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¿Quién es el Dios de Basilio?



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¿Quién es el Dios de Basilio?

Laas líneas que preceden son ya muy elocuentes sobre el Dios de Basilio. Las que tratarán de Basilio como Hombre de Oración, serán otras tantas. Es normal, puesto que tratamos de una vida que el amor de Dios hizo coherente. Pero es útil espigar un gran número de citas y de testimonios para pintar un retrato lo más preciso posible del Dios de Basilio.

El Dios de Basilio es el que seduce, que se dice, que es amor, que es fiel, que es poderoso; la realidad dominante siendo el encuentro de una persona extraordinaria cuyo amor sobrepasa toda medida.


  1. Dios percibido como persona.

Basilio hace la experiencia de Dios como de un ser personal que busca y crea el diálogo, la comunicación, la intimidad, que se hace cercano, obra que nuestra historia humana y en la vida de cada persona.. Es el Dios escondido que sin embargo se revela. Cuando los Hermanos le preguntaban: “Meditar ¿No es finalmente un hermoso diálogo en donde el hombre desempeña los dos papeles del que habla y del que escucha, que hace preguntas y responde, que busca una intimidad y encuentra una más profunda en si pero que es aún él mismo?” Basilio muestra cómo ciertos movimmientos del alma, ciertas luces de dentro no pueden venir sino de Dios que nos garantiza él mismo , que es El y no un producto sofisticado de nuestra psiqué, sobre todo cuando nos hace aceptar comportamientos que por naturaleza hubiéramos evitado, como el amor de la cruz, la acogida de un prójimo que nos irrita, las epifanías de Dios…. Y este Dios persona revela las características de su personalidad; esta revelación formaba parte de su amor: Dios se dice amando, se revela en el momento en que ama.

En la circular sobre la Vida Comunitaria, desde las primeras páginas él llama la atención de los Hermanos en que Dios es miembro de la comunidad: “ Sobre todo, la persona de las personas es Dios quien, en Trinidad de personas, está presente como agente y como fin privilegiado en la comunidad religiosa. Si esa comunidad no quería ocuparse de Dios como “miembro auténtico” de ella misma, bajo pretexto de que se ocupan de él indirectamente y que se le trata, por así decirlo como segundo, amando a los otros miembros, su ncorazón sería por lo menos “ semejante a la que se comete abandonando a ciertos miembros de la comunidad bajo pretexto de que el amor y el servicio hacia los demás miembros les es finalmente provechoso a través de la búsqueda del bien general.”25


2- Dios es amor
Es el aspecto sobre el cual Basilio insiste muy seguido porque es el aspecto que él experimenta más en su oración y en su vida.Su más clara convicción es que Dios es amor, solamente amor, siempre amor. En su circular sobre la Obediencia, escribe esta frase fuerte: “En su santa voluntad palpita siempre una ternura más grande de lo que se pueda imaginar.”26 Pero dejémonos giar por una confeerencia de retiro que Basilio dio en Logroño, en 1972, sobre el tema de la oración27. Ella nos permite descubrir las convicciones y la vida de Basilio. Después de haber experimentado su fe en Dios-amaor, desciende a las constantes de ese amor”:

Es un amor gratuito. Cita gustoso el versículo de Juan: “Dios es amor” y comenta: “Sí Dios es amor, amor gratuito, que no es ni provocado, ni condicionado, ni producido… Dios es amor gratuito. El no te ama porque tú le hayas amado. No te ama porque tu hayas creado en tu vida las condiciones que te hicieran digno de ese amor. Dios te ama porque El es amor., punto final. Cuando Juan nos dice que Dios es amor, nos dice que Dios nos ama, que no hace otra cosa sino amarnos y que Dios no puede sino amarnos. Y esto es la primera verdad, la verdad fundamental. Nosotros debemos insistir sobre el hecho de que el amor de Dios es “gratuito y eterno”.

también es un amor histórico, en el sentido de que El se acercó a nosotros, él entró en nuestra historia por la encarnación del Hijo, llegó a nosotros por dentro, en el tejido de la aventura humana.” Y basilio precisa:..”… amor histórico, eso quiere decir, Hermanos, que ese amor nos acompaña a todo lo largo de nuestra existencia humana con sus manos amorosas con una vida de amor.”

Además, el amor de Dios es fiel… Yo vivo con una confianza total de que Dios es realmente fiel en su amor, que nuestra vida por el triunfo de la caridad, del amor de Dios sobre el amor humano miserable.”

Es un amor eficaz ,No nos da una justificación exterior, sino interior, con el potente misterio que implantó en nuestro corazón, con el Espíritu que ha sido infundido en nuestro corazón. Ese amor actuante acabará transformándonos.”

Amor eficaz, pero sueave también. Somos nosotros los rígidos.El es un Dios paciente. (Pero con frecuencia somos nosotros los que le marcamos el ritmo a Dios por una mediana vida espiritual).” Y Basilio, humorísticamente, nos dice: “ Veamos si es mejor para nosotros el tomar un ritmo de asnos cansados o bien el tomar un paso rápido:”

Finalmente, es un amor concreto e inculturado. Eso quiere decir que es un aamor proyecto.Y ese proyecto prevé el camino, la estrategia, los medios para realizarlo…” Y es aquí donde Basilio cita la carta a los Romanos, 8, 29-30:” A los que Dios conoció, también los predestinó..”

El amor de Dios es también constantemente misericordioso… Hermanos, Dios se rebaja hasta el lodo para hacernos salir de nuestra indignidad… El que nos dio a Jesucristo, ¿Cómo no nos daría con Jesucristo también todos los bienes? Pero somos imbéciles – perdónenme la palabra – si Dios nos da a su Hijo, ¿Cómo no nos va a dar el perdón?”

Ese amor es personalizado, tiene todas las características de más arriba, pero en cada persona toma matices, ritmos, un programa diferente.” En la circular sobre la Obediencia, se encuentra esta imagen evocadora: “Dios no es una industria que produce botellas en serie de Coca-Cola, idénticas. Dios compone la riqueza de su Iglesia con excatitud, pero también con unaextremada variedad de naturalezas espirituales que se unifican en pueblo de Dios. Y esos son los carismas. Y es la complementariedad.”28

Es un amor que dialoga con nuestra libertad. La grandeza de Dios consiste en jugar con esa libertad humana – que es una verdadera – con ese hombre que tiene un verdadero poder de obrar mal, incluso si Dios no quiere que obre mal.”29 Alguna páginas más arriba30, leemos:”Dios , que está sobre nosotros, es un amor que se me da en forma de misterio, que se me da como una tgarea que es primero descubrimiento, luego masión de amor, luego realización. Yo puedo rehusarme a esa voluntad, pero si la busco, la encuentro seguramente. Dios se nos da como don y como gracia y espera nuestra respuesta. Nuestra respuesta es poner en juego nuestra libertad para abrazar su voluntad..”



Es un amor que lleva siempre al cumplimiento del segundo mandamiento: “Amarása tu prójimo, como a ti mismo.” Encontraremos esa exigencia presentada en el estudio de la oración y en el capítulo sobre el amor, y en la segunda parte del libro que trata a Baslio como al hombre entregado a sus Hermanos.

El amor de Dios es Jesucristo. He allí la maravilla de nuestra existencia. Un día, cuando los tiempos se cumplieron, Dios envió a su Hijo sobre la Tierra. Y Cristo toma por esposa a una prostituta –No es para reír que los Padres llaman a la Iglesia “la casta prostituta” – tomada del mundo en donde abunda el pecado. Es con hombres pecadorers que Jesús forma a su Iglesia, con carne de pecado, que debe ser salvada y es salvada.” En la circular Un nuevo espacio para Maria, consagra varias páginas para explicar lo que es el misterio; allí encontramos este párrafo : “Su objeto es la Buena Noticia anunciada en el Evangelio de Jesucristo: Dios nos ama gratuitamente y nos adopta como hijos en el Bien Amado, dándonos su Espíritu!”31. Basilio insiste en esta verdad: “Según cierta filosofía, el hombre arrojado en la historia, viene de la nada y va hacia la nada, A los ojos de la fe, las cosas no son así. Venimos de un amor preferencial de Dios que nos ha elegido en su Bien Amado y estamos destinados a compartir la gloria eterna de ese Hijo.”32 Ese punto: el Hijo entre nosotros, es realmente capital para Basilio que merece un lugar especial..

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3. Dios es Padre

Ese Dios que es una persona, que es amor, que nos hace hijos enel Hijo, Basilio sabe por experiencia, y lo dice con frecuencia, con afecto, con admiración y alegría, que es Padre.

Entre las definiciones que él da de Jesus encontramos ésta: “Jesús es el beso de amor y de ternura que nos da el Padre.”33 En su conferencia sobre la Palabra de Dios, Jesús es “la Palabra eterna del Padre”.Y le gusta citar los pasalçjes del Nuevo Testamento que hablan del Padre, sobre todo Juan 3,16: “Dios amó tanto al mundo que envió a su Hijo”….

Basta estar un poco atentos en la lectura de estos cuadernos para encontrar una constante presencia del Padre. Escribiendo una carta a sus amigos del Mundo Mejor, les dice: “El Padre, en Jesucristo, nos hace sus hijos y nos constituye hermanos entre nosotros, y eso lo vivimos en comunidad. Cuando llamamos a Dios nuestro Padre, afirmamos al mismo tiempo, ser hermanos de todos los hombres….”34 El Padre Arrupe era uno de sus grandes amigos. Cuando en 1981 éste cae seriamente enfermo, a consecuencia de una trombosis cerebral, lo visita y le escribe frecuentemente cartas cortas. Con una de ellas añade una estampa con estas palabras: “Le envío, Padre, esta pequeña imagen que, yo creo, a causa del mensaje profundo que contiene, podrá despertar en su espíritu sentimientos conforme a su estado. Las manos de Dios son siempre las manos de Padre. Es posible que el término “gozo”, no lo encuentre usted apropiado, a mi, el de “abandono”, sí”35. Felicita a su amigo por el valor que muestra y desea que cuando la prueba llegue para él mismo, él pueda mostrar las mismas disposiciones. Ahora, lo que encontramos en su última carta, la que envía a sus amigos más íntimos, un mes antes de morir, es precisamente eso: la entrega de todo él en laas manos del Padre: “Pongo todo eso en las manos de Cristo Jesús, en las manos del Padre y me siento con una paz profunda, en la acción de gracias y de alabanza. Sé que no hay mejores manos que las de Dios y es en ellas en las que me he puesto. Es en esas manos en las que se puso Cristo al morir.”36 Estamos ante una convicción profunda que había modelado toda su vida.


Texto 1 : Leer en el código del amor.

El cristianismo no es otra cosa que el beso de amor histórico que Pdre da a la humanidad en la persona de Jesús y prolonga luego por su Espíritu. El Padre es amor, en su punto, como dice San Juan: “ que nos amó hasta enviar a su Hijo como víctima por nuestros pecados”. (1.Jn.4,10) Y San Pablo a su vez: “El me amó y se entregó por mi.”.

La esencia, el corazón, el todo del cristianismo, es el amor; amor que brota un poco en el Antiguo Testamento, pero que estalla con plenitud en Jesucristo.. Ese amor del Padre hacia la humanidad va a culminar en una alianza total – alianza en Jesucristo – alianza en el Espíritu Santo. – para hacernos entrar en el corazón del amor.

Todas las virtudes cristianas deben pues ser vistas como amor y a ñartir del amor. Incluso habría que decir, por ejemplo: la prudencia no existe para en cristiano. La prudencia es una delicadeza del amor. La obediencia no existe para el cristiano: es la manera amorosa de hacer lo que place a la persona amada. La virginidad no existe para el cristiano: es simplemente una canalización de lo potencialidad sexual y afectiva que está sembrada en nuestro cuerpo, para dirigirla toda entera hacia el encuentro con el Padre a lo largo de la vida.Hay que leer la voluntad de Dios con el código del amor. Con otro código, nunca hablaremos de obediencia cristiana. El que obedece, obedece por amor. Con otro código, nunca hablaremos de obediencia cristiana. El que obedece, obedece por amor. Y si el Padre tiene esa voluntad hacia nosotros, es porque nos ama apasionadamente, incluso si esa voluntad es crucificante. (Circular sobre la Obediencia, pp.24-25. mayo 30 1975).


Texto 2: Estar enamorado de la voluntad de Dios.

1-Una de las bases del cristianismo es ésta: tomar en serio la voluntad de Dios sobre mí., creer que tengo acceso a ella hasta poder hacer mía la palabra de Jesús: “Padre, concluí la tarea que me habías puesto a hacer.”

Se trata pues:

1.- de rehacer, en función del amor, la lectura de todo: de la obediencia, de la autoridad, de los sistemas de gobierno, etc. En efecto, todo gobierno, todo sistema de autoridad en que resalta la faz de la organización más que la cara del amor, se traiciona a si mismo y toma un pliegue que no es evangélico..

2.- de tomar en serio la voluntad de Dios. Ahora bien, Dios no es una industria que produce en serie botellas de coca-cola idénticas. Dios compone la riqueza de su Iglesia con una exactitud pero también con variedad extrema de naturalezas espirituales que se unifican en pueblo de Dios. Son los carismas. Es la complementariedad.. Pero hay más todavía:
3.- Hay que estar apasionado por la voluntad de Dios. Tomar en serio la voluntad de Dios, eso no solo quiere decir cumplirla cueste lo que cueste, como una obligación, sino sino amarla hasta el fondo del alma porque ella no nos enajena para nada, contrariamente a la impresión miedosa de muchos. La voluntad de Dios, , el amor de Dios no destruyen al hombre: ¡oh! No, para nada. Los griegos trágicos, está bien, y podmos llorar sobre Efigenia, si lo queremos, o sobre Antígona: Hay allí una gran elevación de sentimientos. Peero son casos como el del Padre Kolbe los que nos dan el verdadero sentido de la realización humanaencontrada en la voluntad de Dios que, aunque parece destrucción, es en realidad cumplimiento. (Circular sobre la Obediencia, 30 mayo1975, pp. 26-27).
Texto 3: Una ternura mayor de lo que se puede imaginar.

La voluntad de Dios no es otra cosa sino el medio de aclarar para nosotros lo mejor posible, el medio de comunicar los mejores dones espirituales y humanos a través de la historia, pues Dios quiere hacernos participantes de un maravilloso plan de bondad y de amor.

Eso cambia del todo el color de la voluntad de Dios. ¿Han meditado verdaderamente el salmo 49?: “Si tengo hambre, iré a decírtelo? De nada me sirven los toros de tu dominio… Yo conozco todos .

pájaros de las montañas” Dios no necesita ni de esto ni de aquello. Lo que él pide no es para él, es para nuestro bien, pero nuestro bien es colectivo. Dios no puede querer que yo sea asesino de mi hermano. Si mañana debo vivir con el Hermano X, Dios no puede querer que yo busque mi felicidad y mi relización al precio de la sangre y del sacrificio de mi hermano y que mi hermano sea el escabel de mis pies.

Lo que quiere es que nos amemos fraternalmente y que juntos realicemos nuestro bien. Pero esas son cosas que no entran fácilmente en la cabeza. Hay que cambiar el color de cierto ascetismo, pues Dios no es un verdugo, menos aún un verdugo sádico. Y en su santa voluntad palpita siempre una ternura mayor de lo que se puede imaginar.

(Circular sobre la obediencia, p. 27.)
Texto 4 : Aprendimos el amor en la escuela de Dios mismo.

Toda nuestra religión – tomando la palabra en el sentido de entrevista de esparcimiento,de una vida de relación con Dios – es vana si el amor del prójimo no está en ella. El que estuviera en este estado, perdería su tiempo , y sus esfueerzos serían sin resultado, lo cual sería extremadamente lamentable en un religioso. Sus votos , en efecto, especialmente el de virginidad, vividos por el reino de los cielos, deben por su dialéctica misma, engendrar en su corazón una fuerza para amar, un estilo de amor de calidad superior…Un cristiano, un religioso, no tiene derecho de tener relaciones humanas no caritativas, si no para qué el Espíritu Santo ¿habría sido derramado en nuestros corazones? (Rom. 5,5). Aprendimos el amor en la escuela de no importa qué maestro, sino de Dios mismo y el poder de amar asi nos ha sido comunicado como un don de origen pneumático que vive y actúa dentro de nosotros…La teología espiritual nos enseña como a medida de que un corazón se deja invadir por el Espíritu Santo, en un mismo movimiento, la caridad y los sentimientos de Cristo se reproducen en él como en un espejo, y así se transformma en diversos grados, el cumplimiento del Mandamiento del Señor: “Amense unos a otros como yo los he amado.”…

Una vida en común sin amarse sería un absurdo y una aberración, sería una coexistencia pacífica de egoísmos bien organizada coordinada con todos los miramientos deseables..(Circ, sobre la vida comunitaria, pp. 113, 120-21, 124, 127.)
Estas páginas harmonizan mucho y tienen en común con el capítulos sobre el amor, con la reflexión sobre la obediencia y la reservada a Baasilio en su manera de vivir la fraternidad..


  1. ¿Quién es Jesucristo para Basilio?37

Ciertamente que el amor que Basilio tiene o tenía a Dios, y particularmente a Dios Padre, es denso, cotidiano, concreto. Y él acoge así el amor que el Padre le tiene. En su circular sobre la Obediencisa nos deja adivinar que la voluntad del Padre vino a ser su pasión. Y ese amor es sobre todo filial en la certidumbre de no ser sino uno con Jesús. De hecho , es El, el Señor, quien ora en nsotros, que pone su Espíritu en nuestros corazones, de modo que con El, en El, por El, nosotros somos hijos y podemos en verdad decir la palabra de su éxtasis y de su comunión: “Abba, Padre.”

Dejemos a Basilio el tiempo de decirnod quién es Jesús para él.


  1. Jesús: Lo que podemos llegar a ser para Dios y Dios para nosotros.

Así es como Basilio sintetiza la encarnación que es un misterio sobre el que vuelve con frecuencia. “Dios se nos mostró en una plenitud total y definitiva en ese Alguien que llamamos Jesus. Ese “Tú” sin nombre, Absoluto e infinito, se nos reveló como un “Yo, yahveh-entre-vosotros”,viviendo una historia con nosotros.. Ese “Tú” absoluto ha querido una vida participada, una coexistencia, escogió a un pueblo, ha estado tan cerca de los hombres que hay un momento de la historia en donde ya no es como alguien de fuera que vive con los hombres sino commo alguien que, en la humanidad, vive con la humanidad…. Dios no está solamente con nosotros, es uno de nosotros. Dios pronunció un “YO” de humanidad; y esa llamada a los hombres desde el exteriorfue entonces una llamada viniendo de adentro.Jesús de Nazareth es el complemento de lo que todos podemos llegar a ser para Dios y de lo que Dios puede llegar a ser para los hombres. Y es pues de ese modo que la Palabra de Dios, la llamada de Dios resonó a través de una humanidad que es nuestra, que es nuestra hermana, que es finalmente, cada una de nosotros.38Formulará en términos muy próximos la misma verdad en el hablar sobre la Oración: “En Jesús, Dios se humanizó de verdad… Dios se hace hombre, asume el lenguaje de los hombres, y se expresa como un hombre; en definitiva es Dios quien habla a Dios, a partir del hombre, y es por eso que la oración es la humanización orante de Dios”39 Jesucristo es la persona-encuentro donde se hace en el amor la unión entre Dios y el hombre, es el templo de Dios y del hombre. Precisamente Basilio ve a Jesús como el amor del Padre entre nosotros.
2. Jesús el beso de amor del Padre

Lo dice magníficamente en su circular sobre la Obediencia: “El cristianismo no es otra cosa que el beso de amor histórico que el Padre da a la humanidad en la persona de Jesús y que prolonga luego por el Espíritu. El Padre es amor, a tal punto, como dice San Juan, “que nos amó hasta enviar a su hijo como víctima de expeiación por nuestros pecados”. (1Jn 4,10)…La esencia , el corazón, el todo del cristianismo, es el amor, amor que botona un poco en el Antiguo Testamento, pero que estalla en plenitud en Jesucristo. Ese amor del Padre para la humanidad va a culminar en una alianza total – alianza en Jesús, alianza en el Espíritu Santo, para hacernos entrar al corazón del amor.” 40Y ese amor lleva como fruto la unión, la paz, la amistad. En la circular 2 de enero 1968, Las llamadas de la Iglesia, ve de nuevo a Jesús como el beso del Padre al hombre: “Sí, nunca hay que olvidar que la religión cristiana no es un producto fabricado por el hombre,es dios quien se comunica con el hombre. El hombre no es un Prometeo que roba el fuego del cielo, es una criatura que recibe en Jesucristo el beso de amor del Padre y la redención por amor.”41 En Un nuevo Espacio para María, Basilio presenta una reflexión sorprendente pero justa: “En la vida de Jesús, hay gran númerode episodios contingentes. Cristo, por ejemplo, hubiera podido no nacer en Belén, no ser obligado a huir a Egipto, no haber tenido un encuentro con la Samaritana o una comida en casa de Zaqueo. Pero hay Hay algo que es esencial, constitutivo en la vida del Hombre Dios Redentor_ es su Pascua. El debía morir y resucitar para asemejarse a los hombres y hacerlos entrar con El, liberados del pecado y de la muerte, en la comunión definitiva con el Padre.”42




  1. Jesús y nosotros, somos uno.

Aquí nos encontramos en una de las linea-fuerza de la fe Basilio: Lo dice a veces con expresiones tan raras y sorprendentes, que no pueden pasar desapercibidas. El escribe: “cada uno lleva un misterio en si: Jesucristo es yo y yo soy Jesucristo, en el sentido más profundo de la palabra.”43 Esto no un hermoso hallazgo literario ni una audacia teológica, sino la profesión de una fe profunda, vivida, de la encontramos la expresión en las conferencias dads en Canadá en 1970, como lo prueba el texto 4 , al final del capítulo : “ No hay que olvidar que la vida religiosano es otra cosa que la vida evangélicade Jesucristo vertidas en nuestros corazones y trabajada conatantemente por el Espíritu Santo.”44 Es seguro que no es un cristiano ordinario que lo podría afirmar, sino el que Pablo llegóa hasta el punto de decir: “ Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí.” Pensando que Jesús, por la muerte y resurrección, pierde sus condiciones físicas de acción en la humanidad y que necesita para su acción otras humanidades que se ofrecen a él, Basilio escribe esta oración: “Señor, ya no puedes contar cona humanidad física de Jesús.Pero he aquí en mí, para tu Verbo, otra humanidad integral, no solamente un cuerpo, pies, manos, una cabeza, sino un libre arbitrio, una psicología, un corazón que te pido inundes con tu Espíritu… Y verdaderamente el Verbo que hizo vivir a Jesús-Hombre de modo divino, habitando ahora en nosotros como en nuevos Cristos, quiere hacer de los hombres obedientes los revolucionarios de la historia.” Ya, en tratado sobre la oración, había formulado esta idea: “ El cristianismo es una vida interpersonal en unidad… Yo y Jesús, somos dos, pero tambien somos uno, pues Jesús y yo somos Iglesia.”45 “En muchos pasajes de Basilio dice que los verdaderos cristianos “están vividos por Jesucristo”, que el Bautismo verdaderamente recibido hace que la vida de Cristo surja en todo nuestro yo y lo invada en todos sus instintoslos más espontáneos, porque es la infusión del mismo Espíritu del Hijo. Se pregunta: “lo que es un cristiano. No el que “practica”, sino el en el que la vida de Jesús invade, que está vivido por Jesús, por el Espíritu de Jesús. Ahora bien, si vive con el Espíritu de Jesúses en la medida en que Bautismo sube en él como un mar que invade al corazón, la cabeza, los criterios de juicio, la conciencia”46. Es entonce que también nosotros hijos, en el Hijo,. Y en ese caso nuestra oración es de hecho la voz de Cristo que se dirige al Padre: “Cuando un hombre ora y que su vida es verdaderamente cristiana, es Cristo, primer nacido del vientre de María, quien ruega en él; su oración no es otra cosa sino la vida de Cristo que se expresa en palabras.”47 Ya, en su primera circular había afirmado: “Fraternizando con el único que es Hijo, con Jesús que agota la paternidad del Padre, configurados por el Espíritu de Jesús, podemos invocar y gritar: “Abba, Padre, desde el fondo del corazón.” Y el insiste- Ya no es cuestión solamente de saberse llamados por “Tú” trascendente, sino más bien el saberse hermanos de Jesús, configurados con El por el Espíritu y, con su fuerza, el poder gritar: “¡Abba, Padre!”48.
4-Jesús, nuestra regla de vida.

Habitados por el Espíritu del Hijo, Jesus va a ser nuestra regla de vida, la deida de todo, el modelo absoluto. En su profunda visión de la obediencia, que es de hecho el desbordamiento de la pasión que lleva en si por la voluntad de Dios, Basilio escribe: La base de la obediencia cristiana es Jesucristo…Tal es en todo caso la consecuencia sacada por San Pablo: “No tenemos ley. Nuestra ley es Jesucristo.”49

Reflexionando sobre espiritualidad y “psicologismo”, y la necesidad de armonizar los datos de la psicología y la vida espiritual, después de haber dicho que las leyes psicológicas comprometen la conciencia, hace seguir este párrafo: “Es preciso pues insertar los datos psicológicoas en el mensaje evangélico, así como es preciso aceptar las aportaciones espsiritualistas. Sin eso se llega a un fracaso. Del lado de los partidarios del espiritualismo, lo que se sostiene con alguna fuerza es la prioridad no solamente cualitativa, sino vital del Evangelio sobre los valores humanos.Sobre ese punto, Nuestro Señor – nuestra ley y nuestra única escala de valores, - es claro y categórico.” 50 Tratando del pluralismo naturalista, precisa su pensamiento: “Debemos abrirnos con toda el alma a los valores de nuestro tiempo; es preciso que tengamos seriamente en cuenta lo más pronto posible en la formación y en la vida de nuestras comunidades… pero también es preciso – insisto en ello – que estemos prevenidos contra una mentalidad humanista, en el sentido inmanente, que hacce del hombre su propio fin y modelo. Nuestro único modelo es Jesucristo. Nuestra antropología se deduce del miterio y de la historia de la salvación con sus grandes realidades ricas de consecuencias: la bondad de la craciòn, el hecho de la caída con los desórdenes que de ella vienen para la naturaleza humana, y el bendito advenimiento de la redención de Cristo que progresa en nosotros y en el mundo…. En resumen podría decirse: Es solamente en y por Cristo que se realizan el el mundo yn el hombre – un mundo digno del hombre y un hombre digno de este nombre – en un humanismo cristiano.”51 Enumerando a los Hermanos las características de la espiritualidad del hombre nuevo, en la última y más importante de esas características, dice: “Hermanos, un cristiano no puede vivir de la justicia legal. Y justicia legal significa el código moral que el hombre ha recibido del Señor, o de sus rrepresentantes, precisando una serie de observancias por cumplir. Hermanos, perdónenme, pero hay entre nosotros muchos Israelitas que viven habituados a esa espiritualidad legal. Y Cristo clavó esa justicia legal sobre la cruz y se puso a si mismo en ese lugar, su imagen y al Espíritu Santo, es decir, la justicia evangélica, que es dinámica y ante la cual tú no puedes decir nunca: eso basta”52. Una de las más bellas páginas de Basilio sobre esto es la que encontramos en Proyecto Comunitario, y que lleva como título: La Comunidad, orientada hacia Jesucristo.53

En este mundo de la gracia, de la vida, del amor, es Dios (el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo) quien tiene la iniciativa. En cuanto a nosotros, nosotros nos descubrimos amados, rodeados de amor, viviendo en un mundo en donde todo nos dice el amor de Dios. Basilio recuerda en ese sentido el número 3 de la esortación apostólica Redemptionis Donum de Jaun Pablo II: “La llamada al camino de los consejos evangélicos nace del encuentro íntimo con el amor de Cristo que es un amor redentor… Y la toma de conciencia es el fruto de “de la mirada morosa” de Cristo en el secreto de nuestros corazones.” Y luego continúa: “Muchos santos han sentido esa llamada como un descubrimiento apasionado de Jescucristo que los empuja a abandonarlo todo para llegar a ser sus discípulos inseparables y sus colaboradores en una vida entregada por el Reino y por el Evangelio.”54



5.-La Comunidad, realidad tendiente hacia Cristo.55

La comunidad es un fruto de la relación con Jesucristo: en El, por El y para El. Las palabras del capítulo 16 de San Juan toman aquí toda su fuerza: “Yo soy la cepa, ustedes son los sarmientos… Permanezcan en mí…Sin mí nada pueden hacer..etc”.



En El, eso quiere decir que tal hombre es mi hermano con toda su fuerza, la profundidad y la riqueza la palabra implica. Es para mí hermano y amigo, únicamente porque Jesucristo lo ha rescatado y me ha rescatado, y que esa salvación nos ha puesto en contacto siendo los dos fruto de su redención.

Lo que es cierto de la amistad cristianalo es también de la comunidad.

Se construye sobre una piedra fundamental que es Jesías, y con las otras piedras que son los hgombres, sacados de su desventura, justiticados por él e insertados en la construcción : en el fondo, hombres hechos cristianos.

Por el. Jesús es no solamente la fuente, sino también el motor y la esperanza de toda comunidad cristiana posible. Ese por debe estar grabado en el corazón y en la voluntad de toda comunidad que quiera crecer. No crecerá sino por él, injertándose en él, y abandonándose a su acción salvadora. Bonhoffer niega toda esperanza de crecimiento comunitario gracias a la psicología, a esfuerzos que no emanen de un discernimiento fiel a las mociones del Espíritu para la comunidad, pero que encontrarían su fuente en una preferencia humana y en ideas personales. Entonces se trataría de una idolatría, de una construcción sobre arena, derrumbada por la primera bborrasca y barrida por la primera inundación. “ En él toda gracia,

En Él toda paza,

En El la esperanza,

En El la salvación.”



Para el: Hemos sido rescatados y vinimos a ser un pueblo, no solamente por él, sino para él.. Y él vino ,para si mismo, sino como servidor, con el fin de morir para la salvación de los hombres y la gloria del Padre. Tota comunidad cristiana deb pues vivir orientada a un don colectivo a Jesús, de la que viene a ser el cuerpo para que él haga lo que quiere, en donde quiere.

He ahí por que he insistido tanto , para que, en el proyecto de vida comunitaria, Jesús sea la base y el centro: “ Sigan la vía del amor, a ejemplo de Jesucristo que nos ha amado y se entregó por nosotros.”(Eph. 5,2)

Ese para debe ejercerce en lo concreto de las situaciones, por una atención diaria para no dejar entrar en el contenido del proyecto innovaciones humanas (aunque tengan para ellas un consensus inmediatoy total) en lugar de la humilde sumisión a la voluntad del Padre y a la misión de Jesús.

La gran ley de una comunidad cristiana que hace un proyecto y que lo cumple día tras día, es la ley del discernimiento.



Texto 1 : Jesús: lo que podemos llegar a ser para Dios y para nosotros.

La incapacidad de muchos hombres de nuestra generación de quedar solos hundidos en una relfexión profunda, para entrar en contacto con los demás en profundidad humana existencial, y el refugio de un encuentro frívolo y banal con las cosas y las personas. Por formas superficiles de gozar, de diversión y de ocupación del tiempo, ahorcan la apertura hacia Dios y hacen más o menos difícil o incluso imposible la oración.

Este deseo del hombre, esa necesidad ontológica de un diálogo con trascendencia, no luchan en el vacío ni combaten en lo imposible.

“Lo específico de la existencia creyenye consiste en aceptar que, de hecho, Dios intervino en la historia, se reveló como aloguien concreto, vivió con los hombres, llamó a algunos que se lleman profetas, los envióal Pueblo y, finalmente, se mostró en una plenitud totaly definitiva en ese Alguien a quien llamamos Jesús.

Este “TU” sin nombre, Absoluto e Infinito, se nos reveló como un “Yo Yahweh-entre ustedes” viviendo una historia con ustedes. Ese “Tú” absoluto ha querido una vida participada, una coexistencia, escogió a un Pueblo, y ha estado de tal modo cerca de los hombres que hay un momento de la historia en que es ya como alguno de fuera como él vive con los hombres pro como alguno que, en la humanidad, vive con la humanidad; ese ser-Dios en la humanidad lo llamamos Encarnación: Dios no está solamente con nosotros, sino que es uno de nosotros. Dios pronunció un “Yo” de humanidad; y esa llamada a los hombres desde el exterior fue entonces una llamada viviendo desde dentro. Jesús de Nazareth es el resultado de lo que nosotros los hombres podemos llegar a ser para Dios y de ese Dios puede llegar a ser para los hombres.Es pues de ese modo como la Palabra de Dios, el llamado de Dios, resonó a través de una humanidad que es nuestra, que nuestra hermana, que es, finalmente, cada uno de nosotros. (Circ. Las llamadas de la Iglesia...p.610611).
Texto 2: Es cristo quien ora en nosotros.

Cuando un cristiano ora realmente, ora según la religión de Jesús, es decir según una religión del Espíritu de Verdad (piensen en la Samaritana) ; cuando un hombre ora y que su vida es verdaderamente cristiana: es Cristo, primer nacido de María quien ora en él; Su oración no es sino la vida de Cristo que se expresaen palabras. “Nadie puede decir : Jesús, sino en el Espíritu”, afirma San Pablo. Es el Espíritu que conduce a Jesús al desierto para allí hacer penitencia. Si buscamos cuales son las relaciones entre Jesús y el Espíritu, nos daremos cuenta como el hombre Jesús es movido por el Espíritu, y el mismo Espíritu que ha animado a Jesús es también el que hace vivir a Jesús en nosotros. Y cuando nosotros oramos, oramos en un doble movimiento: Nuestra palabra llega al Verbo, que se hace Palabra para el Padre en una carne humana. En Jesús,, Dios se humanizó de veras, no por reís,: La Encarnación tiene consecuencias considerables… Dios se hace hombre, asume el lenguaje de los hombres y se expresa como un hombre y debe hablar al Padre como un hombre; e definitiva, es Dios quien habla a Dios a partir del hombre, y es por eso que la oración es la humanización orante de Dios. (Charla sobre la Oración., p. 504-505.)


Texto 3 : Portadores de un gran misterio.

Me acuerdo de un artículo escrito jace algunos años que censuraba laa pasividad de los que no hacen sino realizar un programa establecido antes que elloos en la obediencia religiosa: “Un cristiano, decía el autor, no será jamás un hombre positivo, ni un motor para la historia, sino siempre un hombre remolcado por otros”. La verdad sobre esto, está en esa palabra de un gran teólogo: “Si los cristianos no han sido bastante revlucionarios no a causa de su obediencia, sino más bien porque han sido poco muy poco obedienctesa la palabra de Dios.” Pues justamente la voluntad de Dios los lanza hacia un compromiso en el mundo y hacia una transformación del mundo. A condición, claro está, de luchar contra la superficialidad y la esclerosis espiritual. Es pues importante recordar, contra cierta literatura de hoy, que se buscaría muy en vano en toda la historia, la idea de que puede haber un motivo válido para el hombre para oponerse a la voluntad de Dios. Que los psicólogos digan lo que quieran, pero la Escritura es clara: nadie puede oponerse a la voluntad de Dios y decir que tiene para ello el apoyo de la Sagrada Escritura.

No es desde luego tal o tal texto que hay poner en relieve para justificar la obediencia; es más bien el conjunto de los textos. En particular est´s toda la actitud obediente de Jesucristola que está destinada a pasar al cristiano. Y la vida cristiana no sera sino esto: “Si ustedes han resucitado con Cristo, piensen en las cosas de Arriba, vivan como Cristo”. Pues cada uno lleva un misterio en sí: Jesucristo es yo y yo soy Jesucristo. (Circ. Sobre la Obediencia, pp. 36-37).
Texto 4 : El Señor que vive en nosotros.

No hay que olvidar que la vida religiosa no es otra cosa que la vida evangélica de Jesucristo derramada en nuestros corazones y trabajada constantemente por el Espíritu Santo. Y es una alegrís el saberque ninguno de nosotros quedará sin haber alcanzado esa plenitud de la vda espiritual.

Ninguno quedará con una vida espiritual embrionaria, bloqueada al nivel de la llamada. Es precisamente para eso que existe el purgatorio, que es una gracia por la cual hay que bendecir al Señor. Pues es él quien nos permite no quedarnos a medio camino en el trabajo de transformación, de cristificación de nuestra vida para hacernos enteramente amables y objetos de amor del Padre. No, simplemente de ese amor que nos tiene a priori, aunque seamos pecadores, pero del amor que tendrá para nosotros en el cielo cuando hayamos adquirido nuestra plena estatura: Cuando seremos totalmente transformados en su Hijo, entonces podrá decir al vernos: “Es del todo él.”

Asi pues, la más consoladora de las verdades es que ninguno de nosotros llegará al cielo sin haber terminado su total cristificación. Todos los que, en el momento de su muerte, no hayan terminado esa transformación,serán purificados por el Señor y su corazón será transformado hasta llegar a ser la imagen perfectamente resplandeciente del Hijo. Y es una alegría el pensar que a pesar de nuestras niserias, nuestras pobrezas y todo, la gracia del Señor triunfará. Es lo que hace que el pirgatorio sea una gran gracia…. No es un castigo sino el perfeccionamiento del trabajo de la gracia….

Así pues, esa vida divina que nos es transmitida se desarrolla en nosotros por un dinamismo, un crecimiento continuo. No necesariamente una línea de crecimiento perfecto, sin sufrir ningún trastorno ni disminución de velocidad, ni sinuosidad, peweero podemos estar seguros que esa vida crece sin cesar en nuestras almas. He ahí por qué no podemos nunca permitirnos jugar al fariseo, diciendo: “Ya está, terminé el trabajo de mi perfección. Alcancé mi ideal”. Ya no estamos bajo la antigua ley en la que bastaba hacer ciertos gestos pudiendo constituir una especie de aspirina permanente en la conciencia, declararse satisfecho y decirse: “ Ahora , soy justo, estoy en paz con Dios”.

Dios nos pide ahora una justicia evangélica que sonsiste en escuchar y en responder; en trabajar en el sentido de su graciaque está siempre operante en nosotros para la subida de la vida espiritual… Y como esa vida es una vida entre dos: “El que vive en mí y yo que vivo en Él”; viene a ser un diálogo como toda vida de amor.Ese diálogo podrá a veces ser mudo, pues en amor , frecuentemente bastan. Se puede, incluso, llegar a comprenderse y dialogar sin gestos. (Llamada a la superación, retiro de 1970. Naturaleza dinámica de la vida evangékica en nosotros. Pp. 1-2.)


Texto 5 ; Nuestra ley es Jesucristo..

La base de la obediencia cristiana es Jesucristo… Tal es en todo caso la consecuencia dad por San Pablo: “No tenemos ley. Nuestra ley es Jesucristo”…

Jesús fue sustraído por la muerte y la resurrección de la condición humana ordinaria; el nuevo estado de su cuerpo lo asepara físicamente de la historia. El hombre llamado Jesús, hijo de María, recibió, podría decirse, una inyección del Verbo, y y depuso su personalidad para vivir la del Verbo; fue vivificado por el Verbo, a todo lo largo de su vida. Cuado, enseguida, por la muerte y la resurrección va a perder sus condiciones físicas de acción en la humanidad, se pone en la necesidad de utilizar a otras naturalezas humanas, a otras voluntades, otros pies, otras manos, de otros árbitros libres que quieran ofrecrse: “Señor, ya no puedes contar con la humanidad física de Jesús. Pero he aquí a mí para tu Verbo,otra humanidad integral, no solamente un cuerpo, unos pies, unas manos, una cabeza, sino un libre arbitrio, una psicología, un corazón que te pido inundes con tu Espíritu, porque yo quiero que tu Verbo posea a otros hombres en quien pueda vivir, para continuar la tarea que comenzó y llevar hasta el culmen tu historia de salvación en los hombres.”

Y verdaderamente, el mismo Verbo que hizo vivir a Jesu´s-hombre de manera divina, habitando ahora en nosotros como en nuevos Cristos, quiere hacer con hombres obedienctes a los revolucionarios de la historia. Esta es la llave de obediencia cristiana. Y solamente merecen ser sacralizados , una obediencia queque tenga ese sentido, un sistema, una forma de gobierno que permitan transformar esta teoría en realidad, pues solamente esta concepción de la obediencia es evangélica. (Circ. Sobre la Obediencia, pp. 44-45).


Texto 6 : En la escuela de Jesús.

Jesús nos enseño el amor religioso: Es cristiano el que ha logrado dar al amor la densidad que Jesús exige de ese amor religioso. Jesús nos enseñó la gran novedad de que “Amar a los hom,bres está en ecuación con el amor de Dios”, suponiendo que se ama a los hombres con amor cristiano. Y a la inversa, que “Amar a Dios está en ecuación con amara a los hombres.” (estos dos amores sonlos dos t´erminos de una ecuación.) De modo que si alguno no ama a los hombres, faltará un miembro de la ecuación, y podremos afirmar, deberemos afirmar de modo incontestable, que el otro miembro de la ecuación no existe tampoco. Aquel que dice que ama a Dios y no ama a su prójimo es un mentiroso…

El amor es, según el Evangelio, el termómetro infalible de la vida cristianaSegún la densidad el amor al prójimo, así será la densidad de la vida cristiana. Si falta el amor al prójimo, falta el amor a Dios, falta todo… A la inversa: si tú tienes el amor al prójimo, también das prueba de amor a Dios. “Sabemos que hemos pasado de la muerte a la vida, dice San Juan, porque amamos a nuestros hermanos.” No dice porque estamos bautizados, ni porque rezamos mucho o que empleamos la disciplina, sino más bien, porque amamos a nuestros hermanos…

Esta parábola nos enseña la gran verdad de que, aunque estamos protegidos por una gran fuerte estructura religiosa, lo que llamamos el estado de vida religiosa, enriquecido con grandes valores espirituales, si nuestra conducta descuida al prójimo, no es cristiana…

El amor es universal. ¿Eso qué quiere decir? Que si hay una persona que excluyes de tu corazón, el amor está muerto en ti. Te quedan entendimientos, simpatías humanas, pro no el amor de Jesucristo, (Bética Marista, No.52, p. 9-11, octubre 1972.)




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