Nogueira: El problema mente- materia (7507)



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MÓDULO 1

Nogueira: El problema mente- materia (7507)

Nogueira: Historia de la Neuropsicología (7512)

Nogueira: Métodos de estudio en Neuropsicología (7532)

Nogueira: Modelos de funcionamiento cerebral (7533)

Nogueira: Modelos de micro y macro circuitos (7522)

22 Naveira: Funciones cerebrales superiores (7542)

Azcoaga: Dispositivos básicos del aprendizaje (1827)

Azcoaga: Delimitación del concepto de “función cerebral superior” (7501)

Nogueira: Memoria (7509)

38 Azcoaga: Aprendizaje de las praxias (1822)

Azcoaga: Las apraxias del adulto (1812)

Nogueira- Mónaco: Adquisición de las gnosias (1804)

Azcoaga: Aprendizaje de las gnosias (1823)

51 Nogueira- Mónaco: Agnosias (1825)

Mónaco-Nogueira: El retardo gnósico-práxico (1806)

Mónaco-Nogueira: Esquema corporal (1807)

Nogueira: Lenguaje (7523)

Naveira: modelos desde los cuales abordar la adquisición del lenguaje (1810)

Castro: El lenguaje en el niño (1813)

66 Naveira: La semantica y los procesos cognitivos. La formación del concepto (1811)

Aizpún: Los retardos del lenguaje (1834)

Naveira: Las funciones cerebrales superiores en el niño. Caracterización, desarrollo y alteraciones (7543)

76 Castro: Interpretación de los trastornos del lenguaje a partir del modelo neuropsicológico de Chevrie-Muller (1817)

Aizpún: Alteraciones neurológicas del lenguaje en el adulto (1818)

Doumic-Nogueira: Epilepsia (7513)

83 Nogueira: Demencias (7515)

Luria: El cerebro humano y los procesos psíquicos (1801)

Modelo de Luria: 3 bloques.

Fontán: Memoria (1802)

98 Allegri- Mesulam: Atención Tónica y receptiva (7536)

Nogueira-Mónaco: Atención selectiva: definición y patología (1820)

Gil: Neuropsicología del lóbulo frontal (1824)

Nogueira: Especialización hemisférica (7516)

Gil: Desconexiones interhemisféricas (1826)

Nogueira: Síndrome de trastorno de la atención e hiperkinesia (7526)

Nogueira: Síndrome de Interés Neuropsicológico: Capgras, Kluver-Bucy, Alicia en el País de las Maravillas (1846)

Nogueira: Síndrome del Gourmand (7541)

Nogueira: El problema mente- materia (7507)

Introducción

Dos problemas en el campo científico de la psicología son de gran interés: la relación innato-adquirido y el problema mente-materia. En relación a este último, una toma de posición implícita o explícita, determinará todas las definiciones, explicaciones y metodologías en torno a lo psíquico. Este es un problema fundamental para la neuropsicología, ya que una de las posibles definiciones para élla es considerarla como el intento del conocimiento de lo mental a partir del estudio científico del cerebro. Cerrar el debate en torno al problema negaría nuestra postura científica para la cual todos los modelos deben ser al menos refutables. Lo que no puede hacerse es ignorarlo o dejarlo indefinidamente de lado, porque ello llevará inevitablemente a falsas certezas



Etapa I: Conducta y cerebro

Imaginemos a los primeros hombres observando su entorno: muchas de las conductas de los otros hombres eran similares a las de los animales (trasladarse, comer, pelear, aparearse). Ya desde el antiguo Egipto se habían establecido algunas asociaciones entre lesiones cerebrales y perturbaciones de algunas conductas (ej: lesiones de la médula y la pérdida de motilidad, sensibilidad y control de esfínteres). De este modo tres conductas de importancia para nosotros: la conciencia, el habla y la motilidad, fueron identificadas con el funcionamiento del sistema nervioso y principalmente con el contenido de la caja craneana (cerebro). La interpretación de estos hallazgos varió en función del conocimiento y las ideologías vigentes, por ejemplo, las religiones. Se llegó a suponer que las funciones del sistema nervioso dependían de la circulación de ese líquido y residían en él. Se suponía que los nervios eran conductos para la circulación del mismo (cavidades con líquido en el cerebro, ventrículos, espacios subaracnoideos).



Etapa II: Lo mental y el cerebro

Imaginemos a nuestro hombre del comienzo: pensaba y era consciente de que lo hacía, y cuando lo hacía, nada era aparente para un observador. A estas conductas/procesos se los denomina como mentales y, por ende, se alude a la mente. El hecho de que el acceso a este tipo de conocimiento difiere del de las cosas materiales, llevó a considerar que todo este conjunto de “lo que piensa” pertenece a una categoría inmaterial: el alma. En este punto surgen algunos de los problemas desarrollados por la Filosofía de la Mente y que abarcan planteos epistemológicos fundamentales:



  1. ¿Qué es exactamente la conciencia?

  2. ¿Cómo se relacionan con la conciencia los fenómenos mentales inconscientes?

  3. ¿Cuáles son las relaciones causales entre fenómenos mentales y físicos?

  4. ¿Cuáles son los rasgos especiales de “lo mental”?: conciencia, intencionalidad, subjetividad, causación mental?

  5. ¿Cuáles son los rasgos intrínsecos? (independientes del observador)

  6. ¿Cuáles son los rasgos relativos al observador?

Lo mental sería una función de esa alma; por lo tanto el cerebro no era considerado ni para la conducta ni para el intento de modificarla. No obstante muchos pensadores vincularon lo mental con el cerebro (Hipócrates reconoce al cerebro como el órgano de la emoción y el pensamiento). Luego, los cambios sociales y políticos, como el avance del conocimiento científico, posibilitan el conocimiento de la tesis que vincula lo mental con el cerebro.

Etapa III: Relación entre mente y cerebro

Aun no está del todo demostrada y aceptada la relación entre lo mental y el cerebro, de allí que hablemos del problema mente-cerebro, este problema no es sólo científico, sino también filosófico e ideológico. El abordaje al problema puede resumirse en tres enfoques:



  1. Es un seudoproblema: ya que sólo se pueden estudiar las conductas manifiestas (conductismo, reflexología y positivismo lógico)

  2. Es un problema soluble: A- lo que produce los procesos mentales es la mente, alma o espíritu; B- lo mental es una función corporal (cerebral). A su vez, ambos grupos se dividen en:

A1- La mente es autónoma y los cuerpos y las cosas concretas son irreales, sólo hay experiencias (monistas espiritualistas)

A2- La mente está separada del cerebro, pero el cerebro y las cosas existen realmente (dualistas psicofísicos)

B1- Monistas psicofísicos: monistas niveladores: niegan que el cerebro difiera cualitativamente de una computadora; suponiendo que se pueda lograr una de igual complejidad.

B2- Monistas emergentistas: se oponen a la tesis anterior y postulan que las funciones mentales del cerebro no son lo mismo que las funciones del cerebro en sí. Estas dos posturas son reduccionistas, ya que suponen poder explicar lo mental mediante el estudio de los componentes cerebrales y sus relaciones.

Los grupos antagónicos (en torno a una concepción materialista o mentalista del hombre): dualismo y monismo.

1) paralelismo 1) mat nivelador


DUALISMO MONISMO



2) interaccionismo 2) mat emergentista
Dualismo

  1. Paralelismo: sostiene la existencia de dos series distintas de fenómenos: los estados y procesos mentales y los estados y procesos fisiológicos. A todo estado mental le corresponde 1 proceso fisiológico, pero la recíproca no es necesariamente verdadera. Los vínculos entre los términos de una serie y los términos de la otra son una correspondencia o sincronismo (ej, la teoría de la Gestalt).

  2. Interaccionismo: la mente puede actuar sobre determinados estados y procesos fisiológicos y recíprocamente el cerebro puede actuar sobre determinados estados y procesos mentales. Supone por lo tanto relaciones causales entre ambas instancias.

Monismo

  1. Materialismo nivelador o reductivo: los estados o procesos mentales son sucesos o procesos que ocurren en el cerebro (SNC). No niegan la mente, pero sí que se trate de un ente abstracto e independiente. El cerebro es una entidad material que se distingue de otros sistemas materiales sólo por su complejidad. El carácter nivelador está dado por la tendencia a reducir (nivelar) los estados, sucesos y procesos mentales a los físicos.

  2. Materialismo emergentista: los estados, sucesos y procesos mentales se producen en el cerebro; el cerebro no es solamente una entidad física, sino que es un biosistema, 1 conjunto de elementos que forman una unidad compleja con propiedades y leyes características de los seres vivos  los estados y procesos mentales son funciones del cerebro, emergentes de los niveles físicos, fisicoquímicos y biológicos, y no solamente procesos físicos. Dos conceptos importantes: el concepto de sistema y el de emergencia: un sistema es un conjunto complejo de elementos interdependientes, donde las leyes y propiedades que los gobiernan pertenecen al conjunto y no a sus elementos particulares. En nuestro caso el cerebro está compuesto por un conjunto de módulos materiales (neuronas) cuyo carácter interdependiente produce la aparición de cualidades o rasgos cualitativamente nuevos: siendo este último el concepto de emergencia. El cerebro es un sistema con una estructura que incluye conexiones neuronales: el resultado es un sistema con propiedades emergentes (pensar, imaginar, recordar, etc), propiedades que no poseen los componentes celulares del sistema.

Expondremos el desarrollo de 2 autores dualistas-interaccionistas: Popper y Eccles.

Popper: defiende una posición dualista-interaccionista, por lo tanto con los objetos y estados físicos hay estados mentales, y dichos estados son reales ya que interactúan con nuestro cuerpo. Introduce una división tripartita por clarificar el carácter de esta interacción: mundo 1 de los objetos físicos; mundo 2 estados mentales (estados, sucesos y procesos de conciencia, disposiciones psicológicas y estados inconscientes); mundo 3: ocupado por todos los productos de la mente humana, obras de arte, tecnologías y todas las teorías científicas; incluye el lenguaje humano. Entre estos 3 mundos hay una constante interacción, donde la causalidad es ascendente y también descendente (de sus sistemas inferiores a los sistemas superiores y viceversa).

La mente autoconsciente de Eccles: es una posición dualista donde interactúan el mundo de la materia y la energía; área de relación y mente autoconsciente: la mente autoconsciente es una entidad independiente que activamente interpreta la multitud de centros activos de las áreas de relación que hay en el cerebro. Por cerebro de relación entiende a todas aquellas áreas de la corteza cerebral que son potencialmente capaces de estar en directa relación con la mente autoconsciente. Propone que la mente autoconsciente ejerce una función superior, interpretativa y controladora sobre los acontecimientos nerviosos; la unidad de la experiencia consciente la suministra la mente autoconsciente y no la maquinaria neural de las áreas de relación del hemisferio cerebral dominante.

Críticas al dualismo

  1. Al proporcionar ejemplos de estados (ej, estar apenado) o de sucesos mentales (ej 1 percepción) no definen con precisión la noción de la mente.

Por otra parte, no explican la noción de correlación utilizada en expresiones tales como “los estados y sucesos mentales tienen correlatos neurales”  el dualismo es impreciso, ambiguo y no se lo puede someter fácilmente a comprobación empírica.

  1. El sostener que las actividades mentales sean correlativas (paralelas o interactivas) a los sucesos cerebrales, aunque completamente distintas de estos, es rechazar la idea científica que entiende las propiedades como poseídas por cosas.

Materialismo emergentista: consideramos justificado el mayor desarrollo de esta posición por las siguientes razones:

  1. Acepta la existencia de los hechos mentales sin considerar la necesidad de una mente independiente. Por lo tanto permite un mejor estudio científico del problema.

  2. A diferencia del dualismo no postula entidades y procesos mentales vagamente definidos, en consecuencia no cae en las justificaciones ambiguas que caracterizan al dualismo.

  3. Es consistente con los conceptos de estados y procesos comunes a toda la ciencia.

  4. Facilita la interacción entre la psicología y las demás ciencias que se ocupan del problema, en particular la neurociencia.

Tesis fundamentales

  1. Todos los estados, procesos y sucesos mentales son estados, sucesos o procesos en los cerebros de vertebrados superiores.

  2. Estos estados, sucesos y procesos son emergentes con respecto a los de los componentes celulares del cerebro.

  3. Las relaciones denominadas psicofísicas son relaciones entre subsistemas diferentes del cerebro o entre algunos de ellos y otros componentes del organismo. Aceptados estos puntos, podemos describir y explicar los fenómenos mentales sin abandonar ni negar su base biológica.

Conclusión: el materialismo monista emergentista no deja resuelto el problema mente-cerebro, no lo ha hecho y quizás no lo hará, ya que no es propiamente una teoría sino una filosofía o hipótesis programática (a la vez científica y filosófica) que proporciona un andamiaje para la investigación científica detallada. Podemos resumir el materialismo emergentista en una frase: los estados mentales forman un subconjunto (claramente diferenciable) de los estados cerebrales.

Azcoaga: la actividad del cerebro puede caracterizarse como la de un órgano procesador de información, es decir que la información ingresa al cerebro y en su interior esta información circula mientras el cerebro está vivo permanentemente. ¿Qué información ingresa al cerebro?. Básicamente información sensoperceptiva. Pero en el interior del cerebro se constituyen sistemas de información que resultan de la convergencia de la discriminación en las combinaciones posibles entre todos los tipos de información que ingresó por nuestros sentidos, y eso constituye una información interna del propio cerebro; que nos acompaña a lo largo de nuestra vida y que tiene que ver con el tratamiento de toda información que sigue ingresando a lo largo de la vida.

Entre esas modalidades de información la que mejor conocemos es la información semántica. La información semántica que ingresó en la etapa más temprana de la vida, viene de afuera, ingresó por un canal sensopoerceptivo –el auditivo- y entonces se constituye en la memoria de largo plazo como información sensoperceptiva del sonido de las palabras que se pronuncian alrededor del niño. Paulatinamente se va transformando en auténtica información semántica, es decir, se va transformando en una información interna del niño: y esto constituye en su lenguaje interno, es decir, esa información semántica es el sustrato de nuestra individualidad; contiene todo lo que nosotros tenemos de todo ese conjunto que es nuestra historia individual condensada en el lenguaje interno como información semántica, es aquello a lo que podemos llamar mente.



Maturana: diferenciaba el dominio psicológico del dominio biológico, proponiendo en consecuencia una relación entre ambos dominios para comprender los fenómenos que se presentan. El significado, la intención, pertenece al estado relacional, no pertenece al operar del sistema nervioso. En circunstancias de que el lenguaje es un modo de operar en coordinaciones de coordinaciones conductuales, necesitamos hacer una mirada interna al sistema nervioso con los elementos de la biología no de la psicología, porque el sistema nervioso no opera con los elementos del espacio relacional, el sistema nervioso no opera con símbolos, con intenciones, con significados, el sistema nervioso opera en una dinámica de relaciones y cambios de relaciones, de actividad neuronal. Entonces lo que está en juego es una correlación que uno tiene que establecer y mostrar cómo cambia el sistema nervioso en las contingencias del vivir relacional y cómo lo que pasa en el sistema nervioso tiene consecuencias en el vivir relacional. Entonces requiere una doble mirada que no es excluyente, sino que respeta las características de estos dos dominios de modo que uno pueda establecer una correlación.

Searle: parte de una intención casi específica, que es cuestionar tanto al dualismo como al monismo. Los fenómenos mentales están causados por procesos neuropsicológicos del cerebro y son a su vez rasgos del cerebro. Llama a esta postura “Naturalismo Biológico”. Aclara: “los procesos y eventos mentales son parte de nuestra historia natural biológica en la misma medida que lo son la digestión, la mitosis, la meiosis o la secreción de enzimas”.

Nogueira: Historia de la Neuropsicología (7512)

Neuropsicología: como un puente entre lo mental o psicológico y el cerebro. El concepto de puente debe sugerir la idea de un proceso o camino a recorrer para acceder al conocimiento de cualquiera de ambos extremos, a partir de uno cualquiera de ellos. Simultáneamente está implícito en él el problema del vínculo entre los mismos (problema mente-materia). Si usáramos el “puente” en su característica espacial, estaríamos haciendo un planteo dualista en el que lo mental y el cerebro (mente-materia) serían dos entidades vinculadas pero distintas y separadas. El objetivo de la neuropsicología es hacer uso de ese puente como manera de explicar las conductas como manifestaciones del funcionamiento cerebral, configurando un todo o una unidad con el mismo. Esta postura es coherente con el monismo del materialismo emergentista. El objetivo sería lograr finalmente unificar ambas entidades: el logro del conocimiento pleno de la conducta humana y sus determinantes biológicos.

Finalmente y a partir de la idea de las “formas complejas” de la actividad mental, vinculadas con el aprendizaje y las funciones de la corteza cerebral, que se incluyen en el concepto de “funciones cerebrales superiores”, es también válido definir a la Neuropsicología como el estudio de las funciones cerebrales superiores. Para algunos autores, la Neuropsicología está vinculada al estudio de las conductas perturbadas y las lesiones cerebrales concomitantes, y para otros, la vinculación es con las conductas normales.

Reseña histórica

Aristóteles: la mente, con su función del pensamiento, no tenía relación con el cuerpo o los sentidos.

Heráclito (s III a. C) estudiaba la estructura del cerebro al que consideraba el sitio de la inteligencia, atribuyendo a las cavidades dentro de él (los ventrículos) y su contenido de líquido cefalorraquídeo, distintas capacidades.

Galeno: (s II a. C) atribuye al tejido cerebral las funciones mentales.

Vasalio: los cerebros de todos los mamíferos y aves eran estructuralmente similares, excepto por el tamaño.

Descartes (s XVI): por considerar que todas las cosas deberían emanar del alma, la localiza en la glándula pineal.

Gall (fines del s XVIII) fundador de la Neuropsicología moderna, las distintas facultades atribuibles a la mente residían en estructuras y órganos diferentes, los centros del cerebro. La “fuerza vital” residía en el tallo cerebral y las cualidades intelectuales en distintas partes de los hemisferios cerebrales. Observa que existe una correspondencia entre las irregularidades, el tamaño y la forma del cráneo y la forma y el tamaño del cerebro. De allí extrapoló que el diferente desarrollo o ausencia de las funciones intelectuales y morales estaría vinculado con el diferente desarrollo de los centros cerebrales, finalmente correspondido por variaciones en la forma y en el tamaño del cráneo, por lo tanto, palpando y midiendo este último se podrían inferir las distintas capacidades del sujeto: Frenología: debe reconocerse a Gall el comienzo de un importante modelo del funcionamiento cerebral: el localizacionismo.

Bouillaud (1865) considera que las funciones cerebrales son localizadas, su discípulo Auburtin contribuye para que Broca pueda demostrar la conexión entre una zona del hemisferio izquierdo y el habla.

Wernicke (1874) elabora un modelo que luego es sucesiva y reiteradamente enriquecido y modificado, aquí fue importante el trabajo de Meynert: los sistemas sensoriales se vinculaban anatómicamente con las partes posteriores del cerebro, en tanto que las partes anteriores parecían estarlo con los sistemas eferentes o motores.

Existe una tradición en considerar en su conjunto a Gall, Broca y Wernicke como los fundadores de la Neuropsicología. El modelo localizacionista fue desafiado por su opuesto: el modelo holista. Lashley (1938) lesiones circunscriptas parecían no tener correlato conductual observable. Por otro lado, nota que los cambios aparecen en función del tamaño de la lesión y no del lugar, elaborando con ello el concepto de “acción masiva”: el cerebro actúa como un todo. Kant influencia fuertemente a la comunidad científica europea: las razones del experimento están implícitas en el experimento o la respuesta está implícita en la pregunta. Por el contrario, las ideas de Locke influenciaron a las comunidades inglesa y norteamericana, con una mayor valoración de la experiencia como fuente de las ideas y de la conducta.

La neuropsicología cognitiva adquiere un fuerte desarrollo a partir de 1970 aproximadamente: la aparición del concepto de cognición junto con una teoría que hace uso del concepto de información y su procesamiento y se nutre de los modelos computacionales y de las aproximaciones de la inteligencia artificial.

Luria: el concepto de sistemas funcionales complejos y a través de él, poder visualizar cómo distintos componentes de un sistema van aportando matices o características parciales a una conducta, es fundamental. Observó sujetos con lesiones cerebrales determinadas, recabando detalladamente los más variados aspectos de su conducta. De allí pudo extraer diferencias y similitudes entre áreas, conductas y su relación. La lúcida formulación de modelos y teorías fue una consecuencia importante.

En Argentina: Prof Juan Carlos Goldar y el Dr Juan Azcoaga.



Vinculación con la psicología – Áreas de interés

La Neuropsicología es en realidad una parte de la Psicología en la que se asume una determinada postura frente al problema mente-materia; a partir de esa postura se intentan estudiar las conductas normales o las anormales y las consecuentes estrategias diagnósticas y terapéuticas. Las áreas de interés son cada vez más extensas, en la medida en que nuevos métodos y los conocimientos acumulados nos permiten abordar conductas cada vez más complejas. Así el conocimiento básico de las funciones cerebrales superiores se va extendiendo a áreas “límite” dentro de éllas, por ejemplo, el esquema corporal, formas muy especiales de las gnosias, por ejemplo, la prosopagnosia, los síndromes de desconexión hemisférica, neurolingüística, modelos de pensamiento, memoria, conductas afectivas. Igualmente, al referirnos a la investigación, élla no sólo incluye el conocimiento de las funciones cerebrales, sino también el conocimiento de los métodos de exploración y de las posibilidades terapéuticas.

El objetivo de este curso: exponer a los futuros psicólogos al “interior de la caja negra” a fin de que comprendan el esquema básico: toda conducta es el emergente del funcionamiento cerebral. Depende de aspectos innatos y aprendidos. Las conductas anormales (patologías) pueden ser el resultado de dos mecanismos diferentes: 1) anomalías genéticas o patologías médicas; 2) por alteraciones en el proceso de aprendizaje que llevan a la constitución de circuitos-funciones anómalos, no en su aspecto estructural, sino en el relacional. Esto será útil para que el psicólogo comprenda que conductas normales o anormales muchas veces similares sino idénticas, dependen de alguno de estos dos procesos e inclusive de ambos. También le permitirá darse cuenta de cómo diferentes abordajes (ej: psicodinámico, farmacológico) serán efectivos, inefectivos, excluyentes, complementarios, suplementarios, correctos o incorrectos, etc. Como puede verse, lo orgánico no niega ni imposibilita abordajes no biológicos. De última ellos también tendrán un sustrato biológico común que es el cerebro.




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