Paper El “Big-cuent” del Bitcoin (¿de “burbu-giles” a “gili-coins”?) Introducción y cuenta la historia…



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27/6/11)

Es una nueva divisa, aún en etapa experimental, pero con la que ya se realizan transacciones comerciales, procesos de compra y venta de bienes y servicios, así como transferencias internacionales.

Se llama Bitcoin y para quienes la desarrollan y promueven es la divisa del futuro, la que mejor responde al adelanto tecnológico y, de paso, la que puede eliminar la intermediación de bancos y gobiernos.

Qué son

Las bitcoins fueron creadas por expertos en computación, hace dos años, como una moneda ajena a controles gubernamentales o de bancos centrales.



Existen alrededor 6,5 millones de bitcoins en circulación.

¿Cómo funciona?

Amir Taaki, cofundador de Bitcoin Consultancy, explicó en entrevista con BBC Mundo que para comprar bitcoins “es necesario buscar a alguien que los tenga, como cuando se va a buscar a alguien que tenga euros, y hacer el intercambio con tus dólares o la moneda que tengas”.

Otra vía es “ir a una empresa establecida como plataforma para la gente que hace estos intercambios, como Tradehill, Bitcoin7, o Britcoin”. Estos sitios, explicó Taaki, operan como ventanilla de intercambio divisas.

Las transacciones son de uno a uno y cada parte tiene una “billetera virtual” desde la que puede enviar bitcoins o recibirlos y, si quiere, cambiarlos a dólares u otra divisa.

Tecnología “subversiva”

Dado que se trata de una “divisa virtual” que existe sólo en dígitos y no en papel, estos intercambios o transferencias sólo se pueden realizar en una computadora. El sistema funciona a través de una gran base de datos descentralizada, en la que cada transacción es verificada.

“La base de datos registra la historia de todos los flujos de dinero que se realizan desde el mismo origen de los bitcoins”. Así se evita la necesidad de una autoridad central que controle la propiedad de contratos. Según Taaki se trata de una tecnología subversiva, de código abierto, “que se sitúa en la misma tradición libertaria” del protocolo BitTorrent, para intercambio descentralizado de archivos digitales de gran tamaño, o del sitio de filtraciones de documentos clasificados WikiLeaks.

Bitcoins es la respuesta a la necesidad de crear “un sistema monetario no basado en leyes o reglas, sino en matemáticas y criptografía, que no necesita de ninguna autoridad para ser establecido”, señala Taaki. “¿Por qué depositar toda nuestra confianza en los bancos?”, cuestiona el programador. “Ellos nos piden todos nuestros detalles y sólo falta que nos saquen una muestra de sangre. Es mejor confiar en un código matemático encriptado, con un diseño elegante y que no pide almacenar nuestra identidad”.

Aunque todas las transacciones se guardan en la base de datos de bitcoins como forma de verificación, explica Taaki, los individuos mantienen el anonimato. “Lo que se registra es el intercambio -para evitar fraudes y doble uso- no quién hizo la transacción”.

La ventaja del anonimato y la aparente solidez criptográfica del sistema ha hecho que en pocos meses se expanda el número de usuarios y sitios de intercambio y promoción de esta divisa. Los gobiernos y los medios de comunicación empiezan a prestar atención a esta economía, pese que sigue estando restringida a gente hábil con las computadoras.

Esta es su principal limitante: el nivel técnico que se necesita para usar los bitcoins. Expedir, comprar o vender un bitcoin es una tarea muy ardua y difícil, toma tiempo y, actualmente sólo un experto en operaciones y cálculos computacionales es capaz de usar el sistema. “La energía para producir un solo bitcoin es tan vasta que hay programadores que crean sistemas especiales de refrigeración para sus computadoras o incluso llegan a establecer granjas completas de computadoras para realizar esas operaciones”, dice Taaki.

Con ambición global

Es aún un experimento de hackers y programadores, pero tiene ambiciones globales. Taaki, cuya consultoría tiene sede en Londres, asegura que la comunidad de expertos en bitcoins basada en el Reino Unido, tiene como meta crear un sistema amigable para el usuario común, fortalecer la seguridad de los programas, impulsar la regulación de la divisa y empezar a educar al público sobre la naturaleza y potencialidades de esta divisa.

“Somos los únicos que estamos impulsando la regulación. Tenemos abogados, expertos bancarios y estamos hablando con las autoridades financieras de este país. Tenemos que preparar el terreno para darle base legal a este sistema”. “Los bitcoins no se crearon para facilitarle la vida al mercado negro o al mercado ilegal de drogas, como algunos señalan, sino para facilitar a los ciudadanos las transferencias de dinero rápidas y sin costo”.

En el lado opuesto del argumento se ubica Tim Leunig, profesor de Historia Económica de la London School of Economics (LSE), quien no vacila en señalar que estas monedas virtuales esencialmente “no tienen ningún sentido”. “Tenemos divisas perfectamente adecuadas, que conocemos y entendemos y funcionan como depósitos de valor. Por tanto, realmente no necesitamos una divisa que no está adecuadamente respaldada por el gobierno, que no es ampliamente aceptada y que no tiene muchas de las características de un dinero real”, dijo en entrevista con BBC Mundo.

De acuerdo con el experto, el hecho de que en la era de internet los sistemas de manejo de dinero sigan recurriendo a métodos que se remontan a tiempos medievales -como el uso de metal, de monedas físicas, de oro- no los hace necesariamente malos.

“Aún vivimos en casas hechas de ladrillo y funcionan muy bien. Podríamos usar plástico de alta tecnología para hacer nuestras casas, pero no lo hacemos porque el ladrillo funciona bastante bien. Admito que hay cosas que cambian, como los lectores digitales de libros, usamos coches y aviones y no caballos o botas. Algunas veces la tecnología cambia nuestras vidas, pero no siempre”, afirma.

Leunig no cree que las divisas virtuales como bitcoins vayan a cambiar algo, porque, afirma, “todas las divisas reales son también ya virtuales”. “Puedo transferir dinero a cualquier lado del mundo, ahora hago transacciones bancarias en internet en cuestión de minutos. Puedo donar US$ 10 a una organización de caridad a través de mi celular sólo con enviar un mensaje de texto y de mi cuenta salen US$ 10”. “Si el sistema de bitcoins planea un futuro más seguro y sólido, ¿qué me ofrece que no me ofrezca ya mi banco de la esquina?”.

El experto insiste en que “para la mayoría de nosotros”, las instituciones financieras son una cosa útil, más que un problema. “Pongo mi dinero en el banco y el banco no lo pierde. Saco mi dinero del banco y el banco me lo da”. “Admito que los bancos son aún torpes con las transferencias internacionales, pero eso va a cambiar y, en algún momento van a dejar de cobrar de manera exagerada a la gente que envía dinero a nivel internacional. De hecho empieza ya a bajar el precio, pero aún falta mucho, lo admito”.

Aunque los promotores de bitcoins piensan que esa divisa virtual podría ser de beneficio para los mismos bancos como medio para abaratar las transferencias internacionales, el analista Leunig mantiene su escepticismo y señala que esas “supuestas divisas” van ser víctimas de su propio éxito. “Un día tendrán que cubrir sus gastos de personal, energía, seguridad y de pago de impuestos. No creo que si quieren pervivir se mantengan como instancias meramente altruistas”.

Colapso


El valor de los bitcoins colapsó en algunos mercados cuando hackers irrumpieron en MT.GOX uno de los sitios que administran las transacciones con esta divisa virtual. Su valor, cayó en unas horas de alrededor US$ 17 a casi cero, después de que los atacantes virtuales inundaran el mercado con dinero digital. El ataque afectó sobre todo a los que usaban MT.GOX para transacciones. Según fuentes consultadas por BBC Mundo, otros programadores de bitcoins le habían advertido al sitio varias veces que tenía problemas de seguridad.

El aumento del comercio electrónico, el auge de las redes y los juegos sociales y el mayor uso de internet han traído consigo una ebullición de monedas virtuales”... Qué es una moneda virtual y por qué importa (BBCMundo - 19/10/11)

Se trata de divisas digitales que se pueden ganar o comprar y son usadas para adquirir bienes virtuales o reales o como una forma de intercambiar servicios o realizar transacciones. Se espera que los ingresos por la venta de bienes virtuales alcancen los US$ 6.000 millones en EEUU en 2013.

Y más allá del entretenimiento digital hay quienes creen firmemente que el futuro de la economía pasa por un sistema de transacciones digitales que no requiera intermediarios bancarios.

La primera ola de su empuje viene de la arena comercial. La compra de bienes virtuales ha sido una realidad para video jugadores desde hace años, pero la llegada de un elemento social catapultó su popularidad. El auge inicial de Second Life permitió que su moneda -Linden dollars- se cambiara libremente por dólares y registrara algunas transacciones en el mundo real. Pero su impacto es meramente anecdótico si se compara con lo que vino después.

La popularidad de las redes sociales y los juegos que en ellas habitan han elevado los bienes virtuales a la categoría de productos de primera necesidad en el mundo virtual. Los usuarios quieren tener más, lo más rápido posible (cualquier parecido con la vida real es pura coincidencia), y están dispuestos a pagar dinero real a cambio de divisas digitales. El 28% de los jugadores sociales en Estados Unidos y el Reino Unido han usado dinero real para comprar bienes virtuales.

Facebook y sus “credits” son un ejemplo, pero no el único. Cualquier valor digital como una tarjeta de regalos de iTunes o Amazon que intercambia dinero por un bien virtual, no tangible es parte de esta economía. Las empresas se han dado cuenta de las oportunidades que este escenario representa más allá de un sistema de transacciones. Algunas están usando las monedas virtuales como un mecanismo para atraer más usuarios. En vez de venderlas se las regalan si observan un video publicitario, el trailer de una película o visitan la página de un anunciante. Los usuarios ganan divisas que pueden intercambiar por objetos virtuales y las empresas ganan una audiencia cautiva que les da dinero a cambio de publicidad.

Otras usan las monedas virtuales como la base de sus programas de lealtad en la que dan créditos a sus clientes por realizar más de una compra en su empresa, entre otras promociones. Algunas más logran que sus consumidores respondan encuestas a cambio de divisas digitales. Pero más allá de la esfera de la mercadotecnia, la moneda virtual también cuenta con un grupo de entusiastas que ven en ella el futuro de la economía global. Para ellos la posibilidad de crear una divisa digital que pueda deshacerse de intermediarios bancarios es el camino hacia adelante.

Una de sus caras más visibles es Bitcoin, una moneda virtual creada a partir de la capacidad de procesamiento de una computadora. Cada moneda cuenta con un sofisticado nivel de codificación que la hace única y en teoría no se puede saber la identidad de su dueño -a menos que éste la revele- pero si se puede saber cuándo cambio de manos en una transacción.

En sus inicios la gente se entusiasmó con la idea y poco a poco la moneda comenzó a cobrar fuerza hasta cotizarse a razón de US$ 31 por Bitcoin en junio. A partir de ahí ha ido cayendo sistemáticamente hasta alcanzar algo cercano a US$ 1 por BitCoin. Muchas personas la están dando por muerta, aunque en términos financieros su valor sigue siendo fuerte considerando que en enero de 2011 se cotizaba a US$ 0.01 por moneda.

Lo más novedoso de Bitcoin es el hecho de que su origen y destino son digitales. Cada persona crea su moneda -lo cual no es fácil- y entre más divisas hay más difícil es generarlas. No hay intermediarios y las transacciones se realizan entre usuarios. Por supuesto una iniciativa como esta genera aún muchas incertidumbres.

Por un lado está el área legal dado que en muchos países aún no están claros los derechos y alcances de empresas que usan divisas digitales. ¿Tienen fecha de expiración? ¿Qué pasa si alguien las roba? Estos son algunos ejemplos de las interrogantes al respecto.

Y también hay una preocupación por el impacto que este tipo de monedas puede tener en el sistema financiero del mundo real. A diferencia de los billetes y monedas que son regulados por bancos centrales, la creación de divisas virtuales no está regulada y no cuenta con un límite. Bajo esa lógica de pensamiento, sin regulación la inflación del mundo real podría fácilmente trasladarse a la arena virtual.

China, por ejemplo, prohibió en 2009 el uso de monedas virtuales para adquirir bienes reales ante el temor de que estas transacciones impactaran la economía real. Corea del Sur, por su parte, le dio el mismo valor a ambas monedas pero las transacciones virtuales deben pagar impuestos.

Es difícil saber cuál es el futuro de estas monedas, pero parece claro que generan reacciones encontradas. En una conversación global en Google+ las opiniones se dividieron. Algunos dijeron que nos estamos moviendo hacia allá y que es inevitable. Otros apuntaron que la adopción de una divisa puramente digital podría incrementar la pobreza.

Al igual que internet facilitó el ascenso del comercio electrónico, también condujo a la aparición del dinero electrónico, monedas que sólo existen en formato digital”... Divisas electrónicas: ¿ejemplo de valentía o refugio para criminales? (BBCMundo - 14/2/12)

Sus defensores aseguran que revolucionarán el suministro global de dinero, pero los críticos insisten en que son un imán para pillos.

Monedas virtuales tales como la bitcoin (una moneda electrónica descentralizada concebida en 2009 por Satoshi Nakamoto), el oro electrónico y la reserva liberty (un procesador de pago por internet) permiten a las empresas y los individuos transferir fondos por todo el mundo y evitar las tasas de administración que cobran bancos o gobiernos.

Para ingresar o retirar fondos de una cuenta de moneda digital, se pueden utilizar transferencias bancarias, tarjetas de crédito, servicios como Western Union, giros, cheques o depósitos locales en efectivo.

Cuando se abre una cuenta bancaria, generalmente se debe proporcionar alguna prueba de identidad y una dirección, mientras que al registrarse ante un proveedor de divisa digital sólo se necesita una dirección de IP (protocolo de internet).Esto hace que el sistema quede expuesto al abuso.

“Cuando se trata de narcotraficantes de alto nivel, ellos confían en el dinero en efectivo”, explica el agente de policía británico Mick Jameson, experto en fraude por internet. “Cualquier transacción que se produzca en un entorno donde las personas utilizan métodos para permanecer en el anonimato dificulta la aplicación de la ley”, añade.

Pese a los fallos de seguridad como la reciente intrusión en un cambio de divisas de Nueva York, que condujo al robo de bitcoins valorados en US$ 250.000, sus defensores aseguran que la tecnología básica de esta moneda es segura. “Conforme los consumidores adquieran confianza, esto puede transformar el comercio global”, dice Donald Norman, cofundador de Bitcoin Consultancy.

Norman admite que los proveedores de infraestructura para la divisa bitcoin no han asegurado sus sitios de internet lo suficientemente bien, pero sostiene que la situación mejorará. “Recuerdo que cuando era más joven, la gente decía que no había que utilizar la tarjeta de crédito en internet porque había riesgo de robo. En realidad lo que ocurrió es que la gente se dio cuenta de que no debía utilizar la tarjeta de crédito online en sitios que no les inspiraran confianza”, explica.

“Bitcoin ha sido adoptada por aquellos que son muy diestros tecnológicamente y necesita gozar de cierto nivel de facilidad de uso para poder alcanzar su segunda fase de implementación”, asegura. Norman insiste en que el sistema de pago es tan seguro como las transferencias bancarias internacionales.

“Los comerciantes no aceptan fondos sin ciertas confirmaciones”, dice. “Si hubiera una sola confirmación, me sentiría muy muy seguro”, sostiene. “Si estuviera vendiendo la casa, querría unas cuatro confirmaciones, pero esa es mi paranoia”, agrega.

“En mi trabajo anterior, solía confiar en transferencias internacionales y tenía que pagar US$ 40 cada vez que quería expandir los frutos de mi trabajo”, recuerda. “Eso era el 1% de mis ingresos, ¿para qué? Era un pago para intentar detener la actividad criminal como el lavado de dinero. El sistema bancario está haciendo un trabajo absolutamente terrible”, denuncia.

Pero admite que bitcoin atrae a muchas personas indeseables. “La gente será timada, pero eso ocurre con cualquier moneda”, defiende. La razón por la que las divisas digitales son tan baratas se debe en parte a que no están reguladas, lo que puede convertirlas en el refugio perfecto para estafadores y quienes blanquean dinero.

El economista griego Yanis Varoufakis asegura que en Estados Unidos incluso algunos restaurantes y tiendas aceptan bitcoins. “En otras circunstancias, por ejemplo en juegos de video como Eve Online, la compañía que pone en marcha el juego es la misma que emite la moneda y se convierte de forma efectiva en un banco central privado”, detalla.

Varoufakis apunta que cuando una corporación privada controla una moneda, tiene que haber confianza en su capacidad para cuidar el crédito de sus clientes. “Si se crea una moneda cuyo propósito es permanecer sin regulación y dicha moneda adquiere más valor y su tasa de cambio con el dólar o la libra esterlina sube, en ese caso atraerá a todo tipo de personas que quieran blanquear su dinero ganado de forma ilícita”, señala.

Sin embargo, hay personas a quienes les gusta la idea de una moneda que puentee los hombres de gris que han controlado todo hasta ahora. Varoufakis cita la crisis de la eurozona como ejemplo de una situación en la que una divisa digital puede ser preferible a otras opciones más establecidas. “Si Grecia fuera a reconstituir su propia moneda, necesitaría al menos ocho meses para hacerlo”, explica.

“Las divisas digitales se pueden crear con el toque de un botón. Aunque no escapan a la necesidad de una regulación”, añade. Además, las monedas digitales son divisas globales, algo que genera muchos interrogantes en relación con los impuestos, ¿en qué país se pagan?

“Si eres un libertario y piensas que los impuestos equivalen a un robo, no te preocupa mucho esta cuestión, porque la respuesta que recibirás es ‘bueno, no pongamos impuestos y permitamos que los distintos Estados se marchiten’”, sostiene. “Pero si por el contrario, crees que los estados son fundamentales para mantener un comportamiento civilizado y que haya regulación, hay un problema”, precisa.

Varoufakis no les recomendaría a los ciudadanos griegos que conviertan sus euros en divisas digitales. “Les sugeriría que los ingresaran en un banco alemán”, concluye.

Los bancos centrales, preocupados por esta moneda que escapa a su control

El bitcoin, a casi 20 dólares en la tarde del martes. Hace un par de meses se podía cambiar en Mt. Gox (la mayor casa de cambio de esta moneda virtual), a 5,88 dólares. Aun así no es la cotización más alta (ni más baja) de la historia de esta moneda nacida en Internet hace cinco años. En noviembre de 2011 alcanzó los 29,58 dólares y unos meses antes había caído a los 2,14”... Bitcoin, la moneda virtual se hace real (El País - 29/1/13)

“La caída en las fluctuaciones del bitcoin tiene mucho que ver con los robos en los sitios de cambio de estas monedas virtuales; pero no por una desconfianza de la gente en el bitcoin”, explica David Ávila, de la sociedad S21sec, dedicada a la seguridad en el mundo digital.

Bitcoin es una moneda virtual, cifrada y de circulación P2P desarrollada colectivamente a través de una plataforma “open source”. Constituye una de las primeras implantaciones del concepto de criptomoneda. Iniciado en 2009 por el enigmático Satoshi Nakamoto, el objetivo del proyecto es crear un sistema monetario descentralizado y seguro, independiente de gobiernos, bancos o empresas de procesamiento de pagos.

“El bitcoin escapa al control de cualquier gobierno y entidad. Eso, por sí mismo, ya es un problema para los poderes establecidos”, explica Ávila. “Además, todas las operaciones, al carecer de control oficial, están exentas de impuestos. Así que esto atrae a mucha gente. Buena y mala”.

El bitcoin no es una gracia de cibernéticos; no es una moneda para los videojuegos de Facebook. La red de blogs WordPress acepta el pago por bitcoins, pero también empresas físicas, como de alquiler de limusinas o vendedores de pizzas. La fundación Wikimedia, propietaria de Wikipedia, sin embargo no aceptó esta moneda virtual en su última campaña de donaciones, por lo que emitió un comunicado de explicación de este rechazo.

En el año 2012 el Banco Central Europeo emitió un informe sobre el negativo impacto del bitcoin para la reputación de los bancos centrales. Desde que emitió el informe en octubre, la cotización de la moneda virtual ha subido un 55% respecto al dólar.

“Es lógica la preocupación de las autoridades monetarias, porque escapa a su control”, explica Ávila. “Nació como un sistema P2P para que su rastreo fuera lo más complicado posible. Te permite ser totalmente anónimo, con lo cual es una moneda refugio para actividades delictivas como el tráfico de armas y de drogas”.

Esta criptomoneda, al ser de naturaleza descentralizada, no depende de la confianza en ningún emisor central. Esto hace imposible para cualquier autoridad manipular su valor y aumentar su cantidad arbitrariamente para generar inflación.

“Solo va a haber 21 millones de bitcoins al final del complicadísimo modelo matemático establecido. Nadie puede hacer moneda”, explica Ávila. “El gasto en electricidad y tarifas de Internet para emitir costaría más que la misma moneda. No sale rentable, lo único es robar identidades en Internet, los botnets, y poner a trabajar a esa red, pero es complicado”.

Debido a la estructura del propio algoritmo, cada bloque generado incrementa la dificultad para generar bloques nuevos. Esto convierte a bitcoin es un sistema deflacionario, ya que cuantas más monedas se hayan creado más lento será el proceso de generación de otras nuevas.

El concepto central sobre el que gira todo el sistema es la transacción en la red P2P, la transferencia de monedas a otro usuario. Pero antes hay que conseguirlas. Una de las casas de procesador de pagos, Bitpay, ha recogido recientemente 510.000 dólares en una segunda ronda de financiación. Desde noviembre más de 2.000 empresas han utilizado sus servicios, un crecimiento semestral del 50%.

El bitcoin “es una clara amenaza competitiva”, ha declarado a la agencia Bloomberg Steve Hanke, profesor de la universidad Johns Hopkins, que ayudó a crear nuevos sistemas monetarios en Argentina y Bulgaria.

El autor de la moneda ha desaparecido de la red y de la calle desde 2010. No se conoce nada de él, con razón. En Estados Unidos no hay mayor delito que crear una moneda que compita con el dólar. Es una violación de las leyes federales y su autor se enfrentaría a un delito de conspiración contra el estado.

Si la popularidad del bitcoin aumenta, la única solución de los bancos centrales sería la eliminación masiva de monedas. En caso de que el archivo de la moneda wallet.dat sea borrado, esas monedas desaparecen definitivamente. Ya que solo existirán 21 millones de bitcoins (aunque se puede subdividir casi infinitamente), permite plantear un escenario de eliminación masiva de archivos wallet, ya sea mediante un virus, o mediante la destrucción de un servicio de almacenamiento de wallets que tuviese gran aceptación.

Ávila no lo ve tan claro. “Al ser una moneda P2P, no está centralizada. No se puede eliminar, a no ser que se eliminaran todos los servidores de Internet. Además, el servicio en sí es legal y mucha gente lo emplea legalmente, bien para pagar clases de inglés o para el hospedaje de páginas web y en muchos servicios principalmente de Internet”.



Los “Apóstoles” de Satoshi Nakamoto (y el “Espíritu Santo” de la criptomoneda)

- Bitcoin, la nueva batalla del inconformismo (El Confidencial - 8/4/13)

(Por Kike Vázquez) Lectura recomendada

Imaginemos por un momento que una divisa permitiese realizar transacciones totalmente anónimas, que pudiese ser usada globalmente y que el control por Gobiernos, bancos centrales u otros organismos, fuese imposible. Imaginemos además que su oferta está predefinida y nadie puede alterarla para que sus poseedores pierdan poder adquisitivo. ¿Hablamos del oro? Casi, hablamos del Bitcoin (BTC). Una nueva divisa con numerosos paralelismos con el metal áureo, incluyendo el más importante de todos: se dice que es la nueva amenaza del sistema monetario fiduciario actual.

 ¿Qué es “Bitcoin”? Es una divisa digital descentralizada, elaborada con código abierto y basada en P2P. Fue creada en 2008 por un usuario, o usuarios, con el alias de Satoshi Nakamoto quien, tras publicar y probar el protocolo en una comunidad de criptografía llamada Metzdowd, decide llevar adelante el proyecto, pasando a ser realidad en enero de 2009. Un algoritmo garantiza la inviolabilidad y seguridad del sistema; cada usuario tiene una o infinitas billeteras con un código y una firma, en el momento de realizar algún movimiento los datos son verificados colectivamente por los distintos servidores conectados. Si recibe el “ok” el movimiento será realizado y no habrá vuelta atrás.



Su principal diferencia con las divisas tradicionales es que no existe ningún organismo detrás, es totalmente independiente: ni Gobiernos, ni bancos centrales, ni tampoco empresas como podría ser el caso de “los créditos virtuales” de Facebook o similares. Por otra parte mantiene numerosos paralelismos con el oro, si bien el valor de éste se basa en un bien que lo garantiza contrariamente al Bitcoin que es totalmente digital. En otras palabras, estamos ante algo nuevo y que además ha alcanzado en cuestión de meses una masa crítica de millones de personas, algo nunca visto.

¿Cómo se opera con Bitcoins? Quien desee obtener Bitcoins solo tiene que ir a Bitcoin.orgbajarse el “cliente” con todos los bloques existentes, algo que puede tardar varias horas, y ponerse a “minar”. O lo que es lo mismo, usar los recursos de procesamiento del ordenador para realizar complejos cálculos matemáticos que una vez resueltos y verificados por el sistema otorgan Bitcoins. ¡Dinero a cambio de capacidad de cálculo y tiempo!

Dado que el proceso es largo también se han desarrollado comunidades que “minan” de forma conjunta como Deepbit.net, plataformas como MtGox.com que permiten el intercambio con divisas como el euro o el dólar, o incluso lugares similares a eBay donde es posible realizar compraventas en la nueva divisa como BitBid.net. El ecosistema es cada vez mayor, si bien lo más importante es que no depende en ningún momento de entidad financiera alguna, se crean, se poseen y se consumen sin relación alguna con nadie, Bitcoin es una divisa totalmente autónoma. Lo que permite también realizar pagos internacionales sin tipos de cambio o comisiones. 



Otra característica reseñable es que está programado para que la oferta sea limitada, actualmente existen unos 11 millones de Bitcoins en el sistema, siendo el máximo alcanzable de 21 millones. Seguramente muchos lectores estarán pensando que si en 4 años se alcanza la mitad de la oferta total, probablemente el tope se alcance también muy rápido, pero no es así. Actualmente se otorgan 25 Bitcoins cada 10 minutos, cifra que se reducirá a la mitad a partir de 2017 cuando solo se concederán 12.5 Bitcoins, y así sucesivamente reduciéndose a la mitad las adjudicaciones cada cuatro años y provocando que el tope de 21 millones de Bitcoins no se alcance ¡hasta el año 2140!

Aparentemente Bitcoin es una divisa segura, independiente, global, digital, autónoma, limitada y democrática pero, ¿es también la divisa del futuro? ¿Es una alternativa real al sistema monetario actual? ¿Conseguirá en unos pocos años lo que el oro no consiguió nunca desde su abolición? Sea la respuesta una u otra, no se puede negar que el fenómeno causa preguntas y curiosidad, y es que hay que reconocer como mínimo un mérito: aparecer cuando el sistema monetario genera más dudas que nunca y se producen sucesos como el control de capitales de Chipre.



No sé si será “la divisa” del futuro, pero parece que hay mucha gente que opina que sí será “una divisa” con futuro. Muestra de ello es que en solo un mes su valor ha pasado de los 40 a los 160 dólares, precio que podría estar “burbujeado” como ya ha ocurrido en el pasado pero que confirma el interés. O también que un personaje público como Rick Falkvinge, creador de The Pirate Bay, haya invertido todos sus ahorros en la divisa. Además está el conocido “SilkRoad”, que podríamos definir como el eBay de la droga, allí solo se acepta Bitcoin por ser la única divisa que garantiza el anonimato, eso sí, tiene miles y miles de usuarios dispuestos a usar y garantizar la viabilidad de la moneda. 

Los inconvenientes 



Pero he aquí que los problemas comienzan a aparecer si realmente se pretende ser algo más que una divisa marginal. Al igual que Bitcoin es de gran ayuda en países con control de capitales, como Chipre o Argentina, también lo es para las actividades ilícitas. Ninguna divisa con la sombra de favorecer el narcotráfico o las actividades ilícitas puede funcionar, tendrá usuarios sin duda, pero será rechazado por el resto de la sociedad. Y Bitcoin es muy perfecto en muchos sentidos, pero no tiene forma de contrarrestar estas acusaciones porque no existe control.

Otro tipo de actividades ilícitas, pero muy diferentes a las anteriores, también suponen una incógnita: los hackers. Parece existir unanimidad en que el algoritmo es muy bueno, convirtiendo a los Bitcoin en irreplicables, pero lo que no es invulnerable es el software que opera con la divisa. Así, ya se han producido fraudes con webs que se han quedado el dinero, ataques DDos a webs como MtGox que han hecho caer el servicio, robos a usuarios que usaban Windows… entre otras. Si bien es cierto que todo lo que está en internet está expuesto a ser hackeado (claves bancarias, tarjetas, etc.) no menos cierto es que a una divisa puramente virtual le afecta más.

- 14 claves sobre el irresistible auge de Bitcoin (Cinco Días - 12/4/13)

(Por Nuño Rodrigo / Laura Salces) Lectura recomendada

Existe una revolución silenciosa para derrocar al actual sistema de divisas. ¿Llegará una moneda virtual a utilizarse como sistema de cambio? El bitcoin ha adquirido en las últimas semanas una importante notoriedad fruto de su fuerte revalorización en lo que va de año, de un 1.655%. La divisa se ha convertido en un nuevo valor refugio para aquellos que temen el fracaso del euro y para los que han descubierto una oportunidad para enriquecerse, fuera de los cauces tradicionales.

1. ¿Qué son los bitcoins? Es una moneda virtual, que solo existe en internet y que no está regulada ni “es de nadie”. Las transacciones con bitcoins se realizan directamente de un usuario a otro, basándose en la criptografía y con un sistema similar al intercambio de archivos entre usuarios (P2P) utilizado en las descargas de música y cine. No depende de ningún gobierno, empresa o autoridad central y solo se puede usar en comercio electrónico.

2. ¿Qué representa un bitcoin, o quién lo respalda? Un bitcoin solo representa un bitcoin, no está respaldado por nada ni supone una obligación de pago de una tercera entidad. El respaldo de los bitcoins es, únicamente, el de otros clientes que quieran usar esta moneda virtual, por tanto su valor es aquel que se esté dispuesto a pagar.

3. ¿Quién es el creador de bitcoin? No se sabe. Su promotor utiliza el seudónimo de Satoshi Nakamoto. En 2008 planteó la creación de este tipo de moneda. El sistema técnico para el intercambio de las monedas (el protocolo) empezó a funcionar al año siguiente y poco después de Nakamoto desaparece. Como el código informático del protocolo de intercambio de dinero es abierto, cualquiera (si sabe) puede desarrollar aplicaciones basadas en éste, por lo que bitcoin no depende de sus promotores.

4. ¿Cómo se crean los bitcoins? El algoritmo creado por Nakamoto predetermina la oferta de bitcoins hasta el año 2140, cuando se dejarán de poner en circulación nuevas monedas. Para ponerlos en circulación se usa un proceso denominado mining, en el que unos ordenadores (mineros) se descifran complejos problemas matemáticos, y cada vez que soluciona un grupo de ellos (un bloque) se genera un bitcoin. La dificultad de los problemas se adapta al número de mineros para seguir el patrón de emisión de bitcoins. Un PC puede tardar varios años en generar un bitcoin.

Actualmente son unos 11 millones de bitcoins. Lo que varía es el valor en dinero real de dichas monedas. A 200 dólares cada uno, el valor del mercado de bitcoins sería unos 2.000 millones de dólares. Claro que en enero, cuando el bitcoin estaba a 13,5 dólares y había 10,5 millones, era de apenas 141 millones. La popularidad del bitcoin estas semanas ha hecho dispararse los volúmenes de negociación hasta rondar los 45 millones de dólares al día, según el portal bitcoincharts.com. A finales del año pasado rondaban los 100.000 dólares al día, si bien en número de transacciones el alza ha sido menor: de unas 35.000 a más de 60.000.

5. ¿Cómo se pasan de una persona a otra? El propietario de bitcoins que quiera pagar debe conocer en primer lugar el ‘número de cuenta’ del vendedor, que es una compleja clave alfanumérica de 34 caracteres, como por ejemplo, 25gVgL5Fxqppj3LvTvqxfekg81fXPegFLx. Al hacer la transacción una firma digital, compuesta por dos claves, una pública y otra privada, se agrega al bitcoin y de este modo el dinero es transferido.

6. ¿Dónde tengo mis bitcoins? Los bitcoin tienen sus propios monederos virtuales (wallet), como Bitcoin-Qt o Bitcoin Wallet, que generan contraseñas encriptadas. En realidad son archivos, llamados wallet.dat, donde se irá descargando el historial de transacciones realizadas.

7. ¿Se pueden cambiar por dinero real? Sí. Existen varias plataformas, y la más conocida es Mt Gox. Es posible, asimismo, la compraventa de bitcoins de modo bilateral, esto es, poniéndose en contacto con otra persona (por ejemplo, en la web localbitcoins.com). También hay plataformas de procesamiento de pagos (como bitinstant) que permiten, previo depósito en una entidad bancaria, transferir bitcoins, bien a una cuenta del propio usuario, bien a alguien con quien éste ha operado. No hay ningún organismo que fije su precio, por lo que para su uso correcto se utiliza una media de los cambios de las distintas plataformas electrónicas que operan con él.

8. ¿Es seguro? Al contar con un protocolo encriptado, los expertos informáticos afirman que es infalsificable. Además, al no estar supervisado por ningún organismo internacional, no hay nadie que pueda conocer que el internauta X tiene una cuenta con bitcoins. El único problema que se ha detectado en las últimas semanas es la existencia de un malware que se transmite a través del Skype y que convierte a los ordenadores infectados en mineros esclavos, es decir, equipos informáticos que sin que su propietario sea consciente trabajan junto con otros ordenadores para destruir bloques y proporcionar bitcoins a terceros. Según Kaspersky Lab, el malware utiliza los recursos de los equipos informáticos de tal manera que éstos irán mucho más lentos sin que tengan más consecuencias. Pese a que el bitcoin es infalsificable, se han dado casos de robo de bitcoins en las wallet, por lo que existe una amplia oferta de servicios para cifrar y codificar las carteras para protegerlas.

9. ¿Qué ventajas tiene? Como medio de pago, las ventajas son más teóricas que reales, dada la relativa escasez de aceptación de los bitcoins en la economía real. Sobre el papel, las ventajas más tangibles son la descentralización, el anonimato y la facilidad de realizar las operaciones sin comisiones. Además, tiene otras “ventajas” de carácter un tanto ideológico: el hecho de que bitcoin no esté regulado ni sometido a ninguna autoridad monetaria, financiera o fiscal. En paralelo, el sistema de creación de dinero de bitcoin, al estar controlado de forma automática, hace que la oferta de dinero sea limitada, lo que sobre el papel evita la inflación.

Además, tiene otras “ventajas” de carácter un tanto ideológico: la descentralización y el hecho de que bitcoin no esté regulado ni sometido a ninguna autoridad monetaria, financiera o fiscal. En paralelo, el sistema de creación de dinero de bitcoin, al estar controlado de forma automática, hace que la oferta de dinero sea limitada, lo que controla la inflación de un modo similar al patrón oro. Por todo esto, entre los partidarios de bitcoin se encuentran tanto economistas de corte libertario (partidarios de la mínima presencia del Estado, incluso en la emisión del dinero), apasionados de la criptografía y también algunas figuras de las redes P2P, como el fundador de The Pirate Bay, que aseguró hace unos meses que había convertido a bitcoins todos sus ahorros.

10. ¿Se pueden comprar cosas? Relativamente pocas. Los que aceptan esta divisa son pequeñas empresas de comercio electrónico, puesto que ninguno de los gigantes del ecommerce los acepta (muchos de ellos, no obstante, preparan sus propias monedas digitales). La plataforma de publicación de Wordpress acepta bitcoins al igual que Wikileaks, que recibe donaciones por esta vía, sorteando impedimentos legales o bloqueos bancarios impuestos por la Justicia. Para facilitar los pagos en empresas servicios como bitpay que convierten automáticamente a dinero el precio de un determinado servicio.

España cuenta con un pequeño grupo de empresas que aceptan esta divisa. La tienda de comida para mascotas Telepienso permite el pago con bitcoins desde 2009, y aunque ha visto cómo sus ventas en bitcoins crecen, aún suponen un porcentaje pequeño de su facturación. La inmobiliaria cántabra Altamira 21 ofrece la posibilidad de pagar total o parcialmente algunas propiedades, si bien aún no ha realizado ninguna venta en bitcoins.

También se usan bitcoins en la página Silk Road, hecho que ha dado algo de publicidad negativa a la divisa electrónica dado que en Silk Road se compran y venden, mayoritariamente, artículos calificados como contrabando o drogas de distintos tipos (eso sí, está prohibido comerciar con pornografía infantil, encargar palizas o vender datos de tarjetas de crédito).

11. ¿Qué otras monedas digitales hay en circulación? ¿En qué es bitcoin diferente? Muchas, y de muchos tipos. En primer lugar están las ligadas a los mundos virtuales de videojuegos de rol. Es decir, en estos mundos paralelos hay un dinero que sirve para comprar artículos dentro del videojuego. En los más populares el dinero del videojuego se puede cambiar por dinero real (aunque en teoría está prohibido). Luego están las monedas creadas expresamente para el ecommerce como Facebook Credits o el que va a lanzar Amazon. El cliente compra estas monedas con dinero real y usa estos créditos para adquirir bienes, pero solo en dichas plataformas.

12. ¿Cómo se han regulado? Apenas se han regulado, pero los supervisores no las pierden de vista. El BCE afirmó en un informe de 2012 que estos sistemas no representan un riesgo más que para las personas que participan de ellos. China, en 2009 prohibió comerciar con Q-coins, una moneda que se compraba con saldo del móvil prepago y que, aunque inicialmente se usaba solo para servicios proporcionados por la empresa Tencent, acabó siendo aceptada en comercios o para pagos entre particulares. Desde EEUU, el departamento del Tesoro reconoce que las divisas virtuales no están bajo su regulación, pero sí las plataformas de intercambio. Y el FBI ha alertado que la utilización de este tipo de monedas para el blanqueo de capitales o tráfico de drogas. La página web Silk Road solo opera en bitcoins y vende droga y artículos calificados como contrabando.

13. ¿Hay una burbuja de bitcoins? La brutal velocidad con la que se ha disparado el precio, un 1.655% en cuatro meses, sugiere que utiliza más como activo de inversión que como medio de pago. Un estudio (financiado por Citi) de dos académicos del Instituto de Ciencias Weizmann, en Israel, llegó a la conclusión (con datos hasta mayo de 2012) de que la mayor parte de los bitcoins acuñados hasta ese momento estaban “durmientes” en cuentas que no han realizado transacciones. Los gemelos Winklevoss, que acusan a Mark Zuckerberg de haberles robado la idea de Facebook, dicen haber invertido 11 millones de dólares en bitcoins, y un hedge fund basado en Malta, otros 10 millones. Muchos analistas han apuntado el riesgo de que bitcoin se convierta en un esquema piramidal, en el que los inversores que llegan más tarde pagan los rendimientos de los que llegaron primero. Por otro lado, la popularidad de Bitcoin (medida por las búsquedas en Google) ha aumentado de la mano del precio de forma casi milimétrica.

14. ¿Qué es, en fin, bitcoin? La filosofía detrás de bitcoin es ser un medio de pago completamente alternativo al sistema establecido, y es el planteamiento que defienden los partidarios de esta moneda virtual. Pero la realidad, al menos a día de hoy, es que bitcoin es protagonista no por su uso como dinero sino por la exponencial subida de su cotización. Eso no es de mucha ayuda para su futuro como medio de pago (nadie usaría una moneda que sube un 20% de un día a otro). Hoy por hoy, se parece más a una materia prima (oferta limitada, demanda volátil) que a cualquier tipo de dinero. Y eso no debería pervertir las virtudes de bitcoin; principalmente su tecnología, la fiabilidad y costes casi nulos de las transferencias, el anonimato y la descentralización. Según reconoce el propio BCE, el bitcoin se parece muchísimo al dinero en efectivo. Si en un futuro realmente funciona bitcoin es algo imposible de decir, aunque la historia invita a pensar que los ciudadanos, cuando se trata de usar dinero, suelen ser bastante tradicionales.

“Tiene recorrido hasta 100.000 dólares”

Los críticos que aseguran que el bitcoin es una burbuja como en su momento lo fue el tulipán contrastan con la opinión de los defensores de esta divisa, que afirman que la moneda dará mucho de qué hablar. Alexandre Saiz, director de Telepienso y de Dr. Pet, asegura que el bitcoin cuenta con “un concepto que rompe los tradicionales esquemas de divisas reguladas” y reconoce que en las últimas semanas su cotización se ha disparado al convertirse en foco de la atención mediática, pese a que su facturación en esta moneda aún es reducida. Su empresa, al igual que la inmobiliaria Altamira 21, fue una de las primeras compañías españolas que adoptó esta divisa como una alternativa más a la hora de permitir los pagos.

Sainz reconoce que todos los bitcoins que han recibido a través de sus ventas los tienen guardados y que son una inversión a largo plazo. “Calculamos que el bitcoin puede alcanzar en un futuro una horquilla de entre 10.000 y 100.000 dólares según las proyecciones de varios expertos”, afirma el empresario. Un precio todavía muy lejano a los 86 dólares en los que cotizaba el viernes, después de haber sufrido una caída superior al 70% en las últimas dos sesiones tras haber tocado máximo en 238 dólares, según el portal de internet blockchain.info.

Una depreciación que se explica por los ataques informáticos de denegación de servicios (DDoS), que ha sufrido la plataforma MtGox, que consisten en el bombardeo de datos sobre una página web determinada, que ésta no puede asumir y que provoca caídas en su servicio. “El problema de bitcoin es MtGox, porque mientras que exista una única plataforma que aglutine la mayor parte de las transacciones será más fácil atacarla que si hubiera 50”, apunta Saiz. Por su parte, MtGox ha justificado sus caídas se deben además al creciente interés de los internautas en esta divisa, lo que ha provocado que sus usuarios se hayan multiplicado en el último mes.

Pese a la fuerte fluctuación del bitcoin, sus usuarios afirman que se trata de una divisa que no tiene fallos en su planteamiento y apuntan a que las principales críticas que se le hacen a esta moneda son algunos usos que se le están dando, como la especulación, su posible utilización para actividades ilícitas y por la centralización de su intercambio en una única plataforma (en contraste con la descentralización de la divisa) en vez de la existencia de varios portales que permitieran tener una imagen clara de la cotización del bitcoin.

Unos usuarios que, a diferencia del consumidor tipo de los portales de comercio electrónico, mujeres con abanico de edad de entre 30 y 45 años, son mayoritariamente hombres, de entre 27 y 37 años, con elevado poder adquisitivo y alta cualificación con un perfil muy tecnológico.

Morir de éxito (¿qué explica el crash del Bitcoin?): tranquilos, que esto recién empieza

Las caídas continúan marcando la cotización del Bitcoin. Ayer llegó a superar los 250 dólares durante buena parte de la mañana y a última hora de la tarde comenzó a retroceder hasta registrar un descenso del 50%. Las pérdidas rondan hoy el 30%, pero MtGox, el mayor sitio de compra-venta de Bitcoins, ha dejado de dar precios de forma temporal”... El sitio de intercambio MtGox, víctima de su éxito, deja de dar precios de forma temporal (El Economista - 12/4/13)



Puntos

Variación

Hora

100,00

-29,17%  -41,18 puntos

06:15:01

Muchos atribuyeron este crash a un ataque DDos en MtGox, algo que ya ha sido desmentido por esta propia empresa, que también ha anunciado que para solucionar los problemas que ha padecido dejará de ofrecer cambios de la divisa durante aproximadamente 10 horas. Esperan que la cotización se reanude en torno a las 22.00 horas de la costa este de Estados Unidos (las 04.00 horas de España).

Tras los rumores del citado ataque, MtGox se ha visto obligado a desmentir la información y ha anunciado en su lugar que fue “víctima de su propio éxito”, según un comunicado que recoge Business Insider.

“En primer lugar nos gustaría tranquilizarle”, reza el documento. “No, anoche no fuimos víctimas de un ataque DDos, sino víctimas de nuestro propio éxito”. Y prosigue: “La asombrosa cantidad de nuevas cuentas que se han abierto en los últimos días, sumadas a las ya existentes, sumado, además, al número de operaciones recientemente registradas tuvo un impacto en nuestro sistema y empezó a ralentizarse”.

Como era de esperar en una situación tal, la gente comenzó a entrar en pánico y empezó a vender Bitcoins en masa, lo que provocó como resultado que el sistema terminara por casi colapsarse.

Para hacerse una idea de la situación, algunas cifras significativas:

- El número de operaciones realizadas se ha triplicado en las últimas 24 horas.

- El número de cuentas abiertas pasó de las 60.000 de marzo (2013) a las 75.000 de los primeros días de abril. Pero en los últimos días (mayo) se han registrado alrededor de 20.000 nuevas cuentas diarias.

“Debido a estos hechos, hemos estado muy ocupados trabajando en mejorar las cosas desde la semana pasada y para ponernos al día con la demanda”, señala el comunicado de MtGox.

“Vamos a lanzar varias actualizaciones a partir de hoy (12/4/13) y en los próximos días para mejorar el rendimiento general del sistema”.



In dolar we trust… (y en su “privilegio desmesurado”)

- El “privilegio” del dólar no puede durar (El Economista - 15/4/13)

(Por Matthew Lynn) Lectura recomendada

Cuando a principios de siglo se lanzó el euro, pretendía ser un rival para el dólar. Convertirlo en la moneda de reserva y divisa del mundo era, al menos extraoficialmente, parte de la razón para crearlo. Los funcionarios de Frankfurt y Bruselas no perdieron la oportunidad de jactarse de cada señal de que el euro iba ganando terreno a la unidad estadounidense como estándar mundial.

Cada vez que un banco central incrementaba su tenencia de euros, se presentaba como un triunfo para Europa, y una derrota para Estados Unidos.

Hubo algún éxito por el camino. Durante la primera década de la existencia del euro fue incrementando regularmente su cuota de reservas globales, y se habló de que los precios de los productos claves iban a abandonar el dólar. No era difícil entender por qué. La zona euro tiene una economía más grande que la de Estados Unidos, e incluso en este momento de la crisis sigue teniendo unos déficit menores si la medimos como una economía única. Hasta la erupción de la crisis griega empezaba a parecer una moneda más fuerte.



Sin embargo, ahora es al contrario. Las últimas cifras del Fondo Monetario Internacional nos cuentan que los países en vías de desarrollo se libraron de 45.000 millones de reservas de euro en 2012, y han vendido 90.000 millones de dólares desde 2011. Las naciones en vías de desarrollo -que importan, porque como grandes exportadores suelen tener superávit comerciales y, por lo tanto, acumulan grandes reservas- mantenían el 31% de sus tenencias en euros allá por 2009. Ahora sólo mantienen el 25%.

Cada vez hay más señales de que la gente también hace acopio de dólares. Según las recientes cifras de la Reserva Federal, el importe de dólares en efectivo en circulación ha subido al 42% desde 2008, principalmente porque los europeos están guardando un número cada vez mayor de billetes de alto valor bajo sus colchones. “Cuando la crisis de Europa empeoró en la primavera de 2010, las tenencias de moneda estadounidense se elevaron bruscamente”, afirmó John Williams, presidente de San Francisco Fed, en la memoria anual de su banco. “Y siguieron subiendo cuando las turbulencias económicas y políticas y la incertidumbre por el futuro hizo que los europeos salieran en desbandada a convertir parte de sus euros a dólares”.

Seguro que la conversión a dólares se ha acelerado desde la crisis de Chipre. Se habrán acumulado muchos más billetes de 100 dólares por todo el sur de Europa. También habrá habido mucho más interés en las divisas digitales emergentes: los rusos, según los datos de búsqueda por Internet, han sido los que más interesados se han mostrado en el Bitcoin, pero podemos estar seguros de que muchos europeos también habrán empezado a investigarlo.



Al fin y al cabo, ahora está claro que no hay ningún depósito que esté verdaderamente seguro en ningún banco de la zona euro. Tras la crisis de Chipre, los gobiernos han demostrado que están dispuestos a asaltar las cuentas para conseguir efectivo cuando lo necesiten. Si lo han hecho en Chipre, también pueden hacerlo en España e Italia. De hecho, la verdad es que no está nada claro si un depósito en euros en un banco, europeo o no, está verdaderamente seguro. Cuando los gobiernos empiezan a secuestrar activos de manera arbitraria, no hay muchos límites para lo que podrían hacer. Resulta difícil pensar en un incentivo más claro para sacar su dinero del euro.

¿Adónde irá todo? A pesar de todo el bombo, no hay mucha gente que vaya a poner mucho dinero en las nuevas divisas digitales como el Bitcoin, al menos no hasta que cuenten con un historial mucho mejor. A otras grandes divisas como el yen o la libra los bancos centrales intentan ponerlas por los suelos. Hay un límite a cuánto oro la gente quiere tener, y pequeñas divisas de puerto seguro, como el franco suizo o la corona noruega, no pueden gestionar las ingentes cantidades de capital que salen del euro.



¿El resultado? El dólar ha vuelto a la cumbre, al menos de momento. Para los inversores, esto importa. La divisa mundial dominante siempre va a formar parte esencial de todas las carteras. El ex presidente francés Valéry Giscard d'Estaing una vez describió el control de la divisa de la reserva mundial como un “privilegio desmesurado”, y como pasó a convertirse en uno de los principales arquitectos del euro, está claro que pretendía conseguir esos privilegios para Europa.

Los beneficios están claros. Como todo el mundo tiene que tener la divisa mundial, los costes de endeudamiento son muy inferiores de lo que serían de otro modo. Es imposible tener una crisis de la balanza de pagos con independencia de lo ingente que sea el déficit, porque no hay más que emitir mucha más moneda para pagarla. De hecho, gran parte de su deuda es gratis: según la Reserva Federal, dos tercios de los 1.175 billones de dólares en efectivo que hay en el extranjero, lo que asciende a un ingente préstamo sin intereses para Estados Unidos. Costaría 19.000 millones de dólares al año amortizar esa deuda.

Cierto, los fundamentos económicos ya no llegan a justificar la posición del dólar. Sus finanzas públicas están en peor forma que prácticamente cualquier economía importante aparte de Reino Unido. Ya no es el jugador dominante del comercio mundial que era hace 60 años, no porque a Estados Unidos le esté yendo mal, sino porque la economía mundial se ha hecho mucho mayor. Para 2016, según cálculos del FMI, China le habrá superado como mayor economía del mundo.

Acabará por emerger una divisa que desafíe al dólar. Cuando Gran Bretaña quedó eclipsada por Alemania y después Estados Unidos, la libra esterlina fue dando tumbos un tiempo como divisa de reserva, pero su papel crucial en el sistema financiero mundial no podía mantenerse mucho tiempo. Algo llegará para sustituir al dólar, pero no será el euro. La crisis sin fin dentro del área de la moneda única, y la temeraria decisión de secuestrar los depósitos bancarios en Chipre lo ha imposibilitado. Y a falta de competencia seria, el dólar seguirá siendo el pilar del sistema financiero mundial durante al menos otra década, y será parte clave de cualquier cartera de inversión.

(Matthew Lynn. Director ejecutivo de la consultora londinense Strategy Economics)

¿and do we trust in bitcoin? (as Nakamoto explains…)


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