Modulo psicologia



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ACTIVIDAD N° 12


Lo invitamos a que recree algunas situaciones donde se pueda apreciar la alternancia de FIGURA y FONDO.

Esta actividad, que es subjetiva, tiene leyes que fueron definidas por la escuela de la Gestalt.

Ellas son:

  • ley de proximidad: percibimos como un todo los elementos que naturalmente forman una serie o estructura continua y regular que tiene una misma orientación o destino

  • ley de pregnancia: cuando percibimos algo confuso, no nos rendimos ante la confusión sino que tendemos a completarla, a organizarla, a obtener algo comprensible aunque sabemos claramente que es imperfecto

  • ley de continuidad: captamos como un todo ciertas figuras o formas incompletas pero que tienden a esa forma completándolas o cerrándolas

  • ley de semejanza: es la capacidad de agrupar por características comunes a los elementos (forma, color, posición

  • ley de contraste: es la tendencia a percibir mucho más claramente una figura en la medida que ésta tenga mayor contraste con otras que la rodean


Aquí van algunos ejemplos:


CARA Y COPA

SAXOFONISTA Y CARA


CUADRADO Y CÍRCULOS




JOVEN Y VIEJA


Percepción y personalidad
Según habíamos dicho, los sentidos son nuestras "ventanas a la realidad" a través de la cual recibimos la información que nos permiten ir completando nuestra estructura psíquica
No hay nada

En el intelecto que

No haya pasado inicialmente

Por los sentidos


Las percepciones configuran estructuras que se van complejizando y reestructurando permanentemente. Frente a una nueva situación o experiencia se ponen en actividad los circuitos de memoria que condicionarán la percepción y atribución de significado de la situación, modificándose mutuamente.
Es por esto que la calidad de las experiencias vividas desde nuestro nacimiento son el cristal a través del cual "vemos" la realidad.
La Dra. Telma Reca plantea en su libro "Psicología, Psicopatología y Psicoterapia" cuales son las necesidades básicas psicológicas que se deben satisfacer en la infancia para un normal desarrollo de la personalidad.
Ellas son:


  • Afecto: un niño que no ha recibido afecto es muy probable que desarrolle conductas agresivas, ansiedad, problemas de relación o adicciones en el futuro. Si no recibió afecto no sabrá como brindarlo o como recibirlo.

  • Expansión y juego: están vinculados particularmente con el goce en la actividad en el presente, el placer funcional, de cualquier índole que sea (físico, intelectual, imaginativo, creativo, etc.).

  • Respeto por su maduración y crecimiento: permitirle el adecuado despegue de los padres para lograr la autodeterminación (independencia, libertad, capacidad para desarrollar proyectos futuros, búsqueda de pareja, previsión de formar un hogar).

  • Seguridad: la necesidad de apoyo y protección frente a la agresión (sea de los padres, de los hermanos o de otra fuente cualquiera), de cuidado infantil, de integridad física, de no ser violentado en las propias apetencias ni en el ejercicio de las funciones fisiológicas elementales (alimentación, eliminación, sueño y actividad), frente a los miedos infantiles.

  • Compañía: es esencial para la socialización.

  • Afirmación: permitirle actividades en las que se pueda manifestar libremente

  • Valoración y reconocimiento: valoración de los logros propios del desarrollo.

  • Conocimiento: que tenga acceso al conocimiento acorde a la etapa evolutiva para poder acceder al juicio crítico frente a la realidad, respecto de sus necesidades, de su historia, de sus derechos y sus deberes, de su salud, etc.

  • Normas morales: dado que la moral se construye en los primeros años de vida, los ejemplos que reciba el niño de los adultos que lo rodean son fundamentales


ACTIVIDAD N° 13
Haga una lista de experiencias de su infancia indicando a qué necesidad básica psicológica estaba respondiendo y relaciónelas con conductas actuales.


Experiencias Infantiles

Necesidades básicas

Conducta actual















































Capítulo IV
Procesos intelectuales superiores
"Pienso, luego existo". Esta famosa frase de René Descartes, filósofo del S. XVII, nos muestra la importancia de aquello que llamamos pensar, como actividad intelectual superior del ser humano.
En el capítulo anterior nos hemos referido a un tipo de actividad psíquica, las emociones. Vulgarmente definimos a este tipo de actividad como "sentir" y solemos decir "me siento mal" o " me siento bien", según nuestros estados de ánimo.
Pensar, en cambio, indica un tipo actividad intelectual, para ella utilizamos nuestra capacidad de razonar, de inferir y deducir, es decir podemos sacar conclusiones acerca de la realidad que nos circunda, y al decir de Descartes, también podemos pensar en nosotros mismos cómo personas.
El pensar humano
Si hablamos del ser humano, está sobreentendido que se trata de un ser racional cuya característica primordial reside en lo que se ha dado en llamar "utilización del intelecto", en términos generales, capacidad o posibilidad de pensamiento.
De acuerdo a su definición el término intelecto significa leer dentro, en este caso, dentro de las cosas, transformando su percepción en ideas e imágenes u objetos del intelecto.

El ser humano tiene la capacidad de tomar de las cosas sus esencias para transformarlas en conceptos, que configuran a su rico mundo simbólico, abriendo su pensamiento y expandiendo los límites de su percepción.

Este criterio se nos impone, y día a día nosotros mismos somos prueba fehaciente de la verdad de este aserto, pero mientras que es fácil describir la existencia de estos pensamientos, es mucho más difícil explicar su origen y cómo se nos presentan.

El pensamiento y el pensar no son temas de exclusivo dominio de la psicología, la Filosofía también se ha preguntado y discurrido sobre estos temas en profundidad. En realidad, antiguamente se utilizaba el término "pensar" y "mente" como sinónimo de imaginar, considerar y reflexionar, para formar un dictamen sobre algo. Esto indica, por un lado, su carácter interno y la necesidad de objetos (ideas u cosas) como material del pensamiento.


Dentro de la misma vertiente, como vimos, se convenía que el pensamiento era producto de un alma, cuya potencia intelectual era la mente. Esta tenía siempre designios o propósitos de los que formaban parte los pensamientos, ya que el hombre sería un ser "proyectado", lanzado hacia adelante, radicando en esta cualidad su poder de imaginación, futurización, deseo e impulso, que hacen posible la vida humana.
Mente y lenguaje

El pensamiento, por lo tanto, sería un lenguaje tempranamente internalizado; este lenguaje interno terminaría de estructurarse hacia los siete u ocho años, para luego enriquecerse paulatinamente.

Con la interiorización del lenguaje, el pensamiento se estructura con representaciones verbales, que permiten construir pensamientos sin la necesidad de contar con los objetos materiales en sí.

Los signos lingüísticos (palabras o expresiones) constan de un significado o concepto, que representa las características esenciales del objeto al que se refiere, y de un significante o huella en la memoria de la palabra oída y dicha por un otro, en general, significativo (Por ejemplo el niño pequeño aprende las primeras palabras con sentido de lo dicho por sus padres).
Estos signos lingüísticos van tomando significado en cadenas de palabras que estructuran conceptos y razonamientos, y son influenciados por el contexto o circunstancia en el que son dichos, y del cual deviene su significación (como sentido que damos al comprender).

A pesar de que la teoría del lenguaje interno es aceptada en casi todos los estudios sobre el tema, no deja de tener lagunas e imprecisiones.

Es tema de discusión si las ideas se conforman por palabras o por imágenes, es decir hasta donde las representaciones son puramente lenguaje interiorizado o si intervienen en ellas las percepciones. Actualmente se toman ambas posturas teóricas en cuestión.

Podríamos graficar dicha relación con dos círculos que tengan una zona de intersección; el área superpuesta de cada círculo constituye la relación o pensamiento que no incluye, por lo tanto, todas las formas de pensamiento las del lenguaje.


Fuera de esta relación, por ejemplo, encontramos la inteligencia práctica; algunos investigadores han demostrado incluso que existen tipos de pensamientos que pueden funcionar sin palabras.
Existe también un lenguaje lírico o afectivo, impulsado por la emoción, donde predominan estados anímicos y no netamente intelectuales. De esta manera, pensamiento y lenguaje no se fusionan, estando su relación limitada a un área circunscripta. El pensamiento no verbal y el lenguaje no intelectual sólo son afectados indirectamente por los procesos de pensamiento verbal.
Teorías sobre el pensamiento

En primer término recordamos que no podemos concebir un ser humano sin pensamiento. En efecto, todo ser humano normal piensa y no se cuestiona el hecho natural de hacerlo y nuestra vida cotidiana depende de esta capacidad que nos acompaña constantemente.


La capacidad de conocer
Cognición es un término genérico que se usa para designar a todos los procesos por medio de los cuales el individuo aprende y asigna significado a un objeto o idea, o bien a un conjunto de objetos o ideas.
Mediante los procesos cognitivos, la persona adquiere conciencia y conocimientos acerca de un objeto. Entre estos procesos se cuentan los de percepción, sensación, identificación, asociación, condicionamiento por estímulos, concepción de ideas, juicio, raciocinio, solución de problemas y memoria.
Algunos autores incluyen dentro de estos procesos la inteligencia y el aprendizaje; otros plantean que contribuyen para su desarrollo.
En líneas generales, el pensamiento puede ser considerado como un proceso cognitivo, que nos permite tener conciencia de nosotros mismos y de todo lo que constituye el mundo en que vivimos.
Los procesos cognitivos

Por influencia del Conductismo, el estudio de los procesos cognitivos quedó fuera de la investigación psicológica. Luego, a la luz de la teoría del Procesamiento de información (que toma su base del estudio de la programación de computadoras o inteligencia artificial), aparecen importantes avances sobre la explicación del modo en que el sujeto selecciona, codifica, almacena y recupera los datos recibidos y sobre cómo representa, elabora y utiliza el conocimiento. Todo esto es una definición de lo que se llama Procesamiento de información.

Según las distintas investigaciones la persona no es un producto del entorno y sus estímulos, sino que interactúa con él y se destaca su control sobre los procesos psicológicos y sobre su propia conducta.
La atención
La atención es un proceso que activa o alerta a la persona, facilitando la entrada de información y la distribución de recursos para su procesamiento mental. Implica una disponibilidad sensorial para nuestros sentidos sobre algún estímulo específico; como no poseemos una capacidad ilimitada para captar y procesar información, la atención ejerce una capacidad selectiva inhibiendo ciertos estímulos y estimulando otros que se presentan como relevantes.
La atención está ligada directamente con la estructura neurológica del individuo y con su nivel de desarrollo, así como con sus motivaciones e intereses.
Pueden afectarla el cansancio o el sueño y las deficiencias sensoriales, sobre todo las visuales y las auditivas.
La memoria

La memoria es un conjunto de procesos que hacen posible el almacenamiento y la posterior recuperación de la información percibida. Se la define como la capacidad de evocar en el presente hechos, sucesos, objetos y situaciones acaecidos en el pasado. Implica, por un lado, la capacidad de recordar, memoria retrógrada, pero también prever, memoria antero retrógrada (Planificar hacia futuro).


Algunos autores consideran la memoria como un "triple almacén", a lo largo del cual se va codificando sucesivamente la información. Se denominan: memoria sensorial, memoria de corto plazo y memoria de largo plazo.

La memoria sensorial es una estructura de la que el sujeto no tiene evidencia espontánea y sólo avalan su existencia estudios de laboratorio. Es un almacén donde la información se retiene brevemente, fracciones de segundo con un nivel de procesamiento mínimo, tan sólo en el nivel de rasgos físicos; la memoria sensorial admite tantos códigos como modalidades sensoriales tiene el ser humano: auditiva, motora, táctil, olfativa, etc.

La memoria de corto plazo, es un almacén de capacidad y duración limitadas y tiene una función operativa y otra de ejecución de tareas complejas; el sujeto puede retener la información en ella un tiempo máximo de 15 segundos, y la cantidad de información oscila entre 7 (más - menos) unidades de información.

Estas unidades, no son unidades físicas, sino psicológicas, de modo que en función de la persona o del tema en cuestión es posible almacenar cantidades diferentes de datos. Una unidad puede ser un dígito, pero también pueden serlo tres dígitos juntos, si son familiares para una persona. Por ejemplo, el número de la dirección de la casa donde vive.


En consecuencia, aunque la cantidad de unidades es limitada, no lo es la cantidad de información admisible en cada unidad, y si el sujeto domina más de un tema, también podrá almacenar más datos en breves períodos.
En líneas generales, se ha descubierto que la eficacia del procesamiento de información no radica tanto en la cantidad de información, sino en la rapidez con que se lleve a cabo el procesamiento; de ahí la importancia de esta memoria.
Por último, la memoria de largo plazo, es un almacén de capacidad y duración ilimitadas en donde la información se almacena mediante código semántico, permaneciendo habitualmente en estado inactivo hasta que los procesos de control reclamen su recuperación.
El olvido
Se distingue el término "olvido", de la capacidad de recordar, ya que indica la incapacidad total de hacerlo. Para explicar el olvido se habla de interferencia o de decaimiento de la huella mnémica (huella de representación en nuestra memoria). Esto puede ocurrir porque la información nuevamente aprendida oscurece la preexistente (interferencia proactiva), o bien porque la información ya existente bloquea o distorsiona los aprendizajes (interferencia retroactiva).
Según la teoría del decaimiento, el paso del tiempo hace que las huellas de memoria en el sistema nervioso se desvanezcan y entonces se olvida, para que no suceda se debe recuperar la información periódicamente. También pueden influir factores emocionales o físicos, como el cansancio, el estrés o la tensión. Son típicas las "lagunas" o el "quedar en blanco", en momentos de sobre exigencia personal.
ACTIVIDAD N° 14
María sopesó muy bien qué iba a decirle a su vecino. Ella se encargaba de su familia sola y no iba a dejarse amedrentar por sus amenazas; se había dado cuenta que esto era lo que su vecino pensaba: Si es mujer es menos. Que no tuviera marido no quería decir que la pudieran prepotear; el vecino iba a tener que dejarle de robarle la luz del medidor. María fue cauta y pensó muy bien que iba a decirle al comisario y qué iba a hacer, eligió cada una de las palabras que debía tener su exposición, no podían faltar: Respeto, igualdad, abuso, robo y justicia. Fue pensando en esto y en sus hijos todo el camino. No debía olvidarse de nada.


  1. ¿Por qué María eligió palabras clave?, ¿Cómo organizó su pensamiento y qué es pensar?

  2. ¿Qué pudo “leer dentro” de la conducta de su vecino?

  3. ¿Qué tipo de memoria puso en juego? Defina memoria.

  4. ¿Qué la motivo a denunciar a su vecino? Defina motivación.

  5. Para Usted ¿Actuó bien María?, ¿Qué otras cosas hubiera Usted pensado en su situación?


La inteligencia y el aprendizaje
Probablemente la mayoría de la gente está de acuerdo en que existe cierta relación entre la capacidad de pensar y la inteligencia.
Inteligencia es una de esas palabras que usamos como si supiéramos qué significa, a pesar de que es una palabra que nadie ha podido definir a gusto de todos.
La capacidad de adaptar la propia conducta sobre la base de la experiencia, haciéndola más eficiente para hacer frente al medio en que vivimos, es considerada como un elemento imprescindible de la inteligencia.
Muchos animales tienen la capacidad de adaptarse mediante el instinto (respuesta ante la naturaleza preformada genéticamente), e incluso hay máquinas capaces de hacerlo dentro de un programa establecido (Software informático), sólo el hombre presenta la posibilidad de cambiar de manera novedosa y tomar caminos no establecidos.
Otra característica de la inteligencia humana reside en la capacidad de razonar deductivamente.
Concepciones acerca de la inteligencia humana
En el apartado anterior caracterizamos la inteligencia como una propiedad de la especie humana, sin que esto implique que los seres humanos la tengan en exclusiva. Pero aún reconociendo esto, no se ha dejado de observar que los individuos se diferencian notablemente en cuanto a su capacidad de realizar tareas intelectualmente exigentes.
Gran parte del interés puesto por los investigadores ha estado motivado por el deseo de entender mejor cómo y por qué las personas se diferencian tanto entre sí al respecto. Esto ha llevado a múltiples definiciones acerca de lo que sería ser inteligente.

Las definiciones son en efecto muy variadas, e incluso se indica que es imposible llegar a una definición satisfactoria, no por la naturaleza de la inteligencia, sino por la naturaleza de las definiciones mismas propuestas por los investigadores, que como vemos suelen ser confusas, difusas, contrapuestas y diferentes.


A su vez plantea una dificultad más, la inteligencia no tendría rasgos definidos como prototipo; dos personas podrían ser calificadas como inteligentes y ser muy diferentes entre sí, incluso esta categoría dependería de lo que para cada persona fuera inteligencia.
Para un corrupto, un ladrón sería inteligente, para alguien honesto sería un estúpido. ¿Y para Usted?
Se enumeran algunas características de la inteligencia de fácil apreciación: fluidez verbal, capacidad lógica y amplios conocimientos generales, sentido común, ingenio, creatividad, ausencia de prejuicios, sensibilidad y autocrítica ante las propias limitaciones, independencia intelectual, apertura a la experiencia, y otras similares. Algunas de dichas características se manifiestan sólo en situaciones especiales, únicas o prácticas; otras deben ser evaluadas en la vida de la persona en su conjunto.
Teorías actuales sobre la inteligencia
Uno de sus principales exponentes del estudio acerca de la inteligencia es Jean Piaget. Para este investigador, de origen Suizo, la inteligencia es producto de la adaptación del individuo al medio.
La adaptación consta de dos invariantes funcionales naturalmente adquiridas, la asimilación y la acomodación (las llama invariantes porque son operaciones mentales que se dan siempre y no varían con el desarrollo). En una se impone la acción de la persona, que incorpora los aspectos conocidos del objeto a su estructura de conocimiento; en la otra la persona acomoda los aspectos desconocidos enriqueciendo dicha estructura; así se amplían las estructuras junto con el crecimiento y la experiencia, dentro de una visión de desarrollo intelectual evolutivo (a lo largo del tiempo).

Se pasa de estructuras de menor conocimiento a estructuras de mayor conocimiento, con una mayor capacidad de resolver problemas y, por lo tanto, de adaptarse.


Definición de inteligencia
La inteligencia humana (entendida como la capacidad de resolver problemas, de manera novedosa), se desarrolla en etapas. Éstas se constituyen mediante estructuras que las definen, las cuales constantemente incorporan nuevos conocimientos como elementos constitutivos.
Este desarrollo comprende varios estadíos: estadio sensorio motor (0 a 2 años), estadio preoperacional (2 a 7 años), estadio operacional (7 a 16 años). En todos los casos de manera aproximativa. Inteligencia formal – abstracta (de los 16 años en adelante).
Las operaciones y el pensamiento

Con respecto a las operaciones, Piaget las agrupa en operaciones concretas y operaciones formales abstractas. Las primeras permiten a las personas enfrentarse eficazmente con los conceptos presentados a través de objetos concretos y las operaciones se realizan con ellos (se puede operar siempre que haya objetos o ejemplos y en forma práctica), pero no con los abstractos (operaciones de pensamiento interno, es decir sin objetos y con conceptos). Durante el estadio de las operaciones concretas la capacidad de aprendizaje es limitada, solo se pueden ver partes aisladas de un problema, y lo que se aprende en un contexto no se transfiere fácilmente a otros.

Cuando se alcanza el estadio de las operaciones formales, entonces es posible manejar conceptos abstractos y ver las múltiples variables que dan vida a un problema. Se pueden emplear las habilidades de razonamiento y solución en contextos diferentes, de manera autónoma, interiorizada y eficaz.

Diremos además que dichas estructuras de conocimiento no se cruzan de a saltos; incluso puede haber sujetos muy especializados que utilicen la abstracción en su disciplina, y que para el resto se manejen con un pensamiento operatorio concreto, debido a razones tales como la familiaridad, la motivación y el condicionamiento o estímulo social.


La importancia del estímulo social

Otro investigador importante es Lev S. Vigotsky. Para este autor, de origen Ruso, existe una notable impronta social en el desarrollo de la inteligencia; ésta consiste en la influencia de los otros seres y sus producciones simbólicas, junto con sus producciones materiales o herramientas.


Crea el concepto de zona de desarrollo próximo, entendiendo que un sujeto tiene la capacidad de resolver problemas dentro de ciertos límites, pero esta capacidad puede ampliarse con la ayuda de un otro que lo guíe (profesor o adulto significativo); revalorizando la función de la educación, ya que los procesos de educación ampliarían las potencialidades del alumno de manera activa, y no quedaría todo librado al propio desarrollo interno del sujeto.
Concepciones acerca del aprendizaje
Desarrollaremos a continuación otro concepto relacionado con los anteriores y fundamental para comprender al ser humano: el concepto de aprendizaje.
Una primera definición de aprendizaje lo concibe como un proceso de adquisición de conocimientos y experimentación, para obtener otros nuevos.
Se define también el aprendizaje como aquella modificación relativamente estable de la conducta que se adquiere en el ejercicio de la misma.
El aprendizaje, en general, entendido como recepción y adaptación mental de impresiones, informaciones y experiencias orientadas a la ampliación, profundización y asimilación de conocimientos, aptitudes y comportamientos, constituye una necesidad del hombre en su relación con los otros y con su entorno.
Los seres humanos adquieren la mayor parte de sus características por el aprendizaje. El desarrollo del hombre depende de él y de su interacción con el medio circundante. Puede también decirse que el aprendizaje es un cambio de las disposiciones o capacidades humanas, que persiste durante cierto tiempo y que no es atribuible solamente a los procesos de crecimiento.
La información almacenada puede ser recobrada en el momento de necesitarla y los recuerdos se traducen en acciones al ejecutar diferentes respuestas observables.
A su vez, el sujeto depende de una situación estimuladora; si sólo hay un referente se lo llama estímulo, si hay más de uno situación. Como vemos, la memoria tiene un rol importante y permite que la persona, luego dé respuestas a partir de una acción sobre el medio, adaptándose o modificándolo. De esta manera, la relación del aprendizaje con la inteligencia y con el pensamiento se hace manifiesta.
Como advertimos al tratar el concepto de inteligencia, la complejidad de su definición impone múltiples miradas. Esto ocurre también al estudiar el aprendizaje ya que hay muchas posturas, cada una de ellas sostenida desde distintos paradigmas (o verdades científicas) y con su visión propia del tema. Intentaremos presentar las concepciones más importantes.
El aprendizaje humano
En primer lugar, veremos que se ha tratado el concepto de aprendizaje a partir de diversas antinomias o posiciones contrarias: herencia - medio, desarrollo - aprendizaje, biológico - cultural.
Las teorías más tradicionales o mecanicistas (entienden el comportamiento de una persona como la sumatoria de mecanismos interrelacionados y que implican un funcionamiento automático, como si fuera un "motor"), han puesto énfasis en lo hereditario, en el desarrollo biológico. Elaboró su teoría a partir de la creencia de capacidades innatas (que vienen directamente desde el nacimiento) como forma de justificar las desigualdades sociales.
Actualmente, hay una marcada tendencia a reconocer el peso del medioambiente en la constitución del sujeto (es decir factores culturales, sociales y de calidad de vida), así como también a no plantear la relación herencia - aprendizaje como antinómica (contrapuesta), sino como problemática y complementaria.
Las teorías que se apoyan en lo innato, o el aspecto hereditario como constitutivo de la personalidad, reducen la importancia del ambiente y de los aprendizajes, ya que el individuo estaría determinado al nacer. En la actualidad, también se reconoce el valor de las experiencias que la persona ha tenido y que posibilitaron u obturaron su desarrollo; es muy difícil distinguir lo natural de lo cultural, ya que en la vida humana se complementan ambos aspectos.
El ser humano está determinado por tres aspectos, el biológico, el psíquico y el social. Si admitimos esto, podemos entonces pensar en la acción educativa como una manera de influir y mejorar a las personas. El innatismo (lo dado de nacimiento) en cambio, no nos lo permite.
La motivación
Se la define usualmente como el conjunto de procesos implicados en la actividad, dirección y persistencia de la conducta. Entre los factores que rigen la motivación encontramos: percepciones que el sujeto tiene de sí mismo, valoración y autoestima, rasgos de carácter, actitudes, expectativas, búsqueda de metas, ansia de logro o superación, estatus, competencia, curiosidad, obligación, afectos, sentimientos, etcétera.

Algunos autores la dejan netamente supeditada a aspectos voluntarios como una disposición en la que la persona puede decidir, entendiendo en esto la motivación como una disciplina o autodisciplina ante una tarea. Otros autores toman la motivación como algo más confuso, un área no siempre ligada a procesos voluntarios, sino que no surge de manera consciente.


Componentes de la motivación



  • Un componente de expectativa que incluye las creencias de las personas sobre su capacidad de realizar una tarea (Sentir que un problema es un desafío que pone en jaque capacidades que se poseen pero que son puestas a prueba).




  • Un componente de valor que incluye las metas de las personas y sus creencias sobre el interés y la importancia de la tarea a realizar.




  • Un componente afectivo que incluye las reacciones emocionales de las personas ante la tarea (Sentir placer, el logro ante el esfuerzo, satisfacción ante obstáculos superados, autoafirmación y mejor autoestima, etc.).

La motivación puede estar relacionada con los siguientes aspectos o variables:





    • Con la tarea: si ésta corresponde a algún interés de la persona, si es para él o ella elemento de superación o si es parte de una meta que se ha propuesto.




    • Con la autovaloración del yo: interviene el autoconcepto y la autoestima; sentirse orgulloso, alcanzar el éxito y experimentar satisfacción recibiendo de otros una valoración positiva (motivación de logro), evitar el displacer de la sensación de fracaso (temor al fracaso).




    • Con la valoración social: se deriva de la reacción favorable de personas significativas para la persona (familiares, profesores, jefes, iguales, etc.), ante su propia actuación. Implica mantener en grado óptimo su valoración social y evitar el rechazo.




    • Con la consecución de recompensas externas: se producen las secuencias logro recompensa, falta de logro - pérdida de situaciones u objetos valorados por el sujeto.

También puede haber variables individuales, variables situacionales, variables de interacción con los otros, influencia del contexto familiar, estilo de las personas con las que interactúa, etc.


ACTIVIDAD N° 16
Walter miró el camión y vio el agujero que le había hecho la piedra en el tanque de nafta. La nafta se le escapaba como un hilito constante y manchaba el piso. No había un taller ni por asomo, era zona de chacras. Un vecino que comía pastelitos con unos mates, a la vera del camino se le acercó. ¡Está jodido!, le dijo, el próximo pueblo queda a veintitrés kilómetros. Walter pensó un poco y le compró cinco pastelitos al paisano que no lo entendía. Rompió los pastelitos y con el membrillo hizo un masacote que rápidamente apretó contra el agujero del tanque. Por arte de magia prendió y se puso duro tapando el chorro. Le habían dicho que era una propiedad química lo que hacía que se mantuviera unido. Walter dejó que secara, era un truco que le enseñó un fletero amigo. Para esto no hay manual, se dijo y siguió camino rumbo a algún taller. El paisano, mientras, pensó que siempre hay algo nuevo para aprender. Qué cosa rara que sus pastelitos lo hubieran “salvado” al camionero! Si podía, en la semana le iba a preguntar al maestro del pueblo qué era eso de la química, la nafta y los parches!.


  1. ¿Por qué decimos que Walter fue inteligente y qué es la inteligencia?

  2. ¿Le podría haber solucionado esto una computadora? (Fundamente)

  3. ¿Influyeron en su decisión su experiencia, personas conocidas y su contexto?, ¿Cómo?

  4. ¿Utilizó la práctica, la abstracción o ambas posibilidades? (Fundamente)

  5. ¿Por qué decimos que el paisano aprendió algo?

  6. ¿Y por qué se puede afirmar que este suceso lo motivó a aprender más? (Fundamente)


Capítulo V
Dinámica entre lo que somos y lo que recibimos
Pensamiento y vínculos sociales
El pensamiento se produce socialmente y es en esta producción donde los vínculos intervienen de manera preponderante. La palabra vínculo se refiere a un lazo o unión como experiencia intelectual y emocional en la que dos o más personas están relacionadas íntimamente. Comprende una estructura compleja que incluye un sujeto para sí y a los otros significativos para él. La base de esta unión radica en dos factores: uno es la comunicación y el otro el aprendizaje.
Encontramos una dimensión objetiva (intercambio) y otra subjetiva (significado que damos a las cosas o situaciones). El vínculo se establece siempre en un contexto entendido como un tiempo y espacio determinado y en donde nacen relaciones afectivas tanto positivas como negativas, las cuales se internalizan y pasan a formar parte de la propia personalidad.
Estos vínculos al hacerse propios e internos marcan la diferencia con la mera relación superficial. El otro no es cualquiera, es un otro significativo con el que se construyen experiencias de valor.
Por último, los vínculos, al internalizarse, forman redes vinculares características de cada persona donde encuentran significado sus experiencias particulares.
ACTIVIDAD N° 17
Defina qué es un vínculo y señale 3 (tres) personas importantes en su vida a las que haya estado vinculado/a y por qué.




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