europea (TUE), firmado en Maastricht el 7 de febrero de 1992, entró en vigor el 1 de noviembre de 1993. Este Tratado es el resultado de elementos externos e internos. A nivel externo, el hundimiento del comunismo en Europa del Este y la perspectiva de la reunificación alemana dieron lugar al compromiso de reforzar la posición internacional de la Comunidad. A nivel interno, los Estados miembros deseaban prolongar los progresos realizados por el Acta Única Europea a través de otras reformas.

Estos elementos condujeron a la convocatoria de dos Conferencias Intergubernamentales, una para la UEM y otra para la unión política. El Consejo Europeo de Hannover de 27 y 28 de junio de 1988 confió a un grupo de expertos presidido por Jacques Delors la tarea de preparar un informe que proponía las etapas concretas que llevarían a la unión económica. El Consejo Europeo de Dublín de 28 de abril de 1990, sobre la base de un memorándum belga sobre la reactivación institucional y de una iniciativa francoalemana que instaba a los Estados miembros a estudiar la aceleración de la construcción política de Europa, decidió examinar la necesidad de modificar el Tratado CE para progresar en la vía de la integración europea.

Finalmente, será en el Consejo Europeo de Roma de 14 y 15 de diciembre de 1990, donde se lanzarán las dos Conferencias Intergubernamentales. Un año después, sus trabajos dieron lugar a la Cumbre de Maastricht de 9 y 10 de diciembre de 1991.

Objetivos

Con el Tratado de Maastricht, el objetivo económico original de la Comunidad, es decir, la realización de un mercado común, queda ampliamente superado y la vocación política claramente expresada.

En este marco, el Tratado de Maastricht responde a cinco objetivos esenciales:

- refuerzo de la legitimidad democrática de las instituciones,

- mejora de la eficacia de las instituciones,

- instauración de una unión económica y monetaria,

- desarrollo de la dimensión social de la Comunidad,

- institución de una política exterior y de seguridad común.

Protocolo Social

Con el protocolo social anexo al Tratado, las competencias comunitarias se amplían al ámbito social. El Reino Unido no participa en este Protocolo. Sus objetivos son:

- promoción del empleo,

- mejora de las condiciones de vida y trabajo,

- protección social adecuada,

- diálogo social,

- desarrollo de los recursos humanos para garantizar un elevado y duradero nivel de empleo,

- integración de las personas excluidas del mercado laboral.

Nota aclaratoria: El Acuerdo Social fue firmado en diciembre de 1991 por once Estados miembros, ya que el Reino Unido no deseó adherirse al mismo. En dicho Acuerdo se precisan, por una parte, los objetivos de la política social en el camino trazado por la Carta Social de 1989: fomento del empleo, mejora de las condiciones de vida y de trabajo, lucha contra la exclusión, desarrollo de los recursos humanos, etc. Por otra, se establece el procedimiento de aprobación de las medidas en materia social y se confirma el reconocimiento del papel fundamental que desempeñan los interlocutores sociales en este ámbito. Cuando se firmó, este Acuerdo era un anexo del Protocolo Social, en virtud del cual el Reino Unido autorizaba a los demás Estados miembros a seguir adelante en materia social, aunque sin su participación. Tras la llegada al poder de un nuevo gobierno en mayo de 1997, el Reino Unido anunció su intención de renunciar a su cláusula de exención. Por consiguiente, el Acuerdo Social se incluyó en el capítulo social del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea a través del Tratado de Ámsterdam, lo cual también llevó consigo la supresión formal del Protocolo Social.

El Tratado de Maastricht de 1992, que estableció la Unión Monetaria Europea, agregó un acuerdo independiente sobre política social: el Protocolo Social del Tratado de Maastricht. Esto se decidió para que el Reino Unido, presidido por los Tories (el partido de Thatcher), que se resistía ferozmente a la “Carta Social”, accediera al Tratado pero obviando las medidas sociales. De todas formas, el Tratado de Maastricht representó una victoria para las políticas económicas neo-liberales. Los Estados miembros acordaron controles muy fuertes sobre la inflación, los tipos de interés y la deuda pública, limitando el déficit presupuestario al máximo 3% del PIB y la deuda pública al 60% del PIB. Se predijeron pérdidas de varios millones de puestos de trabajo debido a efectos deflacionarios del paso a una moneda única (Holland, 1998). Varios Estados miembros tuvieron que hundir el sector público para cumplir estos fuertes acuerdos macro-económicos, lo que afectó al nivel de empleo…



Sense and sensibility

Una economía de “servicios” que sirve para todo y se sirve de todo. O sea.

Durante las últimas décadas el sector terciario aumentó considerablemente y ahora produce cerca del 73% del PIB. El sector de servicios está dominado por los servicios financieros, especialmente bancos y aseguradoras. Esto hace a Londres el centro financiero más grande del mundo, ya que aquí se encuentran las sedes de la Bolsa de Londres, el London International Financial Futures and Options Exchange y el Lloyd's of London; además de ser el líder de los tres “centros de comando” de la economía mundial (junto con Nueva York y Tokio). Además, cuenta con la mayor concentración de sucursales de bancos extranjeros en el mundo. En la última década, un centro financiero rival de Londres ha crecido en la zona de Docklands, donde el HSBC, el banco más grande del mundo, y el Barclays reubicaron sus sedes. Muchas empresas multinacionales que no son de propiedad británica han elegido Londres como el lugar para su sede europea o extranjera: un ejemplo es la firma estadounidense de servicios financieros Citigroup. La capital de Escocia, Edimburgo, también es uno de los grandes centros financieros de Europa y es la sede del Royal Bank of Scotland Group, uno de los bancos más importantes del mundo.

El Reino Unido constituye la base más larga para las compañías no pertenecientes a la Unión Europea que establecen sus operaciones en Europa y es el gran repositorio en Europa para las inversiones desde Estados Unidos y Japón. Este mercado capta el 40% de la inversión estadounidense y japonesa en la Unión Europea. Además, el Reino Unido también atrae inversiones desde Alemania y los Países Bajos principalmente.

El procedimiento para establecer una compañía en este país es idéntico para los inversionistas británicos como para los extranjeros. No existe ningún mecanismo de aprobación para la inversión extranjera; los inversionistas pueden libremente establecer o comprar empresas en el Reino Unido así como también adquirir terrenos o edificios.

Las mayores regulaciones para los inversionistas directos, especialmente para aquellos que planean adquisiciones, provienen de Bruselas más no de Londres. Para la mayoría de las partes, estas reflejan la responsabilidad de la Comisión Europea para fusiones transfronterizas que pueden llevar a la construcción de monopolios. Así mismo, tiene el fin de controlar las prácticas que interfieren con el comercio intra- Unión Europea.

La propiedad extranjera es limitada para unas pocas compañías privatizadas estratégicamente. Teóricamente, el gobierno puede bloquear la adquisición de activos industriales de afuera a través de la invocación del Acta de Industria, pero nunca lo ha llegado a realizar. Además, pueden existir ciertas limitaciones en lo que respecta al número de acciones que un individuo o grupo puede poseer.

Las inversiones en energía y generación de poder requieren aprobaciones ambientales y ciertas actividades de servicios (como radio y transmisión de televisión) están sujetas a licencias.

Prestamos en eurodólares

Los eurodólares son los dólares estadounidenses que se tienen en otros países, principalmente porque pueden ganar más intereses en el extranjero que en los Estados Unidos. Los primeros eurodólares surgieron porque quienes exportaban a los Estados Unidos adquirieron sumas considerables de dólares, superiores a sus necesidades. En vez de cambiarlos por su moneda nacional, los conservaban para prestarlos, como préstamos en dólares, a quién estuviera dispuesto a pagar una tasa de interés atractiva.

Resultó que muchas sucursales en el extranjero de bancos norteamericanos, así como los bancos nacionales de otros países, solicitaban esos dólares. Esto condujo al desarrollo del mercado de eurodólares. En la actualidad es un mercado bien estructurado y altamente desarrollado que opera sobre todo en Londres y el Caribe. No sólo extranjeros sino también estadounidenses colocan dólares en el extranjero para aprovechar las tasas más altas de interés.

El mercado de eurodólares encuentra su origen anecdótico en la preocupación de las autoridades soviéticas, en el contexto de la guerra fría de los años '50, de hacer fructificar sus reservas en dólares sin tener que colocarlas en el mercado financiero norteamericano. Es, sin embargo, la magnitud de las salidas de capitales norteamericanos lo que constituye la causa estructural del vuelo espectacular de este mercado en la segunda parte de la década de los '60.

El déficit creciente de la balanza de capitales norteamericana durante este período resulta de la conjugación de tres elementos: las inversiones masivas de las firmas norteamericanas en el extranjero, en Europa sobre todo; el techo de las tasas de interés por la reglamentación “Q”, que alentó los préstamos extranjeros en el mercado norteamericano y desalentó los depósitos en EEUU; la financiación de la guerra de Vietnam.

Para frenar estas salidas de capitales, las autoridades norteamericanas introdujeron en 1963 una tasa sobre los empréstitos de los no residentes, que tuvo por efecto desplazar la demanda de financiación en dólares del mercado norteamericano hacia los euromercados, donde las filiales de los bancos norteamericanos podían operar con total libertad. La oferta de dólares en estos mercados emana, por una parte, de las instituciones y firmas norteamericanas desmotivadas por el nivel muy bajo de las tasas de interés en EEUU, y por otra parte, de los bancos centrales del resto del mundo que colocan sus reservas en dólares.

Fuera de todo control estatal, no obligados a constituir reservas obligatorias, los eurobancos -dicho de otro modo, los bancos que trabajan en dólares en suelo europeo, y por extensión los xenobancos, bancos que trabajan con todas las monedas fuera de sus territorios de emisión- pueden ofrecer remuneraciones elevadas a sus depositantes y tasas competitivas a sus clientes sin reducir sus márgenes de beneficios (Adda, 1996, t. 1, pp. 94 y siguientes).

Acudiendo a los bancos que han obtenido eurodólares mediante la creación de depósitos temporales de dólares en el extranjero, el director de finanzas puede negociar un préstamo de esos dólares. Como la mayoría de los bancos de los Estados Unidos cuentan con sucursales o corresponsales en el extranjero, el ejecutivo negocia simplemente el préstamo en eurodólares a través del departamento internacional del banco con el cual opera la empresa.

El costo de estos préstamos varía de acuerdo a las condiciones de oferta y demanda que prevalezcan en el mercado de eurodólares. A veces resulta menos costoso solicitar en el mercado de eurodólares que hacerlo en el país, y en ocasiones las disposiciones del gobierno, exigen que cualquier ampliación de capital extranjero se financie con recursos obtenidos fuera de los Estados Unidos. En los períodos en que esas disposiciones se encuentran en vigor, el director de finanzas tiene que acudir al mercado de eurodólares a fin de obtener los dólares necesarios para financiar las inversiones de la empresa en el extranjero.

El vencimiento del préstamo en eurodólares varía también mucho, aunque en su mayoría son a menos de un año y por periodos que resulten múltiplos de tres meses, es decir, 90 días, 180 días, etc.

El clásico préstamo en eurodólares no requiere saldo mínimo ni garantía. La tasa real de interés y la tasa nominal por lo general son más parecidas que en el caso de los préstamos nacionales, y el director de finanzas debe comparar la alternativa interna con base en su tasa real de interés.

Los eurodólares son activos y obligaciones en dólares establecidos fuera de EEUU. Esas transacciones conforman el mercado del eurodólar. Por ejemplo, cuando un banco en Londres o en Luxemburgo mantiene cuentas en dólares, la Reserva Federal de EEUU -aún tratándose de la moneda de EEUU- casi no puede utilizar los controles e instrumentos de regulación de los que dispone dentro de las fronteras del país. Por otra parte, los gobiernos involucrados pueden -y con frecuencia también quieren-, (para el caso Luxemburgo o Inglaterra) regular apenas efectivamente esos instrumentos financieros por tratarse de moneda extranjera, en este caso del dólar estadounidense. La fijación del encaje bancario, o la regulación de la cantidad de dinero (en este caso de dólares) resultan apenas posibles, de manera eficaz.

La formación del mercado del eurodólar fue un paso importante en dirección a la desregulación de los mercados de crédito nacionales y el surgimiento de los mercados financieros globales. El impulso esencial de los mercados del eurodólar tuvo lugar a través de los petrodólares en ocasión del aumento de los precios del petróleo luego de la crisis de 1973, y el abandono de la conversión dólar-oro por parte del gobierno de EEUU en 1971 y 1973…

- Paraísos fiscales en el mundo (El Mundo - 12/5/07)

Sección Europa: Localización (Paraguas)

Principado de Andorra (España y Francia) - Isla de Man (Reino Unido) - Isla de Guernesey (Reino Unido) - Isla de Jersey (Reino Unido) - Isla de Alderney (Reino Unido) - Isla de Sark (Reino Unido) - Gibraltar (Reino Unido) - Gran Ducado de Luxemburgo (Unión Europea) - Principado de Liechtenstein (Suiza) - Principado de Mónaco (Francia) - República de San Marino (Italia) - República de Malta - República de Chipre

Sección América: Localización (Paraguas)

Anguilla (Reino Unido) - Antigua y Barbuda (EEUU y Reino Unido) - Araba (Holanda) - Las Bahamas (EEUU y Reino Unido) - Barbados (EEUU y Reino Unido) - Bermudas (Reino Unido) - Islas Caimán (Reino Unido) - Dominica ( Reino Unido) - Granada (EEUU) - Jamaica (EEUU y Reino Unido) - Montserrat (Reino Unido) - San Vicente y Las Granadinas (EEUU y Reino Unido) - Santa Lucía (EEUU y Reino Unido) - Islas Vírgenes Británicas (Reino Unido) - Islas Vírgenes de EEUU (EEUU) - República de Panamá (EEUU) - Islas Turks y Caicos (Reino Unido) - Islas Malvinas (Reino Unido)

Sección África: Localización (Paraguas)

República de Liberia (EEUU) - República de Seychelles (Reino Unido) - Islas Mauricio (Reino Unido e India) - Islas Santa Elena (Reino Unido)

Sección Asia (Parcial): Localización (Paraguas)

Sultanato de Brunei (Reino Unido)

Sección Oceanía (Parcial): Localización (Paraguas)



Islas Salomón (Reino Unido) - Islas Pitcairn (Reino Unido)

“Los paraísos bancarios y fiscales han conocido un desarrollo espectacular a partir de los años setenta, primero para facilitar el funcionamiento de los euromercados y reciclado de los petrodólares, posteriormente, y con mucha rapidez, para albergar el dinero sucio de la droga. Estos puertos francos financieros se formaron en la periferia de los países industrializados de América del Norte, de Europa y de Asia. Aproximadamente, la mitad de ellos bajo bandera británica. Casi todos los países de Europa tienen el suyo propio, a veces dentro de su territorio nacional”. (De la criminalidad financiera - Del narcotráfico al blanqueo de capitales” - Atlas Akal - Jean de Maillard - 2002)

“El Reino Unido es un paraíso fiscal para personas con domicilio en el extranjero, incluso aunque sean residentes en el país (residencia y domicilio son conceptos legales separados en el Reino Unido), pues no pagan impuestos sobre los ingresos extranjeros que no se remitan al Reino Unido. Parecidas situaciones se encuentran en otros pocos países, incluyendo Irlanda” (Wikipedia - Paraísos fiscales)

- Los paraísos fiscales reciben al año el equivalente a la mitad del PIB español (Negocios.com - 29/2/08)

Los paraísos fiscales nadan entre dos aguas: su régimen fiscal está perfectamente integrado en la legalidad internacional, pero constituyen la plataforma perfecta para el crimen y el blanqueo de dinero a escala global.

El escándalo de fraude fiscal en Liechtenstein no ha hecho más que poner en evidencia lo que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) lleva advirtiendo desde hace tiempo: los paraísos fiscales son una peligrosa arma de doble filo, como demuestran los datos.

Por un lado, el centro de análisis de la Guardia Civil, revela que la actividad de estos estados o territorios -que la OCDE cifra en 35 y la ONU en 74 mueve nada menos que el 20% de la riqueza privada mundial y, por el otro, según el banco de inversión Merrill Lynch, cada año se esfuman de las arcas públicas de los países desarrollados más de 500.000 millones de euros, lo que representa el 50% de la riqueza de España.

El mismo estudio de la entidad financiera revela que sólo en las diminutas Islas Caimán, consideradas la quinta plaza financiera mundial, hay más de 570 bancos con depósitos superiores a 500.000 millones de dólares.

La OCDE -que define un paraíso fiscal como un territorio con impuestos insignificantes o inexistentes, ausencia de transparencia, nulo intercambio de información fiscal con otros países y poder de atracción de empresas fantasmas que realizan actividades ficticias- tiene la lucha contra la evasión de impuestos como uno de los “principales desafíos de la globalización”, y recuerda que Andorra, Liechtenstein y Mónaco siguen a la cabeza de su lista negra, los llamado “países no cooperantes”.

La organización que representa a los países más desarrollados alerta de que, desde la liberalización de los movimientos financieros a principios de los 90, el uso de paraísos fiscales se está “expandiendo a un ritmo exponencial” y pide más esfuerzos en la lucha contra la “competencia fiscal desleal”.

Soberanía nacional

Las instituciones financieras internacionales recuerdan que hay dos principios clave del derecho internacional que obstaculizan la lucha contra el blanqueo de dinero: el secreto bancario, que impide el seguimiento de las operaciones bancarias, y la soberanía nacional de los estados. Ante tanta alarma, los expertos hacen un llamamiento a la calma y piden diferenciar entre la evasión fiscal (incumplir las obligaciones fiscales), que es ilegal, y la elusión de impuestos, que no lo es, y es perfectamente legítima.

Además, con la desaparición de fronteras financieras, el uso y disfrute de las normas tributarias de tales territorios se ha democratizado. Sólo hay una condición para disfrutar de los máximos beneficios fiscales: contactar con un abogado local, ser residente y constituir y registrar el domicilio fiscal de una empresa en suelo paradisíaco. A partir de ahí, todo será secreto. Los datos de la escritura permanecerán en una caja fuerte, amparándose en el secreto registral y mercantil de estos países, como sucede en Suiza desde hace más de tres siglos.

Además, al contrario de la imagen de lugares corruptos, muchos de estos estados, como la misma Suiza o Luxemburgo, gozan de plena estabilidad política y económica. El caso de los paraísos fiscales sacude con frecuencia a famosos de todo el mundo. Recientemente, el piloto italiano Valentino Rossi, que tenía fijada su residencia en el Reino Unido, un paraíso para extranjeros con domicilio en las islas, fue condenado a pagar 35 millones de euros…

Muchos centros Off-shore son pequeños estados y territorios dependientes del Reino Unido, USA, Nueva Zelanda y Holanda.

La mayoría de los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) que aparecen en la lista de paraísos fiscales se comprometieron a adoptar los estándares de transparencia tributaria de la organización, con la excepción de Liechtenstein, Mónaco y Andorra.

En USA se tramita una ley contra el “abuso de los paraísos fiscales”, que le apunta a varios países y el FMI (Fondo Monetario Internacional) tiene en su lista de monitoreo a otro grupo de economías que no cumplen con los estándares.

La consultora de impuestos www.taxresearch.org, tiene también otra lista. (Pueden entrar a la página y descubrir un “mundo de maravillas”, sin exageraciones)

La siguiente relación, publicada en la revista Foreign Policy, resume los listados de dos de estas entidades (en rojo las que funcionan bajo el “paraguas” del Reino Unido):

Nombre del país:........Calificación OCDE.........Calificación FMI

Andorra..........................No cooperativo.............................Si

Anguilla.........................Cooperativo...................................Si

Antigua y Barbuda.........Cooperativo..................................Si

Aruba.............................Cooperativo...................................Si

Bahamas........................Cooperativo...................................Si

Barbados.......................No..................................................Si

Bahrain..........................Cooperativo...................................Si

Belize............................Cooperativo....................................Si

Bermuda.......................Cooperativo....................................Si

Botswana......................No...................................................Si

Vírgenes Británicas.......Cooperativo...................................Si

Brunei............................No.................................................Si

Cabo Verde...................No..................................................Si

Islas Cayman................Cooperativo....................................Si

Islas Cook.....................Cooperativo....................................Si

Costa Rica.....................No..................................................Si

Chipre...........................Cooperativo....................................Si

Dominica......................Cooperativo....................................Si

Dubai............................No...................................................Si

Gibraltar.......................Cooperativo....................................Si

Grenada........................Cooperativo....................................Si

Guernsey......................Cooperativo....................................Si

Hong Kong...................No...................................................Si

Isla de Man...................Cooperativo....................................Si

Irlanda...........................No.......................................... ........Si

Jersey............................Cooperativo....................................Si

Latvia............................No..................................................No

El Líbano......................No...................................................Si

Liberia..........................Cooperativo....................................No

Liechtenstein................No cooperativo................................Si

Luxemburgo.................No....................................................Si

Macau...........................No....................................................Si

Malasia.........................No....................................................Si

Maldivas.......................No...................................................No

Malta.............................Cooperativo.....................................Si

Islas Marshall...............Cooperativo......................................Si

Mauritius......................Cooperativo......................................Si

Mónaco........................No cooperativo.................................Si

Montserrat....................Cooperativo......................................Si

Nauru...........................Cooperativo......................................Si

Antillas holan...............Cooperativo......................................Si

Niue..............................Cooperativo......................................Si

Palau.............................No.....................................................Si

Panamá.........................Cooperativo.....................................Si

Samoa...........................Cooperativo.....................................Si

San Marino...................Cooperativo.....................................Si

Seychelles.....................Cooperativo.....................................Si

Singapur.......................No....................................................Si

St Kitts y Nevis.............Cooperativo....................................Si

Sta Lucía.......................Cooperativo....................................Si

San Vicente...................Cooperativo....................................Si

Suiza.............................No...................................................Si

Turks & Caicos.............Cooperativo....................................Si

Reino Unido.................No...................................................No

Uruguay........................No...................................................Si

Vírgenes (USA)............Cooperativo....................................No

Vanuatu.........................Cooperativo....................................Si

Si = País que está en la lista

No = País que no está en la lista

Cooperativo = Se acerca a los patrones de transparencia tributaria de la OECD

No cooperativo = No quiere adoptar los patrones de transparencia tributaria de la OECD

La mayoría de centros financieros offshore ofrecen los mismos servicios. Lo que realmente distingue a unos de otros es el grado de rigor con el que aplican las normas contra el blanqueo de capitales, especialmente el principio “conozca a su cliente”, que las instituciones financieras están obligadas a aplicar. Una utilización estricta de este principio podría provocar que sus clientes llevaran sus capitales a otros territorios menos exigentes.

Mucho más eficaz que el secreto bancario del que hacen gala estos territorios es el secreto societario que puede conseguirse con la constitución de entidades como las compañías de negocios internacionales (IBC). Se trata de sociedades instrumentales que sirven para ocultar la identidad de sus verdaderos propietarios. Sus acciones pueden ser al portador, no depositan cuentas en ningún registro público y pueden ser administradas por un tercero que actúa como fiduciario. Otros instrumentos utilizados para ocultar la identidad de sus propietarios reales son las fundaciones y los trusts. Estos últimos pueden diseñarse de tal forma que ante cualquier amenaza de investigación el dinero se transfiere automáticamente a otra jurisdicción. La combinación de distintas estructuras jurídicas en distintos territorios haría posible la creación de un entramado para ocultar la titularidad de los bienes y el dinero, que impediría el éxito de cualquier investigación.

Internet ha hecho posible que cualquier persona pueda acceder a estos servicios. Existen multitud de páginas web de empresas especializadas que ayudan al cliente a adentrarse en los paraísos fiscales más discretos mediante la compra de un pack offshore que puede pagarse mediante la tarjeta de crédito.

Las apuestas por internet realizadas mediante la utilización de una tarjeta de crédito emitida por un banco offshore también representan un poderoso vehículo para blanquear dinero procedente de actividades delictivas y evadir impuestos. Los casinos virtuales son un negocio muy rentable para los gobiernos que venden la licencia pero que no aplican los controles adecuados. Estos sitios representan un problema añadido, ya que el servidor puede estar localizado en un país distinto a aquel que concede la licencia para la página web. (Tomar nota porque anticipa “futuras actuaciones”, que se relatan más adelante)

Pero para el blanqueador todo son ventajas, ya que podrá realizar sus operaciones de forma anónima y además sin salir de casa…

- Mayoría de supermillonarios no pagan impuestos en Inglaterra, según periódico (EFE - 21/6/07)

Al menos 400 extranjeros residentes en Inglaterra tienen ingresos anuales superiores a los 10 millones de libras (casi 20 millones de dólares), pero sólo 65 de ellos pagaron el impuesto sobre la renta, según el vespertino “Evening Standard”.

Se ignora a ciencia cierta cuánto dinero pierde el fisco británico por culpa de los resquicios legales que aprovechan la mayoría de esos supermillonarios para no pagar a Hacienda, pero el periódico calcula que podrían aproximarse a los 3.000 millones (cerca de 6.000 millones de dólares) al año. Esta revelación aumentará la presión sobre el actual ministro de Hacienda, Gordon Brown, que sucederá a Tony Blair como jefe de Gobierno el próximo 27 de junio, para que acabe con todos esos resquicios, que han hecho del Reino Unido un paraíso fiscal, dice el periódico.

Según una lista de ricos publicada por el dominical Sunday Times, en Gran Bretaña residen más de 350 personas con fortunas superiores a los 200 millones de libras (unos 400 millones de dólares). Además, una treintena de financieros de la City ganan un mínimo de diez millones de libras, ingresos superados también por treinta directores de empresa, incluidos varios administradores de fondos riesgo.

El portavoz para asuntos del Tesoro de la oposición liberal demócrata, lord Oakeshott, criticó hoy que en la Gran Bretaña de Gordon Brown “cuanto más rico eres, menos impuestos pagas”. “Brown no va a hacer nada contra quienes practican la evasión fiscal, agregó el político liberal, si se tiene en cuenta que uno de sus más íntimos asesores como es Geoffrey Robinson se sirve de trusts en paraísos fiscales y sir Ronald Cohen (que financió la campaña del futuro primer ministro) no ha querido revelar si tiene su domicilio fiscal en Gran Bretaña”.

El gobierno laborista de Tony Blair se ha resistido hasta ahora a perseguir a esos supermillonarios por miedo a ahuyentar a los inversores en la City de Londres. Varios directores de fondos de capital riesgo, acusados de pagar sólo un 10 por ciento de impuestos, testificaron la pasada noche ante un comité de la Cámara de los Comunes del Reino Unido. El presidente del comité, John McFall, expresó su estupor ante el hecho de que esos “amos del universo”, como los calificó en tono irónico, dijeran que no podían contestar a la pregunta de cuánto pagaban de impuestos por los beneficios del capital.

Entre los mecanismos legales a disposición de los multimillonarios están los trusts creados en paraísos fiscales como las islas del Canal o las Islas Vírgenes Británicas, aprovechados por el amo de la Fórmula Uno, Bernie Ecclestone, o el fundador de Virgin, Richard Branson.

Otros mecanismos son el estatus de no domiciliado, al que puede acogerse, por ejemplo, el magnate ruso Roman Abramovich, dueño del club de fútbol inglés Chelsea, como otras decenas de extranjeros que aunque tienen su residencia en Gran Bretaña no pagan, sin embargo, impuestos por sus negocios en el extranjero. Los ciudadanos británicos pueden también escapar al fisco del Reino Unido si no han pasado más de noventa días al año en este país durante los últimos cuatro años.

- Inglaterra ampara a 200 mil multimillonarios evasores (Infobae.com - 10/8/07)

Italia desenmascaró la política de Gran Bretaña -que ya tildan de “paraíso fiscal”- y multó al motociclista Valentino Rossi con €112 millones por eludir impuestos entre 2000 y 2004. El gobierno italiano multó al siete veces campeón del mundo del motociclismo, Valentino Rossi, por un monto de €112 millones. Sólo que el deportista, pese a vivir en Italia, tiene domicilio fiscal en Gran Bretaña.

Una ley inglesa -que rige desde el siglo XIX, la época de la reina Victoria- permite residir en el país, pero seguir domiciliado en otra nación. Este es el caso de Rossi, quien está acogido a la norma y que por tanto, está solo obligado a pagar por los réditos que produce en territorio británico; y no debe pagar un peso (o mejor dicho una libra esterlina) por las ganancias en otros países. Pero lo del ex campeón de motociclismo parece ser tan sólo la punta del iceberg, según publica hoy el diario Clarín.

El diario italiano La Repubblica reveló la existencia de 200 mil multimillonarios que están amparados en las leyes británicas y que se encuentran en la misma situación de Rossi. Entre ellos, el magnate ruso Roman Abramovich, quien se hizo del club de fútbol inglés Chelsea. La prestigiosa revista Forbes ya estimó su fortuna en más de US$ 18.000 millones.

Otros magnates son el rey indio del acero, Lakshmi Mittal, los hermanos, también de la India, Sri y Gopi Hinduja, protagonistas de muchos negocios que se cierran en miles de millones de dólares y Boris Berezovsky, quien debió huir de su natal Rusia en 2001 y decidió alojarse en el Reino Unido.

La Repubblica destaca que no tiene sentido irse a vivir a una isla medio perdida cuando se pueden obtener los mismos efectos de benevolencia fiscal en la suntuosa capital británica, plena de refinamientos, lujos, comodidades y el mejor sistema bancario del mundo.

La ley de la época victoriana fue aprobada para beneficiar a los riquísimos ingleses que vivían en las colonias. Pudieron así transferir su residencia a Inglaterra manteniendo el domicilio fiscal en la colonia donde se encontraban sus intereses.

El antes matutino italiano no dudó en tildar al Reino Unido como un “paraíso fiscal trajeado de país serio y riguroso”. Por eso no dudó en destacar que no hace falta irse a vivir a una isla del Caribe para esconder plata mal habida, cuando es posible hacerlo en la mismísima tierra que posee el mejor sistema bancario del mundo…



Insert coin (cuando los gansters “polite” le jodieron el invento a los gansters “bastards”)

- EEUU ilegaliza definitivamente las apuestas por Internet (20Minutos.es / EFE - 2/10/06)

Las claves:

La ley fue aprobada el pasado viernes por el Senado estadounidense. Muchas empresas tendrán que suspender sus servicios. La industria de apuestas por Internet factura alrededor de 12.000 millones de dólares (unos 9.500 millones de euros).Las empresas dedicadas a las apuestas por Internet se verán directamente afectadas por la ley aprobada el pasado viernes por el Senado estadounidense que ilegaliza esas prácticas.

La ley fue propuesta por los republicanos el pasado mes de julio y, aunque prohíbe la utilización de tarjetas de crédito, cheques y giros electrónicos para hacer apuestas por Internet, no se aplicará a carreras de caballos ni a loterías estatales.

Según señala el diario británico Financial Times, “888 Holdings”, una de las mayores compañías del sector, puede estar a punto de anunciar la suspensión indefinida del servicio a sus clientes en EEUU.

Según fuentes próximas a la empresa, se espera que “888 Holdings” haga pública una comunicación a la Bolsa de Londres aceptando el hecho de que la ley estadounidense tendrá un impacto negativo sobre sus negocios. “PartyGaming”, la mayor compañía de apuestas por Internet, se limitó a comentar el domingo que está “evaluando la situación”.

Impacto negativo

El impacto de la nueva legislación estadounidense será muy significativo para “PartyGaming”, “888 Holdings” y “Sporting Bet”, otra de las compañías del sector, pronostica el diario. Más de tres cuartas partes de los ingresos de “PartyGaming” y dos tercios de los de “Sporting Bet” proceden de Estados Unidos.

Según el periódico, “888 Holdings”, que obtiene la mitad de sus beneficios de ese tipo de apuestas en EEUU, tiene que decidir si suspende totalmente sus actividades en ese país y devuelve el dinero apostado por norteamericanos.

La industria de apuestas por Internet factura globalmente alrededor de 12.000 millones de dólares (unos 9.500 millones de euros).

- PartyGaming, una de las 50 empresas más grandes del Reino Unido

(Enviado a Noticias Internacional Salas de póquer Party Poker por gust77 - 3/10/06)

Las dos caras de la moneda o la ironía del momento: justamente cuando acaba de anunciar que dejará de hacer negocios con los Estados Unidos si el presidente George W. Bush refrenda la Ley de Ilegalidad de las Apuestas en Internet, PartyGaming Plc. se ubicó dentro de las 50 compañías más grandes del Reino Unido.

Desde mediados de los 90 comenzó a instalarse lentamente dentro del ámbito del póquer online y hoy es una de las compañías más firmes del sector. Ubicada en el número 47 de la lista, tuvo ganancias de 400 millones el pasado año, gracias a transacciones por valor de 12 billones.

El Reino Unido legalizó los sitios de póquer online en 2005, convirtiéndose en uno de los lugares elegidos por las empresas del sector a la hora de buscar sede legal, en lugar de los Estados Unidos; a pesar de que en este país existe un gran número de jugadores de póquer. Lamentablemente, la situación de ellos ahora no está clara, así como las futuras ganancias de PartyGaming.

- El Reino Unido impedirá publicidad de empresas de juego extranjeras

(Enviado a Noticias Internacional Legal por gust77 - 13/8/07)

El Ministerio de Cultura, Medios, y Deportes (DCMS, por sus siglas en inglés) del Reino Unido anunció el jueves pasado que el Parlamento promulgó modificaciones que endurecen la Ley de Juegos de 2005. Estas nuevas medidas impiden que las compañías con base fuera del Área Económica Europea, Alderney, o la Isla de Man, puedan publicitar dentro de sus fronteras. Las modificatorias entrarán en vigencia el 1 de Septiembre y afectarán a unas 1.000 empresas de juego online, informa Gambling911.

Según el comunicado la medida busca ofrecer un alto nivel de seguridad para los usuarios, por lo que se estableció una lista de requisitos que deben ser alcanzados por las regiones interesadas en llegar al mercado del Reino Unido.

“La protección es mi prioridad número uno”, dijo el Ministro James Purnell. “El hecho es que sólo Alderney y la Isla de Man alcanzaron los altos estándares requeridos por las recientes modificaciones de la Ley de Juegos. Es más, estos requisitos están ayudando a mejorar las regulaciones en algunos países”.

Las jurisdicciones que deseen ser incluidas en la lista de permitidas deben pasar un riguroso examen de sus estándares reguladores. Varias de ellas no lo lograron, como Costa Rica, Belice, Alexander (reserva canadiense), Antillas Holandesas, y Tasmania. Aún se están estudiando los casos de Curaçao, Kahnawake, y Antigua.

Entre las salas de póquer, esto afectaría a Poker Stars y Bodog, que no podrían publicitar en el Reino Unido. Otros grandes operadores, como William Hill e InterPoker, están estudiando la posibilidad de mudarse hacia zonas permitidas, como Gibraltar (sede de Pacific Poker y Party Poker, entre otras).

La prohibición alcanza a todas las formas de publicidad, incluyendo televisión, radio, diarios, revistas, vía pública, y algunos sitios de Internet…

- Reino Unido, el paraíso del juego (Parte del artículo: “Las apuestas “online”, un negocio pujante pero en la sombra” - CincoDías.com - 7/3/08)

… A nivel de Europa, Reino Unido puede considerarse la meca de los juegos de azar, ya que allí son legales las casas de apuestas y existen 1,2 millones de jugadores activos por la Red que mueven más de 24.000 millones de euros, calcula AEDAPI.

Son muchas las empresas que operan en este país de forma regulada y están normalizadas a nivel social; algunas incluso cotizan en el índice Ftse de la Bolsa de Londres. Es el caso de William Hill, cuyas acciones parecen estar pasando una mala racha al caer un 30% en lo que va de año. Cuenta con más de 1.500 oficinas y factura 2.500 millones de dólares anuales. Asimismo, los títulos de Ladbrokes, la mayor compañía británica dentro de esta industria, pierden cerca de un 8%. Dispone de más 2.200 establecimientos de apuestas y varios sitios web para jugar al póker, al casino o al bingo. Otras compañías de éxito con sede en Reino Unidos son Sporting bet, Partygaming y 888 Holdings.

En Malta y Finlandia también está permitida esta actividad, que desde España debe realizarse a través de servidores ubicados en otros países. De esta forma, los clientes españoles se mueven en un vacío legal.

No obstante, el pasado 28 de diciembre se aprobó en el Congreso promover una ley nacional para regular las apuestas deportivas. “Vamos por buen camino porque sería una ventaja para los clientes, que tendrían más información y transparencia; para las empresas, que podrían establecerse físicamente en España, y para el propio país, que recaudaría más impuestos”, afirma Michaud.

Por su parte, Estados Unidos, ha ilegalizado definitivamente esta práctica “online”. A finales de 2006 el Senado estadounidense aprobó una ley por la que multitud de empresas tuvieron que suspender sus servicios. La normativa prohíbe el uso de tarjetas de crédito, cheques y giros electrónicos para apostar por Internet.

- Principales Casinos por Internet (Investigación propia en diferentes páginas web - febrero 2008)

Casino Tropez (Nicosia) - InterCasino (Malta) - Casino-on-Net / 888.com (Gibraltar) - JackPot City (Gibraltar) - Roxy Palace (Reino Unido) - Europa Casino (Reino Unido) - Prestige Casino (Reino Unido) - 32 Vegas (Reino Unido) - Euro Grand (Reino Unido) - Vegas Red (Reino Unido) - Everest Casino (Reino Unido) - Inter Casino (Reino Unido) - 32 Red Casino (Reino Unido) - Coral (Reino Unido) - William Hill (Reino Unido) - The Ritz Casino (Reino Unido) - English Harbour Casino (Reino Unido) - The Gaming Club (Reino Unido) - Captain Cooks Casino (Reino Unido) - Lasserts Casino (Reino Unido) - Scotland Casino (Reino Unido) - Intertops Casino / Sports Book (Reino Unido) - City Club Casino (Reino Unido) - The River Belle Casino (Reino Unido) - Lucky Nugget Casino (Reino Unido) - Casino Del Rio (Reino Unido) - … (la lista continúa).

- Principales Casas de Apuestas Deportivas (Sports Books / Book Makers) por Internet (Investigación propia en diferentes páginas web - febrero 2008)

Bwin.com/BetAndWin.com (Gibraltar) - Bet365.com (Reino Unido) - MiApuesta.com/ Sporting Bet (Reino Unido) - Unibet.com (Malta) - Interapuestas.com (Malta) - Eurobet.com (Reino Unido) - Expekt.com (Reino Unido/Malta) - Betfair (Reino Unido) - Bet-at-Home (Austria/Malta) - Globet.com (Londres/Gibraltar) - Bet Clic (Londres) - Betway (Carmen Media Group) (Gibraltar) - Betsson (Suecia/Malta/Gibraltar) BlueSquare (Carmen Media Group) (Gibraltar) - Bwin (Gibraltar/Viena) - Centre Bet (Australia/Reino Unido) - Sports OddsUK (Reino Unido) - Game Brokers (Gibraltar) - PartyBets (Gibraltar) - Unibet (Suecia tiene su licencia en Reino Unido y Malta) - UCBet (Gibraltar) - William Hill online Sports Book (Reino Unido) - Intertops (Reino Unido) - Lasserts online Sports Book (Reino Unido) - Expekt online Sports Book (Reino Unido) - Totesport (Reino Unido) - Ukbetting.com (Reino Unido) - Betinternet.com - (Reino Unido) - Sportingbet.com (Reino Unido) - InterBets (Reino Unido) - … (la lista continúa).

Nota aclaratoria: Malta es una ex-colonia británica, y país miembro del Commonwealth.

De la hemeroteca reciente (traiciones, deslealtades, conspiraciones e intoxicaciones)

- Cameron propone una alianza a los países bálticos y escandinavos (Gaceta.es - 20/1/11)



El primer ministro de Reino Unido, David Cameron, ha sugerido a los países bálticos y escandinavos la formación de una “alianza de intereses comunes” y ha argumentado que de esta forma podrían convertirse en la “vanguardia” del crecimiento económico.

Los presidentes de Islandia, Noruega, Letonia, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Lituania y Estonia se encuentran estos días en Londres. El objetivo de Cameron es estrechar los lazos comerciales entre Reino Unido y estos países, cuantificado en 54.000 millones de libras anuales, equivalente a casi 64.000 millones de euros.

El Gobierno británico niega que esta cumbre sea una reunión de países euroescépticos en busca de una alternativa, tal y como habían apuntado algunas voces críticas.

Según Cameron, la innovación en alta tecnología, las soluciones de crecimiento económico respetuosas con el entorno y la mejora del estado de bienestar son los grandes debates que se plantean estos días en la sociedad británica. “Muchas de las respuestas ya se han encontrado en los países nórdicos y bálticos”, subrayó el dignatario, para quien tiene sentido que dichos estados se unan en beneficio de sus economías nacionales.

“Este encuentro nos ofrece una oportunidad de aprovechar sus conocimientos y espero que también les dé a los países nórdicos y bálticos una oportunidad para aprender los unos de los otros y de nosotros”, recogió la BBC de las palabras del mandatario conservador.

Éste no ha dudado en definirse como un “vendedor de las empresas británicas” y ha mostrado su confianza en que la cita de Londres sirva para avanzar en las relaciones comerciales.

El martes, Cameron y su par noruego, Jens Stoltenberg, decidieron trabajar juntos en la exploración de yacimientos de gas y petróleo, así como en el desarrollo de plataformas de energía eólica y de la red eléctrica en el mar del Norte.

- Anatole Kaletsky: ¿Por qué tanta sonrisa mientras se acerca una Europa federal? (El Economista - 16/2/11)



Hasta donde se conoce, David Cameron no mostró malestar alguno en la pasada cumbre europea cuando le fue presentado el plan francoalemán para crear una Europa federal.

Conocido de forma oficial como el pacto por la competitividad, las propuestas fueron descritas con orgullo por el presidente Sarkozy y por la canciller Merkel como el tardío diseño de un gobierno económico europeo. Su objetivo es armonizar seis grandes y controvertidas áreas referentes a la política nacional económica y social de los países de la zona euro.

Estas áreas son: impuestos corporativos, sistema de pensiones, negociación salarial, cualificaciones educativas, límites de la deuda pública y gestión de regímenes para bancos con dificultades.

Teniendo en cuenta el pasado euroescéptico de Cameron, la ausencia de cualquier tipo de oposición podría parecer una sorpresa. ¿Por qué está aparentemente tan relajado el Gobierno británico ante este enorme paso de la Unión Europea hacia la creación de un estado federal, cuando esta propuesta podría haber llevado al paroxismo a Margaret Thatcher o incluso a John Major?

En estos momentos, parecen existir cinco razones para la falta de interés del Gobierno británico hacia los asuntos europeos. En primer lugar, la influencia del eurofederalismo de los liberaldemócratas en la coalición. En segundo lugar, la estabilidad del euro y del sistema bancario de la UE son importantes para la recuperación de Gran Bretaña.

En tercer lugar, el Gobierno se consuela con el hecho de que los recientes planes de gestión económica conjunta se hayan presentado fundamentalmente como acuerdos intergubernamentales entre líderes nacionales más que como transferencias de autoridad a la Comisión Europea. En cuarto lugar, los intransigentes euroescépticos que todavía quedan en el Gobierno creen que Gran Bretaña se puede aislar de esos proyectos europeos no deseados, manteniéndose fuera de la eurozona.

Finalmente, el proyecto de ley de la Unión Europea, ahora ante el Parlamento, incluirá un referéndum de bloqueo para cualquier nueva transferencia de soberanía de Westminster a Bruselas.

No habrá retorno



El primer punto habla por sí mismo, pero los otros se apoyan en un concepto erróneo de proporciones históricas: que el avance del federalismo económico de este momento es, simplemente, una respuesta inevitable a las crisis financieras de Grecia, Irlanda y España, desencadenadas por la contracción del crédito en 2008.

La esperanza en Whitehall es que este programa de centralización se abandone paulatinamente o que incluso se cambie cuando la crisis termine, pero lo más probable es que ocurra lo contrario.

Las nuevas instituciones y acuerdos inspirados por la crisis del euro serán rasgos permanentes en el panorama político europeo que evoluciona de forma continua hacia un Ejecutivo federal a gran escala. Gobierno que Jacques Delors, Helmut Kohl y la señora Thatcher vieron como la consecuencia inevitable de la decisión de Europa de crear una unión monetaria única.

El plan de la última cumbre ilustra perfectamente este proceso. La armonización propuesta sobre las políticas fiscal, laboral y de pensiones no incide directamente en la crisis del euro y no conseguirá que Grecia o Irlanda sean más dignas de crédito. Por el contrario, Irlanda podría sufrir una salida de capital y pérdida de empleo si se viera obligada a armonizar sus tasas de impuestos con las de Alemania o Francia.



Centralizar la negociación salarial en toda Europa, lejos de permitir a los países pobres que fueran más competitivos aprovechando su mano de obra más barata, crearía un mecanismo para proteger los altos salarios y cargas sociales de Alemania y Francia.

Mientras tanto, la única parte de la propuesta francoalemana que podría ayudar a mejorar la estabilidad del sistema financiero europeo, la creación de un mecanismo paneuropeo para garantizar y recapitalizar los bancos con problemas, apenas se mencionó en la cumbre y probablemente no se tendrá en cuenta. Al menos, por el momento.

Avance del eurofederalismo



En resumen, las propuestas de la semana pasada no fueron tanto un intento de resolver la crisis del euro como un esfuerzo por utilizarla en el avance de la agenda eurofederalista que lleva años paralizada.

Alemania, en particular, ha visto la crisis como una excelente oportunidad para promover su visión de una Europa federal, en la que todos los países miembros se verán forzados a cumplir con unas normas presupuestarias muy estrictas, con una negociación salarial centralizada, ofreciendo una generosa red de Seguridad Social y recaudando los relativamente elevados impuestos que se requieren para pagarla.

En muchos sentidos, éste es un modelo atractivo, pero es poco probable que funcione en los países más pobres y menos ordenados del sur y centro de Europa.

Aunque Alemania posee el dominio en la actualidad, las relaciones de poder cambiarán rápidamente en caso de que se contenga la crisis del euro. Una vez que Alemania suscriba las garantías financieras irrevocables para las deudas de otros países de la zona euro, las condiciones políticas que ha impuesto quid pro quo seguramente se suavizarán.

Es casi seguro que, por ejemplo, las sanciones presuntamente “automáticas” por el incumplimiento de las normas presupuestarias, que es probable que Alemania se gane a cambio de sus garantías financieras, sean rápidamente ignoradas al igual que lo fue la “cláusula de no rescate” que establecía que los miembros de la eurozona nunca garantizarían las deudas de los demás.

Lo mismo puede suceder respecto a la insistencia de Alemania en que la armonización de la UE debería ser más controlada por los líderes nacionales en las cumbres, en lugar de por los comisarios de la UE en Bruselas.

La Comisión posee el único mecanismo para la implantación de las decisiones intergubernamentales y la historia de la UE sugiere la pronta adquisición del control total. Además, los demás miembros de la eurozona están decididos a no ser gobernados por Alemania, ni tampoco por una junta directiva franco-alemana.

Ellos garantizarán el rápido traslado de las principales responsabilidades para el gobierno económico a la Comisión una vez que Alemania suscriba las garantías irrevocables para la estabilidad financiera del euro y, por consiguiente, pierda su poder de veto.

Si hablamos de vetos, debemos remontarnos a la posición de Reino Unido. El Gobierno británico considera que la preferencia alemana por los mecanismos intergubernamentales es muy tranquilizadora y por tanto se muestra impasible ante la evolución de la UE respecto a la eurozona.

Pero es ilusorio pensar que Gran Bretaña pueda evitar una posterior integración de la Unión Europea. Dado que los 17 países miembros de la eurozona se inclinan inexorablemente hacia una unión económica y política, los intereses de este bloque unido adquirirán un mayor dominio en todas las instituciones de la UE.

Los países ajenos a la zona euro, concretamente Gran Bretaña, deberán, pues, afrontar la realidad de una Europa con distintas velocidades, con un núcleo federal completamente integrado y una coalición mucho más holgada de socios comerciales en el exterior.

Esta visión de una Europa más holgada es digna de elogio, pero es justo aquello que los sucesivos gobiernos británicos han intentado durante décadas evitar. Ahora es una realidad incuestionable.

(Anatole Kaletsky. Director adjunto y jefe de Economía del diario The Times. ©)

- Leon Brittan: “Londres no dejará que la eurozona le ponga barreras” (Expansión - 19/2/11)

(Roberto Casado - Londres)



A simple vista, el Gobierno británico parece estar totalmente alejado del debate entre los países de la eurozona para dotar de más estabilidad económica y fiscal a la Unión Monetaria. El actual primer ministro, David Cameron, defiende con ardor la independencia de la libra esterlina frente al euro y rechaza cualquier posibilidad de reforzar la integración política o económica de Reino Unido con el resto de la Unión Europea.

Pero poco después de que la crisis de Grecia provocara el inicio de la tormenta fiscal en la periferia europea, Cameron rescató para la vida pública británica a un experto en la situación del continente. En septiembre de 2010, el primer ministro nombró como su asesor económico internacional a Leon Brittan, un veterano político de 71 años que fue vicepresidente de la Comisión Europea entre 1989 y 1999.

En una entrevista con “Expansión”, Brittan revela que desde Londres se sigue con más interés del que parece la discusión en la eurozona para alcanzar un nuevo “pacto por la competitividad”, por el que los países que comparten la moneda única podrían incrementar su coordinación en política económica y presupuestaria.

“Dentro de los diversos tratados de la Unión Europea, en algunos de los cuales participé de forma activa en las negociaciones, hay espacio para una mayor cooperación para aquellos países que quieran ir más intensamente y más rápido en su integración. Y no podemos tener ninguna objeción contra ello.

Si los países quieren hacerlo, siempre dentro de los tratados, pueden hacerlo. Pero no dejaremos que se cambien las reglas ni los tratados, ni permitiremos que la eurozona construya barreras económicas o comerciales con el resto de países de la Unión Europa o con el resto del mundo”, afirma Brittan.

Por el momento, según lo que va trascendiendo de las negociaciones lideradas por Francia y Alemania, “no parece haber riesgos para la posición de Reino Unido. Creo que los miembros de la eurozona son conscientes de que no pueden pasar ciertas líneas”, indica el ex comisario europeo.

Pero el principal problema para Reino Unido por el proceso de transformación de la eurozona puede llegar, más que por la aparición de nuevas barreras comerciales en la Unión Europea, por el mantenimiento de las que ya existen. Según Brittan, “el nivel de exportaciones entre Reino Unido y el resto de países de la Unión Europea está un 45% por debajo de su potencial, como consecuencia de barreras no tarifarias que las empresas británicas encuentran para vender en el continente”.

Eso supone, según un estudio encargado por el Gobierno británico, que las compañías de Reino Unido dejan cada año de exportar unos 80.000 millones de libras (96.000 millones de euros) al resto de Europa. Las empresas británicas achacan esa situación a los obstáculos regulatorios y legales que encuentran para expandirse dentro del denominado mercado único.

En el caso de España, las rémoras proteccionistas de este país reducen cada año en unos 12.000 millones de euros las exportaciones de Reino Unido, según las cifras que manejan Brittan y el Ministerio de Comercio e Industria británico. Esta cifra más que duplica los alrededor de 10.000 millones de euros que las compañías británicas vendieron en España en 2010.

Esta cifra es muy inferior a los 14.000 millones de 2007, antes de la crisis. Brittan admite que “el recrudecimiento de la crisis fiscal y la incertidumbre económica afectó a las relaciones comerciales entre España y Reino Unido, pero ahora están mejorando”.

Al margen de la coyuntura, Brittan explica que la prioridad para impulsar Europa es “avanzar en el desarrollo del mercado único para acabar con las barreras existentes y facilitar así que el continente vuelva a tener una etapa de crecimiento”.



Para empezar, Londres se conformaría con “una aplicación real de la directiva de servicios, que tendría unos beneficios de entre 4.000 y 6.000 millones de libras anuales”, indica Brittan. Según el Gobierno británico, todavía existen en los países europeos unos tres mil requerimientos distintos para desarrollar negocios “en áreas como la contabilidad, la arquitectura y otros servicios profesionales, donde las firmas de Reino Unido tienen una gran experiencia”.

Para empujar esos planes, Brittan dice que “el Gobierno español puede ser un buen amigo, pero igual que lo son el resto de países de la Unión Europea”.

Leon Brittan también quiere convencer a la Unión Europea de un aumento de sus acuerdos comerciales con otros países del mundo. “Creo que no hace falta exigir reciprocidad a otros países para abrir nuestras fronteras”, dice el ex comisario.

De Thatcher a Cameron...y Clegg

Leon Brittan nació en Londres en 1939. Licenciado en Derecho por la Universidad de Cambridge, inició su carrera política en el Partido Conservador en los años sesenta. Cuando en 1979 Margaret Thatcher llega al poder, Leon Brittan es nombrado ministro de Interior, y luego pasa por las carteras de Economía y Comercio.

Pero un escándalo por un contrato de compra de helicópteros provocó la dimisión de Brittan en 1986, por lo que dos años después saltó a Bruselas como representante británico en la Comisión Europea. Allí se mantuvo diez años como vicepresidente con varias funciones. Nick Clegg, el actual vice primer ministro británico, fue uno de sus ayudantes en Bruselas.

Tras volver a Londres en 1999, Brittan se desligó de la vida política activa, aunque fue nombrado miembro de la Cámara de los Lores. También es consejero del banco suizo UBS, puesto que ha dejado mientras asesora a David Cameron.

- Anatole Kaletsky: Europeos Creativos 4, Anglosajones recortadores del gasto público 0 (El Economista - 4/7/11)

(Por Anatole Kaletsky)

Qué justicia poética. Barack Obama y David Cameron reafirmaron recientemente la “relación esencial”, una conexión de mentes a través del Atlántico que ha dado forma al pensamiento geopolítico y económico del mundo desde aquella relación especial mantenida por Ronald Reagan y Margaret Thatcher.

Y justo cuando los líderes estadounidense y británico hacen esto, la principal alternativa para la visión anglosajona del mundo -el federalismo europeo de Jacques Delors y Helmut Kohl- cae en una angustia mortal con la inminente quiebra de Grecia, que podría ser seguida de cerca por Irlanda, Portugal y España.

Justicia poética, sin duda, pero quizá de un tipo inesperado. ¿Podría ser que la confianza en el modelo anglosajón de gobierno, que ha disfrutado de una reactivación inesperada tras la crisis de 2008, esté alcanzando el punto en el que el orgullo desmedido acarrea su justo castigo? ¿Será posible que las actuales tribulaciones de Europa no sean sólo la angustia mortal del viejo euro, sino las contracciones del parto de una nueva federación europea que podría ser un ejemplo para el mundo? Hace poco presidí una sesión de la Cumbre Económica de Múnich, organizada por el Ifo, el prestigioso instituto alemán de investigación económica. El título de la conferencia, El papel del Estado en un mundo globalizado, llamó la atención sobre el expansivo abismo entre el razonamiento europeo y el anglosajón.



Para los europeos de todas las persuasiones políticas, está claro que redefinir una relación nueva y más creativa entre el Estado y el sector privado es el principal desafío del período posterior a la crisis. La creencia en la intervención constructiva del Estado es, en su caso, todavía mayor entre los partidos conservadores a favor de la empresa que actualmente gobiernan en Alemania, Suecia y otras triunfantes economías del norte de Europa que entre su oposición socialdemócrata, influida aún por una visión marxista del mundo.

Intromisión estatal

En Múnich, por ejemplo, Anders Borg, el brillante ministro sueco de Economía, apuntó con precisión de láser a los cruciales papeles del Gobierno en la gestión activa de la demanda económica, subvencionando el pleno empleo, financiando la inversión e investigación en infraestructuras, mejorando la educación y diseñando redes inteligentes de seguridad para el bienestar.

Los hombres de negocios alemanes hablaron con entusiasmo de las oportunidades creadas por una inversión patrocinada por el Estado en energía solar y las inteligentemente diseñadas subvenciones laborales que previnieron una crisis de desempleo posterior a Lehman como la de EEUU. En contraste, los portavoces de Estados Unidos y Gran Bretaña repitieron el mantra de los recortes fiscales, las reducciones del déficit y la desregulación laboral, citando la interferencia del Ejecutivo como la raíz de todos los males económicos.



Mientras escuchaba al Sr. Borg y a Hans-Werner Sinn, el famoso defensor del libre mercado del Ifo, deshacerse en elogios sobre los cuatro papeles indispensables del Gobierno -estabilización, regulación, distribución y provisión de bienes públicos- me di cuenta de que la reinvención del capitalismo que la crisis ha hecho necesaria puede acontecer principalmente en la Europa continental, más que en Gran Bretaña o EEUU.

Cuatro grandes motivos



Hay cuatro grandes motivos por los que el período venidero podría pasar sorprendentemente a la historia como la década de Europa, si no, incluso, como el siglo europeo. El primero es que la actual crisis financiera sólo puede resolverse dando otro gran paso hacia la integración económica y política entre los miembros de la zona euro. Casi sin duda se creará una federación europea a escala completa si la única alternativa es la quiebra del euro. ¿Pero triunfará económicamente esa federación? Esto nos lleva al segundo motivo.

Europa lo ha hecho mucho mejor que EEUU a la hora de producir los bienes y servicios demandados por China, India y las demás naciones emergentes, que alimentarán el crecimiento en las décadas futuras. Las exportaciones de la UE a China, por ejemplo, son el doble de las estadounidenses y crecen más rápido, a pesar de la ventaja competitiva disfrutada por los exportadores estadounidenses gracias a un dólar débil. Parece que las herramientas de maquinaria alemanas son sencillamente mejores, mientras que a la creciente clase media los productos de lujo franceses, e italianos les resultan mucho más atractivos que los estadounidenses.

Cuando estuve en Hong Kong, las boutiques de Hermès y Armani tenían sistemas de cola para impedir que las masas de turistas chinos estuvieran esperando pacientemente en el exterior. Por su parte, el establecimiento de Tiffany's parecía bastante vacío. ¿Y hay alguien fuera de EEUU que verdaderamente prefiera un Cadillac o un Hummer a un Mercedes o un BMW?



El tercer motivo de optimismo es que Europa se ha hecho clarísimamente competitiva en costes, no sólo por el crecimiento de la productividad y la restricción salarial en Alemania, Suecia y los demás países nórdicos actualmente en auge, sino también por la integración de trabajadores de Europa del Este de bajo coste en el sistema industrial dirigido por Alemania. Los trabajadores polacos, húngaros y eslovacos han recortado los costes de las empresas alemanas, de la misma forma que México ha recortado los costes para las empresas estadounidenses, pero los niveles educativos y la infraestructura de Europa del Este son muy superiores. Otra gran ventaja es que Europa es geográficamente compacta. La distancia de la sede de VW de Wolfsburg a Poznan, donde se fabrica el Passat, es sólo un sexto de la que hay de Detroit a Monterrey.

Finalmente, y lo que es más importante, Europa se encuentra perfectamente preparada para desarrollar un nuevo modelo de capitalismo gracias a la cooperación, más que la confrontación, entre empresas y acuerdos gubernamentales con tradiciones políticas europeas de economía mixta. En Estados Unidos, el ascenso del Tea Party y el atasco político de Washington sugieren que para superar el dogmatismo del libre mercado se precisará otra crisis todavía mayor que en 2008. Por su parte, en Europa ya hay señales de éxito para los nuevos modelos de capitalismo de economía mixta.

Dependencia capitalista

Como señaló el Sr. Borg, Suecia estabilizó su economía rápidamente después de la crisis mediante el uso de fuertes estímulos fiscales y monetarios, junto con políticas muy activas en el mercado laboral. Y lo que resulta más impresionante, ha contenido los costes a largo plazo de un Estado del Bienestar muy generoso y ha estabilizado el gasto sanitario a sólo la mitad del nivel estadounidense, logrando, al mismo tiempo, mejores resultados médicos.

Suecia ha conseguido estos milagros tan aparentes combinando el acceso universal garantizado por el Estado con elementos de la provisión de la empresa privada, no sólo en asistencia sanitaria, sino también en educación y otras funciones tradicionales del Estado.



Unos compromisos tan creativos entre el mercado y el Estado serían imposibles en la tradición anglosajona. Sin embargo, probablemente el futuro del capitalismo dependa de este tipo de colaboración.

(Anatole Kaletsky. Director adjunto y jefe de Economía del diario The Times)



- Matthew Lynn: Las economías anglosajonas se las arreglan solas (El Economista - 26/9/11)
(Por Matthew Lynn)
Lo que se debe saber sobre la economía global actual es muy sencillo. No es el salvaje oeste ni hay gente paseándose por la ciudad con un revólver de seis cartuchos.
Sin embargo, cada vez que uno abre el periódico, ojea una web nueva o lee un informe de investigación de algún gran banco, un economista de aspecto grave se queja de que “nos estamos quedando sin munición”.
Es el nuevo lema del momento: no quedan herramientas capaces de levantar una economía global que claramente se está ralentizando, dicen. Los bancos centrales no pueden recortar más los tipos. Los Gobiernos no pueden aumentar más los déficits. Hasta el colosal lanzacohetes de la escuela económica del proyectil -la facilitación cuantitativa- está descartado por ahora.
¿Y qué más da? Esto no es una guerra de pistoleros ni hay nadie en los búnkeres. En realidad, es bueno que nos hayamos quedado sin balas porque las medidas de estímulo artificial de los bancos centrales y los políticos han sido parte del problema, no de la solución.
Bajo la superficie, las dos grandes economías anglosajonas -Estados Unidos y Gran Bretaña- progresan hacia la reducción de unos niveles excesivos de deuda que eran la raíz del problema. En cuanto pierdan el gusto por las soluciones rápidas, podrán añadir un par de políticas más (bajar los impuestos y menos burocracia, por ejemplo) y sus economías volverán a estar en forma.
No puede seguir inflando
El esquema de la munición ha sido inevitable. Antes del discurso del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, en Jackson Hole, los expertos mercadólogos buscaban a la desesperada cualquier señal de un nuevo jadeo capaz de reavivar la economía. ¿Imprimir más dinero? ¿Comprar bonos con mayor caducidad? ¿Títulos o propiedad inmobiliaria directa? ¿O incluso bonos españoles o italianos? Todo se barajaba como posibles opciones para el Fed. Al final, lo único que obtuvimos entonces fue una declaración bastante sobria de dónde está la economía y adónde va. Por lo general, se describió en un tono negativo, pero no es verdad.
La buena noticia es que ya no se puede seguir inflando la economía. Las dos grandes economías anglosajonas se han pasado una década entera haciendo exactamente eso. En 2001, cuando George W. Bush accedió a la presidencia, EEUU tenía una deuda de 5,9 billones de dólares. Ahora supera los 14. La deuda de Reino Unido alcanzaba los 290.000 millones de libras en 2000. Ahora es de 1,033 billones. ¿Y qué hemos conseguido con eso? ¿Se ha reducido el paro, aumentado la productividad o estrechado los déficits comerciales? No.
En realidad, los interminables programas de estímulo han empeorado las cosas. El mundo atravesaba una crisis de deuda y la solución, como cualquier persona podría haberle dicho, premios Nobel de Economía aparte, no era más deuda, sino menos.
Cuál es la solución
Pongamos el caso de Reino Unido. En 2008, según los cálculos del McKinsey Global Institute, si sumamos las deudas de los consumidores, corporativas y personales, los británicos debían, en total, de una forma u otra, nada menos que el 489 por ciento del Producto Interior Bruto. El caso de Japón no era mucho mejor, con una deuda total del 459 por ciento del PIB. Estados Unidos era algo más comedido, con una deuda total justo por debajo del 300 por ciento del PIB. Las cifras eran pasmosas en todo el mundo desarrollado.
El mal que sufrimos es el de los balances averiados. Consumidores, Gobiernos y ciertas ramas del sector corporativo -principalmente los bancos- se tambalean bajo una montaña excesiva de deuda que les aplasta. Las empresas no invierten, los ciudadanos no gastan e incluso los Gobiernos se muestran reacios a la expansión. ¿La solución? Reducir gradualmente la deuda y mejorar el balance. Y eso precisamente es lo que está ocurriendo. “Los hogares también han hecho progresos en la reparación de sus balances: ahorran más, piden menos prestado y están reduciendo la carga de los pagos de deudas e intereses”, comentó Bernanke recientemente.

Bien. Según las cifras de la Reserva Federal de Nueva York, la deuda total de los consumidores en EEUU se sitúa en 11,4 billones de dólares, con una reducción de 1,08 billones (el 8,6 por ciento) frente a su máximo en el tercer trimestre de 2008. Algo parecido está ocurriendo en Reino Unido. De acuerdo con los últimos datos del Banco de Inglaterra, los hogares británicos arrojan un excedente financiero del 2 por ciento del PIB, frente al -6 por ciento en la cima de la burbuja crediticia. Allí y en EEUU se sanean poco a poco los balances.
La deuda se reduce en términos absolutos, y eso no es todo. En términos nominales, la caída es más rápida aún. La inflación en EEUU se sitúa actualmente en el 2,8 por ciento; en Reino Unido es del 4,4 por ciento. Y ésas sólo son las cifras oficiales, las reales pueden ser más altas. Puede ser negativo en muchos sentidos, pero también erosiona la deuda muy deprisa. Añadamos las dos cosas -la reducción absoluta y la evolución de los IPC- y la deuda volverá a ser controlable bastante pronto. No este año ni el que viene (recuperarse de una burbuja de deuda no es fácil en ningún caso), pero en 2013 y 2014 la salud de ambas economías podría tener mucho mejor aspecto.
Los mercados se pondrán al día
A pesar de tanto pesimismo frente a la economía global, a un nivel básico, las economías anglosajonas se están arreglando. Mientras sigan evitando la opción fácil de más medidas de estímulo, resurgirán a su debido tiempo en condiciones mucho mejores. Si esto se une a varias reformas estructurales (impuestos más bajos y menos restricciones a los empresarios), incluso podrían acabar definitivamente sanas a mediados de esta década incluso. Teniendo en cuenta lo mal que estaban en 2008, sería un resultado impresionante.
Los mercados bursátiles seguirán subiendo y bajando como tienen por costumbre, pero lo que cuenta a medio plazo es la fortaleza económica fundamental, y ésa mejora lentamente. Al final, hasta los mercados se pondrán al día. Eso sí, siempre que dejen de apelar a la munición para resolver los problemas económicos.
(Matthew Lynn. Director ejecutivo de Strategy Economics. Esta tribuna también aparece en Market Watch.com)




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