Índice de Forum 196



Descargar 250 Kb.
Página4/8
Fecha de conversión16.12.2018
Tamaño250 Kb.
Vistas171
Descargas0
1   2   3   4   5   6   7   8

Carlos Fazio / Prensa Latina

cfazio@laneta.apc.org


La legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo en el Distrito Federal, junto con el derecho a adoptar criaturas, ha desatado una andanada de agravios y respuestas críticas en México, entre los que sobresalen las campañas de odio homofóbico. La reacción de los obispos católicos era previsible. Para monseñor Onésimo Cepeda, de la populosa diócesis de Ecatepec, el matrimonio entre homosexuales es una “estupidez”. Otro prelado, el de Aguascalientes, ignorando a Darwin, dijo que “ni siquiera los perros hacen sexo con perros de su mismo sexo”. A su vez, según el cardenal primado de México, Norberto Rivera, la medida aprobada por la Asamblea Legislativa capitalina “inevitablemente llevará a la ruina de la sociedad”.

El purpurado, quien calificó de “perversa, arbitraria, soberbia y aberrante” la nueva legislación, se ha convertido en la punta de lanza de una ofensiva contra el Estado laico, e incluso llamó a desobedecer la ley. Los ataques de la jerarquía católica conservadora se han centrado en el Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el Partido del Trabajo (PT), que gobiernan el Distrito Federal y controlan su Congreso.

El Seminario de Guadalajara, en Jalisco, mandó al “psiquiatra” a los legisladores capitalinos de ambos partidos, pues, argumenta su clero, padecen problemas muy serios y tienen poder para convertir en leyes sus “esquizofrenias”.

Ante los llamados a rechazar las modificaciones al Código Civil de la capital, y la descalificación de los partidos que impulsaron la medida, legisladores, intelectuales y grupos de la sociedad pidieron al secretario de Gobernación, Fernando Gómez-Mont, que aplicara la ley. De acuerdo a lo estipulado en el artículo 130 de la Constitución, “los ministros no podrán en reunión pública, en actos de culto o de propaganda religiosa, ni en publicaciones de carácter religioso, oponerse a las leyes del país o a sus instituciones”.

En respuesta, la Secretaría de Gobernación dijo que estaba analizando la queja presentada por el PRD, pero que si bien las iglesias tienen un “límite” para entrometerse en asuntos públicos, “el silencio no es una postura democrática”.

Según un editorial principal del diario La Jornada, la declaración del despacho de Gómez-Mont pareció prefigurar “una cobertura de impunidad” ante violaciones flagrantes a las normativas que consagran la separación entre la Iglesia y el Estado en México. “La inacción y la actitud errática de su titular dejan entrever una actitud de encubrimiento a favor de la jerarquía católica, y refuerzan la impresión que pesa sobre los gobiernos emanados del Partido Acción Nacional”, señaló el periódico.

En rigor, la disputa, que tiene visos ideológicos y políticos en el marco de un nuevo Estado laico, enfrenta al PRD capitalino con el PAN, que se ha redescubierto como el viejo súbdito de la Iglesia vaticana y se ha propuesto blindar la República al cambio.

De acuerdo con Sabina Berman, la ciudad de México “es una isla de libertades en el centro de un país de prohibiciones”. La especialista agregó que el PAN no está solo en la ofensiva contra el Estado laico, ya que el Partido Revolucionario Institucional (PRI), heredero directo de los presidentes que en el siglo XX conformaron ese Estado, ha hecho algo “muy despreciable”. Ha elegido figurar en este cambio como “mercenario”, “se ha unido por inciertos cálculos electorales a la reacción”.

En ese contexto, sometido a fuertes presiones de la jerarquía católica y los poderes fácticos, el jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, afirmó que “la moral de una iglesia no puede ser el fundamento de una ley, porque por fortuna somos un Estado laico”. La disputa, pues, llegó para quedarse, y será uno de los ejes de confrontación de cara a la carrera por la Presidencia de la República en 2012.

En un país dividido por una aguda lucha de clases y agobiado por la crisis, es previsible que el cardenal Rivera lance a sus huestes más fanáticas en una cruzada que rayará en la homofobia y la discriminación. Ello, claro, sin mayores argumentos y en el límite, si no es que fuera de la ley.

Infiernillo

Faustófeles
Adopción de niños por gays
El buen cardenal Rivera
maldice una ley del hombre:
que el propio dios asombre
maldiciendo esa ley mera.
La causa del EZLN
La rebelión zapatista
sigue todavía vigente.
¿Causa? Aún está pendiente
cinco siglos de lo mismo.
Ebrard, pagano
Faltan el agua y la luz
y hay inseguridad.
Del DF dificultad,
mas pa’ Marcelo es la cruz.
Estado fallido
Dice el buen Fidel Herrera
que el Estado no es fallido,
sino que el PAN sí lo ha sido.
¿Y el PRI? Pos tiene chochera.
Haití
¡Haití, Haití!, ¿qué hay en ti
que se te castiga así?
¿Por qué eres lo que eres, Haití?
¿O por sólo estar allí?

Divorcio exprés


Eduardo López Betancourt

elb@servidor.unam.mx


La Asamblea Legislativa del Distrito Federal ha aprobado últimamente algunas reformas, por ejemplo en lo concerniente al aborto, hecho que nos ha parecido digno de aplauso.

Sin duda, el brindar plena libertad a la mujer de decidir sobre su cuerpo es un gran acierto; sólo ella y nadie más debe determinar cuándo y con quién embarazarse. Tanto los varones, organizaciones civiles, políticas e inclusive del ámbito religioso deben respetar sin miramientos la decisión de las féminas que optan por la procreación; de este modo, les darán pauta y al verse dignificadas elegirán sin temor si conciben o no un hijo.

Es en verdad lamentable observar que con frecuencia, ciertas empresas e individuos marginan y menosprecian a la mujer encinta, aún más, a la que es madre; por ello, en muchas ocasiones éstas deciden olvidarse de la maternidad, esencialmente para procurarse mejores condiciones laborales y hasta de vida.

Lo fundamental es trabajar con ahínco en el campo educativo, impartir y atender con puntualidad la instrucción sexual, para evitar que la ignorancia sea causal de embarazo.

A la Asamblea Legislativa defeña le debemos reconocer otro acierto, ello en lo relativo al divorcio exprés, al que algunos todavía ven con desdén y critican de manera acalorada; sin embargo, es de elemental derecho que si se dan y son cotidianos los matrimonios exprés, también es justo se puedan dar las separaciones sin tener que acudir a sistemas inquisitoriales, medidas draconianas o a una inexplicable terquedad.

Ya basta de aquellas protervas fórmulas: “el divorcio no te lo doy y hazle como quieras”. La desunión de cónyuges constituye sin lugar a dudas una decisión mental; bien refiere una antigua canción: “estoy casado porque un papel lo dice”. La pareja debe ser consciente que el afecto es algo preponderante y requiere atención sistemática; por ende, al desaparecer éste, es a todas luces incorrecto que alguien se diga casado cuando tiene el rechazo total de su consorte.

Un renglón aún más trascendental lo representa el cuidado de los hijos, algo que nunca se ha atendido con esmero; no olvidemos, en especial los varones cuando se divorcian lo hacen también de los infantes, incumplen con sus obligaciones económicas, despreciando a su vez las relaciones afectivas. El abandono de los menores debe ser motivo de una enérgica sanción penal, calificar como delito grave el no otorgar sustento a sus vástagos, es decir, vivienda, ropa, gastos médicos, etcétera.

Tanto el aborto como el divorcio exprés, son situaciones que nos permiten avizorar un importante avance legislativo; desafortunadamente en ello no hay continuidad. Asimismo, padecemos una absurda hiperinflación legislativa; México cuenta con 33 códigos penales, sin dejar de lado centenares de leyes que igualmente contienen ilícitos. Supuestamente esta mala práctica es consecuencia de un federalismo, el cual de plano es inaceptable por cualquier lado que se analice; es así como tarde o temprano tendrá que existir un código penal único, que lo mismo se aplique en Baja California que en Yucatán; los mexicanos somos uno, debemos desechar la idea de ciudadanos de primera y segunda clase.

Veamos casos concretos, una mujer defeña tiene pleno derecho al aborto, no así una yucateca o una veracruzana, a quienes de manera arcaica se les impone la maternidad. Con respecto al denominado divorcio exprés, todavía existe diversidad de legislaciones estatales, donde en sus códigos civiles o familiares sólo es factible la separación cuando hay una causal, misma que en múltiples ocasiones es difícil de probar. Por otro lado, es evidente a nadie se le puede obligar a permanecer casado, tal circunstancia sería sólo comparable con la esclavitud.

Resulta indispensable la modernización en materia penal y civil; el derecho debe tener presente, de forma muy exacta, la búsqueda de estrategias para que la sociedad viva mejor.

Una sugerencia final a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, por supuesto, una exigencia a los legisladores estatales, y en particular al Congreso de la Unión: es momento de poner fin a las irresponsabilidades, es imprescindible un código penal minimizado, esto es, tipificando sólo aquellas conductas que verdaderamente sean relevantes y trastoquen el bienestar colectivo.

Cipriana Jurado está en peligro


Sara Lovera López

saralovera@yahoo.com.mx


El movimiento feminista a mediados del siglo XIX fue una larga apuesta, sin duda, para cambiar al mundo. Las iniciadoras de ese largo entramado, además de luchar por conseguir la igualdad entre hombres y mujeres, apoyaron el movimiento antiesclavista, apoyaron los primeros movimientos pacifistas.

Clara Zetkin y Rosa Luxemburgo promovieron en plena guerra (1914-1919) la primera conferencia internacional de Mujeres por la Paz, sabedoras de que el conflicto y la guerra sin fin, perjudicaba la convivencia humana. Probablemente hoy serian las abanderadas en denunciar cómo una guerra sin cuartel, entre hombres, afecta sobre todo a la población civil.

De esa estirpe vino a nuestro entorno contemporáneo Josefina Reyes, ultimada el 3 de enero de este año. Josefina figura ahora entre los 150 casos de abusos militares desde que se inició el Operativo Chihuahua que se ha llevado, entre decenas de víctimas, a las y los defensores de derechos humanos en nuestro país.

Ahora está en peligro Cipriana Jurado Herrera, compañera de Josefina que ya percibe que ha quedado sola y que su colaboración con esa Josefina de todos los tiempos, en la elaboración de un informe sobre los crímenes en Ciudad Juárez, la señala como incómoda. Su vida en efecto peligra.

El Operativo Chihuahua, según todos los indicios, hechos y documentos rastreados por el trabajo de los periodistas que ahora también viven en peligro, ha significado toda clase de abusos a las personas, a los familiares de casa en casa, a los deudos dolientes.

La denuncia parece insuficiente. Apenas hace un mes Felipe Calderón ratificó su decisión de continuar la guerra, es decir de mantener, a pesar de todas las críticas, su campaña de armas que nos hostiga y nos desalienta.

El domingo 10 de enero, de ocho reporteros en distintas partes del país, informan en una larga crónica publicada por La Jornada, que dio cuenta de al menos 44 ejecuciones en un fin de semana, siete eran mujeres, además de una niña baleada. Un reporte alucinante por cotidiano. De esas 44 ejecuciones, 21 correspondieron a personas en Ciudad Juárez.

Ninguna cuenta, ninguna descripción, donde se hallan datos del crecimiento de la crueldad (mutilaciones, levantamientos o secuestros inesperados, ejecuciones frente a los ojos de criaturas y mujeres) puede ser justificada en esta hora.

Lo más grave es que la documentación referida por los diarios y revistas del país, por las investigaciones de Amnistía Internacional, por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas y por los expedientes de queja abiertos por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, han dado la pauta a las declaraciones de Judith Galarza Campos, quien dijo que se está conformando en el país un crimen de Estado, no sólo por los abusos de los militares sobre la población civil, sino porque se ha identificado a “militares vestidos de civil que son parte de un grupo paramilitar que el gobierno mexicano ha formado para sofocar cualquier foco rojo que pudiera generar inestabilidad social”.

Galarza Campos es vicepresidenta ejecutiva de la Federación Internacional de Familiares de Personas Desaparecidas (Fedefam), organismo con carácter de consultor en la ONU, de amplia experiencia en la identificación de abusos militares en regímenes fascistas en América Latina.

Es decir, las denuncias sistemáticamente difundidas en los tres años en que Calderón reside en Los Pinos, no solamente son producto de esa guerra “contra el crimen organizado”, sino que forman parte de una estrategia gubernamental y/o de los grupos de poder, para acallar la protesta social y resolver las demandas de la población a sangre y fuego, sin el más mínimo recato.

Y en ese fango que empieza a aprisionarnos, las mujeres luchadoras por los derechos y la integridad de las y los otros, son víctimas tanto como los hombres. Es sencillamente inaceptable.

Cipriana y Josefina a través de las organizaciones civiles que fueron sorprendidas en 1993 por la cuenta del asesinato de mujeres, el feminicidio, son como aquella Rosa Luxemburgo que advirtió lo que significaba desatar el engranaje del uso de la fuerza como única solución para los conflictos.

Rosa tuvo razón, la Primera Guerra Mundial no logró resolver ningún problema. Dos décadas después, el nazismo y el guerrerismo de Adolfo Hitler acabarían con toda una generación de hombres y mujeres judíos y de las diversas izquierdas y resistencias europeas, dejándonos una lección que los dueños del poder en México no aprendieron.

Es por la paz y la solución pacífica de los conflictos por lo que el feminismo, en los dos últimos siglos ha luchado denodadamente, porque en la simiente de la furia humana está la desigualdad y la discriminación.

En esta hora en que se levantan todas las voces contra esta equivocada política del desgobierno de Felipe Calderón, es insoportable el cinismo y el silencio de todas y todos los que lo rodean y es inaceptable la indiferencia frente a sucesos tan repetidos y documentados, en donde es claro que a la muerte por aborto –también confinada–, a la que sucede por la falta de políticas reales a más de 4 mil mujeres cada año, por los cánceres femeninos, a las que en la marginalidad mueren por el frío por falta de proteínas, se sumen aquéllas que o viven en sitios como Ciudad Juárez o levantan la voz para acabar con la barbarie.

Nadie debería permanecer en el margen de ésta, nuestra situación.
Yo postulo a Forum_Roberto_Rodríguez_Baños'>Forum
Roberto Rodríguez Baños / Agencia Mexicana de Información

rrb@red-ami.com


La Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano describe su autoimpuesta misión: trabajar por la excelencia del periodismo y su contribución a los procesos de democracia y desarrollo de los países iberoamericanos y del Caribe, a través de talleres y seminarios de formación e intercambio entre periodistas, colaboración en redes y estímulos al desarrollo profesional, de los cuales no es el menor el premio que anualmente otorga con el apoyo financiero de Cemex.

Esa tarea se estructura con base en una suma de principios institucionales: ética periodística, calidad narrativa y vigor investigativo, periodismo como servicio público, libertad de expresión y derecho a la información, independencia, el oficio, los periodistas, experiencia y aprendizaje, pluralismo, equidad, autonomía, lo cual no siempre resulta fácil en un contexto, donde, apunta Tomás Eloy Martínez*, la necesidad de cortejar a los poderes de turno para asegurar el pan publicitario ha convertido a muchos periódicos que nos hicieron abrigar esperanzas de cambio en meros reproductores de lo que dicen los edictos de los gobiernos u ordenan las empresas de propaganda. Espléndido texto que se cierra con la siguiente reflexión, que en los Molinos de Viento de ayer di por seguro que es desconocida por el periodista aficionado Felipe Calderón: Recordar siempre que el periodismo es, ante todo, un acto de servicio. El periodismo es ponerse en el lugar del otro, comprender lo otro. Y, a veces, ser otro.

También estoy seguro de que la mejor candidatura que puede postularse para la vigésimo octava edición del Premio Nuevo Periodismo, cuya convocatoria de registro se conserva en plazo de vigencia, es la revista Forum que dirige Eduardo Ibarra Aguirre. Llegué a esta conclusión al revisar el lunes pasado la edición de la serie Periodistas en el portal http://www.canal21.df.gob.mx/index_periodistas.html, donde Sara Lovera, Pepe Reveles y quien esto escribe, conversamos a finales del año pasado con el compañero Ibarra, editor del medio referido, que durante 2009 llegó al último capítulo de una historia de persecución y acoso iniciada desde la burocracia federal mexicana tanto en tiempos del PRI como en los del PAN o, si se prefiere, durante la ininterrumpida hegemonía del binomio PRIAN.

En octubre de 1993, la revista Forum publicó un resumen de la tesis de recepción profesional como maestro en ciencia política y administración pública –Universidad Nacional Autónoma de México– del general brigadier José Francisco Gallardo Rodríguez, titulado Las necesidades de un ombudsman militar para México. El 9 de noviembre siguiente, el general Gallardo, a la sazón destacado en Hermosillo, Sonora, fue aprehendido con lujo de violencia y trasladado en avión (“durante el viaje, más de una vez pensé que sería tirado al mar”, comentaría después) al Campo Militar Número Uno en la capital del país.

El mismo día, elementos castrenses buscaron al director de Forum, Eduardo Ibarra, tanto en las instalaciones de la revista como en su domicilio particular sin encontrarlo en ninguno de ambos sitios, por lo cual deslizaron bajo la puerta del segundo de ellos un citatorio de comparecencia ante la Procuraduría General de Justicia Militar, cuyo entonces titular, Mario Guillermo Fromow García, actual asesor jurídico de la Secretaría de la Defensa, fue sucedido en el cargo por Rafael Macedo de la Concha, actual procurador general de la República.

Tiempo después, Ibarra fue visitado en la redacción de la revista Concertación que editaba la empresa paraestatal Diconsa, por elementos del ministerio público militar que le invitaban a otra comparecencia: “queremos que corrija su declaración”, le dijeron. El periodista se negó. Entonces procesaron ahí mismo el acta, en cuyo cuerpo el interrogado se negó a revelar sus fuentes informativas. Hubo una segunda comparecencia, ahora por iniciativa de Ibarra, como testigo de descargo del general Gallardo; el ministerio público militar intentó atemorizarle para obligarle a declarar contra el acusado y el juez registró la protesta del defensor. Entonces la fiscalía militar inició una averiguación previa contra el periodista en la Procuraduría General de la República, que duró tres años hasta ser sobreseída.

Por cierto, el juicio iniciado hace años por difamación y faltas al honor militar, en la actualidad (escribía esto en diciembre de 2001) se sustenta en la imputación de supuestas irregularidades administrativas. De 17 recursos de amparo presentados por la defensa, 14 han sido ganados y en los tres restantes ha procedido la suspensión provisional. El que actualmente está en proceso no ha podido prosperar porque la Procuraduría General de Justicia Militar entrega sus elementos de manera fragmentaria y esto genera posposiciones de trámite o, dicho llanamente, retrasos en la causa.

En la agitada atmósfera generada por el informe de la Comisión Nacional de Derechos Humanos sobre las desapariciones forzadas de la llamada guerra sucia ocurrida entre las décadas de 60 y 70; el asesinato de la defensora de presos políticos Digna Ochoa; la exigencia de libertad de activistas presos en las llamadas cárceles de alta seguridad; los reclamos de esclarecimiento y justicia del asesinato y violación sexual de más de 250 muchachas en Ciudad Juárez.

También, la acelerada militarización de la geografía chiapaneca; el anticonstitucional patrullaje de la capital por soldados y marinos vestidos de civil, y las reiteradas evidencias de que el aparato jurídico de las fuerzas armadas obstaculiza el juicio del general Gallardo Rodríguez, la madrugada del martes 4 de diciembre de 2001 fue hurtado de las oficinas de Forum equipo con un valor de 64 mil 779 pesos y la totalidad de materiales de archivo, dos computadoras, programas de diseño, discos compactos y zips, si bien toda la información ahí contenida estaba íntegramente respaldada y ahora ha sido situada en más de un centenar de buzones cibernéticos en diferentes puntos del planeta.

El caso ha sido denunciado, además de al ministerio público, ante la Organización Internacional de Periodistas, la Federación Latinoamericana de Periodistas, Reporteros sin Fronteras y el Comité de Protección al Periodista. Y la información cuyas copias fue sustraída en ese operativo, ya ha sido situada en buzones electrónicos de una gran cantidad de países, concluí aquella vez. De entonces a la fecha las cosas no han cambiado, se han recrudecido. Y como estoy convencido de que todo esto ocurre porque Ibarra y sus colaboradores actúan en consecuencia con la fórmula de Tomás Eloy Martínez y la suma de principios de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano referidos párrafos antes, postulo aquí su candidatura al premio anual que esa institución entregará en septiembre próximo. Forum predica con el ejemplo.


* Los hechos de la vida, http://www.fnpi.org

Discutamos México


Jorge Meléndez Preciado

jamelendez44@gmail.com


Buena iniciativa el dialogar qué somos y lo que pretendemos construir. Nunca está demás reflexionar acerca del pasado –que no es algo muerto–, detenerse a aquilatar el presente y darse posibilidades de “soñar despierto” el futuro, como propone el economista de 80 años bien vividos, David Ibarra.

Más si estos encuentros se dan en los siempre dejados al último por las diferentes administraciones centrales: medios federales. Los cuales tienen un importante auditorio, menos del necesario debido a las limitaciones presupuestales que han sufrido y continúan resintiendo no obstante los anuncios varios.

“Discutir México”, en esta hora de crisis mundial, es valioso. Hacerlo ampliamente, deberá ser la meta. Llegar a ciertas puntos en común, puede resultar útil. Reformar, sería lo trascendente.

Lo último es lo complicado. Se necesitaría un acuerdo nacional: como en España, Sudáfrica y Chile, donde la mayoría negoció sin prejuicios ni mezquindades. De no llegar a este punto final, el debate puede quedarse en buenos propósitos, ser fuego de artificio, lucimiento ocasional y estéril.

Hay en nuestro país decenas de ejemplos. Algunos muy añejos como las propuestas de cambio a la Ley de Radio y Televisión, que tiene más de 30 años y nada. Hoy se intenta lo de siempre, darle mayor peso al oligopolio y hacer a un lado a la mayoría, amén de embaucar a los más libres (medios públicos y comunitarios) con migajas.

Otras renovaciones, como si fueran rosa de un día, se dan en el caso electoral. Cada tres años, cuando menos, se descubre que hay nuevas argucias políticas. Eso no es lo grave, lo terrible es que nunca se sanciona a nadie por sus trapacerías: Fox en el 2006, Miguel Ángel Jiménez hace unos días. Ley sin castigo es como cuchillo sin filo.

Pero hay algunas otras materias que ni siquiera, luego de concursos de oratoria y textos elaborados, se tocan: la fiscal, la agraria, la sindical y un largo etcétera.

Así pues, no vayamos a soltar los demonios y luego no saber cómo encerrarlos. Por eso toda polémica tiene sus reglas, pero más aquella que se impulsa para hacer un recuento histórico y obtener conclusiones que deben ser no sólo registradas, más bien atendidas en serio.

Miguel León Portillo, en el inicio, dijo que había que atender al indio, no el muerto, sino básicamente el vivo. Puso como ejemplo Chiapas, con su enorme riqueza y su presa impresionante, Raudales de Malpaso, la cual provee de electricidad al territorio, mientras los habitantes de dicha entidad no tienen luz.

Curioso, ese mismo día Gerardo Gutiérrez Candían, presidente de la Coparmex, recordaba el TLCAN, firmado en la época de Carlos Salinas, el cual no ha traído los beneficios que se esperaban, y al que se oponía el EZLN. Los integrantes de este agrupamiento siguen en acción, y desgraciadamente continúan siendo hostigados por la autoridad debido a que son disidentes y optaron por formas comunitarias de gobierno.

Una muestra de que la intolerancia está en las alturas, a pesar de que se hable de apertura y de libertad amplia, sin límites.

En su intervención, muy comentada, Felipe Calderón dijo que hemos dejado atrás el autoritarismo y la verdad oficial. Amén que no imperan como únicas las decisiones presidenciales. No existen, añadió, la censura y tenemos libertad sin cortapisas.

Hace tiempo, sabemos quienes somos veteranos en las tareas de informar, la verdad oficial se desmayó primero y murió después. Muchos antes que llegara lo que ahora se denomina alternancia: en 2000 con el publiesoterista Vicente Fox. Ello porque hubo medios y, sobre todo, compañeros que se arriesgaron a desafiar al poder central y a los otros diciendo lo que antes se callaba por medio del dinero, la represión y hasta la muerte.

La lucha por la libertad, encabezada por el pueblo, se llevó a cabo de diferentes maneras en los medios y sus integrantes, tanto así que ahora muchos de los voceros de antaño que satanizaron y satirizaron a movimientos como los de 1968 y 1988, son críticos recalcitrantes del poder actual.

Lo que sí no ha variado, perdón señor Felipe, es la censura, la cual se ejerce de mil formas. Una de ellas es la falta de recursos oficiales para que varios medios puedan subsistir. Ahí están los casos de las revistas Forum, Contralínea, Proceso, etcétera.

La lista de los 500 invitados que intervendrán en las 150 emisiones no se dio a conocer. Únicamente se mencionó a varios, integrantes de los grupos Letras Libres y Nexos. Esperamos que no sean quienes acaparen los lugares, pues se trataría de algo sin sentido. Confiamos en que Fernando Serrano Migallón, segundo en Conaculta, tenga amplitud de miras y libertad para sus tareas.

Dijo, asimismo, Calderón que debemos revalorar qué hemos hecho mal y destruido, pues necesitamos ir a la construcción de la patria justa. Estamos de acuerdo. Para ello, es necesario desechar prejuicios, atavismos y partidarismos. Algo que será casi imposible dado el clima polarizado que se ha creado en los últimos años. No imposible si, y sólo si, hay una visión de largo plazo y no se piensa en las elecciones del 2012, algo que permea en la administración presente de acuerdo a sus más recientes designaciones federales, en las cuales los panistas han sido los recambios en todo.

Felipe anotó: se trata de un diálogo intenso, respetuoso, sincero, plural, enmarcado por la libertad y la crítica. Esperamos que se cumpla realmente.


El año del bicentenario


Compartir con tus amigos:
1   2   3   4   5   6   7   8


La base de datos está protegida por derechos de autor ©psicolog.org 2019
enviar mensaje

enter | registro
    Página principal


subir archivos